La Fe Bíblica

Just another WordPress.com weblog

¡AMIGOS JUDÍOS, ESCUCHEN BIEN A SU PROPIO MESÍAS!

EL SANTO EVANGELIO SEGÚNSAN MATEO CAPÍTULO 1(1 d.C.)LA GENEALOGÍA DE JESUCRISTO LIBRO (registro) de la generación (linaje) de Jesucristo (El Salvador, El Mesías), Hijo de David, Hijo de Abraham (la Encarnación, Dios hecho hombre [Isa. 7:14; II Sam. 7:16, 19; Gén. 12:1-3; 17:7; Gál. 3:16]).        2   Abraham engendró (procreó) a Isaac; e Isaac engendró a Jacob; y Jacob engendró a Judá y a sus hermanos;        3   Y Judá engendró a Fares y a Zara de Tamar; y Fares engendró a Esrom; y Esrom engendró a Aram;        4   Y Aram engendró a Aminadab; y Aminadab engendró a Naasón; y Naasón engendró a Salmón;        5   Y Salmón engendró de Rahab a Booz (Rahab no era la verdadera madre de Booz, pero era su madre en el sentido de un antepasado en el linaje de Booz); y Booz engendró de Rut a Obed; y Obed engendró a Isaí;        6   E Isaí engendró al rey David; y el rey David engendró a Salomón de la que fue mujer de Urías;        7   Y Salomón engendró a Roboam; y Roboam engendró a Abías; y Abías engendró a Asa;        8   Y Asa engendró a Josafat; y Josafat engendró a Joram; y Joram engendró a Uzías;        9   Y Uzías engendró a Jotam; y Jotam engendró a Acaz; y Acaz engendró a Ezequías;      10   Y Ezequías engendró a Manasés; y Manasés engendró a Amón; y Amón engendró a Josías;      11   Y Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, casi al mismo tiempo en que fueron llevados cautivos a Babilonia (aproximadamente el año 593 a.C.):      12   Y después que fueron llevados cautivos a Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel; y Salatiel engendró a Zorobabel;      13   Y Zorobabel engendró a Abiud; y Abiud engendró a Eliaquim; y Eliaquim engendró a Azor;      14   Y Azor engendró a Sadoc; y Sadoc engendró a Aquim; y Aquim engendró a Eliud;      15   Y Eliud engendró a Eleazar; y Eleazar engendró a Matán; y Matán engendró a Jacob;      16   Y Jacob engendró a José, el marido de María, de la cual nació Jesús (El Salvador), el cual es llamado El Cristo (El Ungido, El Mesías).      17   De manera que todas las generaciones desde Abraham hasta David son catorce generaciones; y desde David hasta que fueron llevados cautivos a Babilonia, catorce generaciones; y desde que fueron llevados cautivos a Babilonia hasta Cristo, catorce generaciones. EL NACIMIENTO DE JESUCRISTO      18   Ahora el Nacimiento de Jesucristo fue así:  Que siendo María Su Madre desposada (comprometida) con José, antes que se juntasen (antes que se casaran), se halló que había concebido un Niño del Espíritu Santo (por decreto del Espíritu Santo).      19   Entonces José su marido, como era un hombre justo, y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente (para romper el compromiso matrimonial en secreto).      20   Pero pensando él en esto, he aquí, el Ángel del Señor se le apareció en sueños, diciendo, José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque Lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es.      21   Y dará a luz un Hijo, y llamarás Su Nombre JESÚS (El Salvador), porque Él salvará a Su pueblo de sus pecados.      22   Todo esto aconteció para que se cumpliese lo que fue dicho por el Señor por medio del Profeta, que dijo,      23   He aquí, una Virgen concebirá y dará a luz un Hijo, Y llamarás Su Nombre Emanuel, que traducido es, Dios con nosotros (Isa. 7:14).      24   Y despertando José del sueño, hizo como el Ángel del Señor le había mandado, y recibió a su mujer (inmediatamente siguió con la ceremonia de la boda).      25   Y no la conoció (no tuvo relaciones conyugales con ella) hasta que dio a luz a su Hijo Primogénito:  y llamó Su Nombre JESÚS (significa El Salvador; después del Nacimiento de Cristo, José sí tenía relaciones conyugales con María, dio a luz a otros cuatro hijos, y a varias hijas [Mat. 13:55-56]). CAPÍTULO 2(1 d.C.)LA VISITA DE LOS MAGOS DEL ORIENTE CUANDO nació Jesús en Belén de Judea (Miq. 5:2) en días del rey Herodes, he aquí, unos Magos vinieron del oriente a Jerusalén,        2   Diciendo, ¿Dónde está El que nació para ser el Rey de los Judíos?  Porque Su Estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle.        3   Oyendo esto el rey Herodes, se turbó, y toda Jerusalén con él.        4   Y convocados todos los Jefes de los Sacerdotes y los Escribas del pueblo, les interrogó acerca del lugar donde había de nacer el Cristo.        5   Y ellos le dijeron, En Belén de Judea:  porque así está escrito por el Profeta,        6   Y tú Belén, de la Tierra de Judá, No eres muy pequeña entre los príncipes de Judá:  porque de ti saldrá un Gobernante, que apacentará a Mi pueblo Israel (Miq. 5:2).        7   Entonces Herodes, llamando en secreto (en privado) a los Magos, averiguó de ellos diligentemente el tiempo en que había aparecido la Estrella.        8   Y enviándolos a Belén, dijo, Andad allá y averiguad con diligencia por el Niño; y después que Lo encuentren, avísenme para que yo también vaya y Lo adore.        9   Y ellos habiendo oído al rey, se fueron; y, he aquí, la Estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegó y se detuvo sobre donde estaba el Niño (no en Belén, sino en otro sitio, quizá en Nazaret).            10   Cuando vieron la Estrella (donde se paró la Estrella), se regocijaron sobremanera con muy grande gozo.      11   Y entrando en la casa (no el establo en donde Él nació en Belén), vieron al Niño con Su Madre María, y postrándose, Le adoraron:  y abriendo sus tesoros, Le regalaron; oro, e incienso, y mirra.      12   Y siendo avisados por revelación en sueños que no volviesen a Herodes, se volvieron a su Tierra por otro camino. LA HUIDA A EGIPTO      13   Y partidos ellos, he aquí, el Ángel del Señor se apareció en sueños a José, diciendo, Levántate, y toma al Niño y a Su Madre, y huye a Egipto, y quédate allá hasta que Yo te lo diga:  porque ha de acontecer que Herodes buscará al Niño para matarlo.      14   Y él despertando, tomó al Niño y a Su Madre de noche, y se fue a Egipto:      15   Y estuvo allá hasta la muerte de Herodes:  para que se cumpliese lo que fue dicho por el Señor por el Profeta, que dijo, De Egipto llamé a Mi Hijo (Os. 11:1). LA MATANZA DE LOSNIÑOS EN BELÉN      16   Herodes entonces, como se vio burlado de los Magos (no hicieron caso de la demanda suya que al encontrar al Niño, deberían regresar a donde él estaba y avisarle), se enojó mucho, y envió, y mató a todos los niños que había en Belén y en todos sus términos, de edad de dos años abajo, conforme al tiempo que había entendido de los Magos (estas palabras deciden que dos años, más o menos,  transcurrieron desde que Herodes entrevistó a Los Magos).      17   Entonces se cumplió lo que se había dicho por el Profeta Jeremías, que dijo,      18   Voz fue oída en Ramá, grande lamentación, lloro y gemido, Raquel que llora sus hijos, y no quiso ser consolada, porque perecieron (Jer. 31:15). EL REGRESO DE EGIPTOA NAZARET       19   Mas muerto Herodes, he aquí, el Ángel del Señor se le apareció en sueños a José en Egipto (es el tercero de cuatro sueños dados a José por El Señor),      20   Diciendo, Levántate, y toma al Niño y a Su Madre, y vete a la Tierra de Israel:  porque ya han muerto los que procuraban la muerte del Niño.      21   Entonces él se levantó, y tomó al Niño y a Su Madre, y vino a Tierra de Israel.      22   Y oyendo que Arquelao reinaba en Judea en lugar de Herodes su padre, tuvo miedo de ir allá:  más advertido por Dios por medio de una revelación en sueños, se fue a las regiones de Galilea (el cuarto y final sueño registrado según lo dado por El Señor a José).      23   Y vino, y habitó en la ciudad que se llama Nazaret:  para que se cumpliese lo que fue dicho por los Profetas, será llamado Nazareno (la palabra “Nazareno” precisamente tuvo la intención de demostrar la acción en vez de la localización; El será despreciado, así como Nazaret fue despreciado [Jn. 1:46]). CAPÍTULO 3(29 d.C.)LA PREDICACIÓN DE JUAN EL BAUTISTA eN aquellos días (inmediatamente antes de la introducción de Cristo) vino Juan el Bautista, predicando en el desierto de Judea (el área cerca de Jericó).       2   Y diciendo, Arrepentíos (reconocer la dirección equivocada de uno mismo):  que el Reino de los Cielos (el Reino de los Cielos, encabezado por Cristo Jesús) se ha acercado (fue ofrecido a Israel).        3   Porque éste es aquél (Juan el Bautista) del cual fue dicho por el Profeta Isaías, que dijo, Voz de uno que clama en el desierto, Preparad el Camino del Señor, enderezad Sus veredas (Isa. 40:3).        4   Y tenía Juan su vestido de pelos de camellos, y una cinta de cuero alrededor de sus lomos; y su comida era langostas y miel silvestre.        5   Entonces salía a él Jerusalén, y toda Judea, y toda la provincia de alrededor del Jordán (el Río Jordán),       6   Y eran bautizados de él en el Jordán (sumergido totalmente debajo del agua), confesando sus pecados.       7   Y viendo él muchos de los Fariseos y de los Saduceos (dos sectas de Judíos que se auto-justificaban y eran entusiastas) que venían a su Bautismo (el Bautismo en Agua), les decía, Generación de víboras (serpientes), ¿quién os ha enseñado a huir de la ira que vendrá?        8   Haced pues frutos (evidencias) dignos de (que corresponden al) Arrepentimiento:                 9   Y no penséis decir dentro de vosotros, a Abraham tenemos por padre (el orgullo):  porque yo os digo, que Dios puede despertar hijos a Abraham aún de estas piedras (El Señor ha levantado a los Gentiles como hijos de Abraham [Gál. 3:7, 14]).      10   Ahora, ya también el hacha está puesta a la raíz de los árboles:  por tanto todo árbol que no hace buen fruto es cortado, y echado en el fuego (Israel fue cortado por su incredulidad [Rom. 11:20]).      11   Yo a la verdad os bautizo en agua para Arrepentimiento (el Bautismo en Agua era un acto exterior de una obra interna ya realizada):  mas Él que (El Cristo) viene tras mí es más poderoso que yo, los Zapatos del Cual yo no soy digno de llevar:  Él os Bautizará en Espíritu Santo y en fuego (para quemar la escoria pecaminosa [Hch. 2:2-4]).      12   Su aventador está en Su Mano (el método antiguo para aventar el grano), y aventará Su era (“lo limpiará, para que lleve más fruto” [Jn. 15:2]), y recogerá Su Trigo en el alfolí (el producto final como fue desarrollado por el Espíritu); y quemará la paja en fuego que nunca se apagará (el trigo es simbólico de la Obra del Espíritu, mientras que la paja es simbólica de la obra de la carne). El BAUTISMO DE JESÚS POR JUAN      13   Entonces Jesús vino de Galilea a Juan al Jordán, para ser bautizado de él (que significa el momento más grande de la historia humana hasta entonces; el Ministerio terrenal de Cristo ahora comenzaría).      14   Mas Juan lo resistía mucho, diciendo, Yo necesito ser Bautizado de Ti, ¿y Tú vienes a mí?      15   Y respondiendo Jesús le dijo, Deja ahora (permita que Yo sea bautizado):  porque así nos conviene cumplir toda Justicia (el Bautismo en Agua es un tipo de la Muerte, Sepultura y Resurrección de Cristo [Rom. 6:3-5]).  Entonces le dejó.      16   Y Jesús, después que Él fue bautizado (era el comienzo de Su Ministerio terrenal), subió luego (inmediatamente) del agua (se refiere al Bautismo por inmersión y no por asperjar, ni rociar); y, he aquí, los Cielos Le fueron abiertos (El Único, el Señor Jesucristo, a quien los Cielos se Le abrieron), y vio al Espíritu de Dios (El Espíritu Santo) que descendía como paloma, y venía sobre Él (Juan vio una forma visible que le hizo recordar a una paloma).      17   Y, he aquí, una Voz de los Cielos, que decía (la Voz de Dios El Padre), Este es Mi Hijo Amado, en Quien tengo contentamiento (la Trinidad se aparece aquí:  El Padre habla, El Espíritu desciende, y El Hijo ora [Luc. 3:21-22]). CAPÍTULO 4(29 d.C.)LA TENTACIÓN DE JESÚSEN EL DESIERTO eNTONCES (inmediatamente después del descenso del Espíritu Santo sobre Él) Jesús fue llevado (conducido urgentemente) por el Espíritu (El Espíritu Santo) al desierto (probablemente cerca de Jericó) para ser tentado por el Diablo (como el Último Adán, Él sería tentado en todo como nosotros somos tentados [Heb. 4:15; I Cor. 15:21-22, 45, 47]).       2   Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, después Él tuvo hambre (aparte de Cristo, sólo tres hombres en la Biblia ayunaron durante 40 días y 40 noches:  Moisés [Deut. 9:9, 18, 25; 10:10], Josué [Éx. 24:13-18; 32:15-17] y Elías [I Rey. 19:7-8]).        3   Y llegándose a Él el tentador (Satanás), dijo, Si eres Hijo de Dios (puesto que Tú eres El Hijo de Dios), di que estas piedras se hagan pan (Cristo fue tentado a usar Su Poder para Su propia ventaja, lo cual Él nunca haría).        4   Mas Él respondiendo dijo, Escrito está, no sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda Palabra que sale de la Boca de Dios ([Deut. 8:3]; el hombre es un ser espiritual así como un ser físico; por lo tanto, dependiente en Dios).        5   Entonces el Diablo Le conducía (una fuerza poderosa) a la Santa Ciudad (Jerusalén), y Le pone sobre un pináculo del Templo (su punto más alto, que Josefo indicó, medía 700 pies [213 metros] de la profundidad del barranco abajo),        6   Y Le dice, Si eres Hijo de Dios (puesto que eres Hijo de Dios), échate abajo (se entienda literalmente):  pues escrito está, A Sus Ángeles mandará por Ti:  y Te alzarán en las Manos, para que nunca tropieces con Tu Pie en piedra (derivado de Salmos 91:11-12).        7   Jesús le dijo, También escrito está, no tentarás al Señor tu Dios ([Deut. 6:16]; tentar a Dios es poner en duda Su Palabra, lo cual pone en duda Su capacidad de hacer lo que Él ha prometido).        8   Otra vez (la tercera tentación), Le pasa el Diablo a un monte muy alto (no conocido definitivamente, pero muy probable es el monte Nebo), y Le muestra todos los reinos del mundo, y su gloria (se lo demostró a Él, no en el sentido físico, sino más bien, en el sentido espiritual);        9   Y Le dijo, Todo esto Te daré, si postrado me adorares (la tentación era que Cristo abrogaría la Cruz, por medio de la cual Él recuperaría todas las cosas).      10   Entonces Jesús le dice, Vete, Satanás (se presenta a Cristo por primera vez dirigiéndose a Satanás personalmente):  que escrito está, Al Señor Tu Dios adorarás y a Él Sólo servirás (Satanás desea que la humanidad le adore y le sirva; debemos adorar y servir sólo al Señor).      11   El Diablo entonces se alejó de Él por una temporada (“se alejó de Él por una temporada,” significaba que habrían otras tentaciones [Luc. 4:13]), y, he aquí, los Ángeles llegaron y Le servían (en qué manera Le ministraban, no nos dice). JESÚS DA INICIO A SUMINISTERIO; RECHAZADOEN NAZARET – SE TRASLADAA CAPERNAUM      12   Mas oyendo Jesús que Juan era preso (el Ministerio de Juan ya había terminado; él había presentado a Cristo correctamente), se volvió (Jesús) a Galilea (zona central de Su Ministerio);      13   Y dejando a Nazaret (se refiere a Su rechazo allí [Luc. 4:16-30]), vino y habitó en Capernaum (hizo de esta ciudad Su Sede), ciudad marítima (se refiere al Mar de Galilea), en los confines de Zabulón y de Neftalí (se refiere a estas dos Tribus que colindan con el Mar de Galilea):      14   Para que se cumpliese lo que fue dicho por el Profeta Isaías, que dijo (Isaías profetizaba de Cristo más que cualquier otro Profeta),      15   La tierra de Zabulón, y la tierra de Neftalí, camino del mar (Mar de Galilea), al otro lado del Jordán, Galilea de los Gentiles (el gran Camino Romano se trazó cerca del Mar de Galilea de Damasco; casi todos los Gentiles que viajaban en esta dirección lo hicieron en este camino; la Sede de Cristo estuvo dentro de los límites de la Tribu de Neftalí);      16   El pueblo asentado en tinieblas (indica una aceptación como algo normal de esta oscuridad; la oscuridad moral era aún mayor que la miseria nacional) vio gran Luz (Cristo es la Luz del Mundo, y la única Luz Verdadera); y a los sentados en región de sombra de muerte (la muerte espiritual es el resultado de esta oscuridad espiritual) Luz (iluminación espiritual en Cristo) les resplandeció.      17   Desde entonces (el traslado a Capernaum) comenzó Jesús a predicar (el método principal de la proclamación del Evangelio), y a decir, Arrepentíos (al comenzar Su Ministerio, la primera palabra usada por Cristo, como fue registrado por Mateo, fue “Arrepentíos”):  que el Reino de los Cielos se ha acercado (el Reino de los Cielos, encabezado por Cristo mismo, con el propósito de restablecer el Reino de Dios sobre la Tierra; el Reino fue rechazado por Israel). JESÚS LLAMA A CUATROPESCADORES      18   Y andando Jesús, junto al Mar de Galilea, vio a dos Hermanos, Simón que es llamado Pedro, y Andrés su hermano, que echaban la red en el mar:  porque eran pescadores.      19   Y les dijo, Seguid en pos de Mí (el Advenimiento del Mesías fue señalado por tres palabras:  “Arrepentíos,” “Seguid”  y “Bendito” [Mat. 5:3]), y os haré pescadores de hombres (el llamado mayor de todos).      20   Ellos entonces (inmediatamente), dejando al instante las redes (su negocio de la pesca), Le siguieron.      21   Y pasando de allí, vio a otros dos Hermanos, Santiago hijo de Zebedeo, y Juan su hermano, en el barco con Zebedeo su padre, que remendaban sus redes; y los llamó (los primeros tres llamados, Pedro, Santiago y Juan, eran los más cercanos a Cristo).      22   Y ellos, dejando luego el barco y a su padre, Le siguieron (Él los llamó a una pesca más alta, así como Él llamó a David a una alimentación más alta [Sal. 78:70-72]). EL SEGUNDO VIAJE DEGALILEA; LA FAMA DEJESÚS SE EXTIENDE      23   Y Jesús iba por toda Galilea, enseñando en las Sinagogas de ellos, y predicando (la Predicación proclama El Evangelio, mientras que la Enseñanza lo explica) el Evangelio del Reino (las Buenas Nuevas del establecimiento sobre la Tierra de un Gobierno perfecto del Cielo; como ya dicho, fue rechazado), y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo (Jesús no es sólo El Salvador; sino también El Sanador).      24   Y se extendió Su fama por toda la Siria (las noticias de lo que Él hizo se fueron más allá de Israel):  y Le trajeron todos los que estaban enfermos quienes eran afectados de diversas (tipos distintos) enfermedades y tormentos, y los endemoniados (los poseídos por los demonios), y lunáticos (demente, ya sea por posesión de demonio, o incapacidad física), y paralíticos, y los sanó (Él no desechó a ninguno).      25   Y Le siguieron grandes multitudes de Galilea, y de Decápolis (el lado oriente del Río Jordán),  y de Jerusalén, y de Judea, y del otro lado del Jordán. CAPÍTULO 5(31 d.C.)El SERMÓN DEL MONTE:INTRODUCCIÓN y VIENDO las multitudes, subió al monte (desconocido, pero probablemente era una colina pequeña cerca del Mar de Galilea; dos sermones, ambos entregados en las colinas, empezó y concluyó el Ministerio público del Señor; el último fue en el Monte de Los Olivos cerca de Jerusalén [Mat., cap. 24]):  y sentándose (Él se sentó para Enseñar, que era la costumbre de aquel entonces), se llegaron a Él Sus Discípulos (no se refiere a los Doce, sino a cualquiera y a todos los que Le siguieron de cerca durante este período):        2   Y Él abriendo Su Boca (significaba un Mensaje bien pensado y planeado de cuidado resuelto de Propósito y Voluntad), les enseñaba, diciendo (aquí comienza el mayor momento de instrucción espiritual y Escritural que jamás fue dada en la historia de la humanidad), LAS BIENAVENTURANZAS        3   Bienaventurados (felices) los pobres en espíritu (conscientes de pobreza moral):  porque de ellos es el Reino de los Cielos (las características morales de los ciudadanos del Reino de los Cielos; y como tal es aparente que el Nuevo Nacimiento es un requisito absoluto para la entrada a ese Reino [Jn. 3:3]; este Reino está presente ahora espiritualmente, pero no todavía físicamente).        4   Bienaventurados los que lloran (afligidos a causa de la pecaminosidad personal):  porque ellos recibirán consolación (lo que El Espíritu Santo hará para aquéllos que correctamente evalúan su pobreza espiritual).        5   Bienaventurados son los mansos (lo opuesto de la auto-justicia, lo opuesto de aquéllos que confían en sí mismos y en sus propias justicias; las dos primeras Bienaventuranzas garantizan “la mansedumbre”):  porque ellos recibirán la Tierra por heredad (habla de la Edad del Reino venidero, cuando el “Reino del Cielo” llegará a la Tierra, cuando los Santos gobernarán, con Cristo como su Señor Supremo).        6   Bienaventurados los que tienen hambre y sed (un deseo intenso) de Justicia (la Justicia de Dios, imputada por Cristo, basada en la Fe en Su Obra Terminada):  porque ellos serán saciados (en primer lugar deben ser realmente vacíos de toda autoestima).        7   Bienaventurados los misericordiosos (se demuestra en la acción que va más allá del pensamiento):  porque ellos alcanzarán misericordia (para obtener la misericordia de Dios, debemos ser misericordiosos para con los demás).        8   Bienaventurados los de limpio corazón (aquéllos que han recibido una nueva naturaleza moral en la regeneración):  porque ellos verán a Dios (lo verá a Él manifestarse en la vida de uno mismo).        9   Bienaventurados los pacificadores (se trata acerca de la paz con Dios, la cual viene con la Salvación, y a todos los que proclaman tal son llamados “pacificadores”):  porque ellos serán llamados Hijos de Dios (expresa el “pacificador” y quien ha recibido “la paz”).      10   Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la Justicia (significa que aquéllos que obran del punto de vista de la esfera de la auto-justicia perseguirán a aquéllos que confían en “la Justicia” de Dios):  porque de ellos es el Reino de los Cielos (que poseían la Justicia, la Rectitud de Dios, que está solamente en Cristo, tales son poseedores del Reino de los Cielos).     11   Bienaventurados sois cuando os vituperaren y os persiguieren, y dijeren de vosotros todo mal mintiendo, por Mi causa (sólo Cristo podría decir, “por Mi causa,” ya que Él es Dios; hay una ofensa incluida en la Cruz [Gál. 5:11]).      12   Gozaos (el resultado interior que es el resultado de uno quien es “bendito”) y alegraos (la auto-justicia que persigue la Justicia es la garantía de la posesión de la Justicia, y el motivo para una alegría pero muy grande); porque vuestra recompensa es grande en los Cielos (significa que no nos vendrá necesariamente esta recompensa mientras estemos en la Tierra):  que así persiguieron a los Profetas que fueron antes de vosotros (manifiesta el hecho de que “el Camino de Dios” llevará consigo la “persecución,” con tanta severidad, que a veces será del mundo y también de la Iglesia). LOS CREYENTES SON COMOLA SAL Y LA LUZ      13   Vosotros sois la sal (preservativo) de la Tierra:  y si la sal se desvaneciere ¿con qué será salada? no vale más para nada, sino para ser echada fuera y hollada de los hombres (“la sal” es un Tipo de la Palabra de Dios; el Creyente profesante que ya no cumple con la Palabra es inútil para Dios o para el hombre).      14   Vosotros sois la Luz del mundo (somos un reflector de la Luz que viene de Cristo):  una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder (la Luz apropiada no se puede, y de hecho, ni se podrá esconder).      15   Ni se enciende una lámpara y se pone debajo de un almud, mas sobre el candelero (la Luz no debe ser escondida), y alumbra a todos los que están en casa (que es el propósito de la Luz).      16   Así alumbre vuestra Luz delante de los hombres, para que vean vuestras obras buenas (la Fe apropiada siempre producirá las obras apropiadas, pero las obras apropiadas nunca producirán la Fe apropiada), y glorifiquen a vuestro Padre que está en los Cielos (las obras apropiadas glorificarán a nuestro Padre Celestial, mientras las obras propias glorifican al hombre). CRISTO Y LA LEY      17   No penséis que he venido para abrogar la Ley (era la Ley de Moisés) o los Profetas (las predicciones de los Profetas del Antiguo Testamento):  no he venido para abrogar, sino a cumplir (Jesús cumplió la Ley por medio de cumplir al pie de la letra sus justas demandas con una Vida Perfecta, y que satisfará la maldición de la Ley por medio de morir en la Cruz [Gál. 3:13]).      18   Porque de cierto os digo (¡declara la autoridad absoluta!), que hasta que perezca el Cielo y la Tierra (significa ser cambiado, o pasar de una condición a otra, que ocurrirá en la Edad Perfecta próxima [Apoc., caps. 21-22]), ni una jota (la letra más pequeña en el alfabeto Hebraico) ni una tilde (acabado ornamental diminuto a las letras Hebreas antiguas) perecerá de la Ley, hasta que todas las cosas sean cumplidas (precisamente la Ley tuvo la intención de ser cumplida en Cristo, y fue de hecho, totalmente cumplida por Cristo, en Su Vida, Muerte y Resurrección, con un Nuevo Testamento o Nuevo Convenio promulgado [Hch. 15:5-29; Rom. 10:4; II Cor. 3:6-15; Gál. 3:19-25; 4:21-31; 5:1-5, 18; Ef. 2:15; Col. 2:14-17]).      19   De manera que cualquiera que quebrantare uno de estos Mandamientos muy pequeños, y así enseñare a los hombres, muy pequeño será llamado en el Reino de los Cielos (aquéllos que son desleales a la autoridad de la Palabra de Dios serán juzgados; “muy pequeño será llamado,” significa que tal persona no estará en el Reino en absoluto):  mas cualquiera que hiciere y enseñare, éste será llamado grande en el Reino de los Cielos (el Señor pone la Biblia como el Estándar de toda la Justicia, y Él no reconoce ningún otro).      20   Porque os digo, que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los Escribas y de los Fariseos (que era la auto-justicia), no entraréis en el Reino de los Cielos (la necesidad absoluta del Nuevo Nacimiento es declarada aquí como imprescindible en cada caso). JESÚS Y LA IRA      21   Oísteis que fue dicho a los antiguos (refiriéndose a la Ley de Moisés):  No matarás (debiera traducirse, no asesinarás); mas cualquiera que matare (asesinara) será culpado del juicio (Éx. 20:13; Lev. 24:21; Núm., cap. 35; Deut. 5:17; 19:12).      22   Mas yo os digo (Cristo da la interpretación verdadera de la Biblia, de hecho, la Biblia y Cristo, en esencia, ya son lo mismo), que cualquiera que se enojare descontroladamente con su hermano (coloca la ira injusta en la misma categoría que el asesinato, es decir, “se origina de un corazón malo”), será culpado del juicio (es cierto que el juicio lo alcanzará):  y cualquiera que dijere a su hermano, Raca (las palabras “necio” y “Rhaca” eran expresiones Hebreas de la ira asesina), será culpado del Consejo (el Sanedrín):  y cualquiera que dijere, Fatuo, estará en peligro del Infierno de fuego (quizás los hombres pueden ganar su caso en una corte humana de la ley, pero nunca lo harán en el Tribunal de la Ley de Dios). SOBRE LA RESTITUCIÓNY LA ORACIÓN      23   Por tanto, si estás presentando tu ofrenda al Altar (se refiere al Altar de Bronce como usado en la ofrenda de los Sacrificios en la Ley de Moisés), y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti (precisamente tiene la intención de describir nuestra relación con nuestro prójimo);      24   Deja allí tu ofrenda delante del Altar (la intimación es que el Señor no aceptará nuestra “ofrenda” a menos que hagamos todo lo posible dentro de nuestro poder para arreglar las cosas directamente con el partido ofendido), y ve (haga todo lo posible para lograr la reconciliación, de ser posible); reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y ofrece tu ofrenda (la adoración no será aceptada por el Señor, si hemos ofendido a nuestro hermano, y no hemos hecho todo lo posible dentro de nuestro poder de reconciliarnos). LAS RELACIONES CRISTIANAS      25   Ponte de acuerdo pronto con tu adversario, entre tanto que estás con él en el camino (si ofendemos a nuestro hermano y no nos reconciliamos, el Señor se hace nuestro adversario, u opositor, que, en efecto, coloca a uno en una situación muy seria); para que no acontezca que el adversario te entregue al juez, y el juez te entregue al alguacil, y seas echado en prisión (en cuanto a un Creyente que ofende a un compañero Cristiano, y no se reconcilia, Dios se hace el Adversario de aquella persona, y así es el Juez en lugar de ser su Salvador, y espiritualmente hablando, coloca a tal persona en una prisión espiritual).     26   De cierto te digo (la solemnidad absoluta de esta declaración), Que no saldrás de allí (que no saldrá de esta prisión espiritual), hasta que pagues el último cuadrante (el método del Señor de enseñar era simbólico y metafórico; si el Creyente no se reconcilia con su prójimo quien él ha ofendido, él sufrirá un revés tras otro, repetidas veces; es cierto que Dios le asegurará que esto le acontecerá). LA ENSEÑANZA DE JESÚSSOBRE EL ADULTERIO      27   Oísteis que fue dicho (la Ley Mosaica):  No adulterarás (el Séptimo Mandamiento [Éx. 20:14]).      28   Pero yo os digo (la frase no niega la Ley de Moisés, sino más bien la lleva a su conclusión, que sólo podría ser hecho por Cristo; el Antiguo Convenio señaló el camino al Nuevo Convenio, que llegó con Cristo), Que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla (para mirarla con un intenso deseo sexual), ya adulteró con ella en su corazón (el Señor se dirige a la raíz del pecado, que es un corazón malo; la Cruz es la única respuesta).      29   Por tanto, si tu ojo derecho te fuere ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti (como dicho anteriormente, el método del Señor de enseñar era simbólico y metafórico):  que mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al Infierno (¡El Señor no tiene la intención de que Su declaración sea tomada literalmente, como Él ha explicado ya que la ofensa no está en el “ojo” ni en la “mano,” sino, en cambio, en el corazón!; en efecto, un ciego puede codiciar y cometer la lujuria).      30   Y si tu mano derecha te fuere ocasión de caer, córtala, y échala de ti:  que mejor te es que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea echado al Infierno (demuestra el hecho que si tal acción no es parada, la persona perderá su alma; como se dijo anteriormente, la Cruz es la única forma por la cual las pasiones malas pueden ser sujetadas [Rom. 6:3-5, 11, 14]). SOBRE EL DIVORCIO Y ELCASARSE DE NUEVO      31   También fue dicho (Deut. 24:1-4), Cualquiera que repudiare a su mujer (se refiere a los procedimientos del divorcio), déle carta de divorcio (los Judíos habían pervertido la Ley, debilitando enormemente la santidad del matrimonio):      32   Pero yo os digo (el Señor ahora da el significado verdadero de la Ley), Que el que repudiare a su mujer (se divorcie de ella), fuera de causa de fornicación (conviviendo con otros, así rompiendo los votos del matrimonio), hace que ella adultere (si ella se casa con otro, pero la insinuación es que la falta no es la suya); y el que se casare con la repudiada, comete adulterio (el hombre que se casa con la mujer que está divorciada no bíblicamente, aunque esto no sea su falta, comete adulterio también; debemos aprender aquí la santidad del matrimonio, y darnos cuenta que el divorcio y el casarse de nuevo está permitido sólo a raíz de la fornicación y abandono espiritual [I Cor. 7:10-11]). EL SIGNIFICADO DELAS PALABRAS      33   Además habéis oído que fue dicho a los antiguos (tal fraseología significa que la Palabra de Dios había sido tergiversada para darle un significado que no tenía), No te perjurarás; sino cumplirás al Señor tus juramentos (vv. 33-37 tienen que ver con el Tercer Mandamiento, “No tomarás el Nombre del Señor tu Dios en vano” [Éx. 20:7]).      34   Pero yo os digo (expresa el sentido genuino de la Ley), No juréis en ninguna manera; ni por el Cielo; porque es el Trono de Dios (no tiene nada que ver con la blasfemia, sino más bien, de usar el Nombre de Dios a la ligera y frívolamente):      35   Ni por la Tierra; porque es el estrado de Sus Pies:  ni por Jerusalén; porque es la ciudad del gran Rey (no se debe usar el Nombre de Dios impertinentemente, y además, el acceso a Su Creación está prohibido).      36   Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer un cabello blanco o negro (el hombre es la Creación más alta de Dios).      37   Pero sea vuestro hablar (comunicación verbal con otros), Sí, sí; No, no:  porque lo que es más de esto, de mal procede (los seguidores de Cristo deben destacarse por su veracidad, honestidad e integridad; el subterfugio y las ambigüedades no tienen arte ni parte en sus vidas). LA VENGANZA      38   Oísteis que se dijo, Ojo por ojo, y diente por diente ([Éx. 21:24; Lev. 24:20; Deut. 19:21]; la letra de la Ley era aquella que Dios cumpliría de Su Propio modo [Mat. 7:2]; el hombre no debía recurrir a tal, así como Jesús lo diría):      39   Pero yo os digo, No resistáis al mal (no retribuya el mal con el mal):  antes a cualquiera que te abofetee en tu mejilla derecha, vuélvele también la otra (otra vez, el lenguaje está en sentido figurado, cuando el Señor fue golpeado violentamente en la mejilla [Jn. 18:22-23] no dio de vuelta la otra mejilla pero con dignidad reprendió al atacante).      40   Y al que quisiere ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa (no se refiere a la acción de rectitud, que es a veces necesaria, sino más bien se refiere a un espíritu contencioso, que exige derechos para sí, hasta el detalle más minucioso).      41   Y a cualquiera que te obligue a ir una milla, ve con él dos (la totalidad de la idea tiene que ver con el corazón del hombre, no tanto con sus acciones externas, sino más bien con lo que seguramente guiará sus acciones en consecuencia).      42   Al que te pida, dale, y al que quiera tomar de ti prestado no se lo rehúses (corresponde a aquéllos que realmente tienen necesidad, y no a aquéllos que son perezosos y no trabajaran [II Tes. 3:10]). LA LEY DEL AMOR      43   Oísteis que fue dicho:  Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo (otra vez, Cristo corrige la tergiversación de Las Escrituras; “el odio del enemigo” fue probablemente sacado de Deut. 7:1-6; pero en ninguna parte de este Pasaje dice que se puede odiar al enemigo; aunque debemos odiar el pecado, no debemos odiar al pecador [Jn. 3:16]).      44   Pero yo os digo, Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan, y os persiguen (las acciones de los enemigos de la bondad y de la justicia deben ser “odiadas” con un odio santo; pero el odio personal debe ser remplazado por el amor);      45   Para que seáis Hijos de vuestro Padre que está en los Cielos:  que hace que Su sol salga sobre malos y buenos, y llueve sobre justos e injustos (tenemos que imitar a nuestro Padre Celestial).      46   Porque si amaréis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis?  ¿No hacen también lo mismo los Publicanos? (Sólo aquéllos que tienen el Amor genuino de Dios en sus corazones pueden amar a aquéllos que no los aman.)     47   Y si saludáis a vuestros Hermanos solamente, ¿qué hacéis de más que otros?  ¿No hacen también así los Publicanos? (Si nuestro amor no es de mayor definición alguna que aquel del mundo, entonces nuestras declaraciones son vacías.)     48   Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los Cielos es perfecto (Jesús no enseña la perfección libre de pecado, ya que la Biblia no enseña tal; Él enseña que nuestra imitación de nuestro Padre Celestial tiene que ser tan perfecta como es posible; el Espíritu Santo Mismo puede ayudarnos a hacer estas cosas, que Él hace según nuestra Fe en Cristo y la Cruz [Rom. 8:1-2, 11]). CAPÍTULO 6(31 d.C.)LA ENSEÑANZA DE JESÚSSOBRE LA LIMOSNA cUIDADO (un asunto muy serio) que no hagáis vuestra Justicia (limosnas) delante de los hombres, para ser vistos de ellos (¿cuál es el motivo de nuestra limosna?):  de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los Cielos.        2   Cuando, pues, des limosna (en este caso, dar, y aquí demuestra la necesidad de dar), no hagas tocar trompeta delante de ti (no haga un espectáculo), como hacen los hipócritas en las Sinagogas y en las calles, para ser alabados de los hombres (ser visto de los hombres).  De cierto os digo, Que ya tienen su recompensa (Dios no recompensará tal, ni en la Tierra ni en el Cielo).       3   Mas cuando tú des limosna (la Justicia, y una vez más, proclama la necesidad de dar), no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha (precisamente no tuvo la intención de que Su declaración fuera tomada literalmente, sino más bien para señalar la intención del corazón):       4   Para que sea tu limosna en secreto (simplemente significa que esto se hace de corazón al Señor, y no para la alabanza de los hombres):  y tu Padre que ve en secreto, Él te recompensará en público (tanto en la Tierra como cuando usted esté en el Cielo). LA ENSEÑANZA DE JESÚSSOBRE LA ORACIÓN        5   Y cuando ores (la necesidad de la oración), no seas como los hipócritas:  porque ellos aman el orar en las Sinagogas y en las esquinas de las calles de pie, para ser vistos de los hombres (ellos lo hacen para ser ostentosos).  De cierto os digo, Que ya tienen su recompensa (quiere decir que no habrá recompensa alguna de parte de Dios en ninguna capacidad).        6   Mas tú (Creyente sincero), cuando ores, entra en tu cámara, y cerrada tu puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en secreto te recompensará en público (la palabra “aposento” no debe ser tomada literalmente, pero significa que nuestra oración no debe ser hecha para una apariencia ostentosa; si hacemos los intereses de Dios nuestro propio interés, somos asegurados que Él hará  nuestro interés el Suyo Propio).        7   Y orando, no uséis repeticiones vanas, como los Gentiles (repetición de ciertas frases repetidas veces, hasta cientos de veces):  los cuales piensan que por su palabrería serán oídos (ellos no serán oídos por Dios).        8   No os hagáis, pues, semejantes a ellos:  porque vuestro Padre (El Padre Celestial) sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros Le pidáis (Él es omnisciente, quiere decir que Él sabe todas las cosas, el pasado, el presente y el futuro). LA ORACIÓN MODELO        9   Vosotros pues oraréis así (precisamente para ser de contraste total a la práctica pagana; también, debe ser rogado con completa confianza, que el Padre Celestial oirá y contestará según Su Voluntad):  Padre nuestro (nuestra oración debe ser dirigida hacia nuestro Padre Celestial, y no hacia Cristo ni al Espíritu Santo) Que estás en los Cielos, Santificado sea Tu Nombre (reverenciamos Su Nombre).      10   Venga Tu Reino (sucederá definitivamente en la Segunda Venida).  Sea hecha Tu Voluntad, como en el Cielo, así también en la Tierra (la Voluntad de Dios es de suma importancia; será realizada en la Tierra, dándose inicio con la Edad del Reino).      11   Danos hoy nuestro pan cotidiano (tenemos que fijarnos en el Señor por el sustento, tanto natural como espiritual).      12   Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores (la palabra “deudas” aquí se refiere a “transgresiones” y “pecados”; el perdón Suyo para nosotros está basado en el hecho de que primero nosotros perdonamos a los demás).      13   Y no nos metas (debido a la confianza en sí mismo) en tentación (ayúdanos a no ser conducidos a la tentación — la idea es, en mi auto-confianza, en mí mismo, que proviene de la carne y no del Espíritu; ¡por favor no permita que yo sea conducido a la tentación, porque fallaré seguramente!), mas líbranos (la trampa es más fuerte de lo  que el hombre puede soportar; sólo Dios puede librarnos; Él lo hace por el Poder del Espíritu Santo, según nuestra Fe en Cristo y la Cruz [Rom. 8:1-2, 11]) del mal (del Maligno, Satanás mismo):  porque Tuyo es el Reino (esta Tierra pertenece al Señor y no a Satanás; él es un usurpador), y el Poder (Dios tiene el Poder para librar, que Él lo hace, como fue dicho antes, por medio de la Cruz), y la Gloria (la Gloria pertenece a Dios, y no a Satanás), por todos los siglos (nunca cambiará esto).  Amén (esta Palabra expresa una ratificación solemne; en la Mente de Dios, el fracaso y la destrucción de Satanás y, por lo tanto, todo el mal en el mundo, es una conclusión inevitable).     14   Porque si perdonáis a los hombres (tiene que ser la clase de perdón que Dios da) sus ofensas (pecados grandes), os perdonará también a vosotros vuestro Padre Celestial (el perdón descansa totalmente en la Obra Expiatoria de Cristo; es un acto de la pura Gracia):      15   Mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas (si queremos que Dios nos perdone, al mismo tiempo tenemos que perdonar a los demás; si no, Su perdón hacia nosotros está retenido; por consiguiente, tal persona se arriesga al peligro de perder su alma). LA ENSEÑANZA DE JESÚSSOBRE EL AYUNO      16   Y cuando ayunéis (no es un tiempo fijo), no seáis como los hipócritas, austeros:  porque ellos demudan sus rostros, para parecer a los hombres que ayunan.  De cierto os digo, Que ya tienen su recompensa (mucho en la esfera religiosa cae en esta categoría; lo hacen para “apantallar” ya sea el ayuno o la ofrenda, etc.; el Señor nunca lo recompensará).      17   Mas tú (se refiere a aquéllos que son realmente los Hijos de Dios), cuando ayunes, unge tu cabeza, y lava tu rostro (“ungir” y “lavar” eran realmente símbolos de la alegría; era todo lo opuesto de un semblante triste);      18   Para no parecer a los hombres que ayunas (no debe haber apariencia alguna del ayuno), sino a tu Padre (Padre Celestial) que está en secreto, y tu Padre, que ve en secreto, te recompensará (bendecirá) en público (la implicación es que Dios no era “el Padre” de los Fariseos, y no será “el Padre” de quienes siguen el ejemplo de ellos). TESOROS EN EL CIELO      19   No os hagáis tesoros en la Tierra (todo en la Tierra es temporal), donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan (si el ojo está fijado en los tesoros en la Tierra, entonces la vida y carácter del Creyente estarán sumergidos en la oscuridad moral):      20   Mas haceos tesoros en el Cielo, donde ni polilla ni orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan:      21   Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará vuestro corazón (el objetivo de un hombre determina su carácter; si aquel objetivo no es sencillo y hacia el Cielo sino terrenal y vacilante, todas las facultades y principios de su naturaleza se convertirán en una masa de oscuridad; es imposible dar una lealtad dividida). LA LÁMPARA      22   La lámpara del cuerpo es el ojo (una figura retórica; Él dice, en efecto, que la Luz del alma es el espíritu):   así que, si tu ojo fuere indiviso (el espíritu del hombre debe tener sólo un objetivo, y esto es Glorificar a Dios), todo tu cuerpo estará lleno de Luz (si el espíritu del hombre es único en su devoción a Dios [en el sentido de no estar dividido] entonces toda el alma será llena de la Luz).      23   Mas si tu ojo fuere malo, todo tu cuerpo estará lleno de oscuridad (si el espíritu es malo, el alma entera será llena de la oscuridad).  Así que, si la luz que en ti hay es oscuridad (no corresponde a la luz, sino más bien luz pervertida), ¡cuán grande será la misma oscuridad! (El estado último está peor que si no hubiera luz alguna en absoluto.)      24   Ninguno puede servir a dos señores:  porque o aborrecerá al uno, y amará al otro; o se apegará al uno, y menospreciará al otro.  No podéis servir a Dios y a Mammón (es simplemente, pronunciado como, una imposibilidad; es devoción total a Dios, o al final será devoción total al mundo; la palabra, “mammón,” [“riquezas”], es derivado de la palabra Babilónica “Mimma,” que quiere decir “cualquier cosa”). CONTRA EL AFÁN YLA ANSIEDAD      25   Por tanto os digo:  No os preocupéis por vuestra vida, qué habéis de comer, o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir (no se preocupe de estas cosas).  ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? (La vida es más que las cosas, y el cuerpo físico es más que la ropa con que nos vestimos.)     26   Mirad las aves del Cielo:  que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre Celestial las alimenta.  ¿No sois vosotros de mucho más valor que ellas? (Las aves del aire son una de las partes más pequeñas de la gran Creación de Dios.  Si el Señor ha provisto para ellas, seguramente, Él ha provisto todo lo que Sus Hijos requieren.)     27   Mas ¿quién de vosotros podrá, por ansioso que esté (preocupado, agustiado y afligido), añadir a su estatura un codo? (Lo que va a pasar no puede ser impedido por la preocupación; y si no pasa, no hay nada de que preocuparse.  Para Sus Hijos, el Señor siempre aprovisiona con lo esencial.)     28   Y por (en cuanto al) el vestido (la ropa) ¿por qué andáis ansiosos (preocupados)?  Aprended de los lirios del campo, cómo crecen; no trabajan ni hilan (el hombre cultiva el lino [trabajo duro] la mujer lo teje; la declaración precisamente tiene la intención de proclamar el hecho de que la belleza del lirio no tiene nada que ver con su esfuerzo, sino que está provisto completamente por el Creador):      29   Mas os digo, Que ni aun Salomón con toda su gloria fue vestido así como uno de ellos (se dice que los lirios de Israel tenían un colorante de brillante, y sobre todo el Lirio Huleh de color púrpura y blanco encontrado en Nazaret).      30   Y si (puesto que) la hierba del campo (precisamente tiene la intención de representar la garantía de Dios) que hoy es, y mañana es echada al horno (demuestra cuan insignificante es esta parte de Su Creación, y aún así, cuánto cuidado Él se dedica en ello), Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? (Nos dice aquí el motivo de nuestra carencia; es la “poca fe”; porque Dios es Fiel, se puede confiar en Él completamente para llevar a cabo Sus compromisos que nos ha hecho en Cristo [I Cor. 1:9; 10:13; II Cor. 1:18; I Tes. 5:24; II Tes. 3:3; etc.].)     31   No os ponéis ansiosos (no se preocupe) pues, diciendo, ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o con qué nos cubriremos? (El Texto Griego realmente significa que hasta un pensamiento ansioso está prohibido.  Tal ansiedad demuestra una desconfianza del Señor.)     32   (Porque los Gentiles buscan todas estas cosas:) (los Gentiles no tenían parte alguna en el Convenio de Dios con Israel; por lo tanto, ellos no tenían arte ni parte en la economía de Dios, y, básicamente, tuvieron que defenderse) que vuestro Padre Celestial sabe que de todas estas cosas tenéis necesidad (la frase precisamente tiene la intención de expresar el contraste entre aquéllos que no conocen al Señor y aquéllos que sí lo conocen; si vivimos para Él, mientras que siempre busquemos Su Voluntad, tenemos la garantía de Su Palabra, que Él suplirá cada necesidad nuestra; ¿Qué le parece?  ¿Es la Palabra de Dios bastante buena?  ¡Pienso que sí!).      33   Mas buscad primeramente el Reino de Dios y su Justicia (da “la condición” para las Bendiciones de Dios; Sus intereses deben ser “primeros”), y todas estas cosas os serán añadidas (es la “garantía” de la Provisión de Dios).      34   Así que, no os ponéis ansiosos por el día de mañana (no se preocupe del futuro):  que el día de mañana traerá su propio afán (precisamente tiene la intención de referirse al Versículo 27).  Basta al día su mal (significa que nosotros debemos tratar las dificultades diarias con Fe, y tener Fe en el futuro que las dificultades presentes no se convertirán en dificultades aún más grandes; tenemos la seguridad de Dios que ellas no van a empeorarse, es decir, si lo creemos realmente). CAPÍTULO 7(31 d.C.)EL JUZGAR A LOS DEMÁS nO juzguéis, para que no seáis juzgados (esta declaración de Cristo se refiere a los Versículos 25 al 34 del Capítulo anterior; la idea es, Dios a veces permite la pobreza para probar a Su Hijo, pero los Creyentes Hermanos no deben equivocarse, como los amigos de Job hicieron, y creyeron que la prueba era un castigo por un pecado secreto; también, la palabra, “juzgando,” como se usa aquí, abarca todos los aspectos de tratos con nuestro prójimo).        2   Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados (cualquier motivo del cual culpamos a otros, por último seremos culpables del mismo motivo):  y con la medida con que medís, os volverán a medir (un doble énfasis es dado aquí a fin de exponer la seriedad de las Palabras de nuestro Señor; cuando juzgamos a otros, nos juzgamos a nosotros mismos).        3   Y ¿por qué miras la mota que está en el ojo de tu hermano (el Creyente no debe buscar por una falta o una maldad en las vidas de sus Creyentes Hermanos), y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?  (Tenemos una abundancia de cosas en nuestras propias vidas que necesitan ser eliminadas, sin buscar faltas en otras personas.  ¡“La mota” y “la viga” están en contraste la una a la otra!  Juzgar constantemente a otros demuestra el hecho de que somos mucho peor que la persona que juzgamos.)        4   O ¿cómo dirás a tu hermano, Déjame sacarte la mota de tu ojo (la seriedad de establecernos a nosotros mismos como el juez, el jurado y el verdugo); y, he aquí, la viga está en tu ojo?  (Otra vez nos llama la atención hacia el hecho de que la persona que juzga a otros está en una condición espiritual aún mucho peor que él que es juzgado.)        5   ¡Hipócrita! (apropiadamente describe a tal persona)  Saca primero la viga de tu ojo; y entonces verás con claridad para sacar la mota del ojo de tu hermano (el mismo hecho de que no nos examinamos, sino más bien a los demás, demuestra la verdad de que nuestra situación personal es peor; cuando nos analizamos correctamente, entonces, y sólo entonces, podemos nosotros “ver claramente”; se refiere a la difamación de carácter y no de la corrección de la doctrina).        6   No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los puercos (pueden haber problemas en la Iglesia, como los Versículos 1 al 5 expresan, pero de todos modos, la Iglesia nunca debe alargar la mano al mundo, es decir, “perros,” para conseguir su ayuda a fin de solucionar sus disputas internas), no sea que las huellen con sus pies, y vuelvan y os despedacen (no vendrá ayuda alguna del mundo, sino más bien, sólo destrucción; debemos llevar nuestros problemas al Señor, obedeciendo Su Palabra, en cuanto a las  disputas [Mat. 18:15-17]). OBTENIENDO COSASDE DIOS        7   Pedid, y se os dará (si pedimos sabiduría con relación de resolver disputas, o por cualquiera cosa, será concedida); buscad, y hallaréis (puede ser que la respuesta no venga inmediatamente; por lo tanto, debemos “buscar” la razón por la cual la respuesta no llega); llamad, y se os abrirá (debemos asegurarnos que es Su puerta la cual llamamos; si es así, definitivamente nos será abierta):        8   Porque todo el que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá (da por sentado que el corazón de la persona es sincero ante el Señor).        9   ¿Qué hombre hay de vosotros, a quien si su hijo pidiere pan, le dará una piedra? (¡Incluso un ser humano no hará tal cosa, mucho menos Dios!)     10   ¿Y si le pidiere un pez, le dará una serpiente? (Si, de hecho, lo que pedimos no es la Voluntad de Dios, y resultara ser una “piedra,” o “serpiente,” Él nos guardará de recibir tal cosa, y durante el tiempo de espera y consagración, nos mostrará lo que realmente necesitamos.)     11   Pues si vosotros, siendo malos (se refiere a los padres que a veces dan a sus hijos cosas que no son buenas para ellos, así como cosas buenas), sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los Cielos, dará buenas cosas a los que Le pidan? (El Señor sólo da cosas buenas.) LA REGLA DE ORO      12   Así que, todas las cosas que quisierais que los hombres hiciesen con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la Ley y los Profetas (esta regla no autoriza la acción benévola caprichosa, pero sólo lo que es razonable y moralmente provechoso, y controlado por la imitación Divina [Mat. 5:48]; este principio de acción y modo de la vida es, de hecho, la suma de todo lo que la Biblia enseña). EL CAMINO ESTRECHO Y ELCAMINO ESPACIOSO      13   Entrad por la puerta estrecha (esta es la Puerta, Quien es Jesús [Jn. 10:7]):  porque ancha es la puerta, y espacioso el camino, que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella (declara el hecho de que hay muchas religiones diversas en el mundo, que son falsas, y llevan al fuego eterno del Infierno):      14   Porque estrecha es la puerta, y angosto el camino, que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan (todo corazón contrito anhela estar entre la minoría; los requisitos son mayores de lo que la mayoría están dispuestos a aceptar). FALSOS PROFETASY ENGAÑOS      15   Y guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero de dentro son lobos rapaces (¡“cuídese de los falsos profetas” fue dicho en un tono de lo más severo!  Habrá y actualmente hay falsos profetas, y son algunas de las armas más grandes de Satanás).      16   Por sus frutos los conoceréis (ésta es la prueba según la dio por Cristo al referirse a la identificación de los falsos profetas y falsos apóstoles).  ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? (Es imposible que la doctrina falsa, generada por los falsos profetas, produzca buen fruto.)     17   Así todo buen árbol lleva frutos buenos; mas el árbol corrupto lleva frutos malos (la fruta buena es ser como Cristo, mientras que la fruta mala es parecerse a sí mismo).      18   No puede el buen árbol llevar frutos malos, ni el árbol corrupto llevar frutos buenos (el “buen árbol” es la Cruz, mientras que el “árbol corrupto” pertenece a todo lo que no es de la Cruz).      19   Todo árbol que no lleva buen fruto es cortado, y echado al fuego (el Juicio le caerá al final a todo lo que se supone llamar “el evangelio,” con excepción de la Cruz [Rom. 1:18]).      20   Así que por sus frutos los conoceréis (la prueba determinante). CONTRA LA MERA PROFESIÓN      21   No todo el que Me dice, Señor, Señor, entrará en el Reino de los Cielos (la repetición de la palabra “Señor” expresa asombro, como si dijéramos:  “¿somos nosotros rechazados?”); mas el que hiciere la Voluntad de Mi Padre que está en los Cielos (¿Cuál es la Voluntad del Padre?  El Versículo 24 nos lo dice).      22   Muchos Me dirán en aquel día, Señor, Señor, ¿no Profetizamos en Tu Nombre, y en Tu Nombre echamos fuera demonios, y en Tu Nombre hicimos muchos milagros?  (Estas cosas no son el criterio, sino la Fe en Cristo y lo que Cristo ha hecho por nosotros en la Cruz [Ef. 2:8-9, 13-18].  La Palabra sola de Dios es el juez de la Doctrina.)     23   Y entonces les confesaré, Nunca os conocí (recalcamos otra vez, el criterio solamente es Cristo y Él Crucificado [I Cor. 1:23]):  apartaos de Mí, obreros de maldad (tenemos acceso a Dios solamente por medio de Cristo, y acceso a Cristo solamente por medio de la Cruz, y acceso a la Cruz solamente con la negación de sí mismo [Luc. 9:23]; cualquier otro Mensaje es Juzgado por Dios como “iniquidad,” y no puede ser parte de Cristo [I Cor. 1:17]). LOS DOS EDIFICADORES:EL HOMBRE SABIOY EL NECIO      24   Cualquiera, pues, que Me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca (la “Roca” es Cristo Jesús, y el Fundamento es la Cruz [Gál. 1:8-9]):      25   Y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron los vientos, y combatieron aquella casa; y no cayó; porque estaba fundada sobre la roca (el Fundamento de nuestro sistema de creencia debe ser Cristo y Él Crucificado [Gál. 6:14]).      26   Y cualquiera que Me oye estas palabras, y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena (aparte del Fundamento, esta casa parecía igual a la casa que fue construida sobre la roca):      27   Y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron los vientos, e hicieron ímpetu en aquella casa; y cayó:  y fue grande su ruina (mientras que el sol brilla, ambas casas parecen buenas; pero, cuando la adversidad viene y seguro vendrá, la Fe, que está en Cristo Solo y Él Crucificado permanecerá [I Cor. 1:18]).      28   Y fue que, cuando Jesús acabó estas palabras (terminó el Sermón del Monte), las multitudes se admiraban de Su Doctrina (este Mensaje proclamó el intento Verdadero de la Ley de Moisés y, sobretodo, puso el Fundamento para el Nuevo Convenio):      29   Porque les enseñaba como quien tiene autoridad (se refiere a Autoridad Divina, de la cual Él tenía por el Poder del Espíritu Santo; este Sermón y el de Lucas, cap. 6 son probablemente uno y lo mismo; el Espíritu Santo pone el énfasis aquí en el corazón, mientras que en Lucas, el énfasis se pone en las acciones producidas por el corazón; por lo tanto, la distinción entre la “posición” y la “condición” es evidente), y no como los Escribas (aquéllos que afirmaron ser expertos en la Ley de Moisés). CAPÍTULO 8(31 d.C.)JESÚS SANA A UN LEPROSO Y CUANDO descendió del monte (este Mensaje en particular ya había terminado), Le seguían las multitudes (es el resultado de la “autoridad” con que Él enseñó).        2   Y, he aquí, un leproso vino (en aquel entonces la lepra era considerada como un símbolo del pecado) y Le adoraba (Le adoró por ser El Señor, reconociéndole como El Mesías), diciendo, Señor, si quisieres, puedes limpiarme (solamente Cristo puede limpiar del pecado, de lo cual la lepra era un tipo).        3   Y extendiendo Jesús Su Mano, le tocó, diciendo, Quiero; sé limpio (esta declaración para siempre da por sentado que es la Voluntad de Dios en cuanto a la Salvación y la Sanidad; Su acto de tocarle no lo limpió, al contrario, Su Palabra lo hizo; según el Griego, antes del momento en que Su Mano tocara al hombre él estaba ya limpio; así pues, Jesús no quebrantó la Ley al tocar a un leproso).  Y luego su lepra fue limpiada (inmediatamente cuando dijo la palabra “Quiero”).        4   Entonces Jesús le dijo, Mira, no lo digas a nadie (la Misión de nuestro Señor en Su Primera Venida era tratar con el pecado y sufrir su juicio en El Calvario; Él suprimió cualquier cosa que obstaculizaría ese propósito de la Gracia, y prohibió al hombre publicar el hecho de su sanidad); sino ve, muéstrate al Sacerdote, y ofrece la ofrenda que Mandó Moisés, para Testimonio a ellos (la Ley de la Limpieza del Leproso se encuentra en Lev., caps. 13 y 14). LA SANIDAD DEL SIERVODEL CAPITÁN        5   Y entrando Jesús en Capernaum (Su Sede), vino a Él un Centurión (un Capitán Romano con autoridad sobre 100 hombres), rogándole (con determinación Le suplicaba, implorándole; Jesús vino para limpiar no solamente a Israel, sino para liberar a los Gentiles también, y, por consiguiente, el siervo del Oficial Romano fue liberado de su malestar),        6   Y diciendo, Señor (el Judío leproso había llamado a Jesús, “Señor,” y ahora, el Centurión Gentil lo llama también “Señor,” proclamándolo Señor de Todos), mi siervo joven yace en casa paralítico, gravemente atormentado (esta enfermedad era una parálisis con contracción de los empalmes, acompañada de un sufrimiento intenso; la vida del hombre estaba en peligro amenazada a la muerte).        7   Y Jesús le dijo, Yo iré y le sanaré (el énfasis no está en la llegada, sino, en cambio, en El Que viene, a Saber Cristo; el “Yo” es enfático, que quiere decir, “¡Yo puedo y Yo lo haré!” una vez más, “Yo le sanaré” da por sentado la respuesta para la pregunta en cuanto a la Sanidad Divina).        8   Respondió el Centurión y dijo, Señor, no soy digno de que entres debajo de mi techo (probablemente su manera de referirse indirectamente a sí mismo como un Gentil):  mas solamente di la Palabra, y mi siervo sanará (la Palabra de Cristo era todo lo que se necesitó, y el soldado se dio cuenta de eso).        9   Porque también yo soy hombre bajo potestad, y tengo bajo mí soldados:  y digo a éste, Ve, y va; y al otro, Ven, y viene; y a mi siervo, Haz esto, y lo hace (la inteligencia de este Centurión era muy notable; él razonó que los soldados tenían que obedecerlo porque en su persona residía la autoridad del Emperador y, de igual forma, la enfermedad obedece a Jesús porque en Él está la Autoridad de Dios).      10   Y oyendo Jesús, se maravilló (se registra aquí una de las dos únicas instancias en que Él se maravilló; la “Fe” de este Gentil, y la “incredulidad” de los Judíos [Marc. 6:6]), y dijo a los que Le seguían, De cierto os digo, Que ni aún en Israel he hallado tanta Fe (es una representación del hecho de que los Gentiles aceptarían a Cristo, mientras que Israel no lo haría).      11   Y os digo (demuestra la aceptación de Cristo por los Gentiles, y Su rechazo por los Judíos), Que vendrán muchos (Gentiles) del oriente y del occidente, y se sentarán con Abraham, e Isaac y Jacob, en el Reino de los Cielos (vendrían en el Convenio Abrámico [Gén. 12:1-3; Gál. 3:14]):      12   Mas los hijos del Reino (Israel) serán echados a las tinieblas de afuera:  allí será el lloro y el crujir de dientes (morirían sin Dios, así irían al Infierno, debido a su rechazo de Cristo).      13   Entonces Jesús dijo al Centurión, Ve, y como creíste (creer, no en hacer algo), te sea hecho.  Y su siervo fue sanado en el mismo momento. LA SUEGRA DE PEDROSANADA      14   Y vino Jesús a casa de Pedro (en Capernaum), y Él (Jesús) vio a la madre de su esposa (la suegra de Pedro) echada en cama y con fiebre.      15   Y Él (Jesús) tocó su mano, y la fiebre la dejó (inmediatamente):  y ella se levantó, y les servía (preparó una cena). LOS DEMONIOS ECHADOSFUERA; MUCHOS ENFERMOSSANADOS      16   Y como fue ya tarde (cuando el Sábado se terminó a la puesta del sol), trajeron a Él (Jesús) muchos endemoniados (demonios):  y echó fuera los demonios con la Palabra, y sanó a todos los enfermos:      17   Para que se cumpliese lo que fue dicho por el Profeta Isaías (Isa. 53:4), que dijo, El Mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias (tomó la penalidad de nuestro pecado y nuestras enfermedades). LAS PRUEBAS DELDISCIPULADO      18   Y viendo Jesús las grandes multitudes alrededor de Sí, Él mandó (instrucciones) pasar al otro lado del lago (al lado oriental del Mar de Galilea).      19   Y llegándose un cierto Escriba (experto en la Ley de Moisés), Le dijo, Maestro, Te seguiré adondequiera que fueres.      20   Y Jesús le dijo, Las zorras tienen cavernas, y las aves del Cielo nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene donde recostar Su Cabeza (la Tierra tiene sitio para las zorras y los pájaros, pero no hay lugar para Cristo; el “Hijo del Hombre” refiere al hecho de que Él tomará de nuevo el dominio, lo cual fue hecho en la Cruz).      21   Y otro de sus Discípulos (no era uno de los doce) Le dijo, Señor, dame licencia para que vaya primero y entierre a mi padre (cuidar a mi padre hasta que él muera).      22   Y Jesús le dijo (en tono de censura), Sígueme (nada debe obstaculizar el camino); deja que los muertos entierren a sus muertos (deje que los muertos espirituales entierren a sus muertos físicos). JESÚS CALMA LA TEMPESTAD      23   Y entrando Él en el barco, Sus Discípulos Le siguieron.      24   Y, he aquí, se desató una gran tormenta en el mar (una gran tempestad), que el barco se cubría de las ondas:  pero Él dormía.      25   Y llegándose Sus Discípulos, Le despertaron, diciendo, Señor, sálvanos:  que perecemos (Él Solo nos puede salvar).      26   Y Él les dice (la razón de su dilema), ¿Por qué teméis, vosotros de poca fe (una fe mal dirigida)?  Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar (gran poder); y fue grande bonanza (“vosotros de poca fe” ocurre cuatro veces [cuidado, Mat. 6:30; miedo, Mat. 8:26; incredulidad, Mat. 14:31; razonamiento, Mat. 16:8]).      27   Y los hombres se maravillaron (se asombraron), diciendo, ¿Qué hombre es éste, que aun los vientos y el mar Le obedecen?  (Él es hombre, pero también es Dios.) LOS ENDEMONIADOSGADARENOS      28   Y cuando Él hubo llegado en la otra ribera (al lado oriental de Galilea) al país de los Gadarenos, Le vinieron al encuentro dos endemoniados (poseídos de demonios), que salían de los sepulcros (donde ellos vivían), fieros en gran manera (maníacos), que nadie podía pasar por aquel camino.      29   Y, he aquí, clamaron (hablaban, dirigiéndose a Cristo), diciendo, ¿Qué tenemos contigo, Jesús, Hijo de Dios? (Los demonios tenían más inteligencia que los discípulos del pensamiento moderno.) ¿Has venido acá a atormentarnos antes de tiempo? (El Juicio [Apoc. 20:1-3].)     30   Y estaba lejos de ellos un hato de muchos puercos (cerdos) paciendo.      31   Y los demonios Le rogaron, diciendo, Si nos echas fuera (puesto que Tú estás echándonos fuera), permítenos ir a aquel hato de puercos (dejar a los hombres y habitar en los cerdos).      32   Y les dijo, Id (proclama Su aprobación).  Y ellos salieron, y se fueron a aquel hato de puercos:  y, he aquí, todo el hato de los puercos se precipitó de un despeñadero en el mar (el Mar de Galilea), y murieron en las aguas.      33   Y los porqueros huyeron (muy aprisa), y viniendo a la ciudad, contaron todas las cosas, y lo que había pasado con los endemoniados (su liberación completa).      34   Y, he aquí, toda la ciudad salió a encontrar a Jesús:  y cuando Le vieron (se requirió un poco rato para encontrarlo), Le rogaban que saliese de sus términos (comarcas). CAPÍTULO 9(31 d.C.)JESÚS SANA A UN HOMBREPARALÍTICO ENTONCES entrando en el barco, pasó a la otra parte y vino a Su Propia ciudad (Capernaum).        2   Y, he aquí, Le trajeron un paralítico (paralizado), echado en una cama:  y viendo Jesús la Fe de ellos (la acción de la Fe) dijo al paralítico, Confía, hijo; tus pecados te son perdonados (la enfermedad fue causada por el pecado).        3   Y, he aquí, algunos de los Escribas (expertos en la Ley de Moisés) decían dentro de sí (murmuraban entre ellos mismos), Éste blasfema (no Lo reconocieron como Señor).        4   Y viendo Jesús sus pensamientos dijo (revelado a Él por el Espíritu), ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones? (¡Incredulidad!)       5   Porque, ¿qué es más fácil, decir, Tus pecados te son perdonados; o decir, Levántate, y anda? (El pecado original y el resultado correspondiente, la enfermedad.)       6   Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la Tierra de perdonar pecados (proclama Su Deidad), (dice entonces al paralítico,) Levántate, toma tu cama, y vete a tu casa (poder para perdonar pecados y sanar).        7   Entonces él se levantó (la acción física de un resultado espiritual) y se fue a su casa.        8   Y las gentes viéndolo (la sanidad del hombre), se maravillaron, y glorificaron a Dios, que había dado tal potestad a los hombres (las multitudes todavía no entendían que Él era El Mesías). EL LLAMADO DE MATEO        9   Y pasando Jesús de allí, vio a un hombre, que estaba sentado al banco de los tributos públicos (Mateo era recaudador de impuestos — un Publicano), el cual se llamaba Mateo (el Espíritu lo dirigió); y le  (Jesús) dijo (Mateo), Sígueme (el llamado a ser uno de los Doce).  Y se levantó (inmediatamente), y Le siguió.      10   Y aconteció  (después de algunos días) que estando Él sentado a la mesa (una cena) en casa (en la casa de Mateo), he aquí, que muchos Publicanos (recaudadores de impuestos) y pecadores que habían venido, se sentaron juntamente a la mesa con Jesús y Sus Discípulos (en Sus términos, y no en los términos de aquéllos).      11   Y viendo esto los Fariseos (escuchaban de esto un poco más tarde), dijeron a Sus Discípulos, ¿Por qué come vuestro Maestro con los Publicanos y pecadores (auto-justicia)?      12   Y oyéndolo Jesús (un rato más tarde), les dijo (a Sus Discípulos), Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos (Él vino para los pecadores, lo cual incluye a todos).      13   Andad pues, y aprended qué cosa es, Misericordia quiero, y no sacrificio (el guardar los rituales, por ejemplo, los sacrificios, no salvará; el pedir la misericordia sí lo hará):  porque no he venido a llamar a Justos (los que confían en sí mismos con una auto-justicia, los auto-justificados) sino pecadores al Arrepentimiento. EL AYUNO      14   Entonces los Discípulos de Juan (Juan ahora estaba en la prisión) vienen a Él, diciendo, ¿Por qué nosotros y los Fariseos ayunamos muchas veces, y Tus Discípulos no ayunan? (Ayunaban dos veces a la semana.)     15   Y Jesús les dijo (introducción del Nuevo Convenio), ¿Pueden los que están de bodas tener luto entre tanto que el Esposo está con ellos? (Jesús es el Novio, no era tiempo de ayunar.) mas vendrán días cuando el Esposo será quitado de ellos (Muerte, Resurrección y Ascensión de Cristo), y entonces ayunarán (el ayuno representa algo malo que se necesita remediar, lo cual la Venida de Cristo resolverá).      16   Y nadie echa remiendo de paño nuevo (el Convenio Nuevo) en vestido viejo (el Convenio Antiguo), porque tal remiendo tira del vestido (un parche), y se hace peor la rotura (al revertir a la Ley empeorará la situación; la Cruz es el Nuevo Convenio).      17   Ni echan vino nuevo (el Nuevo Convenio) en cueros viejos (los odres):  de otra manera los cueros se rompen (el vino nuevo agrieta el odre), y el vino se derrama (al revertir a la Ley frustra la Gracia [Gál. 2:21]), y se pierden (la Ley destruye la Gracia) los cueros (los odres):  mas echan el vino nuevo en cueros nuevos (odres nuevos), y lo uno y lo otro se conservan juntamente (el Convenio Nuevo puede funcionar solamente por la Fe [odres nuevos] y no por la Ley). LOS MILAGROS      18   Hablando Él estas cosas a ellos (del tema del Versículo anterior), he aquí, vino un Principal (Jairo), y Le adoraba (como Señor y Mesías), diciendo, Mi hija acaba de morir (está moribunda):  mas ven y pon Tu Mano sobre ella, y vivirá.      19   Y se levantó Jesús, y le siguió (inmediatamente), y Sus Discípulos.      20   Y, he aquí, (una interrupción) una mujer, enferma de flujo de sangre (física y ceremonialmente [Lev. 15:25] probablemente de un trastorno femenino) hacía doce años, llegándose por detrás, tocó la franja (el borde) de Su Vestido (una borla azul y blanca usada en las cuatro esquinas de la ropa superior [Núm. 15:37-41]):      21   Porque decía entre sí (ya que ella no podía conseguir una audiencia privada), Si tocare solamente Su Vestido, seré salva (su Fe).      22   Mas Jesús volviéndose (respondió a su toque), y mirándola (requirió un momento para encontrarla), dijo, Confía (no te asustes), Hija (un cambio de la relación de una “mujer” a la de una “hija”), ten ánimo tu Fe te ha salvado (si Él no le toca, usted puede tocarlo a Él).  Y la mujer fue salva desde aquella hora (la tradición dice que se llamaba Verónica).      23   Y llegado Jesús a la casa del Principal (Jairo, jefe de la Sinagoga), viendo los tañedores de flautas (personas que fueron contratadas para endechar, lo cual durante aquel entonces era la costumbre; ya la niña había muerto), y la gente que hacía bullicio (que hacía lamentación por la muerte de la niña),      24   Les dijo, Apartaos (salgan del cuarto donde está la niña):  que la muchacha no ha muerto, sino duerme (no seguirá muerta).  Y se burlaban de Él (sabían que la niña murió y concluían que Él no podría hacer nada).      25   Y como la gente fue echada fuera (no se fueron silenciosamente), entró (Él no entraría hasta que los escépticos salieran), y la tomó de la mano, y se levantó la muchacha (Él la resucitó de entre los muertos; la Vida tocó la Muerte; nadie moría ni permanecía muerto en Su Presencia).      26   Y salió esta fama por toda aquella tierra (por todas partes de Israel y aun más allá). LOS CIEGOS SANADOS      27   Y pasando Jesús de allí (dejó la casa de Jairo), Le siguieron dos ciegos, dando voces, y diciendo, Ten misericordia de nosotros (un gemido del cual Él siempre responde), Hijo de David (el título Mesiánico).      28   Y llegado a la casa (probablemente la casa de Pedro), vinieron a Él los ciegos (sin lugar a dudas ellos oyeron que Él había resucitado a los muertos); y Jesús les dice, ¿Creéis que puedo hacer esto? (Él requirió solamente la Fe.)  Ellos dicen, Sí, Señor.      29   Entonces tocó los ojos de ellos (la Luz tocó las Tinieblas), diciendo, Conforme a vuestra Fe os sea hecho (la Ley de la Fe).      30   Y los ojos de ellos fueron abiertos (instantáneamente).  Y Jesús les encargó rigurosamente (fuertemente), diciendo, Mirad que nadie lo sepa (su fama había crecido hasta tal punto que Israel pronto pediría a voces para hacerle Rey, pero por todas las razones malintencionadas).      31   Mas ellos salidos, divulgaron Su fama por toda aquella tierra (por lo menos extendían Su fama y no la de ellos). EL HOMBRE MUDO SANADO      32   Y saliendo ellos (muy probable de la casa de Pedro), he aquí, Le trajeron un hombre mudo, endemoniado (un espíritu demoníaco había causado que él fuera mudo).      33   Y echado fuera el demonio (espíritu demoníaco), el mudo habló; y las gentes se maravillaron, diciendo, Nunca ha sido vista cosa semejante en Israel (los espíritus demoníacos son la causa de muchas cosas).      34   Mas los Fariseos decían (el grupo religioso más fuerte en Israel, y se pusieron amargamente en contra de Cristo), Por el príncipe de los demonios (por el poder de Satanás) echa fuera los demonios (espíritus demoníacos).      35   Y rodeaba Jesús por todas las ciudades y aldeas, enseñando (que explica la Verdad) en las Sinagogas de ellos, y predicando (que proclama la Verdad) el Evangelio del Reino (las Buenas Nuevas), y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo (“predicar, enseñar y sanar” es el programa del Evangelio). LA NECESIDAD DELOS OBREROS      36   Y viendo las multitudes, tuvo compasión de ellas (tenía gran compasión y simpatía), porque estaban derramadas, y esparcidas, como ovejas que no tienen pastor (no había liderazgo espiritual).      37   Entonces dice a Sus Discípulos, A la verdad la Mies (almas que salvar) es mucha, mas los obreros pocos (no hay muchos Predicadores de la Justicia).      38   Rogad (intercede) pues al Señor de la Mies (Cristo es el Señor), que envíe obreros a Su Mies (la cosecha de almas es la Suya, y tiene que ser cosechada a Su manera). CAPÍTULO 10(31 d.C.)LOS DOCE ENTONCES llamando a Sus Doce Discípulos (para la instrucción y una misión especial), les dio potestad contra los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y sanasen toda enfermedad y toda dolencia (todo este poder viene de Dios).        2   Y los nombres de los Doce Apóstoles son estos; el primero, Simón, que es dicho Pedro, y Andrés su hermano; Santiago hijo de Zebedeo, y Juan su hermano (ninguno de los Doce eran de la aristocracia de Israel);        3   Felipe, y Bartolomé; Tomás, y Mateo el Publicano (recaudador de impuestos); Santiago hijo de Alfeo, y Lebeo por sobrenombre (apellido) Tadeo;        4   Simón el Cananita (el zelote) y Judas Iscariote, que también Le entregó (once eran Galileos; uno, Judas Iscariote, era de Judea). LA MISIÓN        5   Estos Doce envió Jesús, a los cuales dio Mandamiento, diciendo, Por el camino de los Gentiles no iréis, y en ciudad de Samaritanos no entréis (tenía que tratar primero con Israel; después de la Cruz, Resurrección y Ascensión, el Mandato sería ir por todo el mundo [Marc. 16:15]):        6   Mas id antes a las ovejas perdidas de la Casa de Israel (note usted las “ovejas perdidas,” que refuta la doctrina falsa de la Seguridad Eterna Incondicional).        7   Y yendo, predicad, diciendo, El Reino de los Cielos se ha acercado (el Reino fue rechazado por Israel).        8   Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios (espíritus demoníacos):  de gracia recibisteis, dad de gracia (nunca se debe cobrar).        9   No proveáis oro, ni plata, ni cobre en vuestras bolsas (tiene que depender del Señor para todo),      10   Ni alforja para el camino, ni dos ropas de vestir, ni zapatos, ni bordón:  porque el obrero digno es de su alimento (es una pena cobrar el fruto del trabajo, sin trabajar).      11   Mas en cualquier ciudad o aldea donde entrareis, investigad quien sea en ella digno (de Fe semejante); posad allí hasta que salgáis (coopere con ellos).      12   Y entrando en la casa, saludadla (bendígala con la paz).      13   Y si la casa fuere digna (de la misma Fe), vuestra paz (bendición) vendrá sobre ella:  mas si no fuere digna (demuestra que no es de la misma Fe), vuestra paz se volverá a vosotros (no la bendiga).      14   Y cualquiera que no os recibiere, ni oyere vuestras palabras, salid de aquella casa o ciudad, y sacudid el polvo de vuestros pies (una maldición ya está sobre éstos).      15   De cierto os digo (un anuncio sumamente importante), Que el castigo será más tolerable (diferentes grados de castigo) a la tierra de los de Sodoma y de los de Gomorra en el Día del Juicio (el Juicio del Gran Trono Blanco, Apoc., cap. 20) que a aquella ciudad. LA PERSECUCIÓN      16   He aquí, Yo os envío (Cristo los envía) como a ovejas en medio de lobos (la mayoría de los lobos están en la Iglesia):  sed pues prudentes como serpientes, y sencillos como palomas.      17   Y guardaos de los hombres (los religiosos apóstatas):  porque os entregarán en Concilios, y en sus Sinagogas os azotarán (el mundo religioso se opone a Cristo y a la Cruz); LA ENEMISTAD      18   Y aún a Príncipes y a Reyes (la persecución de la Iglesia muchas veces es seguida por la del Estado) seréis llevados por causa de Mí (la hostilidad contra Cristo), por testimonio contra ellos (tome la oportunidad de testificar a ellos) y a los Gentiles (una predicción de la Iglesia que está pronto a venir).      19   Mas cuando os entregaren (no “si” ocurriría sino “cuando”), no os apuréis por cómo o qué hablaréis (la defensa se deja para el Señor):  porque en aquella hora os será dado qué habéis de hablar (la unción del Espíritu).      20   Porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu de vuestro Padre (El Espíritu Santo) que habla en vosotros (“en vosotros,” el Bautismo con el Espíritu [Hch. 2:4]).      21   Y el hermano entregará al hermano a la muerte, y el padre al hijo:  y los hijos se levantarán contra los padres, y los harán morir (la animosidad contra Cristo y la Cruz es mayor que el amor por los seres queridos).      22   Y seréis aborrecidos de todos por Mi Nombre (la ofensa de la Cruz):  mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo (la persecución continuará hasta la Segunda Venida).      23   Mas cuando os persiguieren en esta ciudad (la certeza de la oposición), huid a la otra (que siga evangelizando):  porque de cierto os digo (recuerde esto), Que no acabaréis de andar por todas las ciudades de Israel (debido a la persecución, que es precisamente lo que fue en este caso), hasta que venga el Hijo del Hombre (audazmente anunciando la Segunda Venida). LA INSTRUCCIÓN      24   El discípulo no es más que su maestro (tal como persiguieron a Cristo, perseguirán a sus seguidores), ni el siervo más que su señor (dicho así de dos maneras para acentuar la certidumbre de su cumplimiento).      25   Bástale al discípulo ser como su maestro, y al siervo como su señor (el Creyente debe experimentar la misma oposición que su Señor).  Si al padre de la familia llamaron Beelzebú (del Diablo), ¿cuánto más a los de su casa?      26   Así que no los temáis (el temor no debe guiar el Mensaje):  porque nada hay encubierto, que no haya de ser manifestado; ni oculto, que no haya de saberse (el día de darse cuenta está por venir).      27   Lo que os digo en tinieblas (en oración), decidlo en la luz (abiertamente):  y lo que oís al oído (lo que el Espíritu revela),  predicadlo desde los terrados (en público).      28   Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar (no tema usted a los hombres):  temed antes a Aquel (Dios) que puede destruir el alma y el cuerpo en el Infierno.      29   ¿No se venden dos pajarillos por un cuarto (muy barato)?  Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin vuestro Padre (sin Su Conocimiento o Voluntad).      30   Pues aun vuestros cabellos están todos contados (busque a Dios Quien sabe todas las cosas y puede hacer todas las cosas).      31   Así que no temáis (¿de qué tenemos que temer, cuando servimos a Alguien que todo lo sabe [es omnisciente] y es todopoderoso [es omnipotente]?):  más valéis vosotros que muchos pajarillos (si Dios tiene cuidado de ellos, lo cual es así, ¿no tendrá Él cuidado de usted?).      32   Cualquiera pues que Me confesare delante de los hombres (ligar al hombre a Dios), le confesaré Yo también delante de mi Padre que está en los Cielos (al confesar a Cristo, una confesión correspondiente se hace Cristo).      33   Y cualquiera que Me negare delante de los hombres (Cristo Solo es el punto focal), le negaré Yo también delante de Mi Padre que está en los Cielos. LA OPOSICIÓN      34   No penséis que he venido para meter paz en la Tierra (la entrada de Cristo en el mundo manifiesta el mal que hay en el corazón):  no he venido para meter paz, sino espada (la espada contra los Justos será la reacción de los religiosos réprobos).      35   Porque he venido para hacer disensión del hombre (en desacuerdo) contra su padre, y de la hija contra su madre, y de la nuera contra su suegra.      36   Y los enemigos del hombre serán los de su casa (indica no solamente de la familia inmediata, pero a veces, de la familia de la Iglesia). EL DISCIPULADO      37   El que ama padre o madre más que a Mí, no es digno de Mí (Cristo debe ser primero en todas las cosas):  y el que ama hijo o hija más que a Mí, no es digno de Mí (digno de recibir lo que Yo hice por él en la Cruz).      38   Y el que no toma su cruz (una “Fe” total en la Cruz con la exclusión de toda otra cosa), y sigue en pos de Mí (podemos seguirlo a Él solamente por el “Camino” de la Cruz), no es digno de Mí (no es digno de las bendiciones proporcionadas por la “Victoria” de la Cruz).      39   El que hallare su vida la perderá (el que rechaza la Cruz pierde su vida):  y el que perdiere su vida por causa de Mí la hallará (pone su vida en Cristo, efectuado por la Cruz [Rom. 6:3-5]). LAS RECOMPENSAS      40   El que os recibe a vosotros, a Mí recibe (el que recibe a Mi Mensajero Me recibe a Mí), y el que a Mí recibe, recibe al que (Dios El Padre) Me envió.      41   El que recibe a un Profeta en nombre de Profeta (porque él es un Verdadero Profeta) recompensa de Profeta recibirá; y el que recibe a Justo en nombre del Justo (porque él es un hombre Justo) recompensa del Justo recibirá (alguien que desempeña una Misión Justa).      42   Y cualquiera que diere a uno de estos pequeñitos (el Creyente más reciente) un vaso de agua fría solamente, en nombre del Discípulo (porque él es un seguidor de Cristo), de cierto os digo, que no perderá su recompensa (una recompensa está garantizada). CAPÍTULO 11(31 d.C.)JUAN EL BAUTISTA Y FUE, que acabando Jesús de dar mandamientos a Sus Doce Discípulos (se refiere a la enseñanza del Capítulo anterior; Él mandó, que es diferente de sugerir), se fue de allí a enseñar y a predicar (para explicar y para proclamar) en las ciudades de ellos.        2   Y oyendo Juan en la prisión los hechos de Cristo (ya Juan está encarcelado y está desalentado), Le envió dos de sus discípulos (los envió a Jesús),        3   Diciendo, ¿Eres Tú Aquél que había de venir, o esperaremos a otro? (La duda es la Némesis de la Fe, y azota a cada Cristiano de vez en cuando.) LA RESPUESTA DE JESÚSA JUAN EL BAUTISTA        4   Y respondiendo Jesús les dijo (si pedimos, recibiremos [Mat. 7:8]), Id y haced saber a Juan las cosas que oís y veis (la respuesta Divina lo refirió a Isaías 35:5-6; 61:1-2):        5   Los ciegos ven y los cojos andan, los leprosos son limpiados, y los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el Evangelio (Jesús distrajo a Juan del panorama político — restaurando en aquella “época” el Reino a Israel — el propósito verdadero de Su Misión, la restauración del individuo).        6   Y bienaventurado es el que no fuere escandalizado en Mí (el Señor agrega otra Bienaventuranza a ésas dadas en el Capítulo 5). EL TESTIMONIO DE JESÚSACERCA DE JUAN EL BAUTISTA        7   E idos ellos (los dos discípulos de Juan el Bautista), comenzó Jesús a decir de Juan a las gentes, ¿Qué salisteis a ver al desierto?  ¿Una caña que es movida del viento? (A pesar de las apariencias — Juan que está en la prisión — Jesús declara en realidad lo que es Juan.)       8   Mas ¿qué salisteis a ver?  ¿Un hombre cubierto de delicados vestidos? he aquí, los que traen vestidos delicados en las casas de los reyes están (si el oro de Herodes hubiera podido comprar a Juan, él ya no estaría en la prisión).        9   Mas ¿qué salisteis a ver? (La tercera vez que se plantea esta pregunta.) ¿Un Profeta?  También os digo, y más que Profeta (más que todos los Profetas antes de él).      10   Porque éste es de quien está escrito (declara a Juan como el último Profeta del Antiguo Testamento), He aquí, yo envío Mi mensajero delante de Tu faz (Juan era ese mensajero), que preparará Tu camino delante de Ti (Juan preparó el camino para Cristo).      11   De cierto os digo, Que no se levantó entre los que nacen de mujeres otro mayor que Juan el Bautista (coloca a Juan en la vanguardia de los Profetas):  mas el que es más pequeño en el Reino de los Cielos mayor es que él (se refiere al Nuevo Convenio [Heb. 8:6]).      12   Desde los días de Juan el Bautista (Juan introdujo “el Reino del Cielo”) hasta ahora (se refiere a Cristo Quien traería el Nuevo Convenio) el Reino de los Cielos sufre violencia (la Crucifixión, el precio que Cristo pagó [Gén. 3:15]), y los violentos lo arrebatan (se refiere a Cristo que le quita el dominio a Satanás, quien se lo había quitado de Adán [Col. 2:14-15]).      13   Porque todos los Profetas y la Ley hasta Juan profetizaron (los Profetas y la Ley atestiguaron que Cristo vendría, y Juan era el último de esos Profetas).      14   Y si queréis recibir (si usted recibe el Reino del Cielo), él es aquel Elías que había de venir (si la Nación hubiera recibido a Juan, él les hubiera representado a Elías, y hubiera sido contado por Dios como Elías [Mal. 4:5-6]).      15   El que tiene oídos para oír, oiga (Israel no oiría).      16   Mas ¿a quién compararé esta generación? (La generación más privilegiada, rechazó a Cristo.)  Es semejante a los muchachos que se sientan en las plazas, y dan voces a sus compañeros,      17   Y dicen, Os tañimos flauta, y no bailasteis; os endechamos, y no lamentasteis (Israel rechazó lamentarse con el Bautista cuando él les exigió Arrepentimiento o regocijarse con Cristo).      18   Porque vino Juan que ni comía ni bebía, y dicen, Demonio tiene (demonio — lo que dijo los religiosos; Juan no tenía vida social alguna).      19   Vino el Hijo del Hombre que come y bebe, y dicen, He aquí, un hombre comilón, y bebedor de vino, amigo de Publicanos y de pecadores (es lo que dijeron los enemigos de Cristo acerca de él, y no lo que era realmente la verdad).  Mas la sabiduría es justificada por sus hijos (la sabiduría justificó ambos cursos, el de Juan y el de Cristo.  Israel rechazó ambos). EL JUICIO      20   Entonces comenzó a reconvenir a las ciudades en las cuales habían sido hechas muchas de sus maravillas, porque no se habían arrepentido (Él hablaba mayormente acerca de los líderes religiosos de estos lugares):      21   ¡Ay de ti, Corazín! ¡­Ay de ti, Betsaida! porque si en Tiro y en Sidón, fueran hechas las maravillas que han sido hechas en vosotras, en otro tiempo se hubieran arrepentido en saco y en ceniza (¡qué condenación de Israel!).      22   Por tanto os digo, Será más tolerable (diversos grados de castigo) el castigo para Tiro y para Sidón en el Día del Juicio (el Juicio del Gran Trono Blanco), que a vosotras (el pronombre “vosotras” es enfático; en la Mente de Dios, el “Juicio” ya se ha pronunciado).      23   Y tú, Capernaum (“tú” otra vez enfático, reservar esta ciudad para el peor juicio de todos), que eres levantada hasta el Cielo (exaltada no debido a Cristo, al contrario, debido a su prosperidad económica), hasta el Infierno serás abajada (la mayoría de sus habitantes fueron al Infierno):  porque si en los de Sodoma fueran hechas las maravillas, que han sido hechas en ti, hubieran quedado hasta el día de hoy (¡qué acusación sobre Capernaum!).      24   Por tanto os digo, que a la tierra de los de Sodoma será más tolerable el castigo en el Día del Juicio, que a ti (el rechazador de Cristo está moralmente más bajo que los idólatras de Tiro y de Sidón, o los ciudadanos de Sodoma, y serán castigado como merecen). REGOCIJO POR LAREVELACIÓN DIVINA      25   En aquel tiempo respondiendo Jesús dijo, Te alabo, Padre, Señor del Cielo y de la Tierra, que hayas escondido estas cosas de los sabios y de los entendidos (un juicio judicial sobre los líderes religiosos de Israel), y las hayas revelado a los niños (a otros que no son los líderes religiosos).      26   Así, Padre (Su Propio Padre Personal):  pues que así agradó en Tus Ojos (el Evangelio está oculto a los que rechazan a Cristo y la Cruz quienesquiera que sean, y lo has revelado a los que aceptan a Cristo y la Cruz; esto es “bueno” a la Vista de Dios [Jn. 3:16]).      27   Todas las cosas me son entregadas de Mi Padre (“Todas las cosas” significan que Cristo es Salvador y Juez):  y nadie conoció al Hijo, sino el Padre (Cristo es un Miembro eterno de la Deidad); ni al Padre conoció alguno, sino el Hijo (la única manera de allegarse a Dios El Padre es por medio de Cristo [Jn. 14:6]), y aquel a quien el Hijo lo quisiere revelar (la Salvación nunca es una cuestión de educación sino de Revelación).  LA GRAN INVITACIÓN      28   Venid a Mí (precisamente fue dicho por Jesús con la intención de revelarse a Sí Mismo como el Donante de la Salvación) todos los que estáis trabajados y cargados (intentando ganar la Salvación por las obras), que Yo os haré descansar (este “descanso” puede ser encontrado solamente por medio de poner su Fe en Cristo y lo que Él ha hecho por nosotros en la Cruz [Gál. 5:1-6]).     29   Llevad Mi yugo sobre vosotros (el “yugo” de la “Cruz” [Luc. 9:23]), y aprended de Mí (aprenda de Su Sacrificio [Rom. 6:3-5]); que soy manso y humilde de corazón (la única cosa que nuestro Señor Personalmente dijo de Sí Mismo):  y hallaréis descanso para vuestras almas (el alma puede encontrar descanso solamente en la Cruz).      30   Porque Mi yugo es fácil, y ligera Mi carga (lo que Él requiere de nosotros es muy mínimo, nada más que tener Fe en Él y Su Obra Sacrificadora de la Redención). CAPÍTULO 12(31 d.C.)JESÚS ES SEÑOR DELDÍA DE REPOSO  EN aquel tiempo iba Jesús por los sembrados en Sábado; y Sus Discípulos tenían hambre, y comenzaron a coger espigas (trigo o cebada), y a comer (para arrancar la gavilla de trigo o de cebada).       2   Y viéndolo los Fariseos, Le dijeron (estos líderes religiosos, para entonces, observaban cada paso de Cristo y Sus Discípulos para poder encontrar una falta), He aquí, Tus Discípulos hacen lo que no es lícito hacer en el día Sábado (era una ley que ellos mismos habían inventado; la Ley de Moisés les permitió que hicieran lo que ellos hacían [Deut. 23:25]).        3   Y Él les dijo (Su defensa no era la Ley de Moisés, aunque Él podía referirse a ella, pero aun mejor, si David el Rey cuando fue rechazado pudo comer el Pan no Leudado, el Hijo de David, cuando estuviera en semejante situación podría disfrutar de un privilegio similar), ¿No habéis leído qué hizo David, teniendo él hambre y los que con él estaban;        4   Cómo entró en la Casa de Dios (el Tabernáculo), y comió los panes de la proposición, que no le era lícito comer, ni a los que estaban con él, sino solamente los Sacerdotes (I Sam. 21:6)?        5   O ¿no habéis leído en la Ley, que los Sábados en el Templo los Sacerdotes profanan el Sábado, y son sin culpa? (¡Los Sacerdotes hacían mucho trabajo, y aun más, en el Día Sábado en su preparación de los Sacrificios, además de otras responsabilidades, que posiblemente cualquier otro día!  Y aún así no fueron acusados de quebrantar la Ley.)       6   Pues os digo (precisamente tenía la intención de demostrar la Verdad de la Palabra de Dios), Que Uno mayor que el Templo está aquí (Él estaba hablando de Sí Mismo; Él era un Profeta mayor que Moisés y un Rey mayor que David).        7   Mas si supieseis lo que esto significa, Misericordia quiero, y no sacrificio (el sacrificio fue el medio, la misericordia el fin; el sacrificio fue el camino, la misericordia la meta; Israel había perdido de vista lo que realmente significaban los sacrificios), no condenarías a los inocentes (Él y Sus Discípulos no eran culpables, y todos los que confían en Él son de igual manera inocentes).        8   Porque el Hijo del Hombre es Señor del Día de Reposo (rechazado por la Nación como el Rey Mesías, ahora Él se presentaba a Sí Mismo a ellos como Elojím el Creador del Sábado [Día de Reposo]). LA SANIDAD ENEL DÍA SÁBADO        9   Y partiéndose de allí (se refiere a lo siguiente que ocurrió unos días más tarde), vino a la Sinagoga de ellos (es muy probable que esto ocurrió durante los primeros dos años y medio de Su Ministerio, porque Él estaba prohibido entrar en la mayoría de las Sinagogas durante Su último año).      10   Y, he aquí, había allí un hombre que tenía una mano seca (la “mano seca” era una descripción de la condición espiritual de Israel y, también, de toda la humanidad).  Y Le preguntaron, diciendo, ¿Es lícito curar en los días Sábados? por acusarle (los Fariseos carecían completamente del entendimiento y del propósito de Cristo o del Sábado).      11   Y Él les dijo (Él siempre contestó sus preguntas), ¿Qué hombre habrá de vosotros, que tenga una oveja, y si cayere ésta en un hoyo en Sábado, no le eche mano, y la levante? (¡La respuesta a la pregunta era obvia!)     12   Pues ¿cuánto más vale un hombre que una oveja? (¡La respuesta debe haberles avergonzado!  Sin embargo, el corazón endurecido no tiene vergüenza alguna.)  Así que, es lícito en los Sábados hacer bien (Su pregunta y Su respuesta demostraron que los líderes religiosos de Israel valoraban más las ovejas que a los hombres; lamentablemente, ¡ese espíritu todavía persiste!).     13   Entonces dijo a aquel hombre (Él no les pidió permiso, y porque no podían controlarlo, Lo odiaban), Extiende tu mano (espiritualmente, Cristo todavía está diciendo lo mismo a todos los hombres).  Y él la extendió; y fue restaurada sana, como la otra.      14   Y salidos los Fariseos, consultaron contra Él, para destruirle (Su amor solamente alborotó el odio en ellos). LAS MULTITUDES SANADAS      15   Mas sabiéndolo Jesús (se refiere a la manera en que los Fariseos y los Herodianos tramaron contra Él), se apartó de allí (se fue a otra ciudad):  y Le siguieron grandes multitudes, y Él sanaba a todos (“todos” es enfático, significando que ni una sola persona se fue sin sanidad).      16   Y Él les encargaba eficazmente que no Le descubriesen (Él no permitía que la fama de Sus milagros obstaculizara Su propósito de ofrecerse a Sí Mismo como Sacrificio por el pecado; este último era Su Misión Verdadera):      17   Para que se cumpliese lo que fue dicho por el Profeta Isaías, que dijo (Isaías está citado en los Evangelios más que cualquier otro Profeta),      18   He aquí, Mi Siervo (Él era El Siervo del Padre), al Cual he escogido (escogido por Dios y no por el hombre, por lo tanto, rechazado por el hombre); Mi Amado, en Quien se agrada Mi Alma (agradar a Dios y no al hombre, debe ser la meta de cada Creyente):  Pondré Mi Espíritu sobre Él (El Espíritu Santo) y a los Gentiles anunciará juicio (habla de la Iglesia venidera, la cual está compuesta implícitamente de Gentiles).      19   No contenderá, ni voceará (no demandará Sus derechos); ni nadie oirá en las calles Su Voz (Él nunca se promoverá a Sí Mismo).      20   La caña cascada no quebrará, y el pábilo que humea no apagará (aunque ellos Lo rechazaron, Él no abandonará a Israel), hasta que Él saque a victoria el juicio (Israel Lo aceptará en la Segunda Venida).      21   Y en Su Nombre esperarán los Gentiles (Su nombre significa “El Salvador,” y aunque los Judíos Lo rechazaron, los Gentiles Lo aceptaron). EL HOMBRE CIEGO YMUDO ES SANADO      22   Entonces fue traído a Él un endemoniado (poseído por un demonio), ciego y mudo (el hombre representaba a Israel, y en realidad, a toda la humanidad):  y le sanó, de tal manera que el ciego y mudo hablaba y veía (los que son “Nacidos de Nuevo” pueden ya hablar espiritualmente y ver espiritualmente).      23   Y todas las gentes estaban atónitas, y decían, ¿Será Éste aquel Hijo de David? (Si sus líderes religiosos los hubieran guiado correctamente, el pueblo de Israel hubiera aceptado a Cristo.) LA BLASFEMIA CONTRAEL ESPÍRITU SANTO      24   Mas los Fariseos, oyéndolo (habían escuchado lo que decía la gente acerca de Jesús y Él siendo el Hijo de David, Quien en verdad lo era), decían, Éste (los Fariseos nunca se refirieron a Él ni una sola vez por Su Nombre) no echa fuera los demonios (espíritus demoníacos), sino por Beelzebú, príncipe de los demonios (no negaron Su Poder, pero declaraban que Su Poder era de Satanás).      25   Y Jesús como sabía los pensamientos de ellos (revelado a Él por el Espíritu Santo), les dijo, Todo reino dividido contra sí mismo es desolado; y toda ciudad o casa dividida contra sí misma no permanecerá (¡La idea de la declaración es que Satanás no se opone a sí mismo!  Él no posee a alguien con un espíritu maligno y después echa a ese espíritu fuera):      26   Y si Satanás echa fuera a Satanás, contra sí mismo está dividido; ¿cómo pues permanecerá su reino? (Jesús admite aquí que Satanás sí tiene un reino, que es el reino de las tinieblas.)     27   Y si yo por Beelzebú echo fuera los demonios (espíritus demoníacos), ¿vuestros hijos por quién los echan? (Los Fariseos y sus discípulos decían que ellos echaban fuera a los demonios, pero en realidad no lo hacían; porque ellos mismos eran de Satanás.) por tanto, ellos serán vuestros jueces (la palabra “hijos” se refiere a los discípulos de los Fariseos; Jesús al plantear esta pregunta no negó ni afirmó que ellos, de hecho, realmente echaban fuera los demonios; Él empleó esta declaración solamente como discusión para probar Su punto).      28   Y si por el Espíritu de Dios (Jesús no echó fuera a los demonios porque Él era Dios, sino como un hombre lleno del Espíritu) yo echo fuera los demonios (espíritus demoníacos), ciertamente ha llegado el Reino de Dios a vosotros (colocó a los Fariseos en una posición indefendible; si el Espíritu de Dios realmente Le ayudaba y Él ya había puesto en claro que tal cosa no se podían hacer sin el Espíritu de Dios, entonces deben admitir que Él es el Mesías; ¡su acusación resultó prematuro, o sea les salió el tiro por la culata!).      29   Porque, ¿cómo puede alguno entrar en la casa del hombre fuerte (Satanás se representa lo que es fuerte — más fuerte que los hombres), y saquear sus alhajas (lo que hizo Jesús en la Cruz), si primero no prendiere al hombre fuerte? (Solamente Jesús podía atar a este hombre fuerte.) y entonces saqueará su casa (en el Calvario Satanás fue derrotado totalmente [Col. 2:14-15]).      30   El que no está Conmigo, contra Mí es (es imposible tomar una posición neutral con respecto a Cristo; la palabra “contra” denota oposición intensa); y el que Conmigo no recoge, desparrama (se refiere a la Verdad de que una persona no puede estar en favor de “Cristo” y en “contra” de Sus verdaderos siervos; la Presencia de Emanuel pone en prueba todo y a todos).      31   Por tanto os digo (dirigiéndose a la declaración más temible), Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres (sólo si confiesan correctamente el pecado al Señor [I Jn. 1:9]):  mas la blasfemia contra el Espíritu no será perdonada a los hombres (cuando Lo acusaban de echar fuera a los demonios por el poder de Satanás, cuando en realidad Él lo hacía por el poder del Espíritu Santo, ellos blasfemaron al Espíritu de Dios; blasfemar al Espíritu Santo solamente puede cometerse por alguien que profesa conocer al Señor, como los Fariseos de antigüedad, o bien lo han conocido una vez, y después Le dieron la espalda a Él; aquéllos, los inconversos que nunca han conocido al Señor, no pueden blasfemar el Espíritu Santo simplemente porque no tienen ningún conocimiento verdadero del Espíritu).      32   Y cualquiera que hablare contra el Hijo del Hombre, le será perdonado (de nuevo, si busca el perdón):  mas cualquiera que hablare contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este mundo, ni en el venidero (¡tal persona está condenada! sin embargo, estas declaraciones no significan que un reincidente no puede regresar al Señor; pero sí significan que aquél que realmente ha blasfemado al Espíritu Santo, no tendrá deseo alguno de acercarse al Señor, pero de hecho, seguirá oponiéndose a Él; cualquier persona que desea venir al Señor, ese deseo que está puesto allí por el Espíritu Santo, puede hacer que vuelva [Apoc. 22:17]). EL FRUTO BUENOY CORRUPTO      33   O haced el árbol bueno, y su fruto bueno; o haced el árbol corrompido, y su fruto dañado:  porque por el fruto es conocido el árbol (un solo árbol no puede producir fruta buena y fruta corrompida; ya sea los Fariseos tenían razón o Él tenía razón; ¡ambos no podían tener razón!  Su fruto era bueno, ya que producía vidas cambiadas; el fruto de ellos no producía nada más que corrupción).      34   Generación de víboras (Jesús llamó a los Fariseos serpientes, y lo hizo en sus caras), ¿cómo podéis hablar bien, siendo malos? (A raíz de ser malvados, no podían producir el fruto bueno.) porque de la abundancia del corazón habla la boca (las palabras de los hombres revelan sus pensamientos y su carácter).      35   El hombre bueno del buen tesoro del corazón saca buenas cosas (el “hombre bueno” de este Versículo es lo mismo que el “árbol bueno” del Versículo 33; así como el “árbol bueno” producirá la fruta buena, asimismo, el “hombre bueno” producirá el “buen tesoro” de su corazón):  y el hombre malo del mal tesoro saca malas cosas (un corazón malvado no puede hacer lo contrario).      36   Mas yo os digo, Que toda palabra ociosa que hablaren los hombres (tiene que ver con afirmaciones de justicia que no existían), de ella darán cuenta en el Día del Juicio (el Juicio del Gran Trono Blanco [Apoc. 20:11-15]).      37   Porque por tus palabras serás justificado (una confesión de Cristo y del precio que Él pagó en la Cruz, justifica a cualquier persona [Rom. 5:1-2]), y por tus palabras serás condenado (una confesión de otra cosa fuera de Cristo y de la Cruz será condenada, es decir, “estará perdido eternamente”). LA SEÑAL DE JONÁS      38   Entonces respondiendo algunos de los Escribas y de los Fariseos (los Escribas eran parte de los Fariseos, porque compartían la misma doctrina), diciendo, Maestro (educador), deseamos ver de Ti señal (¡habían señales incontables! por ejemplo, acababan de ver al hombre ciego, mudo y endemoniado instantáneamente librado y sanado; la señal, sin embargo, que de hecho querían, no era la Liberación del pecado y de sus efectos, sino liberación de Roma).      39   Y Él respondió y les dijo, La generación mala y adúltera demanda señal (“adúltera” se refiere a la infidelidad espiritual de Israel a Dios; estaban cometiendo adulterio espiritual, que significa que ellos estaban adorando algo ajeno de Dios; si hubieran adorado a Dios, hubieran aceptado a Cristo); mas señal no le será dada, sino la señal del Profeta Jonás (Él hablaba de Su Muerte y Resurrección):      40   Porque como estuvo Jonás en el vientre de la ballena tres días y tres noches; así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la Tierra tres días y tres noches (Cristo estaría muerto tres días y tres noches; durante este tiempo, Él estaría en el Paraíso y predicaría a los espíritus en prisión quienes eran los ángeles caídos [Luc. 23:43; I Ped. 3:19-20] no hay registro alguno en Las Escrituras que indica que Jesús estaba en el lado ardiente del Infierno, como algunos lo enseñan).      41   Los hombres de Nínive se levantarán en el Juicio con esta generación, y la condenarán (Jesús proclama aquí que los Gentiles de Níneve eran más justos que los Fariseos, porque ellos se arrepintieron, mientras que los Fariseos no lo hicieron; esto enfureció a estos líderes religiosos):  porque ellos se arrepintieron a la predicación de Jonás; y, he aquí, más que Jonás en este lugar (“esta generación” de Israel, fue visitada por nada menos que el Hijo de Dios, mientras que Níneve fue privilegiado por oír solamente al Profeta Jonás; también, Cristo realizó los milagros más grandes que jamás habían acontecidos, mientras que Jonás no realizó ninguno; Israel no tenía excusa alguna).      42   La reina del sur (la Reina de Sabá, otra Gentil) se levantará en el Juicio con esta generación, y la condenará:  porque vino de los fines de la Tierra para oír la sabiduría de Salomón; y, he aquí, más que Salomón en este lugar (esta mujer marca un nivel más alto de la investigación y de la Fe, ya que ella viajó una gran distancia para oír la sabiduría de Salomón; por contraste, Jesús vino directamente a Israel, pero todavía no Lo recibieron, aunque Él era mucho mayor que Salomón tanto en sabiduría como en poder; ¡Qué acusación!). EL REGRESO DE LOSESPÍRITUS INMUNDOS      43   Cuando el espíritu inmundo ha salido del hombre (se refiere a Israel, los espíritus inmundos se retiraban de Cristo), anda (el espíritu inmundo) por lugares secos, buscando reposo, y no lo halla (estos espíritus de las tinieblas en realidad no fueron echados fuera de Israel, sino solamente retirados de Cristo, porque Él era el Hombre más fuerte).      44   Entonces (el espíritu inmundo) dice, Me volveré a mi casa de donde salí (lo que sucedió cuando Israel rechazó a Cristo); y cuando viene (el espíritu maligno), la halla (Israel) desocupada (vacío del Espíritu de Dios), barrida (limpio de las cosas de Dios, quiere decir que no quedaba nada de Dios), y adornada (lleno de rituales religiosos).      45   Entonces va (el espíritu maligno), y toma consigo otros siete espíritus peores que él, y entrados moran allí (lo que sucedió cuando Israel rechazó a Cristo):  y el estado final de aquel hombre resulta peor que el primero.  Así también acontecerá a esta generación mala (por haber rechazado a Cristo, ahora Israel se encontraba peor que antes de que Él viniera; ocurre igual con la Iglesia moderna, en que escucha el Mensaje de la Cruz, y luego lo rechaza). LA FAMILIA VERDADERADE CRISTO      46   Y estando Él (Cristo) aún hablando a la multitud (el Mensaje terrible que Él acaba de proclamar referente al estado presente y futuro de Israel), he aquí, Su madre y Sus hermanos estaban fuera, que Le querían hablar (Jesús estaba probablemente en una casa particular, con la casa llena de gente, sin más lugar para que otros entraran, por lo tanto, Su familia no podía llegar donde Él; su deseo de hablar con Él no era en un sentido positivo).      47   Y Le dijo uno, He aquí, Tu madre y Tus hermanos están fuera, que Te quieren hablar (tenían cosas que decirle a Él, pero pocos desearon escuchar lo que Él quería decirles a ellos; felizmente, iba a ser diferente después de Su Muerte y Resurrección).      48   Y respondiendo Él al que Le decía esto dijo, ¿Quién es Mi madre y quiénes son Mis hermanos? (Refuta totalmente las afirmaciones hechas más adelante por la Iglesia Católica.)     49   Y extendiendo Su Mano hacia Sus Discípulos (se refiere a los primeros Doce, pero no se limita a ellos, pues se refiere a cualquiera y a todos los que Le siguen a Él, como el siguiente Pasaje lo expresa), dijo, ¡He aquí, Mi madre y Mis hermanos!      50   Porque todo aquel (aumenta las dimensiones de su familia para incluir a todos los que le siguen a Él) que hiciere la Voluntad de Mi Padre que está en los Cielos (proclama los requisitos para llegar a ser parte de la Familia de Dios), ése es Mi hermano, y hermana, y madre (Él no pone importancia alguna en el nacimiento físico, sino que pone más importancia en el nacimiento espiritual). CAPÍTULO 13(31 d.C.)LA PARÁBOLA DELSEMBRADOR Y AQUEL día (el día en que la enseñanza fue dada como está registrado en el Capítulo anterior) saliendo Jesús de la casa (probablemente la casa de Pedro), se sentó junto al mar (el Mar de Galilea).        2   Y se llegaron a Él grandes multitudes (quisieron que Él les enseñara, Él así lo hizo), y entrándose Él en el barco, se sentó (que era la costumbre de aquella época con respecto a estar sentado cuando le impartía a la gente); y toda la gente estaba a la ribera.        3   Y les habló muchas cosas por Parábolas (una ilustración comparativa, utilizada para explicar una verdad), diciendo, He aquí, el que sembraba salió a sembrar (se trata de una ilustración a la que todos estarían  familiarizados);        4   Y sembrando, parte de la semilla (la Palabra de Dios) cayó junto al camino, y vinieron las aves (espíritus demoníacos) y la comieron:        5   Y parte (la semilla) cayó en pedregales, donde no tenía mucha tierra:  y nació luego, porque no tenía profundidad de tierra (no tenía fondo):        6   Pero cuando salió el sol, se quemó; y se secó, porque no tenía raíz (debido a no tener profundidad alguna, las persecuciones pronto los causó a quedarse en el camino; todo esto corresponde a la presentación del Evangelio, y como es evidente, refuta totalmente la doctrina de la Seguridad Eterna Incondicional, la cual no está de acuerdo a Las Escrituras).        7   Y parte (la semilla) cayó en espinas; y las espinas crecieron, y la ahogaron (permitieron meter otras cosas  y obstaculizar el crecimiento de la Palabra en el corazón):        8   Y parte (la semilla) cayó en buena tierra (tierra receptiva), y dio fruto, cual a ciento, cual a sesenta, y cual a treinta (Jn. 15:1-8).        9   Quien tiene oídos para oír, oiga (quienquiera que escucha es responsable de escuchar, por ejemplo, de obedecer, y será juzgado según corresponde; el secreto de esta primera Parábola es que solamente un cuarto más o menos de los esfuerzos empleados salen bien, y fracasan los otros tres cuartos; la historia subsiguiente demuestra la exactitud de esta profecía).  JESÚS EXPLICA EL MOTIVODE HABLAR POR PARÁBOLAS      10   Entonces llegándose los Discípulos, Le dijeron (parece que corresponde a un período más tarde en que estaban solos), ¿Por qué les hablas por Parábolas? (¡Demuestra consternación de su parte!)     11   Y Él respondiendo les dijo (tiene que ver con el método del Señor al tratarse con dos clases distintas de gente, los que realmente desearon saber el Camino de Dios y los que eran nada más que curiosos), Porque a vosotros es concedido saber los misterios del Reino de los Cielos; mas a ellos no es concedido (se manifiestan aquí dos categorías; ¿en cuál categoría está usted?).      12   Porque a cualquiera que tiene (y quiere más), se le dará, y tendrá más (si alguien quiere más Justicia, el Señor quiere darles más Justicia a ellos):  pero al que no tiene (no tiene ningún interés para recibir más), aun lo que tiene le será quitado (él no sólo pierde lo que él hubiera podido tener, sino incluso lo que él ya tiene; a los que aceptan la Cruz, tendrán aun más, y los que rechazan la Cruz, perderán todo, incluso lo que ellos tenían previamente).      13   Por eso Yo les hablo por Parábolas (para separar a los que tienen hambre y sed de Justicia de los que no lo tienen):  porque viendo no ven; y oyendo no oyen, ni entienden (es decir, no desean ver ni oír ni entender; y por lo tanto, por un juicio justo pierden esta triple capacidad moral).      14   De manera que se cumple en ellos (los que rechazan la Cruz [I Cor. 1:23]) la Profecía de Isaías, que dice, De oído oiréis, y no entenderéis; y viendo veréis, y no percibiréis (una sordera voluntariosa, una ceguera voluntariosa y una torpeza voluntariosa; este Pasaje se repite de una forma u otra unas siete veces en el Nuevo Testamento [Mat.  13:14-15; Marc. 4:12; Luc. 8:10; Jn. 12:39-40; Hch. 28:26-27; Rom. 11:8]):      15   Porque el corazón de este pueblo está engrosado (ésta es la razón de su torpeza espiritual y, por lo tanto, el rechazo de Cristo; el rechazo espiritual o la aceptación comienza en el corazón), y de los oídos oyen pesadamente (escuchaban repetidas veces, y poco actuaban en lo que escucharon, y el Espíritu Santo se retira hasta que pierden incluso lo que han tenido), y de sus ojos guiñan (deliberadamente cerraron sus ojos, aun teniendo en frente las pruebas irrefutables); para que no vean con los ojos, y oigan con los oídos, y del corazón entiendan, y se conviertan, y yo los sane (no recurrieron a Él; si lo hubieran hecho lo más segura es que Él los hubiera sanado moral y espiritualmente; se refiere a los que han aceptado al Señor, pero por varios motivos se quedarán en el Camino; como se dijo antes, esto refuta totalmente la doctrina de la Seguridad Eterna Incondicional que no es según Las Escrituras).      16   Mas bienaventurados vuestros ojos, porque ven:  y vuestros oídos, porque oyen (éste es el grupo que tiene ganas de conocer al Señor de una manera aun mejor).      17   Porque de cierto os digo (señala una declaración muy importante), Que muchos Profetas y justos desearon ver lo que veis (lo que Cristo presentó a Israel, pero lo rechazaron), y no lo vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron (por contraste, fueron muchos quienes “desearon” ver, oír y entender). EXPLICACIÓN DE LAPARÁBOLA DEL SEMBRADOR      18   Oíd pues vosotros la Parábola del que siembra (Cristo ahora lo explicará):      19   Oyendo cualquiera la Palabra del Reino (se refiere a la Palabra de Dios; señala al Camino de Dios contra  el camino de Satanás), y no entendiéndola (no se refiere al que no tiene la capacidad de entender, sino al que no tiene ningún deseo de entender), viene el malo (Jesús compara a Satanás con un buitre), y arrebata lo que fue sembrado en su corazón (se refiere a Satanás que se le permite hacer tal cosa por medio de la persona implicada; la culpa no es del Señor ni de Satanás, sino de la persona implicada).  Éste es el que fue sembrado junto al camino (las palabras “junto al camino” se refiere al hecho de que el individuo no le da creencia, es decir, “incredulidad”).      20   Y el que fue sembrado (la Palabra de Dios) en pedregales (se refiere al segundo grupo), éste es el que oye la Palabra, y luego (inmediatamente) la recibe con gozo (comienzan bien, pero después caen al lado del camino);      21   Mas no tiene raíz en sí (se refiere a los “lugares pedregosos”), antes es temporal (él escucha la Palabra de Dios, la cree y acepta a Cristo; hace todo con alegría; pero entonces algo más sucede):  que venida la aflicción o la persecución por la Palabra (que definitivamente sucederá), luego (inmediatamente) se ofende (la ofensa de la Cruz [Gál. 5:11]).      22   Y el que fue sembrado (la Palabra de Dios) en espinas, éste es el que oye la Palabra (él recibe la Palabra; la tierra es fértil y buena con mucha profundidad); pero el afán de este siglo (los caminos de este mundo), y el engaño de las riquezas (engañoso, simplemente porque al adquirirlas hace que la persona crea cosas erróneas), ahogan la Palabra (detiene su crecimiento), y se hace infructuosa (tal persona al final estará perdida [Jn. 15:2, 6]).      23   Mas el que fue sembrado en buena tierra (tierra preparada — tierra arada por el Espíritu de  convicción a causa del pecado), éste es el que oye la Palabra (hace esto con muchas ganas) y la entiende (él tenía ganas de entender y el Señor recompensa a tales dándoles aun más entendimiento); y el que lleva fruto (el crecimiento Cristiano), y lleva uno a ciento, y otro a sesenta, y otro a treinta (la idea es que se multiplica cien veces; el Espíritu Santo se esfuerza a aumentar los treinta y los sesenta hasta que lleguen a multiplicarse cien veces [Jn. 15:1-8]). LA PARÁBOLA DEL TRIGOY DE LA CIZAÑA      24   Otra Parábola Él les propuso, diciendo (expresa la segunda Parábola), el Reino de los Cielos es semejante al Hombre (Cristo) que siembra buena semilla (la Palabra de Dios) en su campo (el mundo):      25   Mas durmiendo los hombres (la Iglesia a menudo está dormida), vino Su (el enemigo de Cristo) enemigo (Satanás), y sembró cizaña (apóstatas) entre el trigo (Cristianos genuinos), y se fue (Satanás obra mayormente por medio de Creyentes profesantes).      26   Y cuando la hierba salió (se refiere a la buena semilla que echa raíz, crece y tiene un comienzo saludable), e hizo fruto (se refiere a su propósito previsto), entonces apareció también la cizaña (la Iglesia tiene lo verdadero y lo falso).      27   Y llegándose los siervos del padre de la familia, le dijeron (indica a los que habían ayudado a sembrar la “buena semilla”), Señor, ¿no sembraste buena simiente en tu campo?  ¿De dónde pues tiene cizaña? (No se sembró cizaña, entonces, ¿por qué están allí?)     28   Y Él les dijo, Un hombre enemigo ha hecho esto (se refiere a Satanás y a sus ministros [II Cor. 11:13-15]).  Y los siervos le dijeron, ¿Quieres pues que vayamos y la recojamos? (¿Deshacerse del campo de la cizaña?)     29   Y Él dijo, No; porque recogiendo la cizaña, arranquéis también con ella el trigo (mientras que la cizaña [doctrina falsa] debía ser precisada, ninguna fuerza debe ser utilizada para arrancarla del campo; pues al hacerlo,  destruiría parte del trigo).      30   Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega (indica la Primera Resurrección de la Vida):  y al tiempo de la siega yo diré a los segadores (se refiere al Señor que llevará a cabo esta tarea tan importante, porque solamente Él tiene la Sabiduría y la Capacidad para hacerlo), Coged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla (la cizaña se perderá eternamente):  mas recoged el trigo en mi alfolí (se refiere a los que estarán en la Primera Resurrección [I Tes. 4:13-18]).  LA PARÁBOLA DEL GRANODE MOSTAZA      31   Otra Parábola les propuso, diciendo (la tercera Parábola), El Reino de los Cielos es semejante al grano de mostaza (la Palabra de Dios), que tomándolo (Cristo), alguno lo sembró en su campo (el mundo):      32   El cual a la verdad es la más pequeña de todas las simientes (se trata del humilde inicio del Evangelio de Jesucristo); mas cuando ha crecido (que así está ahora), es la mayor de las hortalizas (el Cristianismo es la fe mayor en la Tierra, con aproximadamente dos mil millones de adherentes), y se hace árbol (un arbusto de  mostaza que se convierte en un árbol es anormal), que vienen las aves del Cielo (toda clase de aves, lo que  representa toda clase de doctrina) y hacen nidos en sus ramas (así que en conducta y en doctrina, el fracaso de lo que se llama Cristianismo se revela aquí de antemano). LA PARÁBOLA DELA LEVADURA      33   Otra Parábola les dijo (la cuarta); El Reino de los Cielos es semejante a la levadura (expresado invariablemente en Las Escrituras como símbolo del mal), que tomó una mujer (Las Escrituras presentan con frecuencia también a la mujer como agente de la idolatría), y escondió en tres medidas de harina (la comida es la Palabra de Dios), hasta que todo quedó leudo (más cizaña que trigo). EL EMPLEO DE PARÁBOLASPOR JESÚS      34   Todo esto habló Jesús por Parábolas a las multitudes (se relaciona solamente con este segmento de Sus Enseñanzas); y sin Parábolas no les hablaba:      35   Para que se cumpliese lo que fue dicho por el Profeta (Asaf [Sal. 78:2]), que dijo, Abriré en Parábolas Mi Boca; rebosaré cosas escondidas desde la fundación del mundo (se refiere a las Verdades que nunca antes se han revelado, pero ya se las dan, no obstante en sombra; como por ejemplo, los Gentiles serán incluidos). EXPLICACIÓN DE LA PARÁBOLADEL TRIGO Y LA CIZAÑA      36   Entonces despedidas las multitudes, Jesús se vino a la casa (Él enseñaba por la ribera del mar, y luego entra en la casa de Pedro):  y llegándose a Él Sus Discípulos, Le dijeron, Decláranos la Parábola de la cizaña del campo (una audiencia privada).      37   Y respondiendo Él les dijo, El que siembra la buena semilla (la Palabra de Dios) es el Hijo del Hombre (Cristo es el Señor de la Cosecha);      38   El campo es el mundo (no sólo los Judíos, lo cual en efecto, se refiere a la Iglesia venidera); y la buena semilla son los hijos del Reino (se refiere a los Creyentes verdaderos de la Palabra de Dios), y la cizaña son los hijos del malo (profesan ser hijos del Reino, pero en efecto, eran ministros de Satanás de una forma u otra [II Cor. 11:13-15]);      39   Y el enemigo que la sembró (la semilla mala), es el Diablo; y la siega es el fin del mundo (el fin de la edad; el Juicio); y los segadores son los Ángeles (los Ángeles que regresarán con Cristo y todos los Santos redimidos, en la Segunda Venida [Apoc., cap. 19]).      40   De manera que como es cogida la cizaña (la semilla mala) y quemada al fuego (el Juicio del Gran Trono Blanco [Apoc. 20:11-15]); así será en el fin de este siglo (el fin de esta edad).      41   Enviará el Hijo del Hombre a sus Ángeles, y cogerán de Su Reino (para separar la cizaña del trigo) todos los que sirvan de estorbos, y los que hacen iniquidad (el Juicio del Gran Trono Blanco);     42   Y los echarán en el horno de fuego:  allí será el lloro y el crujir de dientes (la Segunda Resurrección de Maldición, es decir, “la Segunda Muerte” [Apoc. 20:11-15]).      43   Entonces (el principio de la Edad del Reino) los Justos resplandecerán como el sol en el Reino de su Padre (la perfecta edad venidera [Apoc., caps. 21-22]).  El que tiene oídos para oír, oiga (indica la certidumbre de tal acción). LA PARÁBOLA DEL TESOROESCONDIDO      44   Además (la quinta Parábola), el Reino de los Cielos es semejante al tesoro (el Nuevo Convenio) escondido en el campo (el mundo); el cual hallado (el tesoro es Cristo), el hombre lo encubre, y de gozo de ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo (la moraleja es, Cristo vale más que nada en el mundo). LA PARÁBOLA DE LA PERLADE GRAN PRECIO      45   También (la sexta Parábola), el Reino de los Cielos es semejante al hombre mercader, que busca buenas perlas (este hombre es rico, pero no está satisfecho, y con razón; la “Perla” es la única substancia que el hombre no puede perfeccionar; esta Perla representa a Cristo):     46   Quien, al hallar una perla de gran valor (esta perla individual entre muchas perlas, que era la mejor que todas, es decir, “Cristo”), fue y vendió todo lo que tenía, y la compró (esta Perla vale todo, y se requeriría todo  para adquirirla). LA PARÁBOLA DE LA RED      47   Asimismo (la séptima Parábola), el Reino de los Cielos es semejante a la red, que echada en el mar, coge de toda clase de peces (todo tipo de Creyentes llegan a la Iglesia):      48   La cual estando llena (cuando la dispensación de la Iglesia siga su curso; ya está por acabar), la sacaron a la orilla, y sentados, cogieron lo bueno en vasos, y lo malo echaron fuera (la separación de la cizaña y el trigo).      49   Así será al fin del siglo (al final de la edad):  saldrán los Ángeles, y apartarán a los malos de entre los justos (los “justos” son los que confían en Cristo y la Cruz),      50   Y los echarán (los malvados) en el horno del fuego (el Juicio del Gran Trono Blanco [Apoc. 20:11-15]):  allí será el lloro y el crujir de dientes. EL DUEÑO DE LA CASA      51   Les dijo Jesús, ¿Habéis entendido todas estas cosas?  Ellos responden, Sí, Señor.      52   Y Él les dijo, Por eso todo Escriba (todos los Creyentes aquí se compara con los Escribas, que quiere decir que ellos buscan diligentemente la Palabra de Dios) docto (aptos en la Palabra, lo cual debe ser cierto de todos los Creyentes) en el Reino de los Cielos, es semejante a un padre de familia (posee las llaves del Reino), que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas (puede enriquecer a otros sacando de su almacén la Verdad Divina; esa Verdad es tan antigua como el tiempo, por ejemplo, eterno en cuanto a su experiencia, poder y carácter es nueva perpetuamente). JESÚS RECHAZADOEN NAZARET      53   Y aconteció, que acabando Jesús estas Parábolas, pasó de allí.      54   Y venido a Su Tierra (Nazaret), les enseñaba en la Sinagoga (Luc. 4:15-30) de ellos, de tal manera que ellos estaban atónitos (quedaron sin habla), y decían, ¿De dónde tiene Éste esta sabiduría, y estas maravillas? (Fue un intento de calumniar a Cristo.)      55   ¿No es Éste el hijo del carpintero? (Ésta era una negación de Su afirmación con respecto al Oficio Mesiánico.) ¿No se llama Su madre María, y Sus hermanos, Santiago, y José, y Simón, y Judas? (Negaban también Su Nacimiento Virginal.)      56   ¿Y no están todas sus hermanas con nosotros?  ¿De dónde, pues, tiene este Hombre todas estas cosas? (Si todas estas cosas que decían fueran ciertas, Su familia ya lo hubiera mencionado.)     57   Y se escandalizaban en Él (Lucas dijo que “se llenaron de ira” y lo hubieran matado a Él si hubieran podido hacerlo [Luc. 4:28-30]).  Mas Jesús les dijo, No hay Profeta sin honra, sino en su propia tierra, y en su casa (esta frase “en su propia” revela mucho; declara el hecho que Su propia familia no creyó en Él [Jn. 7:5]).      58   Y no hizo allí (en Nazaret) muchas maravillas a causa de la incredulidad de ellos (no Le traerían a los enfermos y a los afligidos; la incredulidad era la razón). CAPÍTULO 14(32 d.C.)JUAN EL BAUTISTADECAPITADOEN aquel tiempo Herodes el tetrarca (el hijo de Herodes quien mató a los niños de Belén) oyó la fama de Jesús (se refiere a los milagros que Cristo realizó, incluso hasta resucitar a los muertos),        2   Y dijo a sus criados, Éste es Juan el Bautista (una conciencia culpable); él ha resucitado de los muertos, y por eso virtudes obran en él.        3   Porque Herodes había prendido a Juan, y le había aprisionado (el castillo de Maquero en las orillas del Mar Muerto), y puesto en la cárcel por causa de Herodías, mujer de Felipe su hermano (se refiere al motivo por el cual Juan fue arrestado por Herodes y colocado en la prisión).        4   Porque Juan le decía, No te es lícito tenerla (Herodías era su sobrina y la esposa de su hermano Felipe).        5   Y quería matarle, mas él temía al pueblo, porque le tenían como a Profeta.        6   Mas celebrándose el día del nacimiento de Herodes, la hija de Herodías danzó en medio, y agradó a Herodes.        7   Y prometió él con juramento darle todo lo que pidiese.        8   Y ella, instruida primero de su madre, dijo, Dame aquí en un plato la cabeza de Juan el Bautista (la madre de Salomé, Herodías, era una de las mujeres más malvadas que jamás haya existido).        9   Entonces el rey se entristeció:  mas por el juramento, y por los que estaban juntamente a la mesa (una cena), mandó que se le diese (para salvar las apariencias frente a los invitados).      10   Y enviando, degolló a Juan en la cárcel.      11   Y fue traída su cabeza en un plato, y dada a la muchacha:  y ella la presentó a su madre.      12   Entonces llegaron sus discípulos, y tomaron el cuerpo, y lo enterraron, y fueron, y dieron las nuevas a Jesús (la misión de Juan el Bautista era presentar a Jesús; ¡así lo hizo!). JESÚS ALIMENTA ALOS CINCO MIL      13   Y oyéndolo Jesús, se apartó de allí en un barco a un lugar desierto apartado (Él estaba afligido por la muerte de Juan, Su amado precursor; Él hubiera parado la ejecución; sin embargo, no era la Voluntad de Dios hacerlo):  y cuando las gentes lo oyeron, Le siguieron a pie de las ciudades.      14   Y saliendo Jesús, vio un gran gentío, y tuvo compasión de ellos, y sanó a sus enfermos.      15   Y cuando fue la tarde del día, se llegaron a Él Sus Discípulos, diciendo, El lugar es desierto, y el tiempo es ya pasado (la gente había estado sin alimento todo el día, y si ellos hubieran ido a encontrar el alimento, ellos habrían tenido que marcharse ahora); despide las gentes, para que se vayan por las aldeas, y compren para sí de comer.      16   Jesús les dijo, No tienen necesidad de irse; dadles vosotros de comer (Él hablaba en aquel entonces del sentido físico, pero Sus palabras llevaron un significado espiritual más alto; el Cuerpo de Cristo debe ser alimentado en cuanto a la Palabra de Dios).      17   Y ellos dijeron, No tenemos aquí sino cinco panes y dos peces (¡poco es mucho si Dios está en ello!).      18   Y Él les dijo, Traédmelos acá (¡el secreto es Cristo! debemos traer lo poco que tenemos a Él).      19   Y mandando a las gentes a sentarse sobre la hierba (indica orden y siguieron un método para hacer la distribución), tomando los cinco panes y los dos peces, alzando los ojos al Cielo, bendijo, y partió y dio los panes a Sus Discípulos, y los Discípulos a las multitudes (Él tomó, Él Bendijo, Él quebrantó y Él dio; ésa es Su orden con los Creyentes también).      20   Y comieron todos, y quedaron satisfechos:  y recogieron lo que sobró de los pedazos, doce canastas llenas (¡un milagro sorprendente!).      21   Y los que comieron fueron como cinco mil hombres, sin las mujeres y los niños (posiblemente casi quince mil personas). JESÚS ANDA SOBRE EL MAR      22   En seguida Jesús obligó (demandó con firmeza) a Sus Discípulos entrar en el barco, e ir delante de Él a la otra orilla del lago (regresar a Capernaum), entre tanto que Él despedía a la multitud (solamente Él la despidió, satisfecha física y espiritualmente).      23   Y despedidas las gentes (que indica que no desearon irse), Él subió al monte apartado a orar (expresa lo que Él muy a menudo hacía [Mat. 26:36; Marc. 6:46; 14:32; Luc. 6:12; 9:28; Jn. 17:9-26]):  y cuando fue la tarde del día, estaba allí solo.      24   Y ya el barco estaba en medio del mar (concierne no sólo el Mar de Galilea, sino también, el Mar de la Vida), atormentado de las ondas (la turbulencia):  porque el viento era contrario (dificultades, también, enfrentarse a la humanidad como resultado de la Caída).      25   Mas a la cuarta vela de la noche (entre las 3:00 y las 6:00 de la madrugada) Jesús fue a ellos  (el Espíritu Santo le reveló a Él, que se encontraban en apuros), andando sobre el mar (aunque las aguas eran muy turbulentas, donde Él pisaba, se fueron tranquilizando).      26   Y los Discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron (era más de lo que podían captar), diciendo, Fantasma es (no pensaron realmente que era Jesús); y dieron voces de miedo (pensaron que estaban a punto de morir).      27   Pero en seguida (inmediatamente) Jesús les habló (una vez que Lo vieron), diciendo, Confiad; Yo Soy; no tengáis miedo (debemos hacer frente a las circunstancias adversas con ánimo, sabiendo bien que El Señor se encargará de la situación).      28   Entonces Le respondió Pedro, y dijo, Señor, si Tú eres (mejor traducido, “puesto que eres Tú”), manda que yo vaya a Ti sobre las aguas.      29   Y Él (Jesús) dijo, Ven (la respuesta del Maestro a la Fe).  Y descendiendo Pedro del barco, andaba sobre las aguas, para ir a Jesús.      30   Mas viendo el viento fuerte, tuvo miedo (él ahora ve el viento en lugar de Jesús); y comenzándose a hundir, dio voces, diciendo, Señor, sálvame (una oración que el Señor siempre contesta).      31   Y luego Jesús extendiendo la mano, lo agarró (lo sostuvo, esto evitó que él se hundiera más al fondo), y le dice, Oh hombre de poca fe, ¿por qué dudaste? (no debemos permitir que las circunstancias causen la duda.)     32   Y cuando ellos entraron en el barco (toda evidencia es, después de que Jesús lo agarró, Pedro caminó sobre el agua por segunda vez), se calmó el viento (el Poder de Cristo sobre los elementos).      33   Entonces los que estaban en el barco, vinieron y Le adoraron (como Dios), diciendo, Verdaderamente eres Hijo de Dios (Lo reconocieron como el Mesías). JESÚS SANA A LOS ENFERMOS      34   Y llegando a la otra parte (regresó a Capernaum), vinieron a la tierra de Genesaret (en el lado occidental del Mar de Galilea, un poco adentro).      35   Y cuando los hombres de aquel lugar reconocieron a Jesús (conocimiento de Su Presencia en su vecindad), enviaron por toda aquella tierra alrededor, y trajeron a Él todos los enfermos;      36   Y Le rogaban que solamente tocasen el borde de su manto:  y todos los que lo tocaron quedaron sanos (si el Borde de Su Ropa está tan lleno de Bendición, ¡cuánta bendición ha de tener Su Mano y Su Corazón!). CAPÍTULO 15(32 d.C.)CRISTO REPRENDE A LOSESCRIBAS Y A LOS FARISEOS ENTONCES llegaron a Jesús ciertos Escribas y Fariseos, de Jerusalén, diciendo (casi toda la oposición a Cristo vino de los líderes religiosos),        2   ¿Por qué Tus Discípulos traspasan la tradición de los ancianos? (Su confianza estaba en las reglas hechas por los hombres en lugar de la Palabra de Dios.) porque no se lavan las manos cuando comen pan (no tenía ningún sentido sanitario; esta tradición enseñaba que un espíritu malo podía sentarse en las manos de la gente, y cuando las manos se lavaban, el espíritu malo se quitaba).        3   Y Él respondiendo, les dijo (declara a Cristo que los atrajo de nuevo a la Palabra de Dios), ¿Por qué también vosotros traspasáis el Mandamiento de Dios por vuestra tradición? (Él no hizo caso de su tradición porque no era según Las Escrituras.  Él entonces les dice que sus tradiciones estaban causándoles quebrantar el Mandamiento de Dios.)       4   Porque Dios mandó, diciendo, Honra a tu padre y a tu madre:  y, el que maldijere al padre o a la madre, que muera irremisiblemente (Éx. 20:12; 21:17).        5   Mas vosotros decís (en contradicción directa a lo que Dios ha mandado), Cualquiera que dijere al padre o a la madre:  Es ofrenda mía a Dios (dedica su propiedad al Templo de modo que no tuvieran que cuidar a sus padres envejecidos, y entonces un sacerdote deshonesto se lo daría de nuevo a ellos, después de tomar un porcentaje), todo aquello con que pudiera valerte (que hace ganancia ilegal de las cosas de Dios, cual aumentaba su pecado);        6   No deberá honrar a su padre o a su madre con socorro, será absuelto (libre de cualquier responsabilidad). Así habéis invalidado el Mandamiento de Dios por vuestra tradición.        7   Hipócritas (fue dicho echándolo en sus caras), bien profetizó de vosotros Isaías, diciendo,        8   Este pueblo con su boca se acerca a Mí, y de labios Me honra; mas su corazón está lejos de Mí (esto define bien a un hipócrita).        9   Mas en vano Me honran (¡la adoración que no fue aceptada por Dios indicativa también de mucha de la Iglesia moderna!), enseñando por doctrinas los mandamientos de hombres (cualquier cosa que se agrega o se quita de la Palabra de Dios). LAS COSAS QUE PROFANEN      10   Y llamando a sí las gentes, les dijo (lo hizo delante de los Escribas y de los Fariseos), Oíd, y entended (lo que luego Él dirá, será lo contrario de lo que fue dicho por los Escribas y los Fariseos):      11   No lo que entra en la boca contamina al hombre; mas lo que sale de la boca, esto contamina al hombre (Cristo destacaba la atención de las mentes de la gente de las cosas externas a la condición verdadera del corazón).      12   Entonces llegándose Sus Discípulos, Le dijeron (tiene que ver con un tiempo de contemplación privada con respecto a las cosas dichas por Cristo), ¿Sabes que los Fariseos oyendo esta palabra se ofendieron (se escandalizaron)?  (Como lo dijo un piadoso de antaño, “si la ofensa se presenta a raíz de la declaración de la Verdad, es más oportuno que la ofensa le esté permitida presentarse en lugar de que la Verdad fuera abandonada.”)     13   Mas respondiendo Él, dijo (Él no permaneció en silencio, sino declaró más Su posición), Toda planta que no plantó mi Padre Celestial, será desarraigada (quiere decir que la doctrina de los Fariseos no era de origen divino, sino de origen terrenal; el día se aproxima cuando la cizaña será quitada de entre el trigo).      14   Dejadlos (no significa que no va a enfrentar su error, sino significa que sólo porque son ofendidos no debe ser un estorbo para predicar la Verdad):  son ciegos guías de ciegos (una designación aplicada a todos los que no estaban siguiendo la Palabra de Dios).  Y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo (una absoluta conclusión garantizada).      15   Y respondiendo Pedro le dijo, Decláranos esta Parábola (dénos más explicación).      16   Y Jesús dijo, ¿Aún también vosotros sois sin entendimiento? (El gran motivo de la necesidad de que sea lleno del Espíritu, y guiado por el Espíritu [Rom. 8:14].)     17   ¿No entendéis aún, que todo lo que entra en la boca, va al vientre, y es echado en la letrina? (Explica el hecho de que el comer alimentos no tiene nada que ver con el lado espiritual del hombre.)     18   Mas lo que sale de la boca del corazón sale; y esto contamina al hombre (no todo lo que sale de la boca de un hombre es profano, sino solamente lo que procede de un corazón malvado).      19   Porque del corazón salen los malos pensamientos, homicidios, adulterios, fornicaciones, hurtos, falsos testimonios, blasfemias (indica la depravación del corazón humano no convertido, la cual era la condición en que se encontraban los Fariseos, a pesar de su religiosidad):      20   Estas cosas son las que contaminan al hombre:  mas comer con las manos sin lavar no contamina al hombre (Satanás es un maestro que pone énfasis en lo insignificante, en vez del problema verdadero). LA SANIDAD DE LA HIJADE LA CANANEA      21   Y saliendo Jesús de allí (se fue de Capernaum), se fue a las riberas (las fronteras) de Tiro y de Sidón.      22   Y, he aquí, una mujer Cananea (una Gentil) que había salido de aquellos términos (las fronteras), clamaba (la mujer estaba desesperada), diciéndole, Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí; mi hija es malamente atormentada del demonio (un espíritu maligno).      23   Mas Él no le respondió palabra alguna (ser un Gentil, su petición era incorrecta, dirigiéndose a Él como “Hijo de David”; solamente en aquel entonces los Judíos disfrutaban del privilegio de utilizar ese término).  Entonces llegándose Sus Discípulos Le rogaron, diciendo, Despáchala; pues da voces tras nosotros (una traducción mejor sería, “haz algo por ella”).      24   Y Él respondiendo, dijo, No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel (Su Misión, por lo menos en Su Primera Venida, fue exclusivamente para los Judíos).      25   Entonces ella vino y Le adoró, diciendo, Señor, socórreme (estaba cambiando su posición).      26   Y respondiendo Él dijo, No está bien (correcto) tomar el pan de los hijos (lo que perteneció a los Judíos), y echarlo a los perrillos (los Gentiles fueron visto como “perros,” entonces en efecto, Él ponía en prueba su Fe).      27   Y ella dijo, Sí, Señor:  mas los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus señores (cuando ella tomó el lugar de un “perro,” así que admitía que ella no tenía reclamo alguno, echándose sobre Su Gracia como Señor, Él inmediatamente respondió, tal como Él lo hará actualmente).      28   Entonces respondiéndola Jesús dijo, Oh mujer, grande es tu Fe:  sea hecho contigo como quieres.  Y fue sanada su hija desde aquella hora (siempre el Señor responde a la Fe; solamente dos personas fueron descritas como personas con “gran Fe”; el primero fue el Centurión Gentil [Mat. 8:5-10], y ahora esta mujer Gentil). JESÚS SANA A LOS ENFERMOS      29   Y partido Jesús de allí, vino junto al Mar de Galilea; y subiendo al monte, se sentó allí (probablemente en el lado noreste del Mar de Galilea).      30   Y llegaron a Él grandes multitudes (pudiera haber sido varios millares de gente), que tenían consigo cojos, ciegos, mudos, mancos y otros muchos enfermos, y los echaron a los Pies de Jesús; y los sanó (Él los sanó a todos):      31   De manera que se maravillaban las gentes, viendo hablar los mudos, los mancos sanos, andar los cojos y ver los ciegos:  y glorificaron al Dios de Israel. JESÚS ALIMENTAA CUATRO MIL      32   Y Jesús llamando a Sus Discípulos, dijo, Tengo compasión de la gente, que ya hace tres días que perseveran conmigo, y no tienen qué comer:  y enviarlos sin comer no quiero, para que no desmayen en el camino (probablemente diez mil o más, habían tenido muy poco de comer durante los tres días y noches pasados).      33   Entonces Sus Discípulos Le dicen, ¿Dónde tenemos nosotros tantos panes en el desierto, para saciar a tan gran compañía? (¿No recordaron el gran Milagro que Él llevó a cabo hace poco tiempo antes de esta misma naturaleza?  ¡Tan rápido olvidamos nosotros también!)     34   Y Jesús les dice, ¿Cuántos panes tenéis?  Y ellos dijeron, Siete, y unos pocos pececillos.      35   Y mandó a las multitudes que se recostasen sobre la tierra.      36   Y tomando los siete panes y los peces, dando gracias, partió y dio a Sus Discípulos, y los Discípulos a la multitud (los Discípulos tenían que seguir recurriendo a Jesús por nuevas provisiones para la necesidad de la multitud; no tenían sus propios recursos; ellos dependían totalmente de Él; es lo que Él nos está enseñando).      37   Y comieron todos, y se saciaron (quedaron satisfechos):  y recogieron lo que sobró de los pedazos siete canastas llenas.      38   Y eran los que habían comido cuatro mil hombres, sin las mujeres y los niños (probablemente cerca de diez mil personas).      39   Entonces, despedida la multitud (pero los despidió satisfechos física y espiritualmente), subió en el barco, y vino a las riberas de Magdala (una ciudad pequeña situada a unos quince kilómetros [diez millas] al sur de Capernaum). CAPÍTULO 16(32 d.C.)JESÚS REPRENDEA LOS FARISEOS Y LLEGÁNDOSE los Fariseos y los Saduceos (indica la amalgamación de estos dos grupos que eran normalmente antagónicos el uno con el otro), para tentarle pedían que les mostrase señal del Cielo (quisieron que Él bajara fuego del Cielo a la Tierra, como lo hizo Elías; pero no querían aceptar la alimentación reciente de los millares con siete panes y unos pocos pescados).        2   Mas Él respondiendo les dijo (Su respuesta a ellos demuestra la hostilidad del corazón natural), Cuando es la tarde del día, decís, Sereno:  porque el Cielo tiene arreboles.        3   Y a la mañana, Hoy tempestad:  porque el Cielo está rojizo y amenazador.  Hipócritas, que sabéis hacer diferencia en la faz del Cielo; ¿y en las señales de los tiempos no podéis?        4   La generación mala y adulterina demanda señal (lamentablemente, esto también caracteriza a esta generación actual); mas señal no le será dada, sino la señal del Profeta Jonás (Jesús fue enviado del Cielo, pero no Lo aceptarían; Él era la señal más grande de todas).  Y dejándolos, se fue (Él salió tanto física como espiritualmente).        5   Y viniendo Sus Discípulos del otro lado del lago (de la orilla occidental del Mar de Galilea, a la orilla del noreste), se habían olvidado de tomar pan. LA LEVADURA        6   Y Jesús les dijo, Mirad y guardaos de la levadura (doctrina falsa) de los Fariseos y de los Saduceos.        7   Y ellos pensaban dentro de sí (demuestra una carencia pésima de conocimiento espiritual y de Las Escrituras), diciendo, Esto dice porque no tomamos pan.        8   Y entendiéndolo Jesús, les dijo (el Espíritu Santo le dijo lo que ellos estaban “pensando”), ¿Por qué pensáis dentro de vosotros, hombres de poca fe (la Fe en Cristo y la Cruz es el único ingrediente necesario), que no tomasteis pan?        9   ¿No entendéis aún (las insensibilidades de los Discípulos a las Acciones del Señor y a Su Enseñanza, es una prueba humillante de la oscuridad del corazón del hombre en cuanto a las realidades morales), ni os acordáis de los cinco panes entre cinco mil hombres, y cuántas canastas recogisteis?      10   ¿Ni de los siete panes entre cuatro mil, y cuántas canastas tomasteis?      11   ¿Cómo es que no entendéis que no por el pan os dije (pan que se puede comer), que os guardaseis de la levadura de los Fariseos y de los Saduceos? (Precisamente tiene la intención de censurar su carencia de discernimiento espiritual.)     12   Entonces entendieron que no les había dicho que se guardasen de la levadura de pan, sino de la doctrina de los Fariseos y de los Saduceos. LA CONFESIÓN DE PEDRO      13   Y viniendo Jesús a la región (las fronteras) de Cesarea de Filipo (a unos 45 kilómetros [treinta millas] al norte del Mar de Galilea), preguntó a Sus Discípulos, diciendo, ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre? (La tercera forma de incredulidad se manifestó en la indiferencia popular, la indolencia, o la mera curiosidad con respecto al Mesías Mismo.  En cuanto a la respuesta a esta pregunta de suma importancia, depende la Salvación del hombre.)     14   Y ellos dijeron, Unos, Juan el Bautista:  y otros, Elías; y otros, Jeremías, o alguno de los Profetas (esta forma de incredulidad se manifiesta en la frivolidad del corazón natural).      15   Él les dice, Y vosotros, ¿quién decís que soy? (Dirigido personalmente a los Doce.)     16   Y respondiendo Simón Pedro dijo, Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios Viviente (la Gran Confesión).      17   Entonces respondiendo Jesús le dijo, Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás (Pedro es el hijo de Jonás, como Jesús es el Hijo de Dios); porque no te lo reveló carne ni sangre (mero ingenio humano), mas Mi Padre que está en los Cielos (todo el conocimiento espiritual debe ser por Revelación).      18   Mas Yo también te digo, que tú eres Pedro (el Señor cambió su nombre de Simón a Pedro, que significa “un fragmento de una roca”), y sobre esta piedra (masa inmovible; Jesús es la Roca Viva en Quien los Redimidos como piedras vivas están edificadas; porque no hay otro fundamento que hombre alguno pueda colocar [I Cor. 3:11]) edificaré Mi Iglesia (la Iglesia pertenece a Cristo, y Él es la Cabeza [Col. 1:18]); y las puertas del Infierno no prevalecerán contra ella (el poder de la muerte causada por el pecado, no prevalecerá contra ella, esta misma victoria fue ganada en la Cruz [vv. 21, 24]).      19   Y a ti daré (“ti” se refiere a todos los Creyentes) las llaves del Reino de los Cielos (se refiere a los símbolos de autoridad, el privilegio de predicar o de proclamar el Evangelio, lo cual es el privilegio de cada Creyente):  y todo lo que atares en la Tierra será atado en los Cielos (Cristo ha dado la autoridad y el poder a cada Creyente para atar a Satanás y a sus secuaces de las tinieblas, y usar el Nombre de Jesús para hacer esto [Marc. 16:17-18; Luc. 10:19]):  y todo lo que desatares en la Tierra será desatado en los Cielos (desata el Poder de Dios según el uso del Nombre de Jesús; ésta es la autoridad de los Creyentes).      20   Entonces Él mandó (ordenó) a Sus Discípulos que a nadie dijesen que Él era Jesús el Cristo (el Nombre como se emplea aquí, es una proclamación del Oficio del Mesías; para este tiempo, es dolorosamente obvio que Israel ha rechazado a su Mesías y, por lo tanto, ¡cualquier proclamación más es inútil!). JESÚS PREDICE SU MUERTEY RESURRECCIÓN      21   Desde aquel tiempo comenzó Jesús a declarar a Sus Discípulos, que Le convenía ir a Jerusalén, y padecer mucho de los Ancianos y de los Principales Sacerdotes y de los Escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día (Sus sufrimientos y las glorias que deben seguir siempre están vinculados en Las Escrituras [I Ped. 1:11; 4:13]; siempre la Cruz fue Su destino, el mismo motivo por lo cual Él vino; la Resurrección nunca estaba en duda).      22   Y Pedro tomándolo aparte, comenzó a reprenderle (Pedro reconvino a Jesús por hablar del sufrimiento y de la muerte; lamentablemente, muchos predicadores continúan haciendo lo mismo, mientras tanto rechazan la Cruz), diciendo, Señor, ten compasión de Ti:  en ninguna manera esto Te acontezca (en ese entonces, Pedro y ni siquiera uno de los Discípulos, comprendían la Cruz en cuanto a su necesidad).      23   Entonces Él, volviéndose, dijo a Pedro (con respecto a una acción fuerte; sería la más severa de las reprensiones), Quítate de delante de Mí, Satanás (Jesús empleó casi las mismas palabras para reprender a Pedro y a los demás Discípulos en la misma ocasión que Él había utilizado para el Diablo, y su tentación [4:10]; toda negación de la Cruz en cualquier forma, es de Satanás); Me eres piedra de tropiezo (se dirige directamente a Pedro, porque ahora lo está utilizando Satanás):  porque no entiendes lo que es de Dios sino lo que es de los hombres (si no es la Cruz, entonces es de los hombres, que quiere decir que es de Satanás).      24   Entonces Jesús dijo a Sus Discípulos, Si alguno quiere venir en pos de Mí, niéguese a sí mismo (no se refiere al ascetismo, pero, en cambio la negación de su propia fuerza y capacidad), y tome su cruz (los beneficios de la Cruz, lo que hizo Jesús allí [Col. 2:14-15]), y sígame (si no sigue a Cristo por medio de la Cruz, entonces nunca Lo podrá seguir).      25   Porque cualquiera que quisiere salvar su vida, la perderá (intenta vivir su vida fuera de Cristo y la Cruz; solamente puede ser vivido en Cristo a través de la Cruz):  y cualquiera que perdiere su vida por causa de Mí la hallará (perder su vida por Cristo, que quiere decir dar su vida a Cristo, lo cual solamente se puede hacer a través de la Cruz; él entonces encuentra “novedad de vida” [Rom. 6:3-5]).      26   Porque ¿de qué aprovecha al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? (Cristo se refiere aquí a la “ganancia” y a la “pérdida.”)  O ¿qué recompensa dará el hombre por su alma? (No hay nada más importante que el alma, porque es eterna.)     27   Porque el Hijo del Hombre vendrá en la Gloria de Su Padre con Sus Ángeles (aunque el Hijo tiene que sufrir, no obstante, la Gloria seguirá; Él habla aquí de la Segunda Venida); y entonces Él pagará a cada uno conforme a sus obras (primero que todo “cada uno” se refiere a los Santos y el Tribunal de Cristo, donde las recompensas serán repartidas, y a los inconversos en el Juicio del Gran Trono Blanco, donde la condenación eterna será repartida [Apoc. 20:11-15]).      28   De cierto os digo, Hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en Su Reino (se refiere a la Transfiguración de Cristo, la cual ocurriría dentro de unas horas, y sería observada por Pedro, Santiago y Juan). CAPÍTULO 17(32 d.C.)LA TRANSFIGURACIÓN SEIS días después (en la lengua Hebrea esto es exclusivo, que significa, que todos los días y el tiempo no están incluidos; Lucas dijo, “unos ocho días,” pero en el Hebreo esto es inclusive, significando que todo está incluido) Jesús tomó con Él a Pedro, a Santiago y a Juan su hermano, y los llevó aparte a un monte alto (no nos dice a cuál monte; “aparte” de los otros Discípulos),        2   Y delante de ellos se transfiguró (quiere decir que la Gloria no brillaba en Jesús, sino que al contrario, brillaba hacia fuera de Él a través de Su Ropa):  y Su Rostro resplandeció como el sol (Apoc. 1:16) y Sus Vestiduras se volvieron blancas como la luz (la luz las hizo blancas).        3   En esto, se les aparecieron Moisés y Elías hablando con Él (Moisés y Elías representaron la Ley y a los Profetas, los muertos y los Santos arrebatados; hablaron con Él de Su Muerte Expiatoria [Luc. 9:31]; esta Doctrina es el gran tema del Cielo [Apoc. 1:5; 5:6, 9; 7:14]).        4   Entonces Pedro dijo a Jesús, Señor, bueno es que estemos aquí:  si quieres, haré aquí tres enramadas; una para Ti, otra para Moisés, y otra para Elías (Dios no tendrá incluso ni a los Santos más grandes asociados con Su Amado Hijo en la adoración o la enseñanza).        5   Y estando aún Él hablando, he aquí, una nube de luz los cubrió (era una demostración de la Shekiná, un símbolo de la Presencia del Altísimo, que había aparecido sobre el Tabernáculo en el desierto); y, he aquí, una Voz de la nube (la “nube” que los eclipsaba era un vistazo previo de la Obra del Espíritu Santo después del Día de Pentecostés en Glorificar a Cristo [Jn. 16:14]), que dijo, Éste es Mi Hijo Amado, en El Cual tomo contentamiento (tenemos aquí la Trinidad, la Voz que salió de la nube, la cual era el Padre, Jesús se apareció en una luz brillante, y el Espíritu Santo presente con la nube que los cubrió):  a Él oíd (óigalo a Él Solo; todo viene por medio de Cristo y lo que Cristo hizo en la Cruz; en consecuencia el Espíritu Santo obra [Rom. 8:2]).        6   Y oyendo esto los Discípulos, cayeron sobre sus rostros, y temieron en gran manera (las palabras, “temieron en gran manera,” significan que estaban temerosos de que morirían).        7   Entonces Jesús llegando los tocó, y dijo, Levantaos, y no temáis (siempre es así la Voz del Salvador a los que son en verdad sinceros, pero aún así equivocados).        8   Y alzando ellos sus ojos (demuestra que están examinando atentamente el lugar), a nadie vieron, sino a Jesús solo (todo gira en torno a Jesús y lo que Él hizo en la Cruz).        9   Y como descendieron del monte, les mandó Jesús (los ordenó), diciendo, No digáis a nadie la Visión, hasta que el Hijo del Hombre resucite de los muertos (según lo indicado, debido a la Victoria de la Cruz, la Resurrección nunca estaba en duda). JUAN EL BAUTISTA Y ELÍAS      10   Entonces Sus Discípulos Le preguntaron, diciendo, ¿Por qué dicen pues los Escribas que es necesario que Elías venga primero? (Se referían a Mal. 4:5.  También, se confundían la Primera y la Segunda Venidas.)     11   Y respondiendo Jesús les dijo, A la verdad Elías vendrá primero, y restituirá todas las cosas (Cristo habla aquí de Elías que vendrá en la mitad de la Gran Tribulación, anunciando la Segunda Venida [Apoc., cap. 11]).      12   Mas os digo, Que ya vino Elías, y no le conocieron, antes hicieron en él todo lo que quisieron (si Israel hubiera recibido a Juan el Bautista, hubiera recibido a Cristo, y Juan hubiera sido Elías para Jerusalén en aquella época, porque él vino en el espíritu y poder de Elías [Luc. 1:17]).  Así también el Hijo del Hombre padecerá de ellos (Jesús predice de nuevo la Cruz; nueve Pasajes en este Evangelio predicen la Crucifixión [16:21; 17:12, 22; 20:17-19, 28; 26:20, 28, 31, 45]).      13   Los Discípulos entonces entendieron que les habló de Juan el Bautista. CARENCIA DE PODER DELOS DISCÍPULOS      14   Y cuando ellos llegaron al gentío (al pie del monte), vino a Él un cierto hombre, hincándose de rodillas, y diciendo,      15   Señor, ten misericordia de mi hijo:  que es lunático, y padece malamente:  porque muchas veces cae en el fuego, y muchas en el agua (causado por un espíritu demoníaco).      16   Y le he presentado a Tus Discípulos, y no le han podido sanar (la insuficiencia del hombre, aun el hombre que cree).      17   Y respondiendo Jesús dijo, ­O generación infiel y torcida (dirección incorrecta), ¿hasta cuándo tengo que estar con vosotros? ¿hasta cuándo os tengo que sufrir? (Perturbado estaba por la carencia de Fe de parte de Sus Discípulos.) traédmelo acá.      18   Y Jesús le reprendió; y salió el demonio (el espíritu demoníaco) de él:  y el hijo fue sano desde aquella hora (la Palabra de Cristo es tal que hasta los demonios tienen que obedecer). LA ORACIÓN Y EL AYUNO      19   Entonces llegándose los Discípulos a Jesús aparte (en privado), dijeron, ¿Por qué nosotros no lo pudimos echar fuera?      20   Y Jesús les dijo, Por vuestra incredulidad (comprensión equivocada con respecto a Cristo y a la Cruz):  porque de cierto os digo, Que si tuviereis Fe como un grano de mostaza (simbolismo), diréis a este monte, Pásate de aquí allá; y se pasará (lo imposible hecho posible); y nada os será imposible (lo que es la Voluntad de Dios).      21   Mas esta clase no sale sino por oración y ayuno (la vida de ayuno [Luc. 9:23-24]). OTRA VEZ PREDICE SUMUERTE Y RESURRECCIÓN      22   Y estando ellos en Galilea, Jesús les dijo (facilita la creencia a la idea de que era el Monte Tabor, ubicado  en Galilea, donde aconteció la Transfiguración), El Hijo del Hombre será entregado en manos de hombres (hace volver a los Discípulos de nuevo a la Misión actual; esa Misión era la Redención de la humanidad, la cual requeriría la ofrenda del Sacrificio Perfecto, la cual era Su Cuerpo):      23   Y Le matarán a Él (pero solamente porque Él lo permitió [Jn. 10:17-18]), mas al tercer día resucitará (Resurrección).  Y ellos se entristecieron en gran manera (pero aún sin entendimiento). LA PROVISIÓN MILAGROSA      24   Y cuando llegaron a Capernaum, vinieron a Pedro los que cobraban las dos dracmas, y dijeron, ¿Vuestro Maestro no paga el tributo? (Impuesto del Templo, de casi medio siclo por persona, requerido de cada Judío anualmente [Éx. 30:13].)     25   Él (Pedro) dice, Sí.  Y entrando él en casa, Jesús le habló antes (enfrentándole), diciendo, ¿Qué te parece, Simón? (Revelado por el Espíritu, Jesús pregunta a Pedro aun antes de que Pedro mencione el tema.)  Los reyes de la Tierra, ¿de quién cobran los tributos o el censo?  ¿de sus hijos o de los extraños? (Asume la respuesta.)     26   Pedro le dice, De los extraños (la respuesta correcta).  Jesús le dijo, Luego los hijos están exentos (Jesús era el Señor del Templo, por lo tanto, no debía impuesto, ni Sus Discípulos).      27   Mas para que no los ofendamos (indica que Él pagó el impuesto aunque no lo debía, a fin de que Sus enemigos no tuvieran razón alguna contra Él), ve al mar (Galilea), y echa el anzuelo, y el primer pez que viniere; tómalo, y abierta su boca, hallarás una moneda:  tómalo, y dáselo por Mí y por ti (era un siclo, que era suficiente para pagar el impuesto tanto de Pedro como el de Cristo).  CAPÍTULO 18(32 d.C.)JESÚS EXPLICA LA GRANDEZA EN aquel tiempo se llegaron los Discípulos a Jesús (probablemente en la casa de Pedro), diciendo, ¿Quién es el mayor en el Reino de los Cielos? (Jesús se dirigió a hablar de actitudes erróneas.)       2   Y llamando Jesús a un niño, le puso en medio de ellos (la lección singular y extraordinaria enseñada por Cristo),        3   Y dijo, De cierto os digo, que si no os convertís (Nacer de Nuevo), y fuereis como niños (un niño depende totalmente de sus padres, y los Creyentes deben depender de Cristo), no entraréis en el Reino de los Cielos (falta de la dependencia total en Cristo y la Cruz, lo atraerá a la incredulidad y, de tal modo, a una condición perdida).        4   Así que, cualquiera (no hay excepciones algunas a esta regla) que se humillare como este niño (requisito para la grandeza), éste es el mayor en el Reino de los Cielos (dirección contraria del estándar del mundo).        5   Y cualquiera que recibiere a un tal niño en Mi Nombre a Mí recibe (Creyentes que dependen de sí mismos, no aceptarán la Cruz, porque es lo que significa esto y, por lo tanto, no recibirán a alguien que la acepta [Luc. 9:27-28]). LA SERIEDAD DE LASOFENSAS        6   Pero cualquiera que hace tropezar a alguno de estos pequeños que creen en Mí (no se refiere a los Cristianos débiles como lo creen algunos, al contrario, a los que confían en Cristo y la Cruz exclusivamente), mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le ahogara en lo profundo del mar (Cristo emplea otra vez el simbolismo).        7   ¡Ay del mundo por las ofensas! (Ofensas contra los Verdaderos Creyentes.) porque necesario es que vengan ofensas (debido a la Caída); ¡mas ­ay de aquel hombre por el cual viene la ofensa! (Todos los que tocan a los Verdaderos Creyentes tocan a Cristo.)       8   Por tanto, si tu mano o tu pie te fuere ocasión de caer, córtalo y échalo de ti (simbolismo):  mejor te es entrar cojo o manco en la vida, que teniendo dos manos o dos pies para ser echado en el fuego eterno (aunque no ofender a los Verdaderos Creyentes no salvará a nadie, ofenderlos provocará definitivamente el grado más serio de castigo en la eternidad).        9   Y si tu ojo te fuere ocasión de caer, sácalo y échalo de ti:  mejor te es entrar con un solo ojo en la vida, que teniendo dos ojos para ser echado en el Infierno del fuego (Cristo continúa empleando el simbolismo).      10   Mirad no tengáis en poco a alguno de estos pequeños (uno quien confía en Cristo y la Cruz); porque os digo que sus Ángeles en los Cielos ven siempre la Faz de Mi Padre que está en los Cielos (se asigna a cada Verdadero Creyente un Ángel, quien reporta al Padre Celestial, cualesquiera y todas las cosas que tiene que ver con ese Creyente). LA OVEJA PERDIDA      11   Porque el Hijo del Hombre ha venido para salvar lo que se había perdido (la Salvación fue pagada a un gran precio; por lo tanto, todos los que aceptan esta Salvación se convierten en propiedad de Dios el Padre [I Cor. 6:20]).      12   ¿Qué os parece?  Si tuviese algún hombre cien ovejas, y se descarriase una de ellas, ¿no iría por los montes (indica los esfuerzos extensos del Señor para encontrar al perdido), dejadas las noventa y nueve, a buscar la que se había descarriado? (Prueba que los Creyentes pueden perderse y, por lo tanto, refuta la doctrina de la Seguridad Eterna Incondicional que no está de acuerdo a Las Sagradas Escrituras.)     13   Y si aconteciese hallarla (explica el hecho de que es posible que no encontraron las ovejas), de cierto os digo, que más se goza de aquella, que de las noventa y nueve que no se descarriaron (no es la intención de dar aprobación a la perdición, al contrario, sino en el hallazgo; porque si no, sería una gran victoria para Satanás).      14   Así, no es la Voluntad de vuestro Padre que está en los Cielos, que se pierda uno de estos pequeños (declara el hecho de que un Creyente puede dejar de creer y, por lo tanto, se convierte en un incrédulo; si es así, tal persona estará perdido; esto demuestra el valor precioso del alma). LOS CONFLICTOS ENTRELOS CREYENTES      15   Por tanto, si tu hermano (hermano en el Señor) pecare contra ti (peca contra usted), ve y redargúyele entre ti y él solos:  si te oyere, has ganado a tu hermano (la manera de resolver conflictos).      16   Mas si no te oyere, toma aun contigo uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra (en la audiencia de testigos imparciales).      17   Y si no oyere a ellos, dilo a la Iglesia:  y si no oyere a la Iglesia (los Ancianos de la Iglesia), tenle por pagano y Publicano (no puede haber compañerismo). EL PODER DE LOS CREYENTES      18   De cierto os digo, Que todo lo que atareis en la Tierra, será atado en el Cielo:  y todo lo que desatareis en la Tierra, será desatado en el Cielo (si el Creyente se comporta Bíblicamente, la decisión determinada será honrada y ratificada en el Cielo). EL PODER DE LAORACIÓN UNIDA      19   Otra vez os digo, Que si dos de vosotros se convinieren en la Tierra, acerca de cualquier cosa que pidieren, les será hecho por Mi Padre que está en los Cielos (“cualquier cosa” es condicional si es la Voluntad de Dios; Dios nunca permitirá que Su Palabra sea utilizada contra Él Mismo).      20   Porque donde están dos o tres congregados en Mi Nombre, allí estoy Yo en medio de ellos (el requisito es reunirse en Su Nombre; hacer esto con sólo dos o tres, en los Ojos de Dios, constituye una “Iglesia”). EL PERDÓN      21   Entonces Pedro, llegándose a Él, dijo, Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que pecare contra mí?  ¿hasta siete? (Fue una de las preguntas más importantes hecha por cualquier Discípulo.)     22   Jesús le dice, No te digo, Hasta siete:  mas, Aun hasta setenta veces siete (debe haber perdón ilimitado [Luc. 17:4]).      23   Por lo cual, el Reino de los Cielos es semejante a un cierto rey, que quiso hacer cuentas con sus siervos (una Parábola que ilustra el principio del perdón).      24   Y comenzando a hacer cuentas (para cuadrar los libros), le fue presentado uno que le debía diez mil talentos (si era en oro, representaba aproximadamente cuatro mil millones de dólares; si era en plata, representaba aproximadamente ochenta millones de dólares; ¡una enorme suma que dicho así ni abarca la enormidad de esta cantidad en lo más mínimo!).      25   Mas a éste, no pudiendo pagar, mandó su señor venderle, y a su mujer, e hijos, con todo lo que tenía, y que se le pagase la deuda (representa el pecador que no tiene esperanza alguna de pagar una cantidad tan asombrosa, ¡no importa lo que él haga!).      26   Entonces aquel siervo, postrado, le adoraba, diciendo, Señor, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo (él no podía pagar una deuda tan extensa, y tampoco nosotros podemos, que precisamente tiene la intención de ilustrar lo que le debemos a Dios).      27   El señor, movido a misericordia de aquel siervo, le soltó y le perdonó la deuda (perdonar a alguien, es, al mismo tiempo, soltarlo).      28   Y saliendo aquel siervo, halló a uno de sus consiervos, que le debía cien denarios (representa unos  trescientos dólares):  y echándole mano, le ahogaba, diciendo, Págame lo que debes (no demostró la compasión que había sido demostrada a él; llega a ser más atroz cuando considera la diferencia en la deuda).      29   Entonces su consiervo, postrándose a sus pies, le rogaba, diciendo, Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo (dice básicamente la misma cosa, como el primer deudor había dicho).      30   Mas él no quiso (no le perdonaría los trescientos dólares):  sino fue, y le echó en la cárcel hasta que pagase la deuda (que significa que puesto que él está en la prisión lo hace implícitamente imposible que él pudiera pagar la deuda; es probable que va a permanecer allí hasta que él muera).      31   Y viendo sus consiervos lo que pasaba, se entristecieron mucho, y viniendo declararon a su señor todo lo que había pasado (para estar seguro, el Señor siempre sabe lo que fue hecho).      32   Entonces llamándole su señor (Cristo es Señor de todos), le dice (al que él había perdonado los diez mil talentos), Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste (el no perdonar a otros es muy malvado, y lo coloca en la categoría de un “siervo malvado”):      33   ¿No te convenía también a ti tener misericordia de tu consiervo, como también yo tuve misericordia de ti? (Nosotros nunca debemos olvidarnos de cuánto nos ha perdonado el Señor, y además, demostrar el mismo espíritu hacia los demás, quienes nos deben mucho menos de lo que nosotros le debemos al Señor.)     34   Entonces su señor, enojado (airado), le entregó a los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debía (la carencia del perdón de otros revoca el perdón de Dios para nosotros; ¡qué pensamiento sobrio!).      35   Así también hará con vosotros Mi Padre Celestial, si no perdonareis de vuestros corazones cada uno a su hermano sus ofensas (el perdón verdadero viene del corazón y Dios sabe cuando es verdadero). CAPÍTULO 19(33 d.C.)JESÚS HABLA ACERCADEL DIVORCIO Y ACONTECIÓ, que acabando Jesús estas palabras, se pasó de Galilea, y vino a los términos (las fronteras) de Judea, pasado el Jordán (Él no regresaría; era Su despedida de donde realizó la mayoría de Sus Milagros y Ministerio).        2   Y Le siguieron grandes multitudes; y los sanó allí (las multitudes confiaban en Él; los Fariseos Le tentaron).        3   Entonces se acercaron a Él los Fariseos, tentándole (intentaban hacerle caer en la trampa), y diciéndole, ¿Es lícito al hombre repudiar a su mujer por cualquier causa? (La cuestión del divorcio y el casarse de nuevo era la pregunta sobresaliente en Israel de ese tiempo en particular.)                          4   Y Él respondiendo les dijo, ¿No habéis leído, que El Que (Dios) los hizo al principio varón y hembra los hizo (destruye la teoría de la evolución; Jesús en realidad era el Creador [Jn. 1:1-3]),        5   Y dijo, Por tanto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer:  y serán dos en una sola carne? (Declara a Dios como el fundador del matrimonio, lo cual lo convierte en una institución Divina.)       6   Así que, no son ya más dos, sino una sola carne (Dios mira al hombre y a su esposa no como a dos personas, sino como “una”).  Por tanto lo que Dios juntó, no lo aparte el hombre (se debe buscar la Voluntad del Señor con respecto al matrimonio; sin embargo, Dios reconoce la institución del matrimonio si es Su Voluntad o no).        7   Ellos Le dijeron, ¿Por qué pues Moisés mandó dar carta de divorcio, y repudiarla (Deut. 24:1-2)?        8   Él les dijo, Por la dureza de vuestro corazón Moisés os permitió repudiar a vuestras mujeres:  mas al principio no fue así (el divorcio no es la Voluntad de Dios; con respecto a un marido y una esposa Cristianos, no hay motivos verdaderos para el divorcio — si ambos se comportan Bíblicamente, entonces nunca habrá necesidad de divorcio).        9   Y Yo os digo que, Cualquiera que repudiare a su mujer, si no fuere por causa de fornicación (un estilo de vida de adulterio), y se casare con otra, adultera:  y el que se casare con la repudiada adultera (si el matrimonio se disuelve por motivos Bíblicos — fornicación o deserción [I Cor. 7:15], volverse a casar está permitido Bíblicamente).      10   Sus Discípulos Le dijeron, Si así es la condición del hombre con su mujer, no conviene casarse (sus pensamientos estaban equivocados [Prov. 18:22]).      11   Entonces Él les dijo, No todos reciben esta palabra, sino aquéllos a quienes es dado (en efecto, Cristo está diciendo que todos deben casarse, con excepción de unos pocos que son llamados de Dios para no casarse; el Versículo siguiente nos dice cuales son esas razones).      12   Porque hay eunucos, que nacieron así del vientre de su madre (un accidente de nacimiento — no tiene instinto sexual alguno):  y hay eunucos, que son hechos eunucos por los hombres (castrados, para servir al Estado, que era una costumbre de esa época):  y hay eunucos que se hicieron a sí mismos eunucos por causa del Reino de los Cielos (denuedo personal, no fueron castrados, como el Apóstol Pablo).  El que pueda ser capaz de eso, que lo acepte (se refiere al grupo último, y habla de ésos llamados del Señor para tal tarea, los cuales serían pocos). JESÚS BENDICE A LOS NIÑOS      13   Entonces Le fueron presentados unos niños, para que pusiese las manos sobre ellos, y orase:  y los Discípulos les reprendieron (unas cuantas mujeres, oyendo la enseñanza acerca de la santidad del matrimonio impartido por Cristo, trajeron a sus niños a Jesús para que Él los Bendijera; la inteligencia de ellas era superior que la de los Discípulos, quienes intentaron impedir esta acción).     14   Y Jesús dijo, Dejad a los niños, y no les impidáis venir a Mí:  porque de los tales es el Reino de los Cielos (los niños dependen de los padres; los Creyentes deben depender totalmente en Cristo, de los cuales los niños son un ejemplo).     15   Y habiendo Él puesto sobre ellos las Manos, se partió de allí. EL JOVEN NOBLE RICO      16   Y, he aquí, uno llegándose Le dijo, Maestro bueno (Le habló simplemente como a un maestro), ¿qué bien haré para tener la vida eterna? (“Hacerlo” no es la respuesta, sino al contrario, “creerlo” [Jn. 3:16].)     17   Y Él le dijo, ¿Por qué Me llamas bueno? (Tú no me reconoces como Dios.)  Ninguno es bueno sino uno, es a saber, Dios (Jesús no decía que Él no era bueno; de hecho, Él era completamente bueno, porque Él es Dios):  y si quieres entrar en la vida, guarda los Mandamientos (¡precisamente tenía la intención de contestar al hombre basado en los mismos términos con que él interrogaba — los términos de buenas obras!  Él demostraría que él, en realidad, no podía alcanzar la vida eterna “guardando los Mandamientos,” esto es, “buenas obras”).      18   Le dijo, ¿Cuáles? (¡Una pregunta ridícula!)  Y Jesús dijo, No matarás, No adulterarás, No hurtarás, No dirás falso testimonio (Jesús no dijo que guardara un Mandamiento, sino que guardara todos ellos, lo cual el hombre no había hecho, ni otro hombre alguno en realidad — con la excepción de Cristo),      19   Honra a tu padre y a tu madre:  y, Amarás a tu prójimo como a ti mismo (este último Mandamiento fue tomado de Lev. 19:18; no era parte de los primeros Diez, sino realmente resumía todos los Mandamientos, los cuales trataban con el prójimo).      20   Le dijo el joven, Todo esto guardé desde mi juventud (estaba equivocado; no era cierto):  ¿qué más me falta? (Esta pregunta declara el hecho de que algo estaba mal.)     21   Le dijo Jesús, Si quieres ser perfecto, anda y vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el Cielo:  y ven, sígueme (Jesús señaló los dos grandes Mandamientos de la Ley y dijo:  “Si tú amas a tu prójimo como a ti mismo, entonces comparte tus posesiones con él; y si amas a Jehová tu Dios con todo tu corazón, entonces sígueme, porque sólo uno es bueno, éste es Dios, y Yo soy Él”).      22   Y oyendo el joven esta palabra, se fue triste:  porque tenía muchas posesiones (el Evangelio le hace enfurecerse, entristecerse o alegrarse; Naamán se retiró enfurecido; el joven rico se retiró triste; pero Zaqueo recibió a Cristo gozoso). UNA ADVERTENCIAPARA LOS RICOS      23   Entonces Jesús dijo a Sus Discípulos, De cierto os digo, Que un rico difícilmente entrará en el Reino de los Cielos (era contrario a la doctrina Judaica, porque ellos enseñaban que las riquezas significaban la aprobación de Dios).      24   Mas os digo, Que más fácil es pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el Reino de Dios (es imposible que un camello pase a través del ojo de una aguja, y es igualmente imposible que el hombre de gran profundidad religiosa pueda entrar en el Cielo basado en el principio del mérito).      25   Mas Sus Discípulos oyendo estas cosas, se maravillaron en gran manera, diciendo, ¿Quién pues podrá ser salvo? (La entrada del hombre en el Reino de Dios como hombre, por más cultivado y moral que sea, está aquí declarada por el Juez Infalible como imposible.)     26   Y mirándolos Jesús, les dijo, Para con los hombres imposible es esto; mas para con Dios todo es posible (luego lo que no se puede obtener por el mérito se puede recibir por regalo; porque el Regalo de Dios es la vida eterna [Rom. 6:23]). RECOMPENSAS POR LACONSAGRACIÓN      27   Entonces respondiendo Pedro Le dijo, He aquí, nosotros hemos dejado todo, y te hemos seguido; ¿qué pues tendremos? (Expresa el hecho de que es tan difícil para el hombre pobre salir de su casita pequeña como lo es para el noble rico abandonar su gran palacio.)      28   Y Jesús les dijo, De cierto os digo, Que vosotros que Me habéis seguido, en la regeneración (el Milenio) cuando se sentará el Hijo del Hombre en el Trono de Su Gloria (durante la Edad del Reino venidero Jesús reinará personalmente desde Jerusalén y, en efecto, gobernará la totalidad del mundo), vosotros también os sentaréis sobre doce tronos, para juzgar a las doce Tribus de Israel (esto contesta gráficamente a la pregunta planteada por Pedro; habían intercambiado una pequeña barca de pesca por un Reino; vale mucho vivir por Dios).      29   Y cualquiera que dejare casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por Mi Nombre, recibirá cien veces más (Marcos agregó, “ahora en este tiempo” [Marc. 10:30] Cristo quiere decir exactamente lo que Él dijo, pero debemos tomar todo en cuenta), y heredará la vida eterna (esto se da gratuitamente al aceptar a Cristo [Rom. 6:23]).      30   Mas muchos de los primeros serán postreros; y los postreros primeros (Israel fue “primero” y la “Iglesia” es la última en lo referente a tiempo, pero con respecto a la posición el último será primero). CAPÍTULO 20(33 d.C.)LA PARÁBOLA DE LOSOBREROS PORQUE el Reino de los Cielos es semejante a un hombre, a un hacendado, que salió por la mañana a contratar obreros para su viña (una Parábola — en efecto, Jesús está contestando la pregunta de Pedro, “¿qué pues tendremos?”, la lección fundamental que aprenderemos es que la recompensa del Reino no es de deuda, sino de Gracia).        2   Y habiéndose concertado con los obreros en un denario al día (casi cuarenta dólares por día el equivalente al dinero actual), los envió a su viña.        3   Y saliendo cerca de la hora tercera (a las 9:00 de la mañana), vio otros que estaban en la plaza ociosos,        4   Y les dijo, Id también vosotros a mi viña, y os daré lo que fuere justo.  Y ellos fueron (dejaron la cantidad del pago a discreción del hacendado).        5   Salió otra vez cerca de las horas sexta y novena (a las 12:00 del mediodía y a las 3:00 de la tarde), e hizo lo mismo.        6   Y saliendo cerca de la hora undécima (a las 5:00 de la tarde), halló otros que estaban ociosos, y les dijo, ¿Por qué estáis aquí todo el día ociosos?        7   Ellos le dijeron, Porque nadie nos ha contratado.  Les dijo, Id también vosotros a la viña; y recibiréis lo que fuere justo (ellos también, aceptaron su palabra).        8   Y cuando fue la tarde (casi a las 6:00 de la tarde), el señor de la viña dijo a su mayordomo, Llama a los obreros y págales el jornal, comenzando desde los postreros hasta los primeros (los que fueron contratados por último debía pagarles primero, y los primeros que fueron contratados pagarles por último).        9   Y viniendo los que habían ido cerca de la hora undécima, recibieron cada uno un denario (casi el equivalente de cuarenta dólares por el trabajo de una hora).      10   Y viniendo también los primeros (los primeros contratados), pensaron que habían de recibir más; pero también ellos recibieron cada uno un denario (cuarenta dólares).      11   Y tomándolo, murmuraban contra el hacendado,      12   Diciendo, Estos postreros sólo han trabajado (laborado) una hora, y los han hecho iguales a nosotros, que hemos llevado la carga y el calor del día.      13   Mas él respondiendo, dijo a uno de ellos, Amigo, no te hago injusticia alguna; ¿no te conviniste conmigo por un denario?      14   Toma lo que es tuyo, y vete:  mas quiero dar a este último, como a ti (nuestro Señor enseña sobre la Gracia aquí, lo que quiere decir que no obtenemos la Salvación de Él por mérito alguno, sino también, se refiere a Israel y a la Iglesia; la Iglesia aunque es última, recibirá tanto como Israel, quien fue el primero).      15   ¿No me es lícito a mí hacer lo que quiero con lo mío?  O ¿es malo tu ojo, porque yo soy bueno? (Ningún hombre tiene el derecho de hacer reclamo a Dios basado en mérito.  Todo debe ser por Fe en Cristo y la Cruz [Rom. 3:20-31].)     16   Así los primeros serán postreros (la Iglesia fue escogida por último, pero será primero, porque Israel que fue escogido primero, rechazó al Señor), y los postreros primeros:  porque muchos son llamados, mas pocos los escogidos (muchos son llamados, pero solamente algunos escogen prestar atención al llamado). JESÚS UNA VEZ MÁS PREDICESU MUERTE Y RESURRECCIÓN      17   Y subiendo Jesús a Jerusalén (cuándo y dónde Él sería Crucificado), tomó Sus Doce Discípulos aparte en el camino (en privado), y les dijo,      18   He aquí, subimos a Jerusalén; y el Hijo del Hombre será entregado a los Principales Sacerdotes y a los Escribas, y Le condenarán a Él a la muerte,      19   Y Le entregarán a los Gentiles (los Romanos) para que Lo escarnezcan, y Lo azoten (golpearlo), y crucifiquen:  mas al tercer día Él resucitará (los Judíos y los Gentiles condenaron a Cristo). LA MADRE DE SANTIAGOY JUAN      20   Entonces se llegó a Él la madre de los hijos de Zebedeo (Salomé) con sus hijos (Santiago y Juan), adorándole, y pidiéndole algo (la cuarta predicción de la Crucifixión fracasó como la de 17:22-23 para desplazar en los corazones de los Discípulos el interés propio y la presunción).      21   Y Él le dijo, ¿Qué quieres?  Ella le dijo, Di que se sienten estos dos hijos míos (Santiago y Juan), el uno a Tu Mano Derecha, y el otro a Tu Izquierda, en Tu Reino (percibimos aquí las primeras muestras de la política en la Iglesia).      22   Entonces Jesús respondiendo dijo, No sabéis lo que pedís (a menos que el Espíritu Santo ilumine el corazón, la enseñanza espiritual más clara no tiene ni son ni ton ni poder alguno; este hecho humilla el orgullo del hombre).  ¿Podéis beber el vaso que Yo he de beber (la copa del sufrimiento), y ser bautizados del bautismo de que Yo soy bautizado? (Es el bautismo que resulta del sufrimiento.  La Cruz causará la oposición tanto de la Iglesia como del mundo, pero más proviene de la Iglesia.)  Y ellos le dicen, Podemos (no sabían lo que decían; estaban pensando acerca de tronos en gloria, y definitivamente no en el sufrimiento).      23   Y Él les dice, A la verdad de Mi vaso beberéis, y del bautismo con que Yo soy bautizado, seréis bautizados (cada Verdadero Cristiano sufrirá las indignidades de la Cruz; si no, no están viviendo y predicando la Cruz, que quiere decir que no están viviendo y predicando el Evangelio):  mas el sentaros a Mi Mano Derecha y a Mi Izquierda, no es Mío darlo, sino a aquéllos para quienes está preparado de Mi Padre (las posiciones en el Reino del Hijo fueron planeadas por el Padre y el Hijo y la Unidad de la Trinidad, daría solamente tales posiciones a aquellas personas a quienes el Padre había determinado concedérselas).      24   Y cuando los diez (los Discípulos restantes) oyeron esto (oído lo que fue solicitado por Salomé), se indignaron (ellos mismos desearon las posiciones) de los dos hermanos (Santiago y Juan).      25   Entonces Jesús llamándolos (todos los Doce), dijo, Sabéis que los príncipes de los Gentiles se enseñorean sobre ellos, y los que son grandes ejercen autoridad sobre ellos (grandeza mundana, que es lo contrario de la grandeza espiritual).      26   Mas entre vosotros no será así (el Creyente no debe aspirar a la grandeza mundana):  sino el que quisiere entre vosotros hacerse grande, será vuestro servidor (siervo);      27   Y el que quisiere entre vosotros ser el primero, será vuestro siervo (alguien que se entrega enteramente a la voluntad de otra persona, por lo menos lo que es Bíblico):      28   Como el Hijo del Hombre no vino para ser servido (no para tener servidores sirviéndole a Él), sino para servir (servir a los demás), y para dar Su vida en rescate por muchos (lo que Él cumplió en la Cruz). JESÚS SANA A DOSHOMBRES CIEGOS      29   Entonces saliendo ellos de Jericó (la única oportunidad en que Él fue a Jericó de la cual estamos enterados), Le seguía gran compañía (Jesús está en Su jornada a Jerusalén).      30   Y, he aquí, dos ciegos sentados junto al camino, cuando oyeron que Jesús pasaba, clamaron, diciendo, Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros (Bartimeo era uno de estos hombres; ambos fueron sanados).      31   Y la gente les reprendía para que callasen (exigieron que se callaran); mas ellos clamaban más, diciendo, Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros (esta designación reconoció a Cristo como el Mesías).      32   Y parándose Jesús, los llamó, y dijo, ¿Qué queréis que haga por vosotros?      33   Ellos Le dicen, Señor, que sean abiertos nuestros ojos.      34   Entonces Jesús, teniendo compasión de ellos, les tocó los ojos:  y luego sus ojos recibieron la vista, y Le siguieron (dos hombres ciegos son mencionados por Mateo en armonía con su Evangelio; representan la Nación Hebrea en sus dos divisiones de Israel y de Judá; y al recibir la vista ilustra y predice la luz que brillará sobre la Nación en el día futuro, cuando el Hijo de David hará Su magnífica entrada en Jerusalén en la Segunda Venida). CAPÍTULO 21(33 d.C.)LA ENTRADA TRIUNFAL EN JERUSALÉN Y CUANDO se acercaron a Jerusalén (los últimos seis días de la vida terrenal del Señor comenzaron aquí), y vinieron a Betfagé (muy cerca de Jerusalén), al Monte de los Olivos, entonces Jesús envió dos Discípulos (la tradición dice que eran Pedro y Juan),        2   Diciéndoles, Id a la aldea que está delante de vosotros (refiere probablemente a Betfagé), y luego (inmediatamente) hallaréis una asna atada, y un pollino con ella; desatadla, y traédmelos.        3   Y si alguno os dijere algo (cualquier cosa), decid:  El Señor los necesita.  Y luego (inmediatamente) se los enviará.        4   Y todo esto fue hecho, para que se cumpliese lo que fue dicho por el Profeta, que dijo,        5   Decid a la hija de Sión, He aquí, tu Rey viene a ti, manso, y sentado sobre una asna, y sobre un pollino, hijo de animal de yugo (Zac. 9:9).        6   Y los Discípulos fueron, e hicieron como Jesús les había mandado,        7   Y trajeron la asna, y el pollino, y pusieron sobre ellos sus mantos (una silla de montar si se le puede llamar así); y se sentó sobre ellos (Él montó el potro, en la otra, la yegua, que le seguía ya preparada a montarla otro jinete, sin embargo ausente, que sirvió como símbolo de Israel que rechazó a Cristo).        8   Y la multitud, que era muy numerosa, tendía sus mantos en el camino (tiene que ver con los millares que llegaban en Jerusalén a celebrar las tres grandes fiestas, “La Pascua, El Pan Sin Levadura y Los Primeros Frutos”; Cristo cumpliría todas las tres); y otros cortaban ramas de los árboles, y las tendían (esparcidas) por el camino (probablemente se refirió a las hojas de la palma y ramas de olivos).        9   Y las gentes que iban delante, y las que iban detrás (representa a Israel antes de este momento y la Iglesia que vino después), aclamaban, diciendo, ­¡Hosanna al Hijo de David! (Era una expresión de la Fiesta de Tabernáculos, pero prematuro.)  ¡Bendito El Que viene en el Nombre del Señor!  ­¡Hosanna en las Alturas! (Todo esto era terminología usada por la gente que Lo reconocía como el Mesías; pero no Lo reconocieron como tal los líderes religiosos de Israel.)      10   Y entrando Él en Jerusalén, toda la ciudad se agitó, diciendo, ¿Quién es Éste? (“Se agitó” se refiere a “temblor” como en la palabra terremoto; millares delante y detrás de Él, cantaban por la ciudad con la gran salutación, “Hosanna en las Alturas.”)     11   Y las gentes decían, Éste es Jesús el Profeta de Nazaret de Galilea (Éste es el título que era más comprensible para la gente.  En este día, la 69a semana [483 años] de la predicción de Daniel fue cumplida [Dan. 9:27]). LA LIMPIEZA DEL TEMPLO      12   Y entró Jesús en el Templo de Dios, y echó fuera todos los que vendían y compraban en el Templo, y trastornó las mesas de los cambistas, y las sillas de los que vendían palomas (estaba en el Atrio de los Gentiles; era un incidente distinto de lo narrado en Jn. 2:13; el primero dio inicio a Su Ministerio, este último, Su clausura);      13   Y les dice, Escrito está, Mi Casa, Casa de Oración será llamada; mas vosotros la habéis hecho una cueva de ladrones (Isa. 56:7).      14   Entonces vinieron a Él ciegos y cojos en el Templo, y Él los sanó (el Cielo condenaba el uso incorrecto del Templo, Él ahora les demostraba el uso correcto).      15   Mas los Principales Sacerdotes y los Escribas, viendo las maravillas que Él hacía, y a los muchachos aclamando en el Templo y diciendo, ­¡Hosanna al Hijo de David! se indignaron (la mayoría en la esfera moderna de la Iglesia “se indignan” también, por cualquier demostración del Espíritu Santo),      16   Y Le dijeron, ¿Oyes lo que éstos dicen?  Y Jesús les dice, Sí:  ¿nunca leísteis:  De la boca de los niños (niños pequeños) y de los que maman perfeccionaste la alabanza? (La fuerza de los débiles es la alabanza, y la adoración de Cristo es la fuerza [Sal. 8:2].) LA MALDICIÓN DE LA HIGUERA INFRUCTUOSA      17   Y dejándolos (los líderes religiosos), se salió fuera de la ciudad (Jerusalén), a Betania (hogar de Lázaro, María y Marta); y Él se alojó allí (probablemente afuera al aire libre; no había lugar para Él cuando Él comenzó su Vida, y ningún lugar para Él al cabo de su Vida).      18   Y por la mañana volviendo a la ciudad (Jerusalén), tuvo hambre (sugiere que Él no pasó la noche con Lázaro, María y Marta, sino al aire libre).      19   Y viendo una higuera cerca del camino, Él vino a ella, y no halló nada en ella, sino hojas solamente (simbólico de Israel; puras hojas y ni una fruta), y le dijo, Nunca más para siempre nazca de ti fruto (durante todo el conjunto del tiempo pasado hasta la actual posición de Israel).  Y luego se secó la higuera (comenzó inmediatamente a marchitarse; Israel, desde que rechazó a Cristo, comenzó inmediatamente a marchitarse).      20   Y viendo esto los Discípulos, maravillados, decían, ¡Cómo se secó luego la higuera! (Era el día siguiente.  Vieron el milagro, pero no sabían cuál era el propósito del milagro y lo que representaba la enseñanza.)     21   Y respondiendo Jesús les dijo (Él se relaciona a ellos en el nivel suyo, no en el nivel que el milagro fue destinado a expresar), De cierto os digo, Que si tuviereis Fe, y no dudareis, no sólo haréis esto a la higuera, mas si a este monte dijereis, Quítate y échate en el mar; será hecho (terminología simbólica referente al poder de la Fe verdadera; toda Fe debe apoyarse en Cristo y Él Crucificado, significando que su Objeto correcto siempre es la Cruz; la Voluntad de Dios entonces será llevada a cabo y las montañas de dificultades quitadas).      22   Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis (“todas las cosas” según la Voluntad de Dios; “creyendo” pertenece al Objeto correcto de la Fe, lo cual siempre debe ser la Cruz [I Cor. 1:17-18, 23; 2:2]). JESÚS ESTABLECESU AUTORIDAD      23   Y cuando vino al Templo (temprano por la mañana), se llegaron a Él cuando estaba enseñando (interrumpieron su enseñanza), los Principales Sacerdotes y los Ancianos del pueblo (líderes religiosos), diciendo, ¿Con qué autoridad haces esto? ¿y quién Te dio esta autoridad? (Si Él afirmaba que Dios Le dio esta autoridad, esto habría sido una admisión de que Él era el Mesías.  Es lo que ellos quisieron que Él hiciera, para acusarlo de blasfemia.)      24   Y respondiendo Jesús les dijo, Yo también os preguntaré una palabra, la cual si Me dijereis, también Yo os diré con qué autoridad hago esto (en efecto, para la pregunta que Él planteará, estará la respuesta).      25   El Bautismo de Juan (de Arrepentimiento), ¿de dónde era? ¿del Cielo, o de los hombres?  Ellos entonces pensaron entre sí, diciendo, Si dijéremos, Del Cielo, nos dirá:  ¿Por qué pues no le creísteis? (Juan presentó a Cristo como el Mesías.)     26   Y si dijéremos, De los hombres; tememos al pueblo; porque todos tienen a Juan por Profeta (de cualquier manera que contestaran, los pondría en un dilema; si admitieran que Juan era el precursor predicho de Cristo, entonces estarían obligados a recibir a Jesús como el Mesías).      27   Y respondiendo a Jesús, dijeron, No sabemos (era falso; eran los líderes religiosos de Israel y supuestamente debían reconocer entre el bien y el mal).  Y Él también les dijo, Ni yo os digo con qué autoridad hago esto (Jesús demostró que ellos sabían y estaban poco dispuestos a contestar; en efecto, Él dijo, “si ustedes no son sinceros conmigo y la gente, es inútil continuar esta conversación”). LA PARÁBOLA DELOS DOS HIJOS      28   Mas ¿qué os parece? (Esta Parábola y la siguiente se dirigen a estos líderes religiosos, así como a la gente.)  Un cierto hombre tenía dos hijos; y llegando al primero, le dijo, Hijo, ve hoy a trabajar en mi viña (un “cierto Hombre” representa al Señor; los “dos hijos” representan a los que no están redimidos, quienes no fingieron en cuanto a la Salvación, mientras que el segundo representó a los Fariseos y a sus seguidores, quienes tuvieron pretensión de religión).      29   Y respondiendo él dijo, No quiero:  mas después arrepentido, fue (esto representa al primer hijo, quien al principio no tuvo pretensión de Salvación, pero se arrepintió más tarde).      30   Y llegando al otro, le dijo de la misma manera.  Y respondiendo él dijo, Yo, señor, voy:  y no fue (representa a los Fariseos y sus seguidores, quienes afirmaban mucho, pero no tenían nada).      31   ¿Cuál de los dos hizo la voluntad de su padre?  Ellos respondieron, El primero (indica la única respuesta que podía darse; ellos poco se daban cuenta en su piedad auto-justificadora que la Parábola era dirigida a ellos; eran los que proclamaban su lealtad a Dios y a Su Palabra, pero en realidad, ¡no tenían lealtad alguna!).  Jesús les dijo, De cierto os digo, Que los Publicanos y las rameras entran en el Reino de Dios antes que vosotros (Él dijo esto en sus caras y delante de la gente; Él no hubiera podido insultarlos más, los estimaba a un nivel más bajo que los Publicanos, quienes ellos consideraban ser traidores y rameras).      32   Porque vino a vosotros Juan (Juan el Bautista) en camino de Justicia, y no le creísteis (corresponde a los líderes religiosos):  mas los Publicanos y las rameras le creyeron:  y vosotros, viendo esto, no os arrepentisteis después para creerle (vieron las vidas cambiadas como resultado del Evangelio de Juan, pero todavía no creerían). EL HACENDADO MALVADO       33   Oíd otra Parábola:  Fue un hacendado (representa a Dios el Padre), el cual plantó una viña (la viña ilustraba el Reino del Cielo, lo cual fue encomendado a Israel), y la cercó de vallado (el Señor lo protegió), y cavó en ella un lagar (establece las Bendiciones), y edificó una torre (representa la posición de los atalayas que debían servir como protectores de la viña), y la dio a renta a labradores (durante el tiempo de Cristo, el hacendado representa a los Escribas y los Fariseos), y se partió lejos (dejó la viña a su cuidado).      34   Y cuando se acercó el tiempo de los frutos (el tiempo en que Israel debía extender el Reino entre otras naciones), envió sus siervos a los labradores (los Profetas fueron enviados a Israel), para que recibiesen sus frutos.      35   Mas los labradores (los líderes religiosos), tomando a los siervos (los Profetas), al uno hirieron, y al otro mataron, y al otro apedrearon (Mat. 23:37).      36   Envió de nuevo, otros siervos (Profetas) más que los primeros:  e hicieron con ellos de la misma manera.      37   Y al último les envió su hijo (el Señor Jesucristo), diciendo, Tendrán respeto a mi hijo (esta Parábola también afirma la Doctrina de la Trinidad).      38   Mas los labradores viendo al hijo, dijeron entre sí, Este es el heredero (los líderes religiosos de Israel sabían que Jesús era el Hijo de Dios y, por lo tanto, el Mesías de Israel); venid, matémosle (los líderes religiosos de Israel eran asesinos), y tomemos su heredad (imaginaban que si pudieran destruir a Cristo, pudieran continuar en su posición de la herencia; mataron para que pudieran poseer, pero la matanza fue el camino directo  a su propia destrucción).      39   Y echándole mano (lo que ocurriría algunas horas más tarde), Le echaron fuera de la viña (Lo excomulgaron, en efecto, afirmando a Israel que Él era un impostor), y Le mataron (fue hecho solamente después que habían pronunciado sus maldiciones sobre Él, que en sus mentes legalizó su acción horrible del asesinato).      40   Pues cuando viniere el señor de la viña, ¿qué hará a aquellos labradores? (Los líderes religiosos no están absolutamente seguros adónde Jesús va con esto, y por lo tanto, seguirán engañando hasta que se ahorquen ellos  mismos.)     41   Le dijeron, A los malos destruirá miserablemente (poco se daban cuenta que este discurso se refería a ellos mismos), y su viña dará a renta a otros labradores (¡Es exactamente lo que sucedió! el Señor rechazó a los Judíos y aceptó a los Gentiles [Hch. 18:6]), que Le paguen el fruto a sus tiempos (de una manera u otra, la Iglesia ha hecho esto).      42   Les dijo Jesús, ¿Nunca leísteis en Las Escrituras (Jesús los dirige a la Palabra de Dios):  La Piedra (Cristo) que desecharon los que edificaban (Israel rechazó a Cristo [Sal. 118:22-23]), Ésta se ha convertido en Piedra Angular (todo giraba en torno a Cristo):  esto fue hecho por el Señor (el Plan de Dios), y es cosa maravillosa en nuestros ojos? (En los ojos de los que aceptan a Cristo.)     43   Por tanto os digo, Que el Reino de Dios será quitado de vosotros (quitado de los líderes religiosos y del pueblo de Israel, lo que sucedió en el año 70 d.C., cuando Tito, el General Romano, destruyó Jerusalén; en “salvar sus vidas las perdieron” [Mat. 16:25]), y será dado a gente que haga los frutos de él (se refiere a los Gentiles, del cual consiste la mayoría de la Iglesia, quienes tomaron el lugar de los Judíos en el Plan de Dios [Hch. 13:46-49; 15:13-18; Rom. 10:19; 11:26]).      44   Y el que cayere sobre esta piedra será quebrantado (se refiere al Juicio y no a las Bendiciones, como algunos afirman):  y sobre quien ella cayere, le desmenuzará (describe a los que se colocan en oposición activa a Cristo y a Su Reino; al final serán destruidos, y sin esperanza de recuperación alguna, que incluye cada religión del mundo).      45   Y oyendo los Principales Sacerdotes y los Fariseos Sus Parábolas, entendieron que hablaba de ellos (se refiere a los mismos líderes religiosos principales, quienes le habían transmitido a ellos lo que Jesús había dicho).      46   Y cuando procuraron prenderle (proclama la maldad de sus corazones malvados), temieron al pueblo (su único impedimento), porque ellos Le tenían por Profeta (el último “ellos” habla de la multitud, y no de los Fariseos y los Principales Sacerdotes, etc.). CAPÍTULO 22(33 d.C.)LA PARÁBOLA DE LA FIESTADE LAS BODAS Y RESPONDIENDO Jesús les volvió a hablar en Parábolas, diciendo (Jesús todavía está en el Templo, y continuaba en Su Mensaje; “les” se refiere a los líderes religiosos de Israel),        2   El Reino de los Cielos es semejante a un hombre rey (Dios el Rey), que hizo bodas a su hijo (el Señor Jesucristo),        3   Y envió sus siervos (los Profetas) para que llamasen (Israel) los llamados a las bodas:  más no quisieron venir (rechazaron a los Profetas e incluso a su Mesías; la frase proclama un rechazo calculado y deliberado).        4   Otra vez, volvió a enviar otros siervos (que podría referirse a Sus Discípulos personales y al Apóstol Pablo y a aquéllos en la Iglesia Primitiva, Cuyo Ministerio estaba por venir en el futuro), diciendo, Decid a los llamados (es una invitación personalmente dirigida al pueblo de Israel; los primeros Capítulos del Libro de los Hechos testificarán de esto), He aquí, yo he preparado mi comida:  mis toros y animales engordados son muertos, y todo está preparado (un sentido fuerte de la urgencia, porque el tiempo está acabándose):  venid a las bodas (tiene que ver con la última invitación dada a los Judíos que muy posible fue dada por el Apóstol Pablo [Hch., cap. 23]).        5   Mas ellos no hicieron caso (la respuesta de Israel al Evangelio), y se fueron por sus caminos (sus propios caminos en vez de los Caminos de Dios), uno a su labranza, y otro a sus negocios (Israel no tenía interés alguno en el Evangelio; estaban más interesados en el dinero; ¡cuánto se parece a la Iglesia moderna!):        6   Y los demás (los de Israel que no querían el Evangelio, lo que incluyó a los líderes religiosos), tomando a sus siervos (los Apóstoles), los afrentaron y los mataron (la época de la Iglesia Primitiva fue gloriosa, pero también, una época de persecución intensa).        7   Mas el rey (el Padre Celestial), oyendo esto, se enojó (sumamente airado):  y enviando sus ejércitos, destruyó a aquellos homicidas, y puso fuego a su ciudad (exactamente lo que sucedió en el año 70 d.C., cuando Jerusalén fue destruida por Tito).        8   Entonces dice a sus siervos (el Plan de Dios no se detiene, solamente su dirección), Las bodas a la verdad están preparadas (se llevará a cabo así como fue previsto, pero con un cambio de huéspedes), mas los que eran llamados no eran dignos (con respecto a Israel que no aceptaría que Cristo era merecedor de toda honra).        9   Id pues a las salidas de los caminos (el resto del mundo), y llamad a las bodas (da una invitación a los Gentiles, la cual era el Plan del Señor todo el tiempo, pero no de esta manera) a cuantos hallareis (el amor invita a “cuantos”).      10   Y saliendo los siervos (los Apóstoles y los Profetas) por los caminos (el evangelismo mundial, comenzó en realidad por el Apóstol Pablo), juntaron a todos los que hallaron (la invitación del Evangelio dada a todos; nadie está excluido), juntamente malos y buenos (proclama el hecho de que los “buenos” necesitan Salvación, así como los “malos”): y las bodas fueron llenas de convidados (concerniente a los redimidos quienes estarán compuestos tanto de Judíos como de Gentiles).      11   Y entró el rey (Dios el Padre) para ver los convidados (era la costumbre que el anfitrión llegara a ver a sus huéspedes después de reunirse), y vio allí un hombre no vestido de boda (la ropa de boda provista por el rey, que era la costumbre de aquel entonces):      12   Y le dijo, Amigo (utilizado de una manera negativa), ¿cómo entraste aquí no teniendo vestido de boda? (usted está vestido en su propia ropa, que es la auto-justificación, y ha rechazado mi ropa, la cual es la Justicia de Cristo.)  Mas él cerró la boca (este hombre consideraba que su propia ropa de la auto-justicia era suficiente buena para la fiesta; y que le ajustaba bien hasta que entró el rey y entonces fue descubierto y echado fuera).      13   Entonces el rey (Dios el Padre) dijo a los que servían (Ángeles, en este caso), Atado de pies y de manos, tomadle (también se refiere a los Verdaderos Predicadores que proclaman la Salvación a los Buscadores de Cristo, y condenación a los que son Rechazadores de Cristo), y echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes (el Infierno es el resultado final de toda auto-justicia).      14   Porque muchos son llamados (incluye al mundo entero, que son muchos — y llamados por Dios), y pocos escogidos (pocos responden a favor del llamado). EL DINERO TRIBUTOPARA CÉSAR      15   Entonces, idos los Fariseos (los hipócritas que se auto-justificaban, a quienes Cristo se dirigía), consultaron (con los Herodianos y Saduceos) cómo Le tomarían en alguna palabra (atraparlo así para que pudieran arrestarlo; ¡cuán insensatos eran!).      16   Y envían a Él los discípulos de ellos (discípulos de los Fariseos), con los Herodianos (los que afirmaron que Herodes era el Mesías), diciendo, Maestro (instructor), sabemos que eres amador de la verdad, y que enseñas con verdad el Camino de Dios, y que no te importa lo que digan los demás:  porque no tienes acepción de persona de hombres (los halagos, los cuales no creyeron en absoluto, pero era parte de su trampa ingeniosa según ellos creían; era absurdo intentar igualarlo a los genios con Él, pero en su estupidez seguían intentándolo).      17   Dinos pues, ¿qué te parece? ¿Es lícito (la Ley de Moisés) dar tributo (pagar impuestos) a César, o no? (Esta pregunta rugía en Israel en aquel entonces.  En su pensamiento, cualquier modo que Él contestara Lo atraparía.  Si Él hubiera dicho que no era legal, esto Lo habría puesto en oposición con el gobierno Romano.  Si Él hubiera dicho que era legal, Él habría negado Su afirmación de ser el Mesías, el Rey de Israel.)      18   Mas Jesús entendida la malicia de ellos (corresponde a la hipocresía que incitó la pregunta de ellos), les dice, ¿Por qué Me tentáis (Él vio a través de su astucia), hipócritas? (Él les echó esto en cara.)     19   Mostradme la moneda (el tipo de moneda usada para pagar el impuesto) del tributo.  Y ellos Le presentaron un denario (la moneda).      20   Entonces les dijo, ¿De quién es esta figura, y lo que está encima escrito? (Era probablemente la imagen de Tiberio en la moneda.)     21   Le dijeron, De César.  Y Él les dijo, Pagad pues a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios (el gobierno legal se reconoce aquí, y el apoyo para el gobierno se aprueba; si está hecho correctamente, el apoyo para el gobierno y el apoyo para Dios no estarán en conflicto).     22   Y oyendo esto (en esta declaración corta, una esfera nueva de gobierno fue introducida, las dos esferas de la Iglesia y del Estado deben ser distintas y no unidas), se maravillaron (fueron dejados mudos), y dejándole se fueron (fueron silenciados, pero sus corazones malvados no fueron cambiados). LA RESURRECCIÓN      23   Aquel día llegaron a Él los Saduceos (el tercer partido en Israel que intentó acecharle trampas), que dicen no haber Resurrección (no creyeron en una vida futura del alma, ni la Resurrección del cuerpo), y Le preguntaron,      24   Diciendo, Maestro (instructor), Moisés dijo (estudiaron la Biblia, pero no para que ella moldeara sus vidas), Si alguno muriere sin hijos, su hermano se casará con su mujer, y despertará simiente a su hermano ([Deut. 25:5-10] estaba solamente bajo el Antiguo Convenio, y no fue traspasado al Nuevo Convenio).      25   Fueron pues, entre nosotros siete hermanos (un caso hipotético):  y el primero tomó mujer, y murió (falleció), y no teniendo simiente (no tuvo hijo alguno), dejó su mujer a su hermano.      26   De la misma manera también el segundo, y el tercero, hasta el séptimo.      27   Y después de todos murió también la mujer.      28   En la Resurrección pues, ¿de cuál de los siete será ella mujer? porque todos la tuvieron (ya sueltan su trampa).      29   Entonces respondiendo Jesús les dijo (lo que parecía no tener respuesta a otros, era sencillo para Él), Erráis, ignorando Las Escrituras (de nuevo, Él los lleva a la Palabra de Dios), y el poder de Dios (describe la negación por los Saduceos de lo supernatural).      30   Porque en la Resurrección (esto proclama por Cristo la validez de la Doctrina de la Resurrección), ni los hombres (todos los que son salvados) tomarán mujeres, ni las mujeres marido; mas son como los Ángeles de Dios en el Cielo (no mueren; también, Cristo proclama la existencia de los Ángeles, los cuales los Saduceos también negaban).      31   Y de la Resurrección de los muertos (garantiza su Resurrección y también, la vida después de la muerte), ¿no habéis leído lo que os es dicho por Dios, que dice (Éx. 3:6, 16),      32   Yo soy el Dios de Abraham, y el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob?  Dios no es Dios de muertos, sino de vivos (demuestra la falacia del gran Plan de Dios que está edificado y afirmado sobre lo que es inexistente; el Señor está diciendo que estos hombres de los cuales Él habló y todos los otros que habían muerto en la Fe estaban entonces vivos, y estarán vivos para siempre; en esto, Cristo enseña la inmortalidad del alma y que Dios es el Dios de todas las almas difuntas; también, la gran inversión que Cristo haría en la Cruz, no debía ser definitivamente hecha para todos los Santos muertos quienes no tendrán existencia alguna).      33   Y oyendo esto las multitudes, estaban atónitas de Su Doctrina (en la simplicidad de lo que Él dijo referente a la Resurrección, usando ejemplos de la Palabra de Dios). EL GRAN MANDAMIENTO      34   Entonces los Fariseos, oyendo que había cerrado la boca a los Saduceos, se juntaron a una (normalmente se odiaban).      35   Y preguntó uno de ellos, intérprete de la Ley (Escriba), tentándole y diciendo,      36   Maestro (instructor), ¿cuál es el gran Mandamiento en la Ley? (La Ley de Moisés.)     37   Y Jesús le dijo, Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente (éste es el fundamento de toda la Ley, y también, se aplica al presente Día de la Gracia).      38   Este es el primero y el grande Mandamiento (el Amor de Dios debe ser “primero” antes que cualquier otra cosa pueda ser afirmada).      39   Y el segundo es semejante a éste, Amarás a tu prójimo como a ti mismo (tal como ama a su vecino, en consecuencia, así ama a Dios).      40   De estos dos Mandamientos depende toda la Ley y los Profetas (incluye el Nuevo Testamento, ¡también!). EL HIJO DE DAVID      41   Y estando juntos los Fariseos (se refiere a Jesús que habla a la gran muchedumbre en el Templo, la cual contenía muchos Fariseos), Jesús les preguntó (tiene que ver con la pregunta más importante que jamás se haya hecho, porque pertenece a la Persona de Cristo, el Mesías),      42   Diciendo, ¿Qué os parece del Cristo? (¿Cuáles eran sus pensamientos referente al Mesías?) ¿De quién es Hijo? (Él ahora los llevará cara a cara con su identidad.)  Le dijeron, El Hijo de David (es la respuesta correcta conforme a II Samuel, cap. 7).      43   Él les dice, ¿Pues cómo David en espíritu Le llama Señor, diciendo (el Mesías era Hijo de David — en su linaje — y también, el Señor de David; fue revelado a David por el Espíritu Santo, y reconcilia la Humanidad y la Deidad de Cristo),      44   Dijo el SEÑOR a mi Señor ([Sal. 110:1] se refiere a Dios el Padre que habla a Dios el Hijo), Siéntate a Mi Diestra (se refiere a Cristo siendo exaltado a la posición más alta del Cielo, lo cual siguió inmediatamente después de la Ascensión [Fil. 2:9-11]), entre tanto que pongo Tus enemigos por estrado de Tus Pies? (Se refiere a todos los enemigos que serán aplastados durante el Milenio y al final [I Cor. 15:24-28; Ef. 1:10].)     45   Pues si David Le llama Señor, ¿cómo es su Hijo? (Él es Señor de David porque Él es Dios; Él es Hijo de David porque Él se hizo hombre por medio de María de la Casa de David [Luc. 1:34-35; 3:23-38] esta sola pregunta les presenta la Verdad de Su Encarnación — Dios que se hizo hombre.)     46   Y nadie Le podía responder palabra (no podrían refutar Su argumento); ni osó alguno desde aquel día preguntarle más (demuestra el hecho de que Su inteligencia Espiritual y de Las Escrituras excedía más allá de cualquier cosa que ellos jamás habían visto o conocido). CAPÍTULO 23(33 d.C.)LOS PECADOS DE LOSESCRIBAS Y LOS FARISEOS ENTONCES habló Jesús a las gentes, y a Sus Discípulos (éste no es el Jesús de la Iglesia moderna o del púlpito que está de moda),        2   Diciendo, Sobre la cátedra de Moisés se sentaron los Escribas y los Fariseos (los “Escribas” afirmaron ser intérpretes de la Ley de Moisés para la gente):        3   Así que, todo lo que os dijeren que guardéis, guardadlo y hacedlo (corresponde a una interpretación correcta de las Escrituras, y no encubrirlas); mas no hagáis conforme a sus obras:  porque dicen, y no hacen (no practican lo que predican; recuerde, Jesús está diciendo esto, en el Templo, ante los Fariseos y la gente).        4   Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres (referente a lo que escondían y las adiciones que habían sido hechas a la Ley por estos hipócritas); mas ni siquiera con su dedo las quieren mover (ellos mismos no hacían lo que exigen de otros).        5   Antes todas sus obras hacen para ser mirados de los hombres (auto-justificación):  porque ensanchan sus filacterias (una caja pequeña puesta en el brazo o la frente que contenía Las Escrituras), y agrandan los flecos de sus mantos (borlas integradas por los hilos de rosca blancos y azules, con la intención de que los portadores de los Mandamientos del Señor los recordaran; hicieron éstos excesivamente grandes para atraer  atención a sí mismos),        6   Y aman los primeros asientos en las cenas (el lugar más honrado en la mesa), y las primeras sillas en las Sinagogas (asientos de honor);        7   Y las salutaciones en las plazas (saludos extravagantes), y ser llamados de los hombres, Rabí, Rabí (“maestro,” un título preferido reclamado por los Fariseos).        8   Mas vosotros no queráis ser llamados Rabí (se refirió a la ambición codiciosa que amó el título vacío y utilizó cualquier medio para obtenerlo):  porque Uno es vuestro Maestro (Instructor, Líder, Guía), el Cristo (el Señor Jesucristo); y todos vosotros sois hermanos (ni un Creyente es más alto que otro, y ni unos ni otros pueden tener de Cristo autoridad alguna sobre otros Creyentes [I Ped. 5:1-8]).        9   Y vuestro padre no llaméis a nadie en la Tierra (maestros eminentes a quienes la gente fue enseñada a recurrir a ellos en vez de recurrir a Dios):  porque Uno es vuestro Padre, El Cual está en los Cielos (todos los maestros verdaderos de la Biblia deben hacer que los hombres recurran a Dios, y no a ellos como la fuente del poder y de la verdad).      10   Ni seáis llamados maestros (que quiere decir que los predicadores no deben ser llamados líderes espirituales):  porque Uno es vuestro Maestro, el Cristo (significa realmente que Dios y Cristo son los Únicos Que tienen derecho a estos títulos).      11   El que es el mayor de vosotros, sea vuestro siervo (la definición de la grandeza Cristiana es, “el principio del siervo”).      12   Porque el que se ensalzare, será humillado (el orgullo y la vanidad); y el que se humillare, será ensalzado (es la Ley universal de las relaciones de Dios con los hombres). LOS AYES SOBRE LOSESCRIBAS Y LOS FARISEOS      13   Mas ­ay de vosotros, Escribas y Fariseos, ¡hipócritas! (El primero de ocho ayes, y todos dichos en sus caras.  No podía haber mayor insulto a ellos que ser llamados “¡hipócritas!”) porque cerráis el Reino de los Cielos delante de los hombres (es el primer ardid de Satanás, y se lleva a cabo por la religión):  que ni vosotros entráis, ni a los que están entrando dejáis entrar (rechazan aceptar a Cristo, y se paran en la puerta para obstaculizar el acceso a quienesquiera y a todos que procuran venir a Él).      14   Ay de vosotros, Escribas y Fariseos, ¡hipócritas! porque devoráis las casas de las viudas, y por pretexto hacéis larga oración (proyecta una piedad falsa que engaña a la gente, y a los más indefensos):  por esto llevaréis más grave juicio (nos dice que la maldad religiosa es la maldad más grande de todos).      15   Ay de vosotros, Escribas y Fariseos, ¡hipócritas! porque rodeáis el mar y la tierra por hacer un prosélito (trabajaban apasionadamente para atraer a la gente a sí mismos, en vez de atraerlos para el Señor), y cuando fuere hecho, le hacéis hijo del Infierno dos veces más que vosotros (las personas religiosas son las más difíciles de todas para traerlas al Señor).      16   Ay de vosotros, ¡guías ciegos! (estos líderes religiosos eran espiritualmente ciegos, sin embargo, ellos servían de guías espirituales a la gente, que garantizó la destrucción espiritual de la gente; ¿es esto tan diferente en la actualidad?) que decís, Cualquiera que jurare por el Templo, es nada (un juramento que no tiene que ser guardado); mas cualquiera que jurare por el oro del Templo, ¡deudor es! (Si alguien hace tal, él está obligado a cumplir con su juramento.)      17   ¡Insensatos y ciegos! (declara a Cristo que agrega a los epítetos de los hipócritas y de los ciegos, la palabra “¡insensatos!”) porque ¿cuál es mayor, el oro, o el Templo que santifica al oro? (La respuesta de Cristo no fue destinada a poner un sello de aprobación en juramentos que declaraban, sino al contrario, la insensatez de tal posición.  El “oro” no santificó el “Templo” ¡sino todo lo contrario!)     18   Y, Cualquiera que jurare por el Altar, es nada (un juramento que no necesita ser guardado); mas cualquiera que jurare por la ofrenda que está sobre él, deudor es (si alguien presta juramento por el Sacrificio en el Altar, él está obligado a guardar tal juramento, o eso es lo que decían).      19   ¡Necios y ciegos! porque ¿cuál es mayor, la ofrenda (Sacrificio), o el Altar que santifica a la ofrenda? (Los líderes religiosos de Israel tenían un concepto equivocado de la totalidad del Plan de Dios.)     20   Pues el que jurare por el Altar, jura por él, y por todo lo que está sobre él (todos eran igualmente importantes).      21   Y el que jurare por el Templo, jura por él, y por Aquél Quien habita en él (su pecado era el pecado de hacer a Dios parte de su mal; es igual actualmente con muchos predicadores modernos).      22   Y el que jura por el Cielo, jura por el Trono de Dios, y por Aquél Quien está sentado sobre él (aquí Cristo dice que jurar por el “Cielo” incluye a Dios y Su Trono ya sea si se da cuenta o no).      23   Ay de vosotros, Escribas y Fariseos, ¡hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino (pequeñas plantas utilizadas para condimentar), y dejasteis lo que es lo más grave de la Ley, es a saber, el Juicio, y la Misericordia, y la Fe (eran meticulosos acerca de estas cosas insignificantes, pero daban poca o ninguna atención en absoluto, a aquellas cosas que sí tenían importancia):  esto era necesario hacer (pertenece al Juicio, la Misericordia y la Fe Bíblica), y sin omitir el otro (asegúrense, también, que ustedes paguen el diezmo en todo lo que ustedes poseen; toda la Palabra de Dios debe obedecerse, no sólo una parte).      24   ¡Guías ciegos! que coláis el mosquito, más tragáis el camello (es la auto-justicia tomada a un ultra-extremo).     25   Ay de vosotros, Escribas y Fariseos, ¡hipócritas! porque limpiáis lo que está de fuera del vaso y del plato (demostración ostentosa); mas de dentro están llenos de robo y de desenfreno (el corazón).      26   ¡Fariseo ciego! limpia primero lo de dentro del vaso y del plato (el corazón), para que también lo de fuera se haga limpio (tiene que ver con la pureza moral que viene de adentro, y si tal es el caso, el exterior estará limpio también).      27   Ay de vosotros, Escribas y Fariseos, ¡hipócritas! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que de fuera, a la verdad, se muestran hermosos (una vez al año, los Judíos pintaban de blanco las tumbas para hacerlas visibles para que los hombres no contrajeran la suciedad ceremonial al tocar o caminar sobre ellos [Núm. 19:16]), mas de dentro están llenos de huesos de muertos, y de toda suciedad (esto simbolizó a los Fariseos).      28   Así también vosotros de fuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres, mas de dentro llenos estáis de hipocresía e iniquidad.      29   Ay de vosotros, Escribas y Fariseos, ¡hipócritas! (¡indica el octavo y último “Ay”!) porque edificáis los sepulcros de los Profetas, y adornáis los monumentos de los justos (se refiere a los honores pagados a los Santos fallecidos, mientras que al mismo tiempo, planeaban asesinar a Santos vivos, ¡aun a Cristo!),      30   Y decís, Si fuéramos en los días de nuestros padres, no hubiéramos sido sus compañeros en la sangre de los Profetas (todo el tiempo estaban planeando el asesinato de Cristo).      31   Así que, testimonio dais a vosotros mismos (sean honestos consigo mismos), que sois hijos de aquéllos que mataron a los Profetas (ustedes tienen los mismos corazones asesinos como aquéllos que ustedes condenan).      32   Vosotros también henchid la medida de vuestros padres (su maldad estaba por traer el juicio, ¡que así  fue!).      33   ¡Serpientes, generación de víboras!  (Él los compara a esa serpiente antigua, su padre, el Diablo [Jn. 8:44; Apoc. 12:9; 20:2].)  ¿Cómo evitaréis el Juicio del Infierno?  (El destino eterno de estos líderes religiosos sería el Infierno.  ¡Qué denuncia!)      34   Por tanto, he aquí, yo envío a vosotros Profetas, y sabios, y Escribas (corresponde a los de la Iglesia Primitiva):  y de ellos, a unos mataréis y crucificaréis, y a otros de ellos azotaréis en vuestras Sinagogas, y perseguiréis de ciudad en ciudad (el libro de los Hechos registra todo esto, exactamente según lo dicho por Cristo):      35   Para que venga sobre vosotros toda la sangre justa que se ha derramado sobre la Tierra (corresponde a la copa de la iniquidad que estaba llena; el Juicio estaba por llegar, ¡que así aconteció!), desde la sangre de Abel (Gén., cap. 4) el justo, hasta la sangre de Zacarías, hijo de Berequías, al cual matasteis entre el Templo y el Altar (muy probable, Zacarías el Profeta [Zac. 1:1]).      36   De cierto os digo, Que todo esto vendrá sobre esta generación (¡y sucedió! casi treinta y siete años más tarde, en el año 70 d.C., Jerusalén fue destruida totalmente por Tito, el General Romano). CRISTO LLORA SOBREJERUSALÉN      37   Oh Jerusalén, Jerusalén (presenta a Jesús que está junto al Templo cuando Él dio esta explicación triste), que matas a los Profetas, y apedreas a los que son enviados a ti (demuestra la animosidad terrible dirigida hacia estos Mensajeros de Dios), ¡­cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus pollitos debajo de las alas, y no quisiste! (Indica cada esfuerzo hecho por el Señor, y hecho “muy a menudo,” para hacer entrar en razón a Israel.)     38   He aquí, vuestra casa (el Templo o Jerusalén, ya no es más la habitación de Dios) os es dejada desierta (sin Dios, lo que quiere decir es que ellos estaban a la merced de Satanás).      39   Porque os digo, Que desde ahora no Me veréis, hasta que digáis, Bendito El Que viene en el Nombre del Señor (la Segunda Venida). CAPÍTULO 24(33 d.C.)LA DESTRUCCIÓN PREDICHADEL TEMPLO Y SALIDO Jesús, se iba del Templo (cuando Él se fue, Dios se fue):  y se llegaron Sus Discípulos para mostrarle los edificios del Templo (esta estructura era una de las más hermosas del mundo de aquel entonces).        2   Y respondiendo Él les dijo, ¿Veis todo esto? (Interrogación hecha por Cristo en respuesta a los comentarios hechos por Sus Discípulos acerca de la hermosura del Templo.)  De cierto os digo, Que no será dejada aquí piedra sobre piedra, que no sea destruida (fue cumplido con exactitud total; ocurrió en el año 70 d.C.). LAS SEÑALES DEL FINDE LA EDAD        3   Y sentándose Él en el Monte de los Olivos (el sitio venidero de Jerusalén por los Romanos algunos treinta y siete años más tarde, comenzó en este punto exacto donde Cristo se sentó), se llegaron a Él los Discípulos en privado (fuera del alcance del oído de muchos Peregrinos en la ciudad para la Pascua), diciendo, Dinos, ¿cuándo serán estas cosas? (Tiene que ver aquí con la declaración que Él acababa de dar referente a la destrucción del Templo.)  Y ¿qué señal habrá de Tu Venida (se refiere a la Segunda Venida), y del fin del mundo? (Debía haber sido traducido la “edad.”)       4   Y respondiendo Jesús les dijo (ahora dará el futuro de Israel y cómo tendrá su efecto en la totalidad del mundo), Mirad que nadie os engañe (clasifica el engaño como el arma más poderoso de Satanás).        5   Porque vendrán muchos en Mi Nombre (se refiere básicamente al tiempo inmediatamente antes de la Gran Tribulación venidera, y especialmente la primera mitad), diciendo, Yo Soy el Cristo; y a muchos engañarán (el mayor de éstos será el Anticristo, quien afirmará ser el Mesías).        6   Y oiréis de guerras, y rumores de guerras (han abundado desde el comienzo, pero se acelerará durante la primera mitad de la Gran Tribulación):  mirad que no os turbéis (tocante a los Verdaderos Creyentes):  porque es necesario que todo esto acontezca (en la actualidad estamos muy cerca al inicio del cumplimiento de lo que Jesús dijo), mas aún no es el fin (el fin será en la Segunda Venida).        7   Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino:  y habrá hambres, y pestilencias, y terremotos, en diferentes lugares (pocos son los lugares en el mundo, si existe, que serán exentos de estos juicios).        8   Y todas estas cosas son el principio de dolores (la primera mitad de la Gran Tribulación).        9   Entonces os entregarán para ser afligidos, y os matarán (corresponde al punto medio de la Gran Tribulación cuando el Anticristo, quien Israel creerá que es el Mesías, se manifestará tal lo que es):  y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de Mi Nombre (ninguna nación vendrá a su rescate; Israel odia a Cristo, pero Cristo es la razón por la cual el mundo odia a Israel).      10   Y muchos entonces serán escandalizados (algunos Judíos aceptarán a Cristo, que será una ofensa a otros), y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán (los Judíos que aceptan a Cristo, serán el blanco mismo de esta animosidad).      11   Y muchos falsos profetas se levantarán y engañarán a muchos (ayudarán al Anticristo).      12   Y por haberse multiplicado la maldad (el Anticristo llamado “el hombre de pecado” [II Tes. 2:3]), el amor de muchos se enfriará (algunos que aceptan a Cristo, Le darán la espalda a Él).      13   Mas el que perseverare hasta el fin (se refiere al fin de la Gran Tribulación), éste será salvo (habla de la supervivencia y no de la Salvación del Alma).      14   Y será predicado este Evangelio del Reino (se refiere al mismo tipo del Evangelio predicado por Cristo y Pablo) en todo el mundo, por testimonio a todas las naciones (no a cada individuo, sino a todas las naciones; esto está muy cerca de cumplirse); y entonces vendrá el fin (la Segunda Venida). LA ABOMINACIÓN DELA DESOLACIÓN      15   Por tanto, cuando viereis la abominación de la desolación, que fue dicha por Daniel el Profeta, que estará en el Lugar Santo (se refiere al Anticristo que invade a Israel, y que asume el control del Templo), (el que lee, entienda:)  (Se lee en la Palabra de Dios [Dan. 8:9-14; 9:27; 11:45; 12:1, 7, 11].)     16   Entonces los que estén en Judea, huyan a los montes (cuando el Anticristo invada a Israel en el punto medio de la Gran Tribulación):      17   Y el que esté sobre el terrado, no descienda a tomar algo de su casa (los techos de las casas son planos en esa parte del mundo; durante el verano, la gente a menudo duerme encima de la casa; se refiere a la necesidad del apuro):      18   Y el que esté en el campo, no vuelva atrás a tomar sus vestidos.      19   Mas ¡­ay de las que estén encintas, y de las que críen en aquellos días! (La necesidad de escapar será tan urgente, que será difícil para las mujeres embarazadas y madres con los bebés pequeños.)     20   Orad, pues, que vuestra huída no sea en invierno (mal tiempo) ni en el Sábado (corresponde a la estricta observancia religiosa del Sábado, no se permite viajar): GRAN TRIBULACIÓN      21   Porque habrá entonces gran tribulación (los últimos tres años y medio), cual no fue desde el comienzo del mundo hasta ahora, ni acontecerá jamás (lo peor que el mundo jamás haya conocido, y será tan malo que nunca será repetido).      22   Y si aquellos días no fuesen acortados, ninguna carne sería salva (se refiere a Israel que está por  extinguirse):  mas por causa de los escogidos (los de Israel), aquellos días serán acortados (por la Segunda Venida).      23   Entonces, si alguno os dijere, He aquí, está el Cristo, o allí; no creáis (no sean engañados).      24   Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas (el Anticristo y el falso profeta [Apoc., cap. 13]), y darán señales grandes y prodigios (que será ofrecida como prueba); de tal manera, que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos (procurará engañar a Israel).      25   He aquí, os lo he dicho antes (tiene la intención de poner énfasis en la seriedad del asunto).      26   Así que, si os dijeren, He aquí, en el desierto está; no salgáis:  he aquí, él está en las cámaras; no creáis (el Versículo siguiente relatará la manera de Su Venida, lo que eliminará a todos los que pretenden).  LA VENIDA DEL HIJODEL HOMBRE      27   Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente (tiene la intención de declarar el acontecimiento más catastrófico que el mundo jamás haya conocido); así será también la Venida del Hijo del Hombre (nadie tendrá que preguntar, si éste es realmente Cristo; ¡será más que obvio!).      28   Porque dondequiera que estuviere el cuerpo muerto (se refiere a la Batalla de Armagedón), allí se juntarán las águilas (debiera traducirse, “allí se reunirán los buitres” [se refiere a Ezeq. 39:17]).      29   Y luego después de la aflicción de aquellos días (se refiere al tiempo inmediatamente antes de la Segunda Venida) el sol se oscurecerá, y la luna no dará su lumbre (la luz de estos orbes será débil en comparación a la Luz del Hijo de Dios), y las estrellas caerán del Cielo (una exhibición de fuegos artificiales Divinos en la Segunda Venida), y las potencias de los Cielos serán conmovidas (obrará con el Hijo de Dios contra el Anticristo, en la Segunda Venida).     30   Se mostrará la señal del Hijo del Hombre en el Cielo (corresponde a la Segunda Venida, que ocurrirá en medio de estos acontecimientos estremecedores de la Tierra y del Cielo):  y entonces lamentarán todas las tribus de la Tierra (corresponde a todas las naciones del mundo que posiblemente verán este fenómeno por Televisión), y verán al Hijo del Hombre (denota a Cristo y Su Cuerpo humano, Glorificado) que vendrá sobre las nubes del Cielo con grande Poder y Gloria (presta creencia al pensamiento que la mayoría del mundo lo verá por Televisión cuando Él haga Su descenso).      31   Y enviará a Sus Ángeles (ellos serán visibles) con gran voz de trompeta (que anunciará la reunión de Israel), y juntarán a Sus escogidos (Israel) de los cuatro vientos, de un extremo del Cielo hasta el otro (se reunirán a todos los Judíos de todas partes del mundo y los traerán a Israel). LA PARÁBOLA DE LA HIGUERA      32   De la higuera aprended la Parábola (la Biblia indica tres árboles, el higo, la aceituna, y la vid, como representación de la Nación de Israel, nacional, espiritual y dispensacionalmente [épocas de dispensaciones]); Cuando ya su rama se enternece, y las hojas brotan (tiene la intención de servir como ilustración de Israel nacionalmente), sabéis que el verano está cerca (se refiere a Israel como la Señal Profética más grande de todos, diciéndonos que ahora estamos viviendo en el último de los Últimos Días):      33   Así también vosotros (señala a la Iglesia moderna), cuando viereis todas estas cosas (que ya presentamos como se refiere a Israel), sabed que está cercano, a las puertas (el cumplimiento de las Profecías de los Últimos Días).      34   De cierto os digo, Que no pasará esta generación (la generación de Judíos que estarán vivos a principios de la Gran Tribulación; también, esto fue una predicción de Cristo, que independientemente de los problemas que Israel afrontara, hasta partir de Su día, ellos sobrevivirían), hasta que todo esto suceda (no hay duda alguna, será cumplida).      35   El Cielo y la Tierra pasarán (no se refiere a la aniquilación, sino más bien un cambio de una condición o estado a otro), pero Mis Palabras no pasarán (¡lo que la Palabra de Dios dice, será!).      36   Pero del día y hora nadie sabe, ni aun los Ángeles de los Cielos, sino Mi Padre sólo. LA DESTRUCCIÓN DELOS MALVADOS      37   Mas como los días de Noé, así será la Venida del Hijo del Hombre (los hombres de los días de Noé eran insensibles a las Profecías que predecían el diluvio venidero, y así también los hombres serán ciegos a estas Profecías que anuncian la Venida del Hijo del Hombre).      38   Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento (se refiere a una carencia absoluta de preocupación con respecto al Mensaje de Noé de un diluvio venidero), hasta el día que Noé entró en el Arca (significa que ellos lo vieron construir el Arca, y le oyeron predicar la Justicia durante muchos años, pero no prestaron atención),      39   Y no comprendieron hasta que vino el diluvio (no creyeron el Mensaje hasta que el agua comenzó a subir rápido), y llevó a todos (todos ellos se ahogaron, y en consecuencia, eternamente perdidos); así será también la Venida del Hijo del Hombre (la similitud con los tiempos de Noé).      40   Entonces estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado (no se refiere al Arrebatamiento de la Iglesia como muchos creen, sino más bien a la pérdida terrible de vida durante la Gran Tribulación).      41   Dos mujeres estarán moliendo a un molino; la una será tomada, y la otra será dejada.      42   Velad pues (una advertencia a Israel que se prepare):  porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor (los Creyentes saben que la Segunda Venida ocurrirá durante la Batalla de Armagedón [Zac., cap. 12] pero Israel no redimido no se dará cuenta).      43   Pero comprended esto, que si el padre de la familia supiese a qué hora el ladrón había de venir, velaría, y no dejaría minar su casa (tan inesperado como éste, igualmente será la Venida del Señor).      44   Por tanto, también vosotros estad apercibidos:  porque el Hijo del Hombre ha de venir a la hora que no pensáis (¡cuando Israel, durante la Batalla de Armagedón, habrá perdido toda esperanza, Jesús vendrá!). LA PARÁBOLA DEL SIERVOFIEL Y EL SIERVO INFIEL      45   ¿Quién pues es el siervo fiel y prudente (se refiere a todos los Creyentes para siempre), el cual puso su Señor sobre Su casa (en este caso, la Iglesia) para que les dé alimento a su tiempo? (Los Predicadores llamados por Dios son responsables de alimentar correctamente la grey.)     46   Bienaventurado aquel siervo, el cual, cuando Su Señor viniere, le hallare haciendo así (se refiere a la fidelidad hasta el Arrebatamiento).      47   De cierto os digo, Le pondrá como gobernador sobre todos Sus bienes (se refiere a los Santos Resucitados que son hechos los “gobernadores” en la Edad del Reino venidero, y los fieles de Israel colocados en la misma capacidad como la primera Nación en el mundo).      48   Y si aquel siervo malo dijere en su corazón Mi Señor se tarda en Su venida (exactamente lo que muchos en la Iglesia moderna dicen ahora);      49   Y comenzare a herir a sus consiervos, y aun a comer y a beber con los borrachos (no sólo por estar en el mundo, sino por ser también, del mundo);      50   Vendrá el Señor de aquel siervo en el día que no lo espera, y a la hora que no sabe (no están listos para el Arrebatamiento; la mayor parte de la Iglesia moderna, tristemente, cae en esta categoría),      51   Y le cortará por medio, y pondrá su parte con los hipócritas (a pesar de su profesión):  allí será el lloro y el crujir de dientes (perderá su alma, e irá a un Infierno eterno; la mayoría de la Iglesia moderna, triste y desgraciadamente, caen en esta categoría; ¡ellos son religiosos pero perdidos!). CAPÍTULO 25(33 d.C.)LA PARÁBOLA DE LASDIEZ VÍRGENES ENTONCES el Reino de los Cielos será semejante a diez (el número “10” en la Biblia habla de la perfección) vírgenes (representa aquéllos que pertenecen al Señor), que tomando sus lámparas (representa la Luz de Cristo en todos los Creyentes), salieron a recibir al esposo (Cristo).        2   Y las cinco de ellas eran prudentes, y las cinco insensatas (indicativo del Cristianismo moderno).        3   Las que eran insensatas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite (comenzaron a vivir fuera de la esfera del Espíritu Santo):        4   Mas las prudentes tomaron aceite en sus vasos juntamente con sus lámparas (un flujo constante del Espíritu dentro de sus corazones y vidas, que sólo puede ocurrir y mantenerse, por su Fe en Cristo y la Cruz [Rom. 8:1-2, 11]).        5   Y tardándose el esposo, cabecearon todas y se durmieron (no indica con eso que hacían algo incorrecto).        6   Y a la medianoche fue oído un clamor, He aquí, el esposo viene; salid a recibirle (el Arrebatamiento de la Iglesia).        7   Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y arreglaron sus lámparas (pero sin el aceite, el arreglo era inútil; esto es actividad religiosa sin el Espíritu Santo).        8   Y las fatuas dijeron a las prudentes, Dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan (¡es demasiado tarde ahora!).        9   Mas las prudentes respondieron, diciendo, Para que no nos falte a nosotras y a vosotras:  Id antes a los que venden, y comprad para vosotras (proclama la verdad de que el poder espiritual no se puede derivarse de otros).      10   Y mientras que ellas iban a comprar, vino el esposo; y las que estaban apercibidas, entraron con él a las bodas:  y se cerró la puerta (vendrá el tiempo, cuando es demasiado tarde; hoy es el día . . . [Heb. 3:15]).      11   Y después vinieron también las otras vírgenes, diciendo, Señor, Señor, ábrenos (porque ellas eran religiosas, ellas pensaron que eran salvas).      12   Mas respondiendo Él dijo, De cierto os digo, Que Yo no os conozco (millones actualmente están en la Iglesia, pero no están en Cristo).      13   Velad pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir (nuestras vidas deben vivirse como si viniera Jesús hoy). LA PARÁBOLA DELOS TALENTOS      14   Porque el Reino de los Cielos es como un hombre que partiéndose lejos, llamó a sus siervos, y les entregó sus bienes (representa a Cristo en Su Primera Venida).      15   Y a éste dio cinco talentos, y al otro dos, y al otro uno; a cada uno conforme a su facultad; y luego (inmediatamente) se partió lejos (a cada Creyente individual, ninguno excluido, se le ha dado su propio Ministerio).      16   Y el que había recibido cinco talentos se fue y negoció con ellos, e hizo otros cinco talentos (los talentos fueron concedidos según la fidelidad).      17   Asimismo el que había recibido dos, ganó también él otros dos (fue fiel con lo que él tenía).      18   Mas el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor (no fue fiel).      19   Y después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, e hizo cuentas con ellos (el servicio al Señor termina con la muerte; sin embargo, el ajuste de cuentas es reservado para el Arrebatamiento).      20   Y llegando el que había recibido cinco talentos trajo otros cinco talentos, diciendo, Señor, cinco talentos me entregaste:  he aquí, otros cinco talentos he ganado sobre ellos (ocurrirá en el Tribunal de Cristo).      21   Y su señor le dijo, Bien, buen siervo y fiel:  sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré:  entra en el Gozo de tu señor (como es obvio, es la fidelidad aquí que está siendo recompensada; contrariamente al pensamiento popular, Dios no nos ha llamado para que seamos afortunados, sino para que seamos fieles).      22   Y llegando también el que había recibido dos talentos dijo, Señor, dos talentos me entregaste:  he aquí, otros dos talentos he ganado sobre ellos (¡fidelidad también!).      23   Su señor le dijo, Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré:  entra en el Gozo de tu señor (si ha de observarse, ambos recibieron recompensas iguales; según lo indicado, el criterio es la fidelidad y no otras cosas).      24   Y llegando también el que había recibido un talento dijo, Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste, y recoges donde no esparciste (puro y simple, sus declaraciones constituyen una mentira):      25   Y tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra:  he aquí, tienes lo que es tuyo (el objetivo del “talento” no era la preservación, sino más bien, la multiplicación; su acción proclama no sólo la indolencia, pero también, la insolencia; una cantidad incalculable de personas, quienes afirman ser Cristianos, caen en esta categoría).      26   Y respondiendo su señor le dijo, Malo y negligente siervo, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí (si usted en realidad creyó esto, no hubiera hecho lo que hizo):      27   Por tanto, te convenía dar mi dinero a los banqueros, y viniendo yo, hubiera recibido lo que es mío con usura (desgraciadamente, la mayoría de los que profesan religión, caen en esta categoría).      28   Quitadle pues el talento, y dadlo al que tiene diez talentos (es la ley de los fieles; la luz rechazada, es luz quitada y dado al que ya tiene una abundancia de luz).      29   Porque a cualquiera que tuviere le será dado, y tendrá abundancia:  mas al que no tuviere aun lo que tiene le será quitado (de hecho, esto sucede innumerables veces, todos los días; ¡observe las denominaciones religiosas, que han rechazado la luz!).      30   Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera:  allí será el lloro y el crujir de dientes (estos individuos no simplemente pierden la recompensa, sino también sus almas; todo esto, como debería ser demasiado obvio, completamente refuta la doctrina de la Seguridad Eterna Incondicional que no está de acuerdo a Las Escrituras). EL JUICIO SOBRE LASNACIONES      31   Cuando el Hijo del Hombre venga en Su Gloria, y todos los Santos Ángeles con Él, entonces se sentará sobre el Trono de Su Gloria (la Segunda Venida).      32   Y serán reunidas delante de Él todas las naciones:  y los apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos (es llamado “el Juicio de las Naciones,” que comenzará al principio de la Edad del Reino).      33   Y pondrá las Ovejas a Su Derecha (se refiere a las naciones que no cooperarían con el Anticristo), y los cabritos a la Izquierda (las naciones que cooperaron con el Anticristo).      34   Entonces el Rey dirá a los que estarán a Su Derecha, Venid, benditos de Mi Padre, heredad el Reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo (no tiene nada que ver con la Salvación, sino más bien estas naciones particulares se les permiten entrar en la Edad del Reino).      35   Porque tuve hambre, y Me disteis de comer:  Yo tuve sed, y Me disteis de beber:  Yo fui forastero, y Me recogisteis (aunque el refrán resulta verdadero para siempre, Cristo habla básicamente aquí de Israel y su tratamiento por varias naciones durante la Gran Tribulación):      36   Desnudo, y Me cubristeis:  enfermo, y Me visitasteis:  Yo estuve en la cárcel, y vinisteis a Mí.      37   Entonces los justos Le responderán, diciendo, Señor, ¿cuándo Te vimos hambriento, y Te sustentamos? ¿o sediento, y Te dimos de beber? (La palabra, “justos,” no pertenece a la Justicia de Cristo que se le da a los  Creyentes en la Salvación, sino en cambio, las relaciones justas con Israel por estas naciones.)     38   ¿Y cuándo Te vimos huésped, y Te recogimos? ¿o desnudo, y Te cubrimos?      39   ¿O cuándo Te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a Ti?      40   Y respondiendo el Rey les dirá, De cierto os digo, Que en cuanto lo hicisteis a uno de estos Mis hermanos pequeñitos, a Mí lo hicisteis (como se declaró, el refrán es verdadero para siempre, pero Cristo habla principalmente aquí de Israel, y la ayuda dada a ella por ciertas naciones durante la Gran Tribulación).      41   Entonces dirá también a los que estarán a la Izquierda (las naciones de las cabras), Apartaos de Mí, malditos, al fuego eterno, preparado para el Diablo y para sus ángeles (las naciones que obstaculizaron o trataron de dañar a Israel durante la Gran Tribulación):      42   Porque Yo tuve hambre, y no Me disteis de comer:  Yo tuve sed, y no Me disteis de beber:      43   Yo fui forastero, y no Me recogisteis:  desnudo, y no Me cubristeis:  enfermo, y en la cárcel, y no Me visitasteis.      44   Entonces también ellos Le responderán, diciendo, Señor, ¿cuándo Te vimos hambriento, o sediento, o forastero, o desnudo, o enfermo, o en la cárcel, y no Te servimos?      45   Entonces les responderá, diciendo, De cierto os digo, Que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos pequeñitos, a Mí no lo hicisteis (bendecir al que pertenece a Dios, es bendecir a Dios; dañar al que pertenece a Dios, es dañar a Dios; vemos aquí los resultados de tal acción).      46   E irán éstos al tormento eterno:  y los justos a la vida eterna (todo esto pasará pronto después de la Segunda Venida; los líderes de las naciones que trataron de ayudar al Anticristo contra Israel, durante la Gran Tribulación, serán indudablemente ejecutados, y en consecuencia morirán eternamente perdidos; en cambio, darán a los líderes de las naciones que trataron de ayudar a Israel en aquel entonces, una oportunidad de aceptar a Cristo como Salvador, que ellos sin duda lo van a hacer y, por lo tanto, serán dados “vida eterna”). CAPÍTULO 26(33 d.C.)EL COMPLOT DE MATARA JESÚS Y ACONTECIÓ que, como hubo acabado Jesús todas estas palabras, Él dijo a Sus Discípulos (concluyó Su enseñanza pública, aunque otros discursos fueron dados a los Discípulos sólo [Jn. 13:31; 17:26]),        2   Sabéis que dentro de dos días se celebra la Fiesta de la Pascua, y el Hijo del Hombre es entregado para ser Crucificado (el Espíritu Santo reveló a Cristo el hecho de que Judas lo engañaría).        3   Entonces los Principales Sacerdotes, y los Escribas, y los Ancianos del pueblo (posiblemente otros miembros del Sanedrín), se juntaron al Atrio del Sumo Sacerdote, el cual se llamaba Caifás (estos hombres conspiraron para matar a Cristo, como si fueran a matar a una bestia salvaje; Caifás se suicidó aproximadamente dos años más tarde),        4   Y tuvieron consejo (el tema de su conversación fue el delito más diabólico que jamás se haya concebido en los corazones de los hombres malvados) para prender por engaño (ellos no podían hacerlo abiertamente, entonces ellos conspiraron para hacerlo en secreto) a Jesús, y matarle (¡sus acciones causarían la destrucción de su Nación, y de una manera tan sangrienta que es imposible describirla!).        5   Y decían, No en el Día de la Fiesta (debiera traducirse, “no durante la Fiesta”), para que no se haga alboroto en el pueblo (mucha gente del pueblo amaban a Cristo). MARÍA DE BETANIAUNGE A JESÚS        6   Y estando Jesús en Betania, en casa de Simón el leproso (algunos creen que Marta era la esposa de Simón el leproso, por lo tanto, Lázaro y María eran cuñados de Simón),        7   Vino a Él una mujer (María [Jn. 12:3]), teniendo un vaso de alabastro de ungüento de gran precio (un valor cerca de casi doce mil dólares en la moneda actual), y lo derramó sobre la Cabeza de Él, estando sentado a la mesa (ungirlo mientras que Él estaba vivo, demostró que ella creyó en Su Resurrección; aparentemente, ella era la única quien lo creyó; hubo sólo un ungimiento).        8   Lo cual viendo Sus Discípulos, se enojaron (Judas provocó esta queja [Jn. 12:4]), diciendo, ¿Por qué se pierde esto?        9   Porque esto se podía vender por gran precio, y darse a los pobres (Judas dijo esto [Jn. 12:4] sus motivos eran probablemente robarse el dinero [Jn. 12:6]).      10   Y entendiéndolo Jesús, les dijo, ¿Por qué dais pena a esta mujer?  Pues ha hecho conmigo buena obra (corresponde a Su Muerte en el Calvario).      11   Porque siempre tendréis a los pobres con vosotros; mas a Mí no siempre Me tendréis (Él indicó que Su Cuerpo humano fue quitado del contacto y de la vista de los hombres y está ahora mismo en el Cielo).      12   Porque echando este ungüento sobre Mi Cuerpo, para sepultarme lo ha hecho (normalmente se hacía  después de la muerte, pero María creyó que Él resucitaría de entre los muertos).      13   De cierto os digo, Que dondequiera que este Evangelio fuere predicado en todo el mundo, también será dicho para memoria de ella, lo que ésta ha hecho (los oponentes de la inspiración niegan el hecho de la predicción; pero ellos no pueden negar el hecho de esta Profecía; fue declarada hace casi dos mil años, y ha sido cumplida incalculables veces). LA TRAICIÓN      14   Entonces uno de los Doce, que se llamaba Judas Iscariote, fue a los Principales Sacerdotes,      15   Y les dijo, ¿Qué me queréis dar, y yo os lo entregaré?  Y ellos le señalaron treinta piezas de plata (era el precio de un esclavo [Éx. 21:32]; también, fue predicho cientos de años antes de que Jesús fuera vendido por treinta piezas de plata [Zac. 11:13]).      16   Y desde entonces buscaba oportunidad para entregarle. LA PREPARACIÓN PARALA PASCUA       17   Y el primer día de la Fiesta de los Panes Sin Levadura (indicaba que el día se acercaba, que era el Jueves; el día que la pregunta siguiente se hizo era el Martes) vinieron los Discípulos a Jesús, diciéndole, ¿Dónde quieres que aderecemos para Ti para comer la Pascua? (Jesús comería la Pascua un día antes.  De hecho, Él era la Pascua, con Su Muerte cumpliendo aproximadamente mil quinientos años de este ritual.)     18   Y Él dijo, Id a la ciudad (Él se dirigió a Jerusalén, ya que se encontraba en Betania) a cierto hombre (quién era el hombre no se sabe; algunos piensan que él era el padre de Juan Marcos, quien escribió el Evangelio de Marcos), y decidle, El Maestro dice, Mi tiempo está cerca (la declaración que lleva consigo el sentido de las edades); en tu casa haré la Pascua con Mis Discípulos (¡qué honor para aquella familia y aquella casa!).      19   Y los Discípulos hicieron como Jesús les mandó, y aderezaron la Pascua (se refiere a la última Pascua que jamás será ofrecida otra vez, ¡por lo menos la que Dios reconocería!). LA ÚLTIMA PASCUA      20   Y cuando fue la tarde del día, Él se sentó a la mesa con los Doce (era probablemente a las 6:00 p.m. el Martes por la noche; pero por el cálculo Judío de aquel entonces, esto habría sido la primera hora del nuevo día del Miércoles; su nuevo día siempre comenzaba con la puesta del sol, en lugar de la medianoche como es ahora para nosotros).      21   Y mientras comían ellos, dijo, De cierto os digo, que uno de vosotros Me ha de entregar (presenta a Cristo dando a Judas una última oportunidad de Arrepentimiento antes del acto final; de hecho, Cristo hizo varios esfuerzos como éste con respecto a Judas).      22   Y entristecidos ellos (todos los Discípulos) en gran manera, comenzó cada uno de ellos a decirle, ¿Soy yo, Señor? (Se dieron cuenta de la importancia de estas palabras, pero parece que ninguno, al menos en este tiempo, sospechó de Judas.)     23   Entonces Él respondiendo dijo, El que mete la mano conmigo en el plato, ése Me ha de entregar (fue dicho a todos los Discípulos, ya que todos habían metido su trozo de pan en el plato; por lo tanto, la información no revelaba mucho).      24   A la verdad el Hijo del Hombre va, como está escrito de Él (se refiere a todo lo que los Profetas habían dicho acerca de este momento):  ¡mas ­ay de aquel hombre por quien el Hijo del Hombre es entregado! bueno le fuera a tal hombre no haber nacido (indica la consecuencia eterna de la acción de Judas, así como todos aquéllos que rechazan a Cristo).      25   Entonces respondiendo Judas, que Le entregaba, dijo, ¿Soy yo, Maestro?  Le dijo, Tú lo has dicho (la respuesta del Señor era evidentemente tan discreta que los demás no oyeron). LA CENA DEL SEÑORINSTITUIDA      26   Y comiendo ellos, tomó Jesús el pan, y lo bendijo, y lo partió, y dio a Sus Discípulos, y dijo, Tomad, comed; esto es Mi Cuerpo (era el símbolo de lo que Él haría y llegaría a ser; Él era “el pan” y en consecuencia, “bendijo,” asimismo, Su Cuerpo fue “quebrantado” en el Calvario; también, Él “dio” los resultados de esta acción en el Calvario al mundo, para todos los que creen [Jn. 3:16]).      27   Y tomando el vaso, y hechas las gracias, les dio, diciendo, Bebed de el todos (el vaso tiene la intención de cumplir como símbolo de Su Sangre derramada en el Calvario);      28   Porque esto es Mi Sangre del Nuevo Pacto (el Nuevo Convenio), la cual es derramada por muchos para remisión de los pecados (Su Muerte en el Calvario cancelaría para siempre la deuda del pecado, y para toda la humanidad, al menos para todos los que creen [Jn. 1:29]; como es obvio, la Cena del Señor siempre dirige al Creyente a la Cruz).      29   Y os digo, Que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día, cuando lo tengo que beber de nuevo con vosotros en el Reino de mi Padre (se refiere a la Edad del Reino venidero).      30   Y habiendo cantado el himno, salieron al Monte de los Olivos (se refiere a Salmos 115 y 118). JESÚS PREDICE LANEGACIÓN DE PEDRO      31   Entonces Jesús les dice, Todos vosotros seréis escandalizados en Mí esta noche (todos ellos Lo abandonarían, pero Él nunca los abandonaría):  porque escrito está, Heriré al Pastor, y las ovejas del rebaño serán dispersas (Zac. 13:7).      32   Mas después que haya resucitado, iré delante de vosotros a Galilea (parecía que ninguno creyó lo que Él dijo).      33   Y respondiendo Pedro le dijo, Aunque todos sean escandalizados en Ti, yo nunca seré escandalizado (¡el orgullo jactancioso!).      34   Jesús le dice, De cierto te digo, Que esta noche, antes que el gallo cante, Me negarás tres veces.      35   Le dijo Pedro, Aunque me sea necesario morir contigo, no Te negaré.  Y todos los Discípulos dijeron lo mismo (todos hicieron afirmaciones jactanciosas). JESÚS EN EL JARDÍN      36   Entonces llegó Jesús con ellos a un lugar que se llama Getsemaní (justo en frente del Valle Kidrón de Jerusalén, aproximadamente ciento ochenta y tres metros [200 yardas] de la muralla de la ciudad), y dice a Sus Discípulos, Sentaos aquí, hasta que vaya allí y ore.      37   Y tomando a Pedro, y a los dos hijos de Zebedeo (Santiago y Juan), comenzó a entristecerse y a angustiarse en gran manera (enorme tensión y presión).      38   Entonces Jesús les dice, Mi Alma está muy triste hasta la muerte (significa que Él, como Hombre, no podía haberlo aguantado, sino fuera por la fuerza Angelical agregada [Luc. 22:43-44]):  quedaos aquí, y velad conmigo (Él necesitó la presencia de ellos, aunque resultaría de poco consuelo).      39   Y yéndose un poco más adelante (más que físico, la distancia que Él pasó en agonía y oración en este tiempo, ningún ser humano podría seguir), se postró sobre Su Rostro, orando (Él lo hizo repetidamente, que quiere decir que Él caía al suelo, se esforzaba para levantarse y luego caía otra vez), y diciendo, Padre Mío, si es posible, pase de Mí esta copa (esta “copa” era triple:  llevaba la penalidad del pecado de la humanidad, la separación del Padre y la muerte):  empero no como Yo quiero, sino como Tú (declara la Voluntad Divina como la expresión de la Justicia Divina y el Amor, que limita el ejercicio del Poder Divino y, por lo tanto, suministra el control necesario a las expectativas que por otra parte podrían surgir de la creencia en la Omnipotencia).      40   Y vino a Sus Discípulos, y los halló durmiendo (que demuestra el hecho de que ellos no se daban cuenta del peligro severo para el cual ellos no estaban preparados), y dijo a Pedro (evidentemente despertándole), ¿Así no habéis podido velar Conmigo una hora?      41   Velad y orad, para que no entréis en tentación (una advertencia de la tentación que ellos estuvieron a punto de ceder — la tentación de abandonarlo):  el espíritu (espíritu del hombre) a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil (esta batalla puede ganarse sólo por nuestra Fe depositada exclusivamente en Cristo y Su Cruz, que entonces le da al Espíritu Santo la libertad de acción para obrar en nuestras vidas [Rom. 6:3-14; 8:1-2, 11]).      42   Otra vez fue por segunda vez, y oró diciendo, Padre Mío, si no puede esta copa pasar de Mí sin que Yo lo beba, hágase Tu Voluntad (una entrega total a la Voluntad de Dios).      43   Y vino y los halló otra vez durmiendo:  porque los ojos de ellos estaban cargados de sueño (el Amor está siempre listo para perdonar la debilidad, por ejemplo, lo avanzado de la hora, y el hecho de que ellos dormían a causa de la tristeza [Luc. 22:45]).      44   Y dejándolos se fue de nuevo, y oró tercera vez, diciendo las mismas palabras (a veces debemos orar las mismas palabras una y otra vez).      45   Entonces vino a Sus Discípulos, y les dijo, Dormid ya, y descansad (puede ser traducido, “¿duermen ustedes todavía, siguen tomando su descanso?”):  he aquí, ha llegado la hora, y el Hijo del Hombre es entregado en manos de pecadores (se refiere a Judas, quien entra ahora mismo en el Jardín con la guardia del Templo y otros a fin de arrestar a Cristo).      46   Levantaos, vamos:  he aquí, ha llegado el que Me ha entregado (el Espíritu Santo Le había dicho exactamente lo que estaba pasando, y cuándo pasaría). LA TRAICIÓN Y ARRESTODE JESÚS      47   Y hablando aún Él, he aquí, Judas, uno de los Doce, vino (fue dado de esta manera por el Espíritu Santo a fin de acrecentar su culpa.  Jamás en la historia humana se había realizado un acto tan pérfido contra Alguien tan bueno, amable y cortés), y con él mucha gente con espadas y con palos (la guardia del Templo y algunos soldados Romanos), de parte de los Principales Sacerdotes, y de los Ancianos del pueblo (la Iglesia ha matado siempre al Señor, en el Nombre del Señor).      48   Y el que Le entregaba les había dado señal, diciendo, Al Que yo besare, Aquél es:  prendedle (se refiere al momento más despreciable y traicionero en la historia humana).      49   Y luego que llegó a Jesús, dijo, Salve, Maestro; y Le besó (Sal. 55:21).      50   Y Jesús le dijo, Amigo (le dijo en bondad y no con sarcasmo), ¿a qué vienes?  (Pudiera traducirse, “hagan lo que ustedes han venido a hacer.”)  Entonces llegaron, y echaron mano a Jesús, y Le prendieron (indica el comienzo de la acción de los corazones crueles de los líderes religiosos de Israel; ellos odiaban a Cristo, y habrían hecho esto mucho más pronto, si la misma oportunidad se hubiera presentado).      51   Y, he aquí, uno de los que estaban con Jesús extendiendo la mano, sacó su espada, e hiriendo a un siervo del Sumo Sacerdote, le quitó la oreja (Juan dijo que éste era Simón Pedro; también, el nombre del siervo es Malco; a propósito, Jesús curó el oído del hombre, que fue Su último Milagro antes de Su Muerte).      52   Entonces Jesús le dice (a Pedro), Vuelve tu espada a su lugar (el Magistrado a quien Dios le da una espada, es responsable de usarla contra los malhechores; es “su lugar” [Rom. 13:4]):  porque todos los que tomaren espada, a espada perecerán (la espada no tiene lugar alguno en la propagación del Evangelio).      53   ¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a Mi Padre, y Él Me daría más de doce legiones de Ángeles? (Setenta y dos mil Ángeles.)     54   ¿Cómo, pues, se cumplirían Las Escrituras, que así conviene que sea hecho? (La palabra “conviene” afirma la Inspiración Divina de Las Escrituras; porque si ellas hubieran sido compuestas por los hombres no habría necesidad alguna que obligara su cumplimiento.)     55   En aquella hora dijo Jesús a las multitudes (se cree que habían  aproximadamente seiscientos hombres), ¿Como a ladrón habéis salido con espadas y con palos a prenderme?  Cada día me sentaba con vosotros enseñando en el Templo, y no Me prendisteis (Jesús indicó el hecho de que ellos no Lo arrestaron en el Templo, porque temieron a la gente).      56   Mas todo esto se hace (pudiera traducirse, “todo esto se ha cumplido”), para que se cumplan Las Escrituras de los Profetas (por conocimiento previo, el Espíritu Santo predijo esto hace muchos siglos antes [Gén. 3:15; 49:10; Isa. 7:14; cap. 53; Zac. 11:12]  Las Escrituras eran siempre el fundamento de todo lo que fue hecho, y deberían de ser lo mismo actualmente).  Entonces todos los Discípulos huyeron, dejándole (se cumplió lo que fue escrito [Zac. 13:7]). EL JUICIO      57   Y los que prendieron a Jesús Le llevaron a Caifás el Sumo Sacerdote (Mateo omite el relato de Jesús en que fue conducido primero ante Anás, el Sumo Sacerdote anterior, como está registrado en Jn. 18:13, 19-24), donde los Escribas y los Ancianos estaban juntos (indica el palacio o el tribunal del Sumo Sacerdote).      58   Mas Pedro Le seguía de lejos (presenta al Apóstol que retrocede a Cristo de Quien él había huido al principio; sin duda, está avergonzado de sus acciones, y está ahora en un dilema, tímidamente sigue la ruta que lleva a Jesús al palacio) hasta el Atrio del Sumo Sacerdote; y entrando dentro, se estaba sentado con los criados, para ver el fin.      59   Y los Principales Sacerdotes, y los Ancianos, y todo el consejo, buscaban falso testimonio (no se preocuparon si el testimonio era verdadero o falso) contra Jesús, para entregarle a la muerte (fueron los líderes religiosos de Israel);      60   Y no lo hallaron (no encontraron a nadie que colaborara el uno con el otro):  aunque muchos testigos falsos se llegaban, aún no lo hallaron.  Más tarde vinieron dos testigos falsos (éstos se aprovecharon de una declaración hecha por Cristo, y la tergiversaron del contexto),      61   Que dijeron, Este hombre (“hombre” fue insertado por los traductores y no estaba en el Texto original; el acusador puede que haya apuntado a Cristo con el dedo, refiriéndose a Él desdeñosamente, como “¡Éste!”) dijo, Puedo derribar el Templo de Dios, y en tres días reedificarlo (es una distorsión de lo que Él realmente dijo; Jesús realmente había dicho, “derribar este Templo [hablando de Su Cuerpo físico] y en tres días lo levantaré” [Jn. 2:19]).      62   Y levantándose el Sumo Sacerdote (Caifás), Le dijo, ¿No respondes nada? (Presenta a Cristo que no contesta a Sus acusadores ni una palabra.) ¿qué testifican éstos contra ti?      63   Mas Jesús callaba (cumplió La Escritura, “Angustiado Él, y afligido, aún así Él no abrió Su Boca” [Isa. 53:7]).  Respondiendo el Sumo Sacerdote, Le dijo, Te conjuro por el Dios Viviente, que nos digas si eres Tú el Cristo, el Hijo de Dios.      64   Jesús le dijo, Tú lo has dicho (presenta a Cristo que da una afirmación directa, con Marcos lo dice aun más claro, “Yo soy” [Marc. 14:62]):  y aun os digo (habría sido mejor traducido, “pero además os digo”), Que desde ahora habéis de ver al Hijo del Hombre (representaba a Sí Mismo) sentado a la Diestra de la potencia de Dios (realmente habla del Juicio del Gran Trono Blanco; ellos Lo juzgan ahora; Él los juzgará en aquel por venir), y que viene en las nubes del Cielo (la Segunda Venida).      65   Entonces el Sumo Sacerdote rasgó sus vestidos (rasgó el mantón tirado encima del hombro, para indicar  el horror supuesto de que Jesús se refería a Sí Mismo como el Hijo de Dios), diciendo, Él ha blasfemado (significando que Él se había hecho Uno con Dios); ¿qué más necesidad tenemos de testigos? (Quiere decir que ellos podían deshacerse de todos los mentirosos.)  He aquí, ahora habéis oído Su blasfemia (el Sanedrín entero había oído Su declaración; pero Él no blasfemó; Él dijo la verdad).      66   ¿Qué os parece? (Fue dicho por Caifás al Sanedrín, que era formado de setenta y un miembros, si todos estaban presentes.)  Y respondiendo ellos dijeron, Él es culpable de muerte (¡cuando Lo condenaron a muerte, condenaron a ellos mismos también!).      67   Entonces (se refiere a la “buena presa” en el vernáculo moderno) Le escupieron en Su Rostro (se consideraba en aquel entonces el mayor insulto que se le podría dar a una persona), y Le dieron de bofetadas (Lo golpearon con el puño, probablemente por los guardias del Templo, pero indudablemente también por algunos miembros del Sanedrín); y otros Le herían dándole puñetazos (debiera traducirse, “Lo golpearon con varas”; el Profeta había dicho, “muchos se asombraron de Ti; Su Rostro fue tan desfigurado más que el de cualquier hombre, y Su aspecto más que el de los hijos de los hombres” [Isa. 52:14]),       68   Diciendo, Profetízanos (Jesús acababa de hacer esto [v. 64]), Tú Cristo (¡las palabras fueron dichas desdeñosamente! Cristo quiere decir “el Ungido,” y revela que es el Mesías; se burlaban de Sus afirmaciones, y en consecuencia, ridiculizaban la Unción del Espíritu Santo sobre Él; ellos estaban haciendo lo que ellos Lo habían acusado de hacer — blasfemar), ¿quién es el que Te ha herido? (Marcos y Lucas dijeron que ellos Le vendaron los Ojos [14:65; 22:64].) LA NEGACIÓN DE PEDRO      69   Y Pedro estaba sentado fuera en el atrio (la manera como el atrio fue construido, Pedro podía ver a Cristo y Cristo podía ver a Pedro [Luc. 22:61]):  y se llegó a él una criada (probablemente se refiere a la muchacha que vigilaba la puerta, que daba entrada al atrio del tribunal), diciendo, Y tú con Jesús el Galileo estabas (con sarcasmo).      70   Mas él negó delante de todos (primera negación, hecho delante de una cantidad de gente que está al lado de la muchacha), diciendo, No sé lo que dices.      71   Y saliendo él a la puerta (aparentemente trataba de huir de aquéllos que acababan de señalarlo), le vio otra, y dijo a los que estaban allí, También éste estaba con Jesús Nazareno (también, con sarcasmo).      72   Y negó otra vez con juramento (cuál era el juramento, no lo sabemos), No conozco al hombre (él afirma que ni siquiera sabe Su Nombre).      73   Y un poco después (representa según Lucas 22:59, aproximadamente una hora de tiempo) llegaron los que estaban por allí, y dijeron a Pedro, Verdaderamente también tú eres de ellos; porque aun tu manera de hablar te descubre (él era Galileo, al igual que todos los Discípulos, a excepción de Judas).      74   Entonces comenzó a hacer imprecaciones, y a jurar (no es blasfemia, sino más bien prestar un juramento solemne como lo hacen los hombres en un Tribunal de Justicia, y luego pedirle a Dios que lo maldijera si el juramento era falso; esto era un pecado de magnitud y profundidad espantosa), diciendo, No conozco al hombre (quiere decir que él juró en el Nombre de Dios que él no conocía a Cristo).  Y el gallo (ave gallinácea) cantó luego.      75   Y se acordó Pedro de las palabras de Jesús, cual le dijo, Antes que cante el gallo, me negarás tres veces (v. 34).  Y saliéndose fuera, lloró amargamente (la tradición dice que por el resto de su vida, Pedro no podía oír el canto de gallo sin caer en rodillas y llorar). Capítulo 27(33 d.C.)JESÚS ENVIADO A PILATO Y VENIDA la mañana (se refiere a la mañana del día Miércoles; Crucificarían a Jesús en unas cuantas horas; ¡No lo crucificaron el Viernes Santo como algunos afirman!), entraron en consejo todos los Principales Sacerdotes y los Ancianos del pueblo contra Jesús para entregarle a muerte (la sesión de la mañana era la del Sanedrín entero; seguida por la reunión no oficial en la casa del Sumo Sacerdote [26:57]).        2   Y cuando ellos Le ataron, ellos Lo llevaron (se refiere a Sus Manos atadas detrás de Su Espalda con una cuerda), y Le entregaron a Poncio Pilato el gobernador (ocupó este oficio durante aproximadamente diez años, al término de este tiempo él fue sacado de su puesto por motivo de crueldad y extorsión, y desterrado a Vienne en la Galia, donde él se suicidó). JUDAS SE SUICIDA        3   Entonces Judas, el que Le había entregado, viendo que era condenado (se refiere a lo que los líderes religiosos Le habían hecho a Jesús y su tratamiento brutal hacia Él; de hecho, él probablemente vio a Jesús, y se puso enfermo de lo que vio), devolvió arrepentido (en el Griego, quiere decir tener un remordimiento profundo por consecuencia del pecado, pero no sentir un pesar profundo a causa de ello; esta palabra nunca se usa para el Arrepentimiento genuino a Dios) las treinta piezas de plata (el precio que le habían dado) a los Principales Sacerdotes y a los Ancianos (se refiere al dinero sucio con sangre, y a los líderes religiosos con sangre en sus manos),        4   Diciendo, Yo he pecado (indica que confesaba este pecado al hombre, a un hombre malvado, pero no a Dios) entregando la Sangre inocente (“la” enfatiza que la Sangre de Cristo es la única Sangre verdaderamente inocente que jamás haya existido).  Mas ellos dijeron, ¿Qué se nos da a nosotros?  Vieras lo tú (¡sabían que Jesús era inocente, pero no les importaba!).        5   Y arrojando las piezas de plata en el Templo (demuestra que arrojaba los siclos en el suelo de mármol), se partió, y fue y se ahorcó (él probablemente se ahorcó con su propia faja, que fue ceñida alrededor de su cintura; la tradición dice que la rama se rompió del árbol al cual la faja fue atada, y él se cayó pesadamente a las rocas abajo, donde un carro pasaba, sin poder detenerse, lo aplastó y lo desentrañó).        6   Y los Principales Sacerdotes tomando las piezas de plata (¡representa el dinero sucio con sangre ahora en sus manos donde debía haber estado todo el tiempo!), dijeron, No es lícito echarlas en el tesoro de los dones, porque es precio de sangre (¡es irónico! amordazaban a un mosquito y tragaban un camello).        7   Mas ellos (el Sanedrín) tomaron consejo (la religión institucionalizada se opuso a Cristo a partir del comienzo mismo de Su Ministerio; ¡esto todavía se hace!), compraron con ellas (las treinta piezas de plata) el campo del alfarero, por sepultura de los extranjeros (Gentiles — un lugar al sur de Jerusalén, al otro lado del Valle de Hinom).        8   Por lo cual fue llamado aquel campo, Campo de sangre, hasta el día de hoy (¡no fue el nombre que se le dio los líderes religiosos de Israel, sino otros! hasta a mediados de los años 1800, todavía era usado para este fin, el entierro de los muertos no honrados de Jerusalén).        9   Entonces se cumplió lo que fue dicho por el Profeta Jeremías (aunque Las Escrituras no lo dicen, probablemente esto fue dicho primero por Jeremías, y hecho por el Espíritu Santo, pero no fue anotado; fue repetido entonces y registrado por aquel mismo Espíritu en Zac. 11:12-13 o tal vez un copista hizo un error cuando lo copiaba del texto original; ningún texto original permanece), que dijo, Y tomaron las treinta piezas de plata, precio del apreciado, que fue apreciado por los Hijos de Israel (era el precio de un esclavo; es dado de esta manera por el Espíritu Santo a fin de poner énfasis en el hecho de que este era el precio o el valor que Israel Le dio a su Mesías);      10   Y las dieron (treinta piezas de plata) para el campo del alfarero, como Me ordenó el Señor (Le ordenó al Mesías; ¿sabían los líderes religiosos de Israel acerca de esta Profecía?). JESÚS ANTE PILATO      11   Y Jesús estuvo delante del gobernador (se refiere a Poncio Pilato):  y el gobernador Le preguntó, diciendo, ¿Eres Tú el Rey de los Judíos? (En realidad, Joaquín, quien reinó aproximadamente seiscientos años antes, fue el último Rey reconocido por Dios que se sentó en el Trono de Judá [II Crón. 36:9-10].)  Y Jesús le dijo:  Tú lo dices (en efecto, dice, “Soy el Rey de los Judíos”; por lo que está registrado, esta es la primera vez que Jesús había hecho tal afirmación; Juan añadió más de la respuesta de Cristo, con el refrán de Jesús, “Mi Reino no es de este mundo” [Jn. 18:36]; en consecuencia, Pilato sabía que Sus afirmaciones eran espirituales y, por lo tanto, no de este mundo).     12   Y siendo acusado por los Principales Sacerdotes, y por los Ancianos, nada respondió (Él no se defendería ante la gente que no se preocupaba para nada por la verdad).      13   Pilato entonces Le dice, ¿No oyes cuántas cosas testifican contra Ti? (Pilato estaba confundido en cuanto al motivo por el cual Jesús no se defendió contra estas acusaciones.)     14   Y no le respondió ni una palabra (cumpliendo Isaías 53:7); de tal manera que el gobernador se maravillaba mucho (Pilato quedó asombrado que Jesús no se defendiera en absoluto contra estas acusaciones, viendo que éstas podrían conducirle a Su Muerte). JESÚS CONDENADO;BARRABÁS SOLTADO      15   Y en el Día de la Fiesta (la Pascua) acostumbraba (tenía una costumbre) el gobernador soltar al pueblo un preso, cual quisiesen (en otras palabras, el pueblo podría elegir, y el que era elegido iba a ser puesto en libertad; Pilato creía que había encontrado una salida a su dilema; él sabía que Jesús era inocente).      16   Y tenían entonces un preso famoso (debiera traducirse “notorio”) que se llamaba Barrabás (Marcos dijo que Barrabás era un asesino y había encabezado una insurrección contra la autoridad Romana [Marc. 15:7]).      17   Y juntos ellos (Pilato y Jesús estaban parados en el pórtico del pasillo, ante la gente abajo), Pilato les dijo, ¿Cuál queréis que os suelte? ¿a Barrabás o a Jesús que se dice ser el Cristo? (En algunos manuscritos, Barrabás se menciona “Jesús Barrabás.”  Entonces la gente fue confrontada con una opción, “a Jesús Barrabás, el asesino,” o “a Jesucristo, el Dador de la Vida Eterna.”)     18   Porque sabía que por envidia Le habían entregado (envidiaba el respeto que la gente le daba a Él, y Sus Milagros).     19   Y estando él sentado en el tribunal (una silla sobre una plataforma levantada delante del pretorio), su mujer envió a él, diciendo, No tengas nada que ver con aquel Justo:  porque hoy he padecido muchas cosas en sueños por causa de Él (su nombre era Claudia — otro nombre Procula; la tradición dice que ella al final se convirtió en Cristiana; cuál era su sueño, el registro no lo dice; sin embargo, en toda la historia de los sufrimientos de Cristo esta penúltima semana antes de Su Muerte, ella, una Gentil fue la única, parece, quien Le habló con amabilidad).      20   Mas los Principales Sacerdotes y los Ancianos persuadieron al pueblo que pidiese a Barrabás (pidió la liberación de Barrabás el asesino; en consecuencia, los asesinos les han gobernado desde aquel entonces hasta ahora, hasta hoy en día, en vista de los bombardeos en Israel), y que Jesús fuese destruido (que se diera muerte a Jesús).      21   Y respondiendo el gobernador les dijo, ¿Cuál de los dos queréis que os suelte? (No expone ninguna alternativa sino a Jesús o a Barrabás.)  Y ellos dijeron, A Barrabás.      22   Pilato les dijo, ¿Qué pues haré de Jesús que se dice ser el Cristo? (La pregunta de mayor importancia que jamás se haya hecho.  La respuesta a ella decide el destino eterno del alma humana.)  Le dijeron todos, Sea crucificado (especificaron “crucifixión,” porque tal muerte causaría que toda la gente, ellos pensaron, le daría la espalda a Él; la Ley de Moisés condenaba a alguien colgado en un árbol como maldecido por Dios [Deut. 21:23]).      23   Y el gobernador les dijo, Pues ¿qué mal ha hecho? (Él no había hecho mal alguno. ¡Él era perfecto! Él nunca había pecado.)   Mas ellos gritaban más, diciendo, Sea crucificado (declara que no ofrecieron ninguna respuesta a la pregunta de Pilato, porque ellos no tenían respuesta alguna; mientras que el sol de mañana comenzaba a rayarse sobre el Monte de los Olivos, éste alboreará sobre un día de infamia que el mundo jamás había visto antes ni desde aquel entonces).      24   Y viendo Pilato que nada adelantaba, antes se hacía más alboroto (tenía miedo que si él no cedía ante sus demandas, un disturbio podría ocurrir, y él entonces acusado ante Roma de rehusar de castigar a un pretendiente al Trono Judío), tomando agua, se lavó las manos delante del pueblo (por este acto, él procuró limpiarse de la culpa, y echarle la culpa a la gente, como si la administración de Justicia residiera en ellos y no con él), diciendo, Inocente soy yo de la Sangre de este Justo:  los culpables sois vosotros (¡por el hecho de que él estaba diciéndole aquí, no quería decir que era cierto! él no tenía la valentía para hacer lo que era correcto; no se puede tomar una posición neutral con respecto a Cristo).      25   Y respondiendo todo el pueblo, dijo, Su Sangre sea sobre nosotros, y sobre nuestros hijos (la maldición que se invocaron sobre ellos y sobre sus hijos pesa sobre ellos todavía, era y es una maldición de horror espantosa y de sufrimiento).      26   Entonces les soltó a Barrabás (expresa la selección de la gente):  y él (Pilato) habiendo azotado a Jesús (un castigo tan horrible, que a veces causaba la muerte de la víctima antes que el acto de la crucifixión se emprendiera [Isa. 50:6]), Le entregó para ser crucificado (Isa., cap. 53). JESÚS CORONADODE ESPINAS       27   Entonces los soldados (soldados Romanos) del gobernador llevaron a Jesús al pretorio, y juntaron a Él toda la cohorte (aproximadamente doscientos hombres, que era la tercera parte de una “cohorte”).      28   Y desnudándole (se refiere a Su Manto, no se refería a la ropa interior), Le echaron encima un manto de escarlata (una capa bien gastada de un oficial o una ropa desechada de la guardarropa de Herodes).      29   Y pusieron sobre Su Cabeza (la palabra Griega por “corona” es “stéfanos,” y quiere decir “una corona de victoria”; aunque tenía la intención para avergonzar y burlar, con esta corona de espinas, el Señor demostró la victoria de la Cruz y de su certidumbre, incluso antes de que Jesús realmente muriera) una corona tejida de espinas (llamado “espinas del vencedor” y las cuáles crecían hasta seis pulgadas de longitud), y una caña en Su Mano Derecha:  e hincando la rodilla delante de Él, Le burlaban, diciendo, ­¡Salve, Rey de los Judíos! (En el Juicio del Gran Trono Blanco venidero, estos mismos soldados volverán a estar delante de Cristo, y volverán a postrarse a Él.  Pero esta vez, no será en tono burlón.)     30   Y escupiendo en Él, tomaron la caña, y Le herían en la Cabeza (metiéndole las espinas a lo más profundo, que sin lugar a dudas causó que Su Cabeza se hinchara).      31   Y después que Le hubieron escarnecido, Le desnudaron el manto, y Le vistieron de Sus Vestidos, y Le llevaron para crucificarle (se supone que la crucifixión fue inventada por Semíramis, la Reina de Nimrod, quien fundó el sistema Babilónico de misterios).      32   Y saliendo (en el camino al Calvario), hallaron a un Cireneo, que se llamaba Simón (Alejandro y Rufo eran los hijos de Simón [Marc. 15:21; Rom. 16:13]):  a éste obligaron para que llevase Su Cruz (no era la Cruz entera, sino probablemente el “patíbulum,” o la barra cruzada; esto pesaba no menos de cien libras; en Su condición debilitada, Jesús no podía aguantar aquella carga). LA CRUCIFIXIÓN      33   Y cuando llegaron al lugar que se llamaba Gólgota, que es dicho, El lugar de la calavera (la tradición dice que aquí enterraron a Adán, y que su cráneo fue encontrado aquí),      34   Le dieron a beber vinagre mezclado con hiel:  y gustando, no quiso beberlo (era una poción estupefaciente, dada para ayudar a aliviar los sufrimientos; Cristo lo rechazó).      35   Y después que Le hubieron crucificado, repartieron Sus Vestidos (era su “pago adicional” por haber servido en este deber horroroso), echando suertes (echaron pajas por la ropa, por así decirlo):  para que se cumpliese lo que fue dicho por el Profeta, Se repartieron Mis Vestidos, y sobre Mi Ropa echaron suertes (Sal. 22:18).      36   Y sentados Le guardaban allí (se aseguraron de que los amigos no vinieran y bajaran al Condenado, antes de que Él muriera);      37   Y pusieron sobre Su Cabeza su acusación escrita (ésta correspondía al crimen por el cual el acusado fue condenado), ESTE ES JESÚS EL REY DE LOS JUDÍOS (se dice que esto fue escrito en tres idiomas, el Hebreo, el Griego y el Latín; ellos imprimieron esto como mofa, pero tales palabras jamás fueran más ciertas).      38   Entonces crucificaron con Él (Isa. 53:12) dos ladrones, uno a la Derecha, y otro a la Izquierda.      39   Y los que pasaban Le decían injurias, meneando sus cabezas (en su mayor parte, éstos eran los líderes religiosos de Israel [Sal. 109:25]),      40   Y diciendo, Tú, El Que derribas el Templo, y en tres días lo reedificas (¡Jesús nunca dijo esto!  Él sí dijo, que Su Cuerpo físico sería destruido, y en tres días Él resucitaría, que es exactamente lo que pasó), sálvate a Ti Mismo (Él no vino para salvarse a Sí Mismo, sino más bien para salvar a otros):  si eres Hijo de Dios, desciende de la Cruz (si Él hubiera bajado de la Cruz, nadie jamás se hubiera salvado, y aquéllos en la prisión del Paraíso, hubieran permanecido allí para siempre).      41   De esta manera también los Principales Sacerdotes, escarneciéndolo con los Escribas y los Ancianos, decían (¡así es cómo obra la religión!),      42   Él salvó a otros (lo que Él hizo, pero estos “otros” no incluye a estos líderes religiosos, porque ellos no Lo aceptarían); a Sí Mismo no puede salvar (la realidad es que Él Mismo no se salvará).  Si es el Rey de Israel, descienda ahora de la Cruz, y creeremos en Él (¡los blasfemos son también mentirosos!).      43   Confió en Dios (Sal. 22:8); líbrele ahora si le quiere (no Lo querían, pero sí Dios Lo quería):  porque ha dicho, Soy Hijo de Dios (¡representa exactamente lo que Él dijo!).      44   Lo mismo también, Le injuriaban los ladrones que estaban crucificados con Él (ambos lo hicieron al principio, pero un poco más tarde, uno de ellos se arrepintió, registrado por Lucas 23:42). LA MUERTE DE JESÚS      45   Y desde la hora sexta (a las 12:00 del mediodía) fueron tinieblas sobre toda la Tierra hasta la hora novena (a las 3:00 de la tarde — durante estas tres horas, Dios literalmente escondería Su Rostro de Su Hijo; durante este tiempo, Jesús aguantó realmente la pena del pecado de la humanidad [II Cor. 5:21]. “Esta oscuridad” no fue el resultado de un eclipse, ya que en ese momento era luna llena; fue provocado por Dios en que Él no podía mirar a Su Hijo, cuando Él cargó en realidad la pena del pecado del mundo).      46   Y cerca de la hora novena Jesús exclamó con grande voz (que demuestra que Él no murió a causa de la debilidad, sino más bien entregó Su Propia Vida [Jn. 10:17-18]), diciendo, Elí, Elí, ¿lama sabactani?  Esto es, Dios Mío, Dios Mío, ¿por qué Me has desamparado? (La pregunta en cuanto a la razón por la cual Dios Lo había abandonado no fue hecha en el sentido de no saber, sino en el sentido de reconocer el acto.  Dios no Lo liberó, como Él siempre lo hizo, porque, de haber hecho eso, habría perdido la Redención para la humanidad.  A propósito, Jesús habló en Arameo, que era comúnmente usado por el Señor.)      47   Algunos de ellos que estaban parados allí, cuando oyeron eso, dijeron, Este Hombre llama para Elías (se refería a los Judíos, porque los Romanos no sabían nada acerca de Elías).      48   E inmediatamente (de inmediato) uno de ellos corrió, y tomó una esponja, y lo saturó con vinagre, y la puso en una caña, y Lo dio a beber (la evidencia es, ésta tocó sus labios y él murió; no tenía nada que ver con Su Vida o Muerte).      49   Los demás dijeron, Déjelo así, déjenos ver si Elías vendrá a salvarlo (¡dicho en son de burla!).      50   Jesús, cuando Él había gritado otra vez con una Voz fuerte, se entregó el espíritu (Él entregó voluntariamente Su Vida, indica que Él no murió de Sus Heridas; también, Él no murió hasta que el Espíritu Santo Le dijo que lo hiciera [Heb. 9:14]).      51   Y, he aquí, el Velo del Templo (lo que ocultó el Lugar Santísimo; Josefo señala que era un poco más de 18 metros [60 pies] sesenta pies de alto del techo al piso, un poco más de 10 centímetros [cuatro pulgadas] de grueso, y era tan fuerte que cuatro yugos de bueyes no pudieran separarlo) fue partido en dos de arriba abajo (significaba que Dios Solo habría podido hacer tal cosa; también significó, que el precio fue pagado completamente en la Cruz; comprobado por el Velo partido en dos; lamentablemente, algunos dicen, la Cruz — no terminó la tarea, hay que cumplir la obra de la Cruz con otras cosas requeridas; este Versículo dice lo contrario); y la Tierra tembló, y las rocas se partieron (representaba un terremoto, pero no tenía nada que ver con la rasgadura del Velo, que tomó lugar inmediatamente antes de este fenómeno);      52   Y los sepulcros fueron abiertos; y muchos cuerpos de los Santos que durmieron se levantaron (no enseña “sueño del alma” como algunos afirman, sino que duermen los cuerpos de los muertos Santos; no el alma y el espíritu, los cuales de ese momento se fueron al Paraíso, pero desde la Cruz, cuando alguien muere, ahora se va para estar con Cristo [Fil. 1:23]),      53   Y salieron de los sepulcros después de Su Resurrección, y entró a la Ciudad Santa (Jerusalén), y aparecieron a muchos (aunque todos fueron liberados del Paraíso, y llevado al Cielo, algunos, aun muchos, se detuvieron en Jerusalén por un breve período de tiempo, “y aparecieron a muchos”; cuántos habían, no nos dice, y a quiénes aparecieron, no nos dice; sólo Mateo nos da este relato).      54   Ahora cuando el Centurión, y ellos que estaban con él, vigilando a Jesús, vieron el terremoto, y esas cosas que fueron hechas, temieron en gran manera, diciendo, En verdad Éste era el Hijo del Dios (fue el primer Gentil que dio este testimonio de Fe; la tradición afirma que el nombre del Centurión fue Longino, y que se convirtió en un seguidor devoto de Cristo, predicó la Fe, y murió como un gran mártir).      55   Y muchas mujeres allí contemplando desde lejos, que siguieron a Jesús de Galilea, sirviéndole a Él (tiene que ver con aquéllas que vinieron de Galilea y estuvieron con Él hasta el fin):      56   Entre las cuales era María Magdalena (Jesús le había librado [Marc. 16:9; Luc. 8:2]), y María la madre de Santiago y José (probablemente esposa de Cleofas [Jn. 19:25]), y madre de los hijos de Zebedeo (Salomé [Marc. 15:40] la madre de Santiago y Juan). LA SEPULTURA DE JESÚS      57   Y cuando fue la tarde del día (se refiere a un período de tiempo entre a las 3:00 de la tarde hasta la puesta del sol, el Sábado de la Pascua — no es el Sábado semanal), vino un hombre rico de Arimatea, llamado José (él era un miembro del Sanedrín, pero sin duda alguna, no estaba presente en el supuesto proceso de Jesús), el cual también había sido Discípulo de Jesús (él era un seguidor de Cristo, lo que significa que Lo había aceptado como Señor).      58   Éste llegó a Pilato (prueba que él tenía acceso al gobernador), y pidió el Cuerpo de Jesús (parece que su dedicación a Cristo antes había sido “en secreto por miedo a los Judíos” [Jn. 19:38]).  Entonces Pilato mandó que se le diese el Cuerpo (proclama el Gobernador Romano como el único que podía dar tal orden).      59   Y tomando José el Cuerpo (Lo había bajado de la Cruz), Lo envolvió en una sábana limpia (era el Cuerpo físico, preparado por Dios, para ser usado como Sacrificio, que lo era, a fin de redimir la raza caída de Adán [Heb. 10:5]),      60   Y Lo puso en su sepulcro nuevo (que nunca había sido usado), que había labrado en la peña (fue recortado de una roca sólida):  y después de rodar a una gran piedra a la puerta del sepulcro, se fue (esta es la misma “gran piedra” que el Ángel removió de la entrada [28:2]).      61   Y estaban allí María Magdalena, y la otra María (la esposa de Cleofas y hermana de María, la madre de Jesús), sentadas delante del sepulcro (todo esto demuestra que ninguna de ellas tenía ni una gota de fe que Jesús resucitaría de los muertos; parece que sólo María de Betania realmente lo creyó [26:6-13]). LA TUMBA SELLADAY VIGILADA      62   Y al siguiente día, que es después de la preparación (se refiere al Sábado Alto y el Día Principal de la Fiesta de la Pascua), se juntaron los Principales Sacerdotes y los Fariseos a Pilato (se refiere al día después de la Crucifixión),      63   Diciendo, Señor, nos acordamos que aquel engañador dijo, viviendo aún, después de tres días resucitaré (su testimonio aquí confirma que Jesús sí murió y no simplemente se desmayó como algunos de los incrédulos modernos afirman).      64   Manda, pues, que se asegure el sepulcro hasta el día tercero (asegura tres días y tres noches en la Tumba), para que no vengan Sus Discípulos de noche, y Le hurten, y digan al pueblo, Resucitó de los muertos (por sus acciones, ellos harán la prueba de Su Resurrección irrefutable):  y será el postrer error peor que el primero (su afirmar que la creencia de la gente en Él había sido “un error,” y si ellos de algún modo pensaran que Él había resucitado, esto sería aun un mayor “error”).      65   Y Pilato les dijo, Tenéis una guardia (se refirió a una guardia de cuatro soldados que cambiaban cada tres horas, significaba que era continua):  Id, aseguradlo lo mejor que podéis (no solamente tenían a los soldados a su mando, sino estaban libres para hacer independientemente lo que estimaran conveniente para garantizar la seguridad de la Tumba).      66   Y yendo ellos, aseguraron el sepulcro, sellando la piedra (pasaron una cuerda alrededor de la piedra que cerró la boca del sepulcro a los dos lados de la entrada; ésta fue sellada con cera o arcilla alistada en el centro y a los términos, de modo que la piedra no pudiera ser quitada sin romper los sellos o la cuerda), además de poner la guardia (los cuatro soldados tomaron su posición en la boca de la Tumba y delante de la Piedra; Sus enemigos hicieron la prueba de Su Resurrección indiscutible). Capítulo 28(33 d.C.)LA RESURRECCIÓNDE CRISTO Y LA víspera del Sábado (el Sábado semanal regular, que era cada Sábado),         que amaneciendo para el primer día de la semana (era justo antes de la luz del alba del Domingo por la mañana; Jesús resucitó algún tiempo después de la puesta del sol el Sábado por la noche; los Judíos comenzaban el nuevo día a la puesta del sol, en vez de la medianoche, como hacemos actualmente), vino María Magdalena y la otra María a ver el sepulcro (querían untar con especias el Cuerpo de Cristo).        2   Y, he aquí, fue hecho un gran terremoto (presenta el segundo terremoto, el primero ocurrió cuando Cristo murió [27:51]):  porque el Ángel del Señor, descendiendo del Cielo (probablemente fue observado por los soldados Romanos, quienes solo lo atestiguaron y dieron el relato) y llegando, había rodado la piedra de la puerta (Cristo ya había resucitado y había dejado la Tumba cuando la piedra fue quitada; Su Cuerpo glorificado no fue restringido por obstáculos), y estaba sentado sobre ella (fue hecho como una demostración de triunfo; en otras palabras, ¡la muerte fue vencida!).        3   Y su aspecto era como un relámpago, y su vestido blanco como la nieve (no hay ninguna prueba que algunas de las mujeres o Discípulos vieron la venida gloriosa del Ángel; ¡sin embargo, el siguiente Versículo nos dice que los guardias Romanos lo vieron, y se aterrorizaron!):        4   Y de miedo de él (el Ángel) los guardias (los soldados) se asombraron, y fueron vueltos como muertos (en vista de que esto pasó por la noche, la situación fue aun más espantosa).        5   Y respondiendo el Ángel y dijo a las mujeres (esto era un poco antes del alba, y después de que los soldados habían huido), No temáis vosotras:  porque yo sé que buscáis a Jesús, que fue crucificado (el Ángel ahora usa esta palabra, “Crucificado,” en la manera más gloriosa; es ahora “el Poder de Dios y la Sabiduría de Dios” [I Cor. 1:23-24]).         6   No está aquí (es el principio de la declaración más gloriosa que podría darse alguna vez a los oídos de simples mortales); porque ha resucitado (un Salvador muerto y resucitado es la vida y la sustancia del Evangelio [I Cor. 15:1-4]), como dijo (el Ángel trajo a la memoria de las mujeres, el hecho de que Cristo había declarado varias veces que Él sería crucificado y resucitaría de entre los muertos y es precisamente lo que Él hizo conforme a Las Escrituras que habían señalado Su Venida para redimir al hombre por medio de la Cruz).  Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor (buscaban un cadáver, pero en cambio, encontraron un Señor resucitado; ellos estaban en busca de una Tumba que contenía un cadáver, pero en cambio, encontraron que estaba vacía).        7   E id pronto, decid a Sus Discípulos que ha resucitado de los muertos (los Discípulos debían de estar dándole la noticia a los demás, pero debido a la incredulidad, las mujeres la darían; este es el Mensaje más grande que la humanidad jamás haya recibido); y, he aquí, va delante de vosotros a Galilea; allí Le veréis (Él se revelaría a quien y a donde Él deseara):  he aquí, os lo he dicho (garantiza la certidumbre de esta acción). EL TESTIMONIO DELAS MUJERES        8   Entonces ellas saliendo del sepulcro (realmente habían entrado en la cámara del entierro, y habían visto con sus propios ojos que Jesús no estaba allí  [Luc. 24:3]) con temor y gran gozo (era “un temor sano,” que todo Creyente debiera tener; y como es comprensible, hubo “gran gozo”); fueron corriendo a dar las nuevas a Sus Discípulos (“ellas corrieron” porque ellas tenían un Mensaje que contar, y ¡Qué Mensaje era que tenían! sería la “palabra” más gloriosa que jamás oirían los Discípulos).        9   Y mientras iban a dar las nuevas a Sus Discípulos, He aquí, Jesús les sale al encuentro (no fue la primera aparición de Jesús, a María Magdalena [Marc. 16:9]), diciendo, ¡Salve! (Realmente quiere decir, “¡todo gozo!”)  Y ellas se llegaron y abrazaron Sus Pies, y Le adoraron (ellas descubrirían que estaban tocando un Cuerpo humano de carne y hueso, y que no era una aparición ni una figura fantasmal; sabían que Él había resucitado de los muertos; de todos modos, no estaban seguras en cuanto a lo que significaba esto; Su aparición a ellas, y ellas tocándolo, quitó todas las dudas en cuanto a lo que significaba la Resurrección).      10   Entonces Jesús les dice, No temáis (definitivamente es comprensible que ellas tuvieran miedo):  Id, dad las nuevas a Mis Hermanos, para que vayan a Galilea, y allí Me verán (significa más que simplemente una aparición; realmente, Él también se les apareció en Jerusalén, proclamando las grandes Verdades [Jn. 20:19-23]; Juan en el último Capítulo de su Libro relata detalladamente la aparición en Galilea). EL REPORTAJE DELOS SOLDADOS      11   Y yendo ellas (se refiere a las mujeres después de ver a Jesús, yendo a los Discípulos), he aquí, unos de la guardia (los soldados) vinieron a la ciudad, y dieron aviso a los Principales Sacerdotes de todas las cosas que habían acontecido (habla de los cuatro soldados que realmente habían visto la llegada del Ángel — éste removiendo la piedra de la entrada de la Tumba).      12   Y cuando ellos (los Principales Sacerdotes) se reunieron con los Ancianos (el Sanedrín), y habido consejo (cómo podrían contrariar lo que había sucedido), dieron mucho dinero a los soldados (todos ahora sabían, y más allá de ninguna sombra de duda que Jesús era Quien Él había dicho que Él era; ellos sabían que habían Crucificado al Hijo de Dios; ellos sabían que estos soldados Romanos no inventaron esta historia; para ellos  abandonar sus puestos era un delito capital; en otras palabras, ellos podían ser ejecutados por hacer eso, pero de todos modos, ¡ellos no se arrepintieron! así es el corazón endurecido),      13   Diciendo, decid, Sus Discípulos vinieron de noche, y Le hurtaron, durmiendo nosotros (qué historia tan absurda, sin embargo, muchos Judíos lo creen hasta hoy día).      14   Y si esto fuere oído del gobernador, nosotros le persuadiremos, y os haremos seguros (quiere decir que el Sanedrín tomaría responsabilidad completa de esta acción; ningún daño vino a los soldados; evidentemente Pilato creyó que Jesús había resucitado; se menciona en una de las Crónicas de aquel tiempo, que Pilato envió un relato de esta cuestión a Tiberios, quien, en consecuencia, nos dicen, procuró hacer que el Senado Romano pasara un decreto que inscribiría a Jesús en la lista de los dioses Romanos; Tertuliano certifica este hecho).      15   Y ellos tomando el dinero, hicieron como estaban instruidos (significa que el tema fue ensayada, y ensayada repetidas veces por el Sanedrín hasta que todos contaran la misma historia):  y este dicho fue divulgado entre los Judíos hasta el día de hoy (se dice que los Judíos de aquel entonces enviaron a emisarios en todas las direcciones para extender esta mentira). EL TESTIMONIO DELOS DISCÍPULOS      16   Mas los Once Discípulos se fueron a Galilea (la secuencia parece indicar que esto ocurrió al menos una semana después de la Resurrección [Jn. 20:26; 21:1]; el número “11” es expresamente mencionado, en esto el Espíritu Santo desea que la traición no sea olvidada), al monte donde Jesús les había ordenado (no hay evidencia alguna en cuanto a exactamente donde estaba situado este monte; la palabra, “ordenado,” especifica que esta fue una reunión designada, que habría asegurado un sitio definido).      17   Y cuando Le vieron (parece indicar que habían más presentes que los Once), Le adoraron (¡y con razón!):  mas algunos dudaban (¡no los Once! quiénes ellos eran, no lo sabemos; por qué ellos dudaron, no lo  sabemos; sin embargo, parece que las dudas pronto desaparecieron). LA GRAN COMISIÓN      18   Y llegando Jesús, les habló, diciendo (la misma reunión en el monte, y constituye la Gran Comisión), Todo poder Me es dado en el Cielo y en la Tierra (no se le da como el Hijo de Dios; porque, como Dios nada Le puede ser agregado o tomado de Él; es más bien un poder, que Él se lo ha merecido por Su Encarnación y Su Muerte en el Calvario en la Cruz [Fil. 2:8-10]; esta autoridad no sólo se extiende a los hombres, de modo que Él gobierne y proteja la Iglesia, disponga los acontecimientos humanos, controle corazones y opiniones; sino que las fuerzas del Cielo también están a Su Mando; el Espíritu Santo es otorgado por Él y los Ángeles están empleados  como espíritus ministradores a los miembros de Su Cuerpo.  ¡Cuando Él dijo, “todo poder,” Él quiso decir, “todo el poder!”).      19   Por tanto, Id (se aplica a cualesquiera y a todos lo que siguen a Cristo, y en todas las edades), y enseñad a todas las naciones (debería haber sido traducido, “y predicad a todas las naciones,” porque la palabra “enseñad” se refiere aquí a una proclamación de verdad), bautizándolos en el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo (presenta la única fórmula para el Bautismo en Agua dada en la Palabra de Dios):      20   Enseñándoles (quiere decir dar instrucción) que guarden todas las cosas (el Evangelio entero para el hombre entero) que os he mandado (no es una sugerencia):  y, he aquí, Yo estoy con vosotros todos los días (Estoy Yo, Yo Mismo, Dios, y Hombre, Quién estoy — no “seré” — de ahí, para siempre presente entre ustedes, y con ustedes como Compañero, Amigo, Guía, Salvador, Dios), hasta el fin del mundo (debiera traducirse “edad”).  Amén (es la garantía de Mi Promesa). 

No comments yet»

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: