La Fe Bíblica

Just another WordPress.com weblog

¿Quieres entender el libro a los Romanos en la Biblia?

LA EPÍSTOLA DEL APÓSTOL PABLO A LOS

ROMANOS  

CAPÍTULO 1

(60 d.C.)

LA INTRODUCCIÓN  

PABLO (el único escritor de la Biblia que deshizo de su nombre Judío [Saulo] por su nombre Gentil [Pablo]), siervo (un Esclavo voluntario) de Jesucristo, llamado a ser Apóstol (él pone “Esclavo” antes de Apóstol), apartado para el Evangelio de Dios (quiere decir que Pablo fue separado por Dios de toda la humanidad para su Apostolado), 2 (Que Él (Dios) había antes prometido por Sus Profetas en las Santas Escrituras,) (Él prometió al Redentor, Quien sería el Señor Jesucristo.) 3 Acerca de Su Hijo (habla de Jesús siendo el Mensaje Principal del Antiguo Testamento), nuestro Señor Jesucristo, que fue hecho (significa la entrada en una nueva condición) de la simiente de David (por la familia de David) según la carne (la Encarnación, Dios se hace Hombre);

4 El cual fue declarado Hijo de Dios con potencia (él era el Hijo de David en cuanto a Su Humanidad, y el Hijo de Dios en cuanto a Su Deidad), según el Espíritu de Santidad (presenta otro Nombre para el Espíritu Santo), por la Resurrección de los muertos (Jesús Crucificado de los Judíos porque Él afirmaba ser el Hijo de Dios; Dios Lo resucitó porque Él era el Hijo de Dios):

5 Por El Cual (por Dios) recibimos la Gracia (favor inmerecido) y el Apostolado (el Llamado), para la obediencia a la Fe (Jesucristo y Él Crucificado) en todas las naciones (un Evangelio para la totalidad del mundo), para Su Nombre (Él es Quién ha comprado nuestra Redención, por medio y a través de la Cruz del Calvario);

6 Entre las cuales (todos los Creyentes) sois también vosotros llamados de Jesucristo (cada persona que es salva ha sido llamado del Señor de algo a algo):

7 A todos los que estáis en Roma, Amados de Dios, llamados a ser Santos (“a ser” fue incorrectamente puesto por los Traductores; cada persona que es salva es un Santo, y hecha tal por Jesucristo y lo que Él hizo en la Cruz): Gracia (que viene por medio de la Cruz) y Paz (la Paz Santificadora) tengáis de Dios nuestro Padre, y del Señor Jesucristo (presenta a la Trinidad, con el Espíritu Santo inspirando estas palabras para que sean escritas).   ACCIÓN DE GRACIAS  8 Primeramente, doy gracias a mi Dios por Jesucristo acerca de todos vosotros, de que vuestra Fe es predicada en todo el mundo (habla del Imperio Romano). 9 Porque testigo me es Dios, al cual sirvo en mi espíritu (su espíritu humano) en el Evangelio de Su Hijo (Jesucristo y Él Crucificado), que sin cesar me acuerdo de vosotros siempre en mis oraciones (Pablo tenía una vida fuerte de oración); 10 Rogando (tiene que ver con la búsqueda del Señor sobre una cierta cosa, en este caso el privilegio de ministrar a la Iglesia en Roma), si al fin algún tiempo haya de tener, por la Voluntad de Dios, un próspero viaje para ir a vosotros (Hechos, caps. 27 y 28, registra aquel viaje; fue muy próspero espiritualmente, pero no resultó próspero de otros modos).

11 Porque os deseo ver, para repartir con vosotros algún don espiritual (no significa, como algunos piensan, que Pablo podría impartir uno o varios de los nueve Dones del Espíritu, pero mejor dicho les habla de la explicación más perfecta de la Palabra de Dios), para confirmaros (los Dones espirituales, tan valiosos como ellos sean, no establecen a nadie; es la Verdad de la Palabra que establece, y ésta sola [Jn. 8:32]);

12 Es a saber, para ser juntamente consolado con vosotros por la común Fe vuestra y juntamente mía (lleva la idea de un refuerzo mutuo causado por su Ministerio entre ellos, y su Amor mostrado a él).

13 Más no quiero, Hermanos, que ignoréis (una frase muy a menudo usada por Pablo) que muchas veces me he propuesto ir a vosotros (empero hasta ahora he sido estorbado,) (algo obstaculizado) para tener también entre vosotros algún fruto, como entre los demás Gentiles (él sabía que su enseñanza acerca de la Cruz les ayudaría a crecer en la Gracia).

14 A Griegos, y a Bárbaros; a sabios, y a no sabios (a toda la gente, quienquiera ellos podrían ser, y a dondequiera que ellos podrían estar) soy deudor (verídico de cada Creyente). 15 Así que, en cuanto a mí, presto estoy a anunciar el Evangelio también a vosotros que estáis en Roma.   EL PODER  16 Porque no me avergüenzo del Evangelio (fue dicho en referencia a la Cruz): porque es Potencia de Dios para Salvación a todo aquel que cree; al Judío primeramente, y también al Griego (por la Cruz, y la Cruz sola, el hombre es reconciliado con Dios). 17 Porque en Él (por medio de la Cruz) la Justicia de Dios (en relación correcta con Dios) se descubre de Fe en Fe (“de Fe” está relacionada con Dios como el Proveedor y “en Fe” está relacionada con el hombre como el receptor): como está escrito, Más el justo vivirá por la Fe (proclama a Pablo demostrando que la Justicia por la Fe no es ninguna idea nueva, pero encontrada en los Profetas [Hab. 2:4]).  LA CULPA   18 Porque manifiesta es la Ira de Dios (la emoción personal de Dios en cuanto al pecado) del Cielo (esta ira se origina con Dios) contra toda impiedad e injusticia de los hombres (Dios debe estar de modo inalterable opuesto al pecado), que detienen la verdad con injusticia (quienes rechazan reconocer a Quien es Dios, y Lo Que Dios es); 19 Porque lo que de Dios se conoce, a ellos es manifiesto (habla del universal conocimiento objetivo de Dios como el Creador, que está más o menos en todos los hombres); porque Dios se lo manifestó (quiere decir que Su Firma exclusiva está en la Creación). 20 Porque las cosas invisibles de Él, Su Eterno Poder y Divinidad, se echan de ver desde la Creación del mundo (explica el Versículo 19), siendo entendidas por las cosas que son hechas (la Creación demanda a un Creador); de modo que son inexcusables (la Creación nos dice del Poder Eterno de Dios, y es obvio para todos):  LA APOSTASÍA   21 Porque habiendo conocido a Dios, no Le glorificaron como Dios (si los hombres no entienden a Dios en el reino de la Creación, ellos no Lo entenderán en ninguna otra cosa), ni dieron gracias (el rechazo a honrarlo causó una carencia de gratitud para Sus Dones); antes se desvanecieron en sus inútiles razonamientos (presenta la única dirección que el hombre caído puede irse, considerando que él ha rechazado a Dios), y el necio corazón de ellos fue entenebrecido (habla del rechazo de la Luz). 22 Diciéndose ser sabios, se hicieron fatuos (destroza a toda la llamada sabiduría que no es de Dios), 23 Y cambiaron la gloria del Dios incorruptible (presenta el pecado de las edades, y señala no sólo al pagano de la antigüedad, sino también la mayor parte del Cristianismo moderno) en semejanza de imagen de hombre corruptible, y de aves, y de animales de cuatro pies, y de serpientes (proclama la degeneración del hombre, que es lo contrario de la evolución).  LOS RESULTADOS DE LA APOSTASÍA   24 Por lo cual también Dios los entregó a inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones (no simplemente permisivo, pero Dios judicialmente los entregó), de suerte que contaminaron sus cuerpos entre sí mismos (habla de cada tipo de inmoralidad): 25 Los cuales cambiaron la Verdad de Dios en mentira (se refiere al Versículo 23, que habla de la inmundicia espiritual y sexual), honrando y sirviendo a las criaturas antes que al Creador (esto se refiere al hombre que adora la creación de sus propias manos, que significa que él adora algo menos que él mismo), el cual es bendito por los siglos. Amén (nótese que la palabra es “Bendito,” porque esto se refiere Al Que hace la bendición, en este caso el Señor). 26 Por esto Dios los entregó a afectos vergonzosos (el Señor quitó Sus restricciones y, por lo tanto, les dio acceso libre a sus deseos): pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural en el uso que es contra naturaleza (en pocas palabras habla del Lesbianismo): 27 Y del mismo modo también los hombres (la homosexualidad), dejando el uso natural de las mujeres (habla del acto sexual que es realizado entre el hombre y su esposa), se encendieron en sus concupiscencias los unos con los otros (lujuria furiosa); cometiendo cosas indecentes hombres con hombres (especifica su dirección, que es la perversión total), y recibiendo en sí mismos la recompensa merecida de su extravío (se refiere a la pena adjunta a la maldad). 28 Y aun como ellos no les pareció tener a Dios ni siquiera en cuenta (lleva la idea de que la raza humana que pone a Dios a la prueba para la aprobación o desaprobación de Él), Dios los entregó a una mente depravada (la Luz rechazada es Luz retirada), para hacer lo que no conviene (que no es apropiada);  APÓSTATAS   29 Estando atestados de toda iniquidad, de fornicación, de malicia, de avaricia, de maldad; llenos de envidia, de homicidios, de contiendas, de engaños, de malignidades; 30 Murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres, 31 Necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia (estas cosas citadas son los resultados finales de abandonar a Dios, que es la razón de toda la lucha en el mundo): 32 Que habiendo entendido el juicio de Dios (en esencia dice, “que haga todo lo que quiera, y esto no nos parará”) que los que hacen tales cosas son dignos de muerte (Juicio Divino está insinuado), no sólo las hacen, mas aun consienten a los que las hacen (proclama el resultado de la “mente réproba”).  

CAPÍTULO 2 (60 d.C.) LOS CRÍTICOS  POR lo cual eres inexcusable, O hombre, cualquiera que juzgas (presenta este segmento como dirigido a los Judíos): porque en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo (en efecto, dice que Dios juzga quien juzga al otro en la misma forma por la cual él mismo ha juzgado, de ahí, “condena a sí mismo” [Mat. 7:1-2]); porque lo mismo haces, tú que juzgas (en efecto, dice que los Judíos no eran mejor que los Gentiles, que constantemente ellos les reprendían).   EL JUICIO DE DIOS  2 Mas sabemos que el Juicio de Dios es según Verdad (proclama lo que nunca es de la presunción) contra los que hacen tales cosas (proclama un Juicio perfecto, porque esto viene de la Verdad). 3 ¿Y piensas esto, O hombre, que juzgas a los que hacen tales cosas, y haces las mismas (tú, el Judío), que tú escaparás del Juicio de Dios? (Muchos Judíos pensaron el privilegio del nacimiento como un Judío en sí asegurará su entrada en el Reino [Mat. 3:8-9].) 4 ¿O menosprecias las riquezas de su benignidad y paciencia y longanimidad (presenta al Judío como tratando estas cosas en desprecio, pensando que ellos eran dignos de tal); ignorando que su benignidad te guía (intentando de guiarte) al Arrepentimiento? 5 Mas por tu dureza, y por tu corazón no arrepentido (habla de una dureza hacia Dios, con una respuesta negativa de arrepentirse), atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la manifestación del Justo Juicio de Dios (el Juicio aumentaba, y por último explotó sobre los Judíos; hablamos del año 70 d.C.); 6 El cual pagará a cada uno conforme a sus obras (¡cosechamos lo que sembramos!): 7 A los que perseverando en bien hacer (demuestra aquellos que no confían en lugar o posición para su Salvación, pero mejor dicho en Cristo), buscan gloria y honra e inmortalidad, la Vida Eterna (esto habla de lo que proviene exclusivamente de Dios): 8 Mas a los que son contenciosos (lleva la idea de contender con Dios), y no obedecen a la Verdad (intentando de idear un camino además de Cristo y Él Crucificado), antes obedecen a la injusticia, enojo e ira (lo contrario de la Verdad), 9 Tribulación y angustia, sobre toda persona humana que obra lo malo (presenta los resultados naturales del acto antinatural del pecado), del Judío primeramente (requiere que sea más responsable), y también del Griego (¡contestará también!);  NO HACE ACEPCIÓN DE PERSONAS   10 Mas gloria, y honra, y paz, a cualquiera que obra el bien (presenta la lógica de Dios, que proclama si ciertas cosas son hechas, ciertas cosas seguirán), al Judío primeramente, y también al Griego (es dado otra vez para mostrar el lugar de prominencia respetando al Judío, pero que ellos lo echaron a perder): 11 Porque no hay acepción de personas para con Dios (literalmente traducido, el Versículo lee, “porque no hay una recepción de cara en la Presencia de Dios”; esto significa que Dios no recibe o acepta la cara de alguien, sin tener en cuenta a quienes ellos sean). 12 Porque todos los que sin Ley pecaron, sin Ley también perecerán (mientras el Señor no hará que los Gentiles sean responsables de la Ley de Moisés en cuanto a tiempos del Antiguo Testamento, esto de ninguna manera significa que Él no los hará responsables de su pecado; el hecho del pecado no es revocado en cualquier caso respetando la ignorancia): y todos los que en la Ley pecaron, por la Ley serán juzgados (en efecto, coloca al Judío en una situación más responsable y aun temerosa); 13 (Porque no los oidores de la Ley son justos para con Dios (el hecho de tener la Ley, o aun el oír de la Ley, no salva a nadie), mas los hacedores de la Ley serán justificados (es usado así por Pablo de esta manera para dar hincapié en una razón importante; él no quería decir que el guardar de la Ley de Moisés en efecto traerá la justificación; de hecho, a raíz de la condición caída del hombre, no podía guardar la Ley). 14 Porque los Gentiles que no tienen Ley (la Ley de Moisés), naturalmente haciendo lo que es de la Ley (su conciencia les dijo algún aspecto del bien y del mal), los tales, aunque no tengan Ley, ellos son Ley a sí mismos (en el Juicio del Gran Trono Blanco, Dios Juzgará el mundo Gentil que existió antes de la Ley según lo que ellos sabían realmente; otra vez, esto no tiene nada que ver con la Salvación; la ignorancia nunca ha traído la Salvación): 15 Mostrando la obra de la Ley escrita en sus corazones (quiere decir que nadie, quienesquiera ellos podrían ser y dondequiera que ellos pudieran estar, está ausente de toda la Luz), dando testimonio juntamente sus conciencias (pero pueden ser cauterizadas), y acusándose y también excusándose sus pensamientos unos con otros;) (La conciencia no resulta ser como un guía confiable, como es proclamada aquí.) 16 En el día que Juzgará el Señor lo encubierto de los hombres (da fin a cualquier idea que el Juicio será sobre cualquier otra base; mientras muchas otras cosas, como la conciencia, pueden ser un testigo, todavía Jesús Solo es el criterio), conforme a mi Evangelio, por Jesucristo (Jesucristo y Él Crucificado).  LA CULPA  17 He aquí, tú tienes el sobrenombre de Judío (insinúa favor especial de Dios), y estás reposado en la Ley (presenta el cuadro de una confianza ciega y mecánica en la Ley Mosaica que no podía salvar, y nunca había tenido el propósito de salvar), y te glorías en Dios (enorgullecerse de quien ellos eran), 18 Y sabes Su Voluntad (Israel tenía la Palabra literal de Dios, que ninguna otra Nación en el mundo tenía durante aquel entonces), y apruebas lo mejor (ellos habían comprobado la Palabra repetidas veces), instruido por la Ley (en esencia quiere decir que ellos fueron instruidos por la misma Boca de Dios); 19 Y confías que eres guía de los ciegos (los Judíos fueron destinados por Dios para ser los guías de los Gentiles, para guiarlos al Señor), luz de los que están en tinieblas (esto siempre era la Voluntad de Dios que Su Palabra, Voluntad, y Camino, serán dados a la humanidad entera), 20 Enseñador de los necios (el mundo Gentil era necio en su adoración de sus dioses de invención humana), maestro de niños (presenta el Espíritu Santo mirando a Filósofos Griegos como nada más que niños), que tienes la forma de la ciencia y de la verdad en la Ley (los Judíos tenían la Palabra de Dios, que los puso años luz delante del resto de la humanidad): 21 Tú pues, que enseñas a otro, ¿no te enseñas a ti mismo? (Los Judíos se burlaban del mundo Gentil, pero poco se aplicaron a la Ley, al menos como ellos deberían tener.) ¿Tú, que predicas que no se ha de robar, robas? (¡La mayor parte de ellos lo hicieron!) 22 ¿Tú, que dices que no se ha de adulterar, adulteras? (¡Muchos lo hicieron!) ¿Tú, que abominas los ídolos, cometes sacrilegio? (En cierto modo, el Espíritu Santo por Pablo coloca a Israel en la misma condición que el mundo Gentil.) 23 ¿Tú, que te jactas de la Ley, con infracción de la Ley deshonras a Dios? (En otras palabras, debido a poseer la Ley y no guardar la Ley, ellos deshonraban a Dios, aun más que los Gentiles Lo deshonraban.) 24 Porque el Nombre de Dios es blasfemado por causa de vosotros entre los Gentiles (proclama a los Judíos trayendo reproche sobre el Señor viviendo en contradicción abierta a su propia profesión), como está escrito (Isa. 52:5). 25 Porque la Circuncisión en verdad aprovecha, si guardares la Ley (en otras palabras, la Circuncisión no les aprovechaba nada si ellos violaran la Ley de Dios): mas si eres rebelde a la Ley, tu Circuncisión es hecha incircuncisión (proclama el hecho que los ritos religiosos, no importa si fueran dados por Dios, no contienen propiedades algunas de la Salvación). 26 De manera que, si el incircunciso (el Gentil) guardare las Justicias de la Ley (por medio de Jesucristo), ¿no será tenida su incircuncisión por Circuncisión? (Esto proclama que la confianza de alguien en Jesús satisface las demandas de la Ley y, así, asegura la “Justicia de la Ley,” que, de hecho, es el único modo que ésta puede ser asegurada.) 27 Y lo que de su natural es incircunciso, guardando perfectamente la Ley, ¿te juzgará a ti (proclama los resultados obvios de la vida cambiada sobre la Fe en Cristo), que con la letra y con la Circuncisión eres rebelde a la Ley? (Esto habla de los Judíos quienes, fuera de Cristo, intentan de guardar la letra de la Ley participando en todos sus Rituales, pero siguen transgrediendo la Ley. En otras palabras, lo que ellos hacen no cambia sus vidas.)  UNA DEFINICIÓN   28 Porque no es Judío, el que lo es solamente por fuera (completamente destruye la Salvación nacional); ni la Circuncisión es la que es solamente por fuera en la carne (el mero Ritual no es ninguna Circuncisión verdadera en absoluto, y espiritualmente no proporciona nada): 29 Mas es Judío, el que lo es en lo interior (esto es sólo la obra realizada por Cristo interiormente que constituye la Salvación); y la Circuncisión es la del corazón, en espíritu (se refiere al “corazón” del individuo cambiado, que está cumplido en el espíritu de uno mismo y habla de ser “Nacido de Nuevo”), no en letra (se refiere a las reglas y las regulaciones de la Ley de Moisés, o aun las mismas en la Iglesia); la alabanza del cual no es de los hombres, sino de Dios (guardando Rituales religiosos recoge la alabanza de los hombres, pero no de Dios; los hombres pueden alabar realmente a Dios sólo cuando ellos realmente aceptan a Cristo, que quiere decir confiar realmente en Cristo y no en los Rituales religiosos del hombre).  CAPÍTULO 3 (60 d.C.) EL JUDÍO  

¿QUÉ, pues, tiene más el Judío? (Esto proclama el Apóstol preguntando tal después de que él ha mostrado que la mera posesión de la Ley no hace exento al Judío del Juicio.) ¿O qué aprovecha la Circuncisión? (El rito de la Circuncisión simboliza la totalidad de la Ley.) 2 Mucho en todas maneras (proclama ventajas tremendas, pero ninguna que podría salvar sus almas, además de la Fe simple en Cristo y la Cruz, que todos los Sacrificios de la Ley simbolizaban): lo primero ciertamente, que la Palabra de Dios les ha sido confiada (presenta el título para el Antiguo Testamento como dado por el Espíritu Santo). 3 ¿Pues qué si algunos de ellos han sido incrédulos? (Esto proclama la incredulidad que rechazó la Biblia, pero de ningún modo anuló su Veracidad.) ¿La incredulidad de ellos habrá hecho vana la Verdad de Dios? (La incredulidad de Israel de ninguna manera afectó el Gran Plan que Dios ha provisto para la humanidad, que está edificado sobre la base de la Fe.) 4 En ninguna manera (proclama la respuesta de Pablo a las preguntas del Versículo 3): antes bien sea Dios verdadero, mas todo hombre mentiroso (nos muestra que el problema es siempre del hombre, nunca de Dios); como está escrito, Para que seas justificado en tus dichos, y venzas cuando de ti se juzgare ([Sal. 51:4] esta declaración es del Arrepentimiento de David en cuanto al asunto de Urías, en el cual David exonera a Dios de toda la culpa y toma la culpa sobre él mismo; esto es un modelo para el Arrepentimiento Verdadero). 5 Y si nuestra iniquidad encarece la Justicia de Dios, ¿qué diremos? (De ninguna manera hace que esto significa que Dios coloca una aprobación sobre el pecado de cualquier naturaleza.) ¿Será injusto Dios que da castigo? (¡La respuesta es “No!”) (Hablo como hombre.) (Esto quería decir en tono de disculparse que sólo un hombre tonto haría tal pregunta.) 6 En ninguna manera (otra vez sirve como la respuesta de Pablo a la pregunta absurda del Versículo anterior): de otra suerte ¿cómo Juzgaría Dios al mundo? (Esto es el Juicio del Gran Trono Blanco [Apoc. 20:11-15]. El hecho de que este Juicio no puede ser evitado quiere decir que la hipótesis del hombre es una insensatez efectivamente.) 7 Empero si la Verdad de Dios por mi mentira creció a Gloria Suya (tiene la intención de ser contestado en lo negativo, ya que tal cosa no puede ser hecha); ¿por qué aún así yo soy juzgado como pecador? (Esto tiene la intención de demostrar la tontería de tal pensamiento.) 8 ¿Y por qué no decir (como somos blasfemados, y como algunos dicen que nosotros decimos,) hagamos males para que vengan bienes? (Esto presenta la razón por la cual Pablo se dirige a este tema. A causa de su enseñanza fuerte sobre la Gracia, sus detractores lo difamaban afirmando que él enseñaba algo que él no era.) La condenación de los cuales es justa (proclama el Apóstol que dice que aquellos que relatan tal calumnia son obligados a una justa condenación).  LA CULPA   9 ¿Qué pues? ¿Somos mejores que ellos? (¿Son los Judíos mejores que los Gentiles?) En ninguna manera: porque ya hemos acusado a Judíos y a Gentiles, que todos están bajo el poder del pecado (señala a la afirmación supuesta de los Judíos de superioridad, que es refutada); 10 Como está escrito (Sal. 14:1-3), No hay justo, ni aun uno (se dirige a la queja de los Judíos y resuelve el argumento con las Escrituras, que los Judíos no podían negar): 11 No hay quien entienda (proclama la depravación total), no hay quien busque a Dios (el hombre dejado solo no buscará a Dios y, de hecho, no puede buscar a Dios; él está espiritualmente muerto). 12 Todos se apartaron del Camino (habla de la condición perdida de todos los hombres; “del Camino” es el Camino de Dios), a una fueron hechos inútiles (se refiere a la pérdida terrible en toda capacidad del hombre caprichoso); no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno (el Texto Griego dice, “¡inútil!”). 13 Sepulcro abierto es su garganta (la idea es de una tumba abierta, con los restos descompuestos emanando un hedor podrido); con sus lenguas tratan engañosamente (habla de astucia, engaño, hipocresía, etc.); veneno de áspides está debajo de sus labios (no se puede confiar en el hombre en nada de lo que él dice): 14 Cuya boca está llena de maledicencia (desear lo peor o daño a alguien) y de amargura (lenguaje amargo y criticón): 15 Sus pies son ligeros a derramar sangre (el mundo está lleno de asesinato, matanza, y violencia): 16 Destrucción y adversidad hay en sus caminos (todos causados por el pecado): 17 Y camino de paz no conocieron (y no puede conocer hasta que Cristo vuelva): 18 No hay temor de Dios delante de sus ojos (no hay ningún temor de Dios, porque el hombre incrédulo no conoce a Dios). 19 Empero sabemos que todo lo que la Ley dice, a los que están bajo la Ley lo dice (tiene la intención en primer lugar para informar a los Judíos que los Versículos 10 al 18 se aplican a ellos así como a los Gentiles): para que toda boca se tape (los Gentiles afirmaban la ignorancia, mientras los Judíos afirmaban que estén exentos del Juicio), y que todo el mundo se sujete a Dios (declara el caso exactamente como es, significando que todos tienen necesidad de un Salvador). 20 Porque por los hechos cumplidos de la Ley ninguna carne se justificará delante de Él (debería leer, “por las obras de la Ley”): porque por la Ley es el conocimiento del pecado (¡la Ley en sí misma sólo tenía la intención de definir el pecado, esto de ninguna manera liberó del pecado, tampoco fue diseñado para hacer así!).  EL REMEDIO   21 Mas ahora, sin la Ley, la Justicia de Dios se ha manifestado (debería leer, “aparte de la Ley”, es decir, “de obras de mérito”), testificada por la Ley y por los Profetas (el Testimonio de la Ley al Principio Divino de la Justificación por la Fe es encontrado en Gén. 15:6; el Testimonio de los Profetas in Hab. 2:4); 22 La Justicia de Dios por la Fe de Jesucristo (concierne la Justicia Imputada, y cuenta cómo es obtenida), para todos los que creen en Él (el criterio es creer, y creer en Cristo y Él Crucificado): porque no hay diferencia (la Salvación es por la Fe, ya sea que la persona es un Judío o un Gentil): 23 Por cuanto todos pecaron (presenta a todos los hombres puestos en la misma categoría), y están destituidos de la Gloria de Dios (el Texto Griego deduce que hasta los más Justos entre nosotros siguen destituidos de la Gloria de Dios continuamente); 24 Siendo justificados gratuitamente por Su Gracia (hecho posible por la Cruz) por la Redención que es en Cristo Jesús (llevado a cabo en la Cruz): 25 Al cual Dios ha propuesto en propiciación (Expiación o Reconciliación) por la Fe en Su Sangre (otra vez, todo esto es posible por la Cruz), para manifestación de Su Justicia para la remisión de los pecados pasados (se refiere a todos quienes confiaron en Cristo antes de que Él realmente vino, que cubre la totalidad del tiempo del Jardín de Edén hasta el momento que Jesús murió en la Cruz), en la paciencia (tolerancia) de Dios (significando que Dios toleraba la situación antes del Calvario, sabiendo que la deuda sería totalmente pagado en ese entonces en el Calvario); 26 Con la mira de manifestar Su Justicia en este tiempo (se refiere a la Justicia de Dios que debe estar satisfecha en todo momento, y está en Cristo y sólo en Cristo): para que Él (Dios) sea el justo (no pasando por alto el pecado de ninguna manera), y el que justifica al que es de la Fe en Jesús (Dios puede justificar a un pecador Creyente [aunque culpable], y Su Santidad no ser afectado, siempre que la Fe del pecador esté exclusivamente en Cristo; sólo de esta manera puede Dios ser “justo” y al mismo tiempo “Justificar” al pecador). 27 ¿Donde pues está la jactancia? (¡Este se refiere principalmente a la jactancia de los Judíos de que ellos a consecuencia de la Ley de Dios dado a ellos, pero el principio es verdadero para Cristianos modernos también!) Es excluida (no sólo significa que Dios no aceptará tal jactancia [fuera de Cristo], pero que esto realmente sirve para prohibir a uno de alcanzar la Salvación). ¿Por cuál Ley? ¿de las obras? (En cierto modo, esto nos dice de dónde y cómo la jactancia, que Dios no aceptará, proviene.) No: más por la Ley de la Fe (se refiere a confiar exclusivamente en Cristo y lo que Él hizo en la Cruz; la Fe en Cristo y Él Crucificado es más que un principio; esto es una Ley, significando que Dios no se desviará en absoluto de esta proclamación). 28 Así que concluimos ser el hombre justificado por Fe (y sólo por la Fe, con la Cruz siendo siempre el Objeto de tal Fe) sin las obras de la Ley (la fe en las obras es inaceptable). 29 ¿Es Dios solamente Dios de los Judíos? ¿No es también Dios de los Gentiles? Cierto, también de los Gentiles (esto es una Salvación para todos, y todos obtienen esta Salvación por la Fe): 30 Porque Uno es Dios, el cual justificará por la Fe la Circuncisión (coloca al Judío en el mismo nivel que el Gentil), y por medio de la Fe la incircuncisión (los Judíos y los Gentiles son todos salvados del mismo modo, por la Fe en Cristo y lo que Cristo ha hecho en la Cruz). 31 ¿Luego deshacemos la Ley (la Ley de Moisés) por la Fe? En ninguna manera: antes establecemos la Ley (la Ley siempre señalaba la Fe en Cristo).  CAPÍTULO 4 (60 d.C.) ABRAHAM  ¿QUÉ, pues, diremos que halló Abraham nuestro padre, según la carne? (Habiendo dicho que el Antiguo Testamento enseña que Dios justifica al pecador sobre el principio de la Fe a diferencia del principio del mérito, el Espíritu Santo ahora presenta a Abraham.) 2 Que si Abraham fue justificado por las obras (que él no fue), tiene de qué gloriarse; mas no para con Dios (la jactancia de la Salvación por las obras, que Dios no aceptará). 3 Porque, ¿qué dice la Escritura? Y creyó Abraham a Dios, y le fue atribuido por Justicia ([Gén. 15:6] si uno correctamente entiende este Versículo, él correctamente entiende la Biblia; Abraham alcanzó la Justicia por la Fe simple en Dios, Quien enviaría a un Redentor al mundo [Jn. 8:56]). 4 Empero al que obra (intenta de ganar la Salvación), no se le cuenta el salario (Justicia) como gracia (la Gracia de Dios), sino por deuda (¡afirmando que Dios nos debe algo, que Él no debe!). 5 Mas al que no obra (no confía en las obras para la Salvación), pero cree en Aquél que Justifica al impío (por medio de Cristo y la Cruz), la Fe le es contada por Justicia (Dios otorga la Justicia sólo sobre la base de la Fe en Cristo y Su Obra Terminada). 6 Como también David (tanto Abraham como David eran progenitores del Mesías Prometido, y como tal ellos ocupaban un lugar único en la Fe y la veneración de la Obra de Dios) dice ser bienaventurado el hombre (un hombre bendecido) al cual Dios atribuye Justicia sin obras (las obras nunca ganarán la Justicia de Dios), 7 Diciendo, Bienaventurados aquellos cuyas iniquidades son perdonadas ([Sal. 32:1-2] las iniquidades sólo pueden ser perdonadas por la Fe en Cristo), y cuyos pecados son cubiertos (la Cruz hizo que esto sea posible). 8 Bienaventurado el varón al cual el Señor no imputó pecado (el Señor no imputará el pecado a la persona que coloca su Fe únicamente en Cristo y lo que Cristo hizo en la Cruz). 9 ¿Es pues esta bienaventuranza solamente en la Circuncisión, o también en la incircuncisión? (¡Esto viene sobre todos por igual!) porque decimos que a Abraham fue contada la Fe por Justicia (presenta la Fe sola como el ingrediente). 10 ¿Cómo pues le fue contada? (Esto puede ser el mayor interrogante de todos los tiempos.) ¿En la Circuncisión, o en la incircuncisión? No en la Circuncisión, sino en la incircuncisión (debido a su Fe, Abraham fue declarado Justo por Dios antes del Convenio de la Circuncisión [Gén. 15:6]). 11 Y recibió la Circuncisión por señal (Gén. 17:9-14), por sello de la Justicia de la Fe que tuvo en la incircuncisión (claramente dice que su Justicia fue por Fe, y fue recibida mucho antes de la Circuncisión): para que fuese padre de todos los Creyentes (Judíos y Gentiles) no Circuncidados (coloca la base o el Fundamento de la Salvación directamente en la Fe en vez de las obras), para que también a ellos les sea contado por Justicia (la Justicia nunca ha sido imputada a base de obras, pero siempre a base de la Fe): 12 Y el padre de la Circuncisión no solamente a los que son de la Circuncisión (presenta a Abraham como el padre de todos los Creyentes, o Judíos o Gentiles), mas también a los que siguen las pisadas de la Fe que fue en nuestro padre Abraham (se le refiere simplemente creyendo en Dios, y Dios le contaba su Fe para la Justicia [Gén. 15:6]) antes de ser circuncidado (resuelve el argumento y abre la Salvación a todos quienes adquieren la Fe en Cristo, sin tener en cuenta quienquiera que sea).  LA PROMESA   13 Porque no por la Ley fue dada la Promesa a Abraham o a su simiente, que sería heredero del mundo (la Ley de Moisés, que no había sido dado durante el tiempo de Abraham), sino por la Justicia de la Fe (cuando Pablo usa la palabra “Fe,” sin ni una excepción, él habla de la Fe en Cristo y lo que Cristo hizo en la Cruz; de hecho, Cristo nunca debe ser separado de la Cruz, con respecto de Su Obra Redentora). 14 Porque si los que son de la Ley son los herederos (sólo aquellos en la Ley), vana es la fe (la Salvación no puede existir en las dos, obras y Fe; la una o la otra anula la otra), y anulada es la Promesa (fe en obras anula a Cristo y todo lo que Él ha hecho para nosotros): 15 Porque la Ley obra ira (la Ley tiene un castigo, entonces esto debe obrar la ira): porque donde no hay Ley, tampoco hay transgresión (Cristo ha satisfecho la Ley, de ese modo, quitándose toda la transgresión). 16 Por tanto es por la Fe, para que sea por Gracia (la Gracia funciona sólo sobre la Fe, y precisamente hablamos de la Fe en Cristo; de lo contrario, la Gracia se para); para que la Promesa sea firme a toda simiente (se refiere a toda la humanidad, por lo menos aquellos que creerán), no solamente al que es de la Ley (los Judíos), mas también al que es de la Fe de Abraham (todo es por la Fe); el cual es padre de todos nosotros (proclama que el Patriarca fue usado como un ejemplo de Fe [Gén. 15:6]),  LA JUSTIFICACIÓN  17 (Como está escrito: Que por padre de muchas gentes te he puesto [Gén. 12:1-3; 17:4-5],) delante de Dios, Al Cual creyó (se refiere a Abraham creyendo a Dios); El Cual da vida a los muertos (hace espiritualmente vivos aquellos que están espiritualmente muertos), y llama las cosas que no existen, como si fueran (si Dios nos lo ha dicho personalmente, podemos llamarlo así; de otro modo, esto sería la presunción). 18 Él creyó en esperanza contra esperanza (una descripción de la Fe de Abraham, en cuanto al nacimiento de Isaac), para venir a ser padre de muchas gentes; conforme a lo que le había sido dicho (la Promesa de Dios), Así será tu simiente (Gén. 15:5). 19 Y no se disminuyó en la Fe (la Fe fuerte), ni consideró su cuerpo ya muerto siendo ya de casi cien años (ya no capaz de dar luz), ni la matriz muerta de Sara (colocaba a ella en la misma situación que su marido): 20 Tampoco en la Promesa de Dios dudó con desconfianza (él no permitió que las dificultades lo impidieran de la conclusión intencionada); antes fue esforzado en Fe, dando Gloria a Dios (su Fe vino de la Palabra de Dios); 21 Plenamente convencido (no volverse atrás) de que todo lo que Él (Dios) había Prometido, era también poderoso para hacerlo (¡no importa lo que era, Dios podría hacerlo!). 22 Por lo cual también le fue atribuido por Justicia (la Fe simple en Dios trajo a Abraham una Justicia intachable). 23 Y no solamente por él fue escrito (su lucha de la Fe tenía la intención de servir como un ejemplo) que le haya sido imputado (sirve como el ejemplo de cómo recibimos de Dios, en cuanto a la Salvación o algo más); 24 Sino también por nosotros, a quienes será imputado (podemos tener lo que Abraham tenía, una Justicia perfecta), esto es, a los que creemos en Él que levantó de los muertos a Jesús Señor nuestro (proclama la condición para la Salvación); 25 El cual fue entregado por nuestras transgresiones (tenía que ver con Jesús muriendo en la Cruz para nuestros pecados; Él no tenía pecado alguno), y resucitado para nuestra Justificación (fuimos levantados con Él en novedad de vida [Rom. 6:4-5]).  

CAPÍTULO 5 (60 d.C.) LA JUSTIFICACIÓN POR LA FE  JUSTIFICADOS pues por la Fe (este es el único camino en que uno puede ser justificado; se refiere a la Fe en Cristo y lo que Él hizo en la Cruz), tenemos paz para con Dios (paz justificadora) por medio de nuestro Señor Jesucristo (lo que Él hizo en la Cruz): 2 Por El Cual también tenemos entrada por la Fe a esta Gracia (tenemos acceso a la Bondad de Dios por la Fe en Cristo) en la cual estamos firmes (en donde solo podemos pararnos firmes), y nos gloriamos en la esperanza (una esperanza que es garantizada) de la Gloria de Dios (nuestra Fe en Cristo siempre trae la Gloria a Dios; cualquier otra cosa más trae la gloria a uno mismo, que Dios nunca puede aceptar). 3 Y no sólo esto, mas aun nos gloriamos en las tribulaciones (en el hecho de que las tribulaciones no nos hacen daño): sabiendo que la tribulación produce paciencia (señala a la característica de un hombre que no es desviado de su propósito intencionado y su lealtad a la Fe, ni por las más grandes pruebas y sufrimientos); 4 Y la paciencia, experiencia (señala a un resultado final); y la experiencia, esperanza (el producto natural de una experiencia aprobada). 5 Y la esperanza no avergüenza (en efecto, nos dice que esta no es una esperanza falsa); porque el Amor de Dios está derramado en nuestros corazones (el Amor de Dios causa todo esto) por el Espíritu Santo que nos es dado (todo esto es totalmente una obra del Espíritu Santo). 6 Porque Cristo, cuando aún éramos sin fuerza alguna (antes de que fuéramos salvados), a Su tiempo (en el tiempo determinado) murió por los impíos (la totalidad de la humanidad se cayó en esta categoría). 7 Ciertamente apenas muere alguien por un Justo (no muchos harían tal): con todo podrá ser que alguien osara morir por el bueno (algunos pocos quizás lo harían). 8 Mas Dios Encarece Su Amor para con nosotros (Cristo que muere para el impío es una prueba del Amor inconmensurable), porque siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros (Jesús murió para aquellos que amargamente Lo odiaban). 9 Luego mucho más, habiendo sido ahora (¡si Cristo muriera para nosotros mientras éramos aún pecadores, cuanto más Él hará para nosotros ahora que nosotros somos Redimidos y, de ese modo, somos reconciliados a Él!) Justificados en Su Sangre (somos justificados ahora, y la Sangre de Cristo está vigente como la garantía para aquella Justificación), por Él seremos salvos de la ira (la Ira de Dios, que siempre está manifestada contra el pecado). 10 Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de Su Hijo (la única manera en que pudiéramos ser reconciliados; este Versículo derriba la doctrina “Jesús murió espiritualmente”), mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por Su Vida (no habla de Su Vida Perfecta, pero mejor dicho el derramamiento de la Sangre de Su Vida en el Calvario). 11 Y no sólo esto, mas aun nos gloriamos en Dios por el Señor nuestro Jesucristo (debemos gloriarnos en nuestra Reconciliación a Dios, ya que esto es una confianza verdadera [I Cor. 1:31; II Cor. 10:17]), por El Cual hemos ahora recibido la Expiación (Reconciliación).  ADÁN   12 Por tanto, vino la reconciliación por uno, así como el pecado entró en el mundo por un hombre (por Adán), y por el pecado la muerte (tanto muerte espiritual como física); y la muerte así pasó a todos los hombres (ya que todos estaban en Adán), pues que todos pecaron (todos nacen en el pecado, debido a la transgresión de Adán): 13 (Porque hasta la Ley (la Ley de Moisés), el pecado estaba en el mundo (causado por la Caída de Adán): pero no se imputa pecado no habiendo Ley (antes de que la Ley fue dada, el pecado y su Juicio inmediato no fueron imputados a la cuenta de aquellos que estaban viviendo en aquel entonces; pero por el hecho de la Caída de Adán, ellos eran todavía pecadores). 14 No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés (debido a la naturaleza de pecado que estaba en todos los hombres debido a la Caída de Adán), aun en los que no pecaron a la manera de la rebelión de Adán (sin tener en cuenta que todos en esencia no cometieron la alta traición contra Dios, como hizo Adán, ellos eran todavía pecadores), el cual es figura DEL Que había de venir (Adán era la fuente de todo el pecado y muerte, mientras Cristo es la Fuente de toda la Redención y Vida).  EL CONTRASTE   15 Mas no como el delito, tal fue el don gratuito (habría sido probablemente mejor traducido, “como la ofensa, mucho más el Don Gratuito”; el “Don Gratuito” se refiere a Cristo y lo que Él hizo en la Cruz, que se dirigió a todo lo que fue perdido en la Caída). Porque si por el delito de aquel uno (Adán) murieron los muchos, mucho más abundó la Gracia de Dios (proclama el Poder inagotable de este atributo) a los muchos (este “Un Hombre,” el Señor Jesucristo, anuló la ofensa de “Un Hombre” Adán), y el Don por la Gracia (presenta a Jesús como aquel “Don”) de Un Hombre, Jesucristo (lo que Él hizo en la Cruz). 16 Ni tampoco de la manera que por un pecado, así también el don (tanto mayor es el Don): porque el juicio a la verdad vino de un pecado para condenación (por Adán), mas la Gracia vino de muchos delitos para Justificación (limpia de todo el pecado). 17 Porque, si por un delito reinó la muerte por uno (la Caída de Adán); mucho más los que reciben la abundancia de Gracia (no sólo “Gracia,” pero la “Abundancia de la Gracia”; todo hecho posible por la Cruz), y del Don de la Justicia (la Justicia es un Don de Dios que viene únicamente por Jesucristo, y es recibido por la Fe) reinarán en vida por Uno, Jesucristo.) (Esto proclama que el Creyente “reinará,” justo como la muerte hubiera reinado, pero de una posición de mucho más mayor poder que aquella de la muerte.) 18 Así que de la manera que por un delito vino la culpa a todos los hombres para condenación (Juzgado por Dios para ser perdidos); así por un acto de Justicia de Uno (Cristo) vino la Gracia a todos los hombres para Justificación de vida (recibido por simplemente creyendo en Cristo y lo que Él hizo en la Cruz, que es la única respuesta para el pecado). 19 Porque como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores (los “muchos” se refiere a todos), así por la obediencia de Uno (obediente a la muerte, hasta la muerte de la Cruz [Fil. 2:8]) los muchos serán constituidos Justos (los “muchos” se refieren a todos los que creerán). 20 La Ley empero entró, para que el pecado creciese (la Ley de Moisés, para que la ofensa podría ser identificada). Mas cuando el pecado creció, superabundó la Gracia (donde el pecado abundaba, la Gracia superabundaba, y luego aun más encima de esto): 21 Para que, de la manera que el pecado reinó para muerte (el pecado reina como un monarca absoluto en el ser de la persona no redimida), así también la Gracia reine por la Justicia para Vida Eterna por Jesucristo Señor nuestro (la Gracia reina para Vida, pero ésta reina “por la Justicia,” es decir, debido al Juicio Justo del pecado por Dios en el Calvario realizado en la Persona de Su Hijo Jesucristo).  CAPÍTULO 6 (60 d.C.) LA CRUZ  ¿PUES qué diremos? (Esto tiene por motivo dirigirse la atención a Romanos 5:20.) ¿Perseveraremos en pecado para que la Gracia crezca? (Sólo porque la Gracia es mayor que el pecado no significa que el Creyente tiene licencia para pecar.) 2 En ninguna manera (presenta la respuesta de Pablo a la pregunta, “Fuera con tal pensamiento, no permita que tal cosa suceda”). Porque los que somos muertos al pecado (muerto a la naturaleza del pecado), ¿cómo viviremos aun en él? (Esto demuestra lo que el Creyente es ahora en Cristo.) 3 ¿O no sabéis que todos los que somos bautizados en Cristo Jesús (claramente dice que este Bautismo está en Cristo y no en agua [I Cor. 1:17; 12:13; Gál. 3:27; Ef. 4:5; Col. 2:11-13]), somos bautizados en Su Muerte? (Cuando Cristo murió en la Cruz, en la Mente de Dios, morimos con Él; en otras palabras, Él se hizo nuestro Sustituto, y nuestra identificación con Él en Su Muerte nos da todas los beneficios para las cuales Él murió; ¡la idea es que Él hizo todo esto para nosotros!) 4 Porque somos sepultados juntamente con Él por medio del bautismo para muerte (no sólo morimos con Él, pero fuimos sepultados con Él también, lo que significa que todo el pecado y la transgresión del pasado fueron sepultados; cuando ellos lo ponían en la Tumba, ellos ponían todos nuestros pecados en aquella Tumba también): para que como Cristo resucitó de los muertos por la Gloria del Padre, así también nosotros andemos en novedad de vida (morimos con Él, fuimos sepultados con Él, y Su Resurrección era nuestra Resurrección a “Novedad de Vida”). 5 Porque si fuimos plantados juntamente en Él (con Cristo) a la semejanza de Su Muerte (Pablo proclama la Cruz como el instrumento por el cual todas las Bendiciones vienen; en consecuencia, la Cruz siempre debe ser el Objeto de nuestra Fe, que da libertad de acción al Espíritu Santo para que obre dentro de nuestras vidas), así también lo seremos a la de Su Resurrección (podemos tener la “semejanza de Su Resurrección,” es decir, “viven esta Vida de Resurrección,” sólo mientras entendemos la “semejanza de Su Muerte,” que se refiere a la Cruz como el medio por el cual todo esto está hecho): 6 Sabiendo esto, que nuestro viejo hombre juntamente fue Crucificado con Él (todo lo que éramos antes de la conversión), para que el cuerpo del pecado sea deshecho (el poder del pecado está quebrantado), a fin de que no sirvamos más al pecado (la culpa de pecado está quitada en la conversión, porque la naturaleza del pecado ya no gobierna dentro de nuestros corazones y vidas). 7 Porque él que es muerto (Él era nuestro Sustituto, y en la Mente de Dios, morimos con Él a base de la Fe que Cree), justificado es del pecado (puesto en libertad de la esclavitud de la naturaleza del pecado). 8 Y si morimos con Cristo (una vez más pertenece a la Cruz, y nosotros siendo Bautizados en Su Muerte), creemos que también viviremos con Él (tener la Vida de la Resurrección, que es la Vida más Abundante [Jn. 10:10]): 9 Sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de entre los muertos, ya no muere (quiere decir que Su Obra era una Obra Terminada, y no requerirá nada más); la muerte no se enseñoreará más de Él (porque todo el pecado ha sido Expiado; en vista de que Cristo es nuestro Sustituto, si la muerte no tiene más dominio sobre Él, tampoco tiene más dominio sobre nosotros; esto significa que el poder de la naturaleza del pecado está quebrantado). 10 Porque el haber muerto, al pecado murió (la naturaleza pecaminosa) una vez (en efecto quiere decir, “Él murió a la naturaleza pecaminosa, una vez, para todos”): pero en cuanto Él vive (la Resurrección), vive para Dios (se refiere al hecho que toda la vida viene de Dios, y que recibimos aquella vida en virtud de la Cruz y nuestra Fe con aquella Obra Terminada). 11 Así también vosotros pensad (cuenta) que de cierto estáis muertos al (el) pecado (mientras la naturaleza pecaminosa no está muerta, estamos muertos a la naturaleza pecaminosa en virtud de la Cruz y nuestra Fe en aquel Sacrificio, pero sólo mientras nuestra Fe continua en la Cruz), mas vivos a Dios (viviendo la Vida de la Resurrección) en Cristo Jesús Señor nuestro (se refiere a lo que Él hizo en la Cruz, que es el medio de esta Vida de la Resurrección).  SANTIFICACIÓN   12 No reine (domine) pues el pecado (la naturaleza pecaminosa) en vuestro cuerpo mortal (demostrando que la naturaleza pecaminosa puede dominar otra vez en el corazón y la vida del Creyente, si el Creyente no constantemente mira a Cristo y la Cruz; “el cuerpo mortal” es neutral, que significa que puede ser usado para la Justicia o para la maldad), para que le obedezcáis en sus concupiscencias (las lujurias impías son realizadas por el cuerpo mortal, si la Fe no es mantenida en la Cruz [I Cor. 1:17-18]). 13 Ni tampoco presentéis vuestros miembros (de su cuerpo mortal) al pecado por instrumento de iniquidad (la naturaleza pecaminosa): antes presentaos a Dios (debemos rendirnos a Cristo y la Cruz; esto solo garantiza la victoria sobre la naturaleza del pecado) como vivos de los muertos (hemos sido levantados con Cristo en “Novedad de Vida”), y vuestros miembros a Dios por instrumentos de Justicia (esto puede ser hecho sólo en virtud de la Cruz y nuestra Fe en aquella Obra Terminada, y Fe que continua con aquella Obra Terminada a diario [Luc. 9:23-24]). 14 Para que el pecado no se enseñoreará de vosotros (la naturaleza pecaminosa no ejercerá dominio sobre nosotros si como Creyentes seguimos ejerciendo la Fe en la Cruz de Cristo; por otra parte, la naturaleza pecaminosa seguramente ejercerá dominio sobre el Creyente): pues no estáis bajo la Ley (quiere decir que si tratamos de vivir esta vida por algún tipo de la ley, no importa cuán buena que la ley podría estar en su propio derecho, concluiremos con la naturaleza del pecado ejerciendo dominio sobre nosotros), sino bajo la Gracia (la Gracia de Dios fluye al Creyente en una base interminable sólo mientras que el Creyente ejerza la Fe en Cristo y lo que Él hizo en la Cruz; la Gracia es simplemente la Bondad de Dios ejercida por y a través del Espíritu Santo, y dado a los Santos inmerecidos de tal Bondad). 15 ¿Pues qué? (Esto presenta a Pablo que vuelve a la primera pregunta a la cual él preguntó en este Capítulo.) ¿Pecaremos, porque no estamos bajo la Ley, sino bajo la Gracia? (Si pensamos tal cosa, entonces malentendemos completamente la Gracia. La Gracia de Dios nos da la libertad de vivir una vida Santa, que hacemos por la Fe en Cristo y la Cruz, y no nos da licencia para pecar como algunos piensan.) ¡Dios no lo quiera! (Cada Creyente verdadero odia el pecado; ¡entonces la idea de vivir bajo su dominio es detestable y me quedo corto!) 16 ¿No sabéis que a quien os presentáis vosotros mismos por siervos para obedecerle, sois siervos de aquel a quien obedecéis (el Creyente o es esclavo a Cristo, ya que esto es lo que la palabra “siervo” significa, o es un esclavo al pecado, que él será si él no guarda su Fe en Cristo y la Cruz); o del pecado para muerte (otra vez permítanos declarar el hecho de que si el Creyente intenta vivir para Dios por algún método aparte de la Fe en la Obra Terminada de Cristo, el Creyente fracasá, no importa con cuánta fuerza él de otro modo lo intenta), o de la obediencia para Justicia? (Se requiera del Creyente que obedezca la Palabra del Señor. Él no puede hacer esto dentro de su propia fuerza, pero sólo entendiendo que él recibe todas las cosas por lo que Cristo hizo en la Cruz y su Fe continuada en aquella Obra Terminada, aun a diario. Entonces el Espíritu Santo, Quien Solo puede hacernos lo que deberíamos ser, puede llevar a cabo Su obra dentro de nuestras vidas.) 17 Empero gracias a Dios, que aunque fuisteis siervos del pecado (esclavos a la naturaleza pecaminosa, lo que éramos antes de que fuéramos salvos), habéis obedecido de corazón a aquella forma de Doctrina (Jesucristo y Él Crucificado; el entendimiento que todas las cosas vienen al Creyente de Dios por el medio de la Cruz) a la cual sois entregados (el Señor dio esta “forma de la Doctrina” a Pablo, y él nos la dio en sus Epístolas). 18 Y libertados del pecado (ser hecho libre de la naturaleza del pecado; esta no tiene más poder sobre el Creyente, pero sólo cuando seguimos contemplando la Cruz), sois hechos siervos de la Justicia (mientras que usted era antes un esclavo a la naturaleza del pecado, usted es ahora un esclavo a la Justicia; si la Fe está mantenida en la Cruz, hay una atracción constante del Creyente hacia la Justicia). 19 Hablo en términos humanos por la flaqueza de vuestra carne (“términos humanos” pertenece a la Caída, que ha hecho la carne débil; esto habla de nuestra propia fuerza personal y capacidad propia): que como para iniquidad presentasteis vuestros miembros a servir a la inmundicia (que el Creyente hará, si el objeto de su Fe es algo fuera de la Cruz) y a la iniquidad para la iniquidad (sin la Fe constante en la Cruz, la situación del Creyente en cuanto al pecado irá de mal en peor); así ahora para Santidad presentéis vuestros miembros a servir a la Justicia (que, como repetidamente dicho, sólo puede ser hecho por la Fe constante en la Cruz; dándose cuenta que es por y a través de la Cruz que recibimos todas las cosas, y que el Espíritu Santo, Quien Solo puede desarrollar Justicia y Santidad en nuestras vidas, obra exclusivamente por la Cruz). 20 Porque cuando fuisteis siervos del pecado (esclavos al pecado), erais libres acerca de la Justicia (habla de nuestras vidas antes de conversión a Cristo). 21 ¿Qué fruto, pues, teníais de aquellas cosas de las cuales ahora os avergonzáis? (Esto significa que absolutamente nada de valor alguno puede salir de la experiencia pecadora. Es imposible que haya buena fruta alguna.) Porque el fin de ellas es muerte (si el Creyente rechaza de mirar a la Cruz, pero de otro modo mira a otra cosa en cuanto a su Santificación, el dominio de la naturaleza pecaminosa va a ser el resultado, y la muerte espiritual será la conclusión; ¡la Cruz es la única respuesta para el pecado!). 22 Mas ahora (desde llegarse a Cristo) librados del pecado (puesto en libertad de la naturaleza pecaminosa), y hechos siervos (esclavos) a Dios (pero este yugo es un yugo ligero [Mat. 11:28-30]), tenéis por vuestro fruto la Santificación (que el Espíritu Santo se llevará a cabo, si la Cruz siempre es el Objeto de nuestra Fe), y por fin la Vida Eterna (entonces el Creyente tiene la alternativa “de muerte,” que es el resultado final de confianza en otra cosa fuera de Cristo y la Cruz, o la “Vida Eterna,” que es el resultado de confiar en Cristo y la Cruz). 23 Porque la paga del pecado es muerte (habla de la muerte espiritual, que es la separación de Dios); mas la Dádiva de Dios es Vida Eterna en Cristo Jesús Señor nuestro (como dicho, todo esto, sin excepción, nos viene por el medio de lo que Cristo hizo en la Cruz, que exige que la Cruz siempre sea el Objeto de nuestra Fe, así dando al Espíritu Santo la libertad de acción para obrar dentro de nuestras vidas y producir Su Fruto).  

CAPÍTULO 7 (60 d.C.) LA LEY Y EL PECADO  ¿IGNORÁIS, Hermanos (Pablo habla a los Creyentes), (porque hablo con los que saben la Ley,) (él habla de la Ley de Moisés, pero esto podría referirse a cualquier tipo de la Ley religiosa) que la Ley se enseñorea del hombre entre tanto que vive? (La Ley ejerce dominio mientras él trata de vivir según la Ley. Desgraciadamente, no entendiendo la Cruz en cuanto a la Santificación, prácticamente la totalidad de la Iglesia trata actualmente de vivir para Dios por medio de la Ley. Deje al Creyente entender que hay sólo dos lugares que él puede estar, la Gracia o la Ley. Si él no entiende la Cruz como esto se refiere a la Santificación, que es el único medio de la victoria, él será automáticamente bajo la Ley, que garantiza el fracaso.) 2 Porque la mujer que está sujeta al marido mientras el marido vive está obligada a la Ley (presenta a Pablo que usa la analogía de la obligación del lazo matrimonial); mas muerto el marido, libre es de la Ley del marido (significa que ella está libre de casarse otra vez). 3 Así que, viviendo el marido, se llamará adúltera si fuere de otro varón (en efecto, la mujer ahora tiene a dos maridos, al menos en los Ojos de Dios; después de esta analogía, el Espíritu Santo por Pablo nos dará una gran verdad; muchos Cristianos viven una vida del adulterio espiritual; ellos están casados con Cristo, pero ellos sirven, en efecto, a otro marido, “la Ley”; ¡esto es una analogía verdadera!): mas si su marido muriere (la Ley está muerta en virtud de Cristo que ha cumplido la Ley desde todo punto de vista), es libre de la Ley (si el marido muere, la mujer está libre para casarse y servir a otro; la Ley de Moisés, satisfecha en Cristo, está muerta ahora para el Creyente y el Creyente está libre para servir a Cristo sin la Ley teniendo cualquier parte integrante en su vida o en el modo de vivir); de tal manera que no será adúltera, si fuere de otro marido (presenta al Creyente ahora como casado con Cristo, y ya no conforme a la obligación a la Ley). 4 Así también vosotros, Hermanos míos, estáis muertos a la Ley (la Ley no está muerta en sí, pero estamos muertos para la Ley porque estamos muertos para sus efectos; esto significa que no debemos tratar de vivir para Dios por medio de “la Ley,” si es la Ley de Moisés, o Leyes inventadas por otros hombres o de nosotros mismos; debemos estar muertos para toda la Ley) por el Cuerpo de Cristo (esto se refiere a la Crucifixión de Cristo, que satisfizo las demandas de la Ley quebrantada que no pudimos satisfacer; pero Cristo lo hizo para nosotros; habiendo cumplido la Ley desde todo punto de vista, el Cristiano no está obligado a la Ley en ninguna manera, sólo a Cristo y lo que Él hizo en la Cruz); para que seáis de otro (hablando de Cristo), a saber, del que resucitó de los muertos (somos levantados con Él en novedad de vida, y deberíamos entender siempre que Cristo ha provisto, provee realmente, y proveerá cada necesidad nuestra; lo contemplamos exclusivamente, refiriéndonos a lo que Él hizo para nosotros en la Cruz), para que produzcamos fruto a Dios (el fruto apropiado sólo puede ser producido por el Creyente que constantemente mira a la Cruz; de hecho, Cristo nunca debe ser separado de la Obra de la Cruz; hacer así es producir a “otro Jesús” [II Cor. 11:4]). 5 Porque mientras estábamos en la carne (puede referirse a la condición no salva o al Creyente que intenta vencer los poderes del pecado por sus propios esfuerzos, es decir, “la carne”), los afectos de los pecados (denota estar bajo el poder de la naturaleza pecaminosa, y se refiere a las “pasiones de la naturaleza pecaminosa”) que eran por la Ley (el efecto de la Ley debe revelar el pecado, que la Ley está diseñada hacer si esto es la Ley de Dios o Leyes inventadas por nosotros; esto no significa que es malo, ya que no es; esto sólo significa que no hay ninguna victoria en la Ley, sólo la Revelación del pecado y de su pena), obraban en nuestros miembros produciendo fruto para muerte (cuando el Creyente intenta vivir para el Señor por medio de la Ley, que desgraciadamente la mayor parte de la Iglesia moderna hace, el resultado final va a ser el pecado y el fracaso; de hecho, esto no puede ser de ninguna otra manera; ¡déjenos decirlo otra vez! si el Creyente no entiende la Cruz, en cuanto a esta se refiere a la Santificación, entonces el Creyente va a tratar de vivir para Dios por medio de la Ley; la tristeza es que la mayoría de las personas en la Iglesia moderna piensan que ellos están bajo la Gracia, cuando en realidad ellos viven conforme a la Ley porque no entiendan la Cruz). 6 Mas ahora estamos libres de la Ley (liberado de sus exigencias justas, significando que Cristo ha pagado su pena), habiendo muerto (muerto a la Ley en virtud de haber muerto con Cristo en la Cruz) a aquella en la cual estábamos detenidos (fuimos dominados una vez por la naturaleza pecaminosa); para que sirvamos en novedad de Espíritu (se refiere al Espíritu Santo y no el espíritu del hombre; el Creyente tiene un completamente nuevo modo de vivir, que es la Fe en Cristo y lo que Él hizo en la Cruz de nuestra parte; esto garantiza la victoria perpetua), y no en la antigüedad de la letra (esto se refiere a la Ley de Moisés; la mayoría de los Creyentes modernos sostendrían que ellos no viven conforme a la Ley de Moisés; pero, como hemos dicho, la verdad es si ellos no entienden la Cruz en cuanto a que se refiere a la Santificación, luego de algún modo ellos todavía viven conforme a aquella antigua Ley).  LA LUCHA CONTRA EL PECADO  7 ¿Qué pues diremos? (En Versículos 1 al 6 de este Capítulo, Pablo ha mostrado que el Creyente ya no está bajo la Ley; en el resto del Capítulo, él muestra que un Creyente que se pone conforme a la Ley, así dejando de servirse de los recursos de la Gracia, es un Cristiano derrotado.) ¿La Ley es pecado? ¡Dios no lo quiera! (La condición del hombre no es causada por la Ley de Dios, ya que la Ley es Santa; mejor dicho está expuesta.) Empero, yo no conocí el pecado, sino por la Ley (quiere decir que la Ley de Moisés definió lo que el pecado en efecto es, pero no dio ningún poder de vencer el pecado): porque tampoco conociera la concupiscencia, si la Ley no dijera, No codiciarás (nos dice que el deseo por el cual está prohibido es la primera forma consciente del pecado; ¡esta es la naturaleza pecaminosa en acción!). 8 Mas el pecado (la naturaleza pecaminosa), tomando ocasión, obró en mí por el Mandamiento toda concupiscencia (“la concupiscencia” es un “deseo malo,” significa, si el Creyente intenta vivir para Dios por los medios fuera de la Cruz, él será gobernado por los “deseos malos”; y no importa cuán dedicado él podría ser de otro modo, él no será capaz de parar el proceso en aquella manera, con ello irá de mal en peor). Porque sin la Ley el pecado está muerto (quiere decir que la Ley de Moisés totalmente expuso lo que estaba ya en el corazón del hombre; esto es uno de los motivos por los cuales Dios dio la Ley). 9 Así que, yo sin la Ley vivía por algún tiempo (Pablo se refiere a sí mismo personalmente y su conversión a Cristo; la Ley, él declara, no tenía nada que ver con aquella conversión; tampoco esto tuvo algo que ver con su vida en Cristo): mas venido el Mandamiento (acaba de ser salvo, y no entendiendo la Cruz de Cristo, él trató de vivir para Dios guardando los Mandamientos por su propia fuerza y poder; en su defensa, nadie más de ese entonces entendió la Cruz; de hecho, el significado de la Cruz, que es realmente el significado del Nuevo Convenio, sería dado a Pablo), el pecado revivió (la naturaleza de pecado siempre, sin excepción, revivificará bajo tales circunstancias, que causa el fracaso), y yo morí (él no quería decir que él físicamente murió, como sería obvio, pero que él murió al Mandamiento; en otras palabras, él fracasó en obedecer no importa cuanto él esforzaba en su intento; ¡deje que a todos los Creyentes entiendan que si el Apóstol Pablo no pudiera vivir para Dios de esta manera, tampoco puede usted!). 10 Y hallé que el Mandamiento con mira de vida (se refiere a los Diez Mandamientos), para mí resultó para muerte (quiere decir que la Ley reveló el pecado, como ella siempre hace, y sus pagos que son la muerte; en otras palabras, no hay ninguna victoria en tratar de vivir según la Ley; debemos vivir por la Fe, refiriéndose a la Fe en Cristo y la Cruz). 11 Porque el pecado (la naturaleza pecaminosa), tomando ocasión, me engañó (Pablo pensó, ahora que él había aceptado a Cristo, por aquel mero hecho solo él podría obedecer seguramente al Señor en todo aspecto; pero él encontró que él no podía, y ni puede usted, al menos por aquella manera) por el Mandamiento (de ninguna manera culpa el Mandamiento, pero que el Mandamiento realmente excitó la naturaleza pecaminosa, y lo pasaba a primera plana, que precisamente es lo que fue diseñado hacer), y por él me mató (a pesar de todos sus esfuerzos para vivir para el Señor por medio del Guardar de la Ley, él fracasó; ¡y otra vez, digo, así hará usted también!). 12 De manera que la Ley a la verdad es Santa (señala al hecho que esta es la Revelación de Dios de Sí Mismo; el problema no está en la Ley de Dios, el problema está en nosotros), y el Mandamiento Santo, y justo, y bueno (la Ley parece a un espejo que muestra al hombre lo que él es, pero no contiene ningún poder de cambiarlo). 13 ¿Luego lo que es bueno, a mí me es hecho muerte? ¡Dios no lo quiera! (Otra vez, esto no es la Ley que tiene la culpa, pero mejor dicho el pecado en el hombre que está opuesto a la Ley.) Sino que pecado (la naturaleza pecaminosa), para mostrarse pecado (proclama la intención Divina de la Ley, a saber que el pecado podría mostrar sus colores verdaderos), por lo bueno me obró la muerte (la Ley estaba bien, y está bien, pero si uno intenta guardar sus preceptos morales por los medios fuera de la Fe constante en la Cruz, el resultado final será “la obra de la muerte” en vez de la vida; todo esto puede ser hecho, pero sólo por Fe en Cristo y la Cruz); haciéndose pecado (la naturaleza pecaminosa) sobremanera pecaminoso por el Mandamiento (esto confunde al Creyente enormemente; él trata de vivir para Dios, e intentando con toda su fuerza y poder, pero continuamente fracasa; ¡él no entiende por qué! la verdad es que nadie puede vivir para Dios de esta manera; esto no es la orden prescrita de Dios; aquel orden es la Cruz). 14 Porque sabemos que la Ley es espiritual (se refiere al hecho de que la Ley es totalmente por Dios y de Dios): mas yo soy carnal, vendido a sujeción del pecado (se refiere a la Caída de Adán, que ha afectado a toda la humanidad y para siempre; esto significa que nadie, aun los Creyentes Llenos del Espíritu, pueden guardar la Ley de Dios si ellos intentan hacer así fuera de la Fe en la Cruz; en otras palabras, todo está en Cristo). 15 Porque lo que hago (el fracaso), no lo entiendo (debería haber sido traducido, “Yo no entiendo”; éstos no son las palabras de un hombre inconverso, como algunos afirman, pero mejor dicho un Creyente que intenta y fracasa): ni lo que quiero, hago (se refiere a la obediencia que él quiere dar a Cristo, pero mejor dicho fracasa; ¿por qué? como Pablo explicó, el Creyente está casado con Cristo, pero es infiel a Cristo por medio de espiritualmente cohabitar con la Ley, que frustra la Gracia de Dios; esto significa que el Espíritu Santo no ayudará a tal persona, que garantiza el fracaso [Gál. 2:21]); antes lo que aborrezco, aquello hago (se refiere al pecado en su vida que él no quiere hacer, y de hecho odia, pero se encuentra incapaz de pararse; lamentablemente, debido al hecho de no entender la Cruz en cuanto a que se refiere a la Santificación, esta es la situación grave de la mayoría de los Cristianos modernos). 16 Y si lo que no quiero, esto hago (presenta a Pablo haciendo algo en contra de su voluntad; él no quiere hacerlo, e intenta no hacerlo, independientemente de lo que podría ser, pero se encuentra haciéndolo de todos modos), apruebo que la Ley es buena (simplemente quiere decir que la Ley de Dios obra como debe obrar; ésta define el pecado, demostrando el hecho de que la naturaleza pecaminosa gobernará en el corazón del hombre si no está tratado correctamente). 17 De manera que ya no obro aquello (¡esto ha sido malinterpretado por muchos! esto significa, “podría fallar, pero no es lo que quiero hacer”; ningún Cristiano verdadero quiere pecar porque ahora la Naturaleza Divina está en su vida y debe de tener el dominio, no la naturaleza pecaminosa [II Ped. 1:4]), sino pecado (la naturaleza pecaminosa) que mora en mí (a pesar de que algunos Predicadores afirman que la naturaleza pecaminosa se fue del Cristiano, Pablo aquí claramente dice que la naturaleza pecaminosa está todavía en el Cristiano; sin embargo, si nuestra Fe permanece constante en la Cruz, la naturaleza pecaminosa estará inactiva, causándonos ningún problema; de otro modo, esto causará grandes problemas; mientras que la naturaleza pecaminosa “more” en nosotros, no se debe de “tener el dominio” en nosotros). 18 Y yo sé que en mí (es a saber, en mi carne,) no mora el bien (habla de la propia capacidad del hombre, o mejor dicho la carencia de eso en comparación con el Espíritu Santo, al menos cuando se trata de cosas espirituales): porque tengo el querer (Pablo habla aquí de su fuerza de voluntad; desgraciadamente, la mayoría de los Cristianos modernos tratan de vivir para Dios por medio de la fuerza de voluntad, pensando falsamente que ya que ellos han venido a Cristo, ellos son libres ahora para decir “No” al pecado; es el modo incorrecto de mirar la situación; el Creyente no puede vivir para Dios por el poder de la fuerza de voluntad; mientras la voluntad es definitivamente importante, sola no es suficiente; el Creyente debe ejercer la Fe en Cristo y la Cruz, y hacerlo constantemente; entonces él tendrá la capacidad y la fuerza para decir “Sí” a Cristo, que automáticamente dice, “No” a las cosas del mundo); mas efectuar el bien no lo alcanzo (fuera de la Cruz, es imposible encontrar un modo de hacer el bien). 19 Porque no hago el bien que quiero (si confío en mí mismo, y no la Cruz): mas el mal que no quiero (no quiero hacer), éste hago (que es exactamente lo que cada Creyente hará no importa con cuanta fuerza él intenta de hacer de otro modo, si él intenta de vivir esta vida fuera de la Cruz [Gál. 2:20-21]). 20 Y si hago lo que no quiero (lo que es exactamente lo que pasará si el Creyente trata de vivir esta vida fuera de la Orden Prescrita de Dios), ya no obro yo, sino el pecado (la naturaleza pecaminosa) que mora en mí (esto enérgicamente declara que el Creyente tiene una naturaleza pecaminosa; en el Texto Griego original, si esto contiene el artículo definido antes de la palabra “pecado” que al principio leyó “el pecado,” esto no habla de los actos del pecado, pero mejor dicho la naturaleza pecaminosa o la mala naturaleza; la idea no se deshace de la naturaleza pecaminosa, que realmente no puede ser hecho, sino mejor dicho controlarlo, que el Apóstol nos ha dicho cómo hacer en Romanos, caps. 6 y 8; cuando la Trompeta suena, seremos cambiados y no habrá más naturaleza pecaminosa [Rom. 8:23]). 21 Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta Ley (no se refiere en este caso a la Ley de Moisés, pero mejor dicho a la “Ley del pecado y la muerte” [Rom. 8:2]), que el mal (la mala naturaleza) está en mí (la idea es que la naturaleza pecaminosa siempre va a estar con el Creyente; no hay ninguna indirecta en el Griego que su permanencia es temporal, al menos hasta los sonidos de la Trompeta; podemos dirigirnos con éxito a la naturaleza pecaminosa de sólo un modo, y es por la Fe en Cristo y la Cruz, lo cual Pablo detallará en el siguiente Capítulo). 22 Porque según el hombre interior (se refiere al espíritu y el alma del hombre que ahora han sido regenerados), me deleito en la Ley de Dios (se refiere a la Ley moral de Dios ocultado en los Diez Mandamientos): 23 Mas veo otra Ley en mis miembros (la Ley del pecado y de la muerte deseando usar mi cuerpo físico como un instrumento de la injusticia), que se rebela contra la Ley de mi mente (esta es la Ley del deseo y la fuerza de voluntad), y que me lleva cautivo a la Ley del pecado (la Ley del pecado y de la muerte) que está en mis miembros (que funcionará por medio de mis miembros, y me hará un esclavo a la Ley del pecado y de la muerte; esto pasará al Cristiano más consagrado si aquel Cristiano no constantemente ejerce la Fe en Cristo y la Cruz, dándose cuenta que es por la Cruz que todos los poderes de las tinieblas fueron derrotados [Col. 2:14-15]). 24 ¡Miserable hombre de mí! (Cualquier Creyente que intenta vivir para Dios fuera del Orden Prescrito de Dios, que es “Jesucristo y Él Crucificado,” vivirá de hecho una existencia desgraciada y miserable. Esta vida sólo puede ser vivida de un modo, y aquel camino es la Cruz.) ¿Quién me librará del cuerpo de esta muerte? (El instante que él grita “Quién,” él encuentra el camino a la Victoria, ya que él visita ahora a una Persona para la ayuda, y aquella Persona es Cristo; realmente, el Texto Griego es masculino, indicando a una Persona.) 25 Gracias doy a Dios por Jesucristo Señor nuestro (presenta a Pablo revelando la respuesta a su propia pregunta; la Liberación llega a través de Jesucristo y Cristo Solo, y más en particular lo que Jesús hizo en el Calvario y la Resurrección). Así que yo mismo con la mente sirvo a la Ley de Dios (la “voluntad” es el gatillo, pero dentro de sí no puede hacer nada a menos que el arma sea cargado por el poder explosivo; aquel Poder es la Cruz); mas con la carne a la Ley del pecado (si el Creyente recurre “a la carne,” [es decir, “la obstinación, el auto-esfuerzo, esfuerzo religioso”] que se refiere a su propia capacidad fuera de Cristo y la Cruz, él no servirá la Ley de Dios, pero mejor dicho la Ley del pecado).  CAPÍTULO 8 (60 d.C.) LA VIDA EN EL ESPÍRITU  AHORA pues, ninguna condenación (culpa) hay para los que están en Cristo Jesús (se refiere anteriormente a Romanos 6:3-5 y nosotros siendo Bautizados en Su Muerte, que habla de la Crucifixión), los que no andan conforme a la carne (dependiendo en la fuerza personal y capacidad de alguien o grandes esfuerzos religiosos para vencer el pecado), mas conforme al Espíritu (el Espíritu Santo trabaja exclusivamente dentro de los límites legales de la Obra Terminada de Cristo; nuestra Fe en aquella Obra Terminada, es decir, “la Cruz,” garantiza la ayuda del Espíritu Santo, que garantiza la Victoria). 2 Porque la Ley (lo que estamos a punto de dar es una Ley de Dios, ideado por el Carácter Divino en la eternidad pasada [I Ped. 1:18-20]; esta Ley, de hecho, es “la Orden Prescrita de Dios para la Victoria”) del Espíritu (el Espíritu Santo, es decir, “la manera que el Espíritu obra”) de Vida (toda la vida viene de Cristo, pero por el Espíritu Santo [Jn. 16:13-14]) en Cristo Jesús (cualquier tiempo Pablo usa este término o uno de sus derivados, él se refiere, sin falta, a lo que Cristo hizo en la Cruz, lo que hace que esta “vida” sea posible) me ha librado (me otorgaba Victoria total) de la Ley del pecado y de la muerte (éstas son las dos Leyes más poderosas en el Universo; la “Ley del Espíritu de Vida en Cristo Jesús” sola es más fuerte que la “Ley del Pecado y de la Muerte”; esto significa que si el Creyente intenta vivir para Dios por alguna manera aparte de la Fe en Cristo y la Cruz, él está condenado al fracaso). 3 Lo que la Ley no pudo hacer porque no pudo contra la naturaleza del pecado, por cuanto era débil por la carne (aquellos bajo la Ley tenían sólo su fuerza de voluntad, que es de modo deplorable insuficiente; entonces a pesar de cómo ellos se esfuerzan en su intento, ellos eran incapaces de guardar la Ley en aquel entonces, y la misma inhabilidad persiste actualmente; cualquiera persona que trata de vivir para Dios por un sistema de leyes está condenada al fracaso, porque el Espíritu Santo no funcionará en aquella capacidad), Dios enviando a Su Hijo (se refiere a la condición indefensa del hombre, incapaz de salvarse e incapaz de guardar hasta una Ley simple y, por lo tanto, en necesidad extrema de un Salvador) en semejanza de carne de pecado (esto significa que Cristo era realmente humano, se conformó de apariencia a la carne que está caracterizada por el pecado, sin embargo libre del pecado), y a causa del pecado (para expiar por el pecado, destruir su poder, y salvar y Santificar a sus víctimas), condenó al pecado en la carne (destruyó el poder del pecado dando a Su Cuerpo Perfecto como un Sacrificio a favor del pecado, que lo hizo posible para que el pecado sea derrotado en nuestra carne; todo fue hecho posible por medio de la Cruz): 4 Para que la Justicia de la Ley fuese cumplida en nosotros (la Ley encontrando su realización completa en nosotros sólo puede ser hecha por la Fe en Cristo, y lo que Cristo ha hecho para nosotros en la Cruz), que no andamos conforme a la carne (no según nuestra propia fuerza y capacidad), mas conforme al Espíritu (la palabra “andar” se refiere a la manera en la cual ordenamos nuestra vida; cuando colocamos nuestra Fe en Cristo y la Cruz, entendiendo que todas las cosas nos vienen de Dios por medio de la Cruz, siempre haciéndolo el Objeto de nuestra Fe, el Espíritu Santo puede obrar entonces poderosamente dentro de nosotros, produciendo el Fruto del Espíritu; ¡es lo que “andamos conforme al Espíritu” realmente significa!). 5 Porque los que viven conforme a la carne de las cosas que son de la carne se ocupan (se refiere a Creyentes que tratan de vivir para el Señor por los medios aparte de la Fe en la Cruz de Cristo); mas los que conforme al Espíritu de las cosas del Espíritu (aquellos que colocan su Fe en Cristo y la Cruz, lo hacen exclusivamente; ellos hacen lo que el Espíritu desea, que solo puede traer la Victoria).  EL CONTRASTE   6 Porque la mente puesta en la carne es muerte (esto no se refiere a mirar demasiado la Televisión, como algunos piensan, pero mejor dicho al tratar de vivir para Dios fuera de Su Orden Prescrita; los resultados serán el pecado y la separación de Dios); mas la intención del Espíritu es vida y paz (la Orden Prescrita de Dios es la Cruz; esto exige nuestra Fe constante en aquella Obra Terminada, que es el Camino del Espíritu Santo). 7 Por cuanto la mente puesta en la carne es enemistad contra Dios (otra vez, esto se refiere al intento de vivir para Dios por los medios además de la Cruz, que coloca uno “contra Dios”): porque no se sujeta a la Ley de Dios, ni tampoco puede (en su forma más simple quiere decir que lo que está siendo hecho, fuera lo que fuera, no está en la orden prescrita de Dios, que es la Cruz). 8 Así que los que están en la carne no pueden agradar a Dios (se refiere al Creyente que intenta vivir su Vida Cristiana por los medios aparte de la Fe en Cristo y la Cruz). 9 Mas vosotros no estáis en la carne (en un sentido de la palabra hace la pregunta, “¿ya que usted es ahora un Creyente y ya no confiando en la carne, por qué recurre usted a la carne?”), sino en el Espíritu (como un Creyente, usted ahora tiene el privilegio de ser guiado y autorizado por el Espíritu Santo; sin embargo, Él hará tal para nosotros sólo sobre la premisa de nuestra Fe en la Obra Terminada de Cristo), si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros (si usted es realmente salvo). Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, tal no es de Él (Pablo dice que la obra del Espíritu en nuestras vidas fue hecho posible por lo que Cristo hizo en el Calvario, y la Resurrección). 10 Empero si Cristo está en vosotros (Él está en usted por el Poder y la Persona del Espíritu [Gál. 2:20]), el cuerpo a la verdad está muerto a causa del pecado (quiere decir que el cuerpo físico ha sido rendido incapaz debido a la Caída; en consecuencia, el Creyente que trata de vencer por la fuerza de voluntad presenta una tarea infructuosa); mas el Espíritu vive a causa de la Justicia (sólo el Espíritu Santo puede hacernos lo que deberíamos ser, lo que significa que no podemos hacerlo nosotros mismos; otra vez, Él realiza todo lo que Él hace dentro de los límites de la Obra Terminada de Cristo). 11 Y si el Espíritu (el Espíritu Santo) de Aquél (de Dios) que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros (y Él definitivamente lo hace), Él que levantó a Cristo Jesús de los muertos vivificará también vuestros cuerpos mortales (nos da poder en nuestros cuerpos mortales para que podríamos vivir una vida victoriosa) por Su Espíritu Que mora en vosotros (tenemos el mismo poder en nosotros, por el Espíritu, que levantó a Cristo de los muertos, y está disponible a nosotros sólo sobre la premisa de la Cruz y nuestra Fe en aquel Sacrificio). 12 Así que, Hermanos (quiere decir que Pablo se dirige a los Creyentes), deudores somos (se refiere a lo que debemos a Jesucristo por lo que Él ha hecho para nosotros en la Cruz), no a la carne (no debemos nada a nuestra propia capacidad, queriendo decir que tal no puede salvarnos ni darnos la victoria), para que vivamos conforme a la carne (“vivamos conforme a la carne” pertenece a nuestras obras, que Dios nunca puede aceptar, y que nunca pueden traernos la victoria, pero mejor dicho sólo la derrota). 13 Porque si viviereis conforme a la carne (según su propia fuerza y capacidad, que está fuera de la Orden Prescrita de Dios), moriréis (usted no será capaz de vivir una vida Cristiana victoriosa); mas si por el Espíritu (por el Poder del Espíritu Santo) mortificáis las obras de la carne (que el Espíritu Santo Solo puede hacer), viviréis (andará en victoria; pero otra vez, a pesar de correr el riesgo de ser demasiado repetitivo, nunca debemos olvidar que el Espíritu obra totalmente y completamente dentro de los límites de la Cruz de Cristo; esto significa que siempre debemos hacer la Cruz el Objeto de nuestra Fe, dándolo facultad para obrar).  LA LIBERACIÓN   14 Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios (el Espíritu siempre nos guiará a la Cruz), los tales son hijos de Dios (vivimos como hijos de Dios, que se refiere a la victoria total dentro de cada aspecto de nuestras vidas; si la naturaleza pecaminosa domina a una persona, él seguramente no vive como un hijo de Dios). 15 Porque no habéis recibido el espíritu de servidumbre (intentar de vivir según un sistema de obras y leyes sólo tendrá éxito en la colocación de uno mismo en la “esclavitud”) para estar otra vez en temor (tal vida crea un clima perpetuo del temor en el corazón de tal Creyente); mas habéis recibido el Espíritu de Adopción (el Espíritu Santo nos ha adoptado dentro de la Familia de Dios), por el cual clamamos, Abba, Padre (el Espíritu Santo facilita al Hijo de Dios para que pueda llamar a Dios “Padre,” que está hecho así debido a Jesucristo). 16 Porque el mismo Espíritu (Él Mismo) da testimonio a nuestro espíritu (quiere decir que constantemente Él nos está diciendo y nos está atestiguando ciertas cosas) que somos Hijos de Dios (significa que somos tal ahora, y deberíamos disfrutar de todos los privilegios de tal; podemos hacer así si entenderemos que todos estos privilegios nos vienen de Dios, por el medio de la Cruz): 17 Y si hijos (Hijos de Dios), también herederos (un privilegio); herederos de Dios (el enriquecimiento más alto de todos), y coherederos de Cristo (todo lo que pertenece a Cristo nos pertenece por medio de la Cruz, que fue hecha para nosotros); si empero padecemos juntamente con Él (no pertenece al mero sufrimiento, pero mejor dicho sufriendo “con Él,” refiriéndose a Su sufrimiento en la Cruz que nos trajo la victoria total), para que juntamente con Él seamos glorificados (Él ha sido glorificado, y seremos glorificados; todo hecho posible por la Cruz). 18 Porque tengo por cierto que lo que en este tiempo se padece (habla del mundo y su condición debido a la Caída) no es de comparar con la gloria venidera (la gloria del futuro tiempo venidero no tendrá nada que ver con la miseria de este tiempo presente) que en nosotros ha de ser manifestada (nuestra gloria será una gloria reflectante, que viene de Cristo). 19 Porque la esperanza solícita de las criaturas (debería haber sido traducido, “porque la esperanza seria de la Creación”) espera la manifestación de los hijos de Dios (pertenece a la Resurrección venidera de Vida). 20 Porque las criaturas (la Creación) sujetas fueron a vanidad (la Caída de Adán señaló la caída de la Creación), no de su voluntad (la Creación no pecó, justo como tal no pueda pecar, pero se hizo sujeto al resultado del pecado que es la muerte), mas por causa Del Que las sujetó con Esperanza (habla de Dios como Quien dictó la sentencia debido a la Caída de Adán, pero al mismo tiempo nos dio una “Esperanza”; aquella “Esperanza” es Cristo, Quien rectificará todas las cosas), 21 De que también las mismas criaturas (la Creación) serán libradas (presenta esta “Esperanza” como surtiendo efecto en aquella Liberación, que Él hizo por la Cruz) de la servidumbre de corrupción (habla de mortalidad, es decir, “muerte”) en la libertad gloriosa de los Hijos de Dios (¡cuando el hombre se cayó, la Creación se cayó! cuando el hombre será liberado, la Creación será liberada también, y está expresada en la palabra “también”). 22 Porque sabemos que todas las Criaturas (todo ha sido afectado por la rebelión de Satanás y la Caída de Adán) gimen a una, y a una están gimiendo con dolores de parto hasta ahora (se refiere al deseo común de los elementos de la Creación de ser devueltos a su perfección original). 23 Y no sólo ellas (la Creación, y todo lo que esto incluye), mas también nosotros mismos (se refiere a los Creyentes), que tenemos las Primicias del Espíritu (aunque Jesús se trataba a cada una de las cosas perdidas en la Caída en la Cruz, sólo tenemos una parte de aquella posesión ahora, con el resto que vendrá en la Resurrección), aun nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos (proclama el hecho obvio que todo lo que Jesús pagó en la Expiación no ha sido todavía totalmente realizado), esperando la Adopción (debería ser traducido, “esperando el cumplimiento del proceso, que la Adopción en la Familia de Dios garantiza”), es a saber, la Redención de nuestro cuerpo (la glorificación de nuestro cuerpo físico que ocurrirá en la Resurrección). 24 Porque en esperanza somos salvos (quiere decir que la mayor parte de nuestra Salvación está aún en el futuro): mas la esperanza que se ve, no es esperanza (proclama de otro modo la gran Verdad que todo lo que la Salvación se proporciona no está todavía dado al Creyente): porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo? (En efecto, esto sin rodeos nos dice que lo que viene está por encima de nuestras mejores expectativas que lo que está aquí en el presente, como para no servir de comparación alguna.) 25 Empero si lo que no vemos esperamos (claramente nos dice que más, mucho más, está por venir), por paciencia esperamos (proclama la certidumbre de su llegada, porque el Espíritu Santo ha prometido que así será). 26 Y asimismo también el Espíritu (el Espíritu Santo) ayuda nuestra flaqueza (la ayuda dada a nosotros por el Espíritu Santo fue hecha posible en su totalidad por y por medio de lo que Jesús hizo en la Cruz): porque qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos (señala el significado de la oración, pero también que sin el Espíritu Santo, todo está en vano): sino que el mismo Espíritu (Él Mismo) pide por nosotros (Él solicita o intercede de nuestra parte) con gemidos indecibles (no son gemidos de parte del Espíritu Santo, pero mejor dicho de nuestra parte, que pertenece a lo que viene del corazón y no se puede ser adecuadamente puesto en palabras). 27 Más Él Que escudriña los corazones (Dios el Padre), sabe cuál es el intento del Espíritu (lo que el Espíritu quiere que sea hecho, y no lo que nosotros queremos que sea hecho), porque conforme a la Voluntad de Dios, Él (el Espíritu Santo) intercede por los Santos (la meta principal del Espíritu es realizar la Voluntad de Dios en nuestras vidas, no nuestros deseos personales; en otras palabras, el Espíritu no es un botones glorificado).  

VENCEDORES   28 Y sabemos que a los que a Dios aman (pero sólo si las ciertas condiciones están llenadas), todas las cosas les obran juntas para bien (la primera condición), es a saber, a los que conforme al propósito son llamados (esto significa que es “Su Propósito, y no el nuestro,” que es la segunda condición; de otro modo, todas las cosas no obrarán juntas para nuestro bien). 29 Porque a los que antes Él (Dios) conoció, también Él (el conocimiento previo de Dios) predestinó, para que fuesen hechos conformes a la Imagen de Su Hijo (nunca es la persona que está predestinada, pero mejor dicho el Plan), para que Él (Jesús) sea el Primogénito entre muchos Hermanos (no significa que Jesús fue Nacido de Nuevo como un pecador, como algunos enseñan, pero mejor dicho que Él es el Padre del Plan de Salvación, habiendo pagado el precio en la Cruz, que hizo todo esto posible). 30 Y a los que Él (Dios) predestinó (ser conformado a la Imagen de Su Hijo), a éstos también llamó (sin aquel “Llamado,” el hombre no puede ser salvo; tristemente, muchos rechazan “el Llamado” [Prov. 1:24-33]): y a los que llamó, a estos también justificó (aquellos que respondieron fielmente al Llamado): y a los que justificó, a estos también glorificó (glorificará en la Resurrección; la Justificación garantiza que será hecho). 31 ¿Pues qué diremos a esto? (Esto se refiere al sufrimiento en la actualidad aguantado [vvs. 17-18] en comparación con “la Gloria que será revelada en nosotros.”) Si Dios es por nosotros (debería haber sido traducido, “puesto que Dios está por nosotros”), ¿quién contra nosotros? (Es quien puede estar contra nosotros que realmente importará.) 32 Él Que aun a Su Propio Hijo no perdonó (corresponde a la Gran Dádiva de Dios, es decir, el Señor Jesucristo), antes Le entregó por todos nosotros (la Cruz), ¿cómo no nos dará también con Él todas las cosas? (Podemos tener todas las cosas que pertenecen a la Vida y la Piedad, para las cuales Jesús pagó en la Cruz, es decir si nuestra Fe está siempre en Cristo y la Cruz [II Ped. 1:3-7].) 33 ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? (En efecto, quiere decir, “¿Quién pronunciará aquellos culpables a quién Dios pronuncia Justos?”) Dios es el que Justifica (es Dios Quien pone las reglas para la Justificación, no el hombre). 34 ¿Quién es él que condenará? (Ningún hombre tiene el derecho de condenar el Plan de la Justificación de Dios.) Cristo es El Que murió (si uno condena a un Creyente que confía en Cristo únicamente para la Justificación y la Santificación, él condena al mismo tiempo a Cristo y Su Muerte en la Cruz), más aun, El Que también resucitó (la Resurrección ratificó el hecho de que Jesús era el Sacrificio Perfecto, y que Dios lo aceptó como tal), Quien además está a la Diestra de Dios (se refiere a la exaltación de Cristo), El Que también intercede por nosotros (en la Mano Derecha de Dios, demostrando que Su Sacrificio ha sido aceptado, que garantiza la intercesión para nosotros). 35 ¿Quién nos apartará del Amor de Cristo? (Esto habla del Amor de Cristo por el Creyente, en vez del Amor del Creyente por Cristo.) ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? (Somos protegidos contra toda la influencia exterior, pero no de nosotros. Si una persona quisiera, él puede separarse del Amor de Cristo por medio de rechazar la Cruz.) 36 Como está escrito (Sal. 44:22), Por causa de Ti somos muertos todo el tiempo (el mundo siempre estaba opuesto a Cristo y lo que Él hizo en la Cruz; desgraciadamente, también la mayoría de la Iglesia); somos estimados como ovejas del matadero (la manera que el mundo nos mira; en sus ojos, somos merecedores sólo para la matanza). 37 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores (esto es una Santa arrogancia de la Victoria y la fuerza de Cristo) por medio de Aquel Que nos amó (Él nos amó bastante para dar Su Vida en la Cruz, que solo nos hace “más que vencedores”). 38 Por lo cual estoy convencido (el Apóstol ha afrontado las cosas de las cuales Él ahora habla) que ni la muerte, ni la vida, ni Ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, 39 Ni lo alto, ni lo bajo, ni ninguna criatura, nos podrá apartar del Amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro (este Amor de Dios extendido a nosotros fue hecho posible únicamente por Cristo, y lo que Él ha hecho para nosotros en la Cruz; otra vez, este es el Amor de Dios por nosotros, que nunca vacila porque estamos “en Cristo Jesús”).  CAPÍTULO 9 (60 d.C.) EL RECHAZO  VERDAD digo en Cristo, no miento (Pablo refuta la acusación en la predicación a los Gentiles; él no está animado por la hostilidad contra los Judíos), dándome testimonio mi conciencia en el Espíritu Santo (su propio espíritu está exactamente en armonía con el Espíritu Santo), 2 Que tengo gran tristeza y continúo dolor en mi corazón (gimiendo sobre la situación grave del Israel de su día; ellos estaban en este estado porque ellos rechazaron a Cristo y la Cruz; desgraciadamente, la Iglesia, con algunas excepciones, hace lo mismo). 3 Porque deseara yo mismo ser apartado de Cristo por mis Hermanos (presenta un punto discutible, ya que tal es imposible), los que son mis parientes según la carne (los Judíos): 4 Que son Israelitas (el Pueblo escogido de Dios, aún ellos rechazaron al Señor); de los cuales es la Adopción (se refiere a la selección de Israel para ser el Pueblo peculiar de Dios [Éx. 19:5]), y la Gloria (se refiere a la Presencia Divina que estaba siempre con ellos, al menos hasta que ellos rechazaron a Dios [Éx. 16:7, 10; 24:16-17; Lev. 9:6; Núm. 14:10, 21; Deut. 5:24]), y los Pactos (Dios había hecho varios Pactos o sean, Convenios con Israel, como el Abrámico, primero de todos que prometió la Salvación por Fe [Gén. 15:6]), y la divulgación de la Ley (la Ley Mosaica), y el culto (el Tabernáculo, las ofrendas, el Sacerdocio, etc.), y las Promesas (las Promesas Mesiánicas); 5 Cuyos son los padres (se refiere básicamente a Abraham, a Isaac, y a Jacob), y de los cuales es Cristo según la carne (por medio de los Judíos), El Cual es Dios sobre todas las cosas (el mismo propósito de Israel era traer al Redentor en el mundo), bendito por los siglos (Jesús es el Redentor, Quien es Dios). Amén (Verdad). 6 No que la Palabra de Dios haya fallado (aunque Israel fallara, la Palabra de Dios no falló; el Redentor vino). Porque no todos los que son de Israel, son Israelitas (tiene la intención de denunciar la Salvación nacional; en otras palabras, uno no es salvo sólo porque él es un Israelita): 7 Ni, por ser simiente de Abraham, son todos hijos (también desacredita la teoría de la Salvación nacionalista): mas, En Isaac te será llamada simiente (Ismael no fue incluida, aunque un hijo de Abraham; esto significa que todos las obras de la carne están rechazadas).  LA DISTINCIÓN   8 Quiere decir, No los que son hijos de la carne, éstos son los Hijos de Dios (no son Hijos de Dios simplemente porque ellos son Judíos): mas los que son Hijos de la Promesa son contados en los descendientes (aquellos que creen en “la Promesa,” Quien es Cristo). 9 Porque la Palabra de la Promesa es esta (pertenece a la Fe, no obras), Como en este tiempo vendré, y tendrá Sara un hijo (Abraham no es la figura principal, tampoco es Sara ni Isaac en realidad; sólo “la Promesa,” que figuraría por último en Cristo). 10 Y no sólo esto (él dará ahora otro ejemplo); mas también Rebeca concibiendo de uno, de Isaac nuestro padre (Pablo además derriba la idea de la Salvación nacionalista, como veremos); 11 (Porque no siendo aún nacidos, ni habiendo hecho ni bien ni mal (se refiere a Esaú y Jacob, quienes eran gemelos), para que el propósito de Dios conforme a la elección (habla del conocimiento previo de Dios), no por las obras, sino por Él Que llama, permaneciese;) (Esto pronuncia la base entera del trato de Dios con los hombres y Su manera de operación.) 12 Le fue dicho a ella (se refiere al Señor que habla a Rebeca, encontrada en Gén. 25:23), El Mayor serviría al menor (en el análisis espiritual, la Naturaleza Pecaminosa, que es la más vieja en el Creyente porque el Creyente nace con tal, servirá la Naturaleza Divina, que es la más joven; es decir si el Creyente correctamente sigue a Cristo). 13 Como está escrito (Mal. 1:2-3), A Jacob amé, mas a Esaú aborrecí (no fue hecho caprichosamente; Dios no amó indiscriminadamente a Jacob, tampoco Él odió indiscriminadamente a Esaú; ambas pasiones, amor y odio, estaban basadas en las actitudes de ambos hombres hacia Dios). 14 ¿Pues qué diremos? (Esto es la intención de responder a la afirmación que Dios era injusto en Su Disposición hacia Jacob y Esaú.) ¿Que hay injusticia en Dios? ¡Dios no lo quiera! (Allí no hay injusticia para con Dios, Quien, por el conocimiento previo, ve la actitud de ambos jóvenes y juzga como corresponde). 15 Más a Moisés dice, Tendré Misericordia del que tendré Misericordia, y me Compadeceré del que me Compadeceré ([Éx. 33:19] Dios tiene Misericordia y Compasión de aquellos que llenan Sus Condiciones). 16 Así que no es del que quiere, ni del que corre (la Misericordia y la Compasión no pueden ser ganadas o merecidas por el pecador; en consecuencia, esto completamente excluye una Salvación “de obras”), sino de Dios Que tiene Misericordia (Dios manifiesta su Misericordia a la base de la aceptación del hombre de Cristo y la Cruz; de otro modo, no hay Misericordia alguna). 17 Porque la Escritura dice de Faraón (Éx. 9:16), Que para esto mismo te he levantado (presenta el Señor usando lo que está disponible, pero no obligando al Faraón mismo a hacerlo; en otras palabras, Dios no predestinó al Faraón para que adoptara una actitud de la rebelión, ni dejándolo para que no tuviera alternativa alguna en el asunto), para mostrar en ti Mi Potencia, y que Mi Nombre sea anunciado por toda la Tierra (como dicho, Dios usó la terquedad de Faraón, que era la propia decisión que eligió Faraón, para glorificar Su Nombre — el Nombre de Dios). 18 De manera que del que quiere tiene Misericordia (Dios siempre tendrá misericordia de aquellos que llenan Sus Requisitos), y al que quiere, Él endurece (la terquedad hacia Dios será respondido por Dios obligando que se establezca un escenario que hará que el corazón se ponga aun más duro; en otras palabras, si uno quiere la dureza, uno recibirá la dureza).  LA JUSTICIA Y LA MISERICORDIA   19 Me dirás pues (Pablo conoce el argumento de los Judíos), ¿Por qué, pues, se culpa Dios? (¿Por qué critica Dios al hombre?) Porque ¿quién resistirá a Su Voluntad? (¡Un ilimitable número de personas han resistido a Su Voluntad, pero nunca con éxito!) 20 Mas antes, O hombre, ¿quién eres tú para que alterques con Dios? (¡El hombre critica a Dios!) Dirá el vaso de barro Al Que le labró, ¿por qué me has hecho tal? (¡El hombre quiere culpar a Dios cuando se encuentra en un aprieto!) 21 ¿O no tiene potestad el alfarero (Dios es comparado con un “Alfarero”) para hacer de la misma masa un vaso para honra, y otro para vergüenza? (Él tiene el poder de hacerlo posible para que el hombre elija o el honor o la deshonra. La falta está nunca con Dios, pero siempre con el hombre. ¡Dios no es culpable simplemente porque Él da al hombre libre albedrío, y el hombre elige el camino de la deshonra!) 22 ¿Y qué, si Dios, queriendo mostrar la ira y hacer notoria Su potencia (en efecto, dice, en vista de que hay vasos de la deshonra; hay una necesidad Divina que Dios debiera demostrar el Poder de Su Ira, así como las riquezas de Su Misericordia), soportó con mucha paciencia los vasos de ira preparados para muerte (aquellos que eligen la deshonra serán por último destruidos, pero Dios en Su paciencia los soportará mucho tiempo, aunque Él sepa de antemano su destino): 23 Y para hacer notorias las riquezas de Su Gloria, las mostró para con los Vasos de Misericordia (pertenece a aquellos, o Judíos o Gentiles, que aceptan “las riquezas de Su Gloria” para la Salvación), que Él ha preparado para Gloria (no significa que Dios predestinó éstos a la Salvación, pero quiere decir realmente que aquellos que aceptaron Su Misericordia y Gracia estarían “listos para la Gloria”), 24 Los cuales también ha llamado (Dios inicia el Llamado, pero desgraciadamente muchos, si no la mayoría, niegan a responder), es a saber, a nosotros, no sólo de los Judíos, mas también de los Gentiles? (El Señor siempre quería que los Gentiles fueran incluidos también.) 25 Como también en Oseas dice (Os. 2:23), Llamaré al que no era Mi pueblo, pueblo Mío; y a la no amada, amada (está usado por Pablo en el contexto de los Gentiles, aunque al principio fuera destinado para los Judíos). 26 Y será, que en el lugar donde les fue dicho (Os. 1:9-10), Vosotros no sois pueblo Mío: allí serán llamados Hijos del Dios Viviente (otra vez, el Apóstol toma un Pasaje que fue dado exclusivamente a Israel, y lo ensancha para que esto cubra a los Gentiles). 27 También Isaías clama tocante a Israel (Isa. 10:22), Si fuere el número de los Hijos de Israel como la arena del mar, las reliquias serán salvas (a pesar del número enorme de Israelitas a través de muchos siglos, sólo un pequeño número realmente fue salvado; es lo mismo en la Iglesia moderna): 28 Porque palabra consumadora (lo que Él hizo en la Cruz) y ejecutada en Justicia rápidamente (¡La Justicia de Dios exige tal! sin embargo, lo que es corto a Él no necesariamente es corto para la humanidad): porque palabra decretada que hará dentro de poco el Señor sobre la Tierra (en comparación con la Eternidad, los seis mil años que hemos visto ahora constituyen un tiempo corto). 29 Y como antes dijo Isaías (Isa. 1:9), Si el Señor de los Ejércitos (en el Hebreo la palabra es el Señor de “Sabaot” que lleva un significado de los Huestes de Ejércitos en Campaña; Dios es el Señor de todos los “Huestes y Ejércitos” del Cielo) no nos hubiera dejado simiente (el Remanente), Como Sodoma habríamos venido a ser, y a Gomorra fuéramos semejantes (completamente destruidos). 30 ¿Pues qué diremos? (Pablo quiere decir algo bueno sobre la condición espiritual de los Judíos, pero no encuentra nada digno de bueno para decir.) Que los Gentiles, que no seguían Justicia (tiene referencia al hecho de que estos Paganos no buscaron a Dios ni la Justicia, de la cual su historia está repleta; ellos eran idólatras), han alcanzado la Justicia (porque ellos aceptaron a Cristo), es a saber, la Justicia que es por la Fe (la Fe en Cristo y lo que Él hizo en la Cruz, que Israel rechazó). 31 Mas Israel, que seguía después de la Ley de Justicia (presenta a Israel siguiendo el camino equivocado, por las obras), no ha llegado a la Ley de Justicia (no podía llegar a la Justicia por las obras; sólo puede ser alcanzado por medio de confiar en Cristo y la Cruz). 32 ¿Por qué? (¿Por cual razón?) Porque la seguían no por fe (la Fe apropiada sólo puede ser ejercida aceptando a Cristo y la Cruz, que Israel rechazó), mas como fue por las obras de la Ley (por su propio desempeño, que nunca puede lograrla). Por lo cual tropezaron en la piedra de tropiezo (presenta la necesidad de Fe en el Señor Jesucristo, El Único Quien todos los Sacrificios habían simbolizado); 33 Como está escrito (Isa. 8:14), He aquí, pongo en Sión (Israel) piedra de tropiezo, y piedra de caída (se refiere a Jesucristo; Él no era el tipo de Salvador que ellos quisieron; ellos necesitaron la Salvación del pecado, pero ellos quisieron otra cosa): y aquel que creyere en ella no será avergonzado (demuestra que la Salvación está abierta para todos, no son unos cuántos escogidos que están predestinados para ella, como muchos enseñan).  CAPÍTULO 10 (60 d.C.) ISRAEL  HERMANOS, ciertamente la voluntad de mi corazón y mi oración a Dios sobre Israel, es para Salvación (Israel, como una nación, no fue salvado, a pesar de su historia; ¡qué acusación!). 2 Porque yo les doy testimonio que tienen celo de Dios (debería leer, “para Dios”; ellos tenían un celo que tuvo que ver con Dios como su objeto), mas no conforme a ciencia (pertenece al tipo correcto del conocimiento). 3 Porque ignorando la Justicia de Dios (deletrea la historia no sólo del Israel antiguo, pero casi la totalidad del mundo, y para siempre; “la Justicia de Dios” es lo que está proporcionada por Cristo, y la recibió ejerciendo la Fe en Él y lo que Él hizo en la Cruz, todo para nosotros; ¡la ignorancia de Israel era voluntariosa!), y procurando establecer la suya propia (el caso de cualquiera que intenta establecer la Justicia por cualquier método aparte de la Fe en Cristo y la Cruz), no se han sujetado a la Justicia de Dios (la Justicia de Dios se está resguardada en Cristo y lo que Él hizo en la Cruz). 4 Porque el fin de la Ley es Cristo para Justicia (Cristo cumplió la totalidad de la Ley) a todo aquel que cree (la Fe en Cristo garantiza la Justicia que la Ley tenía, pero no pudo dar).  LA JUSTICIA   5 Porque Moisés describe la Justicia que es por la Ley (nos dice claramente que la Ley contuvo en realidad la Justicia, pero la Justicia a la cual el hombre no podía alcanzar debido a su condición caída), Que el hombre que hiciere estas cosas vivirá por ellas (Pablo dice que no importa con cuanto esfuerzo una persona trata de dar la obediencia perfecta, él no será capaz de cumplirla). 6 Mas la Justicia que es por la Fe dice así (proclamará la simplicidad maravillosa y hermosa encontrada sólo en Cristo), No digas en tu corazón, ¿Quién subirá al Cielo? (esto es, para traer abajo a Cristo:) (Por su parte para ser salvo, uno no tiene que desempeñar alguna gran tarea como hacer bajar a Cristo en Persona del Cielo. Como veremos, la Palabra de Dios es suficiente.) 7 O, ¿Quién descenderá al abismo? (Esto es, para volver a traer a Cristo de los muertos.) (Cristo no tiene que ser bajado del Cielo o subir del abismo para impartir perdón y Santidad al pecador. El Mensaje Cristiano no contiene imposibilidades algunas.) 8 Mas ¿qué dice? (¡En otras palabras, esto dice cómo ser salvo!) Cercana está la Palabra (la Palabra de Dios), aun en tu boca (habla de la confesión que debe venir de la boca para que uno sea salvo, justo como Pablo dice en el siguiente Versículo), y en tu corazón (proclama la parte del hombre en la cual la Fe comienza): esta es, la Palabra de Fe, la cual predicamos (presenta la declaración por Pablo que la Justificación está en el Principio de Fe, a diferencia del Principio de Obras; esto habla de la Fe en Cristo y lo que Él hizo en la Cruz; en otras palabras, cada Predicador debería “Predicar a Cristo y Él Crucificado”);  

CÓMO RECIBIR   9 Que si confesares con tu boca al Señor Jesús (confiesa que Jesús es el Señor de la Gloria, y el Salvador de los hombres, y que Él murió en la Cruz para que seamos salvos), y creyeres en tu corazón que Dios Le levantó de los muertos (pertenece a la Resurrección Corporal de Cristo, como es obvio), serás salvo (¡es puro y simple!). 10 Porque con el corazón se cree para Justicia (presenta la palabra “creer” en un modo de “pensamiento,” no del sentimiento; “creer” tiene que ver con creer a Cristo, y que Su Sacrificio de Sí Mismo Expió por todo el pecado); más con la boca se hace confesión para Salvación (cuando la Fe sale de su silencio para anunciarse y proclamar la Gloria y la Gracia del Señor, su voz “es la confesión”). 11 Porque la Escritura dice (combinando porciones de Isaías 28:16 con 49:23), Todo aquel que en Él creyere (proclama el hecho de que la Salvación está al alcance de todos), no será avergonzado (en esencia dice, “no se quedará avergonzado,” pero mejor dicho recibirá lo que está prometido). 12 Porque no hay diferencia de Judío y de Griego (debería leer, “entre el Judío y el Gentil”; todos deben venir por el mismo camino, que es por y por medio de Cristo y lo que Él hizo en la Cruz de parte nuestra): porque el mismo que es Señor de todos, rico es para con todos los que Le invocan (las riquezas de la Gracia serán dadas a todos quienes realmente llaman al Señor). 13 Porque todo (cualquiera, dondequiera) aquel que invocare el Nombre del Señor será salvo (habla del pecador que viene a Cristo, pero puede referirse a cualquier Creyente y con cualquier necesidad; la Cruz es el medio por el cual todo esto está hecho). 14 ¿Cómo, pues invocarán a Aquél en El Cual no han creído? (El gran pecado de la humanidad es el pecado de la “incredulidad.”) ¿Y cómo creerán a Aquel de Quien no han oído? (La ignorancia no es la Salvación. Esta es la empresa de la Iglesia para tomar el Evangelio al mundo.) ¿Y cómo oirán sin haber quien les Predique? (Esto revela el Método de Dios para proclamar Su Mensaje.) 15 ¿Y cómo Predicarán, si no fueren enviados? (Aquellos que envían al Predicador son tan importantes como el Predicador.) Como está escrito (Isa. 52:7), ¡­Cuán hermosos son los pies de los que Anuncian el Evangelio de la Paz (presenta el Mensaje que, de ser aceptado, hará las paces entre el pecador y Dios), de los que Anuncian el Evangelio (Buenas Nuevas) de lo que es bueno! (Todo fue hecho posible por la Cruz.) 16 Mas no todos obedecen al Evangelio (no todos los que oyen el Evangelio prestarán atención al Evangelio). Pues Isaías dice, Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio? ([Isa. 53:1] a pesar del hecho de Quien Cristo era y lo que Él hizo, sólo unos cuantos lo aceptaron como el Mesías.) 17 Luego la Fe es por el oír (es la publicación del Evangelio que produce la Fe en ello), y el oír por la Palabra de Dios (la Fe no viene simplemente sólo por medio de oír cualquier cosa, pero mejor dicho oyendo la Palabra de Dios, y creyendo aquella Palabra).  SIN EXCUSA   18 Mas digo, ¿No han oído? (Esto proclama Pablo que devuelve el asunto a los Judíos.) Antes bien, por toda la Tierra ha salido la fama de ellos, y hasta los cabos de la redondez de la Tierra las palabras de ellos (claramente proclama el hecho que Israel sabía acerca de Cristo, y lo rechazó de todos modos). 19 Mas digo, ¿No ha conocido esto Israel? (No había excusa alguna para que Israel no lo supiera. Ellos tenían la Palabra de Dios para su guía.) Primeramente Moisés dice (Deut. 32:21), Yo os provocaré a celos con gente que no es mía, con gente insensata os provocaré a ira (aproximadamente 1,600 años antes del día de Pablo, Moisés Profetizó la aceptación del Evangelio por los Gentiles). 20 E Isaías determinadamente dice (Isa. 65:1-2), Fui hallado de los que no me buscaban; manifiésteme a los que no preguntaban por Mí (como Moisés, el Profeta Isaías predijo que los Gentiles oirían y recibirían el Evangelio). 21 Mas acerca de Israel dice, Todo el día extendí Mis Manos a un pueblo rebelde y contradictorio (por su rechazo de Cristo y la Cruz, la mayoría de Israel se formaba en vasos de la ira por su obstinación e incredulidad; ¿en la actualidad está haciendo la Iglesia lo mismo?).  CAPÍTULO 11 (60 d.C.) EL PROPÓSITO DE DIOS  DIGO pues, ¿ha desechado Dios a Su pueblo? (Esto está expresado en el Texto Griego de modo que se requiera una respuesta negativa.) De ninguna manera. Porque también yo soy Israelita, de la simiente de Abraham, de la Tribu de Benjamín (“Israelita” es el máximo título agosto de los tres nombres). 2 No ha desechado Dios a Su pueblo al cual antes conoció (se refiere a Israel como una Nación, y muchas Promesas hicieron con respecto al futuro de esta gente antigua). ¿O no sabéis qué dice de Elías la Escritura? (I Rey. 19:10, 14) cómo hablando con Dios contra Israel, dice (lleva el pensamiento de que el Profeta debería haber suplicado para Israel, no contra Israel), 3 Señor, a Tus Profetas han dado muerte, y Tus Altares han derribado (la adoración verdadera de Dios entonces fue abandonada, y en su lugar ídolos fueron sustituidos [I Rey. 12:28-33]); y yo he quedado solo, y procuran matarme (de hecho, Elías no estaba solo, justo como veremos). 4 Mas ¿qué le dice la divina respuesta? He dejado para mí siete mil hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal (esto nos dice que la Fe Verdadera siempre lleva el anexo de la acción espiritual).  UN REMANENTE   5 Así también aun en este tiempo (durante la época de Pablo) han quedado un Remanente por la elección de Gracia (definitivamente habla de la Predestinación, pero no de tal manera como muchos piensan; esto es “el Remanente” que está elegido o predestinado, no son aquellos que estarán en el Remanente). 6 Y si por Gracia (la Bondad de Dios, todo hecho posible por la Cruz), luego no es por las obras (nadie puede señalar a sus obras como base de la Salvación): de otra manera la Gracia ya no es Gracia (si las obras son mezcladas con la Gracia, ellas anulan la Gracia). Y si por las obras, ya no es Gracia (las obras nunca pueden producir la Gracia): de otra manera la obra ya no es obra (por ejemplo, el Bautismo en Agua, si se procede erróneamente, anula su sentido verdadero; esto es cierto también para todas las otras grandes Ordenanzas del Señor).  LA REBELIÓN Y LA INCREDULIDAD   7 ¿Qué pues? (¡Esto fue preguntado en cuanto a Israel, pero también puede aplicarse a la Iglesia también!) Lo que buscaba Israel, aquello no ha alcanzado (categóricamente declara que la Salvación no puede ser obtenida de ninguna otra manera o camino además del Camino de Dios, que es la Cruz); mas la elección lo ha alcanzado (se refiere a los Judíos que no intentaron reclamar la Salvación por el Mérito, pero mejor dicho por la Gracia), y los demás fueron endurecidos (se refiere a una ceguera judicial). 8 (Como está escrito (Isa. 29:10), Les dio Dios espíritu embotado (¡esto es lo que ellos quisieron, entonces esto es lo que ellos consiguieron!), ojos con que no vean, y oídos con que no oigan;) (Esto se refiere a la incapacidad “de ver” aunque la evidencia sea claramente visible, u “oír” aunque las palabras sean claramente dichas.) hasta el día de hoy (se refiere a una condición que no se corregirá, pero en la actualidad se empeorará). 9 Y David dice (Sal. 69:22), Que se convierta su mesa en trampa (se refiere a su prosperidad), y en red (pertenece al resultado final de la “trampa”), y en tropezadero (Israel tropezó con las mismas bendiciones que fueron previstas para su mejoría), y en paga (un resultado final negativo): 10 Sus ojos sean obscurecidos, para que no vean (ellos no quisieron “ver,” entonces el Señor les dio lo que ellos quisieron), y agóbiales siempre la espalda (se refiere a ellos viniendo bajo la carga del cautiverio, que es exactamente lo que pasó).  LOS GENTILES 11 Digo pues, ¿han tropezado para que cayesen? (¿Para nunca levantarse otra vez?) De ninguna manera: mas por el tropiezo de ellos vino la Salvación a los Gentiles (es otra manera de expresar la formación o edificación de la Iglesia), para que fuesen provocados a celos (se remonta a la Profecía de Noé después del diluvio, “Engrandezca Dios a Jafet [los Gentiles], y habite en las tiendas de Sem,” es decir, “Israel”; Jafet recibirá las bendiciones provistas para Sem, que es exactamente lo que ha pasado [Gén. 9:26-27]). 12 Y si la caída de ellos es la riqueza del mundo (la idea es que su Caída no paró el Evangelio de venir al mundo; la manera de la traducción lo hace parecer como si el mundo ha sido enormemente enriquecido por la Caída de Israel; ¡sin embargo, no es el caso!), y la pérdida de ellos la riqueza de los Gentiles (las Bendiciones que fueron destinadas a Israel vinieron a los Gentiles, y hablamos de la Iglesia, es decir, “la Iglesia Verdadera”); ¿cuánto más la plenitud de ellos? (En ésta sola pregunta, Pablo insinúa el lugar legítimo de Israel en el Reino de Dios todavía por venir, que traerá todo entonces alineado correctamente, con Israel siendo la gran Bendición que Dios siempre había provisto que sea.) 13 Porque a vosotros hablo, Gentiles (esto habla de las naciones que son distintas de Israel), por cuanto pues yo soy Apóstol de los Gentiles (habla del Llamamiento especial de Pablo por el Señor), mi ministerio honro (el Ministerio del Apóstol, que se refiere al Mensaje de la Gracia que afectaría a cada Creyente): 14 Por si en alguna manera provocase a celos a mi carne, e hiciese salvos a algunos de ellos (Pablo esperaba que Israel pudiera ver las Bendiciones del Señor sobre los Gentiles, y, deseando aquellas Bendiciones, aceptar a Cristo y, así, ser salvo). 15 Porque si el excluirlos a ellos es la reconciliación del mundo (se refiere al Hecho de Dios en poner aparte Israel temporalmente como un canal para traer las Buenas Nuevas de la Salvación al mundo, y en su lugar pone la sustitución de la Iglesia), ¿qué será su admisión, sino vida de los muertos? (Todo esto está con miras a devolver Israel al compañerismo con Él y servicio en el Milenio venidero. Su conversión es comparada con una Resurrección.) 16 Y si el Primer Fruto es Santo (se refiere a los Patriarcas de Israel, quienes eran Abraham, Isaac, y Jacob), también lo es el todo (no se refiere a atributos personales, pero simplemente que Israel ha sido Llamado de Dios, y puesto aparte por Dios para una tarea especial que será por último realizada): y si la raíz es Santa, también lo son las ramas (esto pertenece a su obra, su motivo de existir; ellos están ahora mismo en las etapas en que comienzan a ser devueltos “de los muertos”). 17 Que si algunas de las ramas fueron quebradas (no todas las ramas, pero algunos; refiriéndose al hecho que Israel será por último devuelto), y tú (se refiere a la Iglesia, es decir, “los Gentiles”), siendo olivo silvestre (inferior), has sido injertado entre ellas (presenta el inferior injertado en el superior, que está totalmente contra la naturaleza), y has sido hecho participante de la raíz y de la grosura del olivo (quiere decir que la Iglesia saca su vida de la Raíz común que fue al principio dada a Israel de hace mucho tiempo); 18 No te jactes contra las ramas (la Iglesia no ha sustituido Israel en el Plan de Dios, aunque la Iglesia sea incluida en el Plan de Dios debido al rechazo de Israel de Cristo). Y si te jactas, sabe que no sustentas tú a la raíz, sino la raíz a ti (como dicho, la Iglesia fue injertada en, y es construida sobre las Promesas que originalmente fueron dadas a Israel, que todavía se aplican a Israel y un día serán cumplidas). 19 Pues las ramas, dirás, fueron quebradas, para que yo fuese injertada (la Iglesia siempre tiene que saber y entender que era y es la segunda alternativa). 20 Bien; por su (Israel) incredulidad fueron quebradas (la incredulidad con respecto a Cristo y la Cruz), más tú por la Fe estás en pie (proclama que la Iglesia fue dada entrada debido a la Fe y no en el mérito propio, y está de pie en su posición presente por la Fe y no por el mérito propio). No te ensoberbezcas, antes teme (la razón es dada en el siguiente Versículo). 21 Que si Dios no perdonó a las ramas naturales (Israel), a ti tampoco te perdonará (otra vez se refiere a la Iglesia, como es obvio). 22 Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios (no confunda la Bondad de Dios con la licencia): la severidad ciertamente en los que cayeron (habla del Juicio que vino sobre Israel, el Pueblo escogido de Dios); mas la bondad para contigo, si permanecieres en Su Bondad (proclama la condición; la continuación de “la Bondad” que pertenece a la Fe persistente en Cristo y la Cruz): pues de otra manera tú también serás cortado (¿es la Iglesia moderna al borde de esto ahora mismo? ¡Apocalipsis 3:15-22 nos dice que es así!). 23 Y aun ellos (Israel), si no permanecieren en incredulidad, serán injertados (la incredulidad de Israel se terminará en la Segunda Venida): que poderoso es Dios para volverlos a injertar (¡y esto Él hará!). 24 Porque si tú eres cortado de naturaleza silvestre (se refiere al mundo Gentil, y en este caso la Iglesia), y contra de lo normal fuiste injertado en el buen olivo (el inferior en el superior): ¿cuánto más éstos, que son las ramas naturales, serán injertados en su propio olivo? (Israel falló, pero el Plan no falló. Israel será por último devuelto y Evangelizará el mundo como fue planeado al principio. Esto ocurrirá en la Edad del Reino venidero [Isa. 66:19].)  

LA RESTORACIÓN  25 Porque no quiero, Hermanos, que ignoréis este misterio (lo que ha pasado a Israel), para que no os ensoberbezcáis en cuanto a vosotros mismos (los Gentiles no fueron incluidos debido a mérito alguno o Justicia de su parte, pero estrictamente debido a la Gracia de Dios); que la ceguera en parte ha acontecido en Israel (es el “misterio” del cual Pablo habla), hasta que haya entrado la plenitud de los Gentiles (se refiere a la Iglesia; de hecho, la Edad de la Iglesia está ahora mismo por clausurar). 26 Y luego todo Israel será salvo (cuando la Edad de la Iglesia se termina, y la Segunda Venida comienza; entonces Israel aceptará a Cristo y será salvo): como está escrito (Isa. 27:9; 59:20-21), Vendrá de Sión el Libertador (Jesucristo será el Libertador), que quitará de Jacob la impiedad (Cristo librará a Israel del Anticristo, y más importantemente los librará de sus pecados): 27 Y este es mi Pacto con ellos (una Promesa), cuando quitare sus pecados (como dicho, será hecho en la Segunda Venida [Zac. 13:1]). 28 Así que, en cuanto al Evangelio, son enemigos por causa de vosotros (se refiere al Evangelio de Jesucristo): mas en cuanto a la elección, son muy amados por causa de los padres (habla de su Llamamiento). 29 Porque sin Arrepentimiento son los Dones y el Llamamiento de Dios (los Dones y el Llamamiento de Dios no están sujetos a un cambio de opinión de Parte de Dios). 30 Porque como también vosotros en algún tiempo no creísteis a Dios (corresponde al mundo Gentil que vivía fuera de las Promesas de Dios durante aproximadamente 4,000 años), más ahora habéis alcanzado Misericordia por la incredulidad de ellos (se refiere a la incredulidad de Israel, pero su incredulidad no detuvo la Misericordia otorgada a los Gentiles, que Dios había planeado desde el principio): 31 Así también éstos ahora no ha creído (pertenece otra vez a Israel, y el hecho de que ellos estén aun ahora en la incredulidad; esto se cambiará en última instancia), para que por la Misericordia para con vosotros (la Iglesia), ellos también alcancen Misericordia (la Misericordia que fue ampliada a los Gentiles devolverá por último a Israel también, con la totalidad del Plan de Dios ahora dando círculo completo). 32 Porque Dios encerró a todos en incredulidad (tanto Judíos como Gentiles; los Judíos detestaron aceptar esta conclusión), para tener Misericordia de todos (proclama la condición de Dios con que se trata con la totalidad de la familia humana, tanto Judío como Gentil).  LA GRANDEZA DE DIOS  33 ¡O profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! (Esta profundidad está más allá de nuestra comprensión.) ­¡Cuán incomprensibles son sus Juicios, e inescrutables Sus Caminos! (Ellos no se pueden ser averiguados por el intelecto, sólo por la Revelación que viene del Espíritu.) 34 Porque ¿quién entendió la Mente del Señor? (Como dicho, el único modo que la Mente del Señor puede ser conocida es por medio de ser revelada por el Espíritu Santo.) ¿O quién fue Su consejero? (Tendría que ser, “nadie.”) 35 ¿O quién le dio a Él primero (Job 41:11), para que le sea pagado? (¡Lo que sembramos, cosechamos!) 36 Porque de Él (se refiere a la Creación), y por Él (se refiere a Su Conocimiento Perfecto), y en Él (Su Presencia está en todas partes), son todas las cosas (Él Solo es la Primera Causa): a Él sea Gloria por los siglos (Él Solo merece la Gloria). Amén (Verdad).  CAPÍTULO 12 (60 d.C.) LA CONSAGRACIÓN  ASI que, Hermanos (yo les suplico por favor), os ruego por las Misericordias de Dios (todo fue dado al Creyente, no debido al mérito de parte del Creyente, pero estrictamente debido a la “Misericordia de Dios”), que presentéis vuestros cuerpos en Sacrificio Vivo (la palabra “Sacrificio” habla del Sacrificio de Cristo, y significa que no podemos hacer esto que el Espíritu Santo exige a menos que nuestra Fe sea colocada estrictamente en Cristo y la Cruz, que entonces da libertad de acción al Espíritu Santo para realizar esta gran obra dentro de nuestras vidas), santo (lo que el Espíritu Santo Solo puede hacer), agradable a Dios (en realidad significa que un cuerpo físico santo, es decir, “templo,” es todo lo que Él aceptará), que es vuestro culto racional (racional si contemplamos a Cristo y la Cruz; ¡de otro modo imposible!). 2 Y no os conforméis a este siglo (los caminos del mundo): mas transformaos por la renovación de vuestro entendimiento (debemos comenzar a pensar espiritualmente, que se refiere al hecho que todo nos está proporcionado por la Cruz, y es obtenido por la Fe y no por las obras), para que experimentéis cuál sea la buena (está puesto a prueba y encuentra que la cosa probada llena las especificaciones requeridas) Voluntad de Dios, agradable, y perfecta (presenta lo que el Espíritu Santo intenta lograr dentro de nuestras vidas, y sólo puede ser obtenido por medio de hacer siempre que la Cruz sea el Objeto de nuestra Fe).  LOS DONES ESPIRITUALES   3 Digo pues, por la gracia que me es dada (se refiere al Apostolado de Pablo dado por la Gracia de Dios [Ef. 3:8]), a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que él que debe tener (Israel se había caído, y la razón por lo menos en parte era debido a esta misma cosa — una orgullosa evaluación no bíblica de sí mismos); sino que piense de sí con buen juicio (no sea arrogante), conforme a la medida de la Fe que Dios repartió a cada uno (esta es dada por el Espíritu Santo en la conversión). 4 Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros (se refiere a cada persona que está en el Cuerpo de Cristo), empero todos los miembros no tienen la misma operación (un modo de actuar o funcionar): 5 Así muchos, somos un cuerpo en Cristo (habla de la unidad que debería ser predominante dentro del Cuerpo), más todos miembros los unos de los otros (en efecto, dice que todo lo que es verdadero para uno es también verdadero para el otro; esto no habla de “oficinas,” pero mejor dicho ser un miembro del Cuerpo). 6 De manera que, teniendo diferentes dones según la gracia que nos es dada (habla de “Dones” diferentes u “Oficinas”), si el de Profecía, úsese conforme a la medida de la Fe (tiene que ver con “la medida de Fe”); 7 Si Ministerio (uno quien sirve), en servir (habría sido mejor traducido, “déjenos Ministrar según la proporción de Fe”): o él que enseña, en doctrina (lleva la misma idea; es un sabio que se queda dentro de la esfera de servicio para el cual Dios, el Espíritu Santo, lo ha capacitado, y no invade algún otro campo de servicio para el cual él no es capacitado); 8 Él que exhorta, en exhortar: él que da, hágalo en simplicidad (proclama “dar” como un “Don” u “Oficina”); él que preside, con diligencia (una posición de autoridad); él que hace misericordia, con alegría (el Espíritu Santo dice que este es un “Don” también).  

MANDAMIENTOS   9 El amor sea sin fingimiento (verdadero, no fingido ni hipócrita). Aborreciendo lo malo (el Cristiano debe expresar su odio del mal por medio de retirarse de ello y un aborrecimiento de ello); apegándoos a lo bueno (aferrarse, y firmemente). 10 Amándoos los unos a los otros con caridad fraternal (habla de la Hermandad de los Creyentes, que es aun más unida que los lazos sanguíneos de parientes que no son salvos); previniéndoos con honra los unos a los otros (el respeto mostrado al otro, que está medido por la evaluación de uno de la otra persona); 11 En el cuidado no perezosos (debe ser hecho con fervor, diligencia, y atención al detalle, con responsabilidad); ardientes en Espíritu (debería haber sido traducido, “ferviente en el Espíritu Santo”; contemplando el Espíritu constantemente para dirección y para guiarse); sirviendo al Señor (sirviéndolo en todo lo que hacemos); 12 Gozosos en la esperanza (constantemente regocijándose en la esfera de la esperanza, siempre creyendo a Dios); sufridos en la tribulación (permanecer en la prueba en una manera que honra a Dios; no procurando escaparlo, pero entusiastas para aprender las lecciones que fue enviado para enseñanza); constantes en la oración (la idea es que oramos acerca de todo continuamente, y seamos listos para hacer así); 13 Comunicando a las necesidades de los Santos (pertenece al cuidado y la generosidad); siguiendo la hospitalidad (bondad hacia todos, aun hacia a los extraños). 14 Bendecid a los que os persiguen (que hablen bien de tales individuos): bendecid, y no maldigáis (el Cristiano sólo debe bendecir, y no pronunciar juicio sobre los demás, aun hasta a nuestros enemigos más estridentes; debemos dejar el juicio al Señor). 15 Gozaos con los que se gozan (habla del Creyente siendo sinceramente contento para las Bendiciones de los demás), llorad con los que lloran (expresa al Creyente que siente sinceramente y con aquellos que experimentan la tribulación y la pena). 16 Unánimes entre vosotros (tienen el mismo concepto hacia a todos, o grande o pequeño, rico o pobre). No altivos, mas acomodándoos a los humildes (la manera por la cual un Creyente trata a una persona que ocupa el puesto más bajo de la vida [independientemente de la que podría ser] cuando nadie más ve u oye demuestra lo que usted es). No seáis sabios en vuestra opinión (proclama la antipatía sentida por el Apóstol a cada clase de la aristocracia espiritual, y a cada diferencia de castas dentro de la Iglesia).  COMPORTAMIENTO   17 No paguéis a nadie mal por mal (no debemos devolver el mal igual por igual, pero mejor dicho por el contrario). Procurad lo bueno delante de todos los hombres (el Cristiano está exhortado a ser cuidadoso de pensar bien de antemano que su manera de vida y su expresión externa se conformen a, y es francamente representativa de, lo que él es, un Hijo de Dios). 18 Si se puede hacer, cuanto está en vosotros, tened paz con todos los hombres (el Creyente no tiene control alguno de la conducta del otro, pero la idea es que la culpa de haber dado iniciativa con alterar la paz causando un disturbio nunca debe originarse con el Cristiano). 19 No os venguéis vosotros mismos (proclama la acción con respecto a nuestros prójimos), amados míos, antes dad lugar a la ira (habla de la Ira de Dios, y quiere decir que debemos darlo lugar y no quitar la adecuada Obra de Dios de Sus Manos): porque escrito está, Mía es la venganza; Yo pagaré, dice el Señor ([Lev. 19:18] la corrección de lo malo debe ser cometida al Señor). 20 Así que si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber (deberíamos tratar a nuestros enemigos con bondad): que haciendo esto, ascuas de fuego amontonas sobre su cabeza (los ascuas de fuego fueron tomados del Altar de Bronce, un Tipo de la Cruz, y colocados en el Altar de Incienso; la Cruz desvió el juicio a la intercesión, de la cual el Altar de Incienso era un tipo; mostrando bondad a un enemigo, desviamos el juicio, y demostramos la misericordia que Dios nos ha mostrado). 21 No seas vencido de lo malo (no responda a lo malo con el mal, que sólo produzca más mal), mas vence con el bien el mal (la iniciativa se ha cambiado del mal al bien).  CAPÍTULO 13 (60 d.C.) HONRAR LA AUTORIDAD  TODA alma se someta a las potestades superiores (se refiere al Gobierno Humano). Porque no hay potestad sino de Dios (se refiere al hecho que Dios ha ordenado el Gobierno): y las que son de Dios son ordenadas (se refiere al Gobierno Humano como una institución permanente, instituido por Dios para la regulación de los asuntos humanos). 2 Así que, el que se opone a la potestad, a la Ordenación de Dios resiste (la anarquía no es de Dios): y los que resisten, ellos mismos ganan condenación para sí (la Ley de la Tierra siempre debe ser obedecida, estipulando que no ofende nuestra conciencia o la Palabra de Dios; la “condenación” mencionada aquí no necesariamente se refiere a la que viene de Dios, pero mejor dicho de los hombres). 3 Porque los Magistrados no son para temor al que bien hace, sino al malo (concierne el derecho Divino del Gobierno de oponerse al crimen y proteger a sus ciudadanos). ¿Quieres pues no temer la potestad? (Esto significa que el Gobierno Civil debería ser respetado, y todos deberían temer de violar la Ley.) haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella (se refiere a la obediencia de la Ley, como todos los Cristianos deberían hacer; también, esto asume que las Leyes son correctas y justas): 4 Porque él (el Magistrado Civil) es ministro de Dios para tu bien (proclama el Gobierno como una Institución Divina). Mas si hicieres lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada (la espada es el símbolo del derecho del Estado de infligir la Pena de muerte para el delito Capital): porque es ministro de Dios (no es un Predicador del Evangelio, pero un siervo del Estado), vengador para castigo al que hace lo malo (proclama el derecho del Estado, como ordenado por Dios, para usar cualquier fuerza necesaria para parar el “mal,” es decir, el crimen). 5 Por lo cual es necesario que le estéis sujetos (claramente nos dice que los Cristianos están sujetos a la Ley de la Nación; es decir, si esto no viola la Palabra de Dios), no solamente por la ira, mas aun por la conciencia (se refiere al hecho de que el Creyente tiene un principio más alto que aquel del incrédulo). 6 Porque por esto pagáis también los tributos (se refiere al pago de los impuestos): porque son ministros de Dios, que sirven a esto mismo (se refiere a los funcionarios públicos). 7 Pagad a todos lo que debéis (¡quiere decir que es apropiado y correcto que toda la gente paguen impuestos, los Cristianos también!): al que tributo, tributo (se refiere a lo que se debe, y debería ser pagado); al que impuesto, impuesto (se trata de los impuestos escondidos, que deberíamos pagar también); al que temor, temor; al que honra, honra (el Gobierno es una Institución para ser respetada, extendiéndose a todos los funcionarios Civiles del más bajo al más alto).  LAS RELACIONES PÚBLICAS   8 No debáis a nadie nada (lleva la idea que los Cristianos no “deben” a sus Hermanos en el Señor la misma obediencia que es debida a los Funcionarios Civiles), sino amaros unos a otros (proclama la única exigencia entre los Creyentes): porque él que ama al prójimo, cumplió la Ley (pertenece a lo que la Ley de Moisés tenía como propósito, pero no era capaz de lograrlo; puede ser hecho bajo Cristo, y Cristo Solo). 9 Porque, No adulterarás (el sexo de cualquier forma fuera del matrimonio es ilegal [Gén. 2:23-24]), No matarás (debería haber sido traducido, no cometerás “homicidio”), No hurtarás (no tomes lo que no es tuyo), No dirás falso testimonio (no mientas), No codiciarás (no trate de tomar ilegalmente lo que pertenece a otro); y si hay algún otro Mandamiento, en esta sentencia se comprende sumariamente, Amarás a tu prójimo como a ti mismo (el Amor Divino producido por el Espíritu Santo es auto-sacrificado en su naturaleza). 10 El amor no hace mal al prójimo (no hará daño a su vecino): así que, el cumplimento de la Ley es el amor (proclama el hecho que esto es todo lo que la Ley formalmente requiere, pero sólo puede ser hecho en Cristo). 11 Y esto, conociendo el tiempo (el Creyente debe hacer todo con el Tribunal de Cristo en mente), que es ya hora de levantarnos del sueño (la apatía espiritual y el letargo deben ser quitados): porque ahora nos está más cerca nuestra Salvación que cuando creímos (en efecto habla del Arrebatamiento venidero de la Iglesia, y el Creyente en aquel entonces Glorificado). 12 La noche ha pasado, y ha llegado el día (se refiere a todo hasta la Resurrección venidera como “la noche”; todo después de la Resurrección se mencionan como “el día,” tanto con día como con noche usados como símbolos): desechemos, pues, las obras de las tinieblas (podría ser traducido, “por lo tanto desechemos la ropa de las tinieblas”; los antiguos hábitos malos de la vida están aquí, como en otro lugar, considerados como ropa una vez llevada puesto, pero ahora debe ser quitada), y vistámonos las armas de Luz (podría ser traducido, “y revistámonos la ropa de Luz”). 13 Andemos como de día, honestamente (deberíamos portarnos en una manera que conviene a nuestra estación alta de vida como Santos del Dios Altísimo); no en glotonerías y borracheras (los caminos del mundo), no en cohabitaciones y disoluciones (habla de la inmoralidad sexual de cada naturaleza), no en pleitos y envidia (habla de manipulación constante y explotación para sacar ventaja de los demás en cuanto a los negocios, lugar, o posición). 14 Mas vestíos del Señor Jesucristo (sírvase de todo lo que Cristo ha llevado a cabo en la Cruz, que está disponible a todos los Creyentes), y no hagáis caso de los deseos desordenados de la carne (la Fe en la Cruz dará acceso amplio al Espíritu Santo dentro de nuestras vidas, que solo nos da la victoria sobre la carne).  CAPÍTULO 14 (60 d.C.) LAS COSAS DUDOSAS  RECIBID al débil en la Fe (se refiere al Creyente que no entiende la Cruz como se debería), pero no para contiendas de disputas (está dirigido hacia a los Creyentes fuertes y aquellos “débiles en la Fe”; esto significa que los fuertes, quienes dan la bienvenida a aquellos de la Fe débil a la comunión de la Iglesia, deben hacerlo sin reserva alguna y no con el propósito de juzgar ni con intento de gobernar sus mentes). 2 Porque uno cree que se ha de comer de todas las cosas (pertenece a la fuerza de la Fe de uno, basada en un entendimiento apropiado de lo que Jesús hizo para nosotros en la Cruz): otro, que es débil, come legumbres (este último grupo no entiende correctamente la Obra Terminada del Calvario, y piensa que comer o no comer ciertas cosas calibra su Santificación y Santidad, etc.). 3 Él que come, no menosprecie al que no come (habla del espíritu de la superioridad espiritual); y él que no come, no juzgue al que come (es la misma cosa al revés; la superioridad espiritual o el orgullo espiritual no tiene respeto de personas; se puede apegarse al uno o el otro grupo con tenacidad similar): porque Dios le ha aceptado (habla de los individuos en cualquier caso, fuerte o en el grupo débil). 4 ¿Tú quién eres que juzgas al siervo ajeno? (¿Esto en realidad dice, “en cuanto a usted, quien es usted para juzgar al Siervo de Dios?”) para su señor está en pie o cae (el Señor Solo debe ser el Juez). Más se afirmará: que poderoso es el Señor para afirmarle (tiene referencia al hecho que Dios Solo puede sostenernos, y Él es capaz de hacer así; ¡la idea es que al intimidar a un individuo nunca ayudará a la persona!). 5 Uno hace diferencia entre día y día (realmente se refiere al pasado a los Sábados Judíos): otro juzga iguales todos los días (cada día está sujeto al escrutinio; esto es el curso apropiado). Cada uno esté asegurado en su propia mente (el Apóstol no habla de cosas aquí que moralmente están mal y que la Palabra de Dios ya ha condenado; él habla sólo de Rituales). 6 Él que hace caso del día, lo hace para el Señor (cualquier Ritual alguien puede intentar a guardar, se supone que él lo hace al Señor, y no para alguna satisfacción personal); y él que no hace caso del día, no lo hace para el Señor (los intereses del Señor deberían estar en mente en cualquier caso). Él que come, come para el Señor, porque da gracias a Dios (su Fe es suficiente y lo que el alimento podría ser no es de consecuencia alguna); y él que no come, no come para el Señor, y da gracias a Dios (tiene el mismo fin en mente, o al menos debería de ser así, para agradar al Señor). 7 Porque ninguno de nosotros vive para sí, y ninguno muere para sí (ningún Cristiano es su propio fin en la vida; lo que está siempre presente en su mente por regla general de su conducta es la voluntad y el interés de su Señor). 8 Que si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos (todas de nuestras vidas deben ser, “al Señor”): así que, o que vivamos, o que muramos, del Señor somos (refleja al Señor que tiene el control total de nuestras vidas y muertes, que debemos desear que Él las use al máximo). 9 Porque (se refiere al hecho de la posesión absoluta de Cristo del Creyente, espíritu, alma, y cuerpo) Cristo para esto murió, y resucitó, y volvió a vivir (un precio fue pagado para nosotros de tal magnitud que esto absolutamente desafía descripción alguna), para ser Señor así de los muertos como de los que viven (se refiere a la Señoría de Cristo sobre todos los Santos, o vivos o de haber fenecidos). 10 Mas tú ¿por qué juzgas a tu hermano? (¿Es calificado algún Creyente para juzgar a otro Creyente? “Su Hermano” es otra razón para no juzgar. Es contradictorio con el reconocimiento de la Hermandad de Creyentes.) o tú también ¿por qué menosprecias a tu hermano? (Hay sólo una razón para rechazar el compañerismo, y aquella razón es el pecado no confesado, no arrepentido, y habitual en la vida de una persona [I Cor., cap. 5].) porque todos hemos de estar ante el Tribunal de Cristo (seremos juzgados allí, no para nuestros pecados, aquellos ya tratados en la Cruz, pero con respecto a nuestra mayordomía y nuestros motivos, etc.; la ganancia o la pérdida de la recompensa será el resultado). 11 Porque escrito está (Isa. 45:23), Vivo Yo, dice el Señor (Dios no puede morir), que a Mí se doblará toda rodilla, y toda lengua confesará a Dios (hacer una confesión del Honor de Dios, y también, alabarlo). 12 De manera que, cada uno de nosotros dará a Dios razón de sí (cada uno es responsable, significando que la culpa no puede echarse a otros).  RESPONSABILIDAD   13 Así que, no juzguemos más los unos de los otros (puede ser traducido, “déjenos ya de no tener más el hábito de criticar el uno al otro”): antes bien juzgad de no poner tropiezo o escándalo al hermano (nos dice lo que está, de hecho, permitido de juzgar; como Creyentes, debemos juzgar a cada Hermano y Hermana y situación que los rodea, sin tener en cuenta cual podría ser el asunto, en cuanto a cómo podemos ayudarlos, en vez de dañarlos). 14 Yo sé, y confío en el Señor Jesús (quiere decir que esta declaración es del Señor, no simplemente del poder de razonamiento de Pablo), que de suyo nada hay inmundo (habla de la impureza ceremonial, no de la inmoralidad actual; en la manera en la cual todo fue al principio creado por el Señor y con la intención para ser usado, no hay nada inmundo): mas a aquel que piensa alguna cosa ser inmunda, para él es inmunda (es de esta manera debido a la Fe colocada en cosas aparte de la Cruz). 15 Empero si por causa de la comida tu hermano es contristado, ya no andas conforme a la caridad (no tome esto como una ocasión para ser poco caritativo hacia él). No arruines con tu comida a aquél, por el cual Cristo murió (nuestras acciones siempre deberían ser motivadas por el hecho de que Jesús murió para esta persona, y esta persona pertenece a Cristo; ¡conforme a este enfoque deberíamos tratarlo!). 16 No sea pues blasfemado vuestro bien (nuestro “bien” debe ser ejercido con un espíritu cortés, siempre teniendo en cuenta a los demás): 17 Que el Reino de Dios no es comida ni bebida (en efecto se refiere a reglas, regulaciones, ceremonias, o rituales, etc.); sino Justicia, y Paz, y Gozo por el Espíritu Santo (un espíritu justo, que se refiere a un espíritu que es controlado por el Espíritu Santo, siempre producirá la Justicia, Paz, y Alegría, no el argumento, etc.). 18 Porque él que en esto sirve a Cristo agrada a Dios (la Justicia, la Paz, y la Alegría son aceptables al Señor; pero no Lo son aceptables las controversias, las disputas, y las contiendas en la Iglesia), y es acepto a los hombres (la Justicia, la Paz, y la Alegría solas que reunirán a los hombres). 19 Así que, sigamos lo que hace a la Paz (siguiendo lo que es de Dios, y no lo que está ideado por los hombres), y a la edificación de los unos a los otros (se refiere a lo que está producido por el Espíritu Santo, y no por el hombre). 20 No destruyas la Obra de Dios por causa de la comida (no luchemos sobre cosas secundarias, que son la que la mayor parte de los líos de la Iglesia son). Todas las cosas a la verdad son limpias (se refiere a lo que es creado por Dios, usado para su propósito intencionado); mas malo es al hombre que come con escándalo (se refiere al hombre que es “débil en la Fe”). 21 Bueno es no comer carne, ni beber vino, ni nada en que tú hermano tropiece, o se ofenda, o sea debilitado (la idea es que el amor debe ser la guía gobernante, no nuestra libertad de las libertades). 22 ¿Tienes tú Fe? (Esto está dirigido a los fuertes.) Tenla para contigo delante de Dios (no corres el riesgo de perjudicar la conciencia de un Hermano simplemente por ejercer de un modo especial la libertad espiritual que gozosos disfrutemos de poseer). Bienaventurado él que no se condena a sí mismo con lo que aprueba (se refiere a esto siendo gozo suficiente, sin que nosotros llevemos nuestra libertad adelante y, así, dificultando a un Hermano más débil o una Hermana). 23 Más él que hace diferencia, si comiere, es condenado, porque no comió por fe (la Fe, que es la Fe apropiada, es el criterio para todas las cosas): y todo lo que no es de fe es pecado (el tipo de Fe del cual habla aquí es la Fe en “Jesucristo y Él Crucificado”; cualquier otro tipo de la fe es “pecado”).  

CAPÍTULO 15 (60 d.C.) UNIDAD EN CRISTO  ASÍ que, los que somos más firmes debemos sobrellevar las flaquezas de los débiles (tiene en mente en el resultado final de estos Hermanos más débiles que también se hagan fuertes en la Fe y el conocimiento del Señor), y no agradarnos a nosotros mismos (agradando a uno mismo arruina nuestra comunión Cristiana). 2 Cada uno de nosotros agrade a su prójimo en lo que es bueno para su edificación (se refiere al Creyente que renuncia a un acto legítimo porque un Cristiano más débil piensa que ello está mal). 3 Porque Cristo no se agradó a Sí Mismo (la totalidad de la Vida y el Ministerio de Cristo estaba dedicado a hacer la Voluntad del Padre); antes bien, como está escrito (Sal. 69:9), Los vituperios de los que te vituperan, cayeron sobre Mí (Cristo sufrió este reproche para nuestro bien, y seguramente no para complacerse a Sí Mismo; esto debe ser nuestro ejemplo). 4 Porque las cosas que antes fueron escritas, para nuestra enseñanza fueron escritas (se refiere a todas las Escrituras del Antiguo Testamento), para que por la paciencia y por la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza (la Palabra de Dios siempre debe ser nuestro criterio, y no debe ser de nuestra propia obstinación). 5 Más el Dios de la Paciencia y de la Consolación os dé que entre vosotros seáis unánimes (presenta a Dios como el Autor de la Paciencia y Consolación fijadas en las Escrituras, que alimentan la Esperanza de los Creyentes) según Cristo Jesús (otra vez, si depositamos nuestra Fe exclusivamente en Cristo y la Cruz, estas amonestaciones no serán difíciles de obedecer): 6 Para que todos juntos a una voz glorifiquéis al Dios (proclama el ser semejante a Cristo del Versículo anterior como la única manera por la cual las diferencias pueden ser correctamente resueltas), y el Padre de nuestro Señor Jesucristo (contiene el resultado de Cristo agradando al Padre, en consecuencia a Quien debemos ser deseosos de agradar). 7 Por tanto, sobrellevaos los unos a los otros (aceptar en amistad y comunión), como también Cristo nos sobrellevó para Gloria de Dios (“Nos” cubre todos los grupos en la Iglesia, sin embargo ellos pueden ser distinguidos; si Cristo recibe a ambos, estamos obligados a recibir el uno al otro). UNO EN CRISTO   8 Digo pues que Cristo Jesús fue hecho Ministro de la Circuncisión por la Verdad de Dios (proclama el hecho que Jesús fue obligado en primer lugar a los Judíos, y por ciertos motivos), para confirmar las Promesas hechas a los Padres (proclama el cumplimiento de las Promesas Mesiánicas a Israel): 9 Y para que los Gentiles Glorifiquen a Dios por la Misericordia (nosotros los Gentiles somos injertados en, no debido a cualquier mérito de nuestra parte, sino estrictamente debido a la “Misericordia” de Su Parte); como está escrito (Sal. 18:49), Por tanto yo Te confesaré (a Dios) entre los Gentiles, y cantaré a Tu Nombre (se supone que Cristo aquí es el Orador, justo como Él es en todos los Salmos; Él da gracias a Dios entre los Gentiles, cuando los Gentiles dan gracias a Dios por medio de Él [Heb. 2:12]). 10 Y otra vez dice, Alegraos, Gentiles, con Su pueblo (por medio de unirse a “Gentiles” con Israel, “Su Pueblo,” Moisés predice el injerto del “olivo silvestre” en el “olivo bueno” [Rom. 11:17-24]). 11 Y otra vez (Sal. 117:1), Alabad al Señor, todos los Gentiles; y magnificadle, todos los pueblos (esto predijo el día aproximadamente mil años en el futuro que los Gentiles Alabarían al Señor y “Lo alaban,” significando elogiar Su Gracia y Virtud). 12 Y otra vez (Isa. 11:1), dice Isaías, Estará la raíz de Isaí (concierne a Jesús que viene de la familia de David, en cuanto a la Encarnación), y Él Que se levantará a regir sobre los Gentiles (esta Porción predice que Jesús “regirá” por último como el Rey sobre la totalidad de la Tierra); los Gentiles confiarán en Él (la Iglesia casi está completamente compuesta de Gentiles).   EL MINISTERIO  13 Y el Dios de Esperanza os llene de todo Gozo y Paz creyendo (lo que el Señor imparte a los Creyentes descansa sobre la Fe), para que abundéis en Esperanza, por el Poder del Espíritu Santo (el Espíritu Santo nos ayudará a tener todas estas cosas si colocamos nuestra Fe exclusivamente en Cristo y la Cruz [I Cor. 1:18]). 14 Empero cierto estoy yo de vosotros, Hermanos míos (tiene Fe en estos Creyentes), que aun vosotros mismos estáis llenos de bondad (quiere decir que ellos tenían tal debido a Cristo), llenos de todo conocimiento (conocimiento de la Palabra), de tal manera que podáis amonestaros los unos a los otros (ellos podrían corregir el uno al otro en caso necesario, debido a su conocimiento de la Palabra). 15 Más os he escrito, Hermanos, en parte resueltamente (con mayor confianza que de otro modo), como amonestándoos, por la Gracia que de Dios me es dada (su Misión peculiar como el Apóstol a los Gentiles le dio el derecho de amonestarlos), 16 Para ser Ministro de Jesucristo a los Gentiles (Pablo presenta su Llamamiento como un Apóstol a la Iglesia), Ministrando el Evangelio de Dios (la palabra “Ministrando” está usada en el sentido de los Sacerdotes y Levitas de la antigüedad, quienes estaban ocupados con los Ritos Sagrados en el Tabernáculo y el Templo), para que la ofrenda de los Gentiles sea agradable (presenta a Pablo que se percibe como presentando a Dios la Iglesia Gentil como “una Ofrenda”), Santificada por el Espíritu Santo (el Espíritu Santo, por Pablo, demuestra al Apóstol ofreciendo a los Gentiles como un Sacrificio puro, aceptable a Dios, porque ellos fueron lavados en la Sangre y Santificados por el Espíritu Santo). 17 Tengo pues de qué gloriarme en Cristo Jesús (todo es a través de Cristo, y lo que Cristo ha hecho en la Cruz) en lo que mira a Dios (la idea es que todo el Ministerio de Pablo, y en cualquier capacidad, es mandado y dirigido por el Espíritu Santo, significando la Orden Divina). 18 Porque no osaría hablar alguna cosa que Cristo no haya hecho por mí (como el Apóstol, de hecho, el primer Apóstol, a los Gentiles, él afirma aquí la inspiración en la obra escrita de esta Epístola, y con razón) para la obediencia de los Gentiles, con la palabra y con las obras (no está como resultado de su propio impulso que él escribe esta Epístola, pero en Cristo que Él lo hace; los Romanos como los Gentiles, están dentro de esta esfera en la cual Cristo obra por medio de él), 19 Con potencia de milagros y prodigios, en Virtud del Espíritu de Dios (proclama el Poder Fuerte de Dios en acción); de manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, he predicado todo del Evangelio de Cristo (él predicó todo el Evangelio, no comprometiéndolo para nada). 20 Y de esta manera me esforcé a Predicar el Evangelio (habla de su celo serio), no donde antes Cristo fuese nombrado (quiere decir que Pablo nunca procuró Evangelizar donde ya el Cristianismo fue establecido), por no edificar sobre fundamento ajeno (Jesús, como la Cabeza de la Iglesia, da la dirección por medio de y por el Espíritu Santo a obreros particulares; aquella “dirección,” no debe ser impugnado por otros): 21 Sino como esta escrito (Isa. 52:15), A los que no fue anunciado de Él, verán: y los que no oyeron, entenderán (se refiere al Mensaje de la Redención que va a los Gentiles, como es obvio).  ROMA  22 Por lo cual aun (se refiere a Pablo predicando éstos numerosos años en áreas que no tenían el Evangelio) he sido impedido muchas veces de venir a vosotros (su deseo de ministrar en Roma no nació de la ambición personal, pero fue dirigido por el Espíritu Santo acerca de su Apostolado). 23 Mas ahora no teniendo más lugar en estas regiones (significando que él había terminado su obra en los lugares mencionados), y deseando ir a vosotros hace muchos años (proclama lo que había sido fuerte dentro de su corazón, y puesto allí por el Espíritu Santo); 24 Cuando partiere para España, iré a vosotros (no hay ningún registro en las Escrituras o la historia que Pablo jamás realizó este viaje propuesto a España): porque espero que pasando os veré, y que seré llevado de vosotros allá (indica que él esperaba tomar un número escogido de la Iglesia en Roma a España con él), si empero antes hubiere gozado de vosotros (se refiere a su parada propuesta en la Ciudad Imperial en su camino a España). 25 Mas ahora parto para Jerusalén a Ministrar a los Santos (para tomar ofrendas de las Iglesias Gentiles a Jerusalén para ministrar a muchos Santos que estaban en necesidad grave). 26 Porque Macedonia y Acaya tuvieron por bien hacer una colecta para los pobres de los Santos que están en Jerusalén (tenía que ver con la persecución dirigida a la Iglesia en Jerusalén por el Sanedrín Judaico). 27 Porque les pareció bueno; y son deudores a ellos (se refiere a los Judíos de Antigüedad que eran los portadores de la Salvación, que era una gran Bendición al mundo Gentil). Porque si los Gentiles han sido hechos participantes de sus bienes espirituales, deben también ellos servirles en los carnales (esto se aplica para la totalidad del Evangelio, y para siempre; si nos ministran a nosotros espiritualmente, deberíamos por nuestra parte ministrar reciprocadamente en cosas materiales). 28 Así que, cuando hubiere concluido esto (para tomar las Ofrendas a Jerusalén), y les hubiere consignado este fruto (todo lo que el Creyente hace para el Señor está visto por el Espíritu Santo como “fruto”), pasaré por vosotros a España (hay una tradición que Pablo fue realmente por último a España; pero como dicho, no hay ninguna prueba histórica ni Bíblica). 29 Y sé que cuando llegue a vosotros, llegaré con abundancia de la Bendición del Evangelio de Cristo (proclama el hecho de grandes Verdades sostenidas por Pablo, realmente dadas a él por Cristo [Gál. 1:11-12], que tenía ganas de dar a la Iglesia Romana).   LA ORACIÓN  30 Os ruego empero, Hermanos, por el Señor nuestro Jesucristo (se refiere a la Obra de Dios; aunque el Señor haya pagado el precio en la Cruz para la Redención del hombre, incumbe a nosotros llevar el Mensaje al mundo), y por el Amor del Espíritu (que él siempre sería guiado por el Espíritu), que me ayudéis con oraciones por mí a Dios (proclama la humildad de este hombre, y el Poder de la Oración); 31 Que sea librado de los rebeldes que están en Judea (la Nación de Israel, que había rechazado a Cristo); y que la ofrenda de mi servicio a los Santos en Jerusalén sea acepta (concierne la Ofrenda por los Santos pobres en Jerusalén quienes estaban en necesidad desesperada); 32 Para que con gozo llegue a vosotros por la Voluntad de Dios (se refiere al hecho que definitivamente era la Voluntad de Dios que Pablo iría a Roma), y que me disfrute confortante descanso juntamente con vosotros (se revela que Pablo tenía a muchos amigos en Roma, por lo tanto, el cariño se nota en sus declaraciones). 33 Y el Dios de Paz sea con todos vosotros. Amén.  CAPÍTULO 16 (60 d.C.) RECOMENDACIONES  

ENCOMIÉNDOOS empero a Febe nuestra Hermana, la cual es una sierva de la Iglesia que está en Cencrea (la palabra “sierva” en el Griego es “diakonos,” con nuestras palabras “Diácono” y “Diaconisa” sacadas de ello; esto muestra que es Bíblico para una mujer servir en esta capacidad así como un hombre; Cencrea era el Puerto de Corinto, aproximadamente catorce kilómetros [nueve millas] de aquella ciudad): 2 Que la recibáis en el Señor, como es digno a los Santos (se refiere a la recepción de ella en compañerismo y comunión; de hecho, ella entregó la Epístola a los Romanos a la Iglesia en Roma; de esto, Renan dice: “Febe llevó bajo los pliegues de su vestido el futuro entero de la Teología Cristiana”), y que la ayudéis en cualquier cosa en que necesite de vosotros (sugiere que ella podía haber tenido negocios en Roma de una naturaleza legal): porque ella ha ayudado a muchos, y a mí mismo (Febe era una gran Bendición a la Obra de Dios).  SALUTACIONES PERSONALES   3 Saludad a Priscila y Aquila, mis colaboradores en Cristo Jesús (Pablo primero los encontró en Corinto, pero claramente ellos habían vuelto ahora a Roma): 4 Que expusieron sus cuellos por mi vida (quiere decir que ellos arriesgaron sus vidas para Pablo; exactamente dónde y cómo no es conocido): a los cuales no doy gracias yo sólo, mas aun todas las Iglesias de los Gentiles (todas las Iglesias de los Gentiles agradecieron a Priscila y a Aquila también). 5 Asimismo a la Iglesia de su casa (claramente, ellos tenían una de las Iglesias de casa en Roma). Saludad a Epeneto, amado mío, que es las Primicias de Acaya en Cristo (este hombre estaba entre los primeros en Corinto para dar su corazón a Cristo). 6 Saludad a María, la cual ha trabajado mucho con vosotros (además de esta declaración, ninguna información es dada acerca de esta querida señora). 7 Saludad a Andrónico y a Junias, mis parientes (probablemente se refiere a los demás Judíos, y no parientes de sangre), y mis compañeros en la cautividad (indica que estos dos habían sido, como él, encarcelados en algún momento para la Fe), los que son insignes entre los Apóstoles (no significa que ellos mismos eran Apóstoles, pero que ellos eran conocidos a los Doce originales), los cuales también fueron antes de mí en Cristo (su conversión era anterior a la suya). 8 Saludad a Amplias, amado mío en el Señor. 9 Saludad a Urbano, nuestro ayudador en Cristo Jesús, y a Estaquis, amado mío (parece que estos hombres habían sido ayudantes de Pablo en tiempos más tempranos). 10 Saludad a Apeles, aprobado en Cristo. Saludad a los que son de la casa de Aristóbulo (probablemente se refiere a esclavos que habían pertenecido una vez a este hombre). 11 Saludad a Herodión, mi pariente (otro Judío). Saludad a los que son de la casa de Narciso, los que están en el Señor (no se refiere a Narciso personalmente, pero a esclavos de su casa, al menos aquellos que eran seguidores del Señor). 12 Saludad a Trifena y a Trifosa, las cuales trabajan en el Señor (presenta a dos esclavos más, porque los suyos son nombres de esclavos). Saludad a Pérsida amada, la cual ha trabajado mucho en el Señor (se refiere a una mujer). 13 Saludad a Rufo escogido en el Señor, y a su madre y mía (él era probablemente el hijo de Simón de Cirene que ayudó a Jesús a llevar la Cruz). 14 Saludad a Asíncrito, y a Flegonte, a Hermas, a Patrobas, a Hermes, y a los Hermanos que están con ellos. 15 Saludad (saludar) a Filólogo, y a Julia, a Nereo, y a su hermana, y a Olimpas, y a todos los Santos que están con ellos. 16 Saludaos los unos a los otros con ósculo santo (presenta la que era la costumbre de toda la gente Oriental de aquel entonces, no sólo los Cristianos). Os saludan todas las Iglesias de Cristo (se refiere a las Iglesias plantadas por Pablo quienes por su parte saludaban la Iglesia en Roma).  AMONESTACIÓN  17 Y os ruego, Hermanos, que miréis a los que causan disensiones y escándalos contra la doctrina que vosotros habéis aprendido (se refiere al hecho de que los profesores falsos deben ser identificados); y apartaos de ellos (aléjense de éstos y rechácelos). 18 Porque los tales no sirven al Señor nuestro Jesucristo, sino a sus vientres (la satisfacción del bienestar material, y no la Obra de Dios); y con suaves palabras y bendiciones engañan los corazones de los simples (se refiere a aquellos que tienen poco entendimiento verdadero de la Palabra de Dios).  LA OBEDIENCIA   19 Porque vuestra obediencia ha venido a ser notoria a todos (se refiere a Pablo que no vincula los Santos en la Iglesia en Roma con estos profesores falsos, quienesquieran ellos podían haber sidos). Así que me gozo de vosotros (expresa su alegría en su madurez en el Señor): mas aún quiero que seáis sabios en el bien, y simples en el mal (él quiso que ellos fueran tan versados en la Palabra que ellos darán cuenta al instante de la doctrina falsa cuando esta les venía). 20 Y el Dios de Paz quebrantará pronto a Satanás debajo de vuestros pies (todos quienes confían en Cristo y lo que Él ha hecho en la Cruz son garantizados victoria, y en cada capacidad). La gracia del Señor nuestro Jesucristo sea con vosotros. Amén (presenta la Bendición estándar de Pablo, que él usa en una forma u otro en todas sus Epístolas, aun en Hebreos).  SALUDOS  21 Os saludan Timoteo, mi colaborador (se refiere al aprendiz joven de Pablo y compañero de trabajo), y Lucio, y Jasón, y Sosipater, mis parientes (compañeros Judíos). 22 Yo Tercio, que escribí esta Epístola, os saludo en el Señor (él era el Escribano de Pablo a quien él dictaba la carta a los Romanos). 23 Saludaos Gayo, mi anfitrión, y de toda la Iglesia (probablemente quiere decir que Pablo se quedaba en la casa de este hombre en Corinto). Saludaos Erasto, tesorero de la ciudad (probablemente lo que fue mencionado en II Timoteo 4:20 y Hechos 19:22), y el hermano Cuarto. 24 La Gracia del Señor nuestro Jesucristo sea con todos vosotros. Amén.  BENDICIÓN FINAL  

25 Y Al Que puede confirmaros según mi Evangelio (el Evangelio de Pablo era, “Jesucristo y Él Crucificado”) y la Predicación de Jesucristo (Pablo Predicaba la Cruz [I Cor. 1:23; 2:2]), según la Revelación del Misterio, encubierto desde tiempos eternos (proclama la que está revelado ahora en su Evangelio, la historia de la Redención), 26 Mas manifestado ahora (el Griego actual lee, “pero ahora se ha dado a conocer por los escritos Proféticos”), y por las Escrituras de los Profetas (se refiere al Antiguo Testamento, que las Escrituras constantemente señalaron a la venida de Cristo), según el Mandamiento del Dios Eterno (en realidad quiere decir que, según la cita de Dios, que el “Misterio” debería ahora por lo menos dar a conocer), declarado a todas las gentes para que Obedezcan a la Fe (debe ser Predicado al mundo entero): 27 Al sólo Dios sabio, sea Gloria por Jesucristo para siempre. Amén (el Gran Precio Jesús pagó dándose en Sacrificio traerá para siempre la Gloria a Dios, en que esto ha causado la Salvación de números incalculables de almas). (Enviada por medio de Febe, Diaconisa de la Iglesia de Cencrea.)  

About these ads

5 Comments»

  JOSE DOLORES wrote @

GOD BLESS YOU! YOU GIVE ME WISDOM WITH THIS HOLY WRITTEN.

  marisol wrote @

well what i can say is that i am amused because this words opend my eyes. these words made me realize the truth of the book of romans. this tought me thing i did not even know. it also tought me the kind of life that pablo had to go through. god bless you and thank god that you can open the eyes of a true sinner.

  Denver limousine Service wrote @

naturally like your web-site but you need to check the spelling on quite a few of your posts. Many of them are rife with spelling problems and I to find it very troublesome to tell the reality nevertheless I’ll surely come again again.

  jhonny wrote @

jhonny

  elis trejo wrote @

este libro es muy bonito me gustaria saber mas de la bibilia


Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

Follow

Get every new post delivered to your Inbox.

%d bloggers like this: