La Fe Bíblica

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¡AMIGOS JUDÍOS, ESCUCHEN BIEN A SU PROPIO MESÍAS!

EL SANTO EVANGELIO SEGÚNSAN MATEO CAPÍTULO 1(1 d.C.)LA GENEALOGÍA DE JESUCRISTO LIBRO (registro) de la generación (linaje) de Jesucristo (El Salvador, El Mesías), Hijo de David, Hijo de Abraham (la Encarnación, Dios hecho hombre [Isa. 7:14; II Sam. 7:16, 19; Gén. 12:1-3; 17:7; Gál. 3:16]).        2   Abraham engendró (procreó) a Isaac; e Isaac engendró a Jacob; y Jacob engendró a Judá y a sus hermanos;        3   Y Judá engendró a Fares y a Zara de Tamar; y Fares engendró a Esrom; y Esrom engendró a Aram;        4   Y Aram engendró a Aminadab; y Aminadab engendró a Naasón; y Naasón engendró a Salmón;        5   Y Salmón engendró de Rahab a Booz (Rahab no era la verdadera madre de Booz, pero era su madre en el sentido de un antepasado en el linaje de Booz); y Booz engendró de Rut a Obed; y Obed engendró a Isaí;        6   E Isaí engendró al rey David; y el rey David engendró a Salomón de la que fue mujer de Urías;        7   Y Salomón engendró a Roboam; y Roboam engendró a Abías; y Abías engendró a Asa;        8   Y Asa engendró a Josafat; y Josafat engendró a Joram; y Joram engendró a Uzías;        9   Y Uzías engendró a Jotam; y Jotam engendró a Acaz; y Acaz engendró a Ezequías;      10   Y Ezequías engendró a Manasés; y Manasés engendró a Amón; y Amón engendró a Josías;      11   Y Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, casi al mismo tiempo en que fueron llevados cautivos a Babilonia (aproximadamente el año 593 a.C.):      12   Y después que fueron llevados cautivos a Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel; y Salatiel engendró a Zorobabel;      13   Y Zorobabel engendró a Abiud; y Abiud engendró a Eliaquim; y Eliaquim engendró a Azor;      14   Y Azor engendró a Sadoc; y Sadoc engendró a Aquim; y Aquim engendró a Eliud;      15   Y Eliud engendró a Eleazar; y Eleazar engendró a Matán; y Matán engendró a Jacob;      16   Y Jacob engendró a José, el marido de María, de la cual nació Jesús (El Salvador), el cual es llamado El Cristo (El Ungido, El Mesías).      17   De manera que todas las generaciones desde Abraham hasta David son catorce generaciones; y desde David hasta que fueron llevados cautivos a Babilonia, catorce generaciones; y desde que fueron llevados cautivos a Babilonia hasta Cristo, catorce generaciones. EL NACIMIENTO DE JESUCRISTO      18   Ahora el Nacimiento de Jesucristo fue así:  Que siendo María Su Madre desposada (comprometida) con José, antes que se juntasen (antes que se casaran), se halló que había concebido un Niño del Espíritu Santo (por decreto del Espíritu Santo).      19   Entonces José su marido, como era un hombre justo, y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente (para romper el compromiso matrimonial en secreto).      20   Pero pensando él en esto, he aquí, el Ángel del Señor se le apareció en sueños, diciendo, José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque Lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es.      21   Y dará a luz un Hijo, y llamarás Su Nombre JESÚS (El Salvador), porque Él salvará a Su pueblo de sus pecados.      22   Todo esto aconteció para que se cumpliese lo que fue dicho por el Señor por medio del Profeta, que dijo,      23   He aquí, una Virgen concebirá y dará a luz un Hijo, Y llamarás Su Nombre Emanuel, que traducido es, Dios con nosotros (Isa. 7:14).      24   Y despertando José del sueño, hizo como el Ángel del Señor le había mandado, y recibió a su mujer (inmediatamente siguió con la ceremonia de la boda).      25   Y no la conoció (no tuvo relaciones conyugales con ella) hasta que dio a luz a su Hijo Primogénito:  y llamó Su Nombre JESÚS (significa El Salvador; después del Nacimiento de Cristo, José sí tenía relaciones conyugales con María, dio a luz a otros cuatro hijos, y a varias hijas [Mat. 13:55-56]). CAPÍTULO 2(1 d.C.)LA VISITA DE LOS MAGOS DEL ORIENTE CUANDO nació Jesús en Belén de Judea (Miq. 5:2) en días del rey Herodes, he aquí, unos Magos vinieron del oriente a Jerusalén,        2   Diciendo, ¿Dónde está El que nació para ser el Rey de los Judíos?  Porque Su Estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle.        3   Oyendo esto el rey Herodes, se turbó, y toda Jerusalén con él.        4   Y convocados todos los Jefes de los Sacerdotes y los Escribas del pueblo, les interrogó acerca del lugar donde había de nacer el Cristo.        5   Y ellos le dijeron, En Belén de Judea:  porque así está escrito por el Profeta,        6   Y tú Belén, de la Tierra de Judá, No eres muy pequeña entre los príncipes de Judá:  porque de ti saldrá un Gobernante, que apacentará a Mi pueblo Israel (Miq. 5:2).        7   Entonces Herodes, llamando en secreto (en privado) a los Magos, averiguó de ellos diligentemente el tiempo en que había aparecido la Estrella.        8   Y enviándolos a Belén, dijo, Andad allá y averiguad con diligencia por el Niño; y después que Lo encuentren, avísenme para que yo también vaya y Lo adore.        9   Y ellos habiendo oído al rey, se fueron; y, he aquí, la Estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegó y se detuvo sobre donde estaba el Niño (no en Belén, sino en otro sitio, quizá en Nazaret).            10   Cuando vieron la Estrella (donde se paró la Estrella), se regocijaron sobremanera con muy grande gozo.      11   Y entrando en la casa (no el establo en donde Él nació en Belén), vieron al Niño con Su Madre María, y postrándose, Le adoraron:  y abriendo sus tesoros, Le regalaron; oro, e incienso, y mirra.      12   Y siendo avisados por revelación en sueños que no volviesen a Herodes, se volvieron a su Tierra por otro camino. LA HUIDA A EGIPTO      13   Y partidos ellos, he aquí, el Ángel del Señor se apareció en sueños a José, diciendo, Levántate, y toma al Niño y a Su Madre, y huye a Egipto, y quédate allá hasta que Yo te lo diga:  porque ha de acontecer que Herodes buscará al Niño para matarlo.      14   Y él despertando, tomó al Niño y a Su Madre de noche, y se fue a Egipto:      15   Y estuvo allá hasta la muerte de Herodes:  para que se cumpliese lo que fue dicho por el Señor por el Profeta, que dijo, De Egipto llamé a Mi Hijo (Os. 11:1). LA MATANZA DE LOSNIÑOS EN BELÉN      16   Herodes entonces, como se vio burlado de los Magos (no hicieron caso de la demanda suya que al encontrar al Niño, deberían regresar a donde él estaba y avisarle), se enojó mucho, y envió, y mató a todos los niños que había en Belén y en todos sus términos, de edad de dos años abajo, conforme al tiempo que había entendido de los Magos (estas palabras deciden que dos años, más o menos,  transcurrieron desde que Herodes entrevistó a Los Magos).      17   Entonces se cumplió lo que se había dicho por el Profeta Jeremías, que dijo,      18   Voz fue oída en Ramá, grande lamentación, lloro y gemido, Raquel que llora sus hijos, y no quiso ser consolada, porque perecieron (Jer. 31:15). EL REGRESO DE EGIPTOA NAZARET       19   Mas muerto Herodes, he aquí, el Ángel del Señor se le apareció en sueños a José en Egipto (es el tercero de cuatro sueños dados a José por El Señor),      20   Diciendo, Levántate, y toma al Niño y a Su Madre, y vete a la Tierra de Israel:  porque ya han muerto los que procuraban la muerte del Niño.      21   Entonces él se levantó, y tomó al Niño y a Su Madre, y vino a Tierra de Israel.      22   Y oyendo que Arquelao reinaba en Judea en lugar de Herodes su padre, tuvo miedo de ir allá:  más advertido por Dios por medio de una revelación en sueños, se fue a las regiones de Galilea (el cuarto y final sueño registrado según lo dado por El Señor a José).      23   Y vino, y habitó en la ciudad que se llama Nazaret:  para que se cumpliese lo que fue dicho por los Profetas, será llamado Nazareno (la palabra “Nazareno” precisamente tuvo la intención de demostrar la acción en vez de la localización; El será despreciado, así como Nazaret fue despreciado [Jn. 1:46]). CAPÍTULO 3(29 d.C.)LA PREDICACIÓN DE JUAN EL BAUTISTA eN aquellos días (inmediatamente antes de la introducción de Cristo) vino Juan el Bautista, predicando en el desierto de Judea (el área cerca de Jericó).       2   Y diciendo, Arrepentíos (reconocer la dirección equivocada de uno mismo):  que el Reino de los Cielos (el Reino de los Cielos, encabezado por Cristo Jesús) se ha acercado (fue ofrecido a Israel).        3   Porque éste es aquél (Juan el Bautista) del cual fue dicho por el Profeta Isaías, que dijo, Voz de uno que clama en el desierto, Preparad el Camino del Señor, enderezad Sus veredas (Isa. 40:3).        4   Y tenía Juan su vestido de pelos de camellos, y una cinta de cuero alrededor de sus lomos; y su comida era langostas y miel silvestre.        5   Entonces salía a él Jerusalén, y toda Judea, y toda la provincia de alrededor del Jordán (el Río Jordán),       6   Y eran bautizados de él en el Jordán (sumergido totalmente debajo del agua), confesando sus pecados.       7   Y viendo él muchos de los Fariseos y de los Saduceos (dos sectas de Judíos que se auto-justificaban y eran entusiastas) que venían a su Bautismo (el Bautismo en Agua), les decía, Generación de víboras (serpientes), ¿quién os ha enseñado a huir de la ira que vendrá?        8   Haced pues frutos (evidencias) dignos de (que corresponden al) Arrepentimiento:                 9   Y no penséis decir dentro de vosotros, a Abraham tenemos por padre (el orgullo):  porque yo os digo, que Dios puede despertar hijos a Abraham aún de estas piedras (El Señor ha levantado a los Gentiles como hijos de Abraham [Gál. 3:7, 14]).      10   Ahora, ya también el hacha está puesta a la raíz de los árboles:  por tanto todo árbol que no hace buen fruto es cortado, y echado en el fuego (Israel fue cortado por su incredulidad [Rom. 11:20]).      11   Yo a la verdad os bautizo en agua para Arrepentimiento (el Bautismo en Agua era un acto exterior de una obra interna ya realizada):  mas Él que (El Cristo) viene tras mí es más poderoso que yo, los Zapatos del Cual yo no soy digno de llevar:  Él os Bautizará en Espíritu Santo y en fuego (para quemar la escoria pecaminosa [Hch. 2:2-4]).      12   Su aventador está en Su Mano (el método antiguo para aventar el grano), y aventará Su era (“lo limpiará, para que lleve más fruto” [Jn. 15:2]), y recogerá Su Trigo en el alfolí (el producto final como fue desarrollado por el Espíritu); y quemará la paja en fuego que nunca se apagará (el trigo es simbólico de la Obra del Espíritu, mientras que la paja es simbólica de la obra de la carne). El BAUTISMO DE JESÚS POR JUAN      13   Entonces Jesús vino de Galilea a Juan al Jordán, para ser bautizado de él (que significa el momento más grande de la historia humana hasta entonces; el Ministerio terrenal de Cristo ahora comenzaría).      14   Mas Juan lo resistía mucho, diciendo, Yo necesito ser Bautizado de Ti, ¿y Tú vienes a mí?      15   Y respondiendo Jesús le dijo, Deja ahora (permita que Yo sea bautizado):  porque así nos conviene cumplir toda Justicia (el Bautismo en Agua es un tipo de la Muerte, Sepultura y Resurrección de Cristo [Rom. 6:3-5]).  Entonces le dejó.      16   Y Jesús, después que Él fue bautizado (era el comienzo de Su Ministerio terrenal), subió luego (inmediatamente) del agua (se refiere al Bautismo por inmersión y no por asperjar, ni rociar); y, he aquí, los Cielos Le fueron abiertos (El Único, el Señor Jesucristo, a quien los Cielos se Le abrieron), y vio al Espíritu de Dios (El Espíritu Santo) que descendía como paloma, y venía sobre Él (Juan vio una forma visible que le hizo recordar a una paloma).      17   Y, he aquí, una Voz de los Cielos, que decía (la Voz de Dios El Padre), Este es Mi Hijo Amado, en Quien tengo contentamiento (la Trinidad se aparece aquí:  El Padre habla, El Espíritu desciende, y El Hijo ora [Luc. 3:21-22]). CAPÍTULO 4(29 d.C.)LA TENTACIÓN DE JESÚSEN EL DESIERTO eNTONCES (inmediatamente después del descenso del Espíritu Santo sobre Él) Jesús fue llevado (conducido urgentemente) por el Espíritu (El Espíritu Santo) al desierto (probablemente cerca de Jericó) para ser tentado por el Diablo (como el Último Adán, Él sería tentado en todo como nosotros somos tentados [Heb. 4:15; I Cor. 15:21-22, 45, 47]).       2   Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, después Él tuvo hambre (aparte de Cristo, sólo tres hombres en la Biblia ayunaron durante 40 días y 40 noches:  Moisés [Deut. 9:9, 18, 25; 10:10], Josué [Éx. 24:13-18; 32:15-17] y Elías [I Rey. 19:7-8]).        3   Y llegándose a Él el tentador (Satanás), dijo, Si eres Hijo de Dios (puesto que Tú eres El Hijo de Dios), di que estas piedras se hagan pan (Cristo fue tentado a usar Su Poder para Su propia ventaja, lo cual Él nunca haría).        4   Mas Él respondiendo dijo, Escrito está, no sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda Palabra que sale de la Boca de Dios ([Deut. 8:3]; el hombre es un ser espiritual así como un ser físico; por lo tanto, dependiente en Dios).        5   Entonces el Diablo Le conducía (una fuerza poderosa) a la Santa Ciudad (Jerusalén), y Le pone sobre un pináculo del Templo (su punto más alto, que Josefo indicó, medía 700 pies [213 metros] de la profundidad del barranco abajo),        6   Y Le dice, Si eres Hijo de Dios (puesto que eres Hijo de Dios), échate abajo (se entienda literalmente):  pues escrito está, A Sus Ángeles mandará por Ti:  y Te alzarán en las Manos, para que nunca tropieces con Tu Pie en piedra (derivado de Salmos 91:11-12).        7   Jesús le dijo, También escrito está, no tentarás al Señor tu Dios ([Deut. 6:16]; tentar a Dios es poner en duda Su Palabra, lo cual pone en duda Su capacidad de hacer lo que Él ha prometido).        8   Otra vez (la tercera tentación), Le pasa el Diablo a un monte muy alto (no conocido definitivamente, pero muy probable es el monte Nebo), y Le muestra todos los reinos del mundo, y su gloria (se lo demostró a Él, no en el sentido físico, sino más bien, en el sentido espiritual);        9   Y Le dijo, Todo esto Te daré, si postrado me adorares (la tentación era que Cristo abrogaría la Cruz, por medio de la cual Él recuperaría todas las cosas).      10   Entonces Jesús le dice, Vete, Satanás (se presenta a Cristo por primera vez dirigiéndose a Satanás personalmente):  que escrito está, Al Señor Tu Dios adorarás y a Él Sólo servirás (Satanás desea que la humanidad le adore y le sirva; debemos adorar y servir sólo al Señor).      11   El Diablo entonces se alejó de Él por una temporada (“se alejó de Él por una temporada,” significaba que habrían otras tentaciones [Luc. 4:13]), y, he aquí, los Ángeles llegaron y Le servían (en qué manera Le ministraban, no nos dice). JESÚS DA INICIO A SUMINISTERIO; RECHAZADOEN NAZARET – SE TRASLADAA CAPERNAUM      12   Mas oyendo Jesús que Juan era preso (el Ministerio de Juan ya había terminado; él había presentado a Cristo correctamente), se volvió (Jesús) a Galilea (zona central de Su Ministerio);      13   Y dejando a Nazaret (se refiere a Su rechazo allí [Luc. 4:16-30]), vino y habitó en Capernaum (hizo de esta ciudad Su Sede), ciudad marítima (se refiere al Mar de Galilea), en los confines de Zabulón y de Neftalí (se refiere a estas dos Tribus que colindan con el Mar de Galilea):      14   Para que se cumpliese lo que fue dicho por el Profeta Isaías, que dijo (Isaías profetizaba de Cristo más que cualquier otro Profeta),      15   La tierra de Zabulón, y la tierra de Neftalí, camino del mar (Mar de Galilea), al otro lado del Jordán, Galilea de los Gentiles (el gran Camino Romano se trazó cerca del Mar de Galilea de Damasco; casi todos los Gentiles que viajaban en esta dirección lo hicieron en este camino; la Sede de Cristo estuvo dentro de los límites de la Tribu de Neftalí);      16   El pueblo asentado en tinieblas (indica una aceptación como algo normal de esta oscuridad; la oscuridad moral era aún mayor que la miseria nacional) vio gran Luz (Cristo es la Luz del Mundo, y la única Luz Verdadera); y a los sentados en región de sombra de muerte (la muerte espiritual es el resultado de esta oscuridad espiritual) Luz (iluminación espiritual en Cristo) les resplandeció.      17   Desde entonces (el traslado a Capernaum) comenzó Jesús a predicar (el método principal de la proclamación del Evangelio), y a decir, Arrepentíos (al comenzar Su Ministerio, la primera palabra usada por Cristo, como fue registrado por Mateo, fue “Arrepentíos”):  que el Reino de los Cielos se ha acercado (el Reino de los Cielos, encabezado por Cristo mismo, con el propósito de restablecer el Reino de Dios sobre la Tierra; el Reino fue rechazado por Israel). JESÚS LLAMA A CUATROPESCADORES      18   Y andando Jesús, junto al Mar de Galilea, vio a dos Hermanos, Simón que es llamado Pedro, y Andrés su hermano, que echaban la red en el mar:  porque eran pescadores.      19   Y les dijo, Seguid en pos de Mí (el Advenimiento del Mesías fue señalado por tres palabras:  “Arrepentíos,” “Seguid”  y “Bendito” [Mat. 5:3]), y os haré pescadores de hombres (el llamado mayor de todos).      20   Ellos entonces (inmediatamente), dejando al instante las redes (su negocio de la pesca), Le siguieron.      21   Y pasando de allí, vio a otros dos Hermanos, Santiago hijo de Zebedeo, y Juan su hermano, en el barco con Zebedeo su padre, que remendaban sus redes; y los llamó (los primeros tres llamados, Pedro, Santiago y Juan, eran los más cercanos a Cristo).      22   Y ellos, dejando luego el barco y a su padre, Le siguieron (Él los llamó a una pesca más alta, así como Él llamó a David a una alimentación más alta [Sal. 78:70-72]). EL SEGUNDO VIAJE DEGALILEA; LA FAMA DEJESÚS SE EXTIENDE      23   Y Jesús iba por toda Galilea, enseñando en las Sinagogas de ellos, y predicando (la Predicación proclama El Evangelio, mientras que la Enseñanza lo explica) el Evangelio del Reino (las Buenas Nuevas del establecimiento sobre la Tierra de un Gobierno perfecto del Cielo; como ya dicho, fue rechazado), y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo (Jesús no es sólo El Salvador; sino también El Sanador).      24   Y se extendió Su fama por toda la Siria (las noticias de lo que Él hizo se fueron más allá de Israel):  y Le trajeron todos los que estaban enfermos quienes eran afectados de diversas (tipos distintos) enfermedades y tormentos, y los endemoniados (los poseídos por los demonios), y lunáticos (demente, ya sea por posesión de demonio, o incapacidad física), y paralíticos, y los sanó (Él no desechó a ninguno).      25   Y Le siguieron grandes multitudes de Galilea, y de Decápolis (el lado oriente del Río Jordán),  y de Jerusalén, y de Judea, y del otro lado del Jordán. CAPÍTULO 5(31 d.C.)El SERMÓN DEL MONTE:INTRODUCCIÓN y VIENDO las multitudes, subió al monte (desconocido, pero probablemente era una colina pequeña cerca del Mar de Galilea; dos sermones, ambos entregados en las colinas, empezó y concluyó el Ministerio público del Señor; el último fue en el Monte de Los Olivos cerca de Jerusalén [Mat., cap. 24]):  y sentándose (Él se sentó para Enseñar, que era la costumbre de aquel entonces), se llegaron a Él Sus Discípulos (no se refiere a los Doce, sino a cualquiera y a todos los que Le siguieron de cerca durante este período):        2   Y Él abriendo Su Boca (significaba un Mensaje bien pensado y planeado de cuidado resuelto de Propósito y Voluntad), les enseñaba, diciendo (aquí comienza el mayor momento de instrucción espiritual y Escritural que jamás fue dada en la historia de la humanidad), LAS BIENAVENTURANZAS        3   Bienaventurados (felices) los pobres en espíritu (conscientes de pobreza moral):  porque de ellos es el Reino de los Cielos (las características morales de los ciudadanos del Reino de los Cielos; y como tal es aparente que el Nuevo Nacimiento es un requisito absoluto para la entrada a ese Reino [Jn. 3:3]; este Reino está presente ahora espiritualmente, pero no todavía físicamente).        4   Bienaventurados los que lloran (afligidos a causa de la pecaminosidad personal):  porque ellos recibirán consolación (lo que El Espíritu Santo hará para aquéllos que correctamente evalúan su pobreza espiritual).        5   Bienaventurados son los mansos (lo opuesto de la auto-justicia, lo opuesto de aquéllos que confían en sí mismos y en sus propias justicias; las dos primeras Bienaventuranzas garantizan “la mansedumbre”):  porque ellos recibirán la Tierra por heredad (habla de la Edad del Reino venidero, cuando el “Reino del Cielo” llegará a la Tierra, cuando los Santos gobernarán, con Cristo como su Señor Supremo).        6   Bienaventurados los que tienen hambre y sed (un deseo intenso) de Justicia (la Justicia de Dios, imputada por Cristo, basada en la Fe en Su Obra Terminada):  porque ellos serán saciados (en primer lugar deben ser realmente vacíos de toda autoestima).        7   Bienaventurados los misericordiosos (se demuestra en la acción que va más allá del pensamiento):  porque ellos alcanzarán misericordia (para obtener la misericordia de Dios, debemos ser misericordiosos para con los demás).        8   Bienaventurados los de limpio corazón (aquéllos que han recibido una nueva naturaleza moral en la regeneración):  porque ellos verán a Dios (lo verá a Él manifestarse en la vida de uno mismo).        9   Bienaventurados los pacificadores (se trata acerca de la paz con Dios, la cual viene con la Salvación, y a todos los que proclaman tal son llamados “pacificadores”):  porque ellos serán llamados Hijos de Dios (expresa el “pacificador” y quien ha recibido “la paz”).      10   Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la Justicia (significa que aquéllos que obran del punto de vista de la esfera de la auto-justicia perseguirán a aquéllos que confían en “la Justicia” de Dios):  porque de ellos es el Reino de los Cielos (que poseían la Justicia, la Rectitud de Dios, que está solamente en Cristo, tales son poseedores del Reino de los Cielos).     11   Bienaventurados sois cuando os vituperaren y os persiguieren, y dijeren de vosotros todo mal mintiendo, por Mi causa (sólo Cristo podría decir, “por Mi causa,” ya que Él es Dios; hay una ofensa incluida en la Cruz [Gál. 5:11]).      12   Gozaos (el resultado interior que es el resultado de uno quien es “bendito”) y alegraos (la auto-justicia que persigue la Justicia es la garantía de la posesión de la Justicia, y el motivo para una alegría pero muy grande); porque vuestra recompensa es grande en los Cielos (significa que no nos vendrá necesariamente esta recompensa mientras estemos en la Tierra):  que así persiguieron a los Profetas que fueron antes de vosotros (manifiesta el hecho de que “el Camino de Dios” llevará consigo la “persecución,” con tanta severidad, que a veces será del mundo y también de la Iglesia). LOS CREYENTES SON COMOLA SAL Y LA LUZ      13   Vosotros sois la sal (preservativo) de la Tierra:  y si la sal se desvaneciere ¿con qué será salada? no vale más para nada, sino para ser echada fuera y hollada de los hombres (“la sal” es un Tipo de la Palabra de Dios; el Creyente profesante que ya no cumple con la Palabra es inútil para Dios o para el hombre).      14   Vosotros sois la Luz del mundo (somos un reflector de la Luz que viene de Cristo):  una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder (la Luz apropiada no se puede, y de hecho, ni se podrá esconder).      15   Ni se enciende una lámpara y se pone debajo de un almud, mas sobre el candelero (la Luz no debe ser escondida), y alumbra a todos los que están en casa (que es el propósito de la Luz).      16   Así alumbre vuestra Luz delante de los hombres, para que vean vuestras obras buenas (la Fe apropiada siempre producirá las obras apropiadas, pero las obras apropiadas nunca producirán la Fe apropiada), y glorifiquen a vuestro Padre que está en los Cielos (las obras apropiadas glorificarán a nuestro Padre Celestial, mientras las obras propias glorifican al hombre). CRISTO Y LA LEY      17   No penséis que he venido para abrogar la Ley (era la Ley de Moisés) o los Profetas (las predicciones de los Profetas del Antiguo Testamento):  no he venido para abrogar, sino a cumplir (Jesús cumplió la Ley por medio de cumplir al pie de la letra sus justas demandas con una Vida Perfecta, y que satisfará la maldición de la Ley por medio de morir en la Cruz [Gál. 3:13]).      18   Porque de cierto os digo (¡declara la autoridad absoluta!), que hasta que perezca el Cielo y la Tierra (significa ser cambiado, o pasar de una condición a otra, que ocurrirá en la Edad Perfecta próxima [Apoc., caps. 21-22]), ni una jota (la letra más pequeña en el alfabeto Hebraico) ni una tilde (acabado ornamental diminuto a las letras Hebreas antiguas) perecerá de la Ley, hasta que todas las cosas sean cumplidas (precisamente la Ley tuvo la intención de ser cumplida en Cristo, y fue de hecho, totalmente cumplida por Cristo, en Su Vida, Muerte y Resurrección, con un Nuevo Testamento o Nuevo Convenio promulgado [Hch. 15:5-29; Rom. 10:4; II Cor. 3:6-15; Gál. 3:19-25; 4:21-31; 5:1-5, 18; Ef. 2:15; Col. 2:14-17]).      19   De manera que cualquiera que quebrantare uno de estos Mandamientos muy pequeños, y así enseñare a los hombres, muy pequeño será llamado en el Reino de los Cielos (aquéllos que son desleales a la autoridad de la Palabra de Dios serán juzgados; “muy pequeño será llamado,” significa que tal persona no estará en el Reino en absoluto):  mas cualquiera que hiciere y enseñare, éste será llamado grande en el Reino de los Cielos (el Señor pone la Biblia como el Estándar de toda la Justicia, y Él no reconoce ningún otro).      20   Porque os digo, que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los Escribas y de los Fariseos (que era la auto-justicia), no entraréis en el Reino de los Cielos (la necesidad absoluta del Nuevo Nacimiento es declarada aquí como imprescindible en cada caso). JESÚS Y LA IRA      21   Oísteis que fue dicho a los antiguos (refiriéndose a la Ley de Moisés):  No matarás (debiera traducirse, no asesinarás); mas cualquiera que matare (asesinara) será culpado del juicio (Éx. 20:13; Lev. 24:21; Núm., cap. 35; Deut. 5:17; 19:12).      22   Mas yo os digo (Cristo da la interpretación verdadera de la Biblia, de hecho, la Biblia y Cristo, en esencia, ya son lo mismo), que cualquiera que se enojare descontroladamente con su hermano (coloca la ira injusta en la misma categoría que el asesinato, es decir, “se origina de un corazón malo”), será culpado del juicio (es cierto que el juicio lo alcanzará):  y cualquiera que dijere a su hermano, Raca (las palabras “necio” y “Rhaca” eran expresiones Hebreas de la ira asesina), será culpado del Consejo (el Sanedrín):  y cualquiera que dijere, Fatuo, estará en peligro del Infierno de fuego (quizás los hombres pueden ganar su caso en una corte humana de la ley, pero nunca lo harán en el Tribunal de la Ley de Dios). SOBRE LA RESTITUCIÓNY LA ORACIÓN      23   Por tanto, si estás presentando tu ofrenda al Altar (se refiere al Altar de Bronce como usado en la ofrenda de los Sacrificios en la Ley de Moisés), y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti (precisamente tiene la intención de describir nuestra relación con nuestro prójimo);      24   Deja allí tu ofrenda delante del Altar (la intimación es que el Señor no aceptará nuestra “ofrenda” a menos que hagamos todo lo posible dentro de nuestro poder para arreglar las cosas directamente con el partido ofendido), y ve (haga todo lo posible para lograr la reconciliación, de ser posible); reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y ofrece tu ofrenda (la adoración no será aceptada por el Señor, si hemos ofendido a nuestro hermano, y no hemos hecho todo lo posible dentro de nuestro poder de reconciliarnos). LAS RELACIONES CRISTIANAS      25   Ponte de acuerdo pronto con tu adversario, entre tanto que estás con él en el camino (si ofendemos a nuestro hermano y no nos reconciliamos, el Señor se hace nuestro adversario, u opositor, que, en efecto, coloca a uno en una situación muy seria); para que no acontezca que el adversario te entregue al juez, y el juez te entregue al alguacil, y seas echado en prisión (en cuanto a un Creyente que ofende a un compañero Cristiano, y no se reconcilia, Dios se hace el Adversario de aquella persona, y así es el Juez en lugar de ser su Salvador, y espiritualmente hablando, coloca a tal persona en una prisión espiritual).     26   De cierto te digo (la solemnidad absoluta de esta declaración), Que no saldrás de allí (que no saldrá de esta prisión espiritual), hasta que pagues el último cuadrante (el método del Señor de enseñar era simbólico y metafórico; si el Creyente no se reconcilia con su prójimo quien él ha ofendido, él sufrirá un revés tras otro, repetidas veces; es cierto que Dios le asegurará que esto le acontecerá). LA ENSEÑANZA DE JESÚSSOBRE EL ADULTERIO      27   Oísteis que fue dicho (la Ley Mosaica):  No adulterarás (el Séptimo Mandamiento [Éx. 20:14]).      28   Pero yo os digo (la frase no niega la Ley de Moisés, sino más bien la lleva a su conclusión, que sólo podría ser hecho por Cristo; el Antiguo Convenio señaló el camino al Nuevo Convenio, que llegó con Cristo), Que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla (para mirarla con un intenso deseo sexual), ya adulteró con ella en su corazón (el Señor se dirige a la raíz del pecado, que es un corazón malo; la Cruz es la única respuesta).      29   Por tanto, si tu ojo derecho te fuere ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti (como dicho anteriormente, el método del Señor de enseñar era simbólico y metafórico):  que mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al Infierno (¡El Señor no tiene la intención de que Su declaración sea tomada literalmente, como Él ha explicado ya que la ofensa no está en el “ojo” ni en la “mano,” sino, en cambio, en el corazón!; en efecto, un ciego puede codiciar y cometer la lujuria).      30   Y si tu mano derecha te fuere ocasión de caer, córtala, y échala de ti:  que mejor te es que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea echado al Infierno (demuestra el hecho que si tal acción no es parada, la persona perderá su alma; como se dijo anteriormente, la Cruz es la única forma por la cual las pasiones malas pueden ser sujetadas [Rom. 6:3-5, 11, 14]). SOBRE EL DIVORCIO Y ELCASARSE DE NUEVO      31   También fue dicho (Deut. 24:1-4), Cualquiera que repudiare a su mujer (se refiere a los procedimientos del divorcio), déle carta de divorcio (los Judíos habían pervertido la Ley, debilitando enormemente la santidad del matrimonio):      32   Pero yo os digo (el Señor ahora da el significado verdadero de la Ley), Que el que repudiare a su mujer (se divorcie de ella), fuera de causa de fornicación (conviviendo con otros, así rompiendo los votos del matrimonio), hace que ella adultere (si ella se casa con otro, pero la insinuación es que la falta no es la suya); y el que se casare con la repudiada, comete adulterio (el hombre que se casa con la mujer que está divorciada no bíblicamente, aunque esto no sea su falta, comete adulterio también; debemos aprender aquí la santidad del matrimonio, y darnos cuenta que el divorcio y el casarse de nuevo está permitido sólo a raíz de la fornicación y abandono espiritual [I Cor. 7:10-11]). EL SIGNIFICADO DELAS PALABRAS      33   Además habéis oído que fue dicho a los antiguos (tal fraseología significa que la Palabra de Dios había sido tergiversada para darle un significado que no tenía), No te perjurarás; sino cumplirás al Señor tus juramentos (vv. 33-37 tienen que ver con el Tercer Mandamiento, “No tomarás el Nombre del Señor tu Dios en vano” [Éx. 20:7]).      34   Pero yo os digo (expresa el sentido genuino de la Ley), No juréis en ninguna manera; ni por el Cielo; porque es el Trono de Dios (no tiene nada que ver con la blasfemia, sino más bien, de usar el Nombre de Dios a la ligera y frívolamente):      35   Ni por la Tierra; porque es el estrado de Sus Pies:  ni por Jerusalén; porque es la ciudad del gran Rey (no se debe usar el Nombre de Dios impertinentemente, y además, el acceso a Su Creación está prohibido).      36   Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer un cabello blanco o negro (el hombre es la Creación más alta de Dios).      37   Pero sea vuestro hablar (comunicación verbal con otros), Sí, sí; No, no:  porque lo que es más de esto, de mal procede (los seguidores de Cristo deben destacarse por su veracidad, honestidad e integridad; el subterfugio y las ambigüedades no tienen arte ni parte en sus vidas). LA VENGANZA      38   Oísteis que se dijo, Ojo por ojo, y diente por diente ([Éx. 21:24; Lev. 24:20; Deut. 19:21]; la letra de la Ley era aquella que Dios cumpliría de Su Propio modo [Mat. 7:2]; el hombre no debía recurrir a tal, así como Jesús lo diría):      39   Pero yo os digo, No resistáis al mal (no retribuya el mal con el mal):  antes a cualquiera que te abofetee en tu mejilla derecha, vuélvele también la otra (otra vez, el lenguaje está en sentido figurado, cuando el Señor fue golpeado violentamente en la mejilla [Jn. 18:22-23] no dio de vuelta la otra mejilla pero con dignidad reprendió al atacante).      40   Y al que quisiere ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa (no se refiere a la acción de rectitud, que es a veces necesaria, sino más bien se refiere a un espíritu contencioso, que exige derechos para sí, hasta el detalle más minucioso).      41   Y a cualquiera que te obligue a ir una milla, ve con él dos (la totalidad de la idea tiene que ver con el corazón del hombre, no tanto con sus acciones externas, sino más bien con lo que seguramente guiará sus acciones en consecuencia).      42   Al que te pida, dale, y al que quiera tomar de ti prestado no se lo rehúses (corresponde a aquéllos que realmente tienen necesidad, y no a aquéllos que son perezosos y no trabajaran [II Tes. 3:10]). LA LEY DEL AMOR      43   Oísteis que fue dicho:  Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo (otra vez, Cristo corrige la tergiversación de Las Escrituras; “el odio del enemigo” fue probablemente sacado de Deut. 7:1-6; pero en ninguna parte de este Pasaje dice que se puede odiar al enemigo; aunque debemos odiar el pecado, no debemos odiar al pecador [Jn. 3:16]).      44   Pero yo os digo, Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan, y os persiguen (las acciones de los enemigos de la bondad y de la justicia deben ser “odiadas” con un odio santo; pero el odio personal debe ser remplazado por el amor);      45   Para que seáis Hijos de vuestro Padre que está en los Cielos:  que hace que Su sol salga sobre malos y buenos, y llueve sobre justos e injustos (tenemos que imitar a nuestro Padre Celestial).      46   Porque si amaréis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis?  ¿No hacen también lo mismo los Publicanos? (Sólo aquéllos que tienen el Amor genuino de Dios en sus corazones pueden amar a aquéllos que no los aman.)     47   Y si saludáis a vuestros Hermanos solamente, ¿qué hacéis de más que otros?  ¿No hacen también así los Publicanos? (Si nuestro amor no es de mayor definición alguna que aquel del mundo, entonces nuestras declaraciones son vacías.)     48   Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los Cielos es perfecto (Jesús no enseña la perfección libre de pecado, ya que la Biblia no enseña tal; Él enseña que nuestra imitación de nuestro Padre Celestial tiene que ser tan perfecta como es posible; el Espíritu Santo Mismo puede ayudarnos a hacer estas cosas, que Él hace según nuestra Fe en Cristo y la Cruz [Rom. 8:1-2, 11]). CAPÍTULO 6(31 d.C.)LA ENSEÑANZA DE JESÚSSOBRE LA LIMOSNA cUIDADO (un asunto muy serio) que no hagáis vuestra Justicia (limosnas) delante de los hombres, para ser vistos de ellos (¿cuál es el motivo de nuestra limosna?):  de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los Cielos.        2   Cuando, pues, des limosna (en este caso, dar, y aquí demuestra la necesidad de dar), no hagas tocar trompeta delante de ti (no haga un espectáculo), como hacen los hipócritas en las Sinagogas y en las calles, para ser alabados de los hombres (ser visto de los hombres).  De cierto os digo, Que ya tienen su recompensa (Dios no recompensará tal, ni en la Tierra ni en el Cielo).       3   Mas cuando tú des limosna (la Justicia, y una vez más, proclama la necesidad de dar), no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha (precisamente no tuvo la intención de que Su declaración fuera tomada literalmente, sino más bien para señalar la intención del corazón):       4   Para que sea tu limosna en secreto (simplemente significa que esto se hace de corazón al Señor, y no para la alabanza de los hombres):  y tu Padre que ve en secreto, Él te recompensará en público (tanto en la Tierra como cuando usted esté en el Cielo). LA ENSEÑANZA DE JESÚSSOBRE LA ORACIÓN        5   Y cuando ores (la necesidad de la oración), no seas como los hipócritas:  porque ellos aman el orar en las Sinagogas y en las esquinas de las calles de pie, para ser vistos de los hombres (ellos lo hacen para ser ostentosos).  De cierto os digo, Que ya tienen su recompensa (quiere decir que no habrá recompensa alguna de parte de Dios en ninguna capacidad).        6   Mas tú (Creyente sincero), cuando ores, entra en tu cámara, y cerrada tu puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en secreto te recompensará en público (la palabra “aposento” no debe ser tomada literalmente, pero significa que nuestra oración no debe ser hecha para una apariencia ostentosa; si hacemos los intereses de Dios nuestro propio interés, somos asegurados que Él hará  nuestro interés el Suyo Propio).        7   Y orando, no uséis repeticiones vanas, como los Gentiles (repetición de ciertas frases repetidas veces, hasta cientos de veces):  los cuales piensan que por su palabrería serán oídos (ellos no serán oídos por Dios).        8   No os hagáis, pues, semejantes a ellos:  porque vuestro Padre (El Padre Celestial) sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros Le pidáis (Él es omnisciente, quiere decir que Él sabe todas las cosas, el pasado, el presente y el futuro). LA ORACIÓN MODELO        9   Vosotros pues oraréis así (precisamente para ser de contraste total a la práctica pagana; también, debe ser rogado con completa confianza, que el Padre Celestial oirá y contestará según Su Voluntad):  Padre nuestro (nuestra oración debe ser dirigida hacia nuestro Padre Celestial, y no hacia Cristo ni al Espíritu Santo) Que estás en los Cielos, Santificado sea Tu Nombre (reverenciamos Su Nombre).      10   Venga Tu Reino (sucederá definitivamente en la Segunda Venida).  Sea hecha Tu Voluntad, como en el Cielo, así también en la Tierra (la Voluntad de Dios es de suma importancia; será realizada en la Tierra, dándose inicio con la Edad del Reino).      11   Danos hoy nuestro pan cotidiano (tenemos que fijarnos en el Señor por el sustento, tanto natural como espiritual).      12   Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores (la palabra “deudas” aquí se refiere a “transgresiones” y “pecados”; el perdón Suyo para nosotros está basado en el hecho de que primero nosotros perdonamos a los demás).      13   Y no nos metas (debido a la confianza en sí mismo) en tentación (ayúdanos a no ser conducidos a la tentación — la idea es, en mi auto-confianza, en mí mismo, que proviene de la carne y no del Espíritu; ¡por favor no permita que yo sea conducido a la tentación, porque fallaré seguramente!), mas líbranos (la trampa es más fuerte de lo  que el hombre puede soportar; sólo Dios puede librarnos; Él lo hace por el Poder del Espíritu Santo, según nuestra Fe en Cristo y la Cruz [Rom. 8:1-2, 11]) del mal (del Maligno, Satanás mismo):  porque Tuyo es el Reino (esta Tierra pertenece al Señor y no a Satanás; él es un usurpador), y el Poder (Dios tiene el Poder para librar, que Él lo hace, como fue dicho antes, por medio de la Cruz), y la Gloria (la Gloria pertenece a Dios, y no a Satanás), por todos los siglos (nunca cambiará esto).  Amén (esta Palabra expresa una ratificación solemne; en la Mente de Dios, el fracaso y la destrucción de Satanás y, por lo tanto, todo el mal en el mundo, es una conclusión inevitable).     14   Porque si perdonáis a los hombres (tiene que ser la clase de perdón que Dios da) sus ofensas (pecados grandes), os perdonará también a vosotros vuestro Padre Celestial (el perdón descansa totalmente en la Obra Expiatoria de Cristo; es un acto de la pura Gracia):      15   Mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas (si queremos que Dios nos perdone, al mismo tiempo tenemos que perdonar a los demás; si no, Su perdón hacia nosotros está retenido; por consiguiente, tal persona se arriesga al peligro de perder su alma). LA ENSEÑANZA DE JESÚSSOBRE EL AYUNO      16   Y cuando ayunéis (no es un tiempo fijo), no seáis como los hipócritas, austeros:  porque ellos demudan sus rostros, para parecer a los hombres que ayunan.  De cierto os digo, Que ya tienen su recompensa (mucho en la esfera religiosa cae en esta categoría; lo hacen para “apantallar” ya sea el ayuno o la ofrenda, etc.; el Señor nunca lo recompensará).      17   Mas tú (se refiere a aquéllos que son realmente los Hijos de Dios), cuando ayunes, unge tu cabeza, y lava tu rostro (“ungir” y “lavar” eran realmente símbolos de la alegría; era todo lo opuesto de un semblante triste);      18   Para no parecer a los hombres que ayunas (no debe haber apariencia alguna del ayuno), sino a tu Padre (Padre Celestial) que está en secreto, y tu Padre, que ve en secreto, te recompensará (bendecirá) en público (la implicación es que Dios no era “el Padre” de los Fariseos, y no será “el Padre” de quienes siguen el ejemplo de ellos). TESOROS EN EL CIELO      19   No os hagáis tesoros en la Tierra (todo en la Tierra es temporal), donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan (si el ojo está fijado en los tesoros en la Tierra, entonces la vida y carácter del Creyente estarán sumergidos en la oscuridad moral):      20   Mas haceos tesoros en el Cielo, donde ni polilla ni orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan:      21   Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará vuestro corazón (el objetivo de un hombre determina su carácter; si aquel objetivo no es sencillo y hacia el Cielo sino terrenal y vacilante, todas las facultades y principios de su naturaleza se convertirán en una masa de oscuridad; es imposible dar una lealtad dividida). LA LÁMPARA      22   La lámpara del cuerpo es el ojo (una figura retórica; Él dice, en efecto, que la Luz del alma es el espíritu):   así que, si tu ojo fuere indiviso (el espíritu del hombre debe tener sólo un objetivo, y esto es Glorificar a Dios), todo tu cuerpo estará lleno de Luz (si el espíritu del hombre es único en su devoción a Dios [en el sentido de no estar dividido] entonces toda el alma será llena de la Luz).      23   Mas si tu ojo fuere malo, todo tu cuerpo estará lleno de oscuridad (si el espíritu es malo, el alma entera será llena de la oscuridad).  Así que, si la luz que en ti hay es oscuridad (no corresponde a la luz, sino más bien luz pervertida), ¡cuán grande será la misma oscuridad! (El estado último está peor que si no hubiera luz alguna en absoluto.)      24   Ninguno puede servir a dos señores:  porque o aborrecerá al uno, y amará al otro; o se apegará al uno, y menospreciará al otro.  No podéis servir a Dios y a Mammón (es simplemente, pronunciado como, una imposibilidad; es devoción total a Dios, o al final será devoción total al mundo; la palabra, “mammón,” [“riquezas”], es derivado de la palabra Babilónica “Mimma,” que quiere decir “cualquier cosa”). CONTRA EL AFÁN YLA ANSIEDAD      25   Por tanto os digo:  No os preocupéis por vuestra vida, qué habéis de comer, o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir (no se preocupe de estas cosas).  ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? (La vida es más que las cosas, y el cuerpo físico es más que la ropa con que nos vestimos.)     26   Mirad las aves del Cielo:  que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre Celestial las alimenta.  ¿No sois vosotros de mucho más valor que ellas? (Las aves del aire son una de las partes más pequeñas de la gran Creación de Dios.  Si el Señor ha provisto para ellas, seguramente, Él ha provisto todo lo que Sus Hijos requieren.)     27   Mas ¿quién de vosotros podrá, por ansioso que esté (preocupado, agustiado y afligido), añadir a su estatura un codo? (Lo que va a pasar no puede ser impedido por la preocupación; y si no pasa, no hay nada de que preocuparse.  Para Sus Hijos, el Señor siempre aprovisiona con lo esencial.)     28   Y por (en cuanto al) el vestido (la ropa) ¿por qué andáis ansiosos (preocupados)?  Aprended de los lirios del campo, cómo crecen; no trabajan ni hilan (el hombre cultiva el lino [trabajo duro] la mujer lo teje; la declaración precisamente tiene la intención de proclamar el hecho de que la belleza del lirio no tiene nada que ver con su esfuerzo, sino que está provisto completamente por el Creador):      29   Mas os digo, Que ni aun Salomón con toda su gloria fue vestido así como uno de ellos (se dice que los lirios de Israel tenían un colorante de brillante, y sobre todo el Lirio Huleh de color púrpura y blanco encontrado en Nazaret).      30   Y si (puesto que) la hierba del campo (precisamente tiene la intención de representar la garantía de Dios) que hoy es, y mañana es echada al horno (demuestra cuan insignificante es esta parte de Su Creación, y aún así, cuánto cuidado Él se dedica en ello), Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? (Nos dice aquí el motivo de nuestra carencia; es la “poca fe”; porque Dios es Fiel, se puede confiar en Él completamente para llevar a cabo Sus compromisos que nos ha hecho en Cristo [I Cor. 1:9; 10:13; II Cor. 1:18; I Tes. 5:24; II Tes. 3:3; etc.].)     31   No os ponéis ansiosos (no se preocupe) pues, diciendo, ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o con qué nos cubriremos? (El Texto Griego realmente significa que hasta un pensamiento ansioso está prohibido.  Tal ansiedad demuestra una desconfianza del Señor.)     32   (Porque los Gentiles buscan todas estas cosas:) (los Gentiles no tenían parte alguna en el Convenio de Dios con Israel; por lo tanto, ellos no tenían arte ni parte en la economía de Dios, y, básicamente, tuvieron que defenderse) que vuestro Padre Celestial sabe que de todas estas cosas tenéis necesidad (la frase precisamente tiene la intención de expresar el contraste entre aquéllos que no conocen al Señor y aquéllos que sí lo conocen; si vivimos para Él, mientras que siempre busquemos Su Voluntad, tenemos la garantía de Su Palabra, que Él suplirá cada necesidad nuestra; ¿Qué le parece?  ¿Es la Palabra de Dios bastante buena?  ¡Pienso que sí!).      33   Mas buscad primeramente el Reino de Dios y su Justicia (da “la condición” para las Bendiciones de Dios; Sus intereses deben ser “primeros”), y todas estas cosas os serán añadidas (es la “garantía” de la Provisión de Dios).      34   Así que, no os ponéis ansiosos por el día de mañana (no se preocupe del futuro):  que el día de mañana traerá su propio afán (precisamente tiene la intención de referirse al Versículo 27).  Basta al día su mal (significa que nosotros debemos tratar las dificultades diarias con Fe, y tener Fe en el futuro que las dificultades presentes no se convertirán en dificultades aún más grandes; tenemos la seguridad de Dios que ellas no van a empeorarse, es decir, si lo creemos realmente). CAPÍTULO 7(31 d.C.)EL JUZGAR A LOS DEMÁS nO juzguéis, para que no seáis juzgados (esta declaración de Cristo se refiere a los Versículos 25 al 34 del Capítulo anterior; la idea es, Dios a veces permite la pobreza para probar a Su Hijo, pero los Creyentes Hermanos no deben equivocarse, como los amigos de Job hicieron, y creyeron que la prueba era un castigo por un pecado secreto; también, la palabra, “juzgando,” como se usa aquí, abarca todos los aspectos de tratos con nuestro prójimo).        2   Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados (cualquier motivo del cual culpamos a otros, por último seremos culpables del mismo motivo):  y con la medida con que medís, os volverán a medir (un doble énfasis es dado aquí a fin de exponer la seriedad de las Palabras de nuestro Señor; cuando juzgamos a otros, nos juzgamos a nosotros mismos).        3   Y ¿por qué miras la mota que está en el ojo de tu hermano (el Creyente no debe buscar por una falta o una maldad en las vidas de sus Creyentes Hermanos), y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?  (Tenemos una abundancia de cosas en nuestras propias vidas que necesitan ser eliminadas, sin buscar faltas en otras personas.  ¡“La mota” y “la viga” están en contraste la una a la otra!  Juzgar constantemente a otros demuestra el hecho de que somos mucho peor que la persona que juzgamos.)        4   O ¿cómo dirás a tu hermano, Déjame sacarte la mota de tu ojo (la seriedad de establecernos a nosotros mismos como el juez, el jurado y el verdugo); y, he aquí, la viga está en tu ojo?  (Otra vez nos llama la atención hacia el hecho de que la persona que juzga a otros está en una condición espiritual aún mucho peor que él que es juzgado.)        5   ¡Hipócrita! (apropiadamente describe a tal persona)  Saca primero la viga de tu ojo; y entonces verás con claridad para sacar la mota del ojo de tu hermano (el mismo hecho de que no nos examinamos, sino más bien a los demás, demuestra la verdad de que nuestra situación personal es peor; cuando nos analizamos correctamente, entonces, y sólo entonces, podemos nosotros “ver claramente”; se refiere a la difamación de carácter y no de la corrección de la doctrina).        6   No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los puercos (pueden haber problemas en la Iglesia, como los Versículos 1 al 5 expresan, pero de todos modos, la Iglesia nunca debe alargar la mano al mundo, es decir, “perros,” para conseguir su ayuda a fin de solucionar sus disputas internas), no sea que las huellen con sus pies, y vuelvan y os despedacen (no vendrá ayuda alguna del mundo, sino más bien, sólo destrucción; debemos llevar nuestros problemas al Señor, obedeciendo Su Palabra, en cuanto a las  disputas [Mat. 18:15-17]). OBTENIENDO COSASDE DIOS        7   Pedid, y se os dará (si pedimos sabiduría con relación de resolver disputas, o por cualquiera cosa, será concedida); buscad, y hallaréis (puede ser que la respuesta no venga inmediatamente; por lo tanto, debemos “buscar” la razón por la cual la respuesta no llega); llamad, y se os abrirá (debemos asegurarnos que es Su puerta la cual llamamos; si es así, definitivamente nos será abierta):        8   Porque todo el que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá (da por sentado que el corazón de la persona es sincero ante el Señor).        9   ¿Qué hombre hay de vosotros, a quien si su hijo pidiere pan, le dará una piedra? (¡Incluso un ser humano no hará tal cosa, mucho menos Dios!)     10   ¿Y si le pidiere un pez, le dará una serpiente? (Si, de hecho, lo que pedimos no es la Voluntad de Dios, y resultara ser una “piedra,” o “serpiente,” Él nos guardará de recibir tal cosa, y durante el tiempo de espera y consagración, nos mostrará lo que realmente necesitamos.)     11   Pues si vosotros, siendo malos (se refiere a los padres que a veces dan a sus hijos cosas que no son buenas para ellos, así como cosas buenas), sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los Cielos, dará buenas cosas a los que Le pidan? (El Señor sólo da cosas buenas.) LA REGLA DE ORO      12   Así que, todas las cosas que quisierais que los hombres hiciesen con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la Ley y los Profetas (esta regla no autoriza la acción benévola caprichosa, pero sólo lo que es razonable y moralmente provechoso, y controlado por la imitación Divina [Mat. 5:48]; este principio de acción y modo de la vida es, de hecho, la suma de todo lo que la Biblia enseña). EL CAMINO ESTRECHO Y ELCAMINO ESPACIOSO      13   Entrad por la puerta estrecha (esta es la Puerta, Quien es Jesús [Jn. 10:7]):  porque ancha es la puerta, y espacioso el camino, que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella (declara el hecho de que hay muchas religiones diversas en el mundo, que son falsas, y llevan al fuego eterno del Infierno):      14   Porque estrecha es la puerta, y angosto el camino, que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan (todo corazón contrito anhela estar entre la minoría; los requisitos son mayores de lo que la mayoría están dispuestos a aceptar). FALSOS PROFETASY ENGAÑOS      15   Y guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero de dentro son lobos rapaces (¡“cuídese de los falsos profetas” fue dicho en un tono de lo más severo!  Habrá y actualmente hay falsos profetas, y son algunas de las armas más grandes de Satanás).      16   Por sus frutos los conoceréis (ésta es la prueba según la dio por Cristo al referirse a la identificación de los falsos profetas y falsos apóstoles).  ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? (Es imposible que la doctrina falsa, generada por los falsos profetas, produzca buen fruto.)     17   Así todo buen árbol lleva frutos buenos; mas el árbol corrupto lleva frutos malos (la fruta buena es ser como Cristo, mientras que la fruta mala es parecerse a sí mismo).      18   No puede el buen árbol llevar frutos malos, ni el árbol corrupto llevar frutos buenos (el “buen árbol” es la Cruz, mientras que el “árbol corrupto” pertenece a todo lo que no es de la Cruz).      19   Todo árbol que no lleva buen fruto es cortado, y echado al fuego (el Juicio le caerá al final a todo lo que se supone llamar “el evangelio,” con excepción de la Cruz [Rom. 1:18]).      20   Así que por sus frutos los conoceréis (la prueba determinante). CONTRA LA MERA PROFESIÓN      21   No todo el que Me dice, Señor, Señor, entrará en el Reino de los Cielos (la repetición de la palabra “Señor” expresa asombro, como si dijéramos:  “¿somos nosotros rechazados?”); mas el que hiciere la Voluntad de Mi Padre que está en los Cielos (¿Cuál es la Voluntad del Padre?  El Versículo 24 nos lo dice).      22   Muchos Me dirán en aquel día, Señor, Señor, ¿no Profetizamos en Tu Nombre, y en Tu Nombre echamos fuera demonios, y en Tu Nombre hicimos muchos milagros?  (Estas cosas no son el criterio, sino la Fe en Cristo y lo que Cristo ha hecho por nosotros en la Cruz [Ef. 2:8-9, 13-18].  La Palabra sola de Dios es el juez de la Doctrina.)     23   Y entonces les confesaré, Nunca os conocí (recalcamos otra vez, el criterio solamente es Cristo y Él Crucificado [I Cor. 1:23]):  apartaos de Mí, obreros de maldad (tenemos acceso a Dios solamente por medio de Cristo, y acceso a Cristo solamente por medio de la Cruz, y acceso a la Cruz solamente con la negación de sí mismo [Luc. 9:23]; cualquier otro Mensaje es Juzgado por Dios como “iniquidad,” y no puede ser parte de Cristo [I Cor. 1:17]). LOS DOS EDIFICADORES:EL HOMBRE SABIOY EL NECIO      24   Cualquiera, pues, que Me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca (la “Roca” es Cristo Jesús, y el Fundamento es la Cruz [Gál. 1:8-9]):      25   Y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron los vientos, y combatieron aquella casa; y no cayó; porque estaba fundada sobre la roca (el Fundamento de nuestro sistema de creencia debe ser Cristo y Él Crucificado [Gál. 6:14]).      26   Y cualquiera que Me oye estas palabras, y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena (aparte del Fundamento, esta casa parecía igual a la casa que fue construida sobre la roca):      27   Y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron los vientos, e hicieron ímpetu en aquella casa; y cayó:  y fue grande su ruina (mientras que el sol brilla, ambas casas parecen buenas; pero, cuando la adversidad viene y seguro vendrá, la Fe, que está en Cristo Solo y Él Crucificado permanecerá [I Cor. 1:18]).      28   Y fue que, cuando Jesús acabó estas palabras (terminó el Sermón del Monte), las multitudes se admiraban de Su Doctrina (este Mensaje proclamó el intento Verdadero de la Ley de Moisés y, sobretodo, puso el Fundamento para el Nuevo Convenio):      29   Porque les enseñaba como quien tiene autoridad (se refiere a Autoridad Divina, de la cual Él tenía por el Poder del Espíritu Santo; este Sermón y el de Lucas, cap. 6 son probablemente uno y lo mismo; el Espíritu Santo pone el énfasis aquí en el corazón, mientras que en Lucas, el énfasis se pone en las acciones producidas por el corazón; por lo tanto, la distinción entre la “posición” y la “condición” es evidente), y no como los Escribas (aquéllos que afirmaron ser expertos en la Ley de Moisés). CAPÍTULO 8(31 d.C.)JESÚS SANA A UN LEPROSO Y CUANDO descendió del monte (este Mensaje en particular ya había terminado), Le seguían las multitudes (es el resultado de la “autoridad” con que Él enseñó).        2   Y, he aquí, un leproso vino (en aquel entonces la lepra era considerada como un símbolo del pecado) y Le adoraba (Le adoró por ser El Señor, reconociéndole como El Mesías), diciendo, Señor, si quisieres, puedes limpiarme (solamente Cristo puede limpiar del pecado, de lo cual la lepra era un tipo).        3   Y extendiendo Jesús Su Mano, le tocó, diciendo, Quiero; sé limpio (esta declaración para siempre da por sentado que es la Voluntad de Dios en cuanto a la Salvación y la Sanidad; Su acto de tocarle no lo limpió, al contrario, Su Palabra lo hizo; según el Griego, antes del momento en que Su Mano tocara al hombre él estaba ya limpio; así pues, Jesús no quebrantó la Ley al tocar a un leproso).  Y luego su lepra fue limpiada (inmediatamente cuando dijo la palabra “Quiero”).        4   Entonces Jesús le dijo, Mira, no lo digas a nadie (la Misión de nuestro Señor en Su Primera Venida era tratar con el pecado y sufrir su juicio en El Calvario; Él suprimió cualquier cosa que obstaculizaría ese propósito de la Gracia, y prohibió al hombre publicar el hecho de su sanidad); sino ve, muéstrate al Sacerdote, y ofrece la ofrenda que Mandó Moisés, para Testimonio a ellos (la Ley de la Limpieza del Leproso se encuentra en Lev., caps. 13 y 14). LA SANIDAD DEL SIERVODEL CAPITÁN        5   Y entrando Jesús en Capernaum (Su Sede), vino a Él un Centurión (un Capitán Romano con autoridad sobre 100 hombres), rogándole (con determinación Le suplicaba, implorándole; Jesús vino para limpiar no solamente a Israel, sino para liberar a los Gentiles también, y, por consiguiente, el siervo del Oficial Romano fue liberado de su malestar),        6   Y diciendo, Señor (el Judío leproso había llamado a Jesús, “Señor,” y ahora, el Centurión Gentil lo llama también “Señor,” proclamándolo Señor de Todos), mi siervo joven yace en casa paralítico, gravemente atormentado (esta enfermedad era una parálisis con contracción de los empalmes, acompañada de un sufrimiento intenso; la vida del hombre estaba en peligro amenazada a la muerte).        7   Y Jesús le dijo, Yo iré y le sanaré (el énfasis no está en la llegada, sino, en cambio, en El Que viene, a Saber Cristo; el “Yo” es enfático, que quiere decir, “¡Yo puedo y Yo lo haré!” una vez más, “Yo le sanaré” da por sentado la respuesta para la pregunta en cuanto a la Sanidad Divina).        8   Respondió el Centurión y dijo, Señor, no soy digno de que entres debajo de mi techo (probablemente su manera de referirse indirectamente a sí mismo como un Gentil):  mas solamente di la Palabra, y mi siervo sanará (la Palabra de Cristo era todo lo que se necesitó, y el soldado se dio cuenta de eso).        9   Porque también yo soy hombre bajo potestad, y tengo bajo mí soldados:  y digo a éste, Ve, y va; y al otro, Ven, y viene; y a mi siervo, Haz esto, y lo hace (la inteligencia de este Centurión era muy notable; él razonó que los soldados tenían que obedecerlo porque en su persona residía la autoridad del Emperador y, de igual forma, la enfermedad obedece a Jesús porque en Él está la Autoridad de Dios).      10   Y oyendo Jesús, se maravilló (se registra aquí una de las dos únicas instancias en que Él se maravilló; la “Fe” de este Gentil, y la “incredulidad” de los Judíos [Marc. 6:6]), y dijo a los que Le seguían, De cierto os digo, Que ni aún en Israel he hallado tanta Fe (es una representación del hecho de que los Gentiles aceptarían a Cristo, mientras que Israel no lo haría).      11   Y os digo (demuestra la aceptación de Cristo por los Gentiles, y Su rechazo por los Judíos), Que vendrán muchos (Gentiles) del oriente y del occidente, y se sentarán con Abraham, e Isaac y Jacob, en el Reino de los Cielos (vendrían en el Convenio Abrámico [Gén. 12:1-3; Gál. 3:14]):      12   Mas los hijos del Reino (Israel) serán echados a las tinieblas de afuera:  allí será el lloro y el crujir de dientes (morirían sin Dios, así irían al Infierno, debido a su rechazo de Cristo).      13   Entonces Jesús dijo al Centurión, Ve, y como creíste (creer, no en hacer algo), te sea hecho.  Y su siervo fue sanado en el mismo momento. LA SUEGRA DE PEDROSANADA      14   Y vino Jesús a casa de Pedro (en Capernaum), y Él (Jesús) vio a la madre de su esposa (la suegra de Pedro) echada en cama y con fiebre.      15   Y Él (Jesús) tocó su mano, y la fiebre la dejó (inmediatamente):  y ella se levantó, y les servía (preparó una cena). LOS DEMONIOS ECHADOSFUERA; MUCHOS ENFERMOSSANADOS      16   Y como fue ya tarde (cuando el Sábado se terminó a la puesta del sol), trajeron a Él (Jesús) muchos endemoniados (demonios):  y echó fuera los demonios con la Palabra, y sanó a todos los enfermos:      17   Para que se cumpliese lo que fue dicho por el Profeta Isaías (Isa. 53:4), que dijo, El Mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias (tomó la penalidad de nuestro pecado y nuestras enfermedades). LAS PRUEBAS DELDISCIPULADO      18   Y viendo Jesús las grandes multitudes alrededor de Sí, Él mandó (instrucciones) pasar al otro lado del lago (al lado oriental del Mar de Galilea).      19   Y llegándose un cierto Escriba (experto en la Ley de Moisés), Le dijo, Maestro, Te seguiré adondequiera que fueres.      20   Y Jesús le dijo, Las zorras tienen cavernas, y las aves del Cielo nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene donde recostar Su Cabeza (la Tierra tiene sitio para las zorras y los pájaros, pero no hay lugar para Cristo; el “Hijo del Hombre” refiere al hecho de que Él tomará de nuevo el dominio, lo cual fue hecho en la Cruz).      21   Y otro de sus Discípulos (no era uno de los doce) Le dijo, Señor, dame licencia para que vaya primero y entierre a mi padre (cuidar a mi padre hasta que él muera).      22   Y Jesús le dijo (en tono de censura), Sígueme (nada debe obstaculizar el camino); deja que los muertos entierren a sus muertos (deje que los muertos espirituales entierren a sus muertos físicos). JESÚS CALMA LA TEMPESTAD      23   Y entrando Él en el barco, Sus Discípulos Le siguieron.      24   Y, he aquí, se desató una gran tormenta en el mar (una gran tempestad), que el barco se cubría de las ondas:  pero Él dormía.      25   Y llegándose Sus Discípulos, Le despertaron, diciendo, Señor, sálvanos:  que perecemos (Él Solo nos puede salvar).      26   Y Él les dice (la razón de su dilema), ¿Por qué teméis, vosotros de poca fe (una fe mal dirigida)?  Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar (gran poder); y fue grande bonanza (“vosotros de poca fe” ocurre cuatro veces [cuidado, Mat. 6:30; miedo, Mat. 8:26; incredulidad, Mat. 14:31; razonamiento, Mat. 16:8]).      27   Y los hombres se maravillaron (se asombraron), diciendo, ¿Qué hombre es éste, que aun los vientos y el mar Le obedecen?  (Él es hombre, pero también es Dios.) LOS ENDEMONIADOSGADARENOS      28   Y cuando Él hubo llegado en la otra ribera (al lado oriental de Galilea) al país de los Gadarenos, Le vinieron al encuentro dos endemoniados (poseídos de demonios), que salían de los sepulcros (donde ellos vivían), fieros en gran manera (maníacos), que nadie podía pasar por aquel camino.      29   Y, he aquí, clamaron (hablaban, dirigiéndose a Cristo), diciendo, ¿Qué tenemos contigo, Jesús, Hijo de Dios? (Los demonios tenían más inteligencia que los discípulos del pensamiento moderno.) ¿Has venido acá a atormentarnos antes de tiempo? (El Juicio [Apoc. 20:1-3].)     30   Y estaba lejos de ellos un hato de muchos puercos (cerdos) paciendo.      31   Y los demonios Le rogaron, diciendo, Si nos echas fuera (puesto que Tú estás echándonos fuera), permítenos ir a aquel hato de puercos (dejar a los hombres y habitar en los cerdos).      32   Y les dijo, Id (proclama Su aprobación).  Y ellos salieron, y se fueron a aquel hato de puercos:  y, he aquí, todo el hato de los puercos se precipitó de un despeñadero en el mar (el Mar de Galilea), y murieron en las aguas.      33   Y los porqueros huyeron (muy aprisa), y viniendo a la ciudad, contaron todas las cosas, y lo que había pasado con los endemoniados (su liberación completa).      34   Y, he aquí, toda la ciudad salió a encontrar a Jesús:  y cuando Le vieron (se requirió un poco rato para encontrarlo), Le rogaban que saliese de sus términos (comarcas). CAPÍTULO 9(31 d.C.)JESÚS SANA A UN HOMBREPARALÍTICO ENTONCES entrando en el barco, pasó a la otra parte y vino a Su Propia ciudad (Capernaum).        2   Y, he aquí, Le trajeron un paralítico (paralizado), echado en una cama:  y viendo Jesús la Fe de ellos (la acción de la Fe) dijo al paralítico, Confía, hijo; tus pecados te son perdonados (la enfermedad fue causada por el pecado).        3   Y, he aquí, algunos de los Escribas (expertos en la Ley de Moisés) decían dentro de sí (murmuraban entre ellos mismos), Éste blasfema (no Lo reconocieron como Señor).        4   Y viendo Jesús sus pensamientos dijo (revelado a Él por el Espíritu), ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones? (¡Incredulidad!)       5   Porque, ¿qué es más fácil, decir, Tus pecados te son perdonados; o decir, Levántate, y anda? (El pecado original y el resultado correspondiente, la enfermedad.)       6   Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la Tierra de perdonar pecados (proclama Su Deidad), (dice entonces al paralítico,) Levántate, toma tu cama, y vete a tu casa (poder para perdonar pecados y sanar).        7   Entonces él se levantó (la acción física de un resultado espiritual) y se fue a su casa.        8   Y las gentes viéndolo (la sanidad del hombre), se maravillaron, y glorificaron a Dios, que había dado tal potestad a los hombres (las multitudes todavía no entendían que Él era El Mesías). EL LLAMADO DE MATEO        9   Y pasando Jesús de allí, vio a un hombre, que estaba sentado al banco de los tributos públicos (Mateo era recaudador de impuestos — un Publicano), el cual se llamaba Mateo (el Espíritu lo dirigió); y le  (Jesús) dijo (Mateo), Sígueme (el llamado a ser uno de los Doce).  Y se levantó (inmediatamente), y Le siguió.      10   Y aconteció  (después de algunos días) que estando Él sentado a la mesa (una cena) en casa (en la casa de Mateo), he aquí, que muchos Publicanos (recaudadores de impuestos) y pecadores que habían venido, se sentaron juntamente a la mesa con Jesús y Sus Discípulos (en Sus términos, y no en los términos de aquéllos).      11   Y viendo esto los Fariseos (escuchaban de esto un poco más tarde), dijeron a Sus Discípulos, ¿Por qué come vuestro Maestro con los Publicanos y pecadores (auto-justicia)?      12   Y oyéndolo Jesús (un rato más tarde), les dijo (a Sus Discípulos), Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos (Él vino para los pecadores, lo cual incluye a todos).      13   Andad pues, y aprended qué cosa es, Misericordia quiero, y no sacrificio (el guardar los rituales, por ejemplo, los sacrificios, no salvará; el pedir la misericordia sí lo hará):  porque no he venido a llamar a Justos (los que confían en sí mismos con una auto-justicia, los auto-justificados) sino pecadores al Arrepentimiento. EL AYUNO      14   Entonces los Discípulos de Juan (Juan ahora estaba en la prisión) vienen a Él, diciendo, ¿Por qué nosotros y los Fariseos ayunamos muchas veces, y Tus Discípulos no ayunan? (Ayunaban dos veces a la semana.)     15   Y Jesús les dijo (introducción del Nuevo Convenio), ¿Pueden los que están de bodas tener luto entre tanto que el Esposo está con ellos? (Jesús es el Novio, no era tiempo de ayunar.) mas vendrán días cuando el Esposo será quitado de ellos (Muerte, Resurrección y Ascensión de Cristo), y entonces ayunarán (el ayuno representa algo malo que se necesita remediar, lo cual la Venida de Cristo resolverá).      16   Y nadie echa remiendo de paño nuevo (el Convenio Nuevo) en vestido viejo (el Convenio Antiguo), porque tal remiendo tira del vestido (un parche), y se hace peor la rotura (al revertir a la Ley empeorará la situación; la Cruz es el Nuevo Convenio).      17   Ni echan vino nuevo (el Nuevo Convenio) en cueros viejos (los odres):  de otra manera los cueros se rompen (el vino nuevo agrieta el odre), y el vino se derrama (al revertir a la Ley frustra la Gracia [Gál. 2:21]), y se pierden (la Ley destruye la Gracia) los cueros (los odres):  mas echan el vino nuevo en cueros nuevos (odres nuevos), y lo uno y lo otro se conservan juntamente (el Convenio Nuevo puede funcionar solamente por la Fe [odres nuevos] y no por la Ley). LOS MILAGROS      18   Hablando Él estas cosas a ellos (del tema del Versículo anterior), he aquí, vino un Principal (Jairo), y Le adoraba (como Señor y Mesías), diciendo, Mi hija acaba de morir (está moribunda):  mas ven y pon Tu Mano sobre ella, y vivirá.      19   Y se levantó Jesús, y le siguió (inmediatamente), y Sus Discípulos.      20   Y, he aquí, (una interrupción) una mujer, enferma de flujo de sangre (física y ceremonialmente [Lev. 15:25] probablemente de un trastorno femenino) hacía doce años, llegándose por detrás, tocó la franja (el borde) de Su Vestido (una borla azul y blanca usada en las cuatro esquinas de la ropa superior [Núm. 15:37-41]):      21   Porque decía entre sí (ya que ella no podía conseguir una audiencia privada), Si tocare solamente Su Vestido, seré salva (su Fe).      22   Mas Jesús volviéndose (respondió a su toque), y mirándola (requirió un momento para encontrarla), dijo, Confía (no te asustes), Hija (un cambio de la relación de una “mujer” a la de una “hija”), ten ánimo tu Fe te ha salvado (si Él no le toca, usted puede tocarlo a Él).  Y la mujer fue salva desde aquella hora (la tradición dice que se llamaba Verónica).      23   Y llegado Jesús a la casa del Principal (Jairo, jefe de la Sinagoga), viendo los tañedores de flautas (personas que fueron contratadas para endechar, lo cual durante aquel entonces era la costumbre; ya la niña había muerto), y la gente que hacía bullicio (que hacía lamentación por la muerte de la niña),      24   Les dijo, Apartaos (salgan del cuarto donde está la niña):  que la muchacha no ha muerto, sino duerme (no seguirá muerta).  Y se burlaban de Él (sabían que la niña murió y concluían que Él no podría hacer nada).      25   Y como la gente fue echada fuera (no se fueron silenciosamente), entró (Él no entraría hasta que los escépticos salieran), y la tomó de la mano, y se levantó la muchacha (Él la resucitó de entre los muertos; la Vida tocó la Muerte; nadie moría ni permanecía muerto en Su Presencia).      26   Y salió esta fama por toda aquella tierra (por todas partes de Israel y aun más allá). LOS CIEGOS SANADOS      27   Y pasando Jesús de allí (dejó la casa de Jairo), Le siguieron dos ciegos, dando voces, y diciendo, Ten misericordia de nosotros (un gemido del cual Él siempre responde), Hijo de David (el título Mesiánico).      28   Y llegado a la casa (probablemente la casa de Pedro), vinieron a Él los ciegos (sin lugar a dudas ellos oyeron que Él había resucitado a los muertos); y Jesús les dice, ¿Creéis que puedo hacer esto? (Él requirió solamente la Fe.)  Ellos dicen, Sí, Señor.      29   Entonces tocó los ojos de ellos (la Luz tocó las Tinieblas), diciendo, Conforme a vuestra Fe os sea hecho (la Ley de la Fe).      30   Y los ojos de ellos fueron abiertos (instantáneamente).  Y Jesús les encargó rigurosamente (fuertemente), diciendo, Mirad que nadie lo sepa (su fama había crecido hasta tal punto que Israel pronto pediría a voces para hacerle Rey, pero por todas las razones malintencionadas).      31   Mas ellos salidos, divulgaron Su fama por toda aquella tierra (por lo menos extendían Su fama y no la de ellos). EL HOMBRE MUDO SANADO      32   Y saliendo ellos (muy probable de la casa de Pedro), he aquí, Le trajeron un hombre mudo, endemoniado (un espíritu demoníaco había causado que él fuera mudo).      33   Y echado fuera el demonio (espíritu demoníaco), el mudo habló; y las gentes se maravillaron, diciendo, Nunca ha sido vista cosa semejante en Israel (los espíritus demoníacos son la causa de muchas cosas).      34   Mas los Fariseos decían (el grupo religioso más fuerte en Israel, y se pusieron amargamente en contra de Cristo), Por el príncipe de los demonios (por el poder de Satanás) echa fuera los demonios (espíritus demoníacos).      35   Y rodeaba Jesús por todas las ciudades y aldeas, enseñando (que explica la Verdad) en las Sinagogas de ellos, y predicando (que proclama la Verdad) el Evangelio del Reino (las Buenas Nuevas), y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo (“predicar, enseñar y sanar” es el programa del Evangelio). LA NECESIDAD DELOS OBREROS      36   Y viendo las multitudes, tuvo compasión de ellas (tenía gran compasión y simpatía), porque estaban derramadas, y esparcidas, como ovejas que no tienen pastor (no había liderazgo espiritual).      37   Entonces dice a Sus Discípulos, A la verdad la Mies (almas que salvar) es mucha, mas los obreros pocos (no hay muchos Predicadores de la Justicia).      38   Rogad (intercede) pues al Señor de la Mies (Cristo es el Señor), que envíe obreros a Su Mies (la cosecha de almas es la Suya, y tiene que ser cosechada a Su manera). CAPÍTULO 10(31 d.C.)LOS DOCE ENTONCES llamando a Sus Doce Discípulos (para la instrucción y una misión especial), les dio potestad contra los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y sanasen toda enfermedad y toda dolencia (todo este poder viene de Dios).        2   Y los nombres de los Doce Apóstoles son estos; el primero, Simón, que es dicho Pedro, y Andrés su hermano; Santiago hijo de Zebedeo, y Juan su hermano (ninguno de los Doce eran de la aristocracia de Israel);        3   Felipe, y Bartolomé; Tomás, y Mateo el Publicano (recaudador de impuestos); Santiago hijo de Alfeo, y Lebeo por sobrenombre (apellido) Tadeo;        4   Simón el Cananita (el zelote) y Judas Iscariote, que también Le entregó (once eran Galileos; uno, Judas Iscariote, era de Judea). LA MISIÓN        5   Estos Doce envió Jesús, a los cuales dio Mandamiento, diciendo, Por el camino de los Gentiles no iréis, y en ciudad de Samaritanos no entréis (tenía que tratar primero con Israel; después de la Cruz, Resurrección y Ascensión, el Mandato sería ir por todo el mundo [Marc. 16:15]):        6   Mas id antes a las ovejas perdidas de la Casa de Israel (note usted las “ovejas perdidas,” que refuta la doctrina falsa de la Seguridad Eterna Incondicional).        7   Y yendo, predicad, diciendo, El Reino de los Cielos se ha acercado (el Reino fue rechazado por Israel).        8   Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios (espíritus demoníacos):  de gracia recibisteis, dad de gracia (nunca se debe cobrar).        9   No proveáis oro, ni plata, ni cobre en vuestras bolsas (tiene que depender del Señor para todo),      10   Ni alforja para el camino, ni dos ropas de vestir, ni zapatos, ni bordón:  porque el obrero digno es de su alimento (es una pena cobrar el fruto del trabajo, sin trabajar).      11   Mas en cualquier ciudad o aldea donde entrareis, investigad quien sea en ella digno (de Fe semejante); posad allí hasta que salgáis (coopere con ellos).      12   Y entrando en la casa, saludadla (bendígala con la paz).      13   Y si la casa fuere digna (de la misma Fe), vuestra paz (bendición) vendrá sobre ella:  mas si no fuere digna (demuestra que no es de la misma Fe), vuestra paz se volverá a vosotros (no la bendiga).      14   Y cualquiera que no os recibiere, ni oyere vuestras palabras, salid de aquella casa o ciudad, y sacudid el polvo de vuestros pies (una maldición ya está sobre éstos).      15   De cierto os digo (un anuncio sumamente importante), Que el castigo será más tolerable (diferentes grados de castigo) a la tierra de los de Sodoma y de los de Gomorra en el Día del Juicio (el Juicio del Gran Trono Blanco, Apoc., cap. 20) que a aquella ciudad. LA PERSECUCIÓN      16   He aquí, Yo os envío (Cristo los envía) como a ovejas en medio de lobos (la mayoría de los lobos están en la Iglesia):  sed pues prudentes como serpientes, y sencillos como palomas.      17   Y guardaos de los hombres (los religiosos apóstatas):  porque os entregarán en Concilios, y en sus Sinagogas os azotarán (el mundo religioso se opone a Cristo y a la Cruz); LA ENEMISTAD      18   Y aún a Príncipes y a Reyes (la persecución de la Iglesia muchas veces es seguida por la del Estado) seréis llevados por causa de Mí (la hostilidad contra Cristo), por testimonio contra ellos (tome la oportunidad de testificar a ellos) y a los Gentiles (una predicción de la Iglesia que está pronto a venir).      19   Mas cuando os entregaren (no “si” ocurriría sino “cuando”), no os apuréis por cómo o qué hablaréis (la defensa se deja para el Señor):  porque en aquella hora os será dado qué habéis de hablar (la unción del Espíritu).      20   Porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu de vuestro Padre (El Espíritu Santo) que habla en vosotros (“en vosotros,” el Bautismo con el Espíritu [Hch. 2:4]).      21   Y el hermano entregará al hermano a la muerte, y el padre al hijo:  y los hijos se levantarán contra los padres, y los harán morir (la animosidad contra Cristo y la Cruz es mayor que el amor por los seres queridos).      22   Y seréis aborrecidos de todos por Mi Nombre (la ofensa de la Cruz):  mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo (la persecución continuará hasta la Segunda Venida).      23   Mas cuando os persiguieren en esta ciudad (la certeza de la oposición), huid a la otra (que siga evangelizando):  porque de cierto os digo (recuerde esto), Que no acabaréis de andar por todas las ciudades de Israel (debido a la persecución, que es precisamente lo que fue en este caso), hasta que venga el Hijo del Hombre (audazmente anunciando la Segunda Venida). LA INSTRUCCIÓN      24   El discípulo no es más que su maestro (tal como persiguieron a Cristo, perseguirán a sus seguidores), ni el siervo más que su señor (dicho así de dos maneras para acentuar la certidumbre de su cumplimiento).      25   Bástale al discípulo ser como su maestro, y al siervo como su señor (el Creyente debe experimentar la misma oposición que su Señor).  Si al padre de la familia llamaron Beelzebú (del Diablo), ¿cuánto más a los de su casa?      26   Así que no los temáis (el temor no debe guiar el Mensaje):  porque nada hay encubierto, que no haya de ser manifestado; ni oculto, que no haya de saberse (el día de darse cuenta está por venir).      27   Lo que os digo en tinieblas (en oración), decidlo en la luz (abiertamente):  y lo que oís al oído (lo que el Espíritu revela),  predicadlo desde los terrados (en público).      28   Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar (no tema usted a los hombres):  temed antes a Aquel (Dios) que puede destruir el alma y el cuerpo en el Infierno.      29   ¿No se venden dos pajarillos por un cuarto (muy barato)?  Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin vuestro Padre (sin Su Conocimiento o Voluntad).      30   Pues aun vuestros cabellos están todos contados (busque a Dios Quien sabe todas las cosas y puede hacer todas las cosas).      31   Así que no temáis (¿de qué tenemos que temer, cuando servimos a Alguien que todo lo sabe [es omnisciente] y es todopoderoso [es omnipotente]?):  más valéis vosotros que muchos pajarillos (si Dios tiene cuidado de ellos, lo cual es así, ¿no tendrá Él cuidado de usted?).      32   Cualquiera pues que Me confesare delante de los hombres (ligar al hombre a Dios), le confesaré Yo también delante de mi Padre que está en los Cielos (al confesar a Cristo, una confesión correspondiente se hace Cristo).      33   Y cualquiera que Me negare delante de los hombres (Cristo Solo es el punto focal), le negaré Yo también delante de Mi Padre que está en los Cielos. LA OPOSICIÓN      34   No penséis que he venido para meter paz en la Tierra (la entrada de Cristo en el mundo manifiesta el mal que hay en el corazón):  no he venido para meter paz, sino espada (la espada contra los Justos será la reacción de los religiosos réprobos).      35   Porque he venido para hacer disensión del hombre (en desacuerdo) contra su padre, y de la hija contra su madre, y de la nuera contra su suegra.      36   Y los enemigos del hombre serán los de su casa (indica no solamente de la familia inmediata, pero a veces, de la familia de la Iglesia). EL DISCIPULADO      37   El que ama padre o madre más que a Mí, no es digno de Mí (Cristo debe ser primero en todas las cosas):  y el que ama hijo o hija más que a Mí, no es digno de Mí (digno de recibir lo que Yo hice por él en la Cruz).      38   Y el que no toma su cruz (una “Fe” total en la Cruz con la exclusión de toda otra cosa), y sigue en pos de Mí (podemos seguirlo a Él solamente por el “Camino” de la Cruz), no es digno de Mí (no es digno de las bendiciones proporcionadas por la “Victoria” de la Cruz).      39   El que hallare su vida la perderá (el que rechaza la Cruz pierde su vida):  y el que perdiere su vida por causa de Mí la hallará (pone su vida en Cristo, efectuado por la Cruz [Rom. 6:3-5]). LAS RECOMPENSAS      40   El que os recibe a vosotros, a Mí recibe (el que recibe a Mi Mensajero Me recibe a Mí), y el que a Mí recibe, recibe al que (Dios El Padre) Me envió.      41   El que recibe a un Profeta en nombre de Profeta (porque él es un Verdadero Profeta) recompensa de Profeta recibirá; y el que recibe a Justo en nombre del Justo (porque él es un hombre Justo) recompensa del Justo recibirá (alguien que desempeña una Misión Justa).      42   Y cualquiera que diere a uno de estos pequeñitos (el Creyente más reciente) un vaso de agua fría solamente, en nombre del Discípulo (porque él es un seguidor de Cristo), de cierto os digo, que no perderá su recompensa (una recompensa está garantizada). CAPÍTULO 11(31 d.C.)JUAN EL BAUTISTA Y FUE, que acabando Jesús de dar mandamientos a Sus Doce Discípulos (se refiere a la enseñanza del Capítulo anterior; Él mandó, que es diferente de sugerir), se fue de allí a enseñar y a predicar (para explicar y para proclamar) en las ciudades de ellos.        2   Y oyendo Juan en la prisión los hechos de Cristo (ya Juan está encarcelado y está desalentado), Le envió dos de sus discípulos (los envió a Jesús),        3   Diciendo, ¿Eres Tú Aquél que había de venir, o esperaremos a otro? (La duda es la Némesis de la Fe, y azota a cada Cristiano de vez en cuando.) LA RESPUESTA DE JESÚSA JUAN EL BAUTISTA        4   Y respondiendo Jesús les dijo (si pedimos, recibiremos [Mat. 7:8]), Id y haced saber a Juan las cosas que oís y veis (la respuesta Divina lo refirió a Isaías 35:5-6; 61:1-2):        5   Los ciegos ven y los cojos andan, los leprosos son limpiados, y los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el Evangelio (Jesús distrajo a Juan del panorama político — restaurando en aquella “época” el Reino a Israel — el propósito verdadero de Su Misión, la restauración del individuo).        6   Y bienaventurado es el que no fuere escandalizado en Mí (el Señor agrega otra Bienaventuranza a ésas dadas en el Capítulo 5). EL TESTIMONIO DE JESÚSACERCA DE JUAN EL BAUTISTA        7   E idos ellos (los dos discípulos de Juan el Bautista), comenzó Jesús a decir de Juan a las gentes, ¿Qué salisteis a ver al desierto?  ¿Una caña que es movida del viento? (A pesar de las apariencias — Juan que está en la prisión — Jesús declara en realidad lo que es Juan.)       8   Mas ¿qué salisteis a ver?  ¿Un hombre cubierto de delicados vestidos? he aquí, los que traen vestidos delicados en las casas de los reyes están (si el oro de Herodes hubiera podido comprar a Juan, él ya no estaría en la prisión).        9   Mas ¿qué salisteis a ver? (La tercera vez que se plantea esta pregunta.) ¿Un Profeta?  También os digo, y más que Profeta (más que todos los Profetas antes de él).      10   Porque éste es de quien está escrito (declara a Juan como el último Profeta del Antiguo Testamento), He aquí, yo envío Mi mensajero delante de Tu faz (Juan era ese mensajero), que preparará Tu camino delante de Ti (Juan preparó el camino para Cristo).      11   De cierto os digo, Que no se levantó entre los que nacen de mujeres otro mayor que Juan el Bautista (coloca a Juan en la vanguardia de los Profetas):  mas el que es más pequeño en el Reino de los Cielos mayor es que él (se refiere al Nuevo Convenio [Heb. 8:6]).      12   Desde los días de Juan el Bautista (Juan introdujo “el Reino del Cielo”) hasta ahora (se refiere a Cristo Quien traería el Nuevo Convenio) el Reino de los Cielos sufre violencia (la Crucifixión, el precio que Cristo pagó [Gén. 3:15]), y los violentos lo arrebatan (se refiere a Cristo que le quita el dominio a Satanás, quien se lo había quitado de Adán [Col. 2:14-15]).      13   Porque todos los Profetas y la Ley hasta Juan profetizaron (los Profetas y la Ley atestiguaron que Cristo vendría, y Juan era el último de esos Profetas).      14   Y si queréis recibir (si usted recibe el Reino del Cielo), él es aquel Elías que había de venir (si la Nación hubiera recibido a Juan, él les hubiera representado a Elías, y hubiera sido contado por Dios como Elías [Mal. 4:5-6]).      15   El que tiene oídos para oír, oiga (Israel no oiría).      16   Mas ¿a quién compararé esta generación? (La generación más privilegiada, rechazó a Cristo.)  Es semejante a los muchachos que se sientan en las plazas, y dan voces a sus compañeros,      17   Y dicen, Os tañimos flauta, y no bailasteis; os endechamos, y no lamentasteis (Israel rechazó lamentarse con el Bautista cuando él les exigió Arrepentimiento o regocijarse con Cristo).      18   Porque vino Juan que ni comía ni bebía, y dicen, Demonio tiene (demonio — lo que dijo los religiosos; Juan no tenía vida social alguna).      19   Vino el Hijo del Hombre que come y bebe, y dicen, He aquí, un hombre comilón, y bebedor de vino, amigo de Publicanos y de pecadores (es lo que dijeron los enemigos de Cristo acerca de él, y no lo que era realmente la verdad).  Mas la sabiduría es justificada por sus hijos (la sabiduría justificó ambos cursos, el de Juan y el de Cristo.  Israel rechazó ambos). EL JUICIO      20   Entonces comenzó a reconvenir a las ciudades en las cuales habían sido hechas muchas de sus maravillas, porque no se habían arrepentido (Él hablaba mayormente acerca de los líderes religiosos de estos lugares):      21   ¡Ay de ti, Corazín! ¡­Ay de ti, Betsaida! porque si en Tiro y en Sidón, fueran hechas las maravillas que han sido hechas en vosotras, en otro tiempo se hubieran arrepentido en saco y en ceniza (¡qué condenación de Israel!).      22   Por tanto os digo, Será más tolerable (diversos grados de castigo) el castigo para Tiro y para Sidón en el Día del Juicio (el Juicio del Gran Trono Blanco), que a vosotras (el pronombre “vosotras” es enfático; en la Mente de Dios, el “Juicio” ya se ha pronunciado).      23   Y tú, Capernaum (“tú” otra vez enfático, reservar esta ciudad para el peor juicio de todos), que eres levantada hasta el Cielo (exaltada no debido a Cristo, al contrario, debido a su prosperidad económica), hasta el Infierno serás abajada (la mayoría de sus habitantes fueron al Infierno):  porque si en los de Sodoma fueran hechas las maravillas, que han sido hechas en ti, hubieran quedado hasta el día de hoy (¡qué acusación sobre Capernaum!).      24   Por tanto os digo, que a la tierra de los de Sodoma será más tolerable el castigo en el Día del Juicio, que a ti (el rechazador de Cristo está moralmente más bajo que los idólatras de Tiro y de Sidón, o los ciudadanos de Sodoma, y serán castigado como merecen). REGOCIJO POR LAREVELACIÓN DIVINA      25   En aquel tiempo respondiendo Jesús dijo, Te alabo, Padre, Señor del Cielo y de la Tierra, que hayas escondido estas cosas de los sabios y de los entendidos (un juicio judicial sobre los líderes religiosos de Israel), y las hayas revelado a los niños (a otros que no son los líderes religiosos).      26   Así, Padre (Su Propio Padre Personal):  pues que así agradó en Tus Ojos (el Evangelio está oculto a los que rechazan a Cristo y la Cruz quienesquiera que sean, y lo has revelado a los que aceptan a Cristo y la Cruz; esto es “bueno” a la Vista de Dios [Jn. 3:16]).      27   Todas las cosas me son entregadas de Mi Padre (“Todas las cosas” significan que Cristo es Salvador y Juez):  y nadie conoció al Hijo, sino el Padre (Cristo es un Miembro eterno de la Deidad); ni al Padre conoció alguno, sino el Hijo (la única manera de allegarse a Dios El Padre es por medio de Cristo [Jn. 14:6]), y aquel a quien el Hijo lo quisiere revelar (la Salvación nunca es una cuestión de educación sino de Revelación).  LA GRAN INVITACIÓN      28   Venid a Mí (precisamente fue dicho por Jesús con la intención de revelarse a Sí Mismo como el Donante de la Salvación) todos los que estáis trabajados y cargados (intentando ganar la Salvación por las obras), que Yo os haré descansar (este “descanso” puede ser encontrado solamente por medio de poner su Fe en Cristo y lo que Él ha hecho por nosotros en la Cruz [Gál. 5:1-6]).     29   Llevad Mi yugo sobre vosotros (el “yugo” de la “Cruz” [Luc. 9:23]), y aprended de Mí (aprenda de Su Sacrificio [Rom. 6:3-5]); que soy manso y humilde de corazón (la única cosa que nuestro Señor Personalmente dijo de Sí Mismo):  y hallaréis descanso para vuestras almas (el alma puede encontrar descanso solamente en la Cruz).      30   Porque Mi yugo es fácil, y ligera Mi carga (lo que Él requiere de nosotros es muy mínimo, nada más que tener Fe en Él y Su Obra Sacrificadora de la Redención). CAPÍTULO 12(31 d.C.)JESÚS ES SEÑOR DELDÍA DE REPOSO  EN aquel tiempo iba Jesús por los sembrados en Sábado; y Sus Discípulos tenían hambre, y comenzaron a coger espigas (trigo o cebada), y a comer (para arrancar la gavilla de trigo o de cebada).       2   Y viéndolo los Fariseos, Le dijeron (estos líderes religiosos, para entonces, observaban cada paso de Cristo y Sus Discípulos para poder encontrar una falta), He aquí, Tus Discípulos hacen lo que no es lícito hacer en el día Sábado (era una ley que ellos mismos habían inventado; la Ley de Moisés les permitió que hicieran lo que ellos hacían [Deut. 23:25]).        3   Y Él les dijo (Su defensa no era la Ley de Moisés, aunque Él podía referirse a ella, pero aun mejor, si David el Rey cuando fue rechazado pudo comer el Pan no Leudado, el Hijo de David, cuando estuviera en semejante situación podría disfrutar de un privilegio similar), ¿No habéis leído qué hizo David, teniendo él hambre y los que con él estaban;        4   Cómo entró en la Casa de Dios (el Tabernáculo), y comió los panes de la proposición, que no le era lícito comer, ni a los que estaban con él, sino solamente los Sacerdotes (I Sam. 21:6)?        5   O ¿no habéis leído en la Ley, que los Sábados en el Templo los Sacerdotes profanan el Sábado, y son sin culpa? (¡Los Sacerdotes hacían mucho trabajo, y aun más, en el Día Sábado en su preparación de los Sacrificios, además de otras responsabilidades, que posiblemente cualquier otro día!  Y aún así no fueron acusados de quebrantar la Ley.)       6   Pues os digo (precisamente tenía la intención de demostrar la Verdad de la Palabra de Dios), Que Uno mayor que el Templo está aquí (Él estaba hablando de Sí Mismo; Él era un Profeta mayor que Moisés y un Rey mayor que David).        7   Mas si supieseis lo que esto significa, Misericordia quiero, y no sacrificio (el sacrificio fue el medio, la misericordia el fin; el sacrificio fue el camino, la misericordia la meta; Israel había perdido de vista lo que realmente significaban los sacrificios), no condenarías a los inocentes (Él y Sus Discípulos no eran culpables, y todos los que confían en Él son de igual manera inocentes).        8   Porque el Hijo del Hombre es Señor del Día de Reposo (rechazado por la Nación como el Rey Mesías, ahora Él se presentaba a Sí Mismo a ellos como Elojím el Creador del Sábado [Día de Reposo]). LA SANIDAD ENEL DÍA SÁBADO        9   Y partiéndose de allí (se refiere a lo siguiente que ocurrió unos días más tarde), vino a la Sinagoga de ellos (es muy probable que esto ocurrió durante los primeros dos años y medio de Su Ministerio, porque Él estaba prohibido entrar en la mayoría de las Sinagogas durante Su último año).      10   Y, he aquí, había allí un hombre que tenía una mano seca (la “mano seca” era una descripción de la condición espiritual de Israel y, también, de toda la humanidad).  Y Le preguntaron, diciendo, ¿Es lícito curar en los días Sábados? por acusarle (los Fariseos carecían completamente del entendimiento y del propósito de Cristo o del Sábado).      11   Y Él les dijo (Él siempre contestó sus preguntas), ¿Qué hombre habrá de vosotros, que tenga una oveja, y si cayere ésta en un hoyo en Sábado, no le eche mano, y la levante? (¡La respuesta a la pregunta era obvia!)     12   Pues ¿cuánto más vale un hombre que una oveja? (¡La respuesta debe haberles avergonzado!  Sin embargo, el corazón endurecido no tiene vergüenza alguna.)  Así que, es lícito en los Sábados hacer bien (Su pregunta y Su respuesta demostraron que los líderes religiosos de Israel valoraban más las ovejas que a los hombres; lamentablemente, ¡ese espíritu todavía persiste!).     13   Entonces dijo a aquel hombre (Él no les pidió permiso, y porque no podían controlarlo, Lo odiaban), Extiende tu mano (espiritualmente, Cristo todavía está diciendo lo mismo a todos los hombres).  Y él la extendió; y fue restaurada sana, como la otra.      14   Y salidos los Fariseos, consultaron contra Él, para destruirle (Su amor solamente alborotó el odio en ellos). LAS MULTITUDES SANADAS      15   Mas sabiéndolo Jesús (se refiere a la manera en que los Fariseos y los Herodianos tramaron contra Él), se apartó de allí (se fue a otra ciudad):  y Le siguieron grandes multitudes, y Él sanaba a todos (“todos” es enfático, significando que ni una sola persona se fue sin sanidad).      16   Y Él les encargaba eficazmente que no Le descubriesen (Él no permitía que la fama de Sus milagros obstaculizara Su propósito de ofrecerse a Sí Mismo como Sacrificio por el pecado; este último era Su Misión Verdadera):      17   Para que se cumpliese lo que fue dicho por el Profeta Isaías, que dijo (Isaías está citado en los Evangelios más que cualquier otro Profeta),      18   He aquí, Mi Siervo (Él era El Siervo del Padre), al Cual he escogido (escogido por Dios y no por el hombre, por lo tanto, rechazado por el hombre); Mi Amado, en Quien se agrada Mi Alma (agradar a Dios y no al hombre, debe ser la meta de cada Creyente):  Pondré Mi Espíritu sobre Él (El Espíritu Santo) y a los Gentiles anunciará juicio (habla de la Iglesia venidera, la cual está compuesta implícitamente de Gentiles).      19   No contenderá, ni voceará (no demandará Sus derechos); ni nadie oirá en las calles Su Voz (Él nunca se promoverá a Sí Mismo).      20   La caña cascada no quebrará, y el pábilo que humea no apagará (aunque ellos Lo rechazaron, Él no abandonará a Israel), hasta que Él saque a victoria el juicio (Israel Lo aceptará en la Segunda Venida).      21   Y en Su Nombre esperarán los Gentiles (Su nombre significa “El Salvador,” y aunque los Judíos Lo rechazaron, los Gentiles Lo aceptaron). EL HOMBRE CIEGO YMUDO ES SANADO      22   Entonces fue traído a Él un endemoniado (poseído por un demonio), ciego y mudo (el hombre representaba a Israel, y en realidad, a toda la humanidad):  y le sanó, de tal manera que el ciego y mudo hablaba y veía (los que son “Nacidos de Nuevo” pueden ya hablar espiritualmente y ver espiritualmente).      23   Y todas las gentes estaban atónitas, y decían, ¿Será Éste aquel Hijo de David? (Si sus líderes religiosos los hubieran guiado correctamente, el pueblo de Israel hubiera aceptado a Cristo.) LA BLASFEMIA CONTRAEL ESPÍRITU SANTO      24   Mas los Fariseos, oyéndolo (habían escuchado lo que decía la gente acerca de Jesús y Él siendo el Hijo de David, Quien en verdad lo era), decían, Éste (los Fariseos nunca se refirieron a Él ni una sola vez por Su Nombre) no echa fuera los demonios (espíritus demoníacos), sino por Beelzebú, príncipe de los demonios (no negaron Su Poder, pero declaraban que Su Poder era de Satanás).      25   Y Jesús como sabía los pensamientos de ellos (revelado a Él por el Espíritu Santo), les dijo, Todo reino dividido contra sí mismo es desolado; y toda ciudad o casa dividida contra sí misma no permanecerá (¡La idea de la declaración es que Satanás no se opone a sí mismo!  Él no posee a alguien con un espíritu maligno y después echa a ese espíritu fuera):      26   Y si Satanás echa fuera a Satanás, contra sí mismo está dividido; ¿cómo pues permanecerá su reino? (Jesús admite aquí que Satanás sí tiene un reino, que es el reino de las tinieblas.)     27   Y si yo por Beelzebú echo fuera los demonios (espíritus demoníacos), ¿vuestros hijos por quién los echan? (Los Fariseos y sus discípulos decían que ellos echaban fuera a los demonios, pero en realidad no lo hacían; porque ellos mismos eran de Satanás.) por tanto, ellos serán vuestros jueces (la palabra “hijos” se refiere a los discípulos de los Fariseos; Jesús al plantear esta pregunta no negó ni afirmó que ellos, de hecho, realmente echaban fuera los demonios; Él empleó esta declaración solamente como discusión para probar Su punto).      28   Y si por el Espíritu de Dios (Jesús no echó fuera a los demonios porque Él era Dios, sino como un hombre lleno del Espíritu) yo echo fuera los demonios (espíritus demoníacos), ciertamente ha llegado el Reino de Dios a vosotros (colocó a los Fariseos en una posición indefendible; si el Espíritu de Dios realmente Le ayudaba y Él ya había puesto en claro que tal cosa no se podían hacer sin el Espíritu de Dios, entonces deben admitir que Él es el Mesías; ¡su acusación resultó prematuro, o sea les salió el tiro por la culata!).      29   Porque, ¿cómo puede alguno entrar en la casa del hombre fuerte (Satanás se representa lo que es fuerte — más fuerte que los hombres), y saquear sus alhajas (lo que hizo Jesús en la Cruz), si primero no prendiere al hombre fuerte? (Solamente Jesús podía atar a este hombre fuerte.) y entonces saqueará su casa (en el Calvario Satanás fue derrotado totalmente [Col. 2:14-15]).      30   El que no está Conmigo, contra Mí es (es imposible tomar una posición neutral con respecto a Cristo; la palabra “contra” denota oposición intensa); y el que Conmigo no recoge, desparrama (se refiere a la Verdad de que una persona no puede estar en favor de “Cristo” y en “contra” de Sus verdaderos siervos; la Presencia de Emanuel pone en prueba todo y a todos).      31   Por tanto os digo (dirigiéndose a la declaración más temible), Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres (sólo si confiesan correctamente el pecado al Señor [I Jn. 1:9]):  mas la blasfemia contra el Espíritu no será perdonada a los hombres (cuando Lo acusaban de echar fuera a los demonios por el poder de Satanás, cuando en realidad Él lo hacía por el poder del Espíritu Santo, ellos blasfemaron al Espíritu de Dios; blasfemar al Espíritu Santo solamente puede cometerse por alguien que profesa conocer al Señor, como los Fariseos de antigüedad, o bien lo han conocido una vez, y después Le dieron la espalda a Él; aquéllos, los inconversos que nunca han conocido al Señor, no pueden blasfemar el Espíritu Santo simplemente porque no tienen ningún conocimiento verdadero del Espíritu).      32   Y cualquiera que hablare contra el Hijo del Hombre, le será perdonado (de nuevo, si busca el perdón):  mas cualquiera que hablare contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este mundo, ni en el venidero (¡tal persona está condenada! sin embargo, estas declaraciones no significan que un reincidente no puede regresar al Señor; pero sí significan que aquél que realmente ha blasfemado al Espíritu Santo, no tendrá deseo alguno de acercarse al Señor, pero de hecho, seguirá oponiéndose a Él; cualquier persona que desea venir al Señor, ese deseo que está puesto allí por el Espíritu Santo, puede hacer que vuelva [Apoc. 22:17]). EL FRUTO BUENOY CORRUPTO      33   O haced el árbol bueno, y su fruto bueno; o haced el árbol corrompido, y su fruto dañado:  porque por el fruto es conocido el árbol (un solo árbol no puede producir fruta buena y fruta corrompida; ya sea los Fariseos tenían razón o Él tenía razón; ¡ambos no podían tener razón!  Su fruto era bueno, ya que producía vidas cambiadas; el fruto de ellos no producía nada más que corrupción).      34   Generación de víboras (Jesús llamó a los Fariseos serpientes, y lo hizo en sus caras), ¿cómo podéis hablar bien, siendo malos? (A raíz de ser malvados, no podían producir el fruto bueno.) porque de la abundancia del corazón habla la boca (las palabras de los hombres revelan sus pensamientos y su carácter).      35   El hombre bueno del buen tesoro del corazón saca buenas cosas (el “hombre bueno” de este Versículo es lo mismo que el “árbol bueno” del Versículo 33; así como el “árbol bueno” producirá la fruta buena, asimismo, el “hombre bueno” producirá el “buen tesoro” de su corazón):  y el hombre malo del mal tesoro saca malas cosas (un corazón malvado no puede hacer lo contrario).      36   Mas yo os digo, Que toda palabra ociosa que hablaren los hombres (tiene que ver con afirmaciones de justicia que no existían), de ella darán cuenta en el Día del Juicio (el Juicio del Gran Trono Blanco [Apoc. 20:11-15]).      37   Porque por tus palabras serás justificado (una confesión de Cristo y del precio que Él pagó en la Cruz, justifica a cualquier persona [Rom. 5:1-2]), y por tus palabras serás condenado (una confesión de otra cosa fuera de Cristo y de la Cruz será condenada, es decir, “estará perdido eternamente”). LA SEÑAL DE JONÁS      38   Entonces respondiendo algunos de los Escribas y de los Fariseos (los Escribas eran parte de los Fariseos, porque compartían la misma doctrina), diciendo, Maestro (educador), deseamos ver de Ti señal (¡habían señales incontables! por ejemplo, acababan de ver al hombre ciego, mudo y endemoniado instantáneamente librado y sanado; la señal, sin embargo, que de hecho querían, no era la Liberación del pecado y de sus efectos, sino liberación de Roma).      39   Y Él respondió y les dijo, La generación mala y adúltera demanda señal (“adúltera” se refiere a la infidelidad espiritual de Israel a Dios; estaban cometiendo adulterio espiritual, que significa que ellos estaban adorando algo ajeno de Dios; si hubieran adorado a Dios, hubieran aceptado a Cristo); mas señal no le será dada, sino la señal del Profeta Jonás (Él hablaba de Su Muerte y Resurrección):      40   Porque como estuvo Jonás en el vientre de la ballena tres días y tres noches; así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la Tierra tres días y tres noches (Cristo estaría muerto tres días y tres noches; durante este tiempo, Él estaría en el Paraíso y predicaría a los espíritus en prisión quienes eran los ángeles caídos [Luc. 23:43; I Ped. 3:19-20] no hay registro alguno en Las Escrituras que indica que Jesús estaba en el lado ardiente del Infierno, como algunos lo enseñan).      41   Los hombres de Nínive se levantarán en el Juicio con esta generación, y la condenarán (Jesús proclama aquí que los Gentiles de Níneve eran más justos que los Fariseos, porque ellos se arrepintieron, mientras que los Fariseos no lo hicieron; esto enfureció a estos líderes religiosos):  porque ellos se arrepintieron a la predicación de Jonás; y, he aquí, más que Jonás en este lugar (“esta generación” de Israel, fue visitada por nada menos que el Hijo de Dios, mientras que Níneve fue privilegiado por oír solamente al Profeta Jonás; también, Cristo realizó los milagros más grandes que jamás habían acontecidos, mientras que Jonás no realizó ninguno; Israel no tenía excusa alguna).      42   La reina del sur (la Reina de Sabá, otra Gentil) se levantará en el Juicio con esta generación, y la condenará:  porque vino de los fines de la Tierra para oír la sabiduría de Salomón; y, he aquí, más que Salomón en este lugar (esta mujer marca un nivel más alto de la investigación y de la Fe, ya que ella viajó una gran distancia para oír la sabiduría de Salomón; por contraste, Jesús vino directamente a Israel, pero todavía no Lo recibieron, aunque Él era mucho mayor que Salomón tanto en sabiduría como en poder; ¡Qué acusación!). EL REGRESO DE LOSESPÍRITUS INMUNDOS      43   Cuando el espíritu inmundo ha salido del hombre (se refiere a Israel, los espíritus inmundos se retiraban de Cristo), anda (el espíritu inmundo) por lugares secos, buscando reposo, y no lo halla (estos espíritus de las tinieblas en realidad no fueron echados fuera de Israel, sino solamente retirados de Cristo, porque Él era el Hombre más fuerte).      44   Entonces (el espíritu inmundo) dice, Me volveré a mi casa de donde salí (lo que sucedió cuando Israel rechazó a Cristo); y cuando viene (el espíritu maligno), la halla (Israel) desocupada (vacío del Espíritu de Dios), barrida (limpio de las cosas de Dios, quiere decir que no quedaba nada de Dios), y adornada (lleno de rituales religiosos).      45   Entonces va (el espíritu maligno), y toma consigo otros siete espíritus peores que él, y entrados moran allí (lo que sucedió cuando Israel rechazó a Cristo):  y el estado final de aquel hombre resulta peor que el primero.  Así también acontecerá a esta generación mala (por haber rechazado a Cristo, ahora Israel se encontraba peor que antes de que Él viniera; ocurre igual con la Iglesia moderna, en que escucha el Mensaje de la Cruz, y luego lo rechaza). LA FAMILIA VERDADERADE CRISTO      46   Y estando Él (Cristo) aún hablando a la multitud (el Mensaje terrible que Él acaba de proclamar referente al estado presente y futuro de Israel), he aquí, Su madre y Sus hermanos estaban fuera, que Le querían hablar (Jesús estaba probablemente en una casa particular, con la casa llena de gente, sin más lugar para que otros entraran, por lo tanto, Su familia no podía llegar donde Él; su deseo de hablar con Él no era en un sentido positivo).      47   Y Le dijo uno, He aquí, Tu madre y Tus hermanos están fuera, que Te quieren hablar (tenían cosas que decirle a Él, pero pocos desearon escuchar lo que Él quería decirles a ellos; felizmente, iba a ser diferente después de Su Muerte y Resurrección).      48   Y respondiendo Él al que Le decía esto dijo, ¿Quién es Mi madre y quiénes son Mis hermanos? (Refuta totalmente las afirmaciones hechas más adelante por la Iglesia Católica.)     49   Y extendiendo Su Mano hacia Sus Discípulos (se refiere a los primeros Doce, pero no se limita a ellos, pues se refiere a cualquiera y a todos los que Le siguen a Él, como el siguiente Pasaje lo expresa), dijo, ¡He aquí, Mi madre y Mis hermanos!      50   Porque todo aquel (aumenta las dimensiones de su familia para incluir a todos los que le siguen a Él) que hiciere la Voluntad de Mi Padre que está en los Cielos (proclama los requisitos para llegar a ser parte de la Familia de Dios), ése es Mi hermano, y hermana, y madre (Él no pone importancia alguna en el nacimiento físico, sino que pone más importancia en el nacimiento espiritual). CAPÍTULO 13(31 d.C.)LA PARÁBOLA DELSEMBRADOR Y AQUEL día (el día en que la enseñanza fue dada como está registrado en el Capítulo anterior) saliendo Jesús de la casa (probablemente la casa de Pedro), se sentó junto al mar (el Mar de Galilea).        2   Y se llegaron a Él grandes multitudes (quisieron que Él les enseñara, Él así lo hizo), y entrándose Él en el barco, se sentó (que era la costumbre de aquella época con respecto a estar sentado cuando le impartía a la gente); y toda la gente estaba a la ribera.        3   Y les habló muchas cosas por Parábolas (una ilustración comparativa, utilizada para explicar una verdad), diciendo, He aquí, el que sembraba salió a sembrar (se trata de una ilustración a la que todos estarían  familiarizados);        4   Y sembrando, parte de la semilla (la Palabra de Dios) cayó junto al camino, y vinieron las aves (espíritus demoníacos) y la comieron:        5   Y parte (la semilla) cayó en pedregales, donde no tenía mucha tierra:  y nació luego, porque no tenía profundidad de tierra (no tenía fondo):        6   Pero cuando salió el sol, se quemó; y se secó, porque no tenía raíz (debido a no tener profundidad alguna, las persecuciones pronto los causó a quedarse en el camino; todo esto corresponde a la presentación del Evangelio, y como es evidente, refuta totalmente la doctrina de la Seguridad Eterna Incondicional, la cual no está de acuerdo a Las Escrituras).        7   Y parte (la semilla) cayó en espinas; y las espinas crecieron, y la ahogaron (permitieron meter otras cosas  y obstaculizar el crecimiento de la Palabra en el corazón):        8   Y parte (la semilla) cayó en buena tierra (tierra receptiva), y dio fruto, cual a ciento, cual a sesenta, y cual a treinta (Jn. 15:1-8).        9   Quien tiene oídos para oír, oiga (quienquiera que escucha es responsable de escuchar, por ejemplo, de obedecer, y será juzgado según corresponde; el secreto de esta primera Parábola es que solamente un cuarto más o menos de los esfuerzos empleados salen bien, y fracasan los otros tres cuartos; la historia subsiguiente demuestra la exactitud de esta profecía).  JESÚS EXPLICA EL MOTIVODE HABLAR POR PARÁBOLAS      10   Entonces llegándose los Discípulos, Le dijeron (parece que corresponde a un período más tarde en que estaban solos), ¿Por qué les hablas por Parábolas? (¡Demuestra consternación de su parte!)     11   Y Él respondiendo les dijo (tiene que ver con el método del Señor al tratarse con dos clases distintas de gente, los que realmente desearon saber el Camino de Dios y los que eran nada más que curiosos), Porque a vosotros es concedido saber los misterios del Reino de los Cielos; mas a ellos no es concedido (se manifiestan aquí dos categorías; ¿en cuál categoría está usted?).      12   Porque a cualquiera que tiene (y quiere más), se le dará, y tendrá más (si alguien quiere más Justicia, el Señor quiere darles más Justicia a ellos):  pero al que no tiene (no tiene ningún interés para recibir más), aun lo que tiene le será quitado (él no sólo pierde lo que él hubiera podido tener, sino incluso lo que él ya tiene; a los que aceptan la Cruz, tendrán aun más, y los que rechazan la Cruz, perderán todo, incluso lo que ellos tenían previamente).      13   Por eso Yo les hablo por Parábolas (para separar a los que tienen hambre y sed de Justicia de los que no lo tienen):  porque viendo no ven; y oyendo no oyen, ni entienden (es decir, no desean ver ni oír ni entender; y por lo tanto, por un juicio justo pierden esta triple capacidad moral).      14   De manera que se cumple en ellos (los que rechazan la Cruz [I Cor. 1:23]) la Profecía de Isaías, que dice, De oído oiréis, y no entenderéis; y viendo veréis, y no percibiréis (una sordera voluntariosa, una ceguera voluntariosa y una torpeza voluntariosa; este Pasaje se repite de una forma u otra unas siete veces en el Nuevo Testamento [Mat.  13:14-15; Marc. 4:12; Luc. 8:10; Jn. 12:39-40; Hch. 28:26-27; Rom. 11:8]):      15   Porque el corazón de este pueblo está engrosado (ésta es la razón de su torpeza espiritual y, por lo tanto, el rechazo de Cristo; el rechazo espiritual o la aceptación comienza en el corazón), y de los oídos oyen pesadamente (escuchaban repetidas veces, y poco actuaban en lo que escucharon, y el Espíritu Santo se retira hasta que pierden incluso lo que han tenido), y de sus ojos guiñan (deliberadamente cerraron sus ojos, aun teniendo en frente las pruebas irrefutables); para que no vean con los ojos, y oigan con los oídos, y del corazón entiendan, y se conviertan, y yo los sane (no recurrieron a Él; si lo hubieran hecho lo más segura es que Él los hubiera sanado moral y espiritualmente; se refiere a los que han aceptado al Señor, pero por varios motivos se quedarán en el Camino; como se dijo antes, esto refuta totalmente la doctrina de la Seguridad Eterna Incondicional que no es según Las Escrituras).      16   Mas bienaventurados vuestros ojos, porque ven:  y vuestros oídos, porque oyen (éste es el grupo que tiene ganas de conocer al Señor de una manera aun mejor).      17   Porque de cierto os digo (señala una declaración muy importante), Que muchos Profetas y justos desearon ver lo que veis (lo que Cristo presentó a Israel, pero lo rechazaron), y no lo vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron (por contraste, fueron muchos quienes “desearon” ver, oír y entender). EXPLICACIÓN DE LAPARÁBOLA DEL SEMBRADOR      18   Oíd pues vosotros la Parábola del que siembra (Cristo ahora lo explicará):      19   Oyendo cualquiera la Palabra del Reino (se refiere a la Palabra de Dios; señala al Camino de Dios contra  el camino de Satanás), y no entendiéndola (no se refiere al que no tiene la capacidad de entender, sino al que no tiene ningún deseo de entender), viene el malo (Jesús compara a Satanás con un buitre), y arrebata lo que fue sembrado en su corazón (se refiere a Satanás que se le permite hacer tal cosa por medio de la persona implicada; la culpa no es del Señor ni de Satanás, sino de la persona implicada).  Éste es el que fue sembrado junto al camino (las palabras “junto al camino” se refiere al hecho de que el individuo no le da creencia, es decir, “incredulidad”).      20   Y el que fue sembrado (la Palabra de Dios) en pedregales (se refiere al segundo grupo), éste es el que oye la Palabra, y luego (inmediatamente) la recibe con gozo (comienzan bien, pero después caen al lado del camino);      21   Mas no tiene raíz en sí (se refiere a los “lugares pedregosos”), antes es temporal (él escucha la Palabra de Dios, la cree y acepta a Cristo; hace todo con alegría; pero entonces algo más sucede):  que venida la aflicción o la persecución por la Palabra (que definitivamente sucederá), luego (inmediatamente) se ofende (la ofensa de la Cruz [Gál. 5:11]).      22   Y el que fue sembrado (la Palabra de Dios) en espinas, éste es el que oye la Palabra (él recibe la Palabra; la tierra es fértil y buena con mucha profundidad); pero el afán de este siglo (los caminos de este mundo), y el engaño de las riquezas (engañoso, simplemente porque al adquirirlas hace que la persona crea cosas erróneas), ahogan la Palabra (detiene su crecimiento), y se hace infructuosa (tal persona al final estará perdida [Jn. 15:2, 6]).      23   Mas el que fue sembrado en buena tierra (tierra preparada — tierra arada por el Espíritu de  convicción a causa del pecado), éste es el que oye la Palabra (hace esto con muchas ganas) y la entiende (él tenía ganas de entender y el Señor recompensa a tales dándoles aun más entendimiento); y el que lleva fruto (el crecimiento Cristiano), y lleva uno a ciento, y otro a sesenta, y otro a treinta (la idea es que se multiplica cien veces; el Espíritu Santo se esfuerza a aumentar los treinta y los sesenta hasta que lleguen a multiplicarse cien veces [Jn. 15:1-8]). LA PARÁBOLA DEL TRIGOY DE LA CIZAÑA      24   Otra Parábola Él les propuso, diciendo (expresa la segunda Parábola), el Reino de los Cielos es semejante al Hombre (Cristo) que siembra buena semilla (la Palabra de Dios) en su campo (el mundo):      25   Mas durmiendo los hombres (la Iglesia a menudo está dormida), vino Su (el enemigo de Cristo) enemigo (Satanás), y sembró cizaña (apóstatas) entre el trigo (Cristianos genuinos), y se fue (Satanás obra mayormente por medio de Creyentes profesantes).      26   Y cuando la hierba salió (se refiere a la buena semilla que echa raíz, crece y tiene un comienzo saludable), e hizo fruto (se refiere a su propósito previsto), entonces apareció también la cizaña (la Iglesia tiene lo verdadero y lo falso).      27   Y llegándose los siervos del padre de la familia, le dijeron (indica a los que habían ayudado a sembrar la “buena semilla”), Señor, ¿no sembraste buena simiente en tu campo?  ¿De dónde pues tiene cizaña? (No se sembró cizaña, entonces, ¿por qué están allí?)     28   Y Él les dijo, Un hombre enemigo ha hecho esto (se refiere a Satanás y a sus ministros [II Cor. 11:13-15]).  Y los siervos le dijeron, ¿Quieres pues que vayamos y la recojamos? (¿Deshacerse del campo de la cizaña?)     29   Y Él dijo, No; porque recogiendo la cizaña, arranquéis también con ella el trigo (mientras que la cizaña [doctrina falsa] debía ser precisada, ninguna fuerza debe ser utilizada para arrancarla del campo; pues al hacerlo,  destruiría parte del trigo).      30   Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega (indica la Primera Resurrección de la Vida):  y al tiempo de la siega yo diré a los segadores (se refiere al Señor que llevará a cabo esta tarea tan importante, porque solamente Él tiene la Sabiduría y la Capacidad para hacerlo), Coged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla (la cizaña se perderá eternamente):  mas recoged el trigo en mi alfolí (se refiere a los que estarán en la Primera Resurrección [I Tes. 4:13-18]).  LA PARÁBOLA DEL GRANODE MOSTAZA      31   Otra Parábola les propuso, diciendo (la tercera Parábola), El Reino de los Cielos es semejante al grano de mostaza (la Palabra de Dios), que tomándolo (Cristo), alguno lo sembró en su campo (el mundo):      32   El cual a la verdad es la más pequeña de todas las simientes (se trata del humilde inicio del Evangelio de Jesucristo); mas cuando ha crecido (que así está ahora), es la mayor de las hortalizas (el Cristianismo es la fe mayor en la Tierra, con aproximadamente dos mil millones de adherentes), y se hace árbol (un arbusto de  mostaza que se convierte en un árbol es anormal), que vienen las aves del Cielo (toda clase de aves, lo que  representa toda clase de doctrina) y hacen nidos en sus ramas (así que en conducta y en doctrina, el fracaso de lo que se llama Cristianismo se revela aquí de antemano). LA PARÁBOLA DELA LEVADURA      33   Otra Parábola les dijo (la cuarta); El Reino de los Cielos es semejante a la levadura (expresado invariablemente en Las Escrituras como símbolo del mal), que tomó una mujer (Las Escrituras presentan con frecuencia también a la mujer como agente de la idolatría), y escondió en tres medidas de harina (la comida es la Palabra de Dios), hasta que todo quedó leudo (más cizaña que trigo). EL EMPLEO DE PARÁBOLASPOR JESÚS      34   Todo esto habló Jesús por Parábolas a las multitudes (se relaciona solamente con este segmento de Sus Enseñanzas); y sin Parábolas no les hablaba:      35   Para que se cumpliese lo que fue dicho por el Profeta (Asaf [Sal. 78:2]), que dijo, Abriré en Parábolas Mi Boca; rebosaré cosas escondidas desde la fundación del mundo (se refiere a las Verdades que nunca antes se han revelado, pero ya se las dan, no obstante en sombra; como por ejemplo, los Gentiles serán incluidos). EXPLICACIÓN DE LA PARÁBOLADEL TRIGO Y LA CIZAÑA      36   Entonces despedidas las multitudes, Jesús se vino a la casa (Él enseñaba por la ribera del mar, y luego entra en la casa de Pedro):  y llegándose a Él Sus Discípulos, Le dijeron, Decláranos la Parábola de la cizaña del campo (una audiencia privada).      37   Y respondiendo Él les dijo, El que siembra la buena semilla (la Palabra de Dios) es el Hijo del Hombre (Cristo es el Señor de la Cosecha);      38   El campo es el mundo (no sólo los Judíos, lo cual en efecto, se refiere a la Iglesia venidera); y la buena semilla son los hijos del Reino (se refiere a los Creyentes verdaderos de la Palabra de Dios), y la cizaña son los hijos del malo (profesan ser hijos del Reino, pero en efecto, eran ministros de Satanás de una forma u otra [II Cor. 11:13-15]);      39   Y el enemigo que la sembró (la semilla mala), es el Diablo; y la siega es el fin del mundo (el fin de la edad; el Juicio); y los segadores son los Ángeles (los Ángeles que regresarán con Cristo y todos los Santos redimidos, en la Segunda Venida [Apoc., cap. 19]).      40   De manera que como es cogida la cizaña (la semilla mala) y quemada al fuego (el Juicio del Gran Trono Blanco [Apoc. 20:11-15]); así será en el fin de este siglo (el fin de esta edad).      41   Enviará el Hijo del Hombre a sus Ángeles, y cogerán de Su Reino (para separar la cizaña del trigo) todos los que sirvan de estorbos, y los que hacen iniquidad (el Juicio del Gran Trono Blanco);     42   Y los echarán en el horno de fuego:  allí será el lloro y el crujir de dientes (la Segunda Resurrección de Maldición, es decir, “la Segunda Muerte” [Apoc. 20:11-15]).      43   Entonces (el principio de la Edad del Reino) los Justos resplandecerán como el sol en el Reino de su Padre (la perfecta edad venidera [Apoc., caps. 21-22]).  El que tiene oídos para oír, oiga (indica la certidumbre de tal acción). LA PARÁBOLA DEL TESOROESCONDIDO      44   Además (la quinta Parábola), el Reino de los Cielos es semejante al tesoro (el Nuevo Convenio) escondido en el campo (el mundo); el cual hallado (el tesoro es Cristo), el hombre lo encubre, y de gozo de ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo (la moraleja es, Cristo vale más que nada en el mundo). LA PARÁBOLA DE LA PERLADE GRAN PRECIO      45   También (la sexta Parábola), el Reino de los Cielos es semejante al hombre mercader, que busca buenas perlas (este hombre es rico, pero no está satisfecho, y con razón; la “Perla” es la única substancia que el hombre no puede perfeccionar; esta Perla representa a Cristo):     46   Quien, al hallar una perla de gran valor (esta perla individual entre muchas perlas, que era la mejor que todas, es decir, “Cristo”), fue y vendió todo lo que tenía, y la compró (esta Perla vale todo, y se requeriría todo  para adquirirla). LA PARÁBOLA DE LA RED      47   Asimismo (la séptima Parábola), el Reino de los Cielos es semejante a la red, que echada en el mar, coge de toda clase de peces (todo tipo de Creyentes llegan a la Iglesia):      48   La cual estando llena (cuando la dispensación de la Iglesia siga su curso; ya está por acabar), la sacaron a la orilla, y sentados, cogieron lo bueno en vasos, y lo malo echaron fuera (la separación de la cizaña y el trigo).      49   Así será al fin del siglo (al final de la edad):  saldrán los Ángeles, y apartarán a los malos de entre los justos (los “justos” son los que confían en Cristo y la Cruz),      50   Y los echarán (los malvados) en el horno del fuego (el Juicio del Gran Trono Blanco [Apoc. 20:11-15]):  allí será el lloro y el crujir de dientes. EL DUEÑO DE LA CASA      51   Les dijo Jesús, ¿Habéis entendido todas estas cosas?  Ellos responden, Sí, Señor.      52   Y Él les dijo, Por eso todo Escriba (todos los Creyentes aquí se compara con los Escribas, que quiere decir que ellos buscan diligentemente la Palabra de Dios) docto (aptos en la Palabra, lo cual debe ser cierto de todos los Creyentes) en el Reino de los Cielos, es semejante a un padre de familia (posee las llaves del Reino), que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas (puede enriquecer a otros sacando de su almacén la Verdad Divina; esa Verdad es tan antigua como el tiempo, por ejemplo, eterno en cuanto a su experiencia, poder y carácter es nueva perpetuamente). JESÚS RECHAZADOEN NAZARET      53   Y aconteció, que acabando Jesús estas Parábolas, pasó de allí.      54   Y venido a Su Tierra (Nazaret), les enseñaba en la Sinagoga (Luc. 4:15-30) de ellos, de tal manera que ellos estaban atónitos (quedaron sin habla), y decían, ¿De dónde tiene Éste esta sabiduría, y estas maravillas? (Fue un intento de calumniar a Cristo.)      55   ¿No es Éste el hijo del carpintero? (Ésta era una negación de Su afirmación con respecto al Oficio Mesiánico.) ¿No se llama Su madre María, y Sus hermanos, Santiago, y José, y Simón, y Judas? (Negaban también Su Nacimiento Virginal.)      56   ¿Y no están todas sus hermanas con nosotros?  ¿De dónde, pues, tiene este Hombre todas estas cosas? (Si todas estas cosas que decían fueran ciertas, Su familia ya lo hubiera mencionado.)     57   Y se escandalizaban en Él (Lucas dijo que “se llenaron de ira” y lo hubieran matado a Él si hubieran podido hacerlo [Luc. 4:28-30]).  Mas Jesús les dijo, No hay Profeta sin honra, sino en su propia tierra, y en su casa (esta frase “en su propia” revela mucho; declara el hecho que Su propia familia no creyó en Él [Jn. 7:5]).      58   Y no hizo allí (en Nazaret) muchas maravillas a causa de la incredulidad de ellos (no Le traerían a los enfermos y a los afligidos; la incredulidad era la razón). CAPÍTULO 14(32 d.C.)JUAN EL BAUTISTADECAPITADOEN aquel tiempo Herodes el tetrarca (el hijo de Herodes quien mató a los niños de Belén) oyó la fama de Jesús (se refiere a los milagros que Cristo realizó, incluso hasta resucitar a los muertos),        2   Y dijo a sus criados, Éste es Juan el Bautista (una conciencia culpable); él ha resucitado de los muertos, y por eso virtudes obran en él.        3   Porque Herodes había prendido a Juan, y le había aprisionado (el castillo de Maquero en las orillas del Mar Muerto), y puesto en la cárcel por causa de Herodías, mujer de Felipe su hermano (se refiere al motivo por el cual Juan fue arrestado por Herodes y colocado en la prisión).        4   Porque Juan le decía, No te es lícito tenerla (Herodías era su sobrina y la esposa de su hermano Felipe).        5   Y quería matarle, mas él temía al pueblo, porque le tenían como a Profeta.        6   Mas celebrándose el día del nacimiento de Herodes, la hija de Herodías danzó en medio, y agradó a Herodes.        7   Y prometió él con juramento darle todo lo que pidiese.        8   Y ella, instruida primero de su madre, dijo, Dame aquí en un plato la cabeza de Juan el Bautista (la madre de Salomé, Herodías, era una de las mujeres más malvadas que jamás haya existido).        9   Entonces el rey se entristeció:  mas por el juramento, y por los que estaban juntamente a la mesa (una cena), mandó que se le diese (para salvar las apariencias frente a los invitados).      10   Y enviando, degolló a Juan en la cárcel.      11   Y fue traída su cabeza en un plato, y dada a la muchacha:  y ella la presentó a su madre.      12   Entonces llegaron sus discípulos, y tomaron el cuerpo, y lo enterraron, y fueron, y dieron las nuevas a Jesús (la misión de Juan el Bautista era presentar a Jesús; ¡así lo hizo!). JESÚS ALIMENTA ALOS CINCO MIL      13   Y oyéndolo Jesús, se apartó de allí en un barco a un lugar desierto apartado (Él estaba afligido por la muerte de Juan, Su amado precursor; Él hubiera parado la ejecución; sin embargo, no era la Voluntad de Dios hacerlo):  y cuando las gentes lo oyeron, Le siguieron a pie de las ciudades.      14   Y saliendo Jesús, vio un gran gentío, y tuvo compasión de ellos, y sanó a sus enfermos.      15   Y cuando fue la tarde del día, se llegaron a Él Sus Discípulos, diciendo, El lugar es desierto, y el tiempo es ya pasado (la gente había estado sin alimento todo el día, y si ellos hubieran ido a encontrar el alimento, ellos habrían tenido que marcharse ahora); despide las gentes, para que se vayan por las aldeas, y compren para sí de comer.      16   Jesús les dijo, No tienen necesidad de irse; dadles vosotros de comer (Él hablaba en aquel entonces del sentido físico, pero Sus palabras llevaron un significado espiritual más alto; el Cuerpo de Cristo debe ser alimentado en cuanto a la Palabra de Dios).      17   Y ellos dijeron, No tenemos aquí sino cinco panes y dos peces (¡poco es mucho si Dios está en ello!).      18   Y Él les dijo, Traédmelos acá (¡el secreto es Cristo! debemos traer lo poco que tenemos a Él).      19   Y mandando a las gentes a sentarse sobre la hierba (indica orden y siguieron un método para hacer la distribución), tomando los cinco panes y los dos peces, alzando los ojos al Cielo, bendijo, y partió y dio los panes a Sus Discípulos, y los Discípulos a las multitudes (Él tomó, Él Bendijo, Él quebrantó y Él dio; ésa es Su orden con los Creyentes también).      20   Y comieron todos, y quedaron satisfechos:  y recogieron lo que sobró de los pedazos, doce canastas llenas (¡un milagro sorprendente!).      21   Y los que comieron fueron como cinco mil hombres, sin las mujeres y los niños (posiblemente casi quince mil personas). JESÚS ANDA SOBRE EL MAR      22   En seguida Jesús obligó (demandó con firmeza) a Sus Discípulos entrar en el barco, e ir delante de Él a la otra orilla del lago (regresar a Capernaum), entre tanto que Él despedía a la multitud (solamente Él la despidió, satisfecha física y espiritualmente).      23   Y despedidas las gentes (que indica que no desearon irse), Él subió al monte apartado a orar (expresa lo que Él muy a menudo hacía [Mat. 26:36; Marc. 6:46; 14:32; Luc. 6:12; 9:28; Jn. 17:9-26]):  y cuando fue la tarde del día, estaba allí solo.      24   Y ya el barco estaba en medio del mar (concierne no sólo el Mar de Galilea, sino también, el Mar de la Vida), atormentado de las ondas (la turbulencia):  porque el viento era contrario (dificultades, también, enfrentarse a la humanidad como resultado de la Caída).      25   Mas a la cuarta vela de la noche (entre las 3:00 y las 6:00 de la madrugada) Jesús fue a ellos  (el Espíritu Santo le reveló a Él, que se encontraban en apuros), andando sobre el mar (aunque las aguas eran muy turbulentas, donde Él pisaba, se fueron tranquilizando).      26   Y los Discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron (era más de lo que podían captar), diciendo, Fantasma es (no pensaron realmente que era Jesús); y dieron voces de miedo (pensaron que estaban a punto de morir).      27   Pero en seguida (inmediatamente) Jesús les habló (una vez que Lo vieron), diciendo, Confiad; Yo Soy; no tengáis miedo (debemos hacer frente a las circunstancias adversas con ánimo, sabiendo bien que El Señor se encargará de la situación).      28   Entonces Le respondió Pedro, y dijo, Señor, si Tú eres (mejor traducido, “puesto que eres Tú”), manda que yo vaya a Ti sobre las aguas.      29   Y Él (Jesús) dijo, Ven (la respuesta del Maestro a la Fe).  Y descendiendo Pedro del barco, andaba sobre las aguas, para ir a Jesús.      30   Mas viendo el viento fuerte, tuvo miedo (él ahora ve el viento en lugar de Jesús); y comenzándose a hundir, dio voces, diciendo, Señor, sálvame (una oración que el Señor siempre contesta).      31   Y luego Jesús extendiendo la mano, lo agarró (lo sostuvo, esto evitó que él se hundiera más al fondo), y le dice, Oh hombre de poca fe, ¿por qué dudaste? (no debemos permitir que las circunstancias causen la duda.)     32   Y cuando ellos entraron en el barco (toda evidencia es, después de que Jesús lo agarró, Pedro caminó sobre el agua por segunda vez), se calmó el viento (el Poder de Cristo sobre los elementos).      33   Entonces los que estaban en el barco, vinieron y Le adoraron (como Dios), diciendo, Verdaderamente eres Hijo de Dios (Lo reconocieron como el Mesías). JESÚS SANA A LOS ENFERMOS      34   Y llegando a la otra parte (regresó a Capernaum), vinieron a la tierra de Genesaret (en el lado occidental del Mar de Galilea, un poco adentro).      35   Y cuando los hombres de aquel lugar reconocieron a Jesús (conocimiento de Su Presencia en su vecindad), enviaron por toda aquella tierra alrededor, y trajeron a Él todos los enfermos;      36   Y Le rogaban que solamente tocasen el borde de su manto:  y todos los que lo tocaron quedaron sanos (si el Borde de Su Ropa está tan lleno de Bendición, ¡cuánta bendición ha de tener Su Mano y Su Corazón!). CAPÍTULO 15(32 d.C.)CRISTO REPRENDE A LOSESCRIBAS Y A LOS FARISEOS ENTONCES llegaron a Jesús ciertos Escribas y Fariseos, de Jerusalén, diciendo (casi toda la oposición a Cristo vino de los líderes religiosos),        2   ¿Por qué Tus Discípulos traspasan la tradición de los ancianos? (Su confianza estaba en las reglas hechas por los hombres en lugar de la Palabra de Dios.) porque no se lavan las manos cuando comen pan (no tenía ningún sentido sanitario; esta tradición enseñaba que un espíritu malo podía sentarse en las manos de la gente, y cuando las manos se lavaban, el espíritu malo se quitaba).        3   Y Él respondiendo, les dijo (declara a Cristo que los atrajo de nuevo a la Palabra de Dios), ¿Por qué también vosotros traspasáis el Mandamiento de Dios por vuestra tradición? (Él no hizo caso de su tradición porque no era según Las Escrituras.  Él entonces les dice que sus tradiciones estaban causándoles quebrantar el Mandamiento de Dios.)       4   Porque Dios mandó, diciendo, Honra a tu padre y a tu madre:  y, el que maldijere al padre o a la madre, que muera irremisiblemente (Éx. 20:12; 21:17).        5   Mas vosotros decís (en contradicción directa a lo que Dios ha mandado), Cualquiera que dijere al padre o a la madre:  Es ofrenda mía a Dios (dedica su propiedad al Templo de modo que no tuvieran que cuidar a sus padres envejecidos, y entonces un sacerdote deshonesto se lo daría de nuevo a ellos, después de tomar un porcentaje), todo aquello con que pudiera valerte (que hace ganancia ilegal de las cosas de Dios, cual aumentaba su pecado);        6   No deberá honrar a su padre o a su madre con socorro, será absuelto (libre de cualquier responsabilidad). Así habéis invalidado el Mandamiento de Dios por vuestra tradición.        7   Hipócritas (fue dicho echándolo en sus caras), bien profetizó de vosotros Isaías, diciendo,        8   Este pueblo con su boca se acerca a Mí, y de labios Me honra; mas su corazón está lejos de Mí (esto define bien a un hipócrita).        9   Mas en vano Me honran (¡la adoración que no fue aceptada por Dios indicativa también de mucha de la Iglesia moderna!), enseñando por doctrinas los mandamientos de hombres (cualquier cosa que se agrega o se quita de la Palabra de Dios). LAS COSAS QUE PROFANEN      10   Y llamando a sí las gentes, les dijo (lo hizo delante de los Escribas y de los Fariseos), Oíd, y entended (lo que luego Él dirá, será lo contrario de lo que fue dicho por los Escribas y los Fariseos):      11   No lo que entra en la boca contamina al hombre; mas lo que sale de la boca, esto contamina al hombre (Cristo destacaba la atención de las mentes de la gente de las cosas externas a la condición verdadera del corazón).      12   Entonces llegándose Sus Discípulos, Le dijeron (tiene que ver con un tiempo de contemplación privada con respecto a las cosas dichas por Cristo), ¿Sabes que los Fariseos oyendo esta palabra se ofendieron (se escandalizaron)?  (Como lo dijo un piadoso de antaño, “si la ofensa se presenta a raíz de la declaración de la Verdad, es más oportuno que la ofensa le esté permitida presentarse en lugar de que la Verdad fuera abandonada.”)     13   Mas respondiendo Él, dijo (Él no permaneció en silencio, sino declaró más Su posición), Toda planta que no plantó mi Padre Celestial, será desarraigada (quiere decir que la doctrina de los Fariseos no era de origen divino, sino de origen terrenal; el día se aproxima cuando la cizaña será quitada de entre el trigo).      14   Dejadlos (no significa que no va a enfrentar su error, sino significa que sólo porque son ofendidos no debe ser un estorbo para predicar la Verdad):  son ciegos guías de ciegos (una designación aplicada a todos los que no estaban siguiendo la Palabra de Dios).  Y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo (una absoluta conclusión garantizada).      15   Y respondiendo Pedro le dijo, Decláranos esta Parábola (dénos más explicación).      16   Y Jesús dijo, ¿Aún también vosotros sois sin entendimiento? (El gran motivo de la necesidad de que sea lleno del Espíritu, y guiado por el Espíritu [Rom. 8:14].)     17   ¿No entendéis aún, que todo lo que entra en la boca, va al vientre, y es echado en la letrina? (Explica el hecho de que el comer alimentos no tiene nada que ver con el lado espiritual del hombre.)     18   Mas lo que sale de la boca del corazón sale; y esto contamina al hombre (no todo lo que sale de la boca de un hombre es profano, sino solamente lo que procede de un corazón malvado).      19   Porque del corazón salen los malos pensamientos, homicidios, adulterios, fornicaciones, hurtos, falsos testimonios, blasfemias (indica la depravación del corazón humano no convertido, la cual era la condición en que se encontraban los Fariseos, a pesar de su religiosidad):      20   Estas cosas son las que contaminan al hombre:  mas comer con las manos sin lavar no contamina al hombre (Satanás es un maestro que pone énfasis en lo insignificante, en vez del problema verdadero). LA SANIDAD DE LA HIJADE LA CANANEA      21   Y saliendo Jesús de allí (se fue de Capernaum), se fue a las riberas (las fronteras) de Tiro y de Sidón.      22   Y, he aquí, una mujer Cananea (una Gentil) que había salido de aquellos términos (las fronteras), clamaba (la mujer estaba desesperada), diciéndole, Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí; mi hija es malamente atormentada del demonio (un espíritu maligno).      23   Mas Él no le respondió palabra alguna (ser un Gentil, su petición era incorrecta, dirigiéndose a Él como “Hijo de David”; solamente en aquel entonces los Judíos disfrutaban del privilegio de utilizar ese término).  Entonces llegándose Sus Discípulos Le rogaron, diciendo, Despáchala; pues da voces tras nosotros (una traducción mejor sería, “haz algo por ella”).      24   Y Él respondiendo, dijo, No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel (Su Misión, por lo menos en Su Primera Venida, fue exclusivamente para los Judíos).      25   Entonces ella vino y Le adoró, diciendo, Señor, socórreme (estaba cambiando su posición).      26   Y respondiendo Él dijo, No está bien (correcto) tomar el pan de los hijos (lo que perteneció a los Judíos), y echarlo a los perrillos (los Gentiles fueron visto como “perros,” entonces en efecto, Él ponía en prueba su Fe).      27   Y ella dijo, Sí, Señor:  mas los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus señores (cuando ella tomó el lugar de un “perro,” así que admitía que ella no tenía reclamo alguno, echándose sobre Su Gracia como Señor, Él inmediatamente respondió, tal como Él lo hará actualmente).      28   Entonces respondiéndola Jesús dijo, Oh mujer, grande es tu Fe:  sea hecho contigo como quieres.  Y fue sanada su hija desde aquella hora (siempre el Señor responde a la Fe; solamente dos personas fueron descritas como personas con “gran Fe”; el primero fue el Centurión Gentil [Mat. 8:5-10], y ahora esta mujer Gentil). JESÚS SANA A LOS ENFERMOS      29   Y partido Jesús de allí, vino junto al Mar de Galilea; y subiendo al monte, se sentó allí (probablemente en el lado noreste del Mar de Galilea).      30   Y llegaron a Él grandes multitudes (pudiera haber sido varios millares de gente), que tenían consigo cojos, ciegos, mudos, mancos y otros muchos enfermos, y los echaron a los Pies de Jesús; y los sanó (Él los sanó a todos):      31   De manera que se maravillaban las gentes, viendo hablar los mudos, los mancos sanos, andar los cojos y ver los ciegos:  y glorificaron al Dios de Israel. JESÚS ALIMENTAA CUATRO MIL      32   Y Jesús llamando a Sus Discípulos, dijo, Tengo compasión de la gente, que ya hace tres días que perseveran conmigo, y no tienen qué comer:  y enviarlos sin comer no quiero, para que no desmayen en el camino (probablemente diez mil o más, habían tenido muy poco de comer durante los tres días y noches pasados).      33   Entonces Sus Discípulos Le dicen, ¿Dónde tenemos nosotros tantos panes en el desierto, para saciar a tan gran compañía? (¿No recordaron el gran Milagro que Él llevó a cabo hace poco tiempo antes de esta misma naturaleza?  ¡Tan rápido olvidamos nosotros también!)     34   Y Jesús les dice, ¿Cuántos panes tenéis?  Y ellos dijeron, Siete, y unos pocos pececillos.      35   Y mandó a las multitudes que se recostasen sobre la tierra.      36   Y tomando los siete panes y los peces, dando gracias, partió y dio a Sus Discípulos, y los Discípulos a la multitud (los Discípulos tenían que seguir recurriendo a Jesús por nuevas provisiones para la necesidad de la multitud; no tenían sus propios recursos; ellos dependían totalmente de Él; es lo que Él nos está enseñando).      37   Y comieron todos, y se saciaron (quedaron satisfechos):  y recogieron lo que sobró de los pedazos siete canastas llenas.      38   Y eran los que habían comido cuatro mil hombres, sin las mujeres y los niños (probablemente cerca de diez mil personas).      39   Entonces, despedida la multitud (pero los despidió satisfechos física y espiritualmente), subió en el barco, y vino a las riberas de Magdala (una ciudad pequeña situada a unos quince kilómetros [diez millas] al sur de Capernaum). CAPÍTULO 16(32 d.C.)JESÚS REPRENDEA LOS FARISEOS Y LLEGÁNDOSE los Fariseos y los Saduceos (indica la amalgamación de estos dos grupos que eran normalmente antagónicos el uno con el otro), para tentarle pedían que les mostrase señal del Cielo (quisieron que Él bajara fuego del Cielo a la Tierra, como lo hizo Elías; pero no querían aceptar la alimentación reciente de los millares con siete panes y unos pocos pescados).        2   Mas Él respondiendo les dijo (Su respuesta a ellos demuestra la hostilidad del corazón natural), Cuando es la tarde del día, decís, Sereno:  porque el Cielo tiene arreboles.        3   Y a la mañana, Hoy tempestad:  porque el Cielo está rojizo y amenazador.  Hipócritas, que sabéis hacer diferencia en la faz del Cielo; ¿y en las señales de los tiempos no podéis?        4   La generación mala y adulterina demanda señal (lamentablemente, esto también caracteriza a esta generación actual); mas señal no le será dada, sino la señal del Profeta Jonás (Jesús fue enviado del Cielo, pero no Lo aceptarían; Él era la señal más grande de todas).  Y dejándolos, se fue (Él salió tanto física como espiritualmente).        5   Y viniendo Sus Discípulos del otro lado del lago (de la orilla occidental del Mar de Galilea, a la orilla del noreste), se habían olvidado de tomar pan. LA LEVADURA        6   Y Jesús les dijo, Mirad y guardaos de la levadura (doctrina falsa) de los Fariseos y de los Saduceos.        7   Y ellos pensaban dentro de sí (demuestra una carencia pésima de conocimiento espiritual y de Las Escrituras), diciendo, Esto dice porque no tomamos pan.        8   Y entendiéndolo Jesús, les dijo (el Espíritu Santo le dijo lo que ellos estaban “pensando”), ¿Por qué pensáis dentro de vosotros, hombres de poca fe (la Fe en Cristo y la Cruz es el único ingrediente necesario), que no tomasteis pan?        9   ¿No entendéis aún (las insensibilidades de los Discípulos a las Acciones del Señor y a Su Enseñanza, es una prueba humillante de la oscuridad del corazón del hombre en cuanto a las realidades morales), ni os acordáis de los cinco panes entre cinco mil hombres, y cuántas canastas recogisteis?      10   ¿Ni de los siete panes entre cuatro mil, y cuántas canastas tomasteis?      11   ¿Cómo es que no entendéis que no por el pan os dije (pan que se puede comer), que os guardaseis de la levadura de los Fariseos y de los Saduceos? (Precisamente tiene la intención de censurar su carencia de discernimiento espiritual.)     12   Entonces entendieron que no les había dicho que se guardasen de la levadura de pan, sino de la doctrina de los Fariseos y de los Saduceos. LA CONFESIÓN DE PEDRO      13   Y viniendo Jesús a la región (las fronteras) de Cesarea de Filipo (a unos 45 kilómetros [treinta millas] al norte del Mar de Galilea), preguntó a Sus Discípulos, diciendo, ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre? (La tercera forma de incredulidad se manifestó en la indiferencia popular, la indolencia, o la mera curiosidad con respecto al Mesías Mismo.  En cuanto a la respuesta a esta pregunta de suma importancia, depende la Salvación del hombre.)     14   Y ellos dijeron, Unos, Juan el Bautista:  y otros, Elías; y otros, Jeremías, o alguno de los Profetas (esta forma de incredulidad se manifiesta en la frivolidad del corazón natural).      15   Él les dice, Y vosotros, ¿quién decís que soy? (Dirigido personalmente a los Doce.)     16   Y respondiendo Simón Pedro dijo, Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios Viviente (la Gran Confesión).      17   Entonces respondiendo Jesús le dijo, Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás (Pedro es el hijo de Jonás, como Jesús es el Hijo de Dios); porque no te lo reveló carne ni sangre (mero ingenio humano), mas Mi Padre que está en los Cielos (todo el conocimiento espiritual debe ser por Revelación).      18   Mas Yo también te digo, que tú eres Pedro (el Señor cambió su nombre de Simón a Pedro, que significa “un fragmento de una roca”), y sobre esta piedra (masa inmovible; Jesús es la Roca Viva en Quien los Redimidos como piedras vivas están edificadas; porque no hay otro fundamento que hombre alguno pueda colocar [I Cor. 3:11]) edificaré Mi Iglesia (la Iglesia pertenece a Cristo, y Él es la Cabeza [Col. 1:18]); y las puertas del Infierno no prevalecerán contra ella (el poder de la muerte causada por el pecado, no prevalecerá contra ella, esta misma victoria fue ganada en la Cruz [vv. 21, 24]).      19   Y a ti daré (“ti” se refiere a todos los Creyentes) las llaves del Reino de los Cielos (se refiere a los símbolos de autoridad, el privilegio de predicar o de proclamar el Evangelio, lo cual es el privilegio de cada Creyente):  y todo lo que atares en la Tierra será atado en los Cielos (Cristo ha dado la autoridad y el poder a cada Creyente para atar a Satanás y a sus secuaces de las tinieblas, y usar el Nombre de Jesús para hacer esto [Marc. 16:17-18; Luc. 10:19]):  y todo lo que desatares en la Tierra será desatado en los Cielos (desata el Poder de Dios según el uso del Nombre de Jesús; ésta es la autoridad de los Creyentes).      20   Entonces Él mandó (ordenó) a Sus Discípulos que a nadie dijesen que Él era Jesús el Cristo (el Nombre como se emplea aquí, es una proclamación del Oficio del Mesías; para este tiempo, es dolorosamente obvio que Israel ha rechazado a su Mesías y, por lo tanto, ¡cualquier proclamación más es inútil!). JESÚS PREDICE SU MUERTEY RESURRECCIÓN      21   Desde aquel tiempo comenzó Jesús a declarar a Sus Discípulos, que Le convenía ir a Jerusalén, y padecer mucho de los Ancianos y de los Principales Sacerdotes y de los Escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día (Sus sufrimientos y las glorias que deben seguir siempre están vinculados en Las Escrituras [I Ped. 1:11; 4:13]; siempre la Cruz fue Su destino, el mismo motivo por lo cual Él vino; la Resurrección nunca estaba en duda).      22   Y Pedro tomándolo aparte, comenzó a reprenderle (Pedro reconvino a Jesús por hablar del sufrimiento y de la muerte; lamentablemente, muchos predicadores continúan haciendo lo mismo, mientras tanto rechazan la Cruz), diciendo, Señor, ten compasión de Ti:  en ninguna manera esto Te acontezca (en ese entonces, Pedro y ni siquiera uno de los Discípulos, comprendían la Cruz en cuanto a su necesidad).      23   Entonces Él, volviéndose, dijo a Pedro (con respecto a una acción fuerte; sería la más severa de las reprensiones), Quítate de delante de Mí, Satanás (Jesús empleó casi las mismas palabras para reprender a Pedro y a los demás Discípulos en la misma ocasión que Él había utilizado para el Diablo, y su tentación [4:10]; toda negación de la Cruz en cualquier forma, es de Satanás); Me eres piedra de tropiezo (se dirige directamente a Pedro, porque ahora lo está utilizando Satanás):  porque no entiendes lo que es de Dios sino lo que es de los hombres (si no es la Cruz, entonces es de los hombres, que quiere decir que es de Satanás).      24   Entonces Jesús dijo a Sus Discípulos, Si alguno quiere venir en pos de Mí, niéguese a sí mismo (no se refiere al ascetismo, pero, en cambio la negación de su propia fuerza y capacidad), y tome su cruz (los beneficios de la Cruz, lo que hizo Jesús allí [Col. 2:14-15]), y sígame (si no sigue a Cristo por medio de la Cruz, entonces nunca Lo podrá seguir).      25   Porque cualquiera que quisiere salvar su vida, la perderá (intenta vivir su vida fuera de Cristo y la Cruz; solamente puede ser vivido en Cristo a través de la Cruz):  y cualquiera que perdiere su vida por causa de Mí la hallará (perder su vida por Cristo, que quiere decir dar su vida a Cristo, lo cual solamente se puede hacer a través de la Cruz; él entonces encuentra “novedad de vida” [Rom. 6:3-5]).      26   Porque ¿de qué aprovecha al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? (Cristo se refiere aquí a la “ganancia” y a la “pérdida.”)  O ¿qué recompensa dará el hombre por su alma? (No hay nada más importante que el alma, porque es eterna.)     27   Porque el Hijo del Hombre vendrá en la Gloria de Su Padre con Sus Ángeles (aunque el Hijo tiene que sufrir, no obstante, la Gloria seguirá; Él habla aquí de la Segunda Venida); y entonces Él pagará a cada uno conforme a sus obras (primero que todo “cada uno” se refiere a los Santos y el Tribunal de Cristo, donde las recompensas serán repartidas, y a los inconversos en el Juicio del Gran Trono Blanco, donde la condenación eterna será repartida [Apoc. 20:11-15]).      28   De cierto os digo, Hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en Su Reino (se refiere a la Transfiguración de Cristo, la cual ocurriría dentro de unas horas, y sería observada por Pedro, Santiago y Juan). CAPÍTULO 17(32 d.C.)LA TRANSFIGURACIÓN SEIS días después (en la lengua Hebrea esto es exclusivo, que significa, que todos los días y el tiempo no están incluidos; Lucas dijo, “unos ocho días,” pero en el Hebreo esto es inclusive, significando que todo está incluido) Jesús tomó con Él a Pedro, a Santiago y a Juan su hermano, y los llevó aparte a un monte alto (no nos dice a cuál monte; “aparte” de los otros Discípulos),        2   Y delante de ellos se transfiguró (quiere decir que la Gloria no brillaba en Jesús, sino que al contrario, brillaba hacia fuera de Él a través de Su Ropa):  y Su Rostro resplandeció como el sol (Apoc. 1:16) y Sus Vestiduras se volvieron blancas como la luz (la luz las hizo blancas).        3   En esto, se les aparecieron Moisés y Elías hablando con Él (Moisés y Elías representaron la Ley y a los Profetas, los muertos y los Santos arrebatados; hablaron con Él de Su Muerte Expiatoria [Luc. 9:31]; esta Doctrina es el gran tema del Cielo [Apoc. 1:5; 5:6, 9; 7:14]).        4   Entonces Pedro dijo a Jesús, Señor, bueno es que estemos aquí:  si quieres, haré aquí tres enramadas; una para Ti, otra para Moisés, y otra para Elías (Dios no tendrá incluso ni a los Santos más grandes asociados con Su Amado Hijo en la adoración o la enseñanza).        5   Y estando aún Él hablando, he aquí, una nube de luz los cubrió (era una demostración de la Shekiná, un símbolo de la Presencia del Altísimo, que había aparecido sobre el Tabernáculo en el desierto); y, he aquí, una Voz de la nube (la “nube” que los eclipsaba era un vistazo previo de la Obra del Espíritu Santo después del Día de Pentecostés en Glorificar a Cristo [Jn. 16:14]), que dijo, Éste es Mi Hijo Amado, en El Cual tomo contentamiento (tenemos aquí la Trinidad, la Voz que salió de la nube, la cual era el Padre, Jesús se apareció en una luz brillante, y el Espíritu Santo presente con la nube que los cubrió):  a Él oíd (óigalo a Él Solo; todo viene por medio de Cristo y lo que Cristo hizo en la Cruz; en consecuencia el Espíritu Santo obra [Rom. 8:2]).        6   Y oyendo esto los Discípulos, cayeron sobre sus rostros, y temieron en gran manera (las palabras, “temieron en gran manera,” significan que estaban temerosos de que morirían).        7   Entonces Jesús llegando los tocó, y dijo, Levantaos, y no temáis (siempre es así la Voz del Salvador a los que son en verdad sinceros, pero aún así equivocados).        8   Y alzando ellos sus ojos (demuestra que están examinando atentamente el lugar), a nadie vieron, sino a Jesús solo (todo gira en torno a Jesús y lo que Él hizo en la Cruz).        9   Y como descendieron del monte, les mandó Jesús (los ordenó), diciendo, No digáis a nadie la Visión, hasta que el Hijo del Hombre resucite de los muertos (según lo indicado, debido a la Victoria de la Cruz, la Resurrección nunca estaba en duda). JUAN EL BAUTISTA Y ELÍAS      10   Entonces Sus Discípulos Le preguntaron, diciendo, ¿Por qué dicen pues los Escribas que es necesario que Elías venga primero? (Se referían a Mal. 4:5.  También, se confundían la Primera y la Segunda Venidas.)     11   Y respondiendo Jesús les dijo, A la verdad Elías vendrá primero, y restituirá todas las cosas (Cristo habla aquí de Elías que vendrá en la mitad de la Gran Tribulación, anunciando la Segunda Venida [Apoc., cap. 11]).      12   Mas os digo, Que ya vino Elías, y no le conocieron, antes hicieron en él todo lo que quisieron (si Israel hubiera recibido a Juan el Bautista, hubiera recibido a Cristo, y Juan hubiera sido Elías para Jerusalén en aquella época, porque él vino en el espíritu y poder de Elías [Luc. 1:17]).  Así también el Hijo del Hombre padecerá de ellos (Jesús predice de nuevo la Cruz; nueve Pasajes en este Evangelio predicen la Crucifixión [16:21; 17:12, 22; 20:17-19, 28; 26:20, 28, 31, 45]).      13   Los Discípulos entonces entendieron que les habló de Juan el Bautista. CARENCIA DE PODER DELOS DISCÍPULOS      14   Y cuando ellos llegaron al gentío (al pie del monte), vino a Él un cierto hombre, hincándose de rodillas, y diciendo,      15   Señor, ten misericordia de mi hijo:  que es lunático, y padece malamente:  porque muchas veces cae en el fuego, y muchas en el agua (causado por un espíritu demoníaco).      16   Y le he presentado a Tus Discípulos, y no le han podido sanar (la insuficiencia del hombre, aun el hombre que cree).      17   Y respondiendo Jesús dijo, ­O generación infiel y torcida (dirección incorrecta), ¿hasta cuándo tengo que estar con vosotros? ¿hasta cuándo os tengo que sufrir? (Perturbado estaba por la carencia de Fe de parte de Sus Discípulos.) traédmelo acá.      18   Y Jesús le reprendió; y salió el demonio (el espíritu demoníaco) de él:  y el hijo fue sano desde aquella hora (la Palabra de Cristo es tal que hasta los demonios tienen que obedecer). LA ORACIÓN Y EL AYUNO      19   Entonces llegándose los Discípulos a Jesús aparte (en privado), dijeron, ¿Por qué nosotros no lo pudimos echar fuera?      20   Y Jesús les dijo, Por vuestra incredulidad (comprensión equivocada con respecto a Cristo y a la Cruz):  porque de cierto os digo, Que si tuviereis Fe como un grano de mostaza (simbolismo), diréis a este monte, Pásate de aquí allá; y se pasará (lo imposible hecho posible); y nada os será imposible (lo que es la Voluntad de Dios).      21   Mas esta clase no sale sino por oración y ayuno (la vida de ayuno [Luc. 9:23-24]). OTRA VEZ PREDICE SUMUERTE Y RESURRECCIÓN      22   Y estando ellos en Galilea, Jesús les dijo (facilita la creencia a la idea de que era el Monte Tabor, ubicado  en Galilea, donde aconteció la Transfiguración), El Hijo del Hombre será entregado en manos de hombres (hace volver a los Discípulos de nuevo a la Misión actual; esa Misión era la Redención de la humanidad, la cual requeriría la ofrenda del Sacrificio Perfecto, la cual era Su Cuerpo):      23   Y Le matarán a Él (pero solamente porque Él lo permitió [Jn. 10:17-18]), mas al tercer día resucitará (Resurrección).  Y ellos se entristecieron en gran manera (pero aún sin entendimiento). LA PROVISIÓN MILAGROSA      24   Y cuando llegaron a Capernaum, vinieron a Pedro los que cobraban las dos dracmas, y dijeron, ¿Vuestro Maestro no paga el tributo? (Impuesto del Templo, de casi medio siclo por persona, requerido de cada Judío anualmente [Éx. 30:13].)     25   Él (Pedro) dice, Sí.  Y entrando él en casa, Jesús le habló antes (enfrentándole), diciendo, ¿Qué te parece, Simón? (Revelado por el Espíritu, Jesús pregunta a Pedro aun antes de que Pedro mencione el tema.)  Los reyes de la Tierra, ¿de quién cobran los tributos o el censo?  ¿de sus hijos o de los extraños? (Asume la respuesta.)     26   Pedro le dice, De los extraños (la respuesta correcta).  Jesús le dijo, Luego los hijos están exentos (Jesús era el Señor del Templo, por lo tanto, no debía impuesto, ni Sus Discípulos).      27   Mas para que no los ofendamos (indica que Él pagó el impuesto aunque no lo debía, a fin de que Sus enemigos no tuvieran razón alguna contra Él), ve al mar (Galilea), y echa el anzuelo, y el primer pez que viniere; tómalo, y abierta su boca, hallarás una moneda:  tómalo, y dáselo por Mí y por ti (era un siclo, que era suficiente para pagar el impuesto tanto de Pedro como el de Cristo).  CAPÍTULO 18(32 d.C.)JESÚS EXPLICA LA GRANDEZA EN aquel tiempo se llegaron los Discípulos a Jesús (probablemente en la casa de Pedro), diciendo, ¿Quién es el mayor en el Reino de los Cielos? (Jesús se dirigió a hablar de actitudes erróneas.)       2   Y llamando Jesús a un niño, le puso en medio de ellos (la lección singular y extraordinaria enseñada por Cristo),        3   Y dijo, De cierto os digo, que si no os convertís (Nacer de Nuevo), y fuereis como niños (un niño depende totalmente de sus padres, y los Creyentes deben depender de Cristo), no entraréis en el Reino de los Cielos (falta de la dependencia total en Cristo y la Cruz, lo atraerá a la incredulidad y, de tal modo, a una condición perdida).        4   Así que, cualquiera (no hay excepciones algunas a esta regla) que se humillare como este niño (requisito para la grandeza), éste es el mayor en el Reino de los Cielos (dirección contraria del estándar del mundo).        5   Y cualquiera que recibiere a un tal niño en Mi Nombre a Mí recibe (Creyentes que dependen de sí mismos, no aceptarán la Cruz, porque es lo que significa esto y, por lo tanto, no recibirán a alguien que la acepta [Luc. 9:27-28]). LA SERIEDAD DE LASOFENSAS        6   Pero cualquiera que hace tropezar a alguno de estos pequeños que creen en Mí (no se refiere a los Cristianos débiles como lo creen algunos, al contrario, a los que confían en Cristo y la Cruz exclusivamente), mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le ahogara en lo profundo del mar (Cristo emplea otra vez el simbolismo).        7   ¡Ay del mundo por las ofensas! (Ofensas contra los Verdaderos Creyentes.) porque necesario es que vengan ofensas (debido a la Caída); ¡mas ­ay de aquel hombre por el cual viene la ofensa! (Todos los que tocan a los Verdaderos Creyentes tocan a Cristo.)       8   Por tanto, si tu mano o tu pie te fuere ocasión de caer, córtalo y échalo de ti (simbolismo):  mejor te es entrar cojo o manco en la vida, que teniendo dos manos o dos pies para ser echado en el fuego eterno (aunque no ofender a los Verdaderos Creyentes no salvará a nadie, ofenderlos provocará definitivamente el grado más serio de castigo en la eternidad).        9   Y si tu ojo te fuere ocasión de caer, sácalo y échalo de ti:  mejor te es entrar con un solo ojo en la vida, que teniendo dos ojos para ser echado en el Infierno del fuego (Cristo continúa empleando el simbolismo).      10   Mirad no tengáis en poco a alguno de estos pequeños (uno quien confía en Cristo y la Cruz); porque os digo que sus Ángeles en los Cielos ven siempre la Faz de Mi Padre que está en los Cielos (se asigna a cada Verdadero Creyente un Ángel, quien reporta al Padre Celestial, cualesquiera y todas las cosas que tiene que ver con ese Creyente). LA OVEJA PERDIDA      11   Porque el Hijo del Hombre ha venido para salvar lo que se había perdido (la Salvación fue pagada a un gran precio; por lo tanto, todos los que aceptan esta Salvación se convierten en propiedad de Dios el Padre [I Cor. 6:20]).      12   ¿Qué os parece?  Si tuviese algún hombre cien ovejas, y se descarriase una de ellas, ¿no iría por los montes (indica los esfuerzos extensos del Señor para encontrar al perdido), dejadas las noventa y nueve, a buscar la que se había descarriado? (Prueba que los Creyentes pueden perderse y, por lo tanto, refuta la doctrina de la Seguridad Eterna Incondicional que no está de acuerdo a Las Sagradas Escrituras.)     13   Y si aconteciese hallarla (explica el hecho de que es posible que no encontraron las ovejas), de cierto os digo, que más se goza de aquella, que de las noventa y nueve que no se descarriaron (no es la intención de dar aprobación a la perdición, al contrario, sino en el hallazgo; porque si no, sería una gran victoria para Satanás).      14   Así, no es la Voluntad de vuestro Padre que está en los Cielos, que se pierda uno de estos pequeños (declara el hecho de que un Creyente puede dejar de creer y, por lo tanto, se convierte en un incrédulo; si es así, tal persona estará perdido; esto demuestra el valor precioso del alma). LOS CONFLICTOS ENTRELOS CREYENTES      15   Por tanto, si tu hermano (hermano en el Señor) pecare contra ti (peca contra usted), ve y redargúyele entre ti y él solos:  si te oyere, has ganado a tu hermano (la manera de resolver conflictos).      16   Mas si no te oyere, toma aun contigo uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra (en la audiencia de testigos imparciales).      17   Y si no oyere a ellos, dilo a la Iglesia:  y si no oyere a la Iglesia (los Ancianos de la Iglesia), tenle por pagano y Publicano (no puede haber compañerismo). EL PODER DE LOS CREYENTES      18   De cierto os digo, Que todo lo que atareis en la Tierra, será atado en el Cielo:  y todo lo que desatareis en la Tierra, será desatado en el Cielo (si el Creyente se comporta Bíblicamente, la decisión determinada será honrada y ratificada en el Cielo). EL PODER DE LAORACIÓN UNIDA      19   Otra vez os digo, Que si dos de vosotros se convinieren en la Tierra, acerca de cualquier cosa que pidieren, les será hecho por Mi Padre que está en los Cielos (“cualquier cosa” es condicional si es la Voluntad de Dios; Dios nunca permitirá que Su Palabra sea utilizada contra Él Mismo).      20   Porque donde están dos o tres congregados en Mi Nombre, allí estoy Yo en medio de ellos (el requisito es reunirse en Su Nombre; hacer esto con sólo dos o tres, en los Ojos de Dios, constituye una “Iglesia”). EL PERDÓN      21   Entonces Pedro, llegándose a Él, dijo, Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que pecare contra mí?  ¿hasta siete? (Fue una de las preguntas más importantes hecha por cualquier Discípulo.)     22   Jesús le dice, No te digo, Hasta siete:  mas, Aun hasta setenta veces siete (debe haber perdón ilimitado [Luc. 17:4]).      23   Por lo cual, el Reino de los Cielos es semejante a un cierto rey, que quiso hacer cuentas con sus siervos (una Parábola que ilustra el principio del perdón).      24   Y comenzando a hacer cuentas (para cuadrar los libros), le fue presentado uno que le debía diez mil talentos (si era en oro, representaba aproximadamente cuatro mil millones de dólares; si era en plata, representaba aproximadamente ochenta millones de dólares; ¡una enorme suma que dicho así ni abarca la enormidad de esta cantidad en lo más mínimo!).      25   Mas a éste, no pudiendo pagar, mandó su señor venderle, y a su mujer, e hijos, con todo lo que tenía, y que se le pagase la deuda (representa el pecador que no tiene esperanza alguna de pagar una cantidad tan asombrosa, ¡no importa lo que él haga!).      26   Entonces aquel siervo, postrado, le adoraba, diciendo, Señor, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo (él no podía pagar una deuda tan extensa, y tampoco nosotros podemos, que precisamente tiene la intención de ilustrar lo que le debemos a Dios).      27   El señor, movido a misericordia de aquel siervo, le soltó y le perdonó la deuda (perdonar a alguien, es, al mismo tiempo, soltarlo).      28   Y saliendo aquel siervo, halló a uno de sus consiervos, que le debía cien denarios (representa unos  trescientos dólares):  y echándole mano, le ahogaba, diciendo, Págame lo que debes (no demostró la compasión que había sido demostrada a él; llega a ser más atroz cuando considera la diferencia en la deuda).      29   Entonces su consiervo, postrándose a sus pies, le rogaba, diciendo, Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo (dice básicamente la misma cosa, como el primer deudor había dicho).      30   Mas él no quiso (no le perdonaría los trescientos dólares):  sino fue, y le echó en la cárcel hasta que pagase la deuda (que significa que puesto que él está en la prisión lo hace implícitamente imposible que él pudiera pagar la deuda; es probable que va a permanecer allí hasta que él muera).      31   Y viendo sus consiervos lo que pasaba, se entristecieron mucho, y viniendo declararon a su señor todo lo que había pasado (para estar seguro, el Señor siempre sabe lo que fue hecho).      32   Entonces llamándole su señor (Cristo es Señor de todos), le dice (al que él había perdonado los diez mil talentos), Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste (el no perdonar a otros es muy malvado, y lo coloca en la categoría de un “siervo malvado”):      33   ¿No te convenía también a ti tener misericordia de tu consiervo, como también yo tuve misericordia de ti? (Nosotros nunca debemos olvidarnos de cuánto nos ha perdonado el Señor, y además, demostrar el mismo espíritu hacia los demás, quienes nos deben mucho menos de lo que nosotros le debemos al Señor.)     34   Entonces su señor, enojado (airado), le entregó a los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debía (la carencia del perdón de otros revoca el perdón de Dios para nosotros; ¡qué pensamiento sobrio!).      35   Así también hará con vosotros Mi Padre Celestial, si no perdonareis de vuestros corazones cada uno a su hermano sus ofensas (el perdón verdadero viene del corazón y Dios sabe cuando es verdadero). CAPÍTULO 19(33 d.C.)JESÚS HABLA ACERCADEL DIVORCIO Y ACONTECIÓ, que acabando Jesús estas palabras, se pasó de Galilea, y vino a los términos (las fronteras) de Judea, pasado el Jordán (Él no regresaría; era Su despedida de donde realizó la mayoría de Sus Milagros y Ministerio).        2   Y Le siguieron grandes multitudes; y los sanó allí (las multitudes confiaban en Él; los Fariseos Le tentaron).        3   Entonces se acercaron a Él los Fariseos, tentándole (intentaban hacerle caer en la trampa), y diciéndole, ¿Es lícito al hombre repudiar a su mujer por cualquier causa? (La cuestión del divorcio y el casarse de nuevo era la pregunta sobresaliente en Israel de ese tiempo en particular.)                          4   Y Él respondiendo les dijo, ¿No habéis leído, que El Que (Dios) los hizo al principio varón y hembra los hizo (destruye la teoría de la evolución; Jesús en realidad era el Creador [Jn. 1:1-3]),        5   Y dijo, Por tanto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer:  y serán dos en una sola carne? (Declara a Dios como el fundador del matrimonio, lo cual lo convierte en una institución Divina.)       6   Así que, no son ya más dos, sino una sola carne (Dios mira al hombre y a su esposa no como a dos personas, sino como “una”).  Por tanto lo que Dios juntó, no lo aparte el hombre (se debe buscar la Voluntad del Señor con respecto al matrimonio; sin embargo, Dios reconoce la institución del matrimonio si es Su Voluntad o no).        7   Ellos Le dijeron, ¿Por qué pues Moisés mandó dar carta de divorcio, y repudiarla (Deut. 24:1-2)?        8   Él les dijo, Por la dureza de vuestro corazón Moisés os permitió repudiar a vuestras mujeres:  mas al principio no fue así (el divorcio no es la Voluntad de Dios; con respecto a un marido y una esposa Cristianos, no hay motivos verdaderos para el divorcio — si ambos se comportan Bíblicamente, entonces nunca habrá necesidad de divorcio).        9   Y Yo os digo que, Cualquiera que repudiare a su mujer, si no fuere por causa de fornicación (un estilo de vida de adulterio), y se casare con otra, adultera:  y el que se casare con la repudiada adultera (si el matrimonio se disuelve por motivos Bíblicos — fornicación o deserción [I Cor. 7:15], volverse a casar está permitido Bíblicamente).      10   Sus Discípulos Le dijeron, Si así es la condición del hombre con su mujer, no conviene casarse (sus pensamientos estaban equivocados [Prov. 18:22]).      11   Entonces Él les dijo, No todos reciben esta palabra, sino aquéllos a quienes es dado (en efecto, Cristo está diciendo que todos deben casarse, con excepción de unos pocos que son llamados de Dios para no casarse; el Versículo siguiente nos dice cuales son esas razones).      12   Porque hay eunucos, que nacieron así del vientre de su madre (un accidente de nacimiento — no tiene instinto sexual alguno):  y hay eunucos, que son hechos eunucos por los hombres (castrados, para servir al Estado, que era una costumbre de esa época):  y hay eunucos que se hicieron a sí mismos eunucos por causa del Reino de los Cielos (denuedo personal, no fueron castrados, como el Apóstol Pablo).  El que pueda ser capaz de eso, que lo acepte (se refiere al grupo último, y habla de ésos llamados del Señor para tal tarea, los cuales serían pocos). JESÚS BENDICE A LOS NIÑOS      13   Entonces Le fueron presentados unos niños, para que pusiese las manos sobre ellos, y orase:  y los Discípulos les reprendieron (unas cuantas mujeres, oyendo la enseñanza acerca de la santidad del matrimonio impartido por Cristo, trajeron a sus niños a Jesús para que Él los Bendijera; la inteligencia de ellas era superior que la de los Discípulos, quienes intentaron impedir esta acción).     14   Y Jesús dijo, Dejad a los niños, y no les impidáis venir a Mí:  porque de los tales es el Reino de los Cielos (los niños dependen de los padres; los Creyentes deben depender totalmente en Cristo, de los cuales los niños son un ejemplo).     15   Y habiendo Él puesto sobre ellos las Manos, se partió de allí. EL JOVEN NOBLE RICO      16   Y, he aquí, uno llegándose Le dijo, Maestro bueno (Le habló simplemente como a un maestro), ¿qué bien haré para tener la vida eterna? (“Hacerlo” no es la respuesta, sino al contrario, “creerlo” [Jn. 3:16].)     17   Y Él le dijo, ¿Por qué Me llamas bueno? (Tú no me reconoces como Dios.)  Ninguno es bueno sino uno, es a saber, Dios (Jesús no decía que Él no era bueno; de hecho, Él era completamente bueno, porque Él es Dios):  y si quieres entrar en la vida, guarda los Mandamientos (¡precisamente tenía la intención de contestar al hombre basado en los mismos términos con que él interrogaba — los términos de buenas obras!  Él demostraría que él, en realidad, no podía alcanzar la vida eterna “guardando los Mandamientos,” esto es, “buenas obras”).      18   Le dijo, ¿Cuáles? (¡Una pregunta ridícula!)  Y Jesús dijo, No matarás, No adulterarás, No hurtarás, No dirás falso testimonio (Jesús no dijo que guardara un Mandamiento, sino que guardara todos ellos, lo cual el hombre no había hecho, ni otro hombre alguno en realidad — con la excepción de Cristo),      19   Honra a tu padre y a tu madre:  y, Amarás a tu prójimo como a ti mismo (este último Mandamiento fue tomado de Lev. 19:18; no era parte de los primeros Diez, sino realmente resumía todos los Mandamientos, los cuales trataban con el prójimo).      20   Le dijo el joven, Todo esto guardé desde mi juventud (estaba equivocado; no era cierto):  ¿qué más me falta? (Esta pregunta declara el hecho de que algo estaba mal.)     21   Le dijo Jesús, Si quieres ser perfecto, anda y vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el Cielo:  y ven, sígueme (Jesús señaló los dos grandes Mandamientos de la Ley y dijo:  “Si tú amas a tu prójimo como a ti mismo, entonces comparte tus posesiones con él; y si amas a Jehová tu Dios con todo tu corazón, entonces sígueme, porque sólo uno es bueno, éste es Dios, y Yo soy Él”).      22   Y oyendo el joven esta palabra, se fue triste:  porque tenía muchas posesiones (el Evangelio le hace enfurecerse, entristecerse o alegrarse; Naamán se retiró enfurecido; el joven rico se retiró triste; pero Zaqueo recibió a Cristo gozoso). UNA ADVERTENCIAPARA LOS RICOS      23   Entonces Jesús dijo a Sus Discípulos, De cierto os digo, Que un rico difícilmente entrará en el Reino de los Cielos (era contrario a la doctrina Judaica, porque ellos enseñaban que las riquezas significaban la aprobación de Dios).      24   Mas os digo, Que más fácil es pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el Reino de Dios (es imposible que un camello pase a través del ojo de una aguja, y es igualmente imposible que el hombre de gran profundidad religiosa pueda entrar en el Cielo basado en el principio del mérito).      25   Mas Sus Discípulos oyendo estas cosas, se maravillaron en gran manera, diciendo, ¿Quién pues podrá ser salvo? (La entrada del hombre en el Reino de Dios como hombre, por más cultivado y moral que sea, está aquí declarada por el Juez Infalible como imposible.)     26   Y mirándolos Jesús, les dijo, Para con los hombres imposible es esto; mas para con Dios todo es posible (luego lo que no se puede obtener por el mérito se puede recibir por regalo; porque el Regalo de Dios es la vida eterna [Rom. 6:23]). RECOMPENSAS POR LACONSAGRACIÓN      27   Entonces respondiendo Pedro Le dijo, He aquí, nosotros hemos dejado todo, y te hemos seguido; ¿qué pues tendremos? (Expresa el hecho de que es tan difícil para el hombre pobre salir de su casita pequeña como lo es para el noble rico abandonar su gran palacio.)      28   Y Jesús les dijo, De cierto os digo, Que vosotros que Me habéis seguido, en la regeneración (el Milenio) cuando se sentará el Hijo del Hombre en el Trono de Su Gloria (durante la Edad del Reino venidero Jesús reinará personalmente desde Jerusalén y, en efecto, gobernará la totalidad del mundo), vosotros también os sentaréis sobre doce tronos, para juzgar a las doce Tribus de Israel (esto contesta gráficamente a la pregunta planteada por Pedro; habían intercambiado una pequeña barca de pesca por un Reino; vale mucho vivir por Dios).      29   Y cualquiera que dejare casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por Mi Nombre, recibirá cien veces más (Marcos agregó, “ahora en este tiempo” [Marc. 10:30] Cristo quiere decir exactamente lo que Él dijo, pero debemos tomar todo en cuenta), y heredará la vida eterna (esto se da gratuitamente al aceptar a Cristo [Rom. 6:23]).      30   Mas muchos de los primeros serán postreros; y los postreros primeros (Israel fue “primero” y la “Iglesia” es la última en lo referente a tiempo, pero con respecto a la posición el último será primero). CAPÍTULO 20(33 d.C.)LA PARÁBOLA DE LOSOBREROS PORQUE el Reino de los Cielos es semejante a un hombre, a un hacendado, que salió por la mañana a contratar obreros para su viña (una Parábola — en efecto, Jesús está contestando la pregunta de Pedro, “¿qué pues tendremos?”, la lección fundamental que aprenderemos es que la recompensa del Reino no es de deuda, sino de Gracia).        2   Y habiéndose concertado con los obreros en un denario al día (casi cuarenta dólares por día el equivalente al dinero actual), los envió a su viña.        3   Y saliendo cerca de la hora tercera (a las 9:00 de la mañana), vio otros que estaban en la plaza ociosos,        4   Y les dijo, Id también vosotros a mi viña, y os daré lo que fuere justo.  Y ellos fueron (dejaron la cantidad del pago a discreción del hacendado).        5   Salió otra vez cerca de las horas sexta y novena (a las 12:00 del mediodía y a las 3:00 de la tarde), e hizo lo mismo.        6   Y saliendo cerca de la hora undécima (a las 5:00 de la tarde), halló otros que estaban ociosos, y les dijo, ¿Por qué estáis aquí todo el día ociosos?        7   Ellos le dijeron, Porque nadie nos ha contratado.  Les dijo, Id también vosotros a la viña; y recibiréis lo que fuere justo (ellos también, aceptaron su palabra).        8   Y cuando fue la tarde (casi a las 6:00 de la tarde), el señor de la viña dijo a su mayordomo, Llama a los obreros y págales el jornal, comenzando desde los postreros hasta los primeros (los que fueron contratados por último debía pagarles primero, y los primeros que fueron contratados pagarles por último).        9   Y viniendo los que habían ido cerca de la hora undécima, recibieron cada uno un denario (casi el equivalente de cuarenta dólares por el trabajo de una hora).      10   Y viniendo también los primeros (los primeros contratados), pensaron que habían de recibir más; pero también ellos recibieron cada uno un denario (cuarenta dólares).      11   Y tomándolo, murmuraban contra el hacendado,      12   Diciendo, Estos postreros sólo han trabajado (laborado) una hora, y los han hecho iguales a nosotros, que hemos llevado la carga y el calor del día.      13   Mas él respondiendo, dijo a uno de ellos, Amigo, no te hago injusticia alguna; ¿no te conviniste conmigo por un denario?      14   Toma lo que es tuyo, y vete:  mas quiero dar a este último, como a ti (nuestro Señor enseña sobre la Gracia aquí, lo que quiere decir que no obtenemos la Salvación de Él por mérito alguno, sino también, se refiere a Israel y a la Iglesia; la Iglesia aunque es última, recibirá tanto como Israel, quien fue el primero).      15   ¿No me es lícito a mí hacer lo que quiero con lo mío?  O ¿es malo tu ojo, porque yo soy bueno? (Ningún hombre tiene el derecho de hacer reclamo a Dios basado en mérito.  Todo debe ser por Fe en Cristo y la Cruz [Rom. 3:20-31].)     16   Así los primeros serán postreros (la Iglesia fue escogida por último, pero será primero, porque Israel que fue escogido primero, rechazó al Señor), y los postreros primeros:  porque muchos son llamados, mas pocos los escogidos (muchos son llamados, pero solamente algunos escogen prestar atención al llamado). JESÚS UNA VEZ MÁS PREDICESU MUERTE Y RESURRECCIÓN      17   Y subiendo Jesús a Jerusalén (cuándo y dónde Él sería Crucificado), tomó Sus Doce Discípulos aparte en el camino (en privado), y les dijo,      18   He aquí, subimos a Jerusalén; y el Hijo del Hombre será entregado a los Principales Sacerdotes y a los Escribas, y Le condenarán a Él a la muerte,      19   Y Le entregarán a los Gentiles (los Romanos) para que Lo escarnezcan, y Lo azoten (golpearlo), y crucifiquen:  mas al tercer día Él resucitará (los Judíos y los Gentiles condenaron a Cristo). LA MADRE DE SANTIAGOY JUAN      20   Entonces se llegó a Él la madre de los hijos de Zebedeo (Salomé) con sus hijos (Santiago y Juan), adorándole, y pidiéndole algo (la cuarta predicción de la Crucifixión fracasó como la de 17:22-23 para desplazar en los corazones de los Discípulos el interés propio y la presunción).      21   Y Él le dijo, ¿Qué quieres?  Ella le dijo, Di que se sienten estos dos hijos míos (Santiago y Juan), el uno a Tu Mano Derecha, y el otro a Tu Izquierda, en Tu Reino (percibimos aquí las primeras muestras de la política en la Iglesia).      22   Entonces Jesús respondiendo dijo, No sabéis lo que pedís (a menos que el Espíritu Santo ilumine el corazón, la enseñanza espiritual más clara no tiene ni son ni ton ni poder alguno; este hecho humilla el orgullo del hombre).  ¿Podéis beber el vaso que Yo he de beber (la copa del sufrimiento), y ser bautizados del bautismo de que Yo soy bautizado? (Es el bautismo que resulta del sufrimiento.  La Cruz causará la oposición tanto de la Iglesia como del mundo, pero más proviene de la Iglesia.)  Y ellos le dicen, Podemos (no sabían lo que decían; estaban pensando acerca de tronos en gloria, y definitivamente no en el sufrimiento).      23   Y Él les dice, A la verdad de Mi vaso beberéis, y del bautismo con que Yo soy bautizado, seréis bautizados (cada Verdadero Cristiano sufrirá las indignidades de la Cruz; si no, no están viviendo y predicando la Cruz, que quiere decir que no están viviendo y predicando el Evangelio):  mas el sentaros a Mi Mano Derecha y a Mi Izquierda, no es Mío darlo, sino a aquéllos para quienes está preparado de Mi Padre (las posiciones en el Reino del Hijo fueron planeadas por el Padre y el Hijo y la Unidad de la Trinidad, daría solamente tales posiciones a aquellas personas a quienes el Padre había determinado concedérselas).      24   Y cuando los diez (los Discípulos restantes) oyeron esto (oído lo que fue solicitado por Salomé), se indignaron (ellos mismos desearon las posiciones) de los dos hermanos (Santiago y Juan).      25   Entonces Jesús llamándolos (todos los Doce), dijo, Sabéis que los príncipes de los Gentiles se enseñorean sobre ellos, y los que son grandes ejercen autoridad sobre ellos (grandeza mundana, que es lo contrario de la grandeza espiritual).      26   Mas entre vosotros no será así (el Creyente no debe aspirar a la grandeza mundana):  sino el que quisiere entre vosotros hacerse grande, será vuestro servidor (siervo);      27   Y el que quisiere entre vosotros ser el primero, será vuestro siervo (alguien que se entrega enteramente a la voluntad de otra persona, por lo menos lo que es Bíblico):      28   Como el Hijo del Hombre no vino para ser servido (no para tener servidores sirviéndole a Él), sino para servir (servir a los demás), y para dar Su vida en rescate por muchos (lo que Él cumplió en la Cruz). JESÚS SANA A DOSHOMBRES CIEGOS      29   Entonces saliendo ellos de Jericó (la única oportunidad en que Él fue a Jericó de la cual estamos enterados), Le seguía gran compañía (Jesús está en Su jornada a Jerusalén).      30   Y, he aquí, dos ciegos sentados junto al camino, cuando oyeron que Jesús pasaba, clamaron, diciendo, Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros (Bartimeo era uno de estos hombres; ambos fueron sanados).      31   Y la gente les reprendía para que callasen (exigieron que se callaran); mas ellos clamaban más, diciendo, Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros (esta designación reconoció a Cristo como el Mesías).      32   Y parándose Jesús, los llamó, y dijo, ¿Qué queréis que haga por vosotros?      33   Ellos Le dicen, Señor, que sean abiertos nuestros ojos.      34   Entonces Jesús, teniendo compasión de ellos, les tocó los ojos:  y luego sus ojos recibieron la vista, y Le siguieron (dos hombres ciegos son mencionados por Mateo en armonía con su Evangelio; representan la Nación Hebrea en sus dos divisiones de Israel y de Judá; y al recibir la vista ilustra y predice la luz que brillará sobre la Nación en el día futuro, cuando el Hijo de David hará Su magnífica entrada en Jerusalén en la Segunda Venida). CAPÍTULO 21(33 d.C.)LA ENTRADA TRIUNFAL EN JERUSALÉN Y CUANDO se acercaron a Jerusalén (los últimos seis días de la vida terrenal del Señor comenzaron aquí), y vinieron a Betfagé (muy cerca de Jerusalén), al Monte de los Olivos, entonces Jesús envió dos Discípulos (la tradición dice que eran Pedro y Juan),        2   Diciéndoles, Id a la aldea que está delante de vosotros (refiere probablemente a Betfagé), y luego (inmediatamente) hallaréis una asna atada, y un pollino con ella; desatadla, y traédmelos.        3   Y si alguno os dijere algo (cualquier cosa), decid:  El Señor los necesita.  Y luego (inmediatamente) se los enviará.        4   Y todo esto fue hecho, para que se cumpliese lo que fue dicho por el Profeta, que dijo,        5   Decid a la hija de Sión, He aquí, tu Rey viene a ti, manso, y sentado sobre una asna, y sobre un pollino, hijo de animal de yugo (Zac. 9:9).        6   Y los Discípulos fueron, e hicieron como Jesús les había mandado,        7   Y trajeron la asna, y el pollino, y pusieron sobre ellos sus mantos (una silla de montar si se le puede llamar así); y se sentó sobre ellos (Él montó el potro, en la otra, la yegua, que le seguía ya preparada a montarla otro jinete, sin embargo ausente, que sirvió como símbolo de Israel que rechazó a Cristo).        8   Y la multitud, que era muy numerosa, tendía sus mantos en el camino (tiene que ver con los millares que llegaban en Jerusalén a celebrar las tres grandes fiestas, “La Pascua, El Pan Sin Levadura y Los Primeros Frutos”; Cristo cumpliría todas las tres); y otros cortaban ramas de los árboles, y las tendían (esparcidas) por el camino (probablemente se refirió a las hojas de la palma y ramas de olivos).        9   Y las gentes que iban delante, y las que iban detrás (representa a Israel antes de este momento y la Iglesia que vino después), aclamaban, diciendo, ­¡Hosanna al Hijo de David! (Era una expresión de la Fiesta de Tabernáculos, pero prematuro.)  ¡Bendito El Que viene en el Nombre del Señor!  ­¡Hosanna en las Alturas! (Todo esto era terminología usada por la gente que Lo reconocía como el Mesías; pero no Lo reconocieron como tal los líderes religiosos de Israel.)      10   Y entrando Él en Jerusalén, toda la ciudad se agitó, diciendo, ¿Quién es Éste? (“Se agitó” se refiere a “temblor” como en la palabra terremoto; millares delante y detrás de Él, cantaban por la ciudad con la gran salutación, “Hosanna en las Alturas.”)     11   Y las gentes decían, Éste es Jesús el Profeta de Nazaret de Galilea (Éste es el título que era más comprensible para la gente.  En este día, la 69a semana [483 años] de la predicción de Daniel fue cumplida [Dan. 9:27]). LA LIMPIEZA DEL TEMPLO      12   Y entró Jesús en el Templo de Dios, y echó fuera todos los que vendían y compraban en el Templo, y trastornó las mesas de los cambistas, y las sillas de los que vendían palomas (estaba en el Atrio de los Gentiles; era un incidente distinto de lo narrado en Jn. 2:13; el primero dio inicio a Su Ministerio, este último, Su clausura);      13   Y les dice, Escrito está, Mi Casa, Casa de Oración será llamada; mas vosotros la habéis hecho una cueva de ladrones (Isa. 56:7).      14   Entonces vinieron a Él ciegos y cojos en el Templo, y Él los sanó (el Cielo condenaba el uso incorrecto del Templo, Él ahora les demostraba el uso correcto).      15   Mas los Principales Sacerdotes y los Escribas, viendo las maravillas que Él hacía, y a los muchachos aclamando en el Templo y diciendo, ­¡Hosanna al Hijo de David! se indignaron (la mayoría en la esfera moderna de la Iglesia “se indignan” también, por cualquier demostración del Espíritu Santo),      16   Y Le dijeron, ¿Oyes lo que éstos dicen?  Y Jesús les dice, Sí:  ¿nunca leísteis:  De la boca de los niños (niños pequeños) y de los que maman perfeccionaste la alabanza? (La fuerza de los débiles es la alabanza, y la adoración de Cristo es la fuerza [Sal. 8:2].) LA MALDICIÓN DE LA HIGUERA INFRUCTUOSA      17   Y dejándolos (los líderes religiosos), se salió fuera de la ciudad (Jerusalén), a Betania (hogar de Lázaro, María y Marta); y Él se alojó allí (probablemente afuera al aire libre; no había lugar para Él cuando Él comenzó su Vida, y ningún lugar para Él al cabo de su Vida).      18   Y por la mañana volviendo a la ciudad (Jerusalén), tuvo hambre (sugiere que Él no pasó la noche con Lázaro, María y Marta, sino al aire libre).      19   Y viendo una higuera cerca del camino, Él vino a ella, y no halló nada en ella, sino hojas solamente (simbólico de Israel; puras hojas y ni una fruta), y le dijo, Nunca más para siempre nazca de ti fruto (durante todo el conjunto del tiempo pasado hasta la actual posición de Israel).  Y luego se secó la higuera (comenzó inmediatamente a marchitarse; Israel, desde que rechazó a Cristo, comenzó inmediatamente a marchitarse).      20   Y viendo esto los Discípulos, maravillados, decían, ¡Cómo se secó luego la higuera! (Era el día siguiente.  Vieron el milagro, pero no sabían cuál era el propósito del milagro y lo que representaba la enseñanza.)     21   Y respondiendo Jesús les dijo (Él se relaciona a ellos en el nivel suyo, no en el nivel que el milagro fue destinado a expresar), De cierto os digo, Que si tuviereis Fe, y no dudareis, no sólo haréis esto a la higuera, mas si a este monte dijereis, Quítate y échate en el mar; será hecho (terminología simbólica referente al poder de la Fe verdadera; toda Fe debe apoyarse en Cristo y Él Crucificado, significando que su Objeto correcto siempre es la Cruz; la Voluntad de Dios entonces será llevada a cabo y las montañas de dificultades quitadas).      22   Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis (“todas las cosas” según la Voluntad de Dios; “creyendo” pertenece al Objeto correcto de la Fe, lo cual siempre debe ser la Cruz [I Cor. 1:17-18, 23; 2:2]). JESÚS ESTABLECESU AUTORIDAD      23   Y cuando vino al Templo (temprano por la mañana), se llegaron a Él cuando estaba enseñando (interrumpieron su enseñanza), los Principales Sacerdotes y los Ancianos del pueblo (líderes religiosos), diciendo, ¿Con qué autoridad haces esto? ¿y quién Te dio esta autoridad? (Si Él afirmaba que Dios Le dio esta autoridad, esto habría sido una admisión de que Él era el Mesías.  Es lo que ellos quisieron que Él hiciera, para acusarlo de blasfemia.)      24   Y respondiendo Jesús les dijo, Yo también os preguntaré una palabra, la cual si Me dijereis, también Yo os diré con qué autoridad hago esto (en efecto, para la pregunta que Él planteará, estará la respuesta).      25   El Bautismo de Juan (de Arrepentimiento), ¿de dónde era? ¿del Cielo, o de los hombres?  Ellos entonces pensaron entre sí, diciendo, Si dijéremos, Del Cielo, nos dirá:  ¿Por qué pues no le creísteis? (Juan presentó a Cristo como el Mesías.)     26   Y si dijéremos, De los hombres; tememos al pueblo; porque todos tienen a Juan por Profeta (de cualquier manera que contestaran, los pondría en un dilema; si admitieran que Juan era el precursor predicho de Cristo, entonces estarían obligados a recibir a Jesús como el Mesías).      27   Y respondiendo a Jesús, dijeron, No sabemos (era falso; eran los líderes religiosos de Israel y supuestamente debían reconocer entre el bien y el mal).  Y Él también les dijo, Ni yo os digo con qué autoridad hago esto (Jesús demostró que ellos sabían y estaban poco dispuestos a contestar; en efecto, Él dijo, “si ustedes no son sinceros conmigo y la gente, es inútil continuar esta conversación”). LA PARÁBOLA DELOS DOS HIJOS      28   Mas ¿qué os parece? (Esta Parábola y la siguiente se dirigen a estos líderes religiosos, así como a la gente.)  Un cierto hombre tenía dos hijos; y llegando al primero, le dijo, Hijo, ve hoy a trabajar en mi viña (un “cierto Hombre” representa al Señor; los “dos hijos” representan a los que no están redimidos, quienes no fingieron en cuanto a la Salvación, mientras que el segundo representó a los Fariseos y a sus seguidores, quienes tuvieron pretensión de religión).      29   Y respondiendo él dijo, No quiero:  mas después arrepentido, fue (esto representa al primer hijo, quien al principio no tuvo pretensión de Salvación, pero se arrepintió más tarde).      30   Y llegando al otro, le dijo de la misma manera.  Y respondiendo él dijo, Yo, señor, voy:  y no fue (representa a los Fariseos y sus seguidores, quienes afirmaban mucho, pero no tenían nada).      31   ¿Cuál de los dos hizo la voluntad de su padre?  Ellos respondieron, El primero (indica la única respuesta que podía darse; ellos poco se daban cuenta en su piedad auto-justificadora que la Parábola era dirigida a ellos; eran los que proclamaban su lealtad a Dios y a Su Palabra, pero en realidad, ¡no tenían lealtad alguna!).  Jesús les dijo, De cierto os digo, Que los Publicanos y las rameras entran en el Reino de Dios antes que vosotros (Él dijo esto en sus caras y delante de la gente; Él no hubiera podido insultarlos más, los estimaba a un nivel más bajo que los Publicanos, quienes ellos consideraban ser traidores y rameras).      32   Porque vino a vosotros Juan (Juan el Bautista) en camino de Justicia, y no le creísteis (corresponde a los líderes religiosos):  mas los Publicanos y las rameras le creyeron:  y vosotros, viendo esto, no os arrepentisteis después para creerle (vieron las vidas cambiadas como resultado del Evangelio de Juan, pero todavía no creerían). EL HACENDADO MALVADO       33   Oíd otra Parábola:  Fue un hacendado (representa a Dios el Padre), el cual plantó una viña (la viña ilustraba el Reino del Cielo, lo cual fue encomendado a Israel), y la cercó de vallado (el Señor lo protegió), y cavó en ella un lagar (establece las Bendiciones), y edificó una torre (representa la posición de los atalayas que debían servir como protectores de la viña), y la dio a renta a labradores (durante el tiempo de Cristo, el hacendado representa a los Escribas y los Fariseos), y se partió lejos (dejó la viña a su cuidado).      34   Y cuando se acercó el tiempo de los frutos (el tiempo en que Israel debía extender el Reino entre otras naciones), envió sus siervos a los labradores (los Profetas fueron enviados a Israel), para que recibiesen sus frutos.      35   Mas los labradores (los líderes religiosos), tomando a los siervos (los Profetas), al uno hirieron, y al otro mataron, y al otro apedrearon (Mat. 23:37).      36   Envió de nuevo, otros siervos (Profetas) más que los primeros:  e hicieron con ellos de la misma manera.      37   Y al último les envió su hijo (el Señor Jesucristo), diciendo, Tendrán respeto a mi hijo (esta Parábola también afirma la Doctrina de la Trinidad).      38   Mas los labradores viendo al hijo, dijeron entre sí, Este es el heredero (los líderes religiosos de Israel sabían que Jesús era el Hijo de Dios y, por lo tanto, el Mesías de Israel); venid, matémosle (los líderes religiosos de Israel eran asesinos), y tomemos su heredad (imaginaban que si pudieran destruir a Cristo, pudieran continuar en su posición de la herencia; mataron para que pudieran poseer, pero la matanza fue el camino directo  a su propia destrucción).      39   Y echándole mano (lo que ocurriría algunas horas más tarde), Le echaron fuera de la viña (Lo excomulgaron, en efecto, afirmando a Israel que Él era un impostor), y Le mataron (fue hecho solamente después que habían pronunciado sus maldiciones sobre Él, que en sus mentes legalizó su acción horrible del asesinato).      40   Pues cuando viniere el señor de la viña, ¿qué hará a aquellos labradores? (Los líderes religiosos no están absolutamente seguros adónde Jesús va con esto, y por lo tanto, seguirán engañando hasta que se ahorquen ellos  mismos.)     41   Le dijeron, A los malos destruirá miserablemente (poco se daban cuenta que este discurso se refería a ellos mismos), y su viña dará a renta a otros labradores (¡Es exactamente lo que sucedió! el Señor rechazó a los Judíos y aceptó a los Gentiles [Hch. 18:6]), que Le paguen el fruto a sus tiempos (de una manera u otra, la Iglesia ha hecho esto).      42   Les dijo Jesús, ¿Nunca leísteis en Las Escrituras (Jesús los dirige a la Palabra de Dios):  La Piedra (Cristo) que desecharon los que edificaban (Israel rechazó a Cristo [Sal. 118:22-23]), Ésta se ha convertido en Piedra Angular (todo giraba en torno a Cristo):  esto fue hecho por el Señor (el Plan de Dios), y es cosa maravillosa en nuestros ojos? (En los ojos de los que aceptan a Cristo.)     43   Por tanto os digo, Que el Reino de Dios será quitado de vosotros (quitado de los líderes religiosos y del pueblo de Israel, lo que sucedió en el año 70 d.C., cuando Tito, el General Romano, destruyó Jerusalén; en “salvar sus vidas las perdieron” [Mat. 16:25]), y será dado a gente que haga los frutos de él (se refiere a los Gentiles, del cual consiste la mayoría de la Iglesia, quienes tomaron el lugar de los Judíos en el Plan de Dios [Hch. 13:46-49; 15:13-18; Rom. 10:19; 11:26]).      44   Y el que cayere sobre esta piedra será quebrantado (se refiere al Juicio y no a las Bendiciones, como algunos afirman):  y sobre quien ella cayere, le desmenuzará (describe a los que se colocan en oposición activa a Cristo y a Su Reino; al final serán destruidos, y sin esperanza de recuperación alguna, que incluye cada religión del mundo).      45   Y oyendo los Principales Sacerdotes y los Fariseos Sus Parábolas, entendieron que hablaba de ellos (se refiere a los mismos líderes religiosos principales, quienes le habían transmitido a ellos lo que Jesús había dicho).      46   Y cuando procuraron prenderle (proclama la maldad de sus corazones malvados), temieron al pueblo (su único impedimento), porque ellos Le tenían por Profeta (el último “ellos” habla de la multitud, y no de los Fariseos y los Principales Sacerdotes, etc.). CAPÍTULO 22(33 d.C.)LA PARÁBOLA DE LA FIESTADE LAS BODAS Y RESPONDIENDO Jesús les volvió a hablar en Parábolas, diciendo (Jesús todavía está en el Templo, y continuaba en Su Mensaje; “les” se refiere a los líderes religiosos de Israel),        2   El Reino de los Cielos es semejante a un hombre rey (Dios el Rey), que hizo bodas a su hijo (el Señor Jesucristo),        3   Y envió sus siervos (los Profetas) para que llamasen (Israel) los llamados a las bodas:  más no quisieron venir (rechazaron a los Profetas e incluso a su Mesías; la frase proclama un rechazo calculado y deliberado).        4   Otra vez, volvió a enviar otros siervos (que podría referirse a Sus Discípulos personales y al Apóstol Pablo y a aquéllos en la Iglesia Primitiva, Cuyo Ministerio estaba por venir en el futuro), diciendo, Decid a los llamados (es una invitación personalmente dirigida al pueblo de Israel; los primeros Capítulos del Libro de los Hechos testificarán de esto), He aquí, yo he preparado mi comida:  mis toros y animales engordados son muertos, y todo está preparado (un sentido fuerte de la urgencia, porque el tiempo está acabándose):  venid a las bodas (tiene que ver con la última invitación dada a los Judíos que muy posible fue dada por el Apóstol Pablo [Hch., cap. 23]).        5   Mas ellos no hicieron caso (la respuesta de Israel al Evangelio), y se fueron por sus caminos (sus propios caminos en vez de los Caminos de Dios), uno a su labranza, y otro a sus negocios (Israel no tenía interés alguno en el Evangelio; estaban más interesados en el dinero; ¡cuánto se parece a la Iglesia moderna!):        6   Y los demás (los de Israel que no querían el Evangelio, lo que incluyó a los líderes religiosos), tomando a sus siervos (los Apóstoles), los afrentaron y los mataron (la época de la Iglesia Primitiva fue gloriosa, pero también, una época de persecución intensa).        7   Mas el rey (el Padre Celestial), oyendo esto, se enojó (sumamente airado):  y enviando sus ejércitos, destruyó a aquellos homicidas, y puso fuego a su ciudad (exactamente lo que sucedió en el año 70 d.C., cuando Jerusalén fue destruida por Tito).        8   Entonces dice a sus siervos (el Plan de Dios no se detiene, solamente su dirección), Las bodas a la verdad están preparadas (se llevará a cabo así como fue previsto, pero con un cambio de huéspedes), mas los que eran llamados no eran dignos (con respecto a Israel que no aceptaría que Cristo era merecedor de toda honra).        9   Id pues a las salidas de los caminos (el resto del mundo), y llamad a las bodas (da una invitación a los Gentiles, la cual era el Plan del Señor todo el tiempo, pero no de esta manera) a cuantos hallareis (el amor invita a “cuantos”).      10   Y saliendo los siervos (los Apóstoles y los Profetas) por los caminos (el evangelismo mundial, comenzó en realidad por el Apóstol Pablo), juntaron a todos los que hallaron (la invitación del Evangelio dada a todos; nadie está excluido), juntamente malos y buenos (proclama el hecho de que los “buenos” necesitan Salvación, así como los “malos”): y las bodas fueron llenas de convidados (concerniente a los redimidos quienes estarán compuestos tanto de Judíos como de Gentiles).      11   Y entró el rey (Dios el Padre) para ver los convidados (era la costumbre que el anfitrión llegara a ver a sus huéspedes después de reunirse), y vio allí un hombre no vestido de boda (la ropa de boda provista por el rey, que era la costumbre de aquel entonces):      12   Y le dijo, Amigo (utilizado de una manera negativa), ¿cómo entraste aquí no teniendo vestido de boda? (usted está vestido en su propia ropa, que es la auto-justificación, y ha rechazado mi ropa, la cual es la Justicia de Cristo.)  Mas él cerró la boca (este hombre consideraba que su propia ropa de la auto-justicia era suficiente buena para la fiesta; y que le ajustaba bien hasta que entró el rey y entonces fue descubierto y echado fuera).      13   Entonces el rey (Dios el Padre) dijo a los que servían (Ángeles, en este caso), Atado de pies y de manos, tomadle (también se refiere a los Verdaderos Predicadores que proclaman la Salvación a los Buscadores de Cristo, y condenación a los que son Rechazadores de Cristo), y echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes (el Infierno es el resultado final de toda auto-justicia).      14   Porque muchos son llamados (incluye al mundo entero, que son muchos — y llamados por Dios), y pocos escogidos (pocos responden a favor del llamado). EL DINERO TRIBUTOPARA CÉSAR      15   Entonces, idos los Fariseos (los hipócritas que se auto-justificaban, a quienes Cristo se dirigía), consultaron (con los Herodianos y Saduceos) cómo Le tomarían en alguna palabra (atraparlo así para que pudieran arrestarlo; ¡cuán insensatos eran!).      16   Y envían a Él los discípulos de ellos (discípulos de los Fariseos), con los Herodianos (los que afirmaron que Herodes era el Mesías), diciendo, Maestro (instructor), sabemos que eres amador de la verdad, y que enseñas con verdad el Camino de Dios, y que no te importa lo que digan los demás:  porque no tienes acepción de persona de hombres (los halagos, los cuales no creyeron en absoluto, pero era parte de su trampa ingeniosa según ellos creían; era absurdo intentar igualarlo a los genios con Él, pero en su estupidez seguían intentándolo).      17   Dinos pues, ¿qué te parece? ¿Es lícito (la Ley de Moisés) dar tributo (pagar impuestos) a César, o no? (Esta pregunta rugía en Israel en aquel entonces.  En su pensamiento, cualquier modo que Él contestara Lo atraparía.  Si Él hubiera dicho que no era legal, esto Lo habría puesto en oposición con el gobierno Romano.  Si Él hubiera dicho que era legal, Él habría negado Su afirmación de ser el Mesías, el Rey de Israel.)      18   Mas Jesús entendida la malicia de ellos (corresponde a la hipocresía que incitó la pregunta de ellos), les dice, ¿Por qué Me tentáis (Él vio a través de su astucia), hipócritas? (Él les echó esto en cara.)     19   Mostradme la moneda (el tipo de moneda usada para pagar el impuesto) del tributo.  Y ellos Le presentaron un denario (la moneda).      20   Entonces les dijo, ¿De quién es esta figura, y lo que está encima escrito? (Era probablemente la imagen de Tiberio en la moneda.)     21   Le dijeron, De César.  Y Él les dijo, Pagad pues a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios (el gobierno legal se reconoce aquí, y el apoyo para el gobierno se aprueba; si está hecho correctamente, el apoyo para el gobierno y el apoyo para Dios no estarán en conflicto).     22   Y oyendo esto (en esta declaración corta, una esfera nueva de gobierno fue introducida, las dos esferas de la Iglesia y del Estado deben ser distintas y no unidas), se maravillaron (fueron dejados mudos), y dejándole se fueron (fueron silenciados, pero sus corazones malvados no fueron cambiados). LA RESURRECCIÓN      23   Aquel día llegaron a Él los Saduceos (el tercer partido en Israel que intentó acecharle trampas), que dicen no haber Resurrección (no creyeron en una vida futura del alma, ni la Resurrección del cuerpo), y Le preguntaron,      24   Diciendo, Maestro (instructor), Moisés dijo (estudiaron la Biblia, pero no para que ella moldeara sus vidas), Si alguno muriere sin hijos, su hermano se casará con su mujer, y despertará simiente a su hermano ([Deut. 25:5-10] estaba solamente bajo el Antiguo Convenio, y no fue traspasado al Nuevo Convenio).      25   Fueron pues, entre nosotros siete hermanos (un caso hipotético):  y el primero tomó mujer, y murió (falleció), y no teniendo simiente (no tuvo hijo alguno), dejó su mujer a su hermano.      26   De la misma manera también el segundo, y el tercero, hasta el séptimo.      27   Y después de todos murió también la mujer.      28   En la Resurrección pues, ¿de cuál de los siete será ella mujer? porque todos la tuvieron (ya sueltan su trampa).      29   Entonces respondiendo Jesús les dijo (lo que parecía no tener respuesta a otros, era sencillo para Él), Erráis, ignorando Las Escrituras (de nuevo, Él los lleva a la Palabra de Dios), y el poder de Dios (describe la negación por los Saduceos de lo supernatural).      30   Porque en la Resurrección (esto proclama por Cristo la validez de la Doctrina de la Resurrección), ni los hombres (todos los que son salvados) tomarán mujeres, ni las mujeres marido; mas son como los Ángeles de Dios en el Cielo (no mueren; también, Cristo proclama la existencia de los Ángeles, los cuales los Saduceos también negaban).      31   Y de la Resurrección de los muertos (garantiza su Resurrección y también, la vida después de la muerte), ¿no habéis leído lo que os es dicho por Dios, que dice (Éx. 3:6, 16),      32   Yo soy el Dios de Abraham, y el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob?  Dios no es Dios de muertos, sino de vivos (demuestra la falacia del gran Plan de Dios que está edificado y afirmado sobre lo que es inexistente; el Señor está diciendo que estos hombres de los cuales Él habló y todos los otros que habían muerto en la Fe estaban entonces vivos, y estarán vivos para siempre; en esto, Cristo enseña la inmortalidad del alma y que Dios es el Dios de todas las almas difuntas; también, la gran inversión que Cristo haría en la Cruz, no debía ser definitivamente hecha para todos los Santos muertos quienes no tendrán existencia alguna).      33   Y oyendo esto las multitudes, estaban atónitas de Su Doctrina (en la simplicidad de lo que Él dijo referente a la Resurrección, usando ejemplos de la Palabra de Dios). EL GRAN MANDAMIENTO      34   Entonces los Fariseos, oyendo que había cerrado la boca a los Saduceos, se juntaron a una (normalmente se odiaban).      35   Y preguntó uno de ellos, intérprete de la Ley (Escriba), tentándole y diciendo,      36   Maestro (instructor), ¿cuál es el gran Mandamiento en la Ley? (La Ley de Moisés.)     37   Y Jesús le dijo, Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente (éste es el fundamento de toda la Ley, y también, se aplica al presente Día de la Gracia).      38   Este es el primero y el grande Mandamiento (el Amor de Dios debe ser “primero” antes que cualquier otra cosa pueda ser afirmada).      39   Y el segundo es semejante a éste, Amarás a tu prójimo como a ti mismo (tal como ama a su vecino, en consecuencia, así ama a Dios).      40   De estos dos Mandamientos depende toda la Ley y los Profetas (incluye el Nuevo Testamento, ¡también!). EL HIJO DE DAVID      41   Y estando juntos los Fariseos (se refiere a Jesús que habla a la gran muchedumbre en el Templo, la cual contenía muchos Fariseos), Jesús les preguntó (tiene que ver con la pregunta más importante que jamás se haya hecho, porque pertenece a la Persona de Cristo, el Mesías),      42   Diciendo, ¿Qué os parece del Cristo? (¿Cuáles eran sus pensamientos referente al Mesías?) ¿De quién es Hijo? (Él ahora los llevará cara a cara con su identidad.)  Le dijeron, El Hijo de David (es la respuesta correcta conforme a II Samuel, cap. 7).      43   Él les dice, ¿Pues cómo David en espíritu Le llama Señor, diciendo (el Mesías era Hijo de David — en su linaje — y también, el Señor de David; fue revelado a David por el Espíritu Santo, y reconcilia la Humanidad y la Deidad de Cristo),      44   Dijo el SEÑOR a mi Señor ([Sal. 110:1] se refiere a Dios el Padre que habla a Dios el Hijo), Siéntate a Mi Diestra (se refiere a Cristo siendo exaltado a la posición más alta del Cielo, lo cual siguió inmediatamente después de la Ascensión [Fil. 2:9-11]), entre tanto que pongo Tus enemigos por estrado de Tus Pies? (Se refiere a todos los enemigos que serán aplastados durante el Milenio y al final [I Cor. 15:24-28; Ef. 1:10].)     45   Pues si David Le llama Señor, ¿cómo es su Hijo? (Él es Señor de David porque Él es Dios; Él es Hijo de David porque Él se hizo hombre por medio de María de la Casa de David [Luc. 1:34-35; 3:23-38] esta sola pregunta les presenta la Verdad de Su Encarnación — Dios que se hizo hombre.)     46   Y nadie Le podía responder palabra (no podrían refutar Su argumento); ni osó alguno desde aquel día preguntarle más (demuestra el hecho de que Su inteligencia Espiritual y de Las Escrituras excedía más allá de cualquier cosa que ellos jamás habían visto o conocido). CAPÍTULO 23(33 d.C.)LOS PECADOS DE LOSESCRIBAS Y LOS FARISEOS ENTONCES habló Jesús a las gentes, y a Sus Discípulos (éste no es el Jesús de la Iglesia moderna o del púlpito que está de moda),        2   Diciendo, Sobre la cátedra de Moisés se sentaron los Escribas y los Fariseos (los “Escribas” afirmaron ser intérpretes de la Ley de Moisés para la gente):        3   Así que, todo lo que os dijeren que guardéis, guardadlo y hacedlo (corresponde a una interpretación correcta de las Escrituras, y no encubrirlas); mas no hagáis conforme a sus obras:  porque dicen, y no hacen (no practican lo que predican; recuerde, Jesús está diciendo esto, en el Templo, ante los Fariseos y la gente).        4   Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres (referente a lo que escondían y las adiciones que habían sido hechas a la Ley por estos hipócritas); mas ni siquiera con su dedo las quieren mover (ellos mismos no hacían lo que exigen de otros).        5   Antes todas sus obras hacen para ser mirados de los hombres (auto-justificación):  porque ensanchan sus filacterias (una caja pequeña puesta en el brazo o la frente que contenía Las Escrituras), y agrandan los flecos de sus mantos (borlas integradas por los hilos de rosca blancos y azules, con la intención de que los portadores de los Mandamientos del Señor los recordaran; hicieron éstos excesivamente grandes para atraer  atención a sí mismos),        6   Y aman los primeros asientos en las cenas (el lugar más honrado en la mesa), y las primeras sillas en las Sinagogas (asientos de honor);        7   Y las salutaciones en las plazas (saludos extravagantes), y ser llamados de los hombres, Rabí, Rabí (“maestro,” un título preferido reclamado por los Fariseos).        8   Mas vosotros no queráis ser llamados Rabí (se refirió a la ambición codiciosa que amó el título vacío y utilizó cualquier medio para obtenerlo):  porque Uno es vuestro Maestro (Instructor, Líder, Guía), el Cristo (el Señor Jesucristo); y todos vosotros sois hermanos (ni un Creyente es más alto que otro, y ni unos ni otros pueden tener de Cristo autoridad alguna sobre otros Creyentes [I Ped. 5:1-8]).        9   Y vuestro padre no llaméis a nadie en la Tierra (maestros eminentes a quienes la gente fue enseñada a recurrir a ellos en vez de recurrir a Dios):  porque Uno es vuestro Padre, El Cual está en los Cielos (todos los maestros verdaderos de la Biblia deben hacer que los hombres recurran a Dios, y no a ellos como la fuente del poder y de la verdad).      10   Ni seáis llamados maestros (que quiere decir que los predicadores no deben ser llamados líderes espirituales):  porque Uno es vuestro Maestro, el Cristo (significa realmente que Dios y Cristo son los Únicos Que tienen derecho a estos títulos).      11   El que es el mayor de vosotros, sea vuestro siervo (la definición de la grandeza Cristiana es, “el principio del siervo”).      12   Porque el que se ensalzare, será humillado (el orgullo y la vanidad); y el que se humillare, será ensalzado (es la Ley universal de las relaciones de Dios con los hombres). LOS AYES SOBRE LOSESCRIBAS Y LOS FARISEOS      13   Mas ­ay de vosotros, Escribas y Fariseos, ¡hipócritas! (El primero de ocho ayes, y todos dichos en sus caras.  No podía haber mayor insulto a ellos que ser llamados “¡hipócritas!”) porque cerráis el Reino de los Cielos delante de los hombres (es el primer ardid de Satanás, y se lleva a cabo por la religión):  que ni vosotros entráis, ni a los que están entrando dejáis entrar (rechazan aceptar a Cristo, y se paran en la puerta para obstaculizar el acceso a quienesquiera y a todos que procuran venir a Él).      14   Ay de vosotros, Escribas y Fariseos, ¡hipócritas! porque devoráis las casas de las viudas, y por pretexto hacéis larga oración (proyecta una piedad falsa que engaña a la gente, y a los más indefensos):  por esto llevaréis más grave juicio (nos dice que la maldad religiosa es la maldad más grande de todos).      15   Ay de vosotros, Escribas y Fariseos, ¡hipócritas! porque rodeáis el mar y la tierra por hacer un prosélito (trabajaban apasionadamente para atraer a la gente a sí mismos, en vez de atraerlos para el Señor), y cuando fuere hecho, le hacéis hijo del Infierno dos veces más que vosotros (las personas religiosas son las más difíciles de todas para traerlas al Señor).      16   Ay de vosotros, ¡guías ciegos! (estos líderes religiosos eran espiritualmente ciegos, sin embargo, ellos servían de guías espirituales a la gente, que garantizó la destrucción espiritual de la gente; ¿es esto tan diferente en la actualidad?) que decís, Cualquiera que jurare por el Templo, es nada (un juramento que no tiene que ser guardado); mas cualquiera que jurare por el oro del Templo, ¡deudor es! (Si alguien hace tal, él está obligado a cumplir con su juramento.)      17   ¡Insensatos y ciegos! (declara a Cristo que agrega a los epítetos de los hipócritas y de los ciegos, la palabra “¡insensatos!”) porque ¿cuál es mayor, el oro, o el Templo que santifica al oro? (La respuesta de Cristo no fue destinada a poner un sello de aprobación en juramentos que declaraban, sino al contrario, la insensatez de tal posición.  El “oro” no santificó el “Templo” ¡sino todo lo contrario!)     18   Y, Cualquiera que jurare por el Altar, es nada (un juramento que no necesita ser guardado); mas cualquiera que jurare por la ofrenda que está sobre él, deudor es (si alguien presta juramento por el Sacrificio en el Altar, él está obligado a guardar tal juramento, o eso es lo que decían).      19   ¡Necios y ciegos! porque ¿cuál es mayor, la ofrenda (Sacrificio), o el Altar que santifica a la ofrenda? (Los líderes religiosos de Israel tenían un concepto equivocado de la totalidad del Plan de Dios.)     20   Pues el que jurare por el Altar, jura por él, y por todo lo que está sobre él (todos eran igualmente importantes).      21   Y el que jurare por el Templo, jura por él, y por Aquél Quien habita en él (su pecado era el pecado de hacer a Dios parte de su mal; es igual actualmente con muchos predicadores modernos).      22   Y el que jura por el Cielo, jura por el Trono de Dios, y por Aquél Quien está sentado sobre él (aquí Cristo dice que jurar por el “Cielo” incluye a Dios y Su Trono ya sea si se da cuenta o no).      23   Ay de vosotros, Escribas y Fariseos, ¡hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino (pequeñas plantas utilizadas para condimentar), y dejasteis lo que es lo más grave de la Ley, es a saber, el Juicio, y la Misericordia, y la Fe (eran meticulosos acerca de estas cosas insignificantes, pero daban poca o ninguna atención en absoluto, a aquellas cosas que sí tenían importancia):  esto era necesario hacer (pertenece al Juicio, la Misericordia y la Fe Bíblica), y sin omitir el otro (asegúrense, también, que ustedes paguen el diezmo en todo lo que ustedes poseen; toda la Palabra de Dios debe obedecerse, no sólo una parte).      24   ¡Guías ciegos! que coláis el mosquito, más tragáis el camello (es la auto-justicia tomada a un ultra-extremo).     25   Ay de vosotros, Escribas y Fariseos, ¡hipócritas! porque limpiáis lo que está de fuera del vaso y del plato (demostración ostentosa); mas de dentro están llenos de robo y de desenfreno (el corazón).      26   ¡Fariseo ciego! limpia primero lo de dentro del vaso y del plato (el corazón), para que también lo de fuera se haga limpio (tiene que ver con la pureza moral que viene de adentro, y si tal es el caso, el exterior estará limpio también).      27   Ay de vosotros, Escribas y Fariseos, ¡hipócritas! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que de fuera, a la verdad, se muestran hermosos (una vez al año, los Judíos pintaban de blanco las tumbas para hacerlas visibles para que los hombres no contrajeran la suciedad ceremonial al tocar o caminar sobre ellos [Núm. 19:16]), mas de dentro están llenos de huesos de muertos, y de toda suciedad (esto simbolizó a los Fariseos).      28   Así también vosotros de fuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres, mas de dentro llenos estáis de hipocresía e iniquidad.      29   Ay de vosotros, Escribas y Fariseos, ¡hipócritas! (¡indica el octavo y último “Ay”!) porque edificáis los sepulcros de los Profetas, y adornáis los monumentos de los justos (se refiere a los honores pagados a los Santos fallecidos, mientras que al mismo tiempo, planeaban asesinar a Santos vivos, ¡aun a Cristo!),      30   Y decís, Si fuéramos en los días de nuestros padres, no hubiéramos sido sus compañeros en la sangre de los Profetas (todo el tiempo estaban planeando el asesinato de Cristo).      31   Así que, testimonio dais a vosotros mismos (sean honestos consigo mismos), que sois hijos de aquéllos que mataron a los Profetas (ustedes tienen los mismos corazones asesinos como aquéllos que ustedes condenan).      32   Vosotros también henchid la medida de vuestros padres (su maldad estaba por traer el juicio, ¡que así  fue!).      33   ¡Serpientes, generación de víboras!  (Él los compara a esa serpiente antigua, su padre, el Diablo [Jn. 8:44; Apoc. 12:9; 20:2].)  ¿Cómo evitaréis el Juicio del Infierno?  (El destino eterno de estos líderes religiosos sería el Infierno.  ¡Qué denuncia!)      34   Por tanto, he aquí, yo envío a vosotros Profetas, y sabios, y Escribas (corresponde a los de la Iglesia Primitiva):  y de ellos, a unos mataréis y crucificaréis, y a otros de ellos azotaréis en vuestras Sinagogas, y perseguiréis de ciudad en ciudad (el libro de los Hechos registra todo esto, exactamente según lo dicho por Cristo):      35   Para que venga sobre vosotros toda la sangre justa que se ha derramado sobre la Tierra (corresponde a la copa de la iniquidad que estaba llena; el Juicio estaba por llegar, ¡que así aconteció!), desde la sangre de Abel (Gén., cap. 4) el justo, hasta la sangre de Zacarías, hijo de Berequías, al cual matasteis entre el Templo y el Altar (muy probable, Zacarías el Profeta [Zac. 1:1]).      36   De cierto os digo, Que todo esto vendrá sobre esta generación (¡y sucedió! casi treinta y siete años más tarde, en el año 70 d.C., Jerusalén fue destruida totalmente por Tito, el General Romano). CRISTO LLORA SOBREJERUSALÉN      37   Oh Jerusalén, Jerusalén (presenta a Jesús que está junto al Templo cuando Él dio esta explicación triste), que matas a los Profetas, y apedreas a los que son enviados a ti (demuestra la animosidad terrible dirigida hacia estos Mensajeros de Dios), ¡­cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus pollitos debajo de las alas, y no quisiste! (Indica cada esfuerzo hecho por el Señor, y hecho “muy a menudo,” para hacer entrar en razón a Israel.)     38   He aquí, vuestra casa (el Templo o Jerusalén, ya no es más la habitación de Dios) os es dejada desierta (sin Dios, lo que quiere decir es que ellos estaban a la merced de Satanás).      39   Porque os digo, Que desde ahora no Me veréis, hasta que digáis, Bendito El Que viene en el Nombre del Señor (la Segunda Venida). CAPÍTULO 24(33 d.C.)LA DESTRUCCIÓN PREDICHADEL TEMPLO Y SALIDO Jesús, se iba del Templo (cuando Él se fue, Dios se fue):  y se llegaron Sus Discípulos para mostrarle los edificios del Templo (esta estructura era una de las más hermosas del mundo de aquel entonces).        2   Y respondiendo Él les dijo, ¿Veis todo esto? (Interrogación hecha por Cristo en respuesta a los comentarios hechos por Sus Discípulos acerca de la hermosura del Templo.)  De cierto os digo, Que no será dejada aquí piedra sobre piedra, que no sea destruida (fue cumplido con exactitud total; ocurrió en el año 70 d.C.). LAS SEÑALES DEL FINDE LA EDAD        3   Y sentándose Él en el Monte de los Olivos (el sitio venidero de Jerusalén por los Romanos algunos treinta y siete años más tarde, comenzó en este punto exacto donde Cristo se sentó), se llegaron a Él los Discípulos en privado (fuera del alcance del oído de muchos Peregrinos en la ciudad para la Pascua), diciendo, Dinos, ¿cuándo serán estas cosas? (Tiene que ver aquí con la declaración que Él acababa de dar referente a la destrucción del Templo.)  Y ¿qué señal habrá de Tu Venida (se refiere a la Segunda Venida), y del fin del mundo? (Debía haber sido traducido la “edad.”)       4   Y respondiendo Jesús les dijo (ahora dará el futuro de Israel y cómo tendrá su efecto en la totalidad del mundo), Mirad que nadie os engañe (clasifica el engaño como el arma más poderoso de Satanás).        5   Porque vendrán muchos en Mi Nombre (se refiere básicamente al tiempo inmediatamente antes de la Gran Tribulación venidera, y especialmente la primera mitad), diciendo, Yo Soy el Cristo; y a muchos engañarán (el mayor de éstos será el Anticristo, quien afirmará ser el Mesías).        6   Y oiréis de guerras, y rumores de guerras (han abundado desde el comienzo, pero se acelerará durante la primera mitad de la Gran Tribulación):  mirad que no os turbéis (tocante a los Verdaderos Creyentes):  porque es necesario que todo esto acontezca (en la actualidad estamos muy cerca al inicio del cumplimiento de lo que Jesús dijo), mas aún no es el fin (el fin será en la Segunda Venida).        7   Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino:  y habrá hambres, y pestilencias, y terremotos, en diferentes lugares (pocos son los lugares en el mundo, si existe, que serán exentos de estos juicios).        8   Y todas estas cosas son el principio de dolores (la primera mitad de la Gran Tribulación).        9   Entonces os entregarán para ser afligidos, y os matarán (corresponde al punto medio de la Gran Tribulación cuando el Anticristo, quien Israel creerá que es el Mesías, se manifestará tal lo que es):  y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de Mi Nombre (ninguna nación vendrá a su rescate; Israel odia a Cristo, pero Cristo es la razón por la cual el mundo odia a Israel).      10   Y muchos entonces serán escandalizados (algunos Judíos aceptarán a Cristo, que será una ofensa a otros), y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán (los Judíos que aceptan a Cristo, serán el blanco mismo de esta animosidad).      11   Y muchos falsos profetas se levantarán y engañarán a muchos (ayudarán al Anticristo).      12   Y por haberse multiplicado la maldad (el Anticristo llamado “el hombre de pecado” [II Tes. 2:3]), el amor de muchos se enfriará (algunos que aceptan a Cristo, Le darán la espalda a Él).      13   Mas el que perseverare hasta el fin (se refiere al fin de la Gran Tribulación), éste será salvo (habla de la supervivencia y no de la Salvación del Alma).      14   Y será predicado este Evangelio del Reino (se refiere al mismo tipo del Evangelio predicado por Cristo y Pablo) en todo el mundo, por testimonio a todas las naciones (no a cada individuo, sino a todas las naciones; esto está muy cerca de cumplirse); y entonces vendrá el fin (la Segunda Venida). LA ABOMINACIÓN DELA DESOLACIÓN      15   Por tanto, cuando viereis la abominación de la desolación, que fue dicha por Daniel el Profeta, que estará en el Lugar Santo (se refiere al Anticristo que invade a Israel, y que asume el control del Templo), (el que lee, entienda:)  (Se lee en la Palabra de Dios [Dan. 8:9-14; 9:27; 11:45; 12:1, 7, 11].)     16   Entonces los que estén en Judea, huyan a los montes (cuando el Anticristo invada a Israel en el punto medio de la Gran Tribulación):      17   Y el que esté sobre el terrado, no descienda a tomar algo de su casa (los techos de las casas son planos en esa parte del mundo; durante el verano, la gente a menudo duerme encima de la casa; se refiere a la necesidad del apuro):      18   Y el que esté en el campo, no vuelva atrás a tomar sus vestidos.      19   Mas ¡­ay de las que estén encintas, y de las que críen en aquellos días! (La necesidad de escapar será tan urgente, que será difícil para las mujeres embarazadas y madres con los bebés pequeños.)     20   Orad, pues, que vuestra huída no sea en invierno (mal tiempo) ni en el Sábado (corresponde a la estricta observancia religiosa del Sábado, no se permite viajar): GRAN TRIBULACIÓN      21   Porque habrá entonces gran tribulación (los últimos tres años y medio), cual no fue desde el comienzo del mundo hasta ahora, ni acontecerá jamás (lo peor que el mundo jamás haya conocido, y será tan malo que nunca será repetido).      22   Y si aquellos días no fuesen acortados, ninguna carne sería salva (se refiere a Israel que está por  extinguirse):  mas por causa de los escogidos (los de Israel), aquellos días serán acortados (por la Segunda Venida).      23   Entonces, si alguno os dijere, He aquí, está el Cristo, o allí; no creáis (no sean engañados).      24   Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas (el Anticristo y el falso profeta [Apoc., cap. 13]), y darán señales grandes y prodigios (que será ofrecida como prueba); de tal manera, que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos (procurará engañar a Israel).      25   He aquí, os lo he dicho antes (tiene la intención de poner énfasis en la seriedad del asunto).      26   Así que, si os dijeren, He aquí, en el desierto está; no salgáis:  he aquí, él está en las cámaras; no creáis (el Versículo siguiente relatará la manera de Su Venida, lo que eliminará a todos los que pretenden).  LA VENIDA DEL HIJODEL HOMBRE      27   Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente (tiene la intención de declarar el acontecimiento más catastrófico que el mundo jamás haya conocido); así será también la Venida del Hijo del Hombre (nadie tendrá que preguntar, si éste es realmente Cristo; ¡será más que obvio!).      28   Porque dondequiera que estuviere el cuerpo muerto (se refiere a la Batalla de Armagedón), allí se juntarán las águilas (debiera traducirse, “allí se reunirán los buitres” [se refiere a Ezeq. 39:17]).      29   Y luego después de la aflicción de aquellos días (se refiere al tiempo inmediatamente antes de la Segunda Venida) el sol se oscurecerá, y la luna no dará su lumbre (la luz de estos orbes será débil en comparación a la Luz del Hijo de Dios), y las estrellas caerán del Cielo (una exhibición de fuegos artificiales Divinos en la Segunda Venida), y las potencias de los Cielos serán conmovidas (obrará con el Hijo de Dios contra el Anticristo, en la Segunda Venida).     30   Se mostrará la señal del Hijo del Hombre en el Cielo (corresponde a la Segunda Venida, que ocurrirá en medio de estos acontecimientos estremecedores de la Tierra y del Cielo):  y entonces lamentarán todas las tribus de la Tierra (corresponde a todas las naciones del mundo que posiblemente verán este fenómeno por Televisión), y verán al Hijo del Hombre (denota a Cristo y Su Cuerpo humano, Glorificado) que vendrá sobre las nubes del Cielo con grande Poder y Gloria (presta creencia al pensamiento que la mayoría del mundo lo verá por Televisión cuando Él haga Su descenso).      31   Y enviará a Sus Ángeles (ellos serán visibles) con gran voz de trompeta (que anunciará la reunión de Israel), y juntarán a Sus escogidos (Israel) de los cuatro vientos, de un extremo del Cielo hasta el otro (se reunirán a todos los Judíos de todas partes del mundo y los traerán a Israel). LA PARÁBOLA DE LA HIGUERA      32   De la higuera aprended la Parábola (la Biblia indica tres árboles, el higo, la aceituna, y la vid, como representación de la Nación de Israel, nacional, espiritual y dispensacionalmente [épocas de dispensaciones]); Cuando ya su rama se enternece, y las hojas brotan (tiene la intención de servir como ilustración de Israel nacionalmente), sabéis que el verano está cerca (se refiere a Israel como la Señal Profética más grande de todos, diciéndonos que ahora estamos viviendo en el último de los Últimos Días):      33   Así también vosotros (señala a la Iglesia moderna), cuando viereis todas estas cosas (que ya presentamos como se refiere a Israel), sabed que está cercano, a las puertas (el cumplimiento de las Profecías de los Últimos Días).      34   De cierto os digo, Que no pasará esta generación (la generación de Judíos que estarán vivos a principios de la Gran Tribulación; también, esto fue una predicción de Cristo, que independientemente de los problemas que Israel afrontara, hasta partir de Su día, ellos sobrevivirían), hasta que todo esto suceda (no hay duda alguna, será cumplida).      35   El Cielo y la Tierra pasarán (no se refiere a la aniquilación, sino más bien un cambio de una condición o estado a otro), pero Mis Palabras no pasarán (¡lo que la Palabra de Dios dice, será!).      36   Pero del día y hora nadie sabe, ni aun los Ángeles de los Cielos, sino Mi Padre sólo. LA DESTRUCCIÓN DELOS MALVADOS      37   Mas como los días de Noé, así será la Venida del Hijo del Hombre (los hombres de los días de Noé eran insensibles a las Profecías que predecían el diluvio venidero, y así también los hombres serán ciegos a estas Profecías que anuncian la Venida del Hijo del Hombre).      38   Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento (se refiere a una carencia absoluta de preocupación con respecto al Mensaje de Noé de un diluvio venidero), hasta el día que Noé entró en el Arca (significa que ellos lo vieron construir el Arca, y le oyeron predicar la Justicia durante muchos años, pero no prestaron atención),      39   Y no comprendieron hasta que vino el diluvio (no creyeron el Mensaje hasta que el agua comenzó a subir rápido), y llevó a todos (todos ellos se ahogaron, y en consecuencia, eternamente perdidos); así será también la Venida del Hijo del Hombre (la similitud con los tiempos de Noé).      40   Entonces estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado (no se refiere al Arrebatamiento de la Iglesia como muchos creen, sino más bien a la pérdida terrible de vida durante la Gran Tribulación).      41   Dos mujeres estarán moliendo a un molino; la una será tomada, y la otra será dejada.      42   Velad pues (una advertencia a Israel que se prepare):  porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor (los Creyentes saben que la Segunda Venida ocurrirá durante la Batalla de Armagedón [Zac., cap. 12] pero Israel no redimido no se dará cuenta).      43   Pero comprended esto, que si el padre de la familia supiese a qué hora el ladrón había de venir, velaría, y no dejaría minar su casa (tan inesperado como éste, igualmente será la Venida del Señor).      44   Por tanto, también vosotros estad apercibidos:  porque el Hijo del Hombre ha de venir a la hora que no pensáis (¡cuando Israel, durante la Batalla de Armagedón, habrá perdido toda esperanza, Jesús vendrá!). LA PARÁBOLA DEL SIERVOFIEL Y EL SIERVO INFIEL      45   ¿Quién pues es el siervo fiel y prudente (se refiere a todos los Creyentes para siempre), el cual puso su Señor sobre Su casa (en este caso, la Iglesia) para que les dé alimento a su tiempo? (Los Predicadores llamados por Dios son responsables de alimentar correctamente la grey.)     46   Bienaventurado aquel siervo, el cual, cuando Su Señor viniere, le hallare haciendo así (se refiere a la fidelidad hasta el Arrebatamiento).      47   De cierto os digo, Le pondrá como gobernador sobre todos Sus bienes (se refiere a los Santos Resucitados que son hechos los “gobernadores” en la Edad del Reino venidero, y los fieles de Israel colocados en la misma capacidad como la primera Nación en el mundo).      48   Y si aquel siervo malo dijere en su corazón Mi Señor se tarda en Su venida (exactamente lo que muchos en la Iglesia moderna dicen ahora);      49   Y comenzare a herir a sus consiervos, y aun a comer y a beber con los borrachos (no sólo por estar en el mundo, sino por ser también, del mundo);      50   Vendrá el Señor de aquel siervo en el día que no lo espera, y a la hora que no sabe (no están listos para el Arrebatamiento; la mayor parte de la Iglesia moderna, tristemente, cae en esta categoría),      51   Y le cortará por medio, y pondrá su parte con los hipócritas (a pesar de su profesión):  allí será el lloro y el crujir de dientes (perderá su alma, e irá a un Infierno eterno; la mayoría de la Iglesia moderna, triste y desgraciadamente, caen en esta categoría; ¡ellos son religiosos pero perdidos!). CAPÍTULO 25(33 d.C.)LA PARÁBOLA DE LASDIEZ VÍRGENES ENTONCES el Reino de los Cielos será semejante a diez (el número “10” en la Biblia habla de la perfección) vírgenes (representa aquéllos que pertenecen al Señor), que tomando sus lámparas (representa la Luz de Cristo en todos los Creyentes), salieron a recibir al esposo (Cristo).        2   Y las cinco de ellas eran prudentes, y las cinco insensatas (indicativo del Cristianismo moderno).        3   Las que eran insensatas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite (comenzaron a vivir fuera de la esfera del Espíritu Santo):        4   Mas las prudentes tomaron aceite en sus vasos juntamente con sus lámparas (un flujo constante del Espíritu dentro de sus corazones y vidas, que sólo puede ocurrir y mantenerse, por su Fe en Cristo y la Cruz [Rom. 8:1-2, 11]).        5   Y tardándose el esposo, cabecearon todas y se durmieron (no indica con eso que hacían algo incorrecto).        6   Y a la medianoche fue oído un clamor, He aquí, el esposo viene; salid a recibirle (el Arrebatamiento de la Iglesia).        7   Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y arreglaron sus lámparas (pero sin el aceite, el arreglo era inútil; esto es actividad religiosa sin el Espíritu Santo).        8   Y las fatuas dijeron a las prudentes, Dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan (¡es demasiado tarde ahora!).        9   Mas las prudentes respondieron, diciendo, Para que no nos falte a nosotras y a vosotras:  Id antes a los que venden, y comprad para vosotras (proclama la verdad de que el poder espiritual no se puede derivarse de otros).      10   Y mientras que ellas iban a comprar, vino el esposo; y las que estaban apercibidas, entraron con él a las bodas:  y se cerró la puerta (vendrá el tiempo, cuando es demasiado tarde; hoy es el día . . . [Heb. 3:15]).      11   Y después vinieron también las otras vírgenes, diciendo, Señor, Señor, ábrenos (porque ellas eran religiosas, ellas pensaron que eran salvas).      12   Mas respondiendo Él dijo, De cierto os digo, Que Yo no os conozco (millones actualmente están en la Iglesia, pero no están en Cristo).      13   Velad pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir (nuestras vidas deben vivirse como si viniera Jesús hoy). LA PARÁBOLA DELOS TALENTOS      14   Porque el Reino de los Cielos es como un hombre que partiéndose lejos, llamó a sus siervos, y les entregó sus bienes (representa a Cristo en Su Primera Venida).      15   Y a éste dio cinco talentos, y al otro dos, y al otro uno; a cada uno conforme a su facultad; y luego (inmediatamente) se partió lejos (a cada Creyente individual, ninguno excluido, se le ha dado su propio Ministerio).      16   Y el que había recibido cinco talentos se fue y negoció con ellos, e hizo otros cinco talentos (los talentos fueron concedidos según la fidelidad).      17   Asimismo el que había recibido dos, ganó también él otros dos (fue fiel con lo que él tenía).      18   Mas el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor (no fue fiel).      19   Y después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, e hizo cuentas con ellos (el servicio al Señor termina con la muerte; sin embargo, el ajuste de cuentas es reservado para el Arrebatamiento).      20   Y llegando el que había recibido cinco talentos trajo otros cinco talentos, diciendo, Señor, cinco talentos me entregaste:  he aquí, otros cinco talentos he ganado sobre ellos (ocurrirá en el Tribunal de Cristo).      21   Y su señor le dijo, Bien, buen siervo y fiel:  sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré:  entra en el Gozo de tu señor (como es obvio, es la fidelidad aquí que está siendo recompensada; contrariamente al pensamiento popular, Dios no nos ha llamado para que seamos afortunados, sino para que seamos fieles).      22   Y llegando también el que había recibido dos talentos dijo, Señor, dos talentos me entregaste:  he aquí, otros dos talentos he ganado sobre ellos (¡fidelidad también!).      23   Su señor le dijo, Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré:  entra en el Gozo de tu señor (si ha de observarse, ambos recibieron recompensas iguales; según lo indicado, el criterio es la fidelidad y no otras cosas).      24   Y llegando también el que había recibido un talento dijo, Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste, y recoges donde no esparciste (puro y simple, sus declaraciones constituyen una mentira):      25   Y tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra:  he aquí, tienes lo que es tuyo (el objetivo del “talento” no era la preservación, sino más bien, la multiplicación; su acción proclama no sólo la indolencia, pero también, la insolencia; una cantidad incalculable de personas, quienes afirman ser Cristianos, caen en esta categoría).      26   Y respondiendo su señor le dijo, Malo y negligente siervo, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí (si usted en realidad creyó esto, no hubiera hecho lo que hizo):      27   Por tanto, te convenía dar mi dinero a los banqueros, y viniendo yo, hubiera recibido lo que es mío con usura (desgraciadamente, la mayoría de los que profesan religión, caen en esta categoría).      28   Quitadle pues el talento, y dadlo al que tiene diez talentos (es la ley de los fieles; la luz rechazada, es luz quitada y dado al que ya tiene una abundancia de luz).      29   Porque a cualquiera que tuviere le será dado, y tendrá abundancia:  mas al que no tuviere aun lo que tiene le será quitado (de hecho, esto sucede innumerables veces, todos los días; ¡observe las denominaciones religiosas, que han rechazado la luz!).      30   Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera:  allí será el lloro y el crujir de dientes (estos individuos no simplemente pierden la recompensa, sino también sus almas; todo esto, como debería ser demasiado obvio, completamente refuta la doctrina de la Seguridad Eterna Incondicional que no está de acuerdo a Las Escrituras). EL JUICIO SOBRE LASNACIONES      31   Cuando el Hijo del Hombre venga en Su Gloria, y todos los Santos Ángeles con Él, entonces se sentará sobre el Trono de Su Gloria (la Segunda Venida).      32   Y serán reunidas delante de Él todas las naciones:  y los apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos (es llamado “el Juicio de las Naciones,” que comenzará al principio de la Edad del Reino).      33   Y pondrá las Ovejas a Su Derecha (se refiere a las naciones que no cooperarían con el Anticristo), y los cabritos a la Izquierda (las naciones que cooperaron con el Anticristo).      34   Entonces el Rey dirá a los que estarán a Su Derecha, Venid, benditos de Mi Padre, heredad el Reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo (no tiene nada que ver con la Salvación, sino más bien estas naciones particulares se les permiten entrar en la Edad del Reino).      35   Porque tuve hambre, y Me disteis de comer:  Yo tuve sed, y Me disteis de beber:  Yo fui forastero, y Me recogisteis (aunque el refrán resulta verdadero para siempre, Cristo habla básicamente aquí de Israel y su tratamiento por varias naciones durante la Gran Tribulación):      36   Desnudo, y Me cubristeis:  enfermo, y Me visitasteis:  Yo estuve en la cárcel, y vinisteis a Mí.      37   Entonces los justos Le responderán, diciendo, Señor, ¿cuándo Te vimos hambriento, y Te sustentamos? ¿o sediento, y Te dimos de beber? (La palabra, “justos,” no pertenece a la Justicia de Cristo que se le da a los  Creyentes en la Salvación, sino en cambio, las relaciones justas con Israel por estas naciones.)     38   ¿Y cuándo Te vimos huésped, y Te recogimos? ¿o desnudo, y Te cubrimos?      39   ¿O cuándo Te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a Ti?      40   Y respondiendo el Rey les dirá, De cierto os digo, Que en cuanto lo hicisteis a uno de estos Mis hermanos pequeñitos, a Mí lo hicisteis (como se declaró, el refrán es verdadero para siempre, pero Cristo habla principalmente aquí de Israel, y la ayuda dada a ella por ciertas naciones durante la Gran Tribulación).      41   Entonces dirá también a los que estarán a la Izquierda (las naciones de las cabras), Apartaos de Mí, malditos, al fuego eterno, preparado para el Diablo y para sus ángeles (las naciones que obstaculizaron o trataron de dañar a Israel durante la Gran Tribulación):      42   Porque Yo tuve hambre, y no Me disteis de comer:  Yo tuve sed, y no Me disteis de beber:      43   Yo fui forastero, y no Me recogisteis:  desnudo, y no Me cubristeis:  enfermo, y en la cárcel, y no Me visitasteis.      44   Entonces también ellos Le responderán, diciendo, Señor, ¿cuándo Te vimos hambriento, o sediento, o forastero, o desnudo, o enfermo, o en la cárcel, y no Te servimos?      45   Entonces les responderá, diciendo, De cierto os digo, Que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos pequeñitos, a Mí no lo hicisteis (bendecir al que pertenece a Dios, es bendecir a Dios; dañar al que pertenece a Dios, es dañar a Dios; vemos aquí los resultados de tal acción).      46   E irán éstos al tormento eterno:  y los justos a la vida eterna (todo esto pasará pronto después de la Segunda Venida; los líderes de las naciones que trataron de ayudar al Anticristo contra Israel, durante la Gran Tribulación, serán indudablemente ejecutados, y en consecuencia morirán eternamente perdidos; en cambio, darán a los líderes de las naciones que trataron de ayudar a Israel en aquel entonces, una oportunidad de aceptar a Cristo como Salvador, que ellos sin duda lo van a hacer y, por lo tanto, serán dados “vida eterna”). CAPÍTULO 26(33 d.C.)EL COMPLOT DE MATARA JESÚS Y ACONTECIÓ que, como hubo acabado Jesús todas estas palabras, Él dijo a Sus Discípulos (concluyó Su enseñanza pública, aunque otros discursos fueron dados a los Discípulos sólo [Jn. 13:31; 17:26]),        2   Sabéis que dentro de dos días se celebra la Fiesta de la Pascua, y el Hijo del Hombre es entregado para ser Crucificado (el Espíritu Santo reveló a Cristo el hecho de que Judas lo engañaría).        3   Entonces los Principales Sacerdotes, y los Escribas, y los Ancianos del pueblo (posiblemente otros miembros del Sanedrín), se juntaron al Atrio del Sumo Sacerdote, el cual se llamaba Caifás (estos hombres conspiraron para matar a Cristo, como si fueran a matar a una bestia salvaje; Caifás se suicidó aproximadamente dos años más tarde),        4   Y tuvieron consejo (el tema de su conversación fue el delito más diabólico que jamás se haya concebido en los corazones de los hombres malvados) para prender por engaño (ellos no podían hacerlo abiertamente, entonces ellos conspiraron para hacerlo en secreto) a Jesús, y matarle (¡sus acciones causarían la destrucción de su Nación, y de una manera tan sangrienta que es imposible describirla!).        5   Y decían, No en el Día de la Fiesta (debiera traducirse, “no durante la Fiesta”), para que no se haga alboroto en el pueblo (mucha gente del pueblo amaban a Cristo). MARÍA DE BETANIAUNGE A JESÚS        6   Y estando Jesús en Betania, en casa de Simón el leproso (algunos creen que Marta era la esposa de Simón el leproso, por lo tanto, Lázaro y María eran cuñados de Simón),        7   Vino a Él una mujer (María [Jn. 12:3]), teniendo un vaso de alabastro de ungüento de gran precio (un valor cerca de casi doce mil dólares en la moneda actual), y lo derramó sobre la Cabeza de Él, estando sentado a la mesa (ungirlo mientras que Él estaba vivo, demostró que ella creyó en Su Resurrección; aparentemente, ella era la única quien lo creyó; hubo sólo un ungimiento).        8   Lo cual viendo Sus Discípulos, se enojaron (Judas provocó esta queja [Jn. 12:4]), diciendo, ¿Por qué se pierde esto?        9   Porque esto se podía vender por gran precio, y darse a los pobres (Judas dijo esto [Jn. 12:4] sus motivos eran probablemente robarse el dinero [Jn. 12:6]).      10   Y entendiéndolo Jesús, les dijo, ¿Por qué dais pena a esta mujer?  Pues ha hecho conmigo buena obra (corresponde a Su Muerte en el Calvario).      11   Porque siempre tendréis a los pobres con vosotros; mas a Mí no siempre Me tendréis (Él indicó que Su Cuerpo humano fue quitado del contacto y de la vista de los hombres y está ahora mismo en el Cielo).      12   Porque echando este ungüento sobre Mi Cuerpo, para sepultarme lo ha hecho (normalmente se hacía  después de la muerte, pero María creyó que Él resucitaría de entre los muertos).      13   De cierto os digo, Que dondequiera que este Evangelio fuere predicado en todo el mundo, también será dicho para memoria de ella, lo que ésta ha hecho (los oponentes de la inspiración niegan el hecho de la predicción; pero ellos no pueden negar el hecho de esta Profecía; fue declarada hace casi dos mil años, y ha sido cumplida incalculables veces). LA TRAICIÓN      14   Entonces uno de los Doce, que se llamaba Judas Iscariote, fue a los Principales Sacerdotes,      15   Y les dijo, ¿Qué me queréis dar, y yo os lo entregaré?  Y ellos le señalaron treinta piezas de plata (era el precio de un esclavo [Éx. 21:32]; también, fue predicho cientos de años antes de que Jesús fuera vendido por treinta piezas de plata [Zac. 11:13]).      16   Y desde entonces buscaba oportunidad para entregarle. LA PREPARACIÓN PARALA PASCUA       17   Y el primer día de la Fiesta de los Panes Sin Levadura (indicaba que el día se acercaba, que era el Jueves; el día que la pregunta siguiente se hizo era el Martes) vinieron los Discípulos a Jesús, diciéndole, ¿Dónde quieres que aderecemos para Ti para comer la Pascua? (Jesús comería la Pascua un día antes.  De hecho, Él era la Pascua, con Su Muerte cumpliendo aproximadamente mil quinientos años de este ritual.)     18   Y Él dijo, Id a la ciudad (Él se dirigió a Jerusalén, ya que se encontraba en Betania) a cierto hombre (quién era el hombre no se sabe; algunos piensan que él era el padre de Juan Marcos, quien escribió el Evangelio de Marcos), y decidle, El Maestro dice, Mi tiempo está cerca (la declaración que lleva consigo el sentido de las edades); en tu casa haré la Pascua con Mis Discípulos (¡qué honor para aquella familia y aquella casa!).      19   Y los Discípulos hicieron como Jesús les mandó, y aderezaron la Pascua (se refiere a la última Pascua que jamás será ofrecida otra vez, ¡por lo menos la que Dios reconocería!). LA ÚLTIMA PASCUA      20   Y cuando fue la tarde del día, Él se sentó a la mesa con los Doce (era probablemente a las 6:00 p.m. el Martes por la noche; pero por el cálculo Judío de aquel entonces, esto habría sido la primera hora del nuevo día del Miércoles; su nuevo día siempre comenzaba con la puesta del sol, en lugar de la medianoche como es ahora para nosotros).      21   Y mientras comían ellos, dijo, De cierto os digo, que uno de vosotros Me ha de entregar (presenta a Cristo dando a Judas una última oportunidad de Arrepentimiento antes del acto final; de hecho, Cristo hizo varios esfuerzos como éste con respecto a Judas).      22   Y entristecidos ellos (todos los Discípulos) en gran manera, comenzó cada uno de ellos a decirle, ¿Soy yo, Señor? (Se dieron cuenta de la importancia de estas palabras, pero parece que ninguno, al menos en este tiempo, sospechó de Judas.)     23   Entonces Él respondiendo dijo, El que mete la mano conmigo en el plato, ése Me ha de entregar (fue dicho a todos los Discípulos, ya que todos habían metido su trozo de pan en el plato; por lo tanto, la información no revelaba mucho).      24   A la verdad el Hijo del Hombre va, como está escrito de Él (se refiere a todo lo que los Profetas habían dicho acerca de este momento):  ¡mas ­ay de aquel hombre por quien el Hijo del Hombre es entregado! bueno le fuera a tal hombre no haber nacido (indica la consecuencia eterna de la acción de Judas, así como todos aquéllos que rechazan a Cristo).      25   Entonces respondiendo Judas, que Le entregaba, dijo, ¿Soy yo, Maestro?  Le dijo, Tú lo has dicho (la respuesta del Señor era evidentemente tan discreta que los demás no oyeron). LA CENA DEL SEÑORINSTITUIDA      26   Y comiendo ellos, tomó Jesús el pan, y lo bendijo, y lo partió, y dio a Sus Discípulos, y dijo, Tomad, comed; esto es Mi Cuerpo (era el símbolo de lo que Él haría y llegaría a ser; Él era “el pan” y en consecuencia, “bendijo,” asimismo, Su Cuerpo fue “quebrantado” en el Calvario; también, Él “dio” los resultados de esta acción en el Calvario al mundo, para todos los que creen [Jn. 3:16]).      27   Y tomando el vaso, y hechas las gracias, les dio, diciendo, Bebed de el todos (el vaso tiene la intención de cumplir como símbolo de Su Sangre derramada en el Calvario);      28   Porque esto es Mi Sangre del Nuevo Pacto (el Nuevo Convenio), la cual es derramada por muchos para remisión de los pecados (Su Muerte en el Calvario cancelaría para siempre la deuda del pecado, y para toda la humanidad, al menos para todos los que creen [Jn. 1:29]; como es obvio, la Cena del Señor siempre dirige al Creyente a la Cruz).      29   Y os digo, Que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día, cuando lo tengo que beber de nuevo con vosotros en el Reino de mi Padre (se refiere a la Edad del Reino venidero).      30   Y habiendo cantado el himno, salieron al Monte de los Olivos (se refiere a Salmos 115 y 118). JESÚS PREDICE LANEGACIÓN DE PEDRO      31   Entonces Jesús les dice, Todos vosotros seréis escandalizados en Mí esta noche (todos ellos Lo abandonarían, pero Él nunca los abandonaría):  porque escrito está, Heriré al Pastor, y las ovejas del rebaño serán dispersas (Zac. 13:7).      32   Mas después que haya resucitado, iré delante de vosotros a Galilea (parecía que ninguno creyó lo que Él dijo).      33   Y respondiendo Pedro le dijo, Aunque todos sean escandalizados en Ti, yo nunca seré escandalizado (¡el orgullo jactancioso!).      34   Jesús le dice, De cierto te digo, Que esta noche, antes que el gallo cante, Me negarás tres veces.      35   Le dijo Pedro, Aunque me sea necesario morir contigo, no Te negaré.  Y todos los Discípulos dijeron lo mismo (todos hicieron afirmaciones jactanciosas). JESÚS EN EL JARDÍN      36   Entonces llegó Jesús con ellos a un lugar que se llama Getsemaní (justo en frente del Valle Kidrón de Jerusalén, aproximadamente ciento ochenta y tres metros [200 yardas] de la muralla de la ciudad), y dice a Sus Discípulos, Sentaos aquí, hasta que vaya allí y ore.      37   Y tomando a Pedro, y a los dos hijos de Zebedeo (Santiago y Juan), comenzó a entristecerse y a angustiarse en gran manera (enorme tensión y presión).      38   Entonces Jesús les dice, Mi Alma está muy triste hasta la muerte (significa que Él, como Hombre, no podía haberlo aguantado, sino fuera por la fuerza Angelical agregada [Luc. 22:43-44]):  quedaos aquí, y velad conmigo (Él necesitó la presencia de ellos, aunque resultaría de poco consuelo).      39   Y yéndose un poco más adelante (más que físico, la distancia que Él pasó en agonía y oración en este tiempo, ningún ser humano podría seguir), se postró sobre Su Rostro, orando (Él lo hizo repetidamente, que quiere decir que Él caía al suelo, se esforzaba para levantarse y luego caía otra vez), y diciendo, Padre Mío, si es posible, pase de Mí esta copa (esta “copa” era triple:  llevaba la penalidad del pecado de la humanidad, la separación del Padre y la muerte):  empero no como Yo quiero, sino como Tú (declara la Voluntad Divina como la expresión de la Justicia Divina y el Amor, que limita el ejercicio del Poder Divino y, por lo tanto, suministra el control necesario a las expectativas que por otra parte podrían surgir de la creencia en la Omnipotencia).      40   Y vino a Sus Discípulos, y los halló durmiendo (que demuestra el hecho de que ellos no se daban cuenta del peligro severo para el cual ellos no estaban preparados), y dijo a Pedro (evidentemente despertándole), ¿Así no habéis podido velar Conmigo una hora?      41   Velad y orad, para que no entréis en tentación (una advertencia de la tentación que ellos estuvieron a punto de ceder — la tentación de abandonarlo):  el espíritu (espíritu del hombre) a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil (esta batalla puede ganarse sólo por nuestra Fe depositada exclusivamente en Cristo y Su Cruz, que entonces le da al Espíritu Santo la libertad de acción para obrar en nuestras vidas [Rom. 6:3-14; 8:1-2, 11]).      42   Otra vez fue por segunda vez, y oró diciendo, Padre Mío, si no puede esta copa pasar de Mí sin que Yo lo beba, hágase Tu Voluntad (una entrega total a la Voluntad de Dios).      43   Y vino y los halló otra vez durmiendo:  porque los ojos de ellos estaban cargados de sueño (el Amor está siempre listo para perdonar la debilidad, por ejemplo, lo avanzado de la hora, y el hecho de que ellos dormían a causa de la tristeza [Luc. 22:45]).      44   Y dejándolos se fue de nuevo, y oró tercera vez, diciendo las mismas palabras (a veces debemos orar las mismas palabras una y otra vez).      45   Entonces vino a Sus Discípulos, y les dijo, Dormid ya, y descansad (puede ser traducido, “¿duermen ustedes todavía, siguen tomando su descanso?”):  he aquí, ha llegado la hora, y el Hijo del Hombre es entregado en manos de pecadores (se refiere a Judas, quien entra ahora mismo en el Jardín con la guardia del Templo y otros a fin de arrestar a Cristo).      46   Levantaos, vamos:  he aquí, ha llegado el que Me ha entregado (el Espíritu Santo Le había dicho exactamente lo que estaba pasando, y cuándo pasaría). LA TRAICIÓN Y ARRESTODE JESÚS      47   Y hablando aún Él, he aquí, Judas, uno de los Doce, vino (fue dado de esta manera por el Espíritu Santo a fin de acrecentar su culpa.  Jamás en la historia humana se había realizado un acto tan pérfido contra Alguien tan bueno, amable y cortés), y con él mucha gente con espadas y con palos (la guardia del Templo y algunos soldados Romanos), de parte de los Principales Sacerdotes, y de los Ancianos del pueblo (la Iglesia ha matado siempre al Señor, en el Nombre del Señor).      48   Y el que Le entregaba les había dado señal, diciendo, Al Que yo besare, Aquél es:  prendedle (se refiere al momento más despreciable y traicionero en la historia humana).      49   Y luego que llegó a Jesús, dijo, Salve, Maestro; y Le besó (Sal. 55:21).      50   Y Jesús le dijo, Amigo (le dijo en bondad y no con sarcasmo), ¿a qué vienes?  (Pudiera traducirse, “hagan lo que ustedes han venido a hacer.”)  Entonces llegaron, y echaron mano a Jesús, y Le prendieron (indica el comienzo de la acción de los corazones crueles de los líderes religiosos de Israel; ellos odiaban a Cristo, y habrían hecho esto mucho más pronto, si la misma oportunidad se hubiera presentado).      51   Y, he aquí, uno de los que estaban con Jesús extendiendo la mano, sacó su espada, e hiriendo a un siervo del Sumo Sacerdote, le quitó la oreja (Juan dijo que éste era Simón Pedro; también, el nombre del siervo es Malco; a propósito, Jesús curó el oído del hombre, que fue Su último Milagro antes de Su Muerte).      52   Entonces Jesús le dice (a Pedro), Vuelve tu espada a su lugar (el Magistrado a quien Dios le da una espada, es responsable de usarla contra los malhechores; es “su lugar” [Rom. 13:4]):  porque todos los que tomaren espada, a espada perecerán (la espada no tiene lugar alguno en la propagación del Evangelio).      53   ¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a Mi Padre, y Él Me daría más de doce legiones de Ángeles? (Setenta y dos mil Ángeles.)     54   ¿Cómo, pues, se cumplirían Las Escrituras, que así conviene que sea hecho? (La palabra “conviene” afirma la Inspiración Divina de Las Escrituras; porque si ellas hubieran sido compuestas por los hombres no habría necesidad alguna que obligara su cumplimiento.)     55   En aquella hora dijo Jesús a las multitudes (se cree que habían  aproximadamente seiscientos hombres), ¿Como a ladrón habéis salido con espadas y con palos a prenderme?  Cada día me sentaba con vosotros enseñando en el Templo, y no Me prendisteis (Jesús indicó el hecho de que ellos no Lo arrestaron en el Templo, porque temieron a la gente).      56   Mas todo esto se hace (pudiera traducirse, “todo esto se ha cumplido”), para que se cumplan Las Escrituras de los Profetas (por conocimiento previo, el Espíritu Santo predijo esto hace muchos siglos antes [Gén. 3:15; 49:10; Isa. 7:14; cap. 53; Zac. 11:12]  Las Escrituras eran siempre el fundamento de todo lo que fue hecho, y deberían de ser lo mismo actualmente).  Entonces todos los Discípulos huyeron, dejándole (se cumplió lo que fue escrito [Zac. 13:7]). EL JUICIO      57   Y los que prendieron a Jesús Le llevaron a Caifás el Sumo Sacerdote (Mateo omite el relato de Jesús en que fue conducido primero ante Anás, el Sumo Sacerdote anterior, como está registrado en Jn. 18:13, 19-24), donde los Escribas y los Ancianos estaban juntos (indica el palacio o el tribunal del Sumo Sacerdote).      58   Mas Pedro Le seguía de lejos (presenta al Apóstol que retrocede a Cristo de Quien él había huido al principio; sin duda, está avergonzado de sus acciones, y está ahora en un dilema, tímidamente sigue la ruta que lleva a Jesús al palacio) hasta el Atrio del Sumo Sacerdote; y entrando dentro, se estaba sentado con los criados, para ver el fin.      59   Y los Principales Sacerdotes, y los Ancianos, y todo el consejo, buscaban falso testimonio (no se preocuparon si el testimonio era verdadero o falso) contra Jesús, para entregarle a la muerte (fueron los líderes religiosos de Israel);      60   Y no lo hallaron (no encontraron a nadie que colaborara el uno con el otro):  aunque muchos testigos falsos se llegaban, aún no lo hallaron.  Más tarde vinieron dos testigos falsos (éstos se aprovecharon de una declaración hecha por Cristo, y la tergiversaron del contexto),      61   Que dijeron, Este hombre (“hombre” fue insertado por los traductores y no estaba en el Texto original; el acusador puede que haya apuntado a Cristo con el dedo, refiriéndose a Él desdeñosamente, como “¡Éste!”) dijo, Puedo derribar el Templo de Dios, y en tres días reedificarlo (es una distorsión de lo que Él realmente dijo; Jesús realmente había dicho, “derribar este Templo [hablando de Su Cuerpo físico] y en tres días lo levantaré” [Jn. 2:19]).      62   Y levantándose el Sumo Sacerdote (Caifás), Le dijo, ¿No respondes nada? (Presenta a Cristo que no contesta a Sus acusadores ni una palabra.) ¿qué testifican éstos contra ti?      63   Mas Jesús callaba (cumplió La Escritura, “Angustiado Él, y afligido, aún así Él no abrió Su Boca” [Isa. 53:7]).  Respondiendo el Sumo Sacerdote, Le dijo, Te conjuro por el Dios Viviente, que nos digas si eres Tú el Cristo, el Hijo de Dios.      64   Jesús le dijo, Tú lo has dicho (presenta a Cristo que da una afirmación directa, con Marcos lo dice aun más claro, “Yo soy” [Marc. 14:62]):  y aun os digo (habría sido mejor traducido, “pero además os digo”), Que desde ahora habéis de ver al Hijo del Hombre (representaba a Sí Mismo) sentado a la Diestra de la potencia de Dios (realmente habla del Juicio del Gran Trono Blanco; ellos Lo juzgan ahora; Él los juzgará en aquel por venir), y que viene en las nubes del Cielo (la Segunda Venida).      65   Entonces el Sumo Sacerdote rasgó sus vestidos (rasgó el mantón tirado encima del hombro, para indicar  el horror supuesto de que Jesús se refería a Sí Mismo como el Hijo de Dios), diciendo, Él ha blasfemado (significando que Él se había hecho Uno con Dios); ¿qué más necesidad tenemos de testigos? (Quiere decir que ellos podían deshacerse de todos los mentirosos.)  He aquí, ahora habéis oído Su blasfemia (el Sanedrín entero había oído Su declaración; pero Él no blasfemó; Él dijo la verdad).      66   ¿Qué os parece? (Fue dicho por Caifás al Sanedrín, que era formado de setenta y un miembros, si todos estaban presentes.)  Y respondiendo ellos dijeron, Él es culpable de muerte (¡cuando Lo condenaron a muerte, condenaron a ellos mismos también!).      67   Entonces (se refiere a la “buena presa” en el vernáculo moderno) Le escupieron en Su Rostro (se consideraba en aquel entonces el mayor insulto que se le podría dar a una persona), y Le dieron de bofetadas (Lo golpearon con el puño, probablemente por los guardias del Templo, pero indudablemente también por algunos miembros del Sanedrín); y otros Le herían dándole puñetazos (debiera traducirse, “Lo golpearon con varas”; el Profeta había dicho, “muchos se asombraron de Ti; Su Rostro fue tan desfigurado más que el de cualquier hombre, y Su aspecto más que el de los hijos de los hombres” [Isa. 52:14]),       68   Diciendo, Profetízanos (Jesús acababa de hacer esto [v. 64]), Tú Cristo (¡las palabras fueron dichas desdeñosamente! Cristo quiere decir “el Ungido,” y revela que es el Mesías; se burlaban de Sus afirmaciones, y en consecuencia, ridiculizaban la Unción del Espíritu Santo sobre Él; ellos estaban haciendo lo que ellos Lo habían acusado de hacer — blasfemar), ¿quién es el que Te ha herido? (Marcos y Lucas dijeron que ellos Le vendaron los Ojos [14:65; 22:64].) LA NEGACIÓN DE PEDRO      69   Y Pedro estaba sentado fuera en el atrio (la manera como el atrio fue construido, Pedro podía ver a Cristo y Cristo podía ver a Pedro [Luc. 22:61]):  y se llegó a él una criada (probablemente se refiere a la muchacha que vigilaba la puerta, que daba entrada al atrio del tribunal), diciendo, Y tú con Jesús el Galileo estabas (con sarcasmo).      70   Mas él negó delante de todos (primera negación, hecho delante de una cantidad de gente que está al lado de la muchacha), diciendo, No sé lo que dices.      71   Y saliendo él a la puerta (aparentemente trataba de huir de aquéllos que acababan de señalarlo), le vio otra, y dijo a los que estaban allí, También éste estaba con Jesús Nazareno (también, con sarcasmo).      72   Y negó otra vez con juramento (cuál era el juramento, no lo sabemos), No conozco al hombre (él afirma que ni siquiera sabe Su Nombre).      73   Y un poco después (representa según Lucas 22:59, aproximadamente una hora de tiempo) llegaron los que estaban por allí, y dijeron a Pedro, Verdaderamente también tú eres de ellos; porque aun tu manera de hablar te descubre (él era Galileo, al igual que todos los Discípulos, a excepción de Judas).      74   Entonces comenzó a hacer imprecaciones, y a jurar (no es blasfemia, sino más bien prestar un juramento solemne como lo hacen los hombres en un Tribunal de Justicia, y luego pedirle a Dios que lo maldijera si el juramento era falso; esto era un pecado de magnitud y profundidad espantosa), diciendo, No conozco al hombre (quiere decir que él juró en el Nombre de Dios que él no conocía a Cristo).  Y el gallo (ave gallinácea) cantó luego.      75   Y se acordó Pedro de las palabras de Jesús, cual le dijo, Antes que cante el gallo, me negarás tres veces (v. 34).  Y saliéndose fuera, lloró amargamente (la tradición dice que por el resto de su vida, Pedro no podía oír el canto de gallo sin caer en rodillas y llorar). Capítulo 27(33 d.C.)JESÚS ENVIADO A PILATO Y VENIDA la mañana (se refiere a la mañana del día Miércoles; Crucificarían a Jesús en unas cuantas horas; ¡No lo crucificaron el Viernes Santo como algunos afirman!), entraron en consejo todos los Principales Sacerdotes y los Ancianos del pueblo contra Jesús para entregarle a muerte (la sesión de la mañana era la del Sanedrín entero; seguida por la reunión no oficial en la casa del Sumo Sacerdote [26:57]).        2   Y cuando ellos Le ataron, ellos Lo llevaron (se refiere a Sus Manos atadas detrás de Su Espalda con una cuerda), y Le entregaron a Poncio Pilato el gobernador (ocupó este oficio durante aproximadamente diez años, al término de este tiempo él fue sacado de su puesto por motivo de crueldad y extorsión, y desterrado a Vienne en la Galia, donde él se suicidó). JUDAS SE SUICIDA        3   Entonces Judas, el que Le había entregado, viendo que era condenado (se refiere a lo que los líderes religiosos Le habían hecho a Jesús y su tratamiento brutal hacia Él; de hecho, él probablemente vio a Jesús, y se puso enfermo de lo que vio), devolvió arrepentido (en el Griego, quiere decir tener un remordimiento profundo por consecuencia del pecado, pero no sentir un pesar profundo a causa de ello; esta palabra nunca se usa para el Arrepentimiento genuino a Dios) las treinta piezas de plata (el precio que le habían dado) a los Principales Sacerdotes y a los Ancianos (se refiere al dinero sucio con sangre, y a los líderes religiosos con sangre en sus manos),        4   Diciendo, Yo he pecado (indica que confesaba este pecado al hombre, a un hombre malvado, pero no a Dios) entregando la Sangre inocente (“la” enfatiza que la Sangre de Cristo es la única Sangre verdaderamente inocente que jamás haya existido).  Mas ellos dijeron, ¿Qué se nos da a nosotros?  Vieras lo tú (¡sabían que Jesús era inocente, pero no les importaba!).        5   Y arrojando las piezas de plata en el Templo (demuestra que arrojaba los siclos en el suelo de mármol), se partió, y fue y se ahorcó (él probablemente se ahorcó con su propia faja, que fue ceñida alrededor de su cintura; la tradición dice que la rama se rompió del árbol al cual la faja fue atada, y él se cayó pesadamente a las rocas abajo, donde un carro pasaba, sin poder detenerse, lo aplastó y lo desentrañó).        6   Y los Principales Sacerdotes tomando las piezas de plata (¡representa el dinero sucio con sangre ahora en sus manos donde debía haber estado todo el tiempo!), dijeron, No es lícito echarlas en el tesoro de los dones, porque es precio de sangre (¡es irónico! amordazaban a un mosquito y tragaban un camello).        7   Mas ellos (el Sanedrín) tomaron consejo (la religión institucionalizada se opuso a Cristo a partir del comienzo mismo de Su Ministerio; ¡esto todavía se hace!), compraron con ellas (las treinta piezas de plata) el campo del alfarero, por sepultura de los extranjeros (Gentiles — un lugar al sur de Jerusalén, al otro lado del Valle de Hinom).        8   Por lo cual fue llamado aquel campo, Campo de sangre, hasta el día de hoy (¡no fue el nombre que se le dio los líderes religiosos de Israel, sino otros! hasta a mediados de los años 1800, todavía era usado para este fin, el entierro de los muertos no honrados de Jerusalén).        9   Entonces se cumplió lo que fue dicho por el Profeta Jeremías (aunque Las Escrituras no lo dicen, probablemente esto fue dicho primero por Jeremías, y hecho por el Espíritu Santo, pero no fue anotado; fue repetido entonces y registrado por aquel mismo Espíritu en Zac. 11:12-13 o tal vez un copista hizo un error cuando lo copiaba del texto original; ningún texto original permanece), que dijo, Y tomaron las treinta piezas de plata, precio del apreciado, que fue apreciado por los Hijos de Israel (era el precio de un esclavo; es dado de esta manera por el Espíritu Santo a fin de poner énfasis en el hecho de que este era el precio o el valor que Israel Le dio a su Mesías);      10   Y las dieron (treinta piezas de plata) para el campo del alfarero, como Me ordenó el Señor (Le ordenó al Mesías; ¿sabían los líderes religiosos de Israel acerca de esta Profecía?). JESÚS ANTE PILATO      11   Y Jesús estuvo delante del gobernador (se refiere a Poncio Pilato):  y el gobernador Le preguntó, diciendo, ¿Eres Tú el Rey de los Judíos? (En realidad, Joaquín, quien reinó aproximadamente seiscientos años antes, fue el último Rey reconocido por Dios que se sentó en el Trono de Judá [II Crón. 36:9-10].)  Y Jesús le dijo:  Tú lo dices (en efecto, dice, “Soy el Rey de los Judíos”; por lo que está registrado, esta es la primera vez que Jesús había hecho tal afirmación; Juan añadió más de la respuesta de Cristo, con el refrán de Jesús, “Mi Reino no es de este mundo” [Jn. 18:36]; en consecuencia, Pilato sabía que Sus afirmaciones eran espirituales y, por lo tanto, no de este mundo).     12   Y siendo acusado por los Principales Sacerdotes, y por los Ancianos, nada respondió (Él no se defendería ante la gente que no se preocupaba para nada por la verdad).      13   Pilato entonces Le dice, ¿No oyes cuántas cosas testifican contra Ti? (Pilato estaba confundido en cuanto al motivo por el cual Jesús no se defendió contra estas acusaciones.)     14   Y no le respondió ni una palabra (cumpliendo Isaías 53:7); de tal manera que el gobernador se maravillaba mucho (Pilato quedó asombrado que Jesús no se defendiera en absoluto contra estas acusaciones, viendo que éstas podrían conducirle a Su Muerte). JESÚS CONDENADO;BARRABÁS SOLTADO      15   Y en el Día de la Fiesta (la Pascua) acostumbraba (tenía una costumbre) el gobernador soltar al pueblo un preso, cual quisiesen (en otras palabras, el pueblo podría elegir, y el que era elegido iba a ser puesto en libertad; Pilato creía que había encontrado una salida a su dilema; él sabía que Jesús era inocente).      16   Y tenían entonces un preso famoso (debiera traducirse “notorio”) que se llamaba Barrabás (Marcos dijo que Barrabás era un asesino y había encabezado una insurrección contra la autoridad Romana [Marc. 15:7]).      17   Y juntos ellos (Pilato y Jesús estaban parados en el pórtico del pasillo, ante la gente abajo), Pilato les dijo, ¿Cuál queréis que os suelte? ¿a Barrabás o a Jesús que se dice ser el Cristo? (En algunos manuscritos, Barrabás se menciona “Jesús Barrabás.”  Entonces la gente fue confrontada con una opción, “a Jesús Barrabás, el asesino,” o “a Jesucristo, el Dador de la Vida Eterna.”)     18   Porque sabía que por envidia Le habían entregado (envidiaba el respeto que la gente le daba a Él, y Sus Milagros).     19   Y estando él sentado en el tribunal (una silla sobre una plataforma levantada delante del pretorio), su mujer envió a él, diciendo, No tengas nada que ver con aquel Justo:  porque hoy he padecido muchas cosas en sueños por causa de Él (su nombre era Claudia — otro nombre Procula; la tradición dice que ella al final se convirtió en Cristiana; cuál era su sueño, el registro no lo dice; sin embargo, en toda la historia de los sufrimientos de Cristo esta penúltima semana antes de Su Muerte, ella, una Gentil fue la única, parece, quien Le habló con amabilidad).      20   Mas los Principales Sacerdotes y los Ancianos persuadieron al pueblo que pidiese a Barrabás (pidió la liberación de Barrabás el asesino; en consecuencia, los asesinos les han gobernado desde aquel entonces hasta ahora, hasta hoy en día, en vista de los bombardeos en Israel), y que Jesús fuese destruido (que se diera muerte a Jesús).      21   Y respondiendo el gobernador les dijo, ¿Cuál de los dos queréis que os suelte? (No expone ninguna alternativa sino a Jesús o a Barrabás.)  Y ellos dijeron, A Barrabás.      22   Pilato les dijo, ¿Qué pues haré de Jesús que se dice ser el Cristo? (La pregunta de mayor importancia que jamás se haya hecho.  La respuesta a ella decide el destino eterno del alma humana.)  Le dijeron todos, Sea crucificado (especificaron “crucifixión,” porque tal muerte causaría que toda la gente, ellos pensaron, le daría la espalda a Él; la Ley de Moisés condenaba a alguien colgado en un árbol como maldecido por Dios [Deut. 21:23]).      23   Y el gobernador les dijo, Pues ¿qué mal ha hecho? (Él no había hecho mal alguno. ¡Él era perfecto! Él nunca había pecado.)   Mas ellos gritaban más, diciendo, Sea crucificado (declara que no ofrecieron ninguna respuesta a la pregunta de Pilato, porque ellos no tenían respuesta alguna; mientras que el sol de mañana comenzaba a rayarse sobre el Monte de los Olivos, éste alboreará sobre un día de infamia que el mundo jamás había visto antes ni desde aquel entonces).      24   Y viendo Pilato que nada adelantaba, antes se hacía más alboroto (tenía miedo que si él no cedía ante sus demandas, un disturbio podría ocurrir, y él entonces acusado ante Roma de rehusar de castigar a un pretendiente al Trono Judío), tomando agua, se lavó las manos delante del pueblo (por este acto, él procuró limpiarse de la culpa, y echarle la culpa a la gente, como si la administración de Justicia residiera en ellos y no con él), diciendo, Inocente soy yo de la Sangre de este Justo:  los culpables sois vosotros (¡por el hecho de que él estaba diciéndole aquí, no quería decir que era cierto! él no tenía la valentía para hacer lo que era correcto; no se puede tomar una posición neutral con respecto a Cristo).      25   Y respondiendo todo el pueblo, dijo, Su Sangre sea sobre nosotros, y sobre nuestros hijos (la maldición que se invocaron sobre ellos y sobre sus hijos pesa sobre ellos todavía, era y es una maldición de horror espantosa y de sufrimiento).      26   Entonces les soltó a Barrabás (expresa la selección de la gente):  y él (Pilato) habiendo azotado a Jesús (un castigo tan horrible, que a veces causaba la muerte de la víctima antes que el acto de la crucifixión se emprendiera [Isa. 50:6]), Le entregó para ser crucificado (Isa., cap. 53). JESÚS CORONADODE ESPINAS       27   Entonces los soldados (soldados Romanos) del gobernador llevaron a Jesús al pretorio, y juntaron a Él toda la cohorte (aproximadamente doscientos hombres, que era la tercera parte de una “cohorte”).      28   Y desnudándole (se refiere a Su Manto, no se refería a la ropa interior), Le echaron encima un manto de escarlata (una capa bien gastada de un oficial o una ropa desechada de la guardarropa de Herodes).      29   Y pusieron sobre Su Cabeza (la palabra Griega por “corona” es “stéfanos,” y quiere decir “una corona de victoria”; aunque tenía la intención para avergonzar y burlar, con esta corona de espinas, el Señor demostró la victoria de la Cruz y de su certidumbre, incluso antes de que Jesús realmente muriera) una corona tejida de espinas (llamado “espinas del vencedor” y las cuáles crecían hasta seis pulgadas de longitud), y una caña en Su Mano Derecha:  e hincando la rodilla delante de Él, Le burlaban, diciendo, ­¡Salve, Rey de los Judíos! (En el Juicio del Gran Trono Blanco venidero, estos mismos soldados volverán a estar delante de Cristo, y volverán a postrarse a Él.  Pero esta vez, no será en tono burlón.)     30   Y escupiendo en Él, tomaron la caña, y Le herían en la Cabeza (metiéndole las espinas a lo más profundo, que sin lugar a dudas causó que Su Cabeza se hinchara).      31   Y después que Le hubieron escarnecido, Le desnudaron el manto, y Le vistieron de Sus Vestidos, y Le llevaron para crucificarle (se supone que la crucifixión fue inventada por Semíramis, la Reina de Nimrod, quien fundó el sistema Babilónico de misterios).      32   Y saliendo (en el camino al Calvario), hallaron a un Cireneo, que se llamaba Simón (Alejandro y Rufo eran los hijos de Simón [Marc. 15:21; Rom. 16:13]):  a éste obligaron para que llevase Su Cruz (no era la Cruz entera, sino probablemente el “patíbulum,” o la barra cruzada; esto pesaba no menos de cien libras; en Su condición debilitada, Jesús no podía aguantar aquella carga). LA CRUCIFIXIÓN      33   Y cuando llegaron al lugar que se llamaba Gólgota, que es dicho, El lugar de la calavera (la tradición dice que aquí enterraron a Adán, y que su cráneo fue encontrado aquí),      34   Le dieron a beber vinagre mezclado con hiel:  y gustando, no quiso beberlo (era una poción estupefaciente, dada para ayudar a aliviar los sufrimientos; Cristo lo rechazó).      35   Y después que Le hubieron crucificado, repartieron Sus Vestidos (era su “pago adicional” por haber servido en este deber horroroso), echando suertes (echaron pajas por la ropa, por así decirlo):  para que se cumpliese lo que fue dicho por el Profeta, Se repartieron Mis Vestidos, y sobre Mi Ropa echaron suertes (Sal. 22:18).      36   Y sentados Le guardaban allí (se aseguraron de que los amigos no vinieran y bajaran al Condenado, antes de que Él muriera);      37   Y pusieron sobre Su Cabeza su acusación escrita (ésta correspondía al crimen por el cual el acusado fue condenado), ESTE ES JESÚS EL REY DE LOS JUDÍOS (se dice que esto fue escrito en tres idiomas, el Hebreo, el Griego y el Latín; ellos imprimieron esto como mofa, pero tales palabras jamás fueran más ciertas).      38   Entonces crucificaron con Él (Isa. 53:12) dos ladrones, uno a la Derecha, y otro a la Izquierda.      39   Y los que pasaban Le decían injurias, meneando sus cabezas (en su mayor parte, éstos eran los líderes religiosos de Israel [Sal. 109:25]),      40   Y diciendo, Tú, El Que derribas el Templo, y en tres días lo reedificas (¡Jesús nunca dijo esto!  Él sí dijo, que Su Cuerpo físico sería destruido, y en tres días Él resucitaría, que es exactamente lo que pasó), sálvate a Ti Mismo (Él no vino para salvarse a Sí Mismo, sino más bien para salvar a otros):  si eres Hijo de Dios, desciende de la Cruz (si Él hubiera bajado de la Cruz, nadie jamás se hubiera salvado, y aquéllos en la prisión del Paraíso, hubieran permanecido allí para siempre).      41   De esta manera también los Principales Sacerdotes, escarneciéndolo con los Escribas y los Ancianos, decían (¡así es cómo obra la religión!),      42   Él salvó a otros (lo que Él hizo, pero estos “otros” no incluye a estos líderes religiosos, porque ellos no Lo aceptarían); a Sí Mismo no puede salvar (la realidad es que Él Mismo no se salvará).  Si es el Rey de Israel, descienda ahora de la Cruz, y creeremos en Él (¡los blasfemos son también mentirosos!).      43   Confió en Dios (Sal. 22:8); líbrele ahora si le quiere (no Lo querían, pero sí Dios Lo quería):  porque ha dicho, Soy Hijo de Dios (¡representa exactamente lo que Él dijo!).      44   Lo mismo también, Le injuriaban los ladrones que estaban crucificados con Él (ambos lo hicieron al principio, pero un poco más tarde, uno de ellos se arrepintió, registrado por Lucas 23:42). LA MUERTE DE JESÚS      45   Y desde la hora sexta (a las 12:00 del mediodía) fueron tinieblas sobre toda la Tierra hasta la hora novena (a las 3:00 de la tarde — durante estas tres horas, Dios literalmente escondería Su Rostro de Su Hijo; durante este tiempo, Jesús aguantó realmente la pena del pecado de la humanidad [II Cor. 5:21]. “Esta oscuridad” no fue el resultado de un eclipse, ya que en ese momento era luna llena; fue provocado por Dios en que Él no podía mirar a Su Hijo, cuando Él cargó en realidad la pena del pecado del mundo).      46   Y cerca de la hora novena Jesús exclamó con grande voz (que demuestra que Él no murió a causa de la debilidad, sino más bien entregó Su Propia Vida [Jn. 10:17-18]), diciendo, Elí, Elí, ¿lama sabactani?  Esto es, Dios Mío, Dios Mío, ¿por qué Me has desamparado? (La pregunta en cuanto a la razón por la cual Dios Lo había abandonado no fue hecha en el sentido de no saber, sino en el sentido de reconocer el acto.  Dios no Lo liberó, como Él siempre lo hizo, porque, de haber hecho eso, habría perdido la Redención para la humanidad.  A propósito, Jesús habló en Arameo, que era comúnmente usado por el Señor.)      47   Algunos de ellos que estaban parados allí, cuando oyeron eso, dijeron, Este Hombre llama para Elías (se refería a los Judíos, porque los Romanos no sabían nada acerca de Elías).      48   E inmediatamente (de inmediato) uno de ellos corrió, y tomó una esponja, y lo saturó con vinagre, y la puso en una caña, y Lo dio a beber (la evidencia es, ésta tocó sus labios y él murió; no tenía nada que ver con Su Vida o Muerte).      49   Los demás dijeron, Déjelo así, déjenos ver si Elías vendrá a salvarlo (¡dicho en son de burla!).      50   Jesús, cuando Él había gritado otra vez con una Voz fuerte, se entregó el espíritu (Él entregó voluntariamente Su Vida, indica que Él no murió de Sus Heridas; también, Él no murió hasta que el Espíritu Santo Le dijo que lo hiciera [Heb. 9:14]).      51   Y, he aquí, el Velo del Templo (lo que ocultó el Lugar Santísimo; Josefo señala que era un poco más de 18 metros [60 pies] sesenta pies de alto del techo al piso, un poco más de 10 centímetros [cuatro pulgadas] de grueso, y era tan fuerte que cuatro yugos de bueyes no pudieran separarlo) fue partido en dos de arriba abajo (significaba que Dios Solo habría podido hacer tal cosa; también significó, que el precio fue pagado completamente en la Cruz; comprobado por el Velo partido en dos; lamentablemente, algunos dicen, la Cruz — no terminó la tarea, hay que cumplir la obra de la Cruz con otras cosas requeridas; este Versículo dice lo contrario); y la Tierra tembló, y las rocas se partieron (representaba un terremoto, pero no tenía nada que ver con la rasgadura del Velo, que tomó lugar inmediatamente antes de este fenómeno);      52   Y los sepulcros fueron abiertos; y muchos cuerpos de los Santos que durmieron se levantaron (no enseña “sueño del alma” como algunos afirman, sino que duermen los cuerpos de los muertos Santos; no el alma y el espíritu, los cuales de ese momento se fueron al Paraíso, pero desde la Cruz, cuando alguien muere, ahora se va para estar con Cristo [Fil. 1:23]),      53   Y salieron de los sepulcros después de Su Resurrección, y entró a la Ciudad Santa (Jerusalén), y aparecieron a muchos (aunque todos fueron liberados del Paraíso, y llevado al Cielo, algunos, aun muchos, se detuvieron en Jerusalén por un breve período de tiempo, “y aparecieron a muchos”; cuántos habían, no nos dice, y a quiénes aparecieron, no nos dice; sólo Mateo nos da este relato).      54   Ahora cuando el Centurión, y ellos que estaban con él, vigilando a Jesús, vieron el terremoto, y esas cosas que fueron hechas, temieron en gran manera, diciendo, En verdad Éste era el Hijo del Dios (fue el primer Gentil que dio este testimonio de Fe; la tradición afirma que el nombre del Centurión fue Longino, y que se convirtió en un seguidor devoto de Cristo, predicó la Fe, y murió como un gran mártir).      55   Y muchas mujeres allí contemplando desde lejos, que siguieron a Jesús de Galilea, sirviéndole a Él (tiene que ver con aquéllas que vinieron de Galilea y estuvieron con Él hasta el fin):      56   Entre las cuales era María Magdalena (Jesús le había librado [Marc. 16:9; Luc. 8:2]), y María la madre de Santiago y José (probablemente esposa de Cleofas [Jn. 19:25]), y madre de los hijos de Zebedeo (Salomé [Marc. 15:40] la madre de Santiago y Juan). LA SEPULTURA DE JESÚS      57   Y cuando fue la tarde del día (se refiere a un período de tiempo entre a las 3:00 de la tarde hasta la puesta del sol, el Sábado de la Pascua — no es el Sábado semanal), vino un hombre rico de Arimatea, llamado José (él era un miembro del Sanedrín, pero sin duda alguna, no estaba presente en el supuesto proceso de Jesús), el cual también había sido Discípulo de Jesús (él era un seguidor de Cristo, lo que significa que Lo había aceptado como Señor).      58   Éste llegó a Pilato (prueba que él tenía acceso al gobernador), y pidió el Cuerpo de Jesús (parece que su dedicación a Cristo antes había sido “en secreto por miedo a los Judíos” [Jn. 19:38]).  Entonces Pilato mandó que se le diese el Cuerpo (proclama el Gobernador Romano como el único que podía dar tal orden).      59   Y tomando José el Cuerpo (Lo había bajado de la Cruz), Lo envolvió en una sábana limpia (era el Cuerpo físico, preparado por Dios, para ser usado como Sacrificio, que lo era, a fin de redimir la raza caída de Adán [Heb. 10:5]),      60   Y Lo puso en su sepulcro nuevo (que nunca había sido usado), que había labrado en la peña (fue recortado de una roca sólida):  y después de rodar a una gran piedra a la puerta del sepulcro, se fue (esta es la misma “gran piedra” que el Ángel removió de la entrada [28:2]).      61   Y estaban allí María Magdalena, y la otra María (la esposa de Cleofas y hermana de María, la madre de Jesús), sentadas delante del sepulcro (todo esto demuestra que ninguna de ellas tenía ni una gota de fe que Jesús resucitaría de los muertos; parece que sólo María de Betania realmente lo creyó [26:6-13]). LA TUMBA SELLADAY VIGILADA      62   Y al siguiente día, que es después de la preparación (se refiere al Sábado Alto y el Día Principal de la Fiesta de la Pascua), se juntaron los Principales Sacerdotes y los Fariseos a Pilato (se refiere al día después de la Crucifixión),      63   Diciendo, Señor, nos acordamos que aquel engañador dijo, viviendo aún, después de tres días resucitaré (su testimonio aquí confirma que Jesús sí murió y no simplemente se desmayó como algunos de los incrédulos modernos afirman).      64   Manda, pues, que se asegure el sepulcro hasta el día tercero (asegura tres días y tres noches en la Tumba), para que no vengan Sus Discípulos de noche, y Le hurten, y digan al pueblo, Resucitó de los muertos (por sus acciones, ellos harán la prueba de Su Resurrección irrefutable):  y será el postrer error peor que el primero (su afirmar que la creencia de la gente en Él había sido “un error,” y si ellos de algún modo pensaran que Él había resucitado, esto sería aun un mayor “error”).      65   Y Pilato les dijo, Tenéis una guardia (se refirió a una guardia de cuatro soldados que cambiaban cada tres horas, significaba que era continua):  Id, aseguradlo lo mejor que podéis (no solamente tenían a los soldados a su mando, sino estaban libres para hacer independientemente lo que estimaran conveniente para garantizar la seguridad de la Tumba).      66   Y yendo ellos, aseguraron el sepulcro, sellando la piedra (pasaron una cuerda alrededor de la piedra que cerró la boca del sepulcro a los dos lados de la entrada; ésta fue sellada con cera o arcilla alistada en el centro y a los términos, de modo que la piedra no pudiera ser quitada sin romper los sellos o la cuerda), además de poner la guardia (los cuatro soldados tomaron su posición en la boca de la Tumba y delante de la Piedra; Sus enemigos hicieron la prueba de Su Resurrección indiscutible). Capítulo 28(33 d.C.)LA RESURRECCIÓNDE CRISTO Y LA víspera del Sábado (el Sábado semanal regular, que era cada Sábado),         que amaneciendo para el primer día de la semana (era justo antes de la luz del alba del Domingo por la mañana; Jesús resucitó algún tiempo después de la puesta del sol el Sábado por la noche; los Judíos comenzaban el nuevo día a la puesta del sol, en vez de la medianoche, como hacemos actualmente), vino María Magdalena y la otra María a ver el sepulcro (querían untar con especias el Cuerpo de Cristo).        2   Y, he aquí, fue hecho un gran terremoto (presenta el segundo terremoto, el primero ocurrió cuando Cristo murió [27:51]):  porque el Ángel del Señor, descendiendo del Cielo (probablemente fue observado por los soldados Romanos, quienes solo lo atestiguaron y dieron el relato) y llegando, había rodado la piedra de la puerta (Cristo ya había resucitado y había dejado la Tumba cuando la piedra fue quitada; Su Cuerpo glorificado no fue restringido por obstáculos), y estaba sentado sobre ella (fue hecho como una demostración de triunfo; en otras palabras, ¡la muerte fue vencida!).        3   Y su aspecto era como un relámpago, y su vestido blanco como la nieve (no hay ninguna prueba que algunas de las mujeres o Discípulos vieron la venida gloriosa del Ángel; ¡sin embargo, el siguiente Versículo nos dice que los guardias Romanos lo vieron, y se aterrorizaron!):        4   Y de miedo de él (el Ángel) los guardias (los soldados) se asombraron, y fueron vueltos como muertos (en vista de que esto pasó por la noche, la situación fue aun más espantosa).        5   Y respondiendo el Ángel y dijo a las mujeres (esto era un poco antes del alba, y después de que los soldados habían huido), No temáis vosotras:  porque yo sé que buscáis a Jesús, que fue crucificado (el Ángel ahora usa esta palabra, “Crucificado,” en la manera más gloriosa; es ahora “el Poder de Dios y la Sabiduría de Dios” [I Cor. 1:23-24]).         6   No está aquí (es el principio de la declaración más gloriosa que podría darse alguna vez a los oídos de simples mortales); porque ha resucitado (un Salvador muerto y resucitado es la vida y la sustancia del Evangelio [I Cor. 15:1-4]), como dijo (el Ángel trajo a la memoria de las mujeres, el hecho de que Cristo había declarado varias veces que Él sería crucificado y resucitaría de entre los muertos y es precisamente lo que Él hizo conforme a Las Escrituras que habían señalado Su Venida para redimir al hombre por medio de la Cruz).  Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor (buscaban un cadáver, pero en cambio, encontraron un Señor resucitado; ellos estaban en busca de una Tumba que contenía un cadáver, pero en cambio, encontraron que estaba vacía).        7   E id pronto, decid a Sus Discípulos que ha resucitado de los muertos (los Discípulos debían de estar dándole la noticia a los demás, pero debido a la incredulidad, las mujeres la darían; este es el Mensaje más grande que la humanidad jamás haya recibido); y, he aquí, va delante de vosotros a Galilea; allí Le veréis (Él se revelaría a quien y a donde Él deseara):  he aquí, os lo he dicho (garantiza la certidumbre de esta acción). EL TESTIMONIO DELAS MUJERES        8   Entonces ellas saliendo del sepulcro (realmente habían entrado en la cámara del entierro, y habían visto con sus propios ojos que Jesús no estaba allí  [Luc. 24:3]) con temor y gran gozo (era “un temor sano,” que todo Creyente debiera tener; y como es comprensible, hubo “gran gozo”); fueron corriendo a dar las nuevas a Sus Discípulos (“ellas corrieron” porque ellas tenían un Mensaje que contar, y ¡Qué Mensaje era que tenían! sería la “palabra” más gloriosa que jamás oirían los Discípulos).        9   Y mientras iban a dar las nuevas a Sus Discípulos, He aquí, Jesús les sale al encuentro (no fue la primera aparición de Jesús, a María Magdalena [Marc. 16:9]), diciendo, ¡Salve! (Realmente quiere decir, “¡todo gozo!”)  Y ellas se llegaron y abrazaron Sus Pies, y Le adoraron (ellas descubrirían que estaban tocando un Cuerpo humano de carne y hueso, y que no era una aparición ni una figura fantasmal; sabían que Él había resucitado de los muertos; de todos modos, no estaban seguras en cuanto a lo que significaba esto; Su aparición a ellas, y ellas tocándolo, quitó todas las dudas en cuanto a lo que significaba la Resurrección).      10   Entonces Jesús les dice, No temáis (definitivamente es comprensible que ellas tuvieran miedo):  Id, dad las nuevas a Mis Hermanos, para que vayan a Galilea, y allí Me verán (significa más que simplemente una aparición; realmente, Él también se les apareció en Jerusalén, proclamando las grandes Verdades [Jn. 20:19-23]; Juan en el último Capítulo de su Libro relata detalladamente la aparición en Galilea). EL REPORTAJE DELOS SOLDADOS      11   Y yendo ellas (se refiere a las mujeres después de ver a Jesús, yendo a los Discípulos), he aquí, unos de la guardia (los soldados) vinieron a la ciudad, y dieron aviso a los Principales Sacerdotes de todas las cosas que habían acontecido (habla de los cuatro soldados que realmente habían visto la llegada del Ángel — éste removiendo la piedra de la entrada de la Tumba).      12   Y cuando ellos (los Principales Sacerdotes) se reunieron con los Ancianos (el Sanedrín), y habido consejo (cómo podrían contrariar lo que había sucedido), dieron mucho dinero a los soldados (todos ahora sabían, y más allá de ninguna sombra de duda que Jesús era Quien Él había dicho que Él era; ellos sabían que habían Crucificado al Hijo de Dios; ellos sabían que estos soldados Romanos no inventaron esta historia; para ellos  abandonar sus puestos era un delito capital; en otras palabras, ellos podían ser ejecutados por hacer eso, pero de todos modos, ¡ellos no se arrepintieron! así es el corazón endurecido),      13   Diciendo, decid, Sus Discípulos vinieron de noche, y Le hurtaron, durmiendo nosotros (qué historia tan absurda, sin embargo, muchos Judíos lo creen hasta hoy día).      14   Y si esto fuere oído del gobernador, nosotros le persuadiremos, y os haremos seguros (quiere decir que el Sanedrín tomaría responsabilidad completa de esta acción; ningún daño vino a los soldados; evidentemente Pilato creyó que Jesús había resucitado; se menciona en una de las Crónicas de aquel tiempo, que Pilato envió un relato de esta cuestión a Tiberios, quien, en consecuencia, nos dicen, procuró hacer que el Senado Romano pasara un decreto que inscribiría a Jesús en la lista de los dioses Romanos; Tertuliano certifica este hecho).      15   Y ellos tomando el dinero, hicieron como estaban instruidos (significa que el tema fue ensayada, y ensayada repetidas veces por el Sanedrín hasta que todos contaran la misma historia):  y este dicho fue divulgado entre los Judíos hasta el día de hoy (se dice que los Judíos de aquel entonces enviaron a emisarios en todas las direcciones para extender esta mentira). EL TESTIMONIO DELOS DISCÍPULOS      16   Mas los Once Discípulos se fueron a Galilea (la secuencia parece indicar que esto ocurrió al menos una semana después de la Resurrección [Jn. 20:26; 21:1]; el número “11” es expresamente mencionado, en esto el Espíritu Santo desea que la traición no sea olvidada), al monte donde Jesús les había ordenado (no hay evidencia alguna en cuanto a exactamente donde estaba situado este monte; la palabra, “ordenado,” especifica que esta fue una reunión designada, que habría asegurado un sitio definido).      17   Y cuando Le vieron (parece indicar que habían más presentes que los Once), Le adoraron (¡y con razón!):  mas algunos dudaban (¡no los Once! quiénes ellos eran, no lo sabemos; por qué ellos dudaron, no lo  sabemos; sin embargo, parece que las dudas pronto desaparecieron). LA GRAN COMISIÓN      18   Y llegando Jesús, les habló, diciendo (la misma reunión en el monte, y constituye la Gran Comisión), Todo poder Me es dado en el Cielo y en la Tierra (no se le da como el Hijo de Dios; porque, como Dios nada Le puede ser agregado o tomado de Él; es más bien un poder, que Él se lo ha merecido por Su Encarnación y Su Muerte en el Calvario en la Cruz [Fil. 2:8-10]; esta autoridad no sólo se extiende a los hombres, de modo que Él gobierne y proteja la Iglesia, disponga los acontecimientos humanos, controle corazones y opiniones; sino que las fuerzas del Cielo también están a Su Mando; el Espíritu Santo es otorgado por Él y los Ángeles están empleados  como espíritus ministradores a los miembros de Su Cuerpo.  ¡Cuando Él dijo, “todo poder,” Él quiso decir, “todo el poder!”).      19   Por tanto, Id (se aplica a cualesquiera y a todos lo que siguen a Cristo, y en todas las edades), y enseñad a todas las naciones (debería haber sido traducido, “y predicad a todas las naciones,” porque la palabra “enseñad” se refiere aquí a una proclamación de verdad), bautizándolos en el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo (presenta la única fórmula para el Bautismo en Agua dada en la Palabra de Dios):      20   Enseñándoles (quiere decir dar instrucción) que guarden todas las cosas (el Evangelio entero para el hombre entero) que os he mandado (no es una sugerencia):  y, he aquí, Yo estoy con vosotros todos los días (Estoy Yo, Yo Mismo, Dios, y Hombre, Quién estoy — no “seré” — de ahí, para siempre presente entre ustedes, y con ustedes como Compañero, Amigo, Guía, Salvador, Dios), hasta el fin del mundo (debiera traducirse “edad”).  Amén (es la garantía de Mi Promesa). 

Ya Puedes Entender Romanos

ROMANOS

CAPÍTULO 1
(60 d.C.)
LA INTRODUCCIÓN
PABLO (el único escritor de la Biblia que se deshizo de su nombre Judío [Saulo] por su nombre Gentil [Pablo]), siervo (un Esclavo voluntario) de Jesucristo, llamado a ser Apóstol (él se pone “Esclavo” antes de Apóstol), apartado para el Evangelio de Dios (quiere decir que Pablo fue apartado de toda la humanidad por Dios para su Apostolado),
2 (Que Él (Dios) había antes prometido por Sus Profetas en Las Santas Escrituras,) (Él prometió al Redentor, Quien sería el Señor Jesucristo.)
3 Acerca de Su Hijo (se refiere a Jesús que es el Mensaje Principal del Antiguo Testamento), nuestro Señor Jesucristo, que fue hecho (significa la entrada a una nueva condición) de la simiente de David (por la familia de David) según la carne (la Encarnación, Dios se hace Hombre);
4 El cual fue declarado Hijo de Dios con potencia (Él era el Hijo de David en cuanto a Su Humanidad, y el Hijo de Dios en cuanto a Su Deidad), según el
Espíritu de Santidad (indica otro Nombre que se le da al Espíritu Santo), por la Resurrección de los muertos (Jesús Crucificado por los Judíos porque Él afirmaba ser el Hijo de Dios; Dios Lo resucitó porque Él era el Hijo de Dios):
5 Por El Cual (por Dios) re­cibimos la Gracia (favor in­merecido) y el Apostolado (el Llamado), para la obediencia a la Fe (Jesucristo y Él Crucificado) en todas las naciones (un Evangelio para la totalidad del mundo), para Su Nombre (Él es Quien compró nuestra Redención, por medio y a través de la Cruz del Calvario);
6 Entre las cuales (todos los Creyentes) sois también voso­tros llamados de Jesucristo (toda persona que es salva ha sido llamada del Señor de algo a algo):
7 A todos los que estáis en Roma, Amados de Dios, llamados a ser Santos (“a ser” fue incorrectamente sustituido por los Traductores; toda persona que es salva es un Santo, y establecido así por Jesucristo y lo que Él hizo en la Cruz): Gracia (que viene por medio de la Cruz) y Paz (la Paz que resulta de la Obra del Espíritu Santo en la Santificación) tengáis de Dios nuestro Padre, y del Señor Jesucristo (presenta a
la Trinidad, con el Espíritu Santo que inspira estas palabras para que sean escritas).
ACCIÓN DE GRACIAS
8 Primeramente, doy gracias a mi Dios por Jesucristo acerca de todos vosotros, de que se habla bien de vuestra Fe en to-do el mundo (se refiere al Imperio Romano).
9 Porque testigo me es Dios, al cual sirvo en mi espíritu (su espíritu humano) en el Evangelio de Su Hijo (Jesucristo y Él Crucificado), que sin cesar me acuerdo de vosotros siempre en mis oraciones (Pablo tenía una fuerte vida de oración);
10 Rogando (tiene que ver con la búsqueda del Señor para cierta cosa, en este caso el privilegio de ministrar a la Iglesia en Roma), si al fin algún tiempo haya de tener, por la Voluntad de Dios, un próspero viaje para ir a vosotros (Hechos, caps. 27 y 28, registra aquel viaje; fue muy próspero espiritualmente, pero no resultó próspero en otros modos).
11 Porque os deseo ver, para repartir con vosotros algún don espiritual (no significa, como al­gunos creen, que Pablo podía impartir uno o varios de los nueve Dones del Espíritu, sino más bien les habla de explicarles más exacto la Palabra de Dios), para confirmaros (los Dones es­pirituales, tan valiosos sean, no
establecen a nadie; es la Verdad de la Palabra que establece, y ésta únicamente [Jn. 8:32]);
12 Es a saber, para ser juntamente consolado con vosotros por la común Fe vuestra y juntamente mía (conlleva la idea de un refuerzo mutuo causado por su Ministerio entre ellos, y el Amor de ellos hacia él).
13 Mas no quiero, Hermanos, que ignoréis (una frase usada muy a menudo por Pablo) que muchas veces me he propuesto ir a vosotros (empero hasta ahora he sido estorbado,) (algo que obstaculiza) para tener también entre vosotros algún fruto, como entre los demás Gentiles (él sabía que su enseñanza acerca de la Cruz les ayudaría a crecer en la Gracia).
14 A Griegos, y a Bárbaros; a sabios, y a no sabios (a toda la gente, quienquiera que fuera y adondequiera que estuviera) soy deudor (verídico de todo Creyente).
15 Así que, en cuanto a mí, presto estoy a anunciar el Evan­gelio también a vosotros que es­táis en Roma.
EL PODER
16 Porque no me avergüenzo del Evangelio (expresado en referencia a la Cruz): porque es Potencia de Dios para Salvación a todo aquel que cree; al Judío primeramente, y también al
Griego (por la Cruz, y la Cruz solamente, el hombre es reconci­liado con Dios).
17 Porque en Él (por medio de la Cruz) la Justicia de Dios (en relación correcta con Dios) se descubre de Fe en Fe (“de Fe” se relaciona con Dios como el Proveedor y “en Fe” se relaciona con el hombre como el receptor): como está escrito, Mas el justo vivirá por la Fe (declara a Pablo que demuestra que la Justicia por la Fe no es ninguna idea nueva, sino encontrada en los Profetas [Hab. 2:4]).
LA CULPA
18 Porque manifiesta es la Ira de Dios (la emoción personal de Dios en cuanto al pecado) del Cielo (esta ira se origina con Dios) contra toda impiedad e injusticia de los hombres (Dios debe oponerse inalterablemente al pecado), que detienen la verdad con injusticia (quienes rechazan reconocer Quién es Dios, y Lo Que es Dios);
19 Porque lo que de Dios se conoce, a ellos es manifiesto (demuestra el objetivo universal del conocimiento de Dios como el Creador, que más o menos se halla en todos los hombres); porque Dios se lo manifestó (quiere decir que Su Firma exclusiva está en la Creación).
 
20 Porque las cosas invisibles de Él, Su Eterno Poder y
Divinidad, se echan de ver desde la Creación del mundo (explica el Versículo 19), siendo entendidas por las cosas que son hechas (la Creación demanda a un Creador); de modo que son inexcusables
(la Creación nos habla del Poder Eterno de Dios, y que es obvia a todos):
LA APOSTASÍA
21 Porque habiendo conocido a Dios, no Le glorificaron como Dios (si los hombres no entienden a Dios en la esfera de la Creación, no Lo entenderán en ninguna otra cosa), ni dieron gracias (al no querer honrarlo causó una falta de gratitud por Sus Dones); antes se desvanecieron en sus inútiles razonamientos (indica que es la única dirección donde el hombre caído puede ir, teniendo en cuenta que él ha rechazado a Dios), y el necio corazón de ellos fue entenebrecido (habla del rechazo de la Luz).
22 Diciéndose ser sabios, se hicieron fatuos (devasta todo lo que se llama sabiduría que no es de Dios),
23 Y cambiaron la gloria del Dios incorruptible (se refiere al pecado de los siglos, y no sólo señala al pagano de la antigüedad, sino también a muchos del Cristianismo moderno) en semejanza de imagen de hombre corruptible, y de aves, y de animales de cuatro pies, y de serpientes (revela la
degeneración del hombre, que es lo contrario de la evolución).
LOS RESULTADOS DE LA APOSTASÍA
24 Por lo cual también Dios los entregó a inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones (no es solamente permisivo, pero Dios judicialmente los entregó), de suerte que contaminaron sus cuerpos entre sí mismos (habla de toda clase de inmoralidad):
25 Los cuales cambiaron la Verdad de Dios en mentira (se refiere al Versículo 23, que habla de la inmundicia espiritual y sexual), honrando y sirviendo a las criaturas antes que al Creador (se refiere al hombre que adora la creación de sus propias manos, que significa que adora a algo menos que a sí mismo), el cual es bendito por los siglos. Amén (observe que la palabra es “Bendito,” porque se refiere Al Que efectúa la bendición, en este caso el Señor).
26 Por esto Dios los entregó a afectos vergonzosos (el Señor quitó Sus restricciones y, por lo tanto, les dio acceso libre a sus deseos): pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural en el uso que es contra naturaleza (en pocas palabras habla del Lesbianismo):
27 Y del mismo modo también los hombres (la homosexualidad), dejando el uso natural de las mujeres (habla del acto sexual que se realiza entre el hombre y
su esposa), se encendieron en sus concupiscencias los unos con los otros (lujuria violenta); cometiendo cosas indecentes hombres con hombres (especifica su dirección, que es la perversión total), y recibiendo en sí mismos la recompensa merecida de su extravío (se refiere a la pena atribuida a la maldad).
28 Y aun como ellos no les pareció tener a Dios ni siquiera en cuenta (conlleva la idea de que la raza humana pone a prueba a Dios con el propósito de aprobar o desaprobarlo), Dios los entregó a una mente depravada (la Luz rechazada es Luz retirada), para hacer lo que no conviene (que no es apropiada);
APÓSTATAS
29 Estando atestados de toda iniquidad, de fornicación, de malicia, de avaricia, de maldad; llenos de envidia, de homicidios, de contiendas, de engaños, de malignidades;
30 Murmuradores, detracto­res, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobe­dientes a los padres,
31 Necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia (los adjetivos citados son los resultados finales por abandonar a Dios, lo cual es el motivo de todo el conflicto en el mundo):
32 Que habiendo entendido el juicio de Dios (en esencia dice, “que haga todo lo peor, y esto no nos parará”) que los que hacen tales cosas son dignos de muer­te (se insinúa el Juicio Divino), no sólo las hacen, mas aun consienten a los que las hacen (revela el resultado de la “mente réproba”).
CAPÍTULO 2
(60 d.C.)
LOS CRÍTICOS
POR lo cual eres inexcusable, oh hombre, cualquiera que juzgas (indica que este segmen­to está dirigido a los Judíos): porque en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo (en efecto, dice que Dios juzga a quien juzga a otro en la misma forma que él ha juzgado, por lo tanto, “se condena a sí mismo” [Mat. 7:1-2]); porque lo mismo haces, tú que juzgas (en efecto, dice que los Judíos no eran mejor que los Gentiles, a quienes ellos constantemente reprendían).
EL JUICIO DE DIOS
2 Mas sabemos que el Juicio de Dios es según Verdad (declara lo que nunca es de la presunción) contra los que hacen tales cosas (revela un Juicio perfecto, porque proviene de la Verdad).
3 ¿Y piensas esto, oh hombre, que juzgas a los que hacen tales
cosas, y haces las mismas (tú, el Judío), que tú escaparás del Juicio de Dios? (Muchos Judíos creían que el privilegio de nacimiento como Judío les aseguraría su entrada en el Reino [Mat. 3:8-9].)
4 ¿O menosprecias las riquezas de su benignidad y paciencia y longanimidad (de­muestra al Judío que desprecia estas cosas, creyendo que ellos se las merecían); ignorando que su benignidad te guía (intenta guiarle) al Arrepentimiento?
5 Mas por tu dureza, y por tu corazón no arrepentido (habla de una dureza hacia Dios, cuando se rehusa a arrepentirse), atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la manifestación del Justo Juicio de Dios (el Juicio aumentaba, y finalmente estalló sobre los Judíos; hablamos del año 70 d.C.);
6 El cual pagará a cada uno conforme a sus obras (¡cose­chamos lo que sembramos!):
7 A los que perseverando en hacer el bien (describe a aquéllos que no confían en lugar o posición para su Salvación, sino más bien en Cristo), buscan gloria y honra e inmortalidad, la Vida Eterna (habla de lo que proviene exclusivamente de Dios):
8 Mas a los que son con­tenciosos (conlleva la idea de con-tender con Dios), y no obede­cen a la Verdad (intenta conce­bir otra manera que la de Cristo y Él Crucificado), antes obedecen
a la injusticia, enojo e ira (lo contrario de la Verdad),
9 Tribulación y angustia, sobre toda persona humana que obra lo malo (indica los resultados naturales del acto antinatural del pecado), del Judío primeramente (requiere que sea más responsable), y también del Griego (¡dará cuenta también!);
NO HACE ACEPCIÓN DE PERSONAS
10 Mas gloria, y honra, y paz, a cualquiera que obra el bien (expresa la lógica de Dios, declara que si se hacen ciertas cosas, las mismas resultarán), al Judío primeramente, y también al Griego (vuelve a darse para mostrar el lugar de prominencia con respecto al Judío, pero que ellos lo echaron a perder):
11 Porque no hay acepción de personas para con Dios (traducido literalmente, se lee el Versículo, “porque no hay una recepción de cara en la Presencia de Dios”; significa que Dios no recibe
o acepta la cara de nadie, sin tener en cuenta quienes sean).
12 Porque todos los que sin Ley pecaron, sin Ley también perecerán (aunque el Señor no considere a los Gentiles responsables de la Ley de Moisés relativo a la época del Antiguo Testamento, esto de ninguna manera significa que Él no los hará responsables de su pecado; el hecho es que el pecado
no se revoca en todo caso debido a la ignorancia): y todos los que en la Ley pecaron, por la Ley serán juzgados (en efecto, coloca al Judío en una situación más responsable e incluso temerosa);
13 (Porque no los oidores de la Ley son justos para con Dios (el hecho de tener la Ley, o aun el oír de la Ley, no salva a nadie), mas los hacedores de la Ley serán justificados (se usa de esta manera por Pablo para hacer hincapié en algo importante; él no estaba diciendo que al guardar la Ley de Moisés se logrará la justificación; de hecho, a raíz de la condición caída del hombre, no se podía guardar la Ley).
14 Porque los Gentiles que no tienen Ley (la Ley de Moisés), naturalmente haciendo lo que es de la Ley (su conciencia les revela cierto aspecto del bien y del mal), los tales, aunque no tengan Ley, ellos son Ley a sí mismos (en el Juicio del Gran Trono Blanco, Dios Juzgará el mundo Gentil que existió antes de la Ley según el conocimiento que ellos tenían; otra vez, esto no tiene nada que ver con la Salvación; la ignorancia nunca ha traído la Salvación):
15 Mostrando la obra de la Ley escrita en sus corazones (quiere decir que nadie, quienquiera que sea y dondequiera que esté, está ausente de toda la Luz), dando testimonio juntamente sus conciencias (pero pueden estar cauterizadas), y acusándose
y también excusándose sus pensamientos unos con otros;)
(La conciencia no demuestra ser un guía seguro, como se declara aquí.)
16 En el día que Juzgará el Señor lo encubierto de los hombres (da fin a cualquier idea de que el Juicio será sobre cual­quier otra base; aunque muchas otras cosas, como la conciencia, pueden ser testigo, aun así Jesús Solo es el criterio), conforme a mi Evangelio, por Jesucristo (Jesucristo y Él Crucificado).
LA CULPA
17 He aquí, tú tienes el sobrenombre de Judío (insinúa favor especial de Dios), y estás reposado en la Ley (presenta el cuadro de una confianza ciega y mecánica en la Ley Mosaica la cual no podía salvar, y nunca tuvo el propósito de salvar), y te glorías en Dios (se enorgullecían de quiénes ellos eran),
18 Y sabes Su Voluntad (Israel tenía la Palabra literal de Dios, la cual ninguna otra Nación en el mundo tenía durante esa época), y apruebas lo mejor (ellos habían comprobado la Palabra repetidas veces), instruido por la Ley (en esencia quiere decir que ellos fueron instruidos por la misma Boca de Dios);
19 Y confías que eres guía de los ciegos (Dios destinó a los Judíos para ser los guías de los Gentiles,
para guiarlos al Señor), luz de los que están en tinieblas (era siempre la Voluntad de Dios que Su Palabra, Voluntad y Camino, se le diera a la humanidad entera),
20 Enseñador de los necios (el mundo Gentil era necio en su adoración a sus dioses de invención humana), maestro de niños (presenta el Espíritu Santo que mira a los Filósofos Griegos como nada más que niños), que tienes la forma de la ciencia y de la verdad en la Ley (los Judíos tenían la Palabra de Dios, que los adelantó años luz del resto de la humanidad):
21 Tú pues, que enseñas a otro, ¿no te enseñas a ti mismo? (Los Judíos se burlaban del mundo Gentil, pero poco se aplicaban a la Ley, al menos como ellos debían.) ¿Tú, que predicas que no se ha de robar, robas? (¡La mayoría de ellos lo hicieron!)
22 ¿Tú, que dices que no se ha de adulterar, adulteras? (¡Muchos lo hicieron!) ¿Tú, que abominas los ídolos, cometes sacrilegio? (En cierto modo, el Espíritu Santo por medio de Pablo coloca a Israel en la misma condición que el mundo Gentil.)
23 ¿Tú, que te jactas de la Ley, con infracción de la Ley deshonras a Dios? (En otras palabras, debido a poseer la Ley y no guardar la Ley, ellos deshonraban a Dios, aun más que los Gentiles.)
24 Porque el Nombre de Dios es blasfemado por causa de vosotros
entre los Gentiles (declara que los Judíos eran un oprobio al Señor al vivir en contradicción abierta a su propia profesión), como está escrito (Isa. 52:5).
25 Porque la Circuncisión en verdad aprovecha, si guardares la Ley (en otras palabras, la Circuncisión no les aprovechaba nada si ellos violaban la Ley de Dios): mas si eres rebelde a la Ley, tu Circuncisión es hecha incircuncisión (declara el hecho de que los ritos religiosos, no importa si fueron dados por Dios, no contienen ninguna caracterís­tica de la Salvación).
26 De manera que, si el incircunciso (el Gentil) guardare las Justicias de la Ley (por medio de Jesucristo), ¿no será tenida su incircuncisión por Circuncisión? (Revela que al poner la confianza en Jesús satisface las demandas de la Ley, y por ello, asegura la “Justicia de la Ley,” que de hecho, es el único modo que puede ser asegurada.)
27 Y el que en su cuerpo es incircunciso, guardando perfectamente la Ley, ¿te juzgará a ti (revela los resultados obvios de la vida cambiada por la Fe en Cristo), que con la letra y con la Circuncisión eres rebelde a la Ley? (Habla de los Judíos quienes, fuera de Cristo, intentan guardar la letra de la Ley participando en todos sus Rituales, pero siguen transgrediendo la Ley. En otras palabras, lo que ellos hacen no cambia sus vidas.)
UNA DEFINICIÓN
28 Porque no es Judío, el que lo es solamente por fuera (completamente destruye la Sal­vación nacional); ni la Cir­cuncisión es la que es sola-mente por fuera en la carne (el simple Ritual no es del todo una Circuncisión verdadera, y espiritualmente no proporciona nada):
29 Mas es Judío, el que lo es en lo interior (es sólo la obra realizada interiormente por Cristo que constituye la Salvación); y la Circuncisión es la del corazón, en espíritu (se refiere al “corazón” del individuo cambiado, que se ha cumplido en el espíritu y se habla de ser “Nacido de Nuevo”), no en letra (se refiere a las reglas y las regulaciones de la Ley de Moisés,
o incluso las de la Iglesia); la alabanza del cual no es de los hombres, sino de Dios (mantener los Rituales religiosos gana la alabanza de los hombres, pero no de Dios; los hombres pueden alabar en verdad a Dios sólo cuando aceptan sinceramente a Cristo, que quiere decir confiar verdaderamente en Cristo y no en los Rituales religiosos del hombre).
CAPÍTULO 3
(60 d.C.)
EL JUDÍO
¿QUÉ, pues, tiene más el Judío? (Declara que el
Apóstol hizo esta pregunta después de que se le ha mostrado que la simple posesión de la Ley no hace exento al Judío del Juicio.) ¿O qué aprovecha la Circuncisión? (El rito de la Circuncisión simboliza la totalidad de la Ley.)
2 Mucho en todas maneras (declara las enormes ventajas, pero ninguna de ellas podía salvar sus almas, nada más que la simple Fe en Cristo y la Cruz, que simbolizaban todos los Sacrificios de la Ley): lo primero ciertamente, que la Palabra de Dios les ha sido confiada (presenta el título para el Antiguo Testamento como le fue dado por el Espíritu Santo).
3 ¿Pues que importa si algu­nos de ellos han sido incrédulos? (Declara que la incredulidad re­chazó la Biblia, pero de ningún modo anuló su Veracidad.) ¿La in­credulidad de ellos habrá hecho vana la Verdad de Dios? (De nin­guna manera la incredulidad de Is­rael afectó el Gran Plan que Dios ha provisto para la humanidad, que es­tá edificado sobre la base de la Fe.)
4 En ninguna manera (revela la respuesta de Pablo a las preguntas del Versículo 3): antes bien sea Dios verdadero, mas todo hombre mentiroso (nos muestra que el problema es siempre del hombre, nunca de Dios); como está escrito, Para que seas justificado en tus dichos, y venzas cuando de ti se juzgare ([Sal. 51:4] esta declaración es del Arrepentimiento de David referente al asunto de
Urías, en el cual David exonera a Dios de toda la culpa y se culpa a sí mismo; este es un modelo del Arrepentimiento Verdadero).
5 Y si nuestra iniquidad encarece la Justicia de Dios, ¿qué diremos? (De ninguna manera significa que Dios coloca aprobación al pecado de cualquier índole.) ¿Será injusto Dios que da castigo? (¡La respuesta es “No!”) (Hablo como hombre.) (Esta observación no está destinada para molestar ya que solamente el hombre necio haría tal pregunta.)
6 En ninguna manera (otra vez sirve como la respuesta de Pablo a la pregunta absurda del Versículo anterior): de otra suerte ¿cómo Juzgaría Dios al mundo? (Es el Juicio del Gran Trono Blanco [Apoc. 20:11-15]. El hecho de que no se puede evitar este Juicio quiere decir que la hipótesis del hombre es efectivamente una insensatez.)
7 Empero si la Verdad de Dios por mi mentira creció a Gloria Suya (tiene la intención de contestarse en lo negativo, ya que tal cosa no se puede hacer); ¿por qué aún así yo soy juzgado como pecador? (Tiene la intención de demostrar la necedad de tal pensamiento.)
8 ¿Y por qué no decir (como somos blasfemados, y como algunos dicen que nosotros decimos,) hagamos males para que vengan bienes? (Indica la razón por la cual Pablo se dirige a este tema. A causa de su fuerte
enseñanza sobre la Gracia, sus detractores lo difamaban al afir­mar que él enseñaba algo que no enseñaba.) La condenación de los cuales es justa (declara que el Apóstol dice que aquéllos que denuncian tal calumnia están sujetos a una justa condenación).
LA CULPA
9 ¿Qué pues? ¿Somos mejores que ellos? (¿Son los Judíos mejores que los Gentiles?) En ninguna manera: porque ya hemos acu­sado a Judíos y a Gentiles, que todos están bajo el poder del pecado (señala a la supuesta afirmación de la superioridad de los Judíos, que es refutada);
10 Como está escrito (Sal. 14:1-3), No hay justo, ni aun uno (se dirige a la queja de los Judíos y resuelve el argumento con Las Escrituras, que los Judíos no podían negar):
11 No hay quien entienda (revela la depravación total), no hay quien busque a Dios (al hombre que se deja solo no buscará a Dios y, de hecho, no pue­de buscar a Dios; él está muerto espiritualmente).
12 Todos se apartaron del Camino (se refiere a la condición perdida de todos los hombres; “el Camino” es el Camino de Dios), a una fueron hechos inútiles (se refiere a la pérdida terrible en toda capacidad del hombre caprichoso); no hay quien haga lo bueno,
no hay ni siquiera uno (el Texto Griego dice, “¡inútil!”).
13 Sepulcro abierto es su garganta (la idea es de una tumba abierta, con los restos des­compuestos emanando un hedor podrido); con sus lenguas tratan engañosamente (expresan astucia, engaño, hipocresía, etc.); veneno de áspides está debajo de sus labios (no se puede confiar en el hombre en nada de lo que él dice):
14 Cuya boca está llena de maledicencia (desear lo peor o daño a alguien) y de amargura (lenguaje de amargura y de crítica):
15 Sus pies son ligeros a de­rramar sangre (el mundo está lle­no de asesinato, matanza y vio­lencia):
16 Destrucción y adversidad hay en sus caminos (causado todo por el pecado):
17 Y camino de paz no co­nocieron (y no se puede conocer hasta que Cristo vuelva):
18 No hay temor de Dios de­lante de sus ojos (no hay ningún temor de Dios, porque el hombre incrédulo no conoce a Dios).
19 Empero sabemos que todo lo que la Ley dice, a los que están bajo la Ley lo dice (tiene la intención en primer lugar para informar a los Judíos que los Versículos 10 al 18 se aplican tanto a ellos así como a los Gentiles): para que toda boca se tape (los Gentiles afirmaban la ignorancia, mientras que los Judíos afirmaban
que estaban exentos del Juicio), y que todo el mundo se sujete a Dios (declara el caso exactamente como es, significa que todos tienen necesidad de un Salvador).
20 Porque por los hechos cumplidos de la Ley ninguna carne se justificará delante de Él (se debiera leer, “por las obras de la Ley”): porque por la Ley es el conocimiento del pecado (¡la Ley en sí misma sólo tenía la intención de definir el pecado, y en ninguna manera para liberar del pecado, ni tampoco se diseñó para hacer eso!).
EL REMEDIO
21 Mas ahora, sin la Ley, la Justicia de Dios se ha manifestado (se debiera leer, “aparte de la Ley,” es decir, “de las obras de mérito”), testificada por la Ley y por los Profetas (el Testimonio de la Ley al Principio Divino de la Justificación por la Fe se encuentra en Gén. 15:6; el Testimonio de los Profetas in Hab. 2:4);
22 La Justicia de Dios por la Fe de Jesucristo (respecto de la Justicia Imputada, e informa cómo se obtiene), para todos los que creen en Él (el criterio es creer, y creer en Cristo y Él Crucificado): porque no hay diferencia (la Salvación es por la Fe, ya sea si la persona es Judía o Gentil):
23 Por cuanto todos pecaron (presenta a todos los hombres puestos en la misma categoría), y
están destituidos de la Gloria de Dios (el Texto Griego deduce que hasta los más Justos entre nosotros siguen destituidos de la Gloria de Dios continuamente);
24 Ya que somos justifica­dos gratuitamente por Su Gracia (hecho posible por la Cruz) por la Redención que es en Cristo Jesús (llevado a cabo en la Cruz):
25 Al cual Dios ha propuesto en propiciación (Expiación o Reconciliación) por la Fe en Su Sangre (otra vez, todo esto es posible por la Cruz), para manifestación de Su Justicia para la remisión de los pecados pasados (se refiere a todos quienes confiaron en Cristo antes de que Él realmente viniera, que cubre la totalidad desde el tiempo del Jardín del Edén hasta el momento que murió Jesús en la Cruz), en la paciencia (tolerancia) de Dios (significa que Dios toleraba la situación antes del Calvario, sabiendo que la deuda sería pagada totalmente en ese momento en el Calvario);
26 Con la mira de manifestar Su Justicia en este tiempo (se refiere a la Justicia de Dios que debe satisfacerse en todo momento, y es en Cristo y sólo en Cristo): para que Él (Dios) sea el justo (no pasaba por alto el pecado en ninguna manera), y el que justifica al que es de la Fe en Jesús (Dios puede justificar a un pecador Creyente [aunque culpable], y no afectar Su Santidad, siempre que la Fe del pecador esté exclusivamente en
Cristo; sólo de esta manera puede Dios ser “justo” y al mismo tiempo “Justificar” al pecador).
27 ¿Donde pues está la jactancia? (Se refiere princi­palmente a los Judíos que se jactaban de ellos mismos debido a que se les dio la Ley de Dios, pero ¡este principio es también cierto para los Cristianos modernos!) Es excluida (no sólo significa que Dios no aceptará semejante jactancia [fuera de Cristo], sino que realmente sirve para prohibir que alguien alcance la Salvación). ¿Por cuál Ley? ¿de las obras? (En cierto modo, nos dice de dónde y cómo la jactancia, que Dios no aceptará, proviene.) No: más por la Ley de la Fe (se refiere a confiar exclusivamente en Cristo y lo que Él hizo en la Cruz; la Fe en Cristo y Él Crucificado es más que un principio; es una Ley, significa que Dios no se desviará en absoluto de esta proclamación).
28 Así que concluimos ser el hombre justificado por Fe (y sólo por la Fe, con la Cruz siendo siempre el Objeto de esa Fe) sin las obras de la Ley (la fe en las obras es inaceptable).
29 ¿Es Dios solamente Dios de los Judíos? ¿No es también Dios de los Gentiles? Cierto, también de los Gentiles (es una Salvación para todos, y todos obtienen esta Salvación por la Fe):
 
30 Porque Uno es Dios, el cual justificará por la Fe la Circuncisión (coloca al Judío en
el mismo nivel que el Gentil), y por medio de la Fe la incircuncisión
(los Judíos y los Gentiles son todos salvos del mismo modo, por la Fe en Cristo y lo que Cristo hizo en la Cruz).
31 ¿Luego nosotros desha­cemos la Ley (la Ley de Moisés) por la Fe? En ninguna manera: antes establecemos la Ley (la Ley siempre señalaba a la Fe en Cristo).
CAPÍTULO 4
(60 d.C.)
ABRAHAM
¿QUÉ, pues, diremos que halló Abraham nuestro padre, según la carne? (Después de haber dicho que el Antiguo Testamento enseña que Dios justifica al pecador por el principio de la Fe en vez del principio del mérito, el Espíritu Santo presenta ahora a Abraham.)
2 Que si Abraham fue jus­tificado por las obras (lo que él no fue), tiene de qué gloriarse; mas no para con Dios (la jactancia de la Salvación por las obras, que Dios no aceptará).
3 Porque, ¿qué dicen Las Escrituras? Y creyó Abraham a Dios, y le fue atribuido por Justicia ([Gén. 15:6] si se entiende bien este Versículo, correctamente entiende la Biblia; Abraham alcanzó la Justicia simplemente por la Fe en Dios, Quien enviaría a un Redentor al mundo [Jn. 8:56]).
4 Empero al que obra (in­tenta ganar la Salvación por obras propias), no se le cuenta el salario (Justicia) como gracia (la Gracia de Dios), sino por deuda (¡afirma que Dios nos debe algo, lo cual no es así!).
5 Mas al que no obra (no confía en las obras para la Sal­vación), pero cree en Aquél que Justifica al impío (por medio de Cristo y la Cruz), la Fe le es contada por Justicia (Dios otorga la Justicia sólo sobre la base de la Fe en Cristo y Su Obra Terminada).
6 Como también David (tanto Abraham como David eran progenitores del Mesías Prometido, y por eso ocupaban un lugar único en la Fe y la veneración de la Obra de Dios) dice ser bienaventurado el hombre (un hombre bendecido) al cual Dios atribuye Justicia sin obras (las obras nunca ganarán la Justicia de Dios),
7 Diciendo, Bienaventurados aquellos cuyas iniquidades son perdonadas ([Sal. 32:1-2] las iniquidades sólo pueden ser perdonadas por la Fe en Cristo), y cuyos pecados son cubiertos (la Cruz hizo que esto fuese posible).
8 Bienaventurado el varón al cual el Señor no imputó pecado (el Señor no imputará el pecado a la persona que pone su Fe únicamente en Cristo y lo que Cristo hizo en la Cruz).
 
9 ¿Es pues esta bienaven­turanza solamente para la Cir­cuncisión, o también para los de
la incircuncisión? (¡Esto nos viene a todos por igual!) porque decimos que a Abraham fue contada la Fe por Justicia (presenta la Fe como el único ingrediente).
10 ¿Cómo pues le fue con­tada? (Esta puede ser la gran pregunta en toda la his­toria.) ¿En la Circuncisión, o en la incircuncisión? No en la Circuncisión, sino en la incircuncisión (debido a su Fe, Abraham fue declarado Justo por Dios antes del Convenio de la Circuncisión [Gén. 15:6]).
11 Y recibió la Circuncisión por señal (Gén. 17:9-14), por sello de la Justicia de la Fe que tuvo en la incircuncisión (claramente dice que su Justicia fue por Fe, y fue recibida mucho antes de la Circuncisión): para que fuese padre de todos los Creyentes (Judíos y Gentiles) no Circuncidados (coloca la base
o el Fundamento de la Salvación directamente en la Fe en vez de las obras), para que también a ellos les sea contado por Justicia (la Justicia nunca ha sido imputada a base de obras, sino siempre a base de la Fe):
12 Y el padre de la Circuncisión no solamente a los que son de la Circuncisión (presenta a Abraham como el padre de todos los Creyentes, ya sean Judíos o Gentiles), mas también a los que siguen las pisadas de la Fe que fue en nuestro padre Abraham (se refiere a él simplemente por
creer en Dios, y Dios le contó su Fe por Justicia [Gén. 15:6]) antes de ser circuncidado (resuelve el argumento y se abre la Salvación a todos quienes adquieren la Fe en Cristo, sin tener en cuenta quienquiera que sea).
LA PROMESA
13 Porque no por la Ley fue dada la Promesa a Abraham o a su simiente, que sería heredero del mundo (la Ley de Moisés, que no había sido dada durante el tiempo de Abraham), sino por la Justicia de la Fe (cuando Pablo usa la palabra “Fe,” sin excepción alguna, él habla de la Fe en Cristo y lo que Cristo hizo en la Cruz; de hecho, nunca se debe separar a Cristo de la Cruz, con respecto a Su Obra Redentora).
14 Porque si los que son de la Ley son los herederos (sólo aquéllos en la Ley), vana es la fe (la Salvación no puede existir en las obras y en la Fe; porque anula una o la otra), y anulada es la Promesa (la fe en las obras anula a Cristo y todo lo que Él hizo por nosotros):
15 Porque la Ley obra ira (la Ley tiene un castigo, por lo tanto produce ira): porque donde no hay Ley, tampoco hay transgresión (Cristo ha cumplido la Ley, de ese modo, quitando toda la transgresión).
16 Por tanto es por la Fe, para que sea por Gracia (la
Gracia funciona sólo en la Fe, y precisamente hablamos de la Fe en Cristo; de lo contrario, la Gracia se detiene); para que la Promesa sea firme a toda simiente (se refiere a toda la humanidad, por lo menos a aquéllos que la creerán), no solamente al que es de la Ley (los Judíos), mas también al que es de la Fe de Abraham (todo es por la Fe); el cual es padre de todos nosotros (declara que el Patriarca fue usado como un ejemplo de Fe [Gén. 15:6]),
LA JUSTIFICACIÓN
17 (Como está escrito: Que por padre de muchas gentes te he puesto [Gén. 12:1-3; 17:4-5],) delante de Dios, Al Cual creyó (se refiere a Abraham que seguía creyendo en Dios); El Cual da vida a los muertos (le hace cobrar vida espiritualmente a aquellos que están espiritualmente muertos), y llama las cosas que no existen, como si fueran (si Dios nos lo ha dicho personalmente, podemos llamarlo así; de otro modo, sería presunción).
18 Él creyó en esperanza con­tra esperanza (una descripción de la Fe de Abraham, en cuanto al nacimiento de Isaac), para venir a ser padre de muchas gentes; conforme a lo que le había sido dicho (la Promesa de Dios), Así será tu simiente (Gén. 15:5).
 
19 Y no se disminuyó en la Fe (la Fe fuerte), ni consideró
su cuerpo ya muerto siendo ya de casi cien años (ya no podía engendrar), ni la matriz muerta de Sara (la colocaba en la misma situación que su marido):
20 Tampoco en la Promesa de Dios dudó con desconfianza (él no permitió que las dificultades lo impidieran de la conclusión intencionada); antes fue esforzado en Fe, dando Gloria a Dios (su Fe le vino de la Palabra de Dios);
21 Plenamente convencido (no echarse para atrás) de que todo lo que Él (Dios) había Prometido, era también poderoso para hacerlo (¡no importa lo que fuera, Dios podía hacerlo!).
22 Por lo cual también le fue atribuido por Justicia (la simple Fe en Dios le trajo a Abraham una Justicia intachable).
23 Y no solamente por él fue escrito (su lucha de Fe tenía la intención de servir de ejemplo) que le haya sido imputado (sirve como ejemplo de cómo recibimos de Dios, ya sea la Salvación u otras cosas);
24 Sino también por nosotros, a quienes será imputado (pode­mos tener lo que Abraham tenía, una Justicia perfecta), esto es, a los que creemos en Aquél que levantó de los muertos a Jesús Señor nuestro (revela la condición para la Salvación);
25 El cual fue entregado por nuestras transgresiones (tenía que ver con la muerte de Jesús en la Cruz por nuestros pecados; Él no
tenía pecado alguno), y resucitado para nuestra Justificación (fuimos resucitados con Él en novedad de vida [Rom. 6:4-5]).
CAPÍTULO 5
(60 d.C.)
LA JUSTIFICACIÓN POR LA FE
JUSTIFICADOS pues por la Fe (es el único camino en que alguien puede ser justificado; se refiere a la Fe en Cristo y lo que Él hizo en la Cruz), tenemos paz para con Dios (la paz que resulta de la Obra del Espíritu Santo en la Justificación) por medio de nuestro Señor Jesucristo (lo que Él hizo en la Cruz):
2 Por El Cual también te­nemos entrada por la Fe a esta Gracia (tenemos acceso a la Bondad de Dios por la Fe en Cristo) en la cual estamos firmes (en donde sólo podemos estar firmes), y nos gloriamos en la esperanza (una esperanza que es garantizada) de la Gloria de Dios (nuestra Fe en Cristo siempre trae Gloria a Dios; alguna otra cosa trae gloria a sí mismo, lo que Dios nunca puede aceptar).
3 Y no sólo esto, más aun nos gloriamos en las tribulaciones (en el hecho de que las tribulaciones no nos perjudican): sabiendo que la tribulación produce paciencia (señala a la característica de un hombre que no es desviado de su propósito intencionado y su lealtad a la Fe, ni por las más grandes
pruebas y sufrimientos);
4 Y la paciencia, experiencia (señala a un resultado final); y la experiencia, esperanza (el producto natural de una experiencia aprobada).
5 Y la esperanza no avergüenza (en efecto, nos dice que ésta no es una esperanza falsa); porque el Amor de Dios está derramado en nuestros corazones (el Amor de Dios causa todo esto) por el Espíritu Santo que nos es dado (todo esto es totalmente una obra del Espíritu Santo).
6 Porque Cristo, cuando aún éramos sin fuerza alguna (antes de que fuéramos salvos), a Su tiempo (en el tiempo determinado) murió por los impíos (la totalidad de la humanidad cayó en esta categoría).
7 Ciertamente apenas muere alguien por un Justo (no muchos harían eso): con todo podrá ser que alguien osara morir por el bueno (algunos pocos quizás lo harían).
8 Mas Dios Encarece Su Amor para con nosotros (Cristo que muere por el impío es una prue­ba del Amor inconmensurable), porque siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros (Jesús murió por aquéllos que amargamente Lo odiaban).
9 Luego mucho más, ha­biendo sido ahora (¡si Cristo murió por nosotros mientras éramos aún pecadores, cuánto más Él hará por nosotros ahora
que somos Redimidos y, de ese modo, somos reconciliados con Él!) Justificados en Su Sangre (ya somos justificados, y la Sangre de Cristo respalda como garantía que da validez a la Justificación), por Él seremos salvos de la ira (la Ira de Dios, que siempre se manifiesta contra el pecado).
10 Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de Su Hijo (la única manera en que podiamos ser reconciliados; este Versículo derriba la doctrina “Jesús murió espiritualmente”), mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por Su Vida (no habla de Su Vida Perfecta, sino más bien del derramamiento de la Sangre de Su Vida en el Calvario).
11 Y no sólo esto, mas aun nos gloriamos en Dios por el Señor nuestro Jesucristo (debemos gloriarnos en nuestra Reconciliación con Dios, ya que esto es una confianza verdadera [I Cor. 1:31; II Cor. 10:17]), por El Cual hemos ahora recibido la Expiación (Reconciliación).
ADÁN
12 Por tanto, vino la recon­ciliación por uno, así como el pecado entró en el mundo por un hombre (por Adán), y por el pecado la muerte (tanto muerte espiritual como física); y la muerte así pasó a todos los hombres (ya que todos estaban en Adán),
pues que todos pecaron (todos nacen en el pecado, debido a la transgresión de Adán):
13 (Porque hasta la Ley (la Ley de Moisés), el pecado estaba en el mundo (causado por la Caída de Adán): pero no se imputa pecado no habiendo Ley (antes de que la Ley fuese dada, el pecado y su Juicio inmediato no fueron imputados a la cuenta de aquellos que estaban viviendo en aquel entonces; pero a causa de la Caída de Adán, ellos eran todavía pecadores).
14 No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés (debido a la naturaleza pecamino­sa que estaba en todos los hombres debido a la Caída de Adán), aun en los que no pecaron a la manera de la rebelión de Adán (sin tener en cuenta que en esencia no todos cometieron alta traición contra Dios, como lo hizo Adán, eran todavía pecadores), el cual es figura de Aquél que había de venir (Adán era la fuente de todo el pecado y la muerte, mientras que Cristo es la Fuente de toda la Redención y Vida).
EL CONTRASTE
15 Mas no como el delito, tal fue el don gratuito (es probable que hubiera sido mejor traducido, “como la ofensa, mucho más el Don Gratuito”; el “Don Gratuito” se refiere a Cristo y lo que Él hizo en la Cruz, que se trataba
con todo lo perdido en la Caída). Porque si por el delito de aquel uno (Adán) murieron los muchos, mucho más abundó la Gracia de Dios (expresa el Poder inagotable de este atributo) a los muchos (este “Hombre,” el Señor Jesucristo, anuló la ofensa de “Un Hombre” Adán), y el Don por la Gracia (presenta a Jesús como aquel “Don”) de Un Hombre, Jesucristo (lo que Él hizo en la Cruz).
16 Ni tampoco de la manera que por un pecado, así también el don (tanto mayor es el Don): porque el juicio a la verdad vino de un pecado para condenación (por Adán), mas la Gracia vino de muchos delitos para Justificación (limpia de todo el pecado).
17 Porque, si por un delito reinó la muerte por uno (la Caída de Adán); mucho más los que reciben la abundancia de Gracia (no sólo “Gracia,” sino la “Abundancia de la Gracia”; todo hecho posible por la Cruz), y del Don de la Justicia (la Justicia es un Don de Dios que viene únicamente por Jesucristo, y es recibido por la Fe) reinarán en vida por Uno, Jesucristo.) (Declara que el Creyente “rei­nará,” del mismo modo como la muerte hubiera reinado, pero desde una posición de mucho mayor poder que aquella de la muerte.)
18 Así que de la manera que por un delito vino la culpa
a todos los hombres para condenación (Juzgado por Dios para ser perdidos); así por un acto de Justicia de Uno (Cristo) vino la Gracia a todos los hombres para Justificación de vida (recibido simplemente por creer en Cristo y lo que Él hizo en la Cruz, que es la única respuesta para el pecado).
19 Porque como por la de­sobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pe­cadores (los “muchos” se refiere a todos), así por la obediencia de Uno (obediente a la muerte, hasta la muerte de la Cruz [Fil. 2:8]) los muchos serán constituidos Justos (los “muchos” se refiere a todos los que creerán).
20 La Ley empero entró, para que el pecado creciese (la Ley de Moisés, para que la ofensa pudiera ser identificada). Mas cuando el pecado creció, superabundó la Gracia (donde el pecado abundaba, la Gracia superabundaba, y luego aun fue aumentado más a esto):
21 Para que, de la manera que el pecado reinó para muerte (el pecado reina como un monarca absoluto en el ser de la persona inconversa), así también la Gra­cia reine por la Justicia para Vida Eterna por Jesucristo Señor nuestro (la Gracia reina para dar Vida, pero reina “por la Justicia,” es decir, se debe al Juicio Justo de Dios en el Calvario a causa del pecado que se ejecutó en la Persona de Su Hijo Jesucristo).
CAPÍTULO 6
(60 d.C.)
LA CRUZ
UES qué diremos? (Tiene por motivo dirigir la atención hacia Romanos 5:20.) ¿Perseveraremos en pecado pa­ra que la Gracia crezca? (Sólo porque la Gracia es mayor que el pecado no significa que el Creyente tiene licencia para pecar.)
2 En ninguna manera (indica la respuesta de Pablo a la pregunta, “Fuera con tal pensamiento, no permita que tal cosa suceda”). Porque los que somos muertos al pecado (muerto a la naturaleza pecaminosa), ¿cómo viviremos aun en él? (Demuestra lo que el Creyente ya es en Cristo.)
3 ¿O no sabéis que todos los que somos bautizados en Cristo Jesús (claramente dice que este Bautismo es en Cristo y no en agua [I Cor. 1:17; 12:13; Gál. 3:27; Ef. 4:5; Col. 2:11-13]), somos bautizados en Su Muerte? (Cuando Cristo murió en la Cruz, en la Mente de Dios, morimos con Él; en otras palabras, Él se hizo nuestro Sustituto, y nuestra identificación con Él en Su Muerte nos da todos los beneficios por los cuales Él murió; ¡la idea es que Él hizo todo esto para nosotros!)
4 Porque somos sepultados juntamente con Él por medio del bautismo para muerte (no sólo morimos con Él, pero fuimos sepultados con Él también, lo que
significa que todo el pecado y la transgresión del pasado fueron sepultados; cuando ellos Lo pusieron en la Tumba, pusieron todos nuestros pecados en aquella Tumba también): para que como Cristo resucitó de los muer­tos por la Gloria del Padre, así también nosotros andemos en novedad de vida (morimos con Él, fuimos sepultados con Él y, Su Resurrección era nuestra Resurrección a “Novedad de Vida”).
5 Porque si fuimos plantados juntamente en Él (con Cristo) a la semejanza de Su Muerte (Pablo proclama la Cruz como el instrumento por el cual vienen todas las Bendiciones; en con­secuencia, la Cruz siempre debe ser el Objeto de nuestra Fe, que da libertad de acción al Espíritu Santo para que obre dentro de nuestras vidas), así también lo seremos a la semejanza de Su Resurrección (podemos tener la “semejanza de Su Resurrección,” es decir, “vivir esta Vida de Resurrección,” sólo mientras entendamos la “semejanza de Su Muerte,” que se refiere a la Cruz como el medio por el cual todo esto está hecho):
6 Sabiendo esto, que nuestro viejo hombre juntamente fue Crucificado con Él (todo lo que éramos antes de la conversión), para que el cuerpo del pecado sea deshecho (el poder del pecado es quebrantado), a fin de que no sirvamos más al pecado (la
culpa del pecado es removida en la conversión, porque la naturaleza pecaminosa ya no tiene dominio en nuestros corazones y vidas).
7 Porque él que es muerto (Él fue nuestro Sustituto, y en la Mente de Dios, morimos con Él en base a la Fe que Cree), justificado es del pecado (puesto en libertad de la esclavitud de la naturaleza pecaminosa).
8 Y si morimos con Cristo (una vez más se relaciona a la Cruz, y nosotros siendo Bautizados en Su Muerte), creemos que también viviremos con Él (tener la Vida de la Resurrección, que es la Vida más Abundante [Jn. 10:10]):
9 Sabiendo que Cristo, ha­biendo resucitado de entre los muertos, ya no muere (quiere decir que Su Obra era una Obra Terminada, y no requerirá nada más); la muerte no se enseñoreará más de Él (porque todo el pecado ha sido Expiado; en vista de que Cristo es nuestro Sustituto, si la muerte no tiene más dominio sobre Él, tampoco tiene dominio sobre nosotros; significa que el poder de la naturaleza pecaminosa es quebrantado).
10 Porque el haber muerto, al pecado murió (la naturaleza pecaminosa) una vez (en efecto quiere decir, “Él murió a la naturaleza pecaminosa, de una vez por todas”): pero en cuanto Él vive (la Resurrección), vive para Dios (se refiere al hecho de que la vida viene de Dios, y que
recibimos aquella vida en virtud de la Cruz y nuestra Fe con aquella Obra Terminada).
11 Así también vosotros pensad (cuenta) que de cierto estáis muertos al (el) pecado (aunque la naturaleza pecaminosa no está muerta, estamos muertos a la naturaleza pecaminosa en virtud de la Cruz y nuestra Fe en aquel Sacrificio, pero sólo mientras nuestra Fe continúe en la Cruz), mas vivos a Dios (al seguir viviendo la Vida de la Resurrección) en Cristo Jesús Señor nuestro (se refiere a lo que Él hizo en la Cruz, que es el medio de esta Vida de Resurrección).
LA SANTIFICACIÓN
12 No reine (domine) pues el pecado (la naturaleza peca­minosa) en vuestro cuerpo mor­tal (indica que la naturaleza pe­caminosa puede volver a ejercer dominio otra vez en el corazón y la vida del Creyente, si el Creyente no tiene su mira constantemente en Cristo y la Cruz; “el cuerpo mortal” es neutral, significa que puede ser usado o para la Justicia o para la maldad), para que le obedezcáis en sus concupiscencias (las luju­rias impías son llevadas a cabo por el cuerpo mortal, si no se mantiene la Fe en la Cruz [I Cor. 1:17-18]).
13 Ni tampoco presentéis vuestros miembros (de su cuerpo mortal) al pecado por instrumento de iniquidad (la
naturaleza pecaminosa): antes presentaos a Dios (debemos rendirnos a Cristo y la Cruz; sólo esto garantiza la victoria sobre la naturaleza pecaminosa) como vivos de los muertos (hemos sido resucitados con Cristo a “Novedad de Vida”), y vuestros miembros a Dios por instrumentos de Justicia (puede ser hecho sólo en virtud de la Cruz y nuestra Fe en aquella Obra Terminada, y la Fe que continúa a diario con aquella Obra Terminada [Luc. 9:23-24]).
14 Para que el pecado no se enseñoreará de vosotros (la na­turaleza pecaminosa no ejercerá dominio sobre nosotros si como Creyentes seguimos ejerciendo la Fe en la Cruz de Cristo; por otra parte, la naturaleza pecaminosa de seguro ejercerá dominio sobre el Creyente): pues no estáis bajo la Ley (quiere decir que si tratamos de vivir esta vida por algún tipo de ley, no importa cuán buena sea esa ley en su propio derecho, concluiremos con la naturaleza pecaminosa que ejercía dominio sobre nosotros), sino bajo la Gracia (la Gracia de Dios fluye hacia al Creyente de modo interminable sólo cuando el Creyente ejerce la Fe en Cristo y lo que Él hizo en la Cruz; la Gracia es simplemente la Bondad de Dios ejercida por y a través del Espíritu Santo, y dado a los Santos inmerecedores de tal Bondad).
15 ¿Pues qué? (Pablo vuelve a la primera pregunta que hizo en este Capítulo.) ¿Pecaremos, porque
no estamos bajo la Ley, sino bajo la Gracia? (Si creemos esto, entonces malentendemos completamente la Gracia. La Gracia de Dios nos da la libertad de vivir una vida San­ta, la cual es así a través de la Fe en Cristo y la Cruz, y no nos da licencia para pecar como algunos piensan.) ¡Dios no lo quiera! (To­do verdadero Creyente aborrece el pecado; ¡por eso la idea de vivir bajo su dominio es detestable!)
16 ¿No sabéis que a quien os presentáis vosotros mismos por siervos para obedecerle, sois siervos de aquel a quien obedecéis (el Creyente es escla­vo de Cristo, ya que esto es lo que la palabra “siervo” significa, o es un esclavo del pecado, el cual lo será si no mantiene su Fe en Cristo y la Cruz); o del pecado para muerte (otra vez permítanos declarar el hecho de que si el Creyente intenta vivir para Dios por algún método aparte de la Fe en la Obra Terminada de Cristo, el Creyente fracasará, no importa con cuánta fuerza lo intente), o de la obediencia para Justicia? (Se requiere que el Creyente obedezca la Palabra del Señor. Él no puede hacer esto por su propia fuerza, sino que sólo entiende que él recibe todas las cosas por lo que Cristo hizo en la Cruz y su continua Fe en aquella Obra Terminada, aun a diario. Sólo de este modo el Espíritu Santo puede hacer lo que debemos ser, para llevar a cabo Su obra en nuestra vida.)
17 Empero gracias a Dios, que aunque fuisteis siervos del pecado (esclavos a la naturaleza pecaminosa, lo que éramos antes de que fuéramos salvos), habéis obedecido de corazón a aquella forma de Doctrina (Jesucristo y Él Crucificado; el entendimiento que todas las cosas vienen de Dios al Creyente por medio de la Cruz) a la cual sois entregados (el Señor dio esta “forma de Doctrina” a Pablo, y nos la dio en sus Epístolas).
18 Y libertados del pecado (ser liberado de la naturaleza pecaminosa; ésta no tiene más poder sobre el Creyente, pero sólo cuando seguimos mirando a la Cruz), sois hechos siervos de la Justicia (aun­que usted era antes un esclavo de la naturaleza pecaminosa, ahora es un esclavo de la Justicia; si la Fe se mantiene en la Cruz, hay una atracción constante del Creyente hacia la Justicia).
19 Hablo en términos humanos por la flaqueza de vuestra carne (“términos humanos” corresponde a la Caída, que ha hecho la carne débil; se refiere a nuestra propia fuerza personal y capacidad propia): que como para iniquidad presentasteis vuestros miembros a servir a la inmundicia (que el Creyente hará, si el objeto de su Fe está fuera de la Cruz) y a la iniquidad para la iniquidad (sin la Fe constante en la Cruz, la situación del Creyente en cuanto al pecado irá de mal en peor); así
ahora para Santidad presentéis vuestros miembros a servir a la Justicia (que, como se ha repetido, sólo puede ser hecho por la Fe constante en la Cruz; dándose cuenta que es por y a través de la Cruz que recibimos todas las cosas, y que es solo el Espíritu Santo, Quien puede desarrollar Justicia y Santidad en nuestras vidas, obra exclusivamente por medio de la Cruz).
20 Porque cuando fuisteis siervos del pecado (esclavos al pecado), erais libres acerca de la Justicia (referente a nuestra vida antes de nuestra conversión a Cristo).
21 ¿Qué fruto, pues, teníais de aquellas cosas de las cuales ahora os avergonzáis? (Significa que absolutamente nada de valor alguno puede salir de la experiencia pecadora. Es imposible que haya buena fruta alguna.) Porque el fin de ellas es muerte (si el Creyente rehusa mirar a la Cruz, pero en cambio mira a otra cosa en cuanto a su Santificación, el dominio de la naturaleza pecaminosa va a ser el resultado y la muerte espiritual será la conclusión; ¡la Cruz es la única respuesta al pecado!).
22 Mas ahora (desde que se llega a Cristo) librados del pecado (puesto en libertad de la naturaleza pecaminosa), y hechos siervos (esclavos) a Dios (pero este yugo es un yugo ligero [Mat. 11:28­30]), tenéis por vuestro fruto la Santificación (lo cual el Espíritu
Santo llevará a cabo, si la Cruz siempre es el Objeto de nuestra Fe), y por fin la Vida Eterna (entonces el Creyente tiene la alternativa “la muerte,” que es el resultado final por haber confiado en algo aparte de Cristo y la Cruz, o la “Vida Eter­na,” que es el resultado por confiar en Cristo y la Cruz).
23 Porque la paga del pecado es muerte (se refiere a la muerte espiritual, que es la separación de Dios); mas la Dádiva de Dios es Vida Eterna en Cristo Jesús Señor nuestro (como se dijo, todo esto, sin excepción, nos viene por medio de lo que Cristo hizo en la Cruz, que exige que la Cruz siempre sea el Objeto de nuestra Fe, que de este modo da al Espíritu Santo la libertad de acción para obrar dentro de nuestras vidas y producir Su Fruto).
CAPÍTULO 7
(60 d.C.)
LA LEY Y EL PECADO
¿IGNORÁIS, mis Hermanos (Pablo habla a los Creyentes), (porque hablo con los que sa­ben la Ley,) (se refiere a la Ley de Moisés, pero se podría referir a cualquier tipo de Ley religiosa) que la Ley se enseñorea del hombre entre tanto que vive? (La Ley ejerce dominio mientras él trate de vivir según la Ley. Desgraciadamente, al no entender la Cruz con respecto a la Santificación, prácticamente
la totalidad de la Iglesia trata actualmente de vivir para Dios por medio de la Ley. Que el Creyente sepa que hay sólo dos lugares en que él puede estar, la Gracia o la Ley. Si él no entiende la Cruz referente a la Santificación, como el único medio de la victoria, estará automáticamente bajo la Ley, que garantiza el fracaso.)
2 Porque la mujer que está sujeta al marido mientras el marido vive está obligada a la Ley (Pablo usa la analogía de la obligación del lazo matrimonial); mas muerto el marido, libre es de la Ley del marido (significa que ella está libre de casarse de nuevo).
3 Así que, viviendo el marido, se llamará adúltera si fuere de otro varón (en efecto, la mujer ya tiene dos maridos, al menos en los Ojos de Dios; similar a esta analogía, el Espíritu Santo por medio de Pablo nos dará una gran verdad; muchos Cristianos viven una vida de adulterio espiritual; están casados con Cristo, pero en efecto, sirven a otro marido, “la Ley”; ¡es una analogía verídica!): mas si su marido muriere (la Ley está muerta en virtud de Cristo que ha cumplido la Ley desde todo punto de vista), es libre de la Ley (si el marido muere, la mujer está libre para casarse y servir a otro; la Ley de Moisés, cumplida en Cristo, ya está muerta al Creyente y el Creyente está libre para servir a Cristo sin que la Ley tenga parte
integrante en su vida o en el modo de vivir); de tal manera que no será adúltera, si fuere de otro marido (presenta al Creyente ahora como casado con Cristo y ya no conforme a la obligación de la Ley).
4 Así también vosotros, Hermanos míos, estáis muertos a la Ley (la Ley no está muerta en sí, pero estamos muertos a la Ley por­que estamos muertos a sus efectos; significa que no debemos tratar de vivir para Dios por medio de “la Ley,” ya sea es la Ley de Moisés, o Leyes inventadas por otros hombres
o de nosotros mismos; debemos estar muertos a toda la Ley) por el Cuerpo de Cristo (se refiere a la Crucifixión de Cristo, que satisfizo las demandas de la Ley quebrantada que no pudimos satisfacer; pero Cristo lo hizo por nosotros; después de haber cumplido la Ley desde todo punto de vista, el Cristiano no está obligado a la Ley en ninguna manera, sólo a Cristo y lo que Él hizo en la Cruz); para que seáis de otro (se refiere a Cristo), a saber, del que resucitó de los muertos
(somos resucitados con Él a una nueva vida, y hemos de entender siempre que Cristo ha provisto, provee y proveerá cada necesidad que tengamos; recurrimos a Él exclusivamente, lo cual se refiere a lo que Él hizo por nosotros en la Cruz), para que produzcamos fruto a Dios (el fruto apro­piado sólo se puede producir por el Creyente que constantemente
mira a la Cruz; de hecho, nunca se debe separar a Cristo de la Obra de la Cruz; porque al hacer esto está creando a “otro Jesús” [II Cor. 11:4]).
5 Porque mientras estábamos en la carne (puede referirse a la condición no salva o al Creyente que intenta vencer los poderes del pecado por sus propios esfuerzos, es decir, “la carne”), los afectos de los pecados (denota estar bajo el poder de la naturaleza pecaminosa, y se refiere a las “pasiones de la naturaleza pecaminosa”) que eran por la Ley (el efecto de la Ley debe revelar el pecado, lo que la Ley está diseñada hacer ya sea si es la Ley de Dios o Leyes inventadas por nosotros; no significa que es malo, ya que no lo es; sólo significa que no hay victoria en la Ley, sólo la Revelación del pecado y de su pena), obraban en nuestros miembros produciendo fruto para muerte (cuando el Creyente intenta vivir para el Señor por medio de la Ley, que desgraciadamente es lo que hace la mayoría de la Iglesia moderna, el resultado final va a ser el pecado y el fracaso; de hecho, esto no puede ser de ninguna otra manera; ¡déjenos decirlo otra vez! si el Creyente no entiende la Cruz, en cuanto a ésta se refiere a la Santificación, de manera que el Creyente intentará vivir para Dios por medio de la Ley; lo triste es que la mayoría de las personas en la Iglesia moderna piensan que están bajo la Gracia, cuando en realidad
viven conforme a la Ley porque no entienden la Cruz).
6 Mas ahora estamos li­bres de la Ley (liberado de sus exigencias justas, lo que significa que Cristo ha pagado su pena), habiendo muerto (muerto a la Ley en virtud de haber muerto con Cristo en la Cruz) a aquella en la cual estábamos detenidos (fuimos dominados una vez por la naturaleza pecaminosa); para que sirvamos en novedad de Espíritu (se refiere al Espíritu Santo y no al espíritu del hombre; el Creyente tiene un modo de vivir completamente nuevo, que es la Fe en Cristo y lo que Él hizo en la Cruz de parte nuestra; esto garantiza la victoria perpetua), y no en la antigüedad de la letra (se refiere a la Ley de Moisés; la mayoría de los Creyentes modernos sostendrían que no viven conforme a la Ley de Moisés; pero, como hemos dicho, la verdad es que si ellos no entienden la Cruz en cuanto se refiere a la Santificación, entonces de algún modo todavía viven conforme a aquella antigua Ley).
LA LUCHA CONTRA EL PECADO
7 ¿Qué pues diremos? (En los Versículos 1 al 6 de este Capítulo, Pablo demuestra que el Creyente ya no está bajo la Ley; en el resto del Capítulo, él muestra que un Creyente que se conforma a la Ley, deja de valerse de los recursos de la
Gracia, es un Cristiano derrotado.)
¿La Ley es pecado? ¡Dios no lo quiera! (La condición del hombre no es causada por la Ley de Dios, ya que la Ley es Santa; mejor dicho está expuesta.) Empero, yo no conocí el pecado, sino por la Ley (quiere decir que la Ley de Moisés definió lo que el pecado es en efecto, pero no dio ningún poder para vencer el pecado): porque tampoco co­nociera la concupiscencia, si la Ley no dijera, No codiciarás (nos dice que el deseo por lo prohibido es la primera forma consciente del pecado; ¡esta es la naturaleza pecaminosa en acción!).
8 Mas el pecado (la naturaleza pecaminosa), tomando ocasión, obró en mí por el Mandamiento toda concupiscencia (“la con­cupiscencia” es un “deseo malo,” significa que si el Creyente intenta vivir para Dios por medios apartes de la Cruz, él será dominado por los “deseos malos”; y no importa cuán dedicado sea, no será capaz de parar el proceso en aquella manera, de este modo irá de mal en peor). Porque sin la Ley el pecado está muerto (quiere decir que la Ley de Moisés totalmente expuso lo que estaba ya en el corazón del hombre; es uno de los motivos por el cual dio Dios la Ley).
9 Así que, yo sin la Ley vivía por algún tiempo (Pablo se refiere personalmente a sí mismo y su conversión a Cristo; la Ley, él declara, no tuvo nada que ver con aquella conversión;
tampoco tuvo nada que ver con su vida en Cristo): mas venido el Mandamiento (acababa de ser salvo y no entendía la Cruz de Cristo, él trató de vivir para Dios guardando los Mandamientos por su propia fuerza y poder; en su defensa, tampoco nadie más de ese entonces entendió la Cruz; de hecho, el significado de la Cruz, que es realmente el significado del Nuevo Convenio, le sería dado a Pablo), el pecado revivió (la naturaleza pecaminosa siem­pre, sin excepción, se restablece bajo tales circunstancias, que causa el fracaso), y yo morí (no quiso decir que él murió físicamen­te, como sería obvio, sino que murió al Mandamiento; en otras palabras, fracasó en obedecer no importa cuánto se esforzaba en su intento; ¡que todos los Creyentes sepan que si el Apóstol Pablo no pudo vivir para Dios de esta manera, tampoco lo puede usted!).
10 Y hallé que el Mandamien­to con mira de vida (se refiere a los Diez Mandamientos), para mí resultó para muerte (quiere decir que la Ley reveló el pecado, como ella siempre lo hace, y la paga que es la muerte; en otras palabras, no hay victoria alguna de procurar vivir según la Ley; debemos vivir por la Fe, que se refiere a la Fe en Cristo y la Cruz).
11 Porque el pecado (la na­turaleza pecaminosa), tomando ocasión, me engañó (Pablo pen­só, ya que él había aceptado a
Cristo, por solo el mero hecho que él podría seguramente obedecer al Señor en todo aspecto; pero él se dio cuenta que no podía, y ni puede usted, al menos en esa forma) por el Mandamiento (de ninguna manera culpa el Mandamiento, pero que el Mandamiento realmente excitó la naturaleza pecaminosa, y lo puso en primer plano, que precisamente es para lo que fue diseñado hacer), y por él me mató (a pesar de todos sus esfuerzos de vivir para el Señor por medio de Guardar la Ley, él fracasó; ¡y repito, así también usted!).
12 De manera que la Ley a la verdad es Santa (señala al hecho de que esta es la Revelación de Dios de Sí Mismo; el problema no está en la Ley de Dios, el problema está en nosotros), y el Mandamiento Santo, y justo, y bueno (la Ley se compara a un espejo que muestra al hombre lo que él es, pero no contiene ningún poder para cambiarlo).
13 ¿Luego lo que es bueno, a mí me es hecho muerte? ¡Dios no lo quiera! (Otra vez, no es la Ley que tiene la culpa, sino más bien es el pecado en el hombre que está opuesto a la Ley.) Sino que pecado (la naturaleza pecaminosa), para mostrarse pecado (expresa la intención Divina de la Ley, es por decir que el pecado podría mostrar su verdadera característica), por lo bueno me obró la muerte (la Ley era buena y es buena, pero si uno intenta guardar sus preceptos morales por medio de algo aparte
de la Fe constante en la Cruz, el resultado final será “la obra de la muerte” en vez de la vida; todo esto se puede hacer, pero sólo por Fe en Cristo y la Cruz); haciéndose pecado (la naturaleza pecaminosa) sobremanera pecaminoso por el Mandamiento (esto confunde enormemente al Creyente; él trata de vivir para Dios, e intenta con toda su fuerza y poder, pero continuamente fracasa; ¡él no entiende por qué! la verdad es que nadie puede vivir para Dios de esta manera; no es el orden prescrito de Dios; ese orden es la Cruz).
14 Porque sabemos que la Ley es espiritual (se refiere al hecho de que la Ley es totalmente por Dios y de Dios): mas yo soy carnal, vendido a sujeción del pecado (se refiere a la Caída de Adán, que ha afectado a toda la humanidad y para siempre; significa que nadie, aun los Creyentes llenos del Espíritu, puede guardar la Ley de Dios si intenta hacerlo fuera de la Fe en la Cruz; en otras palabras, todo está en Cristo).
15 Porque lo que hago (el fracaso), no lo entiendo (debiera traducirse, “Yo no comprendo”; és­tas no son palabras de un hombre inconverso, como algunos afirman, más bien de un Creyente que intenta y fracasa): ni lo que quiero, hago (se refiere a la obediencia que él quiere dar a Cristo, pero mejor dicho fracasa; ¿por qué? como Pablo explicó, el Creyente está casado con Cristo, pero es infiel a Cristo
porque cohabita espiritualmente con la Ley, que frustra la Gracia de Dios; significa que el Espíritu Santo no ayudará a tal persona, que le garantiza el fracaso [Gál. 2:21]); antes lo que aborrezco, aquello hago (se refiere al pecado en su vida que él no quiere hacer, y de hecho lo aborrece, pero se halla incapaz de dejarlo; lamentablemente, debido al hecho de que no entiende la Cruz en cuanto a lo que se refiere a la Santificación, esta es la grave situación de la mayoría de los Cristianos modernos).
16 Y si lo que no quiero, esto hago (demuestra a Pablo que hace algo en contra de su voluntad; él no quiere hacerlo, e intenta no hacerlo, independientemente de lo que podría ser, pero se encuen­tra haciéndolo de todos modos), apruebo que la Ley es buena (simplemente quiere decir que la Ley de Dios obra como debe obrar; ésta define el pecado, que demuestra el hecho de que la naturaleza pecaminosa tendrá dominio en el corazón del hombre si no se trata correctamente).
17 De manera que ya no obro aquello (¡muchos han malinterpretado esto! significa, “podría fallar, pero no es lo que quiero hacer”; ningún Cristiano verdadero quiere pecar porque ya tiene la Naturaleza Divina en su vida, y la naturaleza pecaminosa no debe tener dominio [II Ped. 1:4]), sino pecado (la naturaleza pecaminosa) que mora en mí (a
pesar de que algunos Predicadores afirman que la naturaleza pecaminosa no existe en el Cris­tiano, Pablo aquí claramente dice que la naturaleza pecaminosa está todavía en el Cristiano; sin embargo, si nuestra Fe permanece constante en la Cruz, la naturaleza pecaminosa estará inactiva, sin causarnos ningún problema; de lo contrario, causará grandes problemas; aunque la naturaleza pecaminosa “more” en nosotros, no debe “tener dominio” sobre nosotros).
18 Y yo sé que en mí (es a saber, en mi carne,) no mora el bien (se refiere a la propia capacidad del hombre, o mejor dicho la carencia de eso en comparación con el Espíritu Santo, al menos cuando se trata de cosas espirituales): porque tengo el querer (Pablo habla aquí de su fuerza de voluntad; desgraciadamente, la mayoría de los Cristianos modernos tratan de vivir para Dios por su propia fuerza de voluntad, creen erroneámente de que ya que han venido a Cristo, son libres ahora para decir “No” al pecado; es el modo incorrecto de mirar la situación; el Creyente no puede vivir para Dios por el poder de la fuerza de voluntad; aunque la voluntad es definitivamente importante, sola no es suficiente; el Creyente debe ejercer la Fe en Cristo y la Cruz, y hacerlo constantemen­te; luego tendrá la capacidad y la fuerza para decir “Sí” a Cristo, y automáticamente decir, “No” a las
cosas del mundo); mas efectuar el bien no lo alcanzo (fuera de la Cruz, es imposible encontrar el modo de hacer el bien).
19 Porque no hago el bien que quiero (si confío en mí mismo, y no en la Cruz): mas el mal que no quiero (no quiero hacer), éste hago (que es exactamente lo que todo Creyente hará no importa con cuanta fuerza intenta de no hacerlo, si él intenta vivir esta vida aparte de la Cruz [Gál. 2:20-21]).
20 Y si hago lo que no quiero (es lo que pasará si el Creyente procura vivir esta vida fuera del Orden Prescrito de Dios), ya no obro yo, sino el pecado (la na­turaleza pecaminosa) que mo­ra en mí (esto enérgicamente de­clara que el Creyente tiene una naturaleza pecaminosa; en el Texto Griego original, si esto contiene el artículo definido antes de la palabra “pecado” que al principio leyó “el pecado,” no se refiere a los actos del pecado, sino más bien de la naturaleza pecaminosa o la mala naturaleza; la idea no es deshacerse de la naturaleza pecaminosa, que realmente no se puede hacer, sino más bien controlarla, que es lo que el Apóstol nos ha dicho qué hacer en Romanos, caps. 6 y 8; cuando la Trompeta suene, seremos cambiados y no habrá más naturaleza pecaminosa [Rom. 8:23]).
21 Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta Ley (no se refiere en este caso a la Ley de
Moisés, sino más bien a la “Ley del pecado y de la muerte” [Rom. 8:2]), que el mal (la mala naturaleza) está en mí (la idea es que la naturaleza pecaminosa siempre va a estar con el Creyente; no hay ninguna indirecta en el Griego que su permanencia es temporal, al menos hasta que suene la Trompeta; podemos dirigirnos con éxito a la naturaleza pecaminosa de sólo un modo, y es por la Fe en Cristo y la Cruz, lo cual Pablo detallará en el siguiente Capítulo).
22 Porque según el hombre interior (se refiere al espíritu y el alma del hombre que ya se han regenerado), me deleito en la Ley de Dios (se refiere a la Ley moral de Dios ocultada en los Diez Mandamientos):
23 Mas veo otra Ley en mis miembros (la Ley del pecado y de la muerte que desean usar mi cuerpo físico como instrumento de la injusticia), que se rebela contra la Ley de mi mente (es la Ley del deseo y la fuerza de voluntad), y que me lleva cautivo a la Ley del pecado (la Ley del pecado y de la muerte) que está en mis miembros (que funcionará por medio de mis miembros, y me hará un esclavo a la Ley del pecado y de la muerte; le acontecerá al Cristiano más consagrado si no ejerce constantemente la Fe en Cristo y la Cruz, sabiendo que es por la Cruz que todos los poderes de las tinieblas fueron derrotados [Col. 2:14-15]).
24 ¡Miserable hombre de mí! (Cualquier Creyente que intenta vivir para Dios fuera del Orden Prescrito de Dios, que es “Jesucristo y Él Crucificado,” vivirá una existencia desgraciada y miserable. Esta vida sólo se puede vivir de un modo, y ese modo es la Cruz.) ¿Quién me librará del cuerpo de esta muerte? (En el instante que él grita “Quién,” él encuentra el camino a la Victoria, ya que él ahora clama por socorro a una Persona, y aquella Persona es Cristo; realmente, el Texto Griego es masculino, que indica a una Persona.)
25 Gracias doy a Dios por Jesucristo Señor nuestro (presenta a Pablo que revela la respuesta a su propia pregunta; la Liberación llega a través de Jesucristo y Cristo Solo, y más en particular lo que Jesús hizo en el Calvario y la Resurrección). Así que yo mismo con la mente sirvo a la Ley de Dios (la “voluntad” es el gatillo, pero en sí no puede hacer nada a menos que el arma esté cargado con el poder explosivo; aquel Poder es la Cruz); mas con la carne a la Ley del pecado (si el Creyente recurre “a la carne,” [es decir, “la obstinación, el auto-esfuerzo, esfuerzo religioso”] que se refiere a su propia capacidad fuera de Cristo y la Cruz, él no servirá la Ley de Dios, sino a la Ley del pecado).
CAPÍTULO 8
(60 d.C.)
LA VIDA EN EL ESPÍRITU
AHORA pues, ninguna condenación (culpa) hay para los que están en Cristo Jesús (se refiere anteriormente a Romanos 6:3-5 y nosotros siendo Bautizados en Su Muerte, que habla de la Crucifixión), los que no andan conforme a la carne (que dependen en la fuerza personal y la capacidad de sí mis­mo o grandes esfuerzos religiosos para vencer el pecado), mas conforme al Espíritu (el Espíritu Santo trabaja exclusivamente dentro de los límites legales de la Obra Terminada de Cristo; nuestra Fe en aquella Obra Terminada, es decir, “la Cruz,” garantiza la ayuda del Espíritu Santo, que garantiza la Victoria).
2 Porque la Ley (lo que estamos a punto de dar es una Ley de Dios, ideado por el Carácter Divino en la eternidad pasada [I Ped. 1:18-20]; esta Ley, de hecho, es “el Orden Prescrito de Dios para la Victoria”) del Espíritu (el Espí­ritu Santo, es decir, “la manera que el Espíritu obra”) de Vida (la vida viene de Cristo, pero por el Espíritu Santo [Jn. 16:13-14]) en Cristo Jesús (cuando Pablo usa este término o uno de sus derivados, él se refiere, sin fa­llar, a lo que Cristo hizo en la Cruz, lo que hace que es­ta “vida” sea posible) me ha
librado (me otorgaba Victoria total) de la Ley del pecado y de la muerte (éstas son las dos Leyes más poderosas en el Universo; la “Ley del Espíritu de Vida en Cristo Jesús” sola es más fuerte que la “Ley del Pecado y de la Muerte”; significa que si el Creyente intenta vivir para Dios por alguna manera aparte de la Fe en Cristo y la Cruz, él está condenado al fracaso).
3 Lo que la Ley no pudo hacer porque no pudo contra la naturaleza pecaminosa, por cuanto era débil por la carne (aquéllos bajo la Ley tenían sólo su fuerza de voluntad, que es de modo deplorable insuficiente; entonces a pesar de cómo se esfuerzan en su intento, eran incapaces de guardar la Ley en aquel entonces, y la misma inhabilidad persiste actualmente; toda persona que trata de vivir para Dios por un sistema de leyes está condenada al fracaso, porque el Espíritu Santo no funcionará en esa capacidad), Dios enviando a Su Hijo (se refiere a la condición indefensa del hombre, incapaz de salvarse e incapaz de guardar hasta una Ley simple y, por lo tanto, en extrema necesidad de un Salvador) en semejanza de carne de pecado (significa que Cristo era en realidad humano, se conformó en apariencia a la carne que está caracterizada por el pecado, sin embargo libre del pecado), y a causa del pecado (para expiar el pecado, destruir su poder, y salvar y Santificar a sus víctimas), condenó al pecado
en la carne (destruyó el poder del pecado al dar Su Cuerpo Perfecto como Sacrificio a favor del pecado, que lo hizo posible para que el pecado fuese derrotado en nuestra carne; todo fue posible por medio de la Cruz):
4 Para que la Justicia de la Ley fuese cumplida en nosotros (la Ley que cumple su realización completa en nosotros sólo puede ser hecha por la Fe en Cristo, y lo que Cristo ha hecho por nosotros en la Cruz), que no andamos conforme a la carne (no según nuestra propia fuerza y capacidad), mas conforme al Espíritu (la palabra “andar” se refiere a la manera en la cual ordenamos nuestra vida; cuando colocamos nuestra Fe en Cristo y la Cruz, al entender que todas las cosas nos vienen de Dios por medio de la Cruz, siempre haciéndola el Objeto de nuestra Fe, el Espíritu Santo puede obrar entonces poderosamente dentro de nosotros, que produce el Fruto del Espíritu; ¡es lo que “andamos conforme al Espíritu” realmente significa!).
5 Porque los que viven con-forme a la carne se ocupan de las cosas que son de la carne (se refiere a los Creyentes que tratan de vivir para el Señor por medios además de la Fe en la Cruz de Cristo); mas los que viven conforme al Espíritu, de las cosas del Espíritu (aquéllos que colocan su Fe en Cristo y la Cruz, lo hacen exclusivamente; hacen
lo que el Espíritu desea, que solo puede traer la Victoria).
EL CONTRASTE
6 Porque la mente puesta en la carne es muerte (no se refiere a mirar demasiado la Televisión, como algunos piensan, sino más bien cuando se procura vivir para Dios fuera de Su Orden Prescrito; los resultados serán el pecado y la separación de Dios); mas la intención del Espíritu es vida y paz (el Orden Prescrito de Dios es la Cruz; exige nuestra Fe constan­te en aquella Obra Terminada, que es el Camino del Espíritu Santo).
7 Por cuanto la mente puesta en la carne es enemistad contra Dios (otra vez, se refiere al intento de vivir para Dios por medios además de la Cruz, que coloca a uno “contra Dios”): porque no se sujeta a la Ley de Dios, ni tampoco puede (en su forma más simple quiere decir que lo que está haciendo, fuera lo que fuera, no está en el orden prescrito de Dios, que es la Cruz).
8 Así que los que están en la carne no pueden agradar a Dios (se refiere al Creyente que intenta vivir su Vida Cristiana por medios además de la Fe en Cristo y la Cruz).
9 Mas vosotros no estáis en la carne (en cierto sentido de la palabra hace la pregunta, “ya que usted es un Creyente y ya no confía en la carne, ¿por qué
recurre a la carne?”), sino en el Espíritu (como Creyente, ya tiene el privilegio de ser guiado y autorizado por el Espíritu Santo; sin embargo, Él hará tal para nosotros sólo sobre la condición de nuestra Fe en la Obra Terminada de Cristo), si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros (si usted es realmente salvo). Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, tal no es de Él (Pablo dice que la obra del Espíritu en nuestras vidas fue hecha posible por lo que hizo Cristo en el Calvario, y la Resurrección).
10 Empero si Cristo está en vosotros (Él está en usted por el Poder y la Persona del Espíritu [Gál. 2:20]), el cuerpo a la verdad está muerto a causa del pecado (quiere decir que el cuerpo físico está incapacitado debido a la Caída; por consecuencia, se le presenta una tarea infructuosa al Creyente que intenta vencer por fuerza de voluntad); mas el Espíritu vive a causa de la Justicia (sólo el Espíritu Santo puede hacer lo que hemos de ser, lo que significa que no lo podemos hacer por nosotros mismos; otra vez, Él realiza todo lo que tiene que hacer dentro de los límites de la Obra Terminada de Cristo).
11 Y si el Espíritu (el Espíritu Santo) de Aquél (de Dios) que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros (y Él definitivamente lo hace), El Que levantó a Cristo Jesús de los muertos vivificará también
vuestros cuerpos mortales (nos da poder en nuestros cuerpos mortales para que podamos vivir una vida victoriosa) por Su Espíritu Que mora en vosotros (tenemos el mismo poder en nosotros, por el Espíritu, que resucitó a Cristo de los muertos, y está disponible sólo sobre la premisa de la Cruz y nuestra Fe en aquel Sacrificio).
12 Así que, Hermanos (quiere decir que Pablo se dirige a los Creyentes), deudores somos (se refiere a lo que le debemos a Jesucristo por lo que Él ha hecho en la Cruz por nosotros), no a la carne (no le debemos nada a nuestra propia capacidad, quiere decir que tal no puede salvarnos ni darnos la victoria), para que vivamos conforme a la carne (“vivamos conforme a la carne” se refiere a nuestras obras, que Dios nunca puede aceptar, y que nunca pueden traernos la victoria, sino más bien sólo la derrota).
13 Porque si viviereis con-forme a la carne (según su propia fuerza y capacidad, que está fuera del Orden Prescrito de Dios), moriréis (usted no podrá vivir una vida Cristiana victoriosa); mas si por el Espíritu (por el Poder del Espíritu Santo) mortificáis las obras de la carne (que el Espíritu Santo Solo puede hacer), viviréis (andará en victoria; pero otra vez, a pesar de correr el riesgo de repetir demasiado, nunca debemos olvidar que el Espíritu obra integral y completamente dentro de los límites
de la Cruz de Cristo; significa que siempre debemos hacer la Cruz el Objeto de nuestra Fe, dándole libertad de acción para obrar).
LA LIBERACIÓN
14 Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios (el Espíritu siempre nos guiará a la Cruz), los tales son hijos de Dios (vivimos como hijos de Dios, que se refiere a la victoria total en cada aspecto de nuestras vidas; si la naturaleza pecaminosa domina a una persona, seguramente él no vive como un hijo de Dios).
15 Porque no habéis recibido el espíritu de servidumbre (cuando trata de vivir de acuerdo con un sistema de obras y leyes sólo logrará estar en “esclavitud”) para estar otra vez en temor (semejante vida crea un clima perpetuo de temor en el corazón de ese Creyente); mas habéis recibido el Espíritu de Adopción (el Espíritu Santo nos ha adoptado en la Familia de Dios), por el cual clamamos, Abba, Pa­dre (el Espíritu Santo facilita al Hijo de Dios para que pueda llamar a Dios “Padre,” que se logra a causa de Jesucristo).
16 Porque el mismo Espíritu (Él Mismo) da testimonio a nuestro espíritu (quiere decir que constantemente Él nos dice y atestigua ciertas cosas) que somos Hijos de Dios (significa que ya lo somos, y hemos de disfrutar todos los privilegios como tal; solamente
si entendemos que todos estos privilegios nos vienen de Dios, por el medio de la Cruz):
17 Y si hijos (Hijos de Dios), también herederos (un pri­vilegio); herederos de Dios (el enriquecimiento más alto de todos), y coherederos de Cristo (todo lo que le pertenece a Cristo nos pertenece por medio de la Cruz, que fue realizada para nosotros); si empero padecemos juntamente con Él (no se refiere al simple sufrimiento, más bien sufriendo “con Él,” referente a Su sufrimiento en la Cruz que nos trajo la victoria total), para que juntamente con Él seamos glorificados (Él ha sido glorificado, y seremos glorificados; todo hecho posible por la Cruz).
18 Porque tengo por cierto que lo que en este tiempo se padece (se refiere al mundo y su condición debido a la Caída) no es de comparar con la gloria venidera (la gloria de la época del futuro venidero no tendrá nada que ver con la miseria de esta época presente) que en nosotros ha de ser manifestada (nuestra gloria será una gloria reflectora, que viene de Cristo).
19 Porque el continuo anhelar de las criaturas (debiera haberse traducido, “porque la esperanza ardiente de la Creación”) espera la manifestación de los hijos de Dios (referente a la Resurrección de Vida por venir).
20 Porque las criaturas (la Creación) fue sometida a vanidad
(la Caída de Adán señaló la caída de la Creación), no de grado (la Creación no pecó, justo como tal no pueda pecar, pero se hizo sujeto al resultado del pecado que es la muerte), mas por causa Del Que las sujetó con Esperanza (se refiere a Dios como Quien dictó la sentencia debido a la Caída de Adán, pero al mismo tiempo nos dio una “Esperanza”; aquella “Esperanza” es Cristo, Quien rectificará todas las cosas),
21 De que también las mis­mas criaturas (la Creación) se­rán libradas (expresa que esta “Esperanza” facilita el efecto de aquella Liberación, que Él hizo por la Cruz) de la esclavitud de la corrupción (indica mortalidad, es decir, “muerte”) en la libertad gloriosa de los Hijos de Dios (¡cuando el hombre cayó, la Creación cayó! cuando el hombre sea liberado, también la Creación será liberada, y se expresa en la palabra “también”).
22 Porque sabemos que todas las Criaturas (todo fue afectado por la rebelión de Satanás y la Caída de Adán) gimen a una, y a una están gimiendo con dolores de parto hasta ahora (se refiere al deseo común de los elementos de la Creación para traerlos a su perfección original).
23 Y no sólo ellas (la Creación, y todo lo que ésta incluye), mas también nosotros mismos (se refiere a los Creyentes), que tenemos las Primicias del
Espíritu (aunque Jesús, trató con todo lo que se perdió a causa de la Caída, en la Cruz, sólo tenemos una parte de aquella posesión ahora, mas el resto vendrá con la Resurrección), aun nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos (declara el hecho obvio de que todo lo que Jesús pagó en la Expiación todavía no se ha realizado totalmente), esperando la Adopción (debiera traducirse, “esperando el cumplimiento del proceso, que la Adopción en la Familia de Dios garantiza”), es a saber, la Redención de nuestro cuerpo (la glorificación de nuestro cuerpo físico que ocurrirá en la Resurrección).
24 Porque en esperanza so­mos salvos (quiere decir que la mayor parte de nuestra Sal­vación está aún en el futuro): mas la esperanza que se ve, no es esperanza (declara de otro modo la gran Verdad que lo que la Salvación proporciona no se le ha dado todo al Creyente): porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo? (En efecto, sin rodeos nos dice que lo que viene está por encima de nuestras mejores expectativas que lo que está aquí en el presente, que es incomparable.)
25 Empero si lo que no vemos esperamos (claramente nos dice que más y mucho más, está por venir), por paciencia esperamos (explica la certidumbre de Su llegada, porque el Espíritu Santo ha prometido que así será).
26 Y asimismo también el Espíritu (el Espíritu Santo) ayuda nuestra flaqueza (la ayuda que nos da por el Espíritu Santo fue posible en su totalidad por medio y a través de lo que Jesús hizo en la Cruz): porque qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos (señala el significado de la oración, pero también sin el Espíritu Santo, todo es en vano): sino que el mismo Espíritu (Él Mismo) pide por nosotros (Él solicita o intercede de nuestra parte) con gemidos indecibles (no son gemidos del Espíritu Santo, sino que son nuestros, que se relaciona a lo que viene del corazón y no se puede decir adecuadamente en palabras).
27 Mas El Que escudriña los corazones (Dios el Padre), sabe cuál es el intento del Espíritu (lo que el Espíritu quiere que sea hecho, y no lo que nosotros queremos que sea hecho), porque conforme a la Voluntad de Dios, Él (el Espíritu Santo) intercede por los Santos (la meta principal del Espíritu es realizar la Voluntad de Dios en nuestras vidas, no nuestros deseos personales; en otras palabras, el Espíritu no es un botones glorificado).
LOS VENCEDORES
28 Y sabemos que a quienes aman a Dios (la primera con­dición), todas las cosas les obran juntas para bien (pero
sólo si llenan ciertas condiciones), es a saber, a los que conforme al propósito son llamados
(significa que es “Su Propósito, y no el nuestro,” que es la segunda condición; de otro modo, todas las cosas no se realizarán para nuestro bien).
29 Porque a los que antes Él (Dios) conoció, también Él (el conocimiento previo de Dios) predestinó, para que fuesen hechos conformes a la Imagen de Su Hijo (nunca es la persona que está predestinada, sino más bien el Plan), para que Él (Jesús) sea el Primogénito entre muchos Hermanos (no significa que Jesús Nació de Nuevo como un pecador, como algunos lo enseñan, más bien que Él es el Padre del Plan de Salvación, después de haber pagado el precio en la Cruz, que hizo todo esto posible).
30Y a los que Él (Dios) predestinó (conformar a la Imagen de Su Hijo), a éstos también llamó (sin aquel “Llamado,” el hombre no puede ser salvo; tristemente, muchos rechazan “el Llamado” [Prov. 1:24-33]): y a los que llamó, a estos también justificó (aquéllos que respondieron fielmente al Llamado): y a los que justificó, a estos también glorificó (glorificará en la Resurrección; la Justificación garantiza que será hecho).
31 ¿Pues qué diremos a esto? (Se refiere al sufrimiento que se sobrelleva en la actualidad [vv. 17­
18] en comparación con “la Gloria que será revelada en nosotros.”) Si Dios es por nosotros (debi­era traducirse, “puesto que Dios está por nosotros”), ¿quién contra nosotros? (Es quien puede estar contra nosotros lo que realmente importará.)
32 Él Que aun a Su Propio Hijo no perdonó (corresponde a la Gran Dádiva de Dios, es decir, el Señor Jesucristo), antes Le entregó por todos nosotros (la Cruz), ¿cómo no nos dará también con Él todas las cosas? (Podemos tener todas las cosas que pertenecen a la Vida y a la Piedad, por las cuales pagó Jesús en la Cruz, es decir si nuestra Fe está siempre en Cristo y la Cruz [II Ped. 1:3-7].)
33 ¿Quién acusará a los es­cogidos de Dios? (En efecto, quiere decir, “¿Quién declarará a aquéllos culpables a quienes Dios declara Justos?”) Dios es el que Justifica (es Dios Quien pone las reglas para la Justificación, no el hombre).
34 ¿Quién es él que condenará? (Ningún hombre tiene el derecho de condenar el Plan de la Justificación de Dios.) Cristo es El Que murió (si alguien condena a un Creyente que confía únicamente en Cristo para la Justificación y la Santificación, él condena al mismo tiempo a Cristo y Su Muerte en la Cruz), mas aun, El Que también resucitó (la Resurrección ratificó el hecho de que Jesús era el Sacrificio Perfecto, y que Dios lo aceptó
como tal), Quien además está a la Diestra de Dios (se refiere a la exaltación de Cristo), El Que también intercede por nosotros
(a la Mano Derecha de Dios, que demuestra que Su Sacrificio ha sido aceptado, que garantiza la intercesión por nosotros).
35 ¿Quién nos apartará del Amor de Cristo? (Habla del Amor de Cristo por el Creyente, en vez del Amor del Creyente por Cristo.) ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? (Somos protegidos contra toda influencia exterior, pero no de nosotros mismos. Si una persona quisiera, él puede separarse del Amor de Cristo cuando rechaza la Cruz.)
36 Como está escrito (Sal. 44:22), Por causa de Ti somos muertos todo el tiempo (el mundo siempre estaba opuesto a Cristo y lo que Él hizo en la Cruz; desgraciadamente, también la mayoría de la Iglesia); somos estimados como ovejas del matadero (la manera que el mundo nos mira; en sus ojos, somos merecedores sólo para la degollación).
37 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores (es una Santa arrogancia de la Victoria y la fuerza de Cristo) por medio de Aquél que nos amó (Él nos amó tanto que dio Su Vida en la Cruz, que solo nos hace “más que vencedores”).
38 Por lo cual estoy convencido (el Apóstol ha afrontado las cosas de las cuales él ahora habla) de que ni la muerte, ni la vida, ni Ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,
39 Ni lo alto, ni lo bajo, ni ninguna criatura, nos podrá apartar del Amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro (este Amor de Dios que se extiende a nosotros fue hecho posible úni­camente por Cristo, y lo que Él hizo por nosotros en la Cruz; otra vez, este es el Amor de Dios por nosotros, que nunca vacila porque estamos “en Cristo Jesús”).
CAPÍTULO 9
(60 d.C.)
EL RECHAZO
VERDAD digo en Cristo, no miento (Pablo refuta la acusación en la predicación a los Gentiles; él no está animado por la hostilidad contra los Judíos), dándome testimonio mi conciencia en el Espíritu Santo (su propio espíritu está en completa armonía con el Espíritu Santo),
2 Que tengo gran tristeza y continuo dolor en mi corazón (se apenaba sobre la grave situación del Israel en esos días; estaban en este estado porque rechazaron a Cristo y la Cruz; desgraciadamente, la Iglesia, con algunas excepciones, hace lo mismo).
3 Porque deseara yo mismo ser apartado de Cristo por mis Hermanos (expresado en un sentido académico que carece de cumplimiento, ya que tal es imposible), los que son mis parientes según la carne (los Judíos):
4 Que son Israelitas (el Pue­blo escogido de Dios, sin em­bargo, rechazaron al Señor); de los cuales es la Adopción (se refiere a la selección de Israel para ser el Pueblo peculiar de Dios [Éx. 19:5]), y la Gloria (se refiere a la Presencia Divina que estaba siempre con ellos, al menos hasta que ellos rechazaron a Dios [Éx. 16:7, 10; 24:16-17; Lev. 9:6; Núm. 14:10, 21; Deut. 5:24]), y los Pactos (Dios había hecho varios Pactos o sea, Convenios con Israel, como el Abrámico, primero que todo prometiendo la Salvación por Fe [Gén. 15:6]), y la divulgación de la Ley (la Ley Mosaica), y el culto (el Tabernáculo, las ofrendas, el Sacerdocio, etc.), y las Promesas (las Promesas Mesiánicas);
5 Cuyos son los padres (se refiere básicamente a Abraham, a Isaac y a Jacob), y de los cuales es Cristo según la carne (por medio de los Judíos), El Cual es Dios sobre todas las cosas (el mismo propósito de Israel era traer al Redentor en el mundo), bendito por los siglos (Jesús es el Redentor, Quien es Dios). Amén (Verdad).
6 No que la Palabra de Dios haya fallado (aunque Israel fa­
llara, la Palabra de Dios no falló; el Redentor vino). Porque no to-dos los que son de Israel, son Israelitas (tiene la intención de denunciar la Salvación nacional; en otras palabras, no es salvo sólo porque es un Israelita):
7 Ni, por ser simiente de Abraham, son todos hijos (tam­bién desacredita la teoría de la Salvación nacionalista): mas, en Isaac te será llamada simiente (Ismael no fue incluido, aunque era hijo de Abraham; significa que todas las obras de la carne son rechazadas).
LA DISTINCIÓN
8 Quiere decir, No los que son hijos de la carne, éstos son los Hijos de Dios (no son Hijos de Dios simplemente porque son Judíos): mas los que son Hijos de la Promesa son contados en los descendientes (aquellos que creen en “la Promesa,” Quien es Cristo).
9 Porque la Palabra de la Promesa es esta (corresponde a la Fe, no a las obras), Como en este tiempo vendré, y tendrá Sara un hijo (Abraham no es la figura principal, en realidad tampoco lo es Sara o Isaac; sólo “la Promesa,” que al final se cumplirá en Cristo).
10 Y no sólo esto (él dará ahora otro ejemplo); mas también Rebeca concibiendo de uno, de Isaac nuestro padre (Pablo además derriba la idea de la Salvación nacionalista, como veremos);
11 (Porque no siendo aún nacidos, ni habiendo hecho ni bien ni mal (se refiere a Esaú y Jacob, quienes eran gemelos), para que el propósito de Dios conforme a la elección (habla del conocimiento previo de Dios), no por las obras, sino por El Que llama, permaneciese;) (Declara la base entera del trato de Dios con los hombres y Su manera de operación.)
12 Le fue dicho a ella (se refiere al Señor que le habla a Rebeca, se encuentra en Gén. 25:23), El Mayor serviría al menor (en el análisis espiritual, la Naturaleza Pecaminosa, que es la más vieja en el Creyente porque el Creyente na­ce con tal, servirá a la Naturaleza Divina, que es la más joven; es decir, si el Creyente sigue correctamente a Cristo).
13 Como está escrito (Mal. 1:2-3), A Jacob amé, mas a Esaú aborrecí (no fue hecho de forma caprichosa; Dios no amó indiscriminadamente a Jacob, tampoco Él odió indiscrimina­damente a Esaú; las dos pasiones, el amor y el odio, estaban basadas en las actitudes de los dos hombres hacia Dios).
14 ¿Pues qué diremos? (Es la intención de responder a la afirmación que Dios era injusto en Su Disposición hacia Jacob y Esaú.) ¿Que hay injusticia en Dios? ¡Dios no lo quiera! (Allí no hay injusticia para con Dios, Quien, por el conocimiento previo, ve la
actitud de los dos jóvenes y juzga como corresponde).
15 Mas a Moisés dice, Tendré Misericordia del que tendré Misericordia, y me Compadeceré del que me Compadeceré ([Éx. 33:19] Dios tiene Misericordia y Compasión de aquellos que cumplen Sus Condiciones).
16 Así que no es del que quiere, ni del que corre (la Misericordia y la Compasión no pueden ser ganadas o merecidas por el pecador; en consecuencia, esto completamente excluye una Salvación “de obras”), sino de Dios Quien tiene Misericordia (Dios manifiesta su Misericordia a base de la aceptación de Cristo y la Cruz por el hombre; de otro modo, no hay Misericordia alguna).
17 Porque La Escritura dice de Faraón (Éx. 9:16), Que para esto mismo te he levantado (presenta el Señor que utiliza lo que está disponible, pero no obligaba al Faraón mismo a hacerlo; en otras palabras, Dios no predestinó al Faraón para que adoptara una actitud de rebelión, ni lo dejaba para que no tuviera alternativa en el asunto), para mostrar en ti Mi Potencia, y que Mi Nombre sea anunciado por toda la Tierra (como dicho, Dios usó la terquedad de Faraón, que era la propia decisión que eligió Faraón, para glorificar Su Nombre — el Nombre de Dios).
18 De manera que del que quiere tiene Misericordia (Dios
siempre tendrá misericordia de aquellos que llenan Sus Requisitos), y al que quiere, Él endurece
(la terquedad hacia Dios será respondida por Dios que obliga que se establezca un escenario que hará que el corazón se ponga aun más duro; en otras palabras, si alguien quiere la dureza, entonces la recibirá).
LA JUSTICIA Y LA MISERICORDIA
19 Me dirás pues (Pablo conoce el argumento de los Judíos), ¿Por qué, pues, se culpa Dios? (¿Por qué critica Dios al hombre?) Porque ¿quién resistirá a Su Voluntad? (¡Un número ilimitable de personas han resistido a Su Voluntad, pero nunca con éxito!)
20 Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú para que alterques con Dios? (¡El hombre critica a Dios!) Dirá el vaso de barro Al Que le labró, ¿por qué me has hecho tal? (¡El hombre quiere culpar a Dios cuando se encuentra en un aprieto!)
21 ¿O no tiene potestad el alfarero (Dios es comparado con un “Alfarero”) para hacer de la misma masa un vaso para honra, y otro para vergüenza? (Él tiene el poder de hacerlo posible para que el hombre elija el honor o la deshonra. La falta nunca proviene de Dios, sino siempre del hombre. ¡Dios no es culpable simplemente porque Él le da al hombre libre
albedrío, y el hombre elige el camino de la deshonra!)
22 ¿Y qué, si Dios, queriendo mostrar la ira y hacer notoria Su potencia (en efecto, dice, en vista de que hay vasos de deshonra; hay una necesidad Divina que Dios debiera demostrar el Poder de Su Ira, así como las riquezas de Su Misericordia), soportó con mucha paciencia los vasos de ira preparados para muerte (aquéllos que eligen la deshonra serán finalmente destruidos, pero Dios en Su paciencia los soportará por mucho tiempo, aunque Él sepa de antemano su destino):
23 Y para hacer notorias las riquezas de Su Gloria, las mostró para con los Vasos de Misericordia (corresponde a aquellos Judíos o Gentiles que aceptan “las riquezas de Su Gloria” para la Salvación), que Él ha preparado para Gloria (no significa que Dios predestinó a éstos para Salvación, sino que realmente quiere decir que aquéllos que aceptaron Su Misericordia y Gracia estarían “listos para la Gloria”),
24 Los cuales también ha llamado (Dios inicia el Llamado, pero desgraciadamente muchos, si no la mayoría, niegan a responder), es a saber, a nosotros, no sólo de los Judíos, mas también de los Gentiles? (El Señor siempre quiso que los Gentiles fueran incluidos también.)
25 Como también en Oseas dice (Os. 2:23), Llamaré al que
no era Mi pueblo, pueblo Mío; y a la no amada, amada (usado por Pablo en el contexto de los Gentiles, aunque al principio fuera destinado para los Judíos).
26 Y será, que en el lugar donde les fue dicho (Os. 1:9­10), Vosotros no sois pueblo Mío: allí serán llamados Hijos del Dios Viviente (otra vez, el Apóstol toma un Pasaje que le fue dado exclusivamente a Israel, y lo ensancha para que cubriera a los Gentiles).
27 También Isaías clama tocante a Israel (Isa. 10:22), Si fuere el número de los Hijos de Israel como la arena del mar, el remanente será salva (a pesar del gran número de Israelitas a través de muchos siglos, en realidad sólo un pequeño número fue salvo; es lo mismo en la Iglesia moderna):
28 Porque Él cumplirá la obra (Palabra) (lo que Él hizo en la Cruz) con brevedad y ejecutada en Justicia (¡La Justicia de Dios lo exige! sin embargo, lo que es breve para Él no es necesariamente breve para la humanidad): porque una obra (Palabra terminante) hará dentro de poco el Señor sobre la Tierra (en comparación con la Eternidad, los seis mil años que ya hemos visto constituyen un tiempo corto).
29 Y como antes dijo Isaías (Isa. 1:9), Si el Señor de los Ejércitos (en el Hebreo la palabra es el Señor de “Sabaot” que lleva un significado de las Huestes de
Ejércitos en Campaña; Dios es el Señor de todas las “Huestes de Ejércitos” del Cielo) no nos hubiera dejado simiente (el Remanente), como Sodoma habríamos venido a ser, y a Gomorra fuéramos semejantes (completamente destruidos).
30 ¿Pues qué diremos? (Pablo quiere decir algo bueno sobre la condición espiritual de los Judíos, pero no encuentra nada digno de bueno para decir.) Que los Gentiles, que no seguían Justicia (tiene referencia al hecho de que estos Paganos no buscaron a Dios ni la Justicia, de la cual su historia está repleta; eran idólatras), han alcanzado la Justicia (porque aceptaron a Cristo), es a saber, la Justicia que es por la Fe (la Fe en Cristo y lo que Él hizo en la Cruz, que Israel rechazó).
31 Mas Israel, que seguía después de la Ley de Justicia (demuestra a Israel que seguía el camino equivocado, por las obras), no ha llegado a la Ley de Justicia (no podía alcanzar la Justicia por las obras; sólo puede ser alcanzado por medio de confiar en Cristo y la Cruz).
32 ¿Por qué? (¿Por cuál razón?) Porque la seguían no por fe (sólo se puede ejercer la Fe al aceptar a Cristo y la Cruz, que Israel rechazó), mas como fue por las obras de la Ley (nunca puede lograrla por su propio desempeño). Por lo cual tropezaron en la piedra de tropiezo (indica la necesidad de
Fe en el Señor Jesucristo, El Único Quien todos los Sacrificios habían simbolizado);
33 Como está escrito (Isa. 8:14), He aquí, pongo en Sión (Israel) piedra de tropiezo, y piedra de caída (se refiere a Jesucristo; Él no era el tipo de Salvador que querían; necesitaron la Salvación del pecado, pero quisieron otra cosa): y aquel que creyere en ella no será avergonzado (demuestra que la Salvación está abierta a todos, no son a unos cuántos escogidos que están predestinados para ella, como muchos enseñan).
CAPÍTULO 10
(60 d.C.)
ISRAEL
HERMANOS, ciertamente la voluntad de mi corazón y mi oración a Dios sobre Israel, es para Salvación (Israel, como Nación, no fue salva, a pesar de su historia; ¡qué acusación!).
2 Porque yo les doy testimonio que tienen celo de Dios (debiera leerse, “para Dios”; tenían un celo que tenía que ver con Dios como objeto de ello), mas no conforme a ciencia (corresponde al tipo correcto del conocimiento).
3 Porque ignorando la Justicia de Dios (representa la historia no sólo del Israel de la antigüedad, sino también la de casi todo del mundo, y para siempre; “la Justicia de Dios” es la que Cristo proporciona, y se recibe por
medio de ejercer la Fe en Él y lo que Él hizo en la Cruz, todo por nosotros; ¡la ignorancia de Israel era voluntariosa!), y procurando establecer la suya propia (el caso de cualquiera que intenta establecer la Justicia por cualquier método además de la Fe en Cristo y la Cruz), no se han sujetado a la Justicia de Dios (la Justicia de Dios se resguarda en Cristo y lo que Él hizo en la Cruz).
4 Porque el fin de la Ley es Cristo para Justicia (Cristo cumplió la totalidad de la Ley) a todo aquel que cree (la Fe en Cristo garantiza la Justicia que la Ley tenía, pero no pudo dar).
LA JUSTICIA
5 Porque Moisés describe la Justicia que es por la Ley (nos dice claramente que la Ley contuvo en realidad la Justicia, pero la Justicia que el hombre no podía alcanzar debido a su condición caída), Que el hombre que hiciere estas cosas vivirá por ellas (Pablo dice que no importa con cuánto esfuerzo una persona procura seguir la obediencia perfecta, él será incapaz de lograrla).
6 Mas la Justicia que es por la Fe dice así (declarará la simplicidad maravillosa y hermosa que se encuentra sólo en Cristo), No digas en tu corazón, ¿Quién subirá al Cielo? (esto es, para traer abajo a Cristo:) (Para ser salvo, no tiene que desempeñar
ninguna gran tarea como hacer bajar a Cristo en Persona del Cielo. Como veremos, la Palabra de Dios es suficiente.)
7 O, ¿Quién descenderá al abismo? (Esto es, para volver a traer a Cristo de los muertos.) (Cristo no tiene que bajar del Cielo
o subir del abismo para impartir perdón y Santidad al pecador. El Mensaje Cristiano no contiene imposibilidades algunas.)
8 Mas ¿qué dice? (¡En otras palabras, esto nos indica cómo ser salvo!) Cercana está la Palabra (la Palabra de Dios), aun en tu boca (indica la confesión que debe salir de la boca para ser salvo, justo como Pablo dice en el siguiente Versículo), y en tu corazón (expresa la parte del hombre en la cual comienza la Fe): esta es, la Palabra de Fe, la cual predicamos (manifiesta la declaración por Pablo que la Justificación está en el Principio de la Fe, a diferencia del Principio de las Obras; se refiere a la Fe en Cristo y lo que Él hizo en la Cruz; en otras palabras, todo Predicador ha de “Predicar a Cristo y Él Crucificado”);
CÓMO RECIBIR
9 Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor (confiesa que Jesús es el Señor de la Gloria, y el Salvador de los hombres, y que Él murió en la Cruz para que seamos salvos), y creyeres en tu corazón que Dios Lo levantó
de los muertos (corresponde a la Resurrección Corporal de Cristo, como es obvio), serás salvo (¡es claro y sencillo!).
10 Porque con el corazón se cree para Justicia (expresa la palabra “creer” en modo de “pensamiento,” no de sentimiento; “creer” tiene que ver con creer en Cristo, y de que Su Sacrificio de Sí Mismo Expió todo el pecado); mas con la boca se hace confesión para Salvación (cuando la Fe sale de su silencio para anunciarse y proclamar la Gloria y la Gracia del Señor, su voz “es la confesión”).
11 Porque La Escritura dice
(que combina porciones de Isaías
28:16 con 49:23), Todo aquel que en Él creyere (declara el hecho de que la Salvación está al alcance de todos), no será avergonzado (en esencia dice, “no se quedará avergonzado,” más bien recibirá lo que se prometió).
12 Porque no hay diferencia de Judío y de Griego (se debiera leer, “entre el Judío y el Gentil”; todos deben venir por el mismo camino, que es por medio y a través de Cristo y lo que Él hizo en la Cruz de parte nuestra): porque el mismo que es Señor de todos, rico es para con todos los que Le invocan (se le darán las riquezas de la Gracia a todos los que verdaderamente llaman al Señor).
13 Porque todo (cualquiera, dondequiera) aquel que invocare el Nombre del Señor será salvo (se refiere al pecador que viene
a Cristo, pero puede referirse a cualquier Creyente y con cualquier necesidad; la Cruz es el medio por el cual todo esto está hecho).
14 ¿Cómo, pues invocarán a Aquél en El Cual no han creído? (El gran pecado de la humanidad es el pecado de la “incredulidad.”) ¿Y cómo creerán a Aquél de Quien no han oído? (La ignorancia no es la Salvación. Esta es la empresa de la Iglesia para llevar el Evangelio al mundo.) ¿Y cómo oirán sin haber quien les Predique? (Revela el Método de Dios para proclamar Su Mensaje.)
15 ¿Y cómo Predicarán, si no fueren enviados? (Aquellos que envían al Predicador son tan importantes como el mismo Predicador.) Como está escrito (Isa. 52:7), ¡Cuán hermosos son los pies de los que Anuncian el Evangelio de la Paz (indica el Mensaje que, de ser aceptado, hará las paces entre el pecador y Dios), de los que Anuncian el Evangelio (Buenas Nuevas) de lo que es bueno! (Todo fue hecho posible por la Cruz.)
16 Mas no todos obedecen al Evangelio (no todos los que oyen el Evangelio prestarán atención al Evangelio). Pues Isaías dice, Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio? ([Isa. 53:1] a pesar de Quién era Cristo y lo que Él hizo, sólo unos cuántos Lo aceptaron como el Mesías.)
17 Luego la Fe es por el oír
(es la publicación del Evangelio
que produce la Fe), y el oír por la Palabra de Dios (la Fe no viene sólo por medio de oír cualquier cosa, sino más bien de oír la Palabra de Dios, y de creer la Palabra).
SIN EXCUSA
18 Mas digo, ¿No han oído? (Se refiere a que Pablo vuelve a tratar el asunto de los Judíos.) Antes bien, por toda la Tierra ha salido la fama de ellos, y hasta los cabos de la redondez de la Tierra las palabras de ellos (claramente declara que Israel sabía acerca de Cristo, y lo rechazó de todos modos).
19 Mas digo, ¿No ha conocido esto Israel? (No había excusa alguna para que Israel no lo supiera. Tenían la Palabra de Dios como su guía.) Primeramente Moisés dice (Deut. 32:21), Yo os provocaré a celos con gente que no es mía, con gente insensata os provocaré a ira (unos 1.600 años antes del día de Pablo, Moisés Profetizó la aceptación del Evangelio por los Gentiles).
20 E Isaías determinadamente dice (Isa. 65:1-2), Fui hallado de los que no me buscaban; manifiésteme a los que no pre­guntaban por Mí (como Moisés, el Profeta Isaías predijo que los Gentiles oirían y recibirían el Evangelio).
21 Mas acerca de Israel dice, Todo el día extendí Mis Manos a un pueblo rebelde y
contradictorio (por su rechazo de Cristo y la Cruz, la mayoría de Israel se transformó en vasos de ira por su obstinación e incredulidad; ¿en la actualidad está haciendo lo mismo la Iglesia?).
CAPÍTULO 11
(60 d.C.)
EL PROPÓSITO DE DIOS
DIGO pues, ¿ha desechado Dios a Su pueblo? (Está expresado en el Texto Griego de modo que se requiere una res­puesta negativa.) De ninguna manera. Porque también yo soy Israelita, de la simiente de Abraham, de la Tribu de Benjamín (“Israelita” es el título más augusto de los tres nombres).
2 No ha desechado Dios a Su pueblo al cual antes conoció (se refiere a Israel como Nación, y muchas Promesas hicieron con respecto al futuro de este pueblo antiguo). ¿O no sabéis qué dice de Elías La Escritura? (I Rey. 19:10, 14) cómo hablando con Dios contra Israel, dice (conlleva el pensamiento de que el Profeta debería haber suplicado por Israel, no contra Israel),
3 Señor, a Tus Profetas han dado muerte, y Tus Altares han derribado (la adoración verdadera de Dios de ese entonces fue abandonada, y en su lugar fueron sustituidos por ídolos [I Rey. 12:28-33]); y yo he quedado
solo, y procuran matarme (de hecho, Elías no estaba solo, justo como lo veremos).
4 Mas ¿qué le dice la divina respuesta? He dejado para mí siete mil hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal (nos dice que la Fe Verdade­ra siempre se adhiere a la acción espiritual).
UN REMANENTE
5 Así también aun en este tiempo (durante la época de Pa­blo) han quedado un Remanen­te por la elección de Gracia (definitivamente habla de la Pre­destinación, pero no de la mane­ra como muchos piensan; es “el Remanente” que se ha elegido o predestinado, no son aquellos que estarán en el Remanente).
6 Y si por Gracia (la Bondad de Dios, todo hecho posible por la Cruz), luego no es por las obras (nadie puede señalar a sus obras como base de la Salvación): de otra manera la Gracia ya no es Gracia (si las obras se mezclan con la Gracia, éstas anulan la Gracia). Y si por las obras, ya no es Gracia (las obras nunca pueden producir la Gracia): de otra manera la obra ya no es obra (por ejemplo, el Bautismo en Agua, si se procede erróneamente, anula su sentido verdadero; es cierto también para todas las otras grandes Ordenanzas del Señor).
LA REBELIÓN Y LA INCREDULIDAD
7 ¿Qué pues? (Esto se preguntó con respecto a Israel, ¡pero también puede aplicarse a la Iglesia!) Lo que buscaba Israel, aquello no ha alcanzado (categóricamente declara que la Salvación no se puede obtener de ninguna otra manera o por otro camino que no sea por el Camino de Dios, que es la Cruz); mas la elección lo ha alcanzado (se refiere a los Judíos que no intentaron reclamar la Salvación por Mérito, sino más bien por la Gracia), y los demás fueron endurecidos (se refiere a una ceguera judicial).
8 (Como está escrito (Isa. 29:10), Les dio Dios espíritu embotado (esto es lo que ellos quisieron, ¡por lo tanto es lo que recibieron!), ojos con que no vean, y oídos con que no oigan;) (Se refiere a la incapacidad “de ver” aunque la evidencia sea claramente visible, u “oír” aunque las palabras sean claramente dichas.) hasta el día de hoy (se refiere a una condición que no se corregirá, sino que seguirá empeorando).
9 Y David dice (Sal. 69:22), Que se convierta su mesa en trampa(se refiere a su prosperidad), y en red (el resultado final de la “trampa”), y en tropezadero (Israel tropezó en las mismas bendiciones que fueron previstas para su mejoría), y en paga (un resultado final negativo):
10 Sus ojos sean oscurecidos, para que no vean (no quisieron “ver,” luego el Señor les dio lo que querían), y agóbiales siempre la espalda (se refiere a aquellos que caen bajo el agobio del cautiverio, que es exactamente lo que pasó).
LOS GENTILES
11 Digo pues, ¿han tropezado para que cayesen? (¿Para nunca levantarse otra vez?) De ninguna manera: mas por el tropiezo de ellos vino la Salvación a los Gentiles (es otra manera de expresar la formación o edificación de la Iglesia), para que fuesen provocados a celos (se remonta a la Profecía de Noé después del diluvio, “Engrandezca Dios a Jafet [los Gentiles], y habite en las tiendas de Sem,” es decir, “Israel”; Jafet recibirá las bendiciones provistas para Sem, que es exactamente lo que sucedió [Gén. 9:26-27]).
12 Y si la caída de ellos es la riqueza del mundo (la idea es que su Caída no detuvo que el Evangelio viniera al mundo; la manera en que la versión lo interpreta es como que si el mundo se ha enriquecido mucho por la Caída de Israel; ¡sin embargo, ese no es el caso!), y la pérdida de ellos la riqueza de los Gentiles (las Bendiciones que debieran ser para Israel, las recibieron los Gentiles, y nos referimos a la Iglesia, es decir, “la Verdadera Iglesia”); ¿cuánto más la plenitud de ellos? (En
esta pregunta, Pablo insinúa que el lugar legítimo de Israel en el Reino de Dios está todavía por venir, lo cual entonces va a estar todo en orden, e Israel va a ser la gran Bendición que Dios siempre intentó que fuera.)
13 Porque a vosotros hablo, Gentiles (se refiere a las naciones que son distintas de Israel), por cuanto pues yo soy Apóstol de los Gentiles (habla del Llamamiento especial de Pablo por el Señor), mi ministerio honro (el Ministerio del Apóstol, que se refiere al Mensaje de la Gracia que afectaría a todo Creyente):
14 Por si en alguna manera provocase a celos a mi carne, e hiciese salvos a algunos de ellos (Pablo esperaba que Israel pudiera ver las Bendiciones del Señor sobre los Gentiles, y, al desear esas Bendiciones, iba a aceptar a Cristo y, por consiguiente, ser salvo).
15 Porque si el excluirlos a ellos es la reconciliación del mundo (se refiere a la Acción de Dios en apartar temporalmente a Israel como un canal para traer las Buenas Nuevas de Salvación al mundo, y en su lugar poner la Iglesia como sustituto), ¿qué será su admisión, sino vida de los muertos? (Todo es con miras de devolver a Israel al compañerismo con Él y al servicio en el Milenio venidero. Su conversión es com­parada a una Resurrección.)
16 Y si el Primer Fruto es Santo
(se refiere a los Patriarcas de Israel,
quienes eran Abraham, Isaac y Jacob), también lo es el todo (no se refiere a los atributos personales, sino simplemente que Israel ha sido Llamado de Dios, y apartado por Dios para una tarea especial que finalmente será realizada): y si la raíz es Santa, también lo son las ramas (corresponde a su obra, su motivo de existir; están ahora mismo en la etapa en que comienzan a ser devueltos “de los muertos”).
17 Que si algunas de las ramas fueron quebradas (no todas las ramas, sino algunas; refiriéndose al hecho de que Israel será final-mente devuelto), y tú (se refiere a la Iglesia, es decir, “los Gentiles”), siendo olivo silvestre (inferior), has sido injertado entre ellas (indica el inferior que se injerta en el superior, que es totalmente contra la naturaleza), y has sido hecho participante de la raíz y de la grosura del olivo (quiere decir que la vida de la Iglesia procede de la Raíz común lo que al principio se le dio a Israel de hace mucho tiempo);
18 No te jactes contra las ra­mas (la Iglesia no ha sustituido a Israel en el Plan de Dios, aunque la Iglesia está incluida en el Plan de Dios debido a que Israel rechazó a Cristo). Y si te jactas, sabe que no sustentas tú a la raíz, sino la raíz a ti (como se mencionó, la Iglesia fue injertada y edificada sobre las Promesas que originalmente se les dieron a Israel, las cuales se
aplican todavía a Israel y un día serán cumplidas).
19 Pues las ramas, dirás, fueron quebradas, para que yo fuese injertada (la Iglesia tiene siempre que saber y entender que fue y es la segunda alternativa).
20 Bien; por su (Israel) incre­dulidad fueron quebradas (la incredulidad con respecto a Cristo y la Cruz), mas tú por la Fe estás en pie (indica que se le dio entrada a la Iglesia debido a la Fe y no por su propio mérito, y se mantiene en su posición presente por la Fe y no por su propio mérito). No te ensoberbezcas, antes teme (la razón se da en el siguiente Versículo).
21 Que si Dios no perdonó a las ramas naturales (Israel), a ti tampoco te perdonará (otra vez se refiere a la Iglesia, como es obvio).
22 Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios (no confunda la Bondad de Dios con la licencia): la severidad ciertamente en los que cayeron (habla del Juicio que vino sobre Israel, el Pueblo escogido de Dios); mas la bondad para contigo, si permanecieres en Su Bondad (declara la condición; la continuación de “la Bondad” que pertenece a la Fe persistente en Cristo y la Cruz): pues de otra manera tú también serás cortado (¿está la Iglesia moderna al borde de esto ahora mismo? ¡Apocalipsis 3:15-22 nos dice que este es el caso!).
23 Y aun ellos (Israel), si no permanecieren en incredulidad, serán injertados (la incredulidad de Israel se terminará en la Segunda Venida): que poderoso es Dios para volverlos a injertar (¡y esto Él hará!).
24 Porque si tú eres cortado de naturaleza silvestre (se refie­re al mundo Gentil, y en este caso la Iglesia), y contra de lo nor­mal fuiste injertado en el buen olivo (el inferior en el superior): ¿cuánto más éstos, que son las ramas naturales, serán injertados en su propio olivo? (Israel falló, pero el Plan no falló. Israel será al fin devuelto y Evangelizará el mundo como fue planeado al principio. Ocurrirá en la Edad del Reino venidero [Isa. 66:19].)
LA RESTAURACIÓN
25 Porque no quiero, Her­manos míos, que ignoréis este misterio (lo que le ha pasado a Israel), para que no os ensoberbezcáis en cuanto a vosotros mismos (los Gentiles no fueron incluidos por ningun mérito o Justicia de su parte, sino estrictamente por la Gracia de Dios); que la ceguera en parte ha acontecido en Israel (es el “misterio” del cual Pablo habla), hasta que haya entrado la plenitud de los Gentiles (se refiere a la Iglesia; de hecho, la Edad de la Iglesia está ahora mismo por clausurar).
26 Y luego todo Israel será salvo (cuando la Edad de la Iglesia se termine, y la Segunda Venida comience; entonces Israel aceptará a Cristo y será salvo): como está escrito (Isa. 27:9; 59:20-21), Vendrá de Sión el Libertador (Jesucristo será el Libertador), que quitará de Jacob la impiedad (Cristo librará a Israel del Anticristo, y lo más importante es que los librará de sus pecados):
27 Y este es mi Pacto con ellos (una Promesa), cuando quitare sus pecados (como se declaró, se realizará en la Segunda Venida [Zac. 13:1]).
28 Así que, en cuanto al Evangelio, son enemigos por causa de vosotros (se refiere al Evangelio de Jesucristo): mas en cuanto a la elección, son muy amados por causa de los padres (habla de su Llamamiento).
29 Porque sin Arrepentimien­to son los Dones y el Llama­miento de Dios (los Dones y el Llamamiento de Dios no están sujetos a un cambio de opinión de Parte de Dios).
30 Porque como también vosotros en algún tiempo no creísteis a Dios (corresponde al mundo Gentil que vivía fuera de las Promesas de Dios durante aproximadamente 4.000 años), mas ahora habéis alcanzado Mi­sericordia por la incredulidad de ellos (se refiere a la incredulidad de Israel, pero su incredulidad no detuvo la Misericordia otorgada
a los Gentiles, que Dios había planeado desde el principio):
31 Así también éstos ahora no han creído (corresponde otra vez a Israel, y el hecho de que ellos estén aun ahora en la incredulidad; se cambiará al final), para que por la Misericordia para con vosotros (la Iglesia), ellos tam­bién alcancen Misericordia (la Misericordia que se extendió a los Gentiles al final se le devolverá a Israel también, con la totalidad del Plan de Dios que ya vuelve al punto de partida).
32 Porque Dios encerró a todos en incredulidad (tanto Judíos como Gentiles; los Judíos detestaron aceptar esta conclusión), para tener Misericordia de todos (indica la condición de Dios con que trata a la totalidad de la familia humana, tanto Judío como Gentil).
LA GRANDEZA DE DIOS
33 ¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! (Esta profundidad está más allá de nuestra comprensión.) ¡Cuán incomprensibles son sus Juicios, e inescrutables Sus Caminos! (Ellos no pueden comprender por el intelecto, sólo por la Revelación que viene del Espíritu.)
34 Porque ¿quién entendió la Mente del Señor? (Como se mencionó, el único modo como se puede conocer la Mente del Señor
es por medio de la revelación del Espíritu Santo.) ¿O quién fue Su consejero? (Tendría que ser, “nadie.”)
35 ¿O quién le dio a Él primero (Job 41:11), para que le sea pagado? (¡Lo que sembramos, cosechamos!)
36 Porque de Él (se refiere a la Creación), y por Él (se refiere a Su Conocimiento Perfecto), y en Él (Su Presencia está en todas partes), son todas las cosas (Él Solo es la Primera Causa): a Él sea Gloria por los siglos (Él Solo merece la Gloria). Amén (Verdad).
CAPÍTULO 12
(60 d.C.)
LA CONSAGRACIÓN
ASÍ que, Hermanos (yo les suplico por favor), os ruego por las Misericordias de Dios (todo se le dio al Creyente, no debido al mérito de parte del Creyente, sino estrictamente por la “Misericordia de Dios”), que presentéis vuestros cuerpos en Sacrificio Vivo (la palabra “Sacrificio” se refiere al Sacrificio de Cristo, y significa que no podemos hacer lo que el Espíritu Santo exige a menos que nuestra Fe sea colocada estrictamente en Cristo y la Cruz, que entonces da libertad de acción al Espíritu Santo para realizar esta gran obra dentro de nuestras vidas), santo (lo que el Espíritu Santo Solo puede hacer), agradable
a Dios (en realidad significa que un cuerpo físico santo, es decir, “templo,” es todo lo que Él aceptará), que es vuestro culto racional (racional si contemplamos a Cristo y la Cruz; ¡de otro modo es imposible!).
2 Y no os conforméis a este siglo (la costumbre del mundo): mas transformaos por la renovación de vuestro entendimiento (debemos comen­zar a pensar espiritualmente, que se refiere al hecho de que todo se nos ha proporcionado por la Cruz, y es obtenido por la Fe y no por las obras), para que experimentéis cuál sea la buena (se pone a prueba y descubre que lo que se puso a prueba llena las especificaciones requeridas) Voluntad de Dios, agradable, y perfecta (presenta lo que el Espíritu Santo intenta lograr dentro de nuestras vidas, y sólo se puede obtener mientras siempre hagamos la Cruz el Objeto de nuestra Fe).
LOS DONES ESPIRITUALES
3 Digo pues, por la gracia que me es dada (se refiere al Apos­tolado de Pablo dado por la Gracia de Dios [Ef. 3:8]), a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener (Israel había caído, y la razón, por lo menos en parte, era debido a esta misma cosa — una evaluación arrogante y no bíblica de sí mismos); sino que
piense de sí con buen juicio (no sea arrogante), conforme a la medida de la Fe que Dios repartió a cada uno (lo da el Espíritu Santo en la conversión).
4 Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros (se refiere a toda persona que está en el Cuerpo de Cristo), empero todos los miembros no tienen la misma operación (un modo de actuar o funcionar):
5 Así muchos, somos un cuerpo en Cristo (se refiere a la armonía que debiera ser predominante dentro del Cuerpo), mas todos miembros los unos de los otros (en efecto, dice que todo lo que es verdadero para uno es también verdadero para el otro; no se refiere a “oficinas,” sino más bien a ser un miembro del Cuerpo).
6 De manera que, teniendo diferentes dones según la gra­cia que nos es dada (habla de diferentes “Dones” u “Oficinas”), si el de Profecía, úsese conforme a la medida de la Fe (tiene que ver con “la medida de Fe”);
7 Si Ministerio (alguien que sirve), en servir (hubiese sido mejor traducido, “que Ministremos según la proporción de Fe”): o el que enseña, en doctrina (conlleva la misma idea; el hombre sabio es el que permanece en la esfera de servicio por el cual Dios, el Espíritu Santo, lo ha capacitado, y no invade algún otro campo de servicio por el cual él no está capacitado);
8 El que exhorta, en exhortar: el que da, hágalo en simplicidad (declara “dar” como un “Don” u “Oficina”); el que preside, con diligencia (una posición de autoridad); el que hace misericordia, con alegría (el Espíritu Santo dice que este es un “Don” también).
LOS MANDAMIENTOS
9 El amor sea sin fingimiento (verdadero, no disimulado ni hi­pócrita). Aborreciendo lo ma­lo (el Cristiano debe expresar su odio a la maldad retirándose de ella y seguir aborreciéndola); apegándoos a lo bueno (aferrarse, y firmemente).
10 Amándoos los unos a los otros con caridad fraternal (se refiere a la Hermandad de los Creyentes, que es aun más cercana que con los parientes consanguíneos que no son salvos); previniéndoos con honra los unos a los otros (el respeto que se muestra a otro, se mide por su evaluación de la otra persona);
11 En el cuidado no perezosos (debe ser hecho con fervor, di­ligencia y atención al detalle, con responsabilidad); ardientes en Espíritu (debiese haberse tra­ducido, “ferviente en el Espíritu Santo”; seguir recurriendo cons­tantemente al Espíritu por di­rección y para guiarse); sirviendo al Señor (sirviéndolo en todo lo que hacemos);
12 Gozosos en la esperanza (constantemente regocijándose en la esfera de la esperanza, siempre seguir creyendo a Dios); sufridos en la tribulación (permanecer bajo la prueba en una manera que honra a Dios; no procurando escapar de ella, sino deseosos de aprender las lecciones que fueron enviadas para nuestra enseñanza); constantes en la oración (la idea es que continuamente oremos por todo, y presto en hacerlo);
13 Comunicando a las ne­cesidades de los Santos (co­rresponde al cuidado y la generosidad); siguiendo la hospitalidad (bondad hacia todos, aun hacia a los extraños).
14 Bendecid a los que os persiguen (que se hable bien de tales individuos): bendecid, y no maldigáis (el Cristiano sólo debe bendecir, y no pronunciar juicio sobre los demás ni aun a nuestros enemigos más estridentes; debemos dejar el juicio al Señor).
15 Gozaos con los que se gozan (se refiere al Creyente que sinceramente está contento de las Bendiciones de Dios sobre los demás), llorad con los que lloran (expresa al Creyente que sinceramente siente por aquéllos que experimentan tribulación y pena).
16 Unánimes entre vosotros (tener el mismo concepto para con todos, ya sea grande o pequeño, rico o pobre). No altivos, mas acomodándoos a los humildes
(la manera cómo un Creyente trata a una persona que ocu­pa el puesto más bajo de la vida [independientemente de lo que podría ser] cuando nadie lo está mirando u oyendo demuestra lo que usted es). No seáis sabios en vuestra opinión (expresa la antipatía que sentía el Apóstol hacia todo tipo de aristocracia espiritual, y a la distinción de categorías dentro de la Iglesia).
EL COMPORTAMIENTO
17 No paguéis a nadie mal por mal (no debemos devolver el mal con la misma moneda, sino más bien con lo contrario). Procurad lo bueno delante de todos los hombres (se le exhorta al Cristiano a tener cuidado en pensar bien de antemano que su modo de vida y expresión externa se conformen a una representación honesta de lo que él es, un Hijo de Dios).
18 Si se puede hacer, cuanto está en vosotros, tened paz con todos los hombres (el Creyen­te no tiene ningun control de la conducta de la otra persona, sino la idea es que la iniciativa por la perturbación de la paz nunca debe ser culpa del Cristiano).
19 No os venguéis vosotros mismos (expone la acción con respecto a nuestros prójimos), amados míos, antes dad lugar a la ira (se refiere a la Ira de Dios, y quiere decir que debemos dejarle
espacio y no quitar la propia Obra de Dios de Sus Manos): porque escrito está, Mía es la venganza; Yo pagaré, dice el Señor ([Lev. 19:18] corregir el error o hacer justicia hay que confiársela al Señor).
20 Así que si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber (debiéramos tratar a nuestros enemigos con bondad): que haciendo esto, ascuas de fuego amontonas sobre su cabeza (los ascuas de fuego fueron tomados del Altar de Bronce, un Tipo de la Cruz, y colocados en el Altar de Incienso; la Cruz desvió el juicio hacia la intercesión, de la cual el Altar de Incienso era un tipo; al mostrar bondad a un enemigo, desviamos el juicio y demostramos la misericordia que Dios nos ha mostrado).
21 No seas vencido de lo malo (no responda a lo malo con el mal, porque sólo produce más mal), mas vence con el bien el mal (la iniciativa del mal se ha cambiado para el bien).
CAPÍTULO 13
(60 d.C.)
HONRAR LA AUTORIDAD
TODA alma se someta a las potestades superiores (se refiere al Gobierno Humano). Porque no hay potestad sino de Dios (se refiere al hecho de que Dios ha ordenado el Gobierno):
y las que son de Dios son ordenadas (se refiere al Gobierno Humano como una institución per-manente, instituido por Dios para la regulación de los asuntos humanos).
2 Así que, el que se opone a la potestad, a la Ordenación de Dios resiste (la anarquía no es de Dios): y los que resisten, ellos mismos ganan condenación para sí (la Ley de la Tierra siempre debe ser obedecida, con tal que no ofen­de nuestra conciencia o la Palabra de Dios; la “condenación” que se menciona aquí no necesariamente se refiere a la que viene de Dios, sino más bien de los hombres).
3 Porque los Magistrados no son para temor al que bien hace, sino al malo (corresponde al derecho Divino del Gobierno de oponerse al crimen y proteger a sus ciudadanos). ¿Quieres pues no temer la potestad? (Significa que el Gobierno Civil debiese ser respetado, y todos temiesen violar la Ley.) haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella (se refiere a la obediencia de la Ley, como todos los Cristianos debiesen hacer; como también, se asume que las Leyes sean correctas y justas):
4 Porque él (el Magistrado Civil) es ministro de Dios para tu bien (el Gobierno como una Institución Divina). Mas si hicie­res lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada (la espada es el símbolo del Estado del derecho
de infligir la Pena de muerte por el delito Capital): porque es minis­tro de Dios (no es un Predicador del Evangelio, sino un siervo del Estado), vengador para castigo al que hace lo malo (declara el derecho del Estado, ya que es ordenado por Dios, para emplear toda fuerza necesaria para detener el “mal,” es decir, el crimen).
5 Por lo cual es necesario que le estéis sujetos (claramente nos dice que los Cristianos están sujetos a la Ley de la Nación; es decir, si es que no viola la Palabra de Dios), no solamente por la ira, mas aun por la conciencia (se refiere al hecho de que el Creyente tiene un principio más alto que aquel del incrédulo).
6 Porque por esto pagáis también los tributos (se refiere al pago de los impuestos): porque son ministros de Dios, que sirven a esto mismo (se refiere a los funcionarios públicos).
7 Pagad a todos lo que debéis (quiere decir que es correc­to y apropiado que toda la gente paguen impuestos, ¡los Cristianos también!): al que tributo, tri­buto (se refiere a lo que debe y debiera pagar); al que impues­to, impuesto (se trata de los im­puestos ocultos, que debiéramos pagar también); al que temor, temor; al que honra, honra (el Gobierno es una Institución que debe ser respetada, que se extiende a todos los funcionarios Civiles del más bajo al más alto).
LAS RELACIONES PÚBLICAS
8 No debáis a nadie nada (conlleva la idea de que los Cristianos no le “deben” a sus Hermanos en el Señor la misma obediencia que se le debe a los Funcionarios Civiles), sino amaros unos a otros (proclama la única exigencia entre los Creyentes): porque el que ama al prójimo, cumplió la Ley (se refiere a lo que la Ley de Moisés tenía como propósito, pero no podía llevarse a cabo; ya que solamente puede ser hecho bajo Cristo, y Cristo Solo).
9 Porque, No adulterarás (el sexo en cualquier forma fuera del matrimonio es ilegal [Gén. 2:23-24]), No matarás (debiera traducirse, no cometerás “homi­cidio”), No hurtarás (no tomes lo que no es tuyo), No dirás falso testimonio (no mientas), No codiciarás (no intente tomar ilegalmente lo que le pertenece a otro); y si hay algún otro Mandamiento, en esta sentencia se comprende sumariamente, Amarás a tu prójimo como a ti mismo (el Amor Divino producido por el Espíritu Santo es auto­sacrificio en su naturaleza).
10 El amor no hace mal al prójimo (no hará daño a su vecino): así que, el cumplimento de la Ley es el amor (expresa el hecho de que todo esto es lo que la Ley formalmente requiere, pero sólo puede ser hecho en Cristo).
11 Y esto, conociendo el tiem­
po (en todo lo que hace el Creyente siempre debe tener en mente el Tribunal de Cristo), que es ya hora de levantarnos del sueño (la apatía espiritual y el letargo deben ser quitados): porque ahora nos está más cerca nuestra Salvación que cuando creímos (en efecto, se refiere al Arrebatamiento venidero de la Iglesia, y el Creyente en ese momento será Glorificado).
12 La noche ha pasado, y ha llegado el día (se refiere a todo hasta la Resurrección venidera como “la noche”; todo después de la Resurrección se refiere como “el día,” tanto el día como la noche se usan como símbolos): desechemos, pues, las obras de las tinieblas (podría traducirse, “por lo tanto desechemos la ropa de las tinieblas”; los antiguos hábitos malos de la vida están aquí, como en otro lugar, se considera como ropa que una vez se usó, pero ahora se debe quitar), y vistámonos las armas de Luz (podría traducirse, “y revistámonos la ropa de Luz”).
13 Andemos como de día, honestamente (debiéramos por­tarnos de manera que correspon­de a nuestra alta posición de vida como Santos del Dios Altísimo); no en glotonerías y borracheras (las costumbres del mundo), no en cohabitaciones y disoluciones (significa la inmoralidad sexual de toda índole), no en pleitos y envidia (describe la constante manipulación y explotación para
sacar ventaja de los demás en cuanto a los negocios, lugar o posición).
14 Mas vestíos del Señor Jesucristo (sírvase de todo lo que Cristo ha llevado a cabo en la Cruz, que está disponible a todos los Creyentes), y no hagáis caso de los deseos desordenados de la carne (la Fe en la Cruz dará acceso amplio al Espíritu Santo dentro de nuestras vidas, y solo eso nos da la victoria sobre la carne).
CAPÍTULO 14
(60 d.C.)
LAS COSAS DUDOSAS
RECIBID al débil en la Fe (se refiere al Creyente que no entiende la Cruz como se debiera), pero no para contiendas de disputas (está dirigido respecto a los Creyentes fuertes y aquellos “débiles en la Fe”; significa que los fuertes, quienes dan la bienvenida a aquellos de la Fe débil a la comunión de la Iglesia, deben hacerlo sin reserva alguna y no con el propósito de juzgar ni intentar gobernar sus mentes).
2 Porque uno cree que se ha de comer de todas las co­sas (corresponde a su propia in­tensidad de la Fe, basada en un entendimiento correcto de lo que Jesús hizo por nosotros en la Cruz): otro, que es débil, come legumbres (este último grupo no entiende correctamente la Obra Terminada del Calvario, y piensa
que comer o no comer ciertas cosas determina su Santificación y Santidad, etc.).
3 El que come, no menosprecie al que no come (describe el espíritu de la superioridad espiritual); y el que no come, no juzgue al que come (es lo mismo pero al revés; la superioridad espiritual o el orgullo espiritual no hace acepción de personas; puede achacar ya sea a un grupo o el otro con tenacidad similar): porque Dios le ha aceptado (se refiere a los individuos en cualquier caso, en el grupo fuerte o en el débil).
4 ¿Tú quién eres que juzgas al siervo ajeno? (En realidad dice, “en cuanto a usted, ¿quién es usted para juzgar al Siervo de Dios?”) para su señor está en pie o cae (el Señor Solo debe ser el Juez). Mas se afirmará: que poderoso es el Señor para afirmarle (tiene referencia al hecho de que Dios So­lo puede sostenernos, y Él es capaz de hacerlo; ¡la idea es que cuando se intimida a alguien, nunca ayudará a esta persona!).
5 Uno hace diferencia entre día y día (realmente se refiere a los Sábados Judíos): otro juzga iguales todos los días (cada día está sujeto al escrutinio; es el curso apropiado). Cada uno esté asegurado en su propia mente (el Apóstol no habla aquí de cosas que moralmente están mal y que la Palabra de Dios ya las ha condenado; habla sólo de Rituales).
6 El que hace caso del día, lo hace para el Señor (cualquier Ritual que alguien intente guardar, se supone que lo hace para el Señor, y no para satisfacción personal); y el que no hace caso del día, no lo hace para el Señor (los intereses del Señor debiesen estar en mente en todo momento). El que come, come para el Señor, porque da gracias a Dios (su Fe es suficiente y cualquiera sea el alimento no tiene consecuencia alguna); y el que no come, no come para el Señor, y da gracias a Dios (tiene el mismo fin en mente, o al menos debiese de ser así, para agradar al Señor).
7 Porque ninguno de no­sotros vive para sí, y ninguno muere para sí (ningún Cristiano es su propio fin en la vida; lo que está siempre presente en su mente como regla general de su conducta es la voluntad y el interés de su Señor).
8 Que si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos (todo lo de nuestra vida debe ser, “para el Señor”): así que, o que vivamos,
o que muramos, del Señor somos (refleja al Señor que tiene el control total de nuestra vida y muerte, que debemos desear que Él las use al máximo).
9 Porque (se refiere al hecho de que Cristo tiene posesión absoluta del Creyente, espíritu, alma y cuerpo) Cristo para esto murió, y resucitó, y volvió a vivir (se pagó un precio de tal
magnitud por nosotros que es absolutamente imposible des­cribirlo), para ser Señor así de los muertos como de los que viven (se refiere al Señorío de Cristo sobre todos los Santos, ya sean vivos o muertos).
10 Mas tú ¿por qué juzgas a tu hermano? (¿Está capacitado el Creyente para juzgar a otro Creyente? “Su Hermano” es otra razón para no juzgar. Es contradictorio al re­conocimiento de la Hermandad de Creyentes.) o tú también ¿por qué menosprecias a tu hermano? (Hay sólo una razón para recha­zar el compañerismo, y esa razón es el pecado no confesado, no arrepentido, y habitual en la vida de una persona [I Cor., cap. 5].) porque todos hemos de estar ante el Tribunal de Cristo (seremos juzgados allí, no por nuestros pecados porque ya fueron tratados en la Cruz, sino con respecto a nuestra mayordomía y nuestros motivos, etc.; la ganancia
o la pérdida de la recompensa será el resultado).
11 Porque escrito está (Isa. 45:23), Vivo Yo, dice el Señor (Dios no puede morir), que a Mí se doblará toda rodilla, y toda lengua confesará a Dios (hacer profesión del Honor de Dios, como también, alabarlo).
12 De manera que, cada uno de nosotros dará a Dios razón de sí (cada uno es responsable, significa que no puede echarle la culpa a otros).
LA RESPONSABILIDAD
13 Así que, no juzguemos más los unos de los otros (puede traducirse, “dejemos ya la costumbre de criticarnos el uno al otro”): antes bien juzgad de no poner tropiezo o escándalo al hermano (nos dice lo que está, de hecho, permitido juzgar; como Creyentes, debemos juzgar a cada Hermano y Hermana y situación que los rodea, sin tener en cuenta cual podría ser el asunto, en cuanto a cómo poder ayudarlos, en vez de dañarlos).
14 Yo sé, y confío en el Se­ñor Jesús (quiere decir que es­ta declaración es del Señor, no simplemente del poder de razo­namiento de Pablo), que de suyo nada hay inmundo (representa la impureza ceremonial, no de la inmoralidad misma; en la ma­nera en la cual todo fue creado al principio por el Señor y con la intención para ser usado, no hay nada inmundo): mas a aquel que piensa que algunas cosas son inmundas, para él es inmunda (es de esta manera porque se coloca la Fe en cosas además de la Cruz).
15 Empero si por causa de la comida tu hermano es contristado, ya no andas con-forme a la caridad (no tome esto como ocasión para ser poco ca­ritativo hacia él). No arruines con tu comida a aquél, por el cual Cristo murió (nuestras acciones siempre deben ser motivadas por el
hecho de que Jesús murió por esta persona, y esta persona le pertenece a Cristo; ¡conforme a este enfoque es como debemos tratarlo!).
16 No sea pues blasfemado vuestro bien (nuestro “bien” debe ejercerse con un espíritu cortés, siempre teniendo en cuenta a los demás):
17 Que el Reino de Dios no es comida ni bebida (en efecto se refiere a reglas, regulaciones, ceremonias o rituales, etc.); sino Justicia, y Paz, y Gozo por el Espíritu Santo (un espíritu justo, que se refiere a un espíritu que es controlado por el Espíritu Santo, producirá siempre la Justicia, Paz y Gozo, no el argumento, etc.).
18 Porque el que en esto sirve a Cristo agrada a Dios (la Justicia, la Paz y el Gozo son aceptables al Señor; pero no son aceptables las controversias, las disputas y las contiendas en la Iglesia), y es acepto a los hombres (sólo la Justicia, la Paz y el Gozo reconciliarán a los hombres).
19 Así que, sigamos lo que hace a la Paz (siguiendo lo que es de Dios, y no lo ideado por los hombres), y a la edificación de los unos a los otros (se refiere a lo que produce el Espíritu Santo, y no el hombre).
20 No destruyas la Obra de Dios por causa de la comida (no luchemos por cosas secundarias, que es el problema de la mayor parte de la Iglesia). Todas las cosas a la verdad son limpias (se refiere a lo
que es creado por Dios, usado para su propósito intencionado); mas malo es al hombre que come con escándalo (se refiere al hombre que es “débil en la Fe”).
21 Bueno es no comer carne, ni beber vino, ni nada en que tu hermano tropiece, o se ofenda,
o sea debilitado (la idea es que el amor debe ser la guía que rige, no nuestra libertad).
22 ¿Tienes tú Fe? (Está dirigido a los fuertes.) Tenla para contigo delante de Dios (no corra el riesgo de perjudicar la conciencia de un Hermano simplemente por ejercer de modo especial la libertad espiritual que disfrutamos). Biena­venturado el que no se condena a sí mismo con lo que aprueba (se refiere a tener suficiente gozo, sin aprovechar nuestra libertad y, por consiguiente, ser un estorbo pa­ra un Hermano o una Hermana más débil).
23 Mas el que hace diferencia, si comiere, es condenado, porque no comió por fe (la Fe, que es la Fe apropiada, es el criterio para todas las cosas): y todo lo que no es de fe es pecado (el tipo de Fe del cual habla aquí es la Fe en “Jesucristo y Él Crucificado”; cualquier otro tipo de fe es “pecado”).
CAPÍTULO 15
(60 d.C.)
LA UNIDAD EN CRISTO
 
 ASÍ que, los que somos más firmes debemos sobrellevar
las flaquezas de los débiles
(tiene en mente el resultado final de que estos Hermanos más débiles que también se hagan fuertes en la Fe y en el conocimiento del Señor), y no agradarnos a nosotros mismos (agradarse a sí mismo estropea nuestra comunión Cristiana).
2 Cada uno de nosotros agrade a su prójimo en lo que es bueno para su edificación (se refiere al Creyente que renuncia a un acto legítimo porque el Cristiano más débil piensa que es incorrecto).
3 Porque Cristo no se agradó a Sí Mismo (la totalidad de la Vida y el Ministerio de Cristo estaba dedicado a hacer la Voluntad del Padre); antes bien, como está escrito (Sal. 69:9), Los vituperios de los que te vituperan, cayeron sobre Mí (Cristo sufrió este reproche para nuestro bien, y seguramente no para complacerse a Sí Mismo; esto debe ser nuestro ejemplo).
4 Porque las cosas que antes fueron escritas, para nuestra enseñanza fueron escritas (se refiere en su totalidad a Las Es­crituras del Antiguo Testamento), para que por la paciencia y por la consolación de Las Escrituras, tengamos esperanza (la Palabra de Dios debe ser siempre nuestro criterio, y no debe ser de nuestra propia voluntad).
 
5 Mas el Dios de la Paciencia y de la Consolación os dé que
entre vosotros seáis unánimes
(presenta a Dios como el Autor de la Paciencia y Consolación fijadas en Las Escrituras, que alimentan la Esperanza de los Creyentes) según Cristo Jesús (otra vez, si depositamos nuestra Fe exclusivamente en Cristo y la Cruz, no será difícil obedecer estas amonestaciones):
6 Para que todos juntos a una voz glorifiquéis al Dios (declara el ser semejante a Cristo como la única manera por la cual las diferencias pueden ser resueltas correctamente), y el Padre de nuestro Señor Jesucristo (presenta a Cristo que complacía al Padre, a Quien debemos estar deseosos de complacer).
7 Por tanto, sobrellevaos los unos a los otros (aceptar en amistad y comunión), como también Cristo nos sobrellevó para Gloria de Dios (“Nos” cubre todos los grupos en la Iglesia, sin embargo ellos pueden ser distinguidos; si Cristo recibe a los dos, estamos obligados a recibirnos el uno al otro).
UNO EN CRISTO
8 Digo pues que Cristo Jesús fue hecho Ministro de la Circuncisión por la Verdad de Dios (indica que Jesús tenía obligación en primer lugar con los Judíos, y por ciertos motivos), para confirmar las Promesas hechas a los Padres (indica el cumplimiento
de las Promesas Mesiánicas a Israel):
9 Y para que los Gentiles Glorifiquen a Dios por la Misericordia (nosotros los Gentiles somos injertados, no debido a ningún mérito de nuestra parte, sino estrictamente a causa de la “Misericordia” de Su Parte); como está escrito (Sal. 18:49), Por tanto yo Te confesaré (a Dios) entre los Gentiles, y cantaré a Tu Nombre (se supone que Cristo es el Orador, al igual como Él es en todos los Salmos; Él da gracias a Dios entre los Gentiles, cuando los Gentiles dan gracias a Dios por medio de Él [Heb. 2:12]).
10 Y otra vez dice, Alegraos, Gentiles, con Su pueblo