La Fe Bíblica

Just another WordPress.com weblog

¿Quién es Dios y siempre ha existido? Léa la respuesta en el libro de Juan.

EL SANTO EVANGELIO SEGÚN  SAN Juan CAPÍTULO 1(

26 d.C.)

LA DEIDAD DE CRISTO  EN el principio (no insinúa que Cristo como Dios tenía un principio, porque como Dios Él no tenía principio alguno, pero mejor dicho se refiere al tiempo de la Creación [Gén. 1:1]) era el Verbo (el Espíritu Santo por Juan describe a Jesús como “el Logos Eterno”), y el Verbo era con Dios (“estaba en relación con Dios,” y expresa la idea de la Trinidad), y el Verbo era Dios (quiere decir que Él no dejó de ser Dios durante la Encarnación; Él “era” y “es” Dios de la eternidad pasada a la eternidad futura).      2  Este era en el principio con Dios (esta misma Persona estaba en la eternidad con Dios; hay sólo un Dios, pero manifestado en tres Personas — Dios el Padre, Dios el Hijo, Dios el Espíritu Santo).      3  Todas las cosas por Él fueron hechas (todas las cosas llegaron a existir por Él; esto se refiere a cada cosa de la Creación una tras otra, más bien que todas las cosas consideradas en totalidad); y sin Él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho (nada, ni hasta una sola cosa, fue hecho independientemente de Su cooperación y volición).     4   En Él estaba la Vida (presenta a Jesús, el Logos Eterno, como la primera causa); y la Vida era la Luz de los hombres (ahora Él Solo es la Fuente de Luz de la Vida; si alguien no conoce a Cristo, uno está en tinieblas).     5  Y la Luz en las tinieblas resplandece (habla de la Encarnación de Cristo, y Su venida a este mundo; Su “Luz,” porque está derivada de Su Vida, echa fuera las “tinieblas”); más las tinieblas no la comprendieron (debería haber sido traducido, “no la detuvieron”; esto significa que Satanás, aunque él intentara con toda su fuerza, no podía pararse “la Luz”; hoy está brillando por todo el mundo, y un día pronto, no habrá nada más, sino aquella “Luz”). JUAN EL BAUTISTA     

6  Fue un hombre enviado de Dios, el cual se llamaba Juan.      7  Este vino por testimonio (habla de la Misión del Profeta), para que diese testimonio de la Luz (hablaba de Jesús y sólo de Jesús), para que todos creyesen por Él (presenta que Jesús no es solamente para Israel, sino también para el mundo entero).      8  No era él la Luz (Juan el Bautista no era la luz), sino para que diese testimonio de la Luz (presenta la suma total de lo que el hombre puede hacer).  LA ENCARNACIÓN     

9  Aquél era la Luz verdadera (hay muchas luces falsas; Jesús es la única Luz Verdadera), que alumbra a todo hombre que viene a este mundo (si el hombre debe encontrar la Luz, sólo se encuentra en Cristo, y es para “cada individuo”).    10  En el mundo Él estaba (el Logos Eterno, el “Creador”), y el mundo fue hecho por Él (como originalmente fue creado antes de la caída de Lucifer y la Caída del hombre), y el mundo no Le conoció (uno no pudo conocer a Cristo por la sabiduría, sino sólo por la Revelación).    11  A los Suyos vino (al mundo en general, pero más específicamente a los Judíos), y los Suyos no Le recibieron (Él vino como el Heredero de Sus Propias Posesiones [Mat. 21:38], pero Sus Propios siervos no Lo recibieron; al contrario, Le mataron).    12  Mas a todos los que Le recibieron (algunos sí Lo recibieron, y algunos sí Lo reciben), les dio potestad de ser hechos hijos de Dios (constituye una de las promesas más grandes en la Palabra de Dios), aun a los que creen en Su Nombre (la Fe en Cristo y en lo que Él ha hecho para nosotros en la Cruz solo puede hacer de una persona un hijo o una hija de Dios”):    13  Los cuales no son engendrados de sangre (quiere decir que los hombres llegan a ser los Hijos de Dios no por el nacimiento natural), ni de voluntad de carne (el hombre no puede merecer la Salvación, es un regalo gratuito, recibido por la Fe), ni de voluntad de varón (se refiere a los esfuerzos religiosos del hombre), mas de Dios (la Salvación no se origina con el hombre ni nada es de él, sino totalmente de parte de Dios).    14  Y aquel Verbo fue hecho carne (se refiere a la Encarnación, “Dios hecho hombre”), y habitó entre nosotros (se refiere a Jesús, aunque Perfecto, no elevándose a Sí Mismo más arriba de los demás, sino más bien viviendo como todos los hombres, aun como campesino), (y vimos Su Gloria, Gloria como del Unigénito del Padre,) (habla de Su Deidad, aunque escondido de los ojos de los meramente curiosos; mientras Cristo puso a un lado la expresión de Su Deidad, Él nunca perdió la posesión de Su Deidad) lleno de Gracia y de Verdad (como “carne,” proclamaba Su Humanidad, “Gracia y de Verdad,” Su Deidad). 

EL TESTIMONIO     15  Juan dio testimonio de Él (Juan fue levantado para este mismo propósito), y clamó, diciendo, Éste es Él del Que yo decía (concerniente al Ministerio de Juan con respecto a la Persona de Jesús), Él que viene tras mí, es antes de mí (debiera de haber sido traducido, “existió antes que yo”): porque Él es primero que yo (una vez más, un testimonio a la Deidad de Cristo; como Dios, Él siempre ha sido).    16  Porque de Su plenitud tomamos todos (Juan nos ha dicho Quién es Jesús, ahora él nos dice qué es lo que Él hace), y Gracia por Gracia (debiera de haber sido traducido, “Gracia sobre Gracia”; esta es la provisión de Su Amor amontonándose una encima de la otra en Su provisión para las necesidades de Su Pueblo).    17  Porque la Ley por Moisés fue dada, mas la Gracia y la Verdad por Jesucristo fue hecha (Lo proclama como el Representante Guardador de la Ley para toda la humanidad, es decir, a todos los que creerán; la Ley manifestó al hombre [lleno de maldad]; el Hijo manifestó a Dios [lleno de bondad]).    18  A Dios nadie Le vio jamás (mejor traducido, “Ningún hombre jamás ha entendido ni ha experimentado a Dios en momento alguno en toda Su plenitud”); el Unigénito Hijo (Jesucristo y la Encarnación, Quien Solo podría declarar perfectamente el Padre), que está en el Seno del Padre (proclama el compañerismo más íntimo y cariñoso con el Padre), Él Le declaró (en esencia, Dios el Padre y Dios el Hijo son Uno).   19  Y este es el testimonio de Juan, cuando los Judíos enviaron de Jerusalén Sacerdotes y Levitas que le preguntasen, ¿Tú, quién eres? (En aquel entonces, algunos pensaban que Juan el Bautista era el Mesías.)   20  Y confesó (no había absolutamente ninguna vacilación en su confesión en cuanto a quién él realmente era, y sobre todo, su misión), y no negó (él no negó que algunos lo estaban llamando “Cristo,” sin embargo, ni hasta el grado más leve él no les animaba en esto y, de hecho, grandiosamente repudia el rumor); mas declaró, No soy yo el Cristo (en el Griego en realidad dice, “Yo, por mi parte, no soy el Cristo,” y fue dicho con énfasis).    21  Y le preguntaron, ¿Qué pues? ¿Eres tú Elías? (Malaquías había predicho la venida otra vez del Cielo del Profeta Elías [Mal. 4:5].)  Dijo, No soy (presenta una negativa categórica; algunos de los Judíos estaban insinuando que él era la reencarnación actual de Elías). ¿Eres tú el Profeta? (Esto habló del Profeta mencionado por Moisés en Deuteronomio 18:15-18.  Ese era el Mesías.  Así también, le estaban preguntando si él era el Mesías.)  Y respondió, No.   22  Le dijeron, ¿Pues quién eres? para que demos respuesta a los que nos enviaron (en realidad ellos no estaban buscando información apropiada, ni la Verdad acerca de este asunto, pero más bien desearon que él afirmará algo por lo cual ellos pudieran acusarle).   ¿Qué dices de ti mismo? (¡Su respuesta es extremadamente reveladora!)   23  Dijo, Yo soy la voz del que clama en el desierto (fue sacado de Isaías 40:3),     Enderezad el Camino del Señor, como dijo Isaías el Profeta (proclama su misión como la primera frase proclama su identidad).    24  Y los que habían sido enviados eran de los Fariseos (el Espíritu Santo es cuidadoso al delinear la fuente de estas interrogaciones; la oposición ahora arranca).    25  Y le preguntaron, y le dijeron, ¿Por qué pues bautizas, si tú no eres el Cristo, ni Elías, ni el Profeta? (Ellos eran indignados que Juan no sólo bautizaba sin autoridad eclesiástica, sino además bautizaba al contrario de la práctica de los Fariseos.  En otras palabras, ¡ni había pedido ni había buscado su permiso, tampoco pareció que él se preocupaba si ellos estuvieron de acuerdo o no!)   26  Y Juan les respondió, diciendo, Yo bautizo con agua (significa que era un símbolo temporal del verdadero bautismo duradero y eficaz del Uno Quien bautizará con el Espíritu Santo): más en medio de vosotros ha estado Uno a Quien vosotros no conocéis (señala a su ignorancia espiritual; ¡Cristo estaba en medio de ellos, y ellos no lo sabían!).    27  Éste es El (el Mesías ya está aquí, y aunque ustedes no Le conocen, y, como dicho, yo no soy Él) Que ha de venir tras mí, El Cual es antes de mí (Quien existió antes que yo, de hecho, ha existido eternalmente), Del Cual yo no soy digno de desatar la correa del zapato (¡comparándose a Cristo, el Profeta más grande que jamás ha nacido de mujer denota a sí mismo como tal, y tiene razón!).    28  Estas cosas acontecieron en Betábara, de la otra parte del Jordán, donde Juan bautizaba (probablemente no muy lejos de Jericó).   29  El siguiente día (se refiere al día después que Juan fue interrogado por los emisarios del Sanedrín) ve Juan a Jesús que venía a él (sin lugar a dudas aconteció después del Bautismo de Jesús, y la tentación en el desierto), y dice, He aquí, el Cordero de Dios (proclama a Jesús como el Sacrificio por el pecado, y de hecho la Ofrenda por el pecado, de Quien todos los sacrificios de múltiples millones de ovejas ofrecidas representaban), que quita el pecado del mundo (la sangre de los animales sólo podía cubrir el pecado, nunca podría quitarlo; pero Jesús ofreciéndose a Sí Mismo como el Sacrificio Perfecto quitó el pecado del mundo; Él no sólo limpió los actos del pecado, sino también, se dirigió a la raíz de la causa del pecado [Col. 2:14-15]).    30  Éste es Él del Que dije (proclama a Juan haciendo una identificación positiva; Él es el Único Quien “quita los pecados del mundo”), Tras mí viene un Varón, El Cual es antes de mí (afirma Su Humanidad esencial): porque era primero que yo (afirma Su Deidad esencial).    31  Y yo no Le conocía (no tiene el significado que él no conocía a Cristo, sino más bien que él no debe presentar a Cristo hasta que el Espíritu Santo le dijera):  mas para que Él fuese manifestado a Israel (quiere decir que en un cierto tiempo, y no antes, Jesús fue presentado a Israel como el Mesías, lo cual Juan llevó a cabo exactamente cómo fue guiado), por eso vine yo bautizando con agua (proclama lo que el Espíritu Santo le dijo que él debiera hacer).    32  Y Juan dio testimonio (quiere decir que esto es exactamente lo que el Espíritu Santo dijo que sucedería, concerniente a la identidad de Jesús como el Mesías), diciendo, Vi al Espíritu que descendía del Cielo como paloma (tenemos que llegar a la conclusión que Juan vio algo, lo cual era el Espíritu Santo; Lucas registró, “descendió sobre Él en forma corporal, como Paloma,” [Luc. 3:22]; tenemos que concluir a base de estas declaraciones que el Espíritu Santo tiene Cuerpo Espiritual de alguna forma), y reposó sobre Él (la llegada del Espíritu sobre Él señaló el comienzo de Su Ministerio).      33  Y yo no Le conocía (fue usado la segunda vez por Juan, y con propósito; el Espíritu Santo quiere que sepamos que la presentación de Jesús como el Mesías no fue según la carne, es decir, por conocimiento personal, circunstancias, etc., sino más bien por Revelación de Lo Alto; nadie puede en realidad conocer a Jesús, a menos que sea revelado por el Espíritu Santo):  mas Él Que me envió a bautizar con agua (no dice que el Bautismo en Agua como instituido por Juan de ningún modo fue una idea del Profeta, pero más bien le fue dado por Revelación de Dios), Aquél me dijo, Sobre Quien vieres descender el Espíritu, y que reposa sobre Él (sería la Revelación de Dios, a la cual Juan tenía que prestar atención, y así lo hizo), Éste es Él que bautiza con Espíritu Santo (proclama lo que Jesús haría después de Su Muerte y Resurrección; ¡la Cruz hizo que todo esto fue posible!).    34  Y yo Le vi, y he dado testimonio que Éste es el Hijo de Dios (Juan el Bautista siguió sus instrucciones al pie de la letra, y según la Revelación, él sabía sin lugar a dudas que Jesús era el Hijo de Dios). LOS PRIMEROS DISCÍPULOS   

35  El siguiente día otra vez estaba Juan (el día después de que él hizo las declaraciones anteriores), y dos de sus discípulos (eran Andrés y sin duda Juan, quienes entonces eran Discípulos del Bautista).    36  Y mirando a Jesús que andaba por allí (nos lleva atrás al Versículo 29, ya que ambos Versículos hablan del mismo incidente), dijo, ¡He aquí, el Cordero de Dios! (Esta frase está usada aquí otra vez, a fin de desarrollar el marco de tiempo para el relato que estaba por ser dado.)   37  Y Le oyeron los dos discípulos hablar, y siguieron a Jesús (en esencia, esto fue el comienzo de ellos llegando a ser Discípulos de Cristo).    38  Y volviéndose Jesús, y viéndolos seguirle, les dice, ¿Qué buscáis? (Esto era un interrogante penetrante que tenía consecuencias eternas.)  Y ellos Le dijeron, Rabí (que declarado, quiere decir, Maestro,) ¿dónde moras? (Ellos hablaban de un domicilio terrenal, mientras la respuesta completa a aquel interrogante incorporó una dimensión que estaba más allá de la comprensión de cualquier mero mortal.  Su morada actual era el Trono de Dios.)   39  Les dice, Venid y ved (¡el viaje que ellos comenzaron ese día no se ha parado, aun hasta esta hora, y de hecho nunca va a parar!).  Vinieron, y vieron donde moraba, y se quedaron con Él aquel día: porque eran como las cuatro de la tarde (la hora décima) (ha sido debatido durante siglos en cuanto a si Juan el Amado usaba el tiempo Judío o el tiempo Romano; el tiempo Judío habría sido a las 4 de la tarde, mientras el tiempo Romano habría sido a las 10 de la mañana).    40  Era Andrés, hermano de Simón Pedro, uno de los dos que habían oído de Juan, y Le habían seguido (la manera por la cual se refiere a “Andrés,” como el hermano de “Simón Pedro,” nos dice que el nombre de Pedro fue reconocido ahora a un grado mayor que cualquiera de los otros Apóstoles).    41  Éste (Andrés) halló primero a su hermano Simón, y le dijo, Hemos hallado al Mesías, que declarado es, el Cristo (era enteramente la causa del entusiasmo y excitación de Andrés).    42  Y le trajo a Jesús.  Y mirándole Jesús (Jesús fue permitido por el Espíritu Santo examinar el mismo alma de Pedro), dijo, Tú eres Simón hijo de Jonás (“Simón” quiere decir “oír”; Pedro fue nombrado por “Simeón,” el segundo hijo de Jacob y Lea [Gén. 29:32-33]): tú serás llamado Cefas, que quiere decir, Piedra (proclama la capacidad de Cristo de cambiar a hombres fundamentalmente y característicamente — o mejor dicho recrear a los hombres).   43  El siguiente día quiso Jesús ir a Galilea (parece insinuar que Su viaje del lugar de Su Bautismo en Agua y la Tentación del Desierto, éste último que Juan no menciona, hacia Galilea comenzará ahora), y halla a Felipe, al cual dijo, Sígueme (no nos dice exactamente donde esto pasó; sin embargo, hay alguna indicación que esto estaba en Galilea).    44  Y era Felipe de Betsaida, la ciudad de Andrés y de Pedro (esta ciudad fue ubicada en la orilla del norte del Mar de Galilea; esto había sido la casa de estos hombres antes de que ellos se trasladaran a Capernaum, aproximadamente nueve kilómetros distantes [seis millas]).    45  Felipe halló a Natanael (Natanael también se llama “Bartolomeo”), y le dice, Hemos hallado a Aquél, de Quien escribió Moisés en la Ley, y los Profetas (en la mente de Felipe, Jesús llenó los criterios de la Palabra de Dios), a Jesús, el hijo de José, de Nazaret (Jesús no era en realidad el Hijo de José, debido al Nacimiento Virginal, pero fue referido de esta manera por motivos obvios).    46  Y le dijo Natanael, ¿De Nazaret puede haber algo de bueno? (La ciudad de Nazaret no fue apreciado por Israel como un lugar distinguido, sino mejor dicho al contrario.)  Le dice Felipe, Ven y ve (proclama dentro de sí el carácter básico del Cristianismo).    47  Jesús vio venir a Sí a Natanael, y dijo de él, ¡He aquí, un verdadero Israelita, en el cual no hay engaño! (Jesús no dijo que este hombre era sin pecado, pero “sin engaño,” lo que significa, “ser sin malicia”.)    48  Le dice Natanael, ¿De dónde me conoces? (Esto proclama el Discípulo potencial como asustado.)  Respondió Jesús y le dijo, Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera te vi (el Espíritu Santo Le reveló esto).    49  Respondió Natanael, y Le dijo, Rabí, Tú eres el Hijo de Dios; Tú eres el Rey de Israel (la Fe de Natanael nunca poseerá más de lo que se abarca en este momento).    50  Respondió Jesús y le dijo, ¿Porque te dije, Te vi debajo de la higuera, crees? Cosas mayores que éstas verás (¡desde luego él ciertamente las presenció!).    51  Y le dice, De cierto, de cierto, te digo, De aquí en adelante veréis el Cielo abierto, y los Ángeles de Dios que suben y descienden sobre el Hijo del Hombre (tiene que ver con el sueño de Jacob [Gén. 28:11-13]; fue cumplido en Jesús; Él Solo podría abrir el Cielo, porque Él Solo es el Camino a Dios).

4 Comments»

  maria wrote @

DIOS LE BENDIGA SOY LA HERMANA MARIA Y ME GUSTARIA QUE ME MANDARA UNA REPLICA DE COMO DEBE SER UNA IGLESIA COMPLETA .GRACIAS

  vanessaa isidora navarro lama wrote @

holaaa amix como estaaaaaaas cuando vas ha entraar ha dime ps pork desspués viene m is pruebas

  hola mi nombre es griselmatos wrote @

me guta la cosa buesna y repeto lo que no es mio ok

  anyela wrote @

hola me llamo anyela quisiera q alguien de lo q lee mi mensaje o mi comentario por favor me enviaran sobre loq es ¿dios ha existido siempre? y ¿ porq decimos que dios es padre por favor se los ruegoq alguien me pueda ayudar en estas preguntas se lo ruego por favor
gracias


Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: